ÉVORA





MAJESTUOSA CATEDRAL DE SANTA MARIA
No se pierdan las mejores vistas de la capital del Alto Alentejo, ÉVORA, antiguamente conocida como Liberalitas Lulia, desde la azotea de su catedral.
Conocida como la Sé de Évora, protege la ciudad desde su parte más alta, es la Catedral medieval mayor de Portugal, y podremos llegar a ella subiendo la calle 5 de Octubre desde la Plaza de Giraldo, centro neurálgico de la ciudad.
Es un monumento imponente, realizado en granito y fue construída a finales del siglo XIII e inicios del XIV haciendo la transición del estilo románico para el estilo gótico. Está consagrada a Santa María, por lo que también es conocida como Catedral de Santa María.
Destaca sobre todo su espectacular cimborrio, donde la torre linterna aparece coronada por una aguja de escamas de piedra, convirtiéndose así en la joya de este monumento. Para poder acceder a ella hay que pagar una entrada que varía desde 1.50 euros hasta los 3.50 euros, dependiendo de lo que deseen visitar, ya que existen entradas combinadas que incluyen el claustro y el museo de arte sacra.
GIRALDO NOS ESPERA
Plaza de Giraldo: si todos los caminos llegan a Roma, en Évora, todos los caminos llegan a Giraldo, plaza principal de la ciudad cuyo nombre se debe al gran héroe cristiano de la Reconquista Geraldo Geraldes Sem Pavor (sin miedo), quien conquistó la ciudad en 1.167 a los moros.
Toda ella realizada en mármol rosado típico de la región extraído de las cercanas canteras de Estremoz, es el centro neurálgico del casco histórico, un bellísimo espacio porticado y rodeado de edificios de arquitectura típica alentejana por tres de sus costados.
El cuarto lo ocupa la?iglesia de Santo Antão del siglo XVI, y frente a ésta destaca la fuente de los 8 caños que representan las 8 calles que desembocan en esta acogedora plaza declarada monumento nacional en el año 1.910. Sus hermosas galerías porticadas nos ofrecen la rica gastronomía alentejana, comercios de artesanía regional y sobre todo nos ofrecen sombra las tardes calurosas de verano.
Giraldo es un espacio perfecto para sentarse en alguna de sus muchas terrazas a tomar un?vinho?verde como aperitivo o a comer unas migas alentejanas o?açorda à alentejana,?una sopa muy popular y de origen humilde que se hace con pan duro, huevo escalfado y cilantro.
GALLOS Y CORCHO
No nos podemos ir de Évora sin llevarnos alguno de sus productos de artesanía típica, y el mejor lugar para ello es el Mercado Municipal, el cual se encuentra frente a la famosa Iglesia de San Francisco, donde podrán visitar su macabra Capilla de los Huesos.
En este Mercado Municipal podrán admirar los productos de corcho, cerámica y cuero, entre otros. Para adquirir productos de todo tipo recomiendo también la calle peatonal 5 de octubre, la cual parte de la famosa Plaza de Giraldo, centro neurálgico de la ciudad.
Subiendo esta calle se encontrarán con infinidad de tiendas llenas de encanto, que les conducirá hasta la parte más alta de la ciudad, la Plaza de la Catedral y el Templo de Diana.
Recuerden, no deben irse de Portugal sin llevarse el famoso Gallo de Barcelos, el cual simboliza la suerte, la fé y la esperanza. Lo encontrarán representado en todo tipo de recuerdo, desde una curiosa postal de corcho, imanes, manteles, paños de cocina o prendas de ropa.
Es el mejor regalo para llevar a la suegra :)
Antes de continuar hagamos un pequeño inciso sobre esta curiosa leyenda:
Cuenta la leyenda que en algún momento de la época medieval, tuvo lugar un crimen en la ciudad de Barcelos que nadie pudo descubrir.
Resulta que un joven gallego que pasaba por la región mientras estaba realizando el camino a Santiago de Compostela para cumplir una promesa, fue acusado por los habitantes de la ciudad como sospechoso del crimen y terminó colgado por ello.
Declarando su inocencia, el joven pidió que lo llevaran ante el juez y así se hizo. En la reunión, reafirmando que no había cometido ningún delito y ante las risas del juez y de los demás presentes, el joven señaló un pollo asado en la mesa del banquete que se celebraba allí y dijo: "Es tan cierto que soy inocente, como que este gallo cantará cuando me cuelguen".
¡Por supuesto, nadie se tomaba en serio las palabras del joven muchacho, pero en el momento del ahorcamiento, el gallo de Barcelos se levantó y cantó!
El juez, desesperado, fue a la horca para tratar de evitar la injusticia y llegó a tiempo para ver al joven sobrevivir debido a un mal nudo en la cuerda.
Suelto e inocente, el gallego regresó años después y construyó el famoso Cruzeiro do Senhor do Galo, en alabanza a la Virgen María y a Santiago
Moraleja de esta curiosa leyenda, este simpático gallo colorido y alegre tan típico de Portugal, simboliza la suerte, la fe y la esperanza, que es como saben, lo último que se pierde.
RESTOS ROMANOS
Templo de Diana:
Por encima de la catedral, en el punto más elevado de la colina se yerguen aisladas en el centro de una explanada las ruinas del templo romano probablemente del siglo I d.c.
Este templo no está consagrado a la diosa de la caza Diana, como indica su nombre, sino al Emperador. Por su ubicación en el punto más alto de la ciudad, la antigua acrópolis, ha sido desde siempre el centro neurálgico de Évora. Se trata de un templo hexástilo, con 6 columnas en su frente, del cual hoy sólo nos queda el basamento de sillería, la escalinata y 14 elementos con capiteles corintios.
El Templo Romano de Évora es uno de los templos romanos más grandes y mejor conservados de toda la Península Ibérica, habiendo sido considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1986.
Admirar este templo romano, es como volver al pasado. Es uno de los hitos históricos más importantes de Évora, siendo también uno de los símbolos más visibles de la ocupación romana de la ciudad.
De estilo corintio, el templo romano fue construido a principios del siglo I d.C. y está situado en el centro histórico de la ciudad, concretamente en el Largo Conde de Vila Flor, cerca de la Catedral de Évora, la Biblioteca Pública de Évora, el Centro de Arte y Cultura Eugénio de Almeida, el Museo de Évora y la hermosa Pousada dos Lóios.
Sugiero un paseo por el Jardín de Diana, para relajarse, tomar un refresco y disfrutar de la magnífica vista sobre la ciudad y la llanura del Alentejo que la rodea.
CROMLECH DE LOS ALMENDROS
A tan sólo 12 km de Évora, nos encontramos con la pequeña localidad de Cromlech de los Almendros, se trata del mayor monumento megalítico de la Península Ibérica, constituido por casi un centenar de menhires de granito y cuyos inicios de remontan a hace cerca de 7.000 años, correspondiendo al periodo del Neolítico.
Este conjunto megalítico fue descubierto en el año 1964 en el momento de la cartografía del Mapa Geológico de Portugal. De las excavaciones realizadas, se recuperaron objetos que ayudaron a fechar el monumento y a probar, sin duda, que la región de Évora es una de las más antiguas regiones pobladas de la Península Ibérica.
Aunque se desconoce su función y significado, estudios recientes avanzan la posibilidad de que la ordenación de los monolitos en forma oval responda a una clave de orientación solar, coincidiendo con los movimientos elementales del sol y la luna, pudiendo haber sido utilizado como puesto de observación astronómica.
Algunos de los menhires también aparecen con decoraciones en relieve o grabados de figuras antropomórficas, de colores en tonos marrones y discos solares.
Pero hay otro secreto no muy lejos de aquí, a tan sólo unos 3 km del monumento neolítico, por un camino de tierra, se encuentra el Menir dos Almendres, un monolito solitario y colosal que probablemente tenga alguna asociación con el cromo. La parte superior del menhir también tiene algunas decoraciones similares a las de los monolitos cromeléticos.
¡No se pierda esta experiencia única que no le dejará indiferente!
UNA RUTA ESPECIAL…
¡Descubra la milenaria cultura del vino alentejano!
El Alentejo es el principal productor de vinos portugueses de excelente calidad del país.
Antiguamente, esta región era conocida en todo Portugal por su producción de corcho, pero esto cambió a partir de la década de 1980, cuando la Unión Europea proporcionó financiación a las cooperativas vitivinícolas del Alentejo para producir vinos de gran calidad. Gracias a ello, en 2020 esta región produce la mayor cantidad de vinos portugueses de calidad del país.
Vino de Talha : Pura Tradición
El Vino de Talha es una tradición viva, que cuenta con más de 2000 años. Esta tradición única se ha transmitido de generación en generación y los vinos de Talha se siguen produciendo de la misma manera en ánforas de arcilla, como en tiempos de los antiguos romanos.
El Vinho de Talha aporta aromas naturales, mineralidad y un profundo color dorado con un matiz anaranjado para los vinos blancos. En cuanto a los vinos tintos, presentan un intenso color púrpura y expresivos aromas de bayas rojas y negras.
¿Cómo son los vinos del Alentejo?
Los vinos blancos del Alentejo tienen una estructura firme y tienen mucho cuerpo. Estos vinos son también muy aromáticos ,predominan notas de naranja, lima, hierba limón, limón, rosa, albahaca y mandarina. Son vinos de bajo nivel de acidez.
La región vinícola del Alentejo produce una gama de vinos blancos, rosados y tintos.
Los vinos tintos que se producen en la región vinícola del Alentejo se elaboran en su mayoría mediante la mezcla de varias uvas. Son vinos con mucho cuerpo, ricos en color y tienen un nivel perfecto de acidez. Son vinos con un excelente equilibrio entre los niveles de taninos y de alcohol.
Los vinos rosados del Alentejo son extremadamente singulares, ya que tienen un fuerte carácter aromático. En el paladar, estos vinos rosados son suaves y bien redondos. Lo que hace que los vinos rosados del Alentejo sean aún más singulares es que pueden disfrutarse cuando aún son jóvenes. A pesar de ello, envejecen muy bien.
Entre sus variedades más características encontraremos:
Tintas: Abundante, Alfrocheiro Preto, Alicante Bouschet, Cabernet Sauvignon, Carignan, Baga.
Blancas: Antao Vaz, Arinto, Chardonnay, Fernao Pires, Palomino, Rabo de Ovelha.
También se produce un vino espumoso conocido como Espumante.
Aquí les recomendamos algunos lugares para degustar los excelentes caldos alentejanos:
· Dom Joaquim (Rua Penedos 6, Évora). Al pie de la muralla de Évora, propone maridar especialidades alentejanas con el vino Invisível, de la bodega Ervideira, un blanco 100% aragonez, variedad de uva tinta. Hay que probar su helado de vino tinto.
· Adega Cartuxa y Dona Dorinda se encuentran en las afueras de la ciudad, aquí podrá reservar su visita guiada donde incluye la cata de 3 vinos por tan sólo 20 euros, ¿a qué está esperando para conocer todos los secretos del vino Alentejano?
¡Atrévase a degustar los vinos alentejanos en Évora, capital del alto Alentejo!
¡CHIN CHIN, SALUD,KAMPAI!
MACABRA CAPILLA DE LOS HUESOS
Capilla de los huesos:
Esta capilla fue construida durante el siglo XVII por tres religiosos franciscanos que tenían la idea de llevar un mensaje sobre la transitoriedad y la debilidad de la vida de los humanos. En la entrada del lugar hay un cartel donde refleja el estilo barroco que propusieron los franciscanos, el anuncio dice:
“LOS HUESOS QUE AQUI ESTAMOS A LOS SUYOS ESPERAMOS”
La Capilla de los Huesos, consta de unos 18,7 m de alto y de ancho unos 11 m. del lado izquierdo de la estructura hay unas pequeñas rendijas que permiten la entrada de la luz. Tiene 8 columnas las cuales están adornadas con huesos extensos y cráneos ubicados delicadamente y fijados con cemento. Su techo es de ladrillo y adornado con distinta temática.
Para crear una obra parecida a esta se necesitan uno 5.000 esqueletos, todos sacados de los cementerios que están en iglesias cercanas.
Durante el siglo XVI, había unos 42 cementerios en toda la localidad, estos abarcaban mucho terreno y para buscar una solución los peregrinos decidieron sacar los huesos y crear una Capilla de los Huesos con esta temática.
La solución de los franciscanos, creativa y siniestra, fue extraer los huesos de la tierra y usarlos para erigir y "decorar" una capilla. Se calcula el uso de los huesos de más de cinco mil monjes, entre cráneos, tibias, vértebras y fémures, dispuestos en las paredes, columnas y techo, en una arquitectura macabra, dibujando ornamentos. La capilla está formada por tres naves, con las luces que iluminan de forma tenue, por tres huecos que se abren en su lado izquierdo.
Las paredes y los ocho pilares están revestidos de huesos unidos por cemento de color marrón. Las bóvedas están pintadas con motivos alegóricos a la muerte. Justo en la entrada, nos encontramos las palabras "Lo huesos que aquí estamos a los suyos esperamos". Es una referencia a uno de los objetivos de los monjes con la construcción de esta singular capilla: "servir de consuelo a algunos y de noticia a la curiosidad de otros". Finalmente, la transitoriedad de la vida es evidente.
Esta capilla es una edificación fue realizada en honor al Señor de los Pasos (Senhor dos Passos), cuya imagen es muy reconocida por las personas que viven en Évora, simbolizando el sufrimiento que vivió Cristo durante la caminata al Calvario mientras cargaba la cruz en sus hombros.
DE GIRALDO HASTA EL MAS ALLA
Comenzaremos nuestro paseo de Évora por la Plaza de Giraldo, actual centro neurálgico de la capital del alto Alentejo. Aquí aprovecharemos para adquirir un mapa en la oficina de turismo.
En esta hermosa plaza se encuentran edificios emblemáticos como la Iglesia de Santo Antao, iglesia renacentista del s XVI, la monumental fuente de mármol renacentista, conocida como la fuente de los 8 caños, y las bellas arquerías de estilo arabizante que dan acceso a las sinuosas callejuelas irregulares. Si tomamos la calle 5 de Octubre , llegaremos a la parte más alta de la ciudad, y ahí podremos visitar la majestuosa Catedral, donde se mezclan los estilos románico y gótico, y muy cerquita de la Sé de Évora, se encuentra el templo de Diana, testigo de la época romana de la ciudad, cuando ésta se llamaba Ebora Liberalitas Lulia.
Les recomiendo admirar esta acrópolis romana disfrutando de un cafecinho (café) o un delicioso chá (té), en la terraza de esta acogedora plaza. Tras este momento de relax, bajaremos de nuevo la calle 5 de Octubre para continuar nuestro itinerario, una vez lleguemos a la plaza de Giraldo, giraremos a la izquierda, siguiendo las bellas galerías porticadas, y tomando la calle de la República llegaremos a la Iglesia de San Francisco, donde podrán visitar la famosa Capilla de los huesos, pagando una entrada de 5 euros. La capilla también cuenta con un interesante museo de arte sacra y una exposición de Pesebres provenientes de todo el mundo, no se lo pierda, le sorprenderá.
Una vez hayamos sobrevivido a la macabra capilla de los huesos con sus más de 5.000 calaveras, tibias y coxis, pasearemos por el romántico Jardín Público, rodeado de una hermosa vegetación y acompañado de simpáticos pavos reales y patos que caminan libremente por este romántico Jardín que sirvió de Residencia Real a partir del siglo XV.
Aquí se encuentra el antiguo Palacio Real, también conocido como el Palacio Don Manuel, escenario de la investidura del gran navegante portugués Vasco da Gama, quien descubrió la ruta comercial a la India en 1.498. Aquí, junto a la escultura del valiente navegante, se reúnen los numerosos estudiantes de la Universidad de Évora, ataviados con sus elegantes uniformes donde las capas negras nos recuerdan a la película de Harry Potter. Disfrute de este rincón mágico acompañado de un tentempié en su simpático café.
Tras nuestro pequeño descanso subiremos de nuevo la calle República, en una de las callejuelas que se abren a su lado derecho, admiraremos la Iglesia del Convento da Graça, del siglo XVI, de clásicas líneas renacentistas, donde destaca su atrio con columnas dóricas, una ventana con rosetones en el primer nivel y dos figuras de atlantes sentadas en los bordes del frontón.
En la arquitectura europea clásica, un atlas (también conocido como atlante) es un soporte esculpido en forma de un hombre, que puede tomar el lugar de una columna, un muelle o una pilastra. Aunque se encuentra escondida, no dejen de hacerse la foto en este asombroso rincón de la ciudad.
Continuando nuestro rumbo hacia la Plaza de Giraldo, atravesaremos su monumental fuente de los 8 caños, y siguiendo las hermosas galerías porticadas llegaremos hasta el impresionante Acueducto de la Plata, donde finalizaremos nuestro paseo.
Reconstruído sobre el antiguo acueducto romano, realizado por uno de los grandes maestros renacentistas, Francisco de Arruda, en el siglo XVI. Con una longitud superior a los 15 km, está coronado por torreones de formas variables: cuadradas, octogonales, cupulares o cónicas.
PALACIO DOM MANUEL
Jardín público:
Les invito a relajarse mientras disfrutan de la flora y fauna de este acogedor jardín público, donde podrán admirar pavos reales y otras aves silvestres que corretean por este hermoso espacio que invita a la calma. Aquí se encuentra situado el Palacio de Don Manuel, del s XV, donde destacan sus arcos de ladrillo en estilo mudéjar. En los salones de este palacio fue declarado Almirante Vasco da Gama, en su expedición para descubrir las nuevas rutas comerciales a la India. También sirvió de residencia real a partir del siglo XV, cuando Évora se convirtió en la segunda ciudad más importante del Reino de Portugal.
El Palacio de D. Manuel es lo que ha quedado del gran palacio de San Francisco, porque fue a partir del Convento de San Francisco que se edificó el nuevo y grandioso Palacio Real de Évora, que albergaba la corte y donde tuvo lugar el matrimonio del infante D. Afonso, hijo de D. Juan II, con la infanta Isabel de Castilla en 1490. Le correspondió al Rey Manuel I, el Venturero, que subió al trono en 1495, disfrutar del conjunto monumental donde emanaba la grandiosidad y la belleza arquitectónica que exhibía.
En 1865, el Palacio de D. Manuel fue utilizado como Museo Arqueológico, teatro y como recinto de exposiciones, hasta el año 1881, momento en el que la techumbre del edificio se desmoronó.
Después del desastre, funcionó como centro de espectáculos públicos, conocido con el nombre de Teatro Eborense , tras las obras, dirigidas por el ingeniero Adriano de Sousa Monteiro, que cambió su modelo original, añadiendo un segundo piso con marco metálico, al gusto de la época.
En marzo de 1916 fue destruido por un incendio, y así permaneció hasta 1943, cuando fue recuperado por la asociación de los Monumentos Nacionales, que restauraron la propiedad y salvaron las partes esenciales del antiguo pabellón.
Hoy en día, sirve como "sala de visitas" de la ciudad, donde tienen lugar recepciones y ceremonias oficiales de carácter cultural, exposiciones y otras iniciativas acordes con su dignidad.
Déjese seducir por este rincón mágico y goce del momento disfrutando de un delicioso pastel de Belén en su encantador café, donde los jóvenes universitarios se reúnen a charlar.