ESTAMBUL





LA TORRE GALATA
La Torre Gálata se encuentra en el barrio europeo de Begloyu cerca del puente de Gálata y es un mirador con las mejores vistas de Estambul. Desde arriba podemos divisar el llamado “cuerno de oro”, estuario de 7,5 km de largo situado en la desembocadura del Estrecho del Bósforo que divide la ciudad formando una península en la que se asienta la parte más antigua de la ciudad, donde se encuentra la torre. Al otro lado del estrecho tenemos la parte asiática de Estambul.
La torre fue construida como faro en el año 528, y fue reconvertida en atalaya de vigilancia por los genoveses en 1348, y era conocida por ellos como la torre de Cristo. Se salvo de ser destruida en 1453 durante la caída de Constantinopla ya que el gobernador genovés negoció con el sultán facilitar la conquista a cambio de que los proyectiles otomanos no destruyeran el barrio de Gálata donde vivía la comunidad genovesa.
La torre se divisa desde muchos puntos de la ciudad. Tiene una altura de 66 metros, con nueve plantas, en una de ellas está el mirador a una altura de 51 metros. En las plantas superiores hay una cafetería y un restaurante donde se celebran cenas con espectáculo.
La mejor hora para visitar la torre es a primera hora de la mañana y a ser posible entre semana para evitar las colas que se forman durante todo el día ya que es una atracción turística muy visitada, aunque disfrutar de la puesta de sol a ultima hora de la tarde puede ser un buen plan.
Un ascensor nos facilita el ascenso hasta el mirador, desde donde podemos divisar los lugares mas importantes de la zona vieja de la ciudad: Santa Sofia, Palacio de Topkapi, Mezquita Nueva, etc. Una excelente vista y desde donde, si te gusta la fotografía puedes tomar unas fotos panorámicas de 360º. Y a determinadas horas del día, experimentar algo diferente: escuchar la llamada a la oración desde los distintos minaretes de la ciudad.
Direccion
Büyük Hendek Cd, Bereketzade
Transporte
En tranvía hasta Karaköy, línea T1. Aquí coger el funicular de Tünel
DELICIAS TURCAS
Durante tu estancia en Estambul un atractivo más es la gastronomía y entre tantas cosas no debes dejar de probar el dulce típico turco, que se asemeja a las gominolas: “lökum”, también conocido como delicias turcas. Se trata de un dulce blando, con una textura más densa que la gelatina.
Los ingredientes principales para su elaboración son azúcar, almíbar o miel, el almidón que se utiliza para darle consistencia, y alguna clase de gelatina para darle el toque blando.
Se pueden añadir muchos otros ingredientes para darles sabor, como zumos o esencias diversas: frambuesa, limón, albaricoque, menta, coco, jengibre, canela, café, chocolate e incluso rosa. También es habitual que contengan frutos secos, el más popular es el pistacho, pero también se utilizan avellanas o nueces.
Normalmente estos dulces están cortados en forma de cubos, y suelen estar cubiertos de azúcar glas o harina fina. Hay muchas variedades de formas, colores y sabores dependiendo de los ingredientes utilizados.
Sus orígenes se remontan a cuando reinaba el Sultán Abdul Hamid I, alrededor de 1776 llegó a Estambul desde Anatolia, un confitero llamado Haci Bekir Efendi, estableciendo una tienda en el centro de la ciudad donde comenzó a elaborarlos, y en poco tiempo alcanzó popularidad y dinero. En el siglo XIX el lókum se empezó a conocer en diversos países debido a su difusión a través del Imperio británico.
Se pueden consumir como postre o como un dulce acompañando al café turco que suele ser un poco fuerte. Lo ideal es consumirlos frescos y recién hechos pero también se pueden comprar en cajas para llevar.
Es un tipo de dulce muy popular en los países balcánicos (Grecia, Albania, Serbia, Bulgaria y Rumania) y también en algunos de oriente próximo (Libia, Siria, Túnez, Arabia Saudita, Egipto). En la cultura turca se suelen ofrecer especialmente en la fiesta del Ramadán.
Si después de probarlos te quedas con más ganas de dulce, puedes también probar el “baklava”, pastel de masa de hojaldre con pistachos o nueces triturados y bañado en almíbar.
¡Que aproveche!
EL GRAN BAZAR
Si además de ir de compras no te quieres perder una de las visitas imprescindibles en Estambul no puedes dejar de acercarte al Gran Bazar, uno de los mercados más grandes y antiguos del mundo. Situado en el centro de la ciudad vieja, en la parte europea de la ciudad, todo en él es superlativo: tiene 22 puertas, 58 calles y unas 4.000 tiendas en cerca de 45.000 metros cuadrados, y entre 250.000 Y 400.000 visitantes diarios dependiendo de la época, siendo uno de los mercados más visitados del mundo. En su interior hay unos cuantos pequeños patios en los que descansar del bullicio y donde recuperar fuerzas tomando algo.
Su origen se remonta al siglo XV, cuando después de la conquista de Constantinopla (este era el nombre de Estambul en aquella época) por el sultán Mehmed II, comenzaron a aparecer los bazares, donde se vendían telas. En 1461 el sultán ordenó la construcción de uno nuevo, origen del Gran Bazar. Los comercios se fueron agrupando por tipos de actividad, es decir por gremios.
Que podemos comprar en este inmenso bazar? Pues un poco de todo: cerámica, lámparas turcas, amuletos contra el mal de ojo, alfombras, joyería de plata y oro, jabones, pipas de agua, sombreros, zapatos, bolsos, ropa, disfraces, libros, tes, especias y perfumes turcos, delicias turcas, orfebrería, pañuelos, etc., etc...
Como curiosidad hay que indicar que la mayoría de los puestos están regentados por hombres, hay pocas mujeres. En el Gran bazar se practica mucho el regateo, consistente en intentar conseguir un buen precio para el producto que deseamos adquirir. Los vendedores son muy hábiles en la negociación, y muchas veces el regateo lleva tiempo y paciencia. Un posible truco es ofrecer la mitad de lo que estamos dispuestos a pagar por el articulo y de ahí ir subiendo hasta alcanzar el tope de lo que queremos pagar. Para muchos vendedores el regateo es un juego y en cierta medida un estilo de vida.
El Gran bazar se encuentra en el barrio de Sultanahmet y la mejor forma para llegar es el tranvía, bajando en la parada “Beyazit”. Está abierto de 9 a 19 horas, excepto domingos que cierra. Si quieres visitarlo con mas tranquilidad y evitando aglomeraciones lo mejor es hacerlo a primera hora de la mañana.
BUSCANDO MURALES Y GRAFITIS
A orillas del Bósforo en la parte asiática de Estambul, se encuentra el barrio de Kadikoy, con sus calles estrechas, cuestas empinadas y que fue fruto de la expansión urbana a partir de la segunda mitad del siglo XIX.
Este barrio residencial era poco conocido por los turistas, pero la constante transformación de la ciudad y su dinamismo en los últimos años, lo han convertido en un lugar que se ha puesto de moda, y algo tiene que ver el arte urbano ya que diversos edificios de la zona están cubiertos por murales y grafitis, gracias a un festival que se organiza cada año: el Mural Istambul Festival que se celebra desde 2012 y donde intervienen artistas internacionales en cada una de sus ediciones.
Callejeando por toda esta zona, podemos encontrar los mejores murales y grafitis de Estambul y deleitarnos con sus diferentes estilos y temáticas, que han rehabilitado y dado una nueva oportunidad a espacios muertos, dotándolos de personalidad, luz y color. Todas estas muestras de arte urbano nos dan la oportunidad de poder tomar fotografías con un fondo muy artístico.
Algunas calles donde existen murales son la calle Misaki Milli, la calle Kirmizi Kusak, y en la parte alta del barrio, muy próxima a la vía del tren que desemboca en la estación de Haydarpasa, calle Macit Erbudak, etc.
De todas formas podemos guiarnos y saber dónde están los murales a través de aplicaciones que podemos buscar a través de nuestros teléfonos móviles o en la web del festival. Este tipo de arte puede ser efímero y desaparecer para dar paso a nuevas obras.
En el barrio existen muchos bares, cafés, tiendas y centros culturales y también cuenta con un mercado abierto con puestos de fruta, verdura y pescado.
Como llegar: si te alojas en la zona europea puedes tomar uno de los muchos ferris que salen a la parte asiática desde Eminönü, en el barrio de Sultanahmet; o desde Karaköy, cerca del puente de Galata. Te dejará directamente en la otra orilla, con la ventaja además de poder disfrutar de las distintas vistas que el Bósforo nos ofrece.
EL MONUMENTO MAS ANTIGUO DE ESTAMBUL
¿Sabes cuál es el monumento más antiguo que puedes encontrar en Estambul? la respuesta es el Obelisco de Teodosio, con una antigüedad de 3500 años.
Era un obelisco egipcio mandado construir por el faraón Tutmosis III (1479 a 1425 A.C.) que formaba parte del conjunto arquitectónico del templo de Karnak situado en la ribera oriental del rio Nilo, frente a Luxor en Egipto. En sus cuatro caras tiene una columna central con inscripciones conmemorando la victoria de Tutmosis III a orillas del Éufrates en 1450 A.C.
En el año 357 D.C. el emperador romano Constantino II hizo transportarlo, a través del Nilo, hasta Alejandría para conmemorar su 20 aniversario en el trono, junto a otro obelisco que fue también transportado hasta Roma donde fue instalado en el Circus Maximus (hoy conocido como obelisco laterano).
Unos pocos años después, en el año 390 D.C. el emperador Teodosio hizo transportarlo hasta Constantinopla (actual Estambul) y mando re-erigirlo en el hipódromo de la ciudad, construido en el año 330 D.C. por el emperador Constantino el Grande, siendo el segundo hipódromo más grande del mundo, después del Circus Maximus de Roma.
El obelisco posiblemente se rompió durante el traslado, quedando más corto de lo que era en un principio, por lo que le hicieron una base en mármol decorada con relieves con motivos alusivos al emperador, datados en la época en que se recolocó en Constantinopla.
El saqueo de la ciudad tras la Cuarta cruzada y la ocupación turca provocaron el desuso del hipódromo hasta su total abandono.
Actualmente la antigua plaza del hipódromo es la Plaza del Sultán Ahmet, y conserva dos monumentos en su centro:
El obelisco egipcio, del que hemos hablado, y la columna serpentina, traída desde Grecia por Constantino I, para decorar el hipódromo. Constaba de una columna, tres serpientes entrelazadas y un cuenco de oro (los dos últimos elementos desaparecieron hace tiempo) que constituían una ofrenda dedicada a Apolo en Delfos.
Nos encontramos en una plaza moderna pero cargada de historia. Para llegar podemos tomar el tranvía T1 con parada en “Sultanahmet”.
LOS BAÑOS TURCOS
Te proponemos un reto saludable en una de las señas de identidad de Estambul: tomar un baño turco en uno de los hammans existentes.
La palabra hamman (nombre en árabe de los baños) significa que “expulsa calor”. Los baños turcos son la versión otomana de las termas romanas, y son lugares que combinan la limpieza del cuerpo con la relajación. También cumplen una función social y cultural ya que son lugares de encuentro de la sociedad árabe. En el Siglo XVIII Estambul llegó a tener más de 150 baños.
Actualmente existen hammams de barrio más tradicionales y genuinos, y los más turísticos que han perdido originalidad y se han occidentalizado, pero han ganado en belleza, oferta de servicios y atención al cliente.
¿En qué consiste el baño turco? Es una variación más húmeda que la sauna, el vapor inunda la estancia manteniendo una temperatura tibia, generando diversos efectos en nuestro organismo. El baño turco consta de varias fases:
- En primer lugar, es conveniente hidratarse para compensar la perdida de líquidos, y también es aconsejable tomar una ducha para permitir que la piel quede limpia para facilitar que el sudor y las toxinas salgan con facilidad por los poros.
- La primera fase es el calentamiento, en una posición sentado o semi estirado. En muchas ocasiones los baños están revestidos de mármol ya que es un material que conserva muy bien el calor.
- La segunda fase es la de enfriamiento con un baño rápido con ducha de agua fría, que ayuda a tonificar el cuerpo y la piel cerrando los poros y dejando que la sangre circule. Esta ducha fría se puede combinar con un masaje relajante para optimizar el proceso de la circulación sanguínea. En muchos baños turcos la entrada incluye lavado exfoliante y distintos masajes. El masaje turco es
bastante fuerte y puede recordar al tailandés.
-Al finalizar la ducha fría es preciso relajarse al menos 15 minutos para reponer el liquido perdido, y posteriormente repetir la operación.
Los beneficios del baño turco son muy variados: eliminación de toxinas y bacterias a través de la sudoración, limpieza de la piel y poros, mejora de las afecciones respiratorias, relaja el sistema muscular, acelera el metabolismo, disminuye la tensión arterial, y es beneficioso para nuestro sistema nervioso…, etc.
¡No lo pienses más y atrévete!
CURIOSIDADES DE SANTA SOFIA
Santa Sofia es un edificio con casi 1.500 años de historia que comienzan en el año 532 D.C. cuando el emperador Justiniano ordena su construcción como basílica ortodoxa, siendo el máximo exponente de la arquitectura bizantina. En 1453 cambio su uso a mezquita tras la conquista de la ciudad por parte del Imperio otomano y en 1935 con la llegada de la Republica de Turquía se convirtió en museo. Por último, en 2020 volvió a ser reconvertida en mezquita, aunque su dedicación al culto no priva a los turistas locales o extranjeros de poder visitarla.
Santa Sofia está registrada en la Unesco como Patrimonio de la humanidad desde 1985 y conserva en su interior mosaicos de su primera etapa como catedral ortodoxa.
Santa Sofia (su nombre no se debe a ninguna santa de nombre Sofia, sino a la sabiduría de Dios “la Santa Sabiduría”) ha sido testigo de la historia de la ciudad y milagrosamente ha sobrevivido a incendios, terremotos, saqueos, revueltas y conquistas.
Desde su construcción y durante nueve siglos la Basílica de Santa Sofía fue la iglesia más grande del mundo hasta 1520, cuando se construyó Catedral de Sevilla. Su cúpula mide 33 metros de diámetro a 56 metros de altura.
En uno de los pilares de la nave lateral norte hay una columna de la que se dice que transpira sudor de San Gregorio Taumaturgo, y que tiene poderes curativos. Es habitual que los turistas pidan un deseo introduciendo un dedo en el interior de la columna. Si sale húmedo el deseo se cumplirá.
En la galería sur existe una columna con forma rectangular con la huella de una mano, existiendo diversas leyendas y teorías como la que dice que pertenece a la Virgen Maria.
Se han encontrado runas (inscripciones) talladas en el siglo IX realizadas por vikingos que, en la época de Bizancio inscribieron sus nombres con su escritura, el alfabeto rúnico. Una de ellas se puede ver en la balaustrada del piso superior de la galería sur.
Muchas de las mezquitas de Estambul siguen los patrones arquitectónicos de Santa Sofia, por esa razón son tan parecidas entre sí.
Localización: Plaza de Santa Sofia.
En autobús: la línea IST-20 nos deja en la parada Sultanhamet, al lado de la basílica.
En tranvía: en la misma Sultanhamet se encuentra también una estación en la línea T1.
LA AVENIDA MAS TRANSITADA DE ESTAMBUL
La avenida de Istikal o avda. de la Independencia (Istikal Cadessi en turco) se encuentra en el distrito de Begloyu y es una calle peatonal desde 1990, de más de dos kms. de longitud que empieza en la Plaza de Taksim y termina en el antiguo barrio medieval genovés donde se encuentra la torre Galata.
Antiguamente esta calle llamada Grande Rue de Péra, por pertenecer al barrio de Pera, donde residían los comerciantes genoveses y venecianos en la época bizantina y constituía el epicentro de la vida cultural y social de la ciudad, y hoy día conserva ejemplos de arquitectura del S.XIX y principios del S.XX: neogótica, neoclásica, modernista y art deco.
Históricamente esta zona fue refugio de una población multicultural (genoveses, venecianos, griegos, armenios, etc.) por lo que la presencia musulmana fue escasa, y hoy en día es la parte con más influencia occidental de Estambul.
Además de ser foco de atracción turística, recorrerla es un magnifico paseo, siendo una de las calles mas transitadas del mundo, llegando a ser visitada por cerca de tres millones de personas en un día de fin de semana. El único medio de transporte permitido en la avenida es un tranvía histórico recuperado tras convertirse en peatonal, siendo sus vagones originales, restaurados y con casi un siglo de antigüedad.
Esta avenida es el lugar elegido para el ocio por muchos turcos. En ella podemos encontrar consulados, restaurantes, cafés, pubs, galerías de arte, bibliotecas, librerías, cines, teatros, hoteles, boutiques, etc.
A lo largo de nuestro recorrido podemos encontrar distintos puntos de interés como la iglesia de san Antonio de Padua, que es el templo católico mas grande de la ciudad, la Iglesia de Santa Maria Draperis, el Pasaje de las flores, pasaje comercial cubierto del S.XIX con su vidriera, donde en la actualidad podemos encontrar diversos restaurantes y tiendas, el hotel Pera donde se alojaron personalidades como Agatha Christie, Hemingway o Alfred Hitchcock cuando pasaron por la ciudad. También aquí se encuentra el liceo de Galatasaray, institución educativa y donde nació el club de futbol mas conocido de Turquía: el Galatasaray.
ATARDECER EN EL CAFÉ DE LAS ALFOMBRAS
El skyline de Estambul es uno de los más espectaculares del mundo, y el mejor momento para contemplarlo es al atardecer. Uno de los mejores lugares para hacerlo es en Uskudar, barrio situado en la parte asiática. Podemos llegar allí en ferry desde el puerto de Eminonu, con un trayecto de unos veinte minutos.
Una vez en suelo asiático, debemos caminar unos quince minutos, a la derecha, pasando por el monumento conmemorativo de Attaturk y bordeando la costa, en dirección a la torre de Leandro.
La torre se encuentra en un islote a 200 metros de la costa y sobre ella hay varias leyendas como la de Leandro, joven griego enamorado de Hero, sacerdotisa de Afrodita que vivía en la torre y que todas las noches encendía una antorcha para guiar a través de las aguas a su enamorado. Un día de tormenta el fuego se apagó y Leandro desorientado se ahogó. Hero se suicido para encontrarse con él.
Otra leyenda de la época bizantina cuenta que la torre fue construida por un hombre muy poderoso para mantener a salvo a su hija, a la que una profecía decía que moriría por una mordedura de una serpiente; lamentablemente, en una cesta de frutas enviada a la isla se coló un reptil que la mordió, haciendo inútil el esfuerzo de su padre. Por ello al lugar se le llamó Kiz Kulesi, que significa Torre de la Doncella.
Es uno de los símbolos más utilizados de Estambul e incluso ha sido escenario de rodajes como el de la película “El mundo nunca es suficiente” de James Bond.
Frente a la torre encontraremos el llamado “café de las alfombras”, donde se encuentran unas gradas de cemento, con esterillas y cojines en el suelo y algunas mesas en primera línea del mar, donde poder sentarse y contemplar la puesta del sol. En cada uno de los extremos de la grada hay un quiosco donde podemos comprar te o algún refresco.
Podemos esperar sentados tomando algo hasta la hora el atardecer, y si tenemos suerte y no hay demasiadas nubes contemplarlo viendo el reflejo dorado sobre las aguas y la parte europea de la ciudad. Un espectáculo único, que se repite todos los días.