COPENHAGUE





UNA VISTA REAL
Si lo que quieres es ver la ciudad de Copenhague de una forma totalmente diferente, no puedes dejar de visitar el castillo de Christianborg.
¿Un castillo? Sí, más exactamente la torre del castillo. La vista desde lo alto de la torre es increíble, pues se ve toda la ciudad, ya que, además, al encontrarse en el centro, tendrás Copenhague a tus pies.
La torre, es la más alta de la ciudad, tiene 176 metros de altura. Desde esta altura puedes ver toda la ciudad e incluso llegarás a ver (si el tiempo lo permite y está totalmente despejado) la ciudad sueca de Malmo, unida a Copenhague a través de ese famoso puente, obra de la ingeniería, que conecta Dinamarca y Suecia.
El castillo de Crhristianborg, es la sede de los tres poderes del estado y es la oficina del primer ministro.
Si visitas el castillo por la mañana, no sería raro que te encuentres al primer ministro llegando a su trabajo en bicicleta. Si, sí, en bicicleta, sin escolta, sin coches blindados, ni nada. Un trabajador como otro cualquiera llegando a su lugar de trabajo.
Asimismo, si sigues la serie de televisión Borgen, seguramente te sonarán muchos de los escenarios.
La visita de esta torre está adaptada a todos los públicos, pues se sube en ascensor hasta la cúpula, y solamente al final se suben caminando unos 15-20 escalones.
Y lo mejor de todo junto con la vista panorámica por supuesto, es que es totalmente gratuita.
Se recomienda eso sí, no llevar mochilas, pues no está permitido el acceso con las mismas y en el control de la entrada te pondrían problemas.
Dirección: Prins Jørgens Gård 1,
NO SOLO PAN
Si hay algo característico de la gastronomía danesa, es por supuesto el famoso SMORREBROD.
Así que no puedes evitar probarlo, pues lo verás en todas las cartas, escaparates, bares...
En realidad, es un aperitivo-comida que no tiene mucha ciencia. No deja de ser una rebanada de pan negro de centeno con mantequilla y diversos ingredientes por arriba, en definitiva, un sándwich abierto.
Las posibilidades son interminables, pero lo más normal es que te lo encuentres con lechuga, pescado en conserva como el arenque o el salmón y huevo, siempre aliñado con diferentes salsas.
Su origen se remonta a la Edad Media, pero no fue hasta el inicio de la industrialización del siglo XIX que se generalizó su consumo.
Fue en esa época cuando los trabajadores de las fábricas, no tenían tiempo para volver a casa para almorzar y se preparaban un bocadillo de este tipo. En aquella época, normalmente se rellenaba con las sobras de la cena de la noche anterior.
En Dinamarca comer Smorrebrod es todo un arte, con distintas reglas, tanto para prepararlos como para degustarlos. Siempre deben llevar mantequilla, o una preparación o salsa similar como base, más que nada, para que los ingredientes que se le ponga no mojen el pan.
De hecho, los daneses tienen una palabra para describir la cantidad perfecta de mantequilla, que es “tand smor” que se puede traducir como “diente de mantequilla”, es decir, que la cantidad correcta de mantequilla es cuando se pueden ver las marcas de los dientes en la mantequilla al morder el pan.
También existe un orden para degustar los smorrebrod, ya que cómo los ingredientes de la parte superior pueden ser tan variados, has de comer los smorrebrod de una determinada manera. Primero consumirás los de pescado, después los de carne y al final los de queso.
¡¡Buen provecho!!
RIENDA SUELTA A LA CREATIVIDAD
Seguramente cuando hablamos de souvenirs de Copenhague pensaremos inmediatamente en la famosa Sirenita, o en el Tivoli, o incluso en alguno de los imanes con la representación de las casitas coloradas del puerto de Nyhavn. Pero seguramente muchas veces habrás jugado con los famoso Lego.
¿Que por qué te cuento esto?
Pues porque los orígenes de los famoso Lego se remontan a una carpintería familiar fundada en 1918 por un danés llamado Ole Kirk Christiansen.
En sus inicios, construía muebles de menor tamaño, pero no fue hasta 1932 cuando se dedicó en exclusiva a construir juguetes de madera.
LEGO, es decir LEG GODT, no significa otra cosa en danés que “jugar bien”. Rápidamente la marca se hizo famosa entre la población local, pues los juguetes de madera eran mucho más accesibles que los de metal, que eran importados y muchos más difíciles de adquirir durante la segunda Guerra Mundial.
Durante los años 40 una serie de problemas en la producción maderera hizo que estos juguetes se empezaran a construir en plástico. Así pues, se empezaron a comercializar estos pequeños ladrillos en plástico de vivos colores inspirados en los cuadros de Piet Mondrian.
Este sistema está concebido para dar rienda suelta a la creatividad del niño, pues tiene un sistema de enganche que permite ensamblarlos de forma estable, adoptando así toda clase de combinaciones.
En los últimos años, y debido a que Dinamarca es un país tan comprometido con el medio ambiente se usa un poliestireno bio, derivado de elementos botánicos, como hojas árboles y arbustos, dejando de usar para siempre el tan contaminante plástico.
Así pues, nuestra maleta no puede irse de Copenhague sin al menos uno de estos bloquecitos de Lego.
Los encontrarás no solo en forma de juego, que es lo habitual, también encontrarás bonitas camisetas con un dibujo, tazas, llaveros, y todo tipo de merchandising que te puedas imaginar.
No tienes entonces excusa para no llevarte uno de los famosos LEGO DANESES.
UN REFLEJO HECHO REALIDAD
Te vamos a proponer un juego a modo de foto.
Se trata de hacerte fotos en un gran espejo, o incluso fotografiar el paisaje a través de espejos. Así dicho parece algo difícil o imposible. Pero es mucho más fácil de lo que parece. Te hablamos de la casa de los espejos.
Se trata de una antigua construcción, sin interés ninguno e incluso fea, deteriorada después de muchos años de abandono y vandalismo, que daba un aspecto descuidado al parque. Así que el diseñador ha ideado cubrir esa construcción angosta con un elemento interactivo que invita a los visitantes a jugar a través de sus paredes a jugar con la perspectiva y el reflejo
Fue construido en el 2011, y es la creación de un estudio de diseño danés, que se ha propuesto, con poco presupuesto remodelar un edificio y que se mezcle perfectamente con el paisaje del parque.
Es una típica casa a dos aguas en la que las ventanas y puertas están integradas en la fachada revestida de madera, y detrás de las contraventanas diferentes paneles de espejos doblados.
Durante la noche las contraventanas se cierran, haciendo que el edificio permanezca anónimo, pero durante el día se abre, atrayendo a niños y no tan niños viéndose reflejados en todas las direcciones.
En lugar de una fachada cercana, los frontones forrados de espejo, generan una transición entre lo construido y el paisaje, reflejando así los alrededores del parque, el patio de juegos y las actividades que se llevan a cabo en el mismo.
Se encuentra en el parque Faelleparken, que es una de las zonas verdes de Copenhague, con estanques, flores, campos de futbol, áreas con mini carreteras de señales, para emprender a andar en bicicleta, muchas fuentes, en definitiva, un agradable lugar, para darte un buen respiro de la ciudad
Y como no, hacer unas verdaderas fotos de profesional en la casa de los espejos
Dirección: Fælledparken, esquina de Blegdamsvej
UN PAIS DIFERENTE
Fuera de todos los circuitos turísticos, se encuentra uno de los barrios más curiosos de Copenhague, además un barrio digno de visita, se trata de Christiania.
Este barrio, tiene unos 900 habitantes. Tiene bandera propia, y también moneda, incluso pagan sus propios impuestos que se incluyen en un fondo común, para mantener la recogida de basuras, limpieza de sus calles y mantenimiento en general. Es como una especie de pequeño país dentro de la ciudad.
Nació en el ano 1971, cuando a pesar de que los daneses figuran entre los más felices del mundo, no era suficiente para un grupo de hippies, que decidieron construir una comuna en un antiguo complejo militar.
Con el pasar de los años después de un tira y afloja con el gobierno consiguieron un tratado especial considerando Christiania como un experimento social.
Este experimento social se convirtió en una sociedad autónoma que, aunque rechazaba el control estatal, vivía en una armonía totalmente tolerable con el resto de la ciudad.
El Barrio tiene diferentes negocios, donde comprar artesanía y arte, así como bares y cervecerías donde venden una cerveza propia fabricada allí mismo.
Lo que no podrás hacer, es pagar con tarjeta, ha de ser todo en efectivo, pues al no pagar impuestos, tampoco aceptan pagos con tarjeta, eso sí, lo que compres, seguramente sea mucho más barato, que en cualquier otra parte de la ciudad.
A la entrada del barrio te encontrarás unas normas que debes seguir a rajatabla, por ejemplo, está totalmente prohibido hacer fotos, al igual que correr por la calle.
Cuando visites el barrio, debes ser muy consciente de lo que te vas a encontrar, puesto que igual no es un lugar que todos puedan llegar a comprender y por supuesto no es un lugar turístico apto para todo tipo de gustos, pues es un lugar diferente y alternativo. Es por esta razón por la que no se permiten tours dentro de Christiania
Dirección: Barrio de Christianshavn, Sydområdet 4-6
NO APTO PARA TODOS LOS PUBLICOS
Normalmente cuando hablamos de Copenhague no podemos dejar de mencionar Tivoli, que es un parque temático para grandes y pequeños, en donde te puedes encontrar desde conciertos para adultos a espectáculos de títeres para los más pequeños, de manera que toda la familia pueda disfrutar.
Este famoso parque de atracciones fue construido allá por el ano 1843 con fines meramente políticos, pues el rey Christian VIII comentaba: “cuando las personas se divierten, no piensan en política” y así todos contentos.
Se dice que es el segundo parque de atracciones más antiguo del mundo. A pesar de que cuenta con atracciones modernas, las han sabido integrar bajo una estética tradicional que hace que se siga manteniendo ese aire romántico original.
Pero seguramente pocos se atreverán con una de las atracciones más espectaculares del parque apta solamente para adultos muy valientes.
Se trata de torre Sky Tower.Una caída libre de nada más y nada menos que 30 metros de altura!!
Es una caída libre, que no tiene nada en común con otros parques de atracciones.
En primer lugar, ascenderás hacia el cielo, desde donde antes de saltar, podrás disfrutar de una de las vistas más espectaculares de la ciudad, y de la bahía de Aarhus.
Posteriormente los trabajadores de la atracción te dirán en que posición deberás colocarte para la caída, mientras te sujetan con una serie de arneses de protección y un casco. Una vez preparado… viene la caída al vacío, sin cuerdas ni ningún tipo de sujeción
soltaran los arneses y …caerás a 90 km por hora sobre una red que amortiguará tu caída.
Una caída que no dura más de 3 segundos, pero llena de adrenalina pura, pues caes sin estar sujeto por arneses, ni cuerdas, ni gomas elásticas, simplemente tu propio cuerpo y la gravedad.
Emocionante, ¿no?, ¿Te apuntas al reto?
¿AMOR DE MADRE?
Desde luego una de las principales y más conocida atracciones de Copenhague es su Sirenita.
Pero lo que mucha gente no sabe es que la Historia de Hans Christian Andersen, sobre este amor infeliz de esta pequeña criatura marina con un hombre, no es más que una interpretación de una antigua epopeya danesa.
Según la leyenda, un día, una joven campesina llamada Agnetha, caminaba por la costa danesa y de repente del agua apareció el rey del mar, el cual le tendió la mano y le dijo, “vente conmigo”
Agnetha se enamoró a primera vista del rey del mar y se fue con él.
Con el tiempo Agnetha tubo siete hijos del dios mar, y vivieron felices, hasta que un día, cuando Agnetha estaba acunando a su hijo menor, escuchó las campanas de la iglesia que sonaban.
El corazón de la niña se encogió, pues sintió por primera vez que echaba de menos su casa.
Agnetha pidió permiso a su marido para regresar a tierra, a la iglesia.
El rey del mar le concedió el permiso, pero le puso tres condiciones: no dejar ningún pelo suyo en la iglesia, no arrodillarse y tampoco ver a su madre.
Agnetha accedió y pensaba que cumpliría sus instrucciones, pero al estar en tierra sintió que aquel era su lugar realmente y nunca más regreso al mar.
Desde entonces, el rey del mar y sus siete hijos están esperando a Agnetha.
Y puedes verlos en una escultura que la artista Suste Bonnen inmortalizó en el fondo del mar.
Una escultura, un poco angustiosa, que desde luego no te dejará indiferente, pues verás, bajo las cristalinas aguas del canal, al rey mar, junto a los site hijos que Agnetha abandonó.
Esta escultura se encuentra en el Canal de Holmens, entre Hojbroplads y Crhristiansborg, en el puente Hojbro.
ROMANTICISMO SOBRE EL AGUA
Si lo que quieres es dar un paseo interesante, no puedes perderte Christianshavn.
El Barrio de Christianshavn se encuentra construido sobre una serie de islas artificiales que formaron parte de un proyecto del rey Christian IV para fortificar la ciudad.
Este barrio está inspirado en los pueblos de mercaderes holandeses, muy al estilo de Ámsterdam.
Los canales están llenos de embarcaderos y casas del siglo XVIII lo que contribuyen a hacer de este barrio, uno de los más bonitos y románticos de la ciudad.
Durante gran parte del siglo XX, este barrio era la residencia de la clase trabajadora, un barrio muy modesto a orillas de los canales, pero cuando se creó la Christiania o ciudad libre de los años 70, pasó a convertirse en el barrio bohemio de Copenhague.
En la actualidad el barrio es una zona en donde se encuentran famosos restaurantes, cafeterías e incluso la Opera de Copenhague, dando lugar a una zona residencial de clase media con un maravilloso ambiente náutico, con un gran número de barcos de madera atracados que ayudan a crear una atmósfera mágica que nos traslada, aunque sea por un instante a la Dinamarca de finales del siglo XVIII, cuando Copenhague era uno de los importantes puertos del norte de Europa.
Sus canales están llenos de barcos y de casas de colores. Una de las calles principales y que no puedes dejar de conocer es la calle Nyhvan, o lo que es lo mismo “puerto nuevo” que en realidad es el puerto más viejo de la ciudad.
Además, fue morada de ilustres de la ciudad como el famoso escritor Hans Christian Andersen, e incluso en primer tatuado de la historia.
No dejes de adentrarte y perderte por sus calles, en conde encontrarás edificios preciosos y muchas tiendas interesantes e incluso podrás tomar uno de los barcos que recorren los canales, y contemplar alguno de los edificios de la nueva Copenhague ubicados a uno y a otro del canal de Iderhavnen.
En definitiva, un paseo considerado como una de las actividades imprescindibles en la ciudad.
Dirección: Nyhavn.
UN BREAK INUSUAL Y MUY ESPIRITUAL
Normalmente cuando nos vamos de visita, llega un momento en que el cansancio nos puede.
En esta ocasión te proponemos un descanso en un lugar mágico, al que los propios daneses acuden muy a menudo, pues es uno de los oasis verdes más interesantes y exuberantes de la ciudad en la zona de Norrebro.
Se trata del cementerio de Assistens kirkegard.
Partimos de la base de que” kirke” significa cementerio, o, mejor dicho, terreno de la iglesia y “gard” significa terreno para cultivar. En un principio la palabra cementerio, nos puede dar algo de escalofrío, pero si te decimos que, para los protestantes, un cementerio no tiene el mismo significado terrorífico y escalofriante que para los católicos, seguro que lo entenderás.
Existe un uso recreativo generalizado en los cementerios, para pasar el rato, para almorzar, para hacer footing, o incluso con libros para leer o estudiar tranquilamente.
Durante más de 250 años, la gente de Copenhague ha enterrado a sus conocidos y desconocidos en este cementerio, aquí están enterrados famosos daneses como Hans Christian Andersen, físicos, filósofos…. Y un largo etcétera.
Como la mayoría de los cementerios de Copenhague, no funciona solo como lugar de enterramiento, sino también como parque. El cementerio es simplemente un espacio urbano dedicado tanto a los vivos como a los muertos, y así ha sido durante años.
Existen rutas en bicicleta, rutas de senderismo, niños jugando, mamás paseando con los cochecitos…e incluso el cementerio forma parte de un centro cultural donde se hacen de vez en cuando representaciones teatrales
Muchos habitantes de Copenhague tenían el cementerio como objetivo para sus viajes dominicales ya principios del siglo XIX, cuando la ciudad era mucho más pequeña.
Obviamente la entrada es gratuita, y a la entrada del mismo encontrarás un gran cartel con un mapa del cementerio.
Un lugar diferente, pero muy interesante para que hagas un break en tu camino, y te llenes de espiritualidad, entrando de alguna manera en contacto con la contrarreforma tan extendida en el país, pues experimentarás no solo un cambio de iglesia, sino el modo de referirse a la religión y sobre todo cambia el modo de considerar los cementerios.
Disfruta de tu break, relájate, descansa y pasea por este paraíso en plena ciudad.
Dirección: Kapelvej 2.