MÚNICH





LAS TORRES GEMELAS
Una de las ciudades alemanas más impresionante bien merece la pena ser contemplada desde las alturas. Nos encontramos en Múnich, la capital de la histórica Baviera.
La tercera ciudad más grande del país dispone de una amplia oferta en todos los sentidos también a la hora de elegir una altura desde donde deleitarnos con el skyline.
¿Les apetece conocer la panorámica más emblemática?
Sí la respuesta es sí, les invitamos a experimentar las alturas desde una de las torres gemelas de la Catedral. Ese indiscutible icono.
La catedral cuenta con siglos de historia entre sus muros. La mandó construir Segismundo de Baviera, levantándola sobre un antiguo templo románico del siglo XII. Corría el año 1468 cuando se iniciaron los trabajos, acabándose en el 1488. Se dan cuenta;
¡Sólo tardaron 20 años Hay que decir que las torres no formaban parte de esa primera construcción, pero teniendo en cuenta que era el siglo XV, ¡no está nada mal. Tuvo que llegar el siglo XVI para ver coronada la catedral con esas impresionantes torres de las cuales podemos disfrutar hoy.
Fue en 1525 cuando se levantaron las dos torres gemelas de 100 metros de altura. Un gran hito arquitectónico para la época.
Curiosamente, lo que hoy es una de las señas más reconocibles y queridas de Múnich, en su época no tuvieron el reconocimiento del pueblo, llegando a peligrar su existencia. Lo que fue una construcción temporal, se convirtió en permanente.
Hoy en día, nada puede hacer sombra a estas imponentes torres. Tal es el cariño que las tienen, que no es posible construir un edifico más alto en todo el centro histórico. Esto nos asegura obtener las mejores vistas de la ciudad desde lo alto de estas moles de ladrillo.
Torres que, por cierto, fueron restauradas tras la II Guerra Mundial, terminando los trabajos en 1994.
Las vistas son realmente espectaculares, teniendo ante nosotros todos los edificios históricos, los tejadillos y las placitas del centro. En días soleados se pueden ver los Alpes nevados.
¡Unas cumbres maravillosas
La entrada a la catedral es gratuita, mientras que a la torre sur, la única a la que se puede acceder, hay que pagar un ingreso.
¡No pierda la oportunidad y obtenga una estampa para el recuerdo
Dirección: Frauenplatz 12, 80331 Múnich.
¡A LA RICA SALCHICHA BLANCA
Aunque la gastronomía alemana no es una de las más destacadas del mundo, a lo largo de nuestro viaje iremos conociendo la especialidad típica de cada rincón. Una de las principales características de la gastronomía Alemania, son las proteínas. ¡Los alemanes necesitan calorías No olvidemos que estamos en un país situado en el centro norte de Europa con temperaturas muy frías durante gran parte del año. Además, Múnich está relativamente cerca de los Alpes, por lo que durante sus largos inviernos hace “mucha rasca”.
Para combatir este frío no hay nada mejor que las típicas salchichas blancas, conocidas como Weißwurst y que tienen su origen en Múnich en 1857. Junto con las salchichas Núremberg, las salchichas blancas son ¡de las más populares en toda Baviera
Están hechas de carne de ternera muy picadita, manteca de cerdo y especias. Tienen un color gris claro debido a que no se sala y se asemejan a las Wollwurst y las Stockwurst. Estas salchichas se cocinan tradicionalmente de madrugada y se consumen a cualquier hora del día, igual en el desayuno, que como tentempié o en la comida. Se suelen acompañara con mostaza dulce, bretzel y cerveza de trigo. ¡Una combinación irresistible
No tendremos excusa para no probar esta rica salchicha, ya que las pueden encontrar en muchos lugares. Uno de los sitios más típicos para saborearlas es en el mercadito que queda justo detrás de la Marienplatz, hablamos del Viktualienmarkt o mercado de las vituallas. Tomarla aquí es ¡una delicia. Decimos esto porque es el mercado más típico de la ciudad. Se encuentra situado en una plaza con varias fuentes, llena de puestecitos, donde no sólo encontrarán comida preparada, sino productos locales, floristerías, panaderías,…
¡Una sucesión de estímulos para nuestros sentidos
La visita al mercado es de lo más entretenida y con suerte puede que coincida con alguna de las fiestas temáticas que se celebran puntualmente todos los años, como la fiesta del arenque o del espárrago,…¡Incluso tienen una fiesta en la que pesan a personajes conocidos
Les recomendamos acercarse a los puestecitos que tienen a la vista el famoso “Árbol de mayo” situado en medio de la plaza. Ya les contaremos la simpática tradición de estos postes decorados.
Buen provecho
Dirección: Viktualienmarkt 3, 80331 Múnich.
“DE MARIENTPLATZ HASTA LA KARSPLATZ
Nos encontramos en una de las ciudades más prósperas de toda Alemania. Es posible que notemos que los precios en Múnich son un poquito más elevados, aunque siempre encontraremos algo que se ajuste a nuestros presupuestos.
Toca hablar de compras y no se nos ocurre un mejor lugar para ello que la gran avenida peatonal de Kaufingerstraße. Es fácil localizarla. Si nos situamos frente al imponente ayuntamiento, es la avenida peatonal que queda a nuestra izquierda. La identificarán gracias a la cantidad de transeúntes que van de un lado a otro.
A lo largo de la calle peatonal, existen diversos comercios donde podremos encontrar las populares marcas presentes en todo el mundo, pero también tienditas de recuerdos típicos. Esos souvenirs que nos encanta llevar de recuerdo como esas fabulosas jarras de cerveza que adornan numerosas vitrinas, algunas de ellas son pequeñas obras de arte, encargadas de contar la cultura del país, las hay de varios tamaños y materiales como cerámica, cristal y estaño.
Además, seguro que en alguno de los escaparates podrán ver los trajes típicos bávaros.
Y es más… posiblemente se crucen con algún muniqués vistiendo el traje regional. Baviera también es conocida por tener sus tradiciones muy arraigadas, incluso en la población más joven. Un ejemplo de esto es poder ver a alguien vestido con esas simpatiquísimas prendas sin necesidad de que sea un día festivo. Esta indumentaria típica daría para hablar contarles durante largo rato, pero les vamos a contar alguna curiosidad… el traje típico de los hombres se denomina Lederhosen y el de las mujeres Dirndl. Pues bien, este último tiene un detalle curiosísimo, y se refiere al modo en el que se anuda una cinta alrededor de la cintura.
¡Atentos: Si el nudo está en el lado derecho, entendemos que la mujer está casada, comprometida o enamorada. Si el nudo se presenta en el lado izquierdo, la mujer está soltera y abierta a conocer a alguien y si se encuentra en el centro, se entiende que no quiere mostrar su estado civil. Por último, si aparece en la parte trasera, indica que la mujer es viuda. Esta última posición también se ve en las camareras y las niñas.
Como ven, todo un lenguaje a partir de la vestimenta tradicional. Entre tienda y tienda, encontrarán otros puntos de interés. Como el jabalí de bronce que está en la puerta del Museo de Caza y Pesca. Otra de las estampas típicas de la ciudad es la foto de rigor con este simpático mamífero.
Posiblemente también les sorprenderá la llamativa fachada en tonos blancos y granates de la Iglesia de San Miguel, situada en la acera derecha.
Les recomendamos llegar hasta la Plaza de Carlos o Karlsplatz, situada tras una de las puertas de entrada de la antigua muralla. La puerta actúa como una especie de “meta” de la carrera del shopping.
Dirección: Kaufingerstraße, 80331 Múnich
“LA ÓPERA NACIONAL BÁVARA”
La capital bávara cuenta con numerosos edificios históricos dignos de mención. Hay que tener en cuenta que muchos de ellos han sido reconstruidos tras la Segunda Guerra Mundial y esto no es decir poco, ya que la ciudad fue una de las más damnificadas por los bombardeos de los aliados. Por suerte, la gran mayoría mantienen su aspecto original por lo que podemos contemplarlos en todo su esplendor.
De entre todos ellos, hay un lugar fantástico por el que todo visitante debería de pasar. Se trata del fabuloso edificio de la Ópera Nacional de Baviera. Merece la pena acercarse hasta la plaza de Max-Joseph para tomarnos una foto con el edificio que la preside. La gran Ópera bávara cuenta con una historia muy accidentada e interesantísima.
¡Parece que la ópera tiene gafe Verán por qué:
Antes de su inauguración en 1818, ya sufrió su primer incendio. Éste, junto con la falta de financiación, retrasó la apertura del fabuloso edificio encargado por el rey bávaro Maximiliano José IV.
El primer edificio sorprendió por su capacidad, ya que su interior disponía de 2400 plazas. Todo un hito para aquel momento. También contaba con un novedoso sistema anti incendios, que consistía en grandes depósitos de agua sobre la cubierta que se verterían en caso de emergencia.
Sólo cinco años después de la inauguración tuvo lugar un nuevo incendio y esta vez, la ópera junto con otros edificios contiguos acabaron destruidos por las llamas.
Se preguntarán si funcionó ese sistema de depósitos de agua, pues… ¡no. No funcionaron ya que estaban ¡vacíos
Curiosamente, la famosa cerveza de Múnich ayudó durante el incendio y en su posterior reconstrucción. Por un lado, los cerveceros ayudaron con su agua caliente a apagar las llamas y por otro, tras el incendio, la cerveza se grabó con un impuesto para recaudar fondos para los trabajos de reconstrucción. ¡La cerveza salvó la Ópera
Ya en el siglo XX volvió a sufrir importantes daños, en este caso, por los bombardeos durante la II Guerra Mundial. Debido a la estrechísima relación entre Múnich y Hitler, gran parte de la ciudad acabó bajo los escombros.
Gracias a la presión y colaboración de la asociación “Amigos de la Ópera”, el edificio se volvió a reinaugurar el 21 de noviembre de 1963, para orgullo de todos los muniqueses.
Fíjense hasta qué punto ha sufrido daños la ópera a lo largo de los años, que cada vez que se escuchan los bomberos, se piensa que van a la Ópera.
En la foto frente a este monumento también pueden incluir la imponente estatua de Maximiliano José I que preside el centro de la plaza.
Dirección: Ópera Nacional de Baviera, Max-Joseph-Platz 2, 80539 Múnich.
LA IGLESIA ROCOCÓ
Vamos a recomendarles un verdadero tesoro en el centro de la ciudad. Se trata de la iglesia de estilo rococó más relevante de toda Baviera.
Es una iglesita que se integra entre las fachadas de las tiendas de la calle, tanto es así que ¡casi pasa desapercibida, así que tendremos que estar atentos para localizarla y disfrutar de su magnífico interior.
Hablamos de la Asamkirke, o iglesia de los Asam. Una iglesia que se remonta al siglo XVIII y que fue construida por los hermanos Asam.
Edid Quirin y Cosmas Damian tenían previsto que fuese su capilla privada, pero debido a la presión del pueblo, tuvieron que abrirla al público.
Para su construcción tuvieron que comprar cuatro casas contiguas, de las cuales, una fue su propia casa, otras dos fueron demolidas para la construcción de la iglesia, y la cuarta casa se destinó como casa rectoral. A esta última también se le dio un aspecto rococó en la fachada.
Al tratarse de un templo privado, en su construcción, se plasmó una mezcla peculiar entre el barroco tardío y el rococó. ¡Los hermanos fundadores eran arquitectos y pintores. Son diversos los detalles caprichosos con los que se decoró su interior, por ejemplo, crearon una ventana que tenía una visión directa desde la casa de los creadores hasta el altar mayor, así como una entrada directa de la casa, a la parte superior de la iglesia.
El interior es una verdadera delicia. No hay centímetro cuadrado que no esté decorado. Abundan los frescos, estucos, fabulosos trabajos tallados en madera cubiertos con pintura dorada… en definitiva, una impresionante colección de opulentos adornos. Y todo esto en un espacio muy reducido, ya que tan solo ocupa 22 metros de largo por 8 de ancho.
Merece la pena acercase hasta este pequeño centro católico recuerden que estamos en Baviera, considerada como el bastión católico de Alemania, consagrado al querido San Juan Nepomuceno.
La iglesia se ubica en la calle Sendlinger número 32. Se encuentra a poco más de 300 metros de la Marienplatz y la entrada es gratuita, esto es muy de agradecer ya que nos encontramos en una de las ciudades alemanas más caras.
Dirección: calle Sendlinger, 32, 80331 Múnich.
¡CERVEZA, BRINDIS Y FOTO
Retarles a visitar alguno de los lugares más emblemáticos de Múnich no parece algo difícil de cumplir, pero algunas de las cosas que se pueden hacer dentro de estos lugares, sí que lo podemos considerar un reto.
A su paso por la capital bávara se antoja necesario acercarse, por diversos motivos, hasta alguna de las cervecerías más famosas, ya que muchas de ellas son cervecerías históricas y además todas son fabulosas. Algunas de las más famosas son: Hofbrauhaus, Paulaner bräuhaus, Löwenbräukeller, Agustiner, también hay tabernas más pequeñitas pero igual de agradables.
La cervecería Hofbrauhaus es la más famosa de todas y una de las más conocidas del mundo entero. Su historia se remonta a 1589, cuando era la cervecería que abastecía a la familia de los Wittelsbach. Ya en el siglo XIX, la cervecería fue trasladada de lugar y abierta al público, convirtiéndose rápidamente en un punto neurálgico de la vida social.
La visita a una gran cervecería es obligada ya que nos encontramos en la capital mundial de la cerveza. ¿No les viene a la cabeza el Oktoberfest? La fiesta de octubre se celebra en Múnich desde el año 1810 y es la fiesta popular mas grande de Alemania. Surgió en Múnich a raíz de un casamiento real y hoy ya se celebra en medio planeta. Cada año la ciudad recibe a más seis millones de visitantes durante los días del Oktoberfest.
La cerveza es la reina de la fiesta y las cervecerías son uno de los puntos neurálgicos durante esos días. Sólo se puede servir cerveza que cumpla la Ley de pureza alemana y además cerveza que hay sido elaborada dentro de los límites de la ciudad.
Y cómo se toma la cerveza en estos templos gastronómicos… pues compartiendo mesa.
¿Y qué es esto?. Estos lugares de entretenimiento son también lugares para compartir, es decir, estas cervecerías tienen grandísimas mesas alargadas, donde uno se puede sentar sin necesidad de conocer al compañero que está sentado al lado. En muchas ocasiones, esta situación genera un sentimiento de hermandad y se acaban compartiendo conversaciones, risas, anécdotas y brindis.
¿Se imaginan lo que les vamos a proponer? No se inquieten, porque no les vamos a proponer que se tomen un litro de cerveza de un trago, pero sí que cuando visiten una cervecería y se sienten en una de estas enormes mesas, compartan un ratito con otros comensales y se hagan una foto de todos brindando. Es un reto muy simpático y accesible que a su vez les supondrá un recuerdo para enmarcar.
¡Esperaremos sus fotos del brindis
Dirección: Platzl 9, 80331 Múnich.
“SANTA MUNDITIA”
Tratándose de Múnich, es difícil decantarse por una historia relacionada con algún edificio histórico, ya que hay muchísimas. Aunque para ser sinceros, hay una historia que consideramos que destaca sobre las demás. Para conocerla, nos tenemos que dirigir a uno de los templos cristianos más antiguos de Alemania.
¿Ya dijimos que nos encontramos en el corazón de la Alemania católica? Nos referimos a la Peterskirche o iglesia de San Pedro que está muy cerquita de la Marienplatz y es fácilmente reconocible gracias a su esbelta torre con cúpula de linterna.
El majestuoso templo, mezcla de diferentes estilos como gótico, barroco y rococó, presenta en su interior una pieza de lo más peculiar. Cuenta con un punto de atracción para los curiosos. Hablamos de una reliquia, pero… ¡de lo más particular La reliquia de Santa Munditia. Los restos de esta santa de nombre poco común, descansan en un ataúd de cristal en una capillita situada en el lado izquierdo de la nave central.
La historia nos dice que la bella Munditia fue una cristiana perseguida y martirizada, siendo decapitada con un hacha. Sus restos fueron trasladados desde las catacumbas romanas de Cyriaca hasta Múnich en 1675.
Las reliquias consisten en el esqueleto acostado de la santa con los ojos de cristal y el cuerpo cubierto de oro y joyas. La santa sostiene un vidrio lleno de sangre seca proveniente de su martirio. A pesar de su aspecto un tanto macabro, es muy querida en la ciudad.
Santa Munditia es la patrona de las solteras. Las fiestas en su honor se celebran cada 17 de noviembre. Las celebraciones giran en torno a una misa y una curiosa procesión de velas. Una gran celebración donde las solteras van a solicitar una especie de “divina intervención” para encontrar un buen acompañante.
Si quiere completar su visita a este fantástico lugar, puede subir a la torre para obtener otra vista de la ciudad. Pero atención… hay que subir 305 escalones, ya que el mirador se encuentra a más de 50 metros de altura.
Dirección: Rindermarkt 1, 80331 Múnich.
LA VILLA OLIMPICA
Una de las olimpiadas más sonadas del siglo XX fueron las de Múnich en 1972. Un acontecimiento que tuvo en vilo a medio planeta. ¿Recuerdan el secuestro de unos deportistas durante la competición? Este hecho trágico televisado, marcó un antes y un después en la mayor competición del mundo. Para albergar los populares juegos, Múnich construyó un impresionante parque olímpico que albergó numerosas instalaciones.
Fue un verdadero hito para la historia de la ciudad y para el propio país. Las anteriores se desarrollaron en el Berlín de la Alemania nazi, en 1936. ¡Imaginen la diferencia
El parque olímpico se levantó sobre el antiguo campo de instrucción del ejército bávaro, donde después hubo montañas de escombros procedentes de la destrucción de la Segunda Guerra Mundial. Entre los recintos deportivos, destaca el Estadio Olímpico que cuenta con una carpa de 81 metros de altura máxima, cuyas formas picudas recuerdan a las cercanas cumbres alpinas.
Cerca de este, nos encontramos el lugar que sirvió para las competiciones de ciclismo, polideportivo de fútbol y atletismo, con capacidad para 75.000 espectadores, nos referimos al Olympiahalle que se ha reconvertido en un recinto para conciertos y otros eventos.
Hoy en día, las residencias construidas para los deportistas, albergan viviendas de particulares y residencias de estudiantes. Hace tiempo que estos terrenos olímpicos se han convertido en un recinto muy animado dedicado al ocio.
El espacio cuenta con un teatro al aire libre y sobre todo con un espectacular estanque que serpentea todo el recinto. Pasear por sus orillas es muy agradable, además, pueden tomar una pequeña barquita a remo o pedales y disfrutar aún más del entorno.
Si quieren tener una vista fantástica de todo el recinto, pueden subir a la torre de Televisión. Desde sus 290 metros de altura, podrán contemplar la totalidad del Olympiapark y seguro que alcanzaran a ver el rascacielos de la sede central de la BMV que está a un extremo del parque, muy cerquita del metro. Lo mejor para llegar al Olympiapark es tomar el metro.
Desde el centro sale la línea U3, línea directa hasta la parada Olympiazentrum.
Dirección: Am Olympiapark 2, 80809 Múnich.
“EL ENGLISCHER GARTEN
Uno de los lugares más adecuados para desconectar en Múnich es el agradable Jardín Inglés. Se trata de uno de los parques urbanos más grandes de Europa, ya que supera las 400 hectáreas.
El lugar fue creado a finales del siglo XVIII y constaba de dos partes: un jardín militar y el primer parque público de la ciudad. Ambas partes se fusionaron en 1792.
Hoy en día se trata de un inmenso parque con más 78 kilómetros de caminos pero… ¡No hace falta caminarlos todos
La idea es llegar hasta una curiosa construcción, conocida como “La Pagoda”, un fantástico edificio de estilo oriental que cuenta con 35 metros de altura. Su llamativa arquitectura y el entorno en el que se encuentra, nos resulta de lo más apetecible para descansar y ver pasear a los muniqueses. Éstos aprovechan el mínimo rayo de sol para salir a pasear o tumbarse en alguna de las grandes praderas verdes que dan forma al parque.
Si el edificio no les seduce del todo también tienen otros puntos muy agradables para dejar pasar el tiempo, como por ejemplo la Casita tradicional de té japonés situada en una islita en medio del canal Eisbach. Un rincón de lo más pintoresco.
Y si no ha tenido suficiente, puede asombrarse viendo surfear una ola permanente en medio del parque. ¿Cómo es posible? ¿Se lo imaginan? Pues sí, el parque cuenta con una impresionante ola artificial sobre la que surfean muchos jóvenes. Están allí a cualquier hora del día y es curiosísimo ver como practican surf en este punto del canal. ¡Impresionante
Seguro que alguno de estos puntos les seduce para relajarse en este remanso de paz. ¡Aprovechen y tomen algo sobre el césped No hay nada más apetecible que llevar un pequeño picnic y compartir sus impresiones de la ciudad, descansando sobre alguna de sus agradables praderas. Si llegan hasta aquí sin el avituallamiento, les será fácil hacerse con algo que llevarse a la boca, ya que el jardín cuenta con dos impresionantes biergarten, las típicas terrazas al aire libre en Alemania.
¡Disfruten del momento
Dirección: Prinzregentenstraße 1, 80538 Múnich.