GERONA





DESDE LAS TORRES DE LA MURALLA SANT DOMENEC
La situación estratégica de Girona, le ha conferido históricamente ser un enclave muy privilegiado, ubicada en la parte Noroeste de la Península Ibérica, es lugar de paso obligatorio si te diriges a Francia por el Este de la Península, ya que está a sólo 50 km de la frontera con el país vecino.
La ciudad se encuentra en la confluencia de varios ríos como el Onyar, el Ter, el Galligants y rodeada de montañas que le confieren una situación excepcional. Y con estas características y el paso de la Vía Hercúlea que unía Roma con Gadir (Cádiz) fue el lugar escogido por los romanos para la fundación de Gerunda en el 77 a.C. Esta ciudad dada su geografía, no cumplía con el característico plano ortogonal de una urbe romana, pero si fue dotada de un primer recinto amurallado para su protección. De esta época aún se conserva la puerta Rufina.
En este mismo punto donde estuvo la Gerunda romana, se desarrolló el barri vell o casco histórico que a día de hoy conocemos. Siempre encorsetado y protegido por robustas murallas y torreones que se fueron construyendo con el paso de los siglos y que en la actualidad seguimos conservando algunos tramos. Que diferencia de mentalidad con el siglo XIX en el que se consideraba que las murallas frenaban la expansión de las ciudades, y hoy pagaríamos por recuperar un metro de ese patrimonio perdido. Afortunadamente en Girona aún se conserva un tramo más que muy interesante en la parte alta de la ciudad.
En el periodo carolingio en el siglo IX, la ciudad se encontraba en la frontera con los musulmanes. Por este motivo los francos realizaron importantes obras de ampliación de sus murallas y sistemas defensivos, dotando a la defensa de la ciudad de nuevos tramos más elevados y de nuevas torres de vigilancia.
Te recomendamos asciendas por la calle de los alemanes, hasta una de las torres mejor conservadas, la Torre del Llamp (Rayo) o del Telégrafo, desde aquí obtendrás unas vistas panorámicas excelentes dominando toda la ciudad. Como el acceso es gratuito y ya que estas en lo alto de las murallas, no dejes pasar la oportunidad de recorrerlas, llegarás hasta la Torre de Sant Domenec (Santo Domingo) donde las vistas de Girona desde lo alto te emocionarán.
Desde este histórico lugar, se divisa una magnifica vista sobre la ciudad y sus principales monumentos, como el convento de Santo Domingo, La Catedral, Sant Feliu y los tejadillos que pueblan la parte vieja de Girona.
Dirección: Carrer de la Muralla, 9, 17004 Girona
PA AMB TOMACA CON FUET
De sobra es sabido que la gastronomía española, es mundialmente conocida y muy valorada, son infinidad de platos los que le dan fama y gloria internacional, desde la archiconocida paella, pasando por la tortilla de patatas a las célebres tapas. Con una clara influencia mediterránea, si por algo son conocidos los catalanes es por un plato tan sencillo como delicioso ¡el pa amb tomaca! Nos atrevemos a decirte que si preguntas a 10 catalanes por el mejor invento de la historia es fácil que 9 te digan que este manjar.
Lo toman a diario, en cualquiera de sus comidas y aunque por sus ingredientes pueda parecer de elaboración sencilla, no creas que los catalanes lo toman a broma, pues tiene su protocolo y forma de preparación. Si quieres ver a un catalán sufrir un colapso dale pan de molde con kepchup y le dices que es pa amb tomaca, lo mismo que si a un valenciano le pones guisantes a su paella.
La receta no puede ser más mediterránea, influencia de las múltiples culturas que llegaron desde el Mare Nostrum, colonias griegas se establecieron en Ampurias y los romanos se asentaron en Gerunda, actual Girona. Los cereales o sea el pan, aceite, la sal, y el tomate también, pese a que la introducción de este último en nuestras cocinas no sería hasta el siglo XVIII, todos ellos forman parte importante de la dieta de países como Italia o Grecia.
Ahorrativos y prácticos como son los catalanes, (en España tienen fama de tacaños), parece ser que su origen está en el aprovechamiento de los alimentos en las casas de los payeses o campesinos. Reciclar y reaprovechar los productos de cientos de maneras, antes que tirarlos y desperdiciar la menor cantidad de comida posible.
Los primeros documentos que nos hablan de esta receta es de 1884, donde nos cuenta que, en las características masías o casas de campo, los payeses untaban el pan reseco y duro de varios días antes con tomates maduros para de esta forma ablandarlo y no dejarse la dentadura al primer mordisco, finalmente lo acompañaban con un buen chorro de aceite de oliva.
Si ya quieres probar esta exquisitez 2.0, lo puedes acompañar de alguno de los fantásticos embutidos catalanes, ya sean el jamón ibérico, la butifarra o el fuet. Este último, recibe este nombre que significa látigo por alargada forma y sus dos dedos de grosor. Se come crudo y en estas tierras lo cortan muy muy fino, suponemos que para que les dure más, ya se sabe economía de ahorro.
Y como comer no es cosa de broma diremos. ¡A taula i al llit anem al primer crit! O sea que la mesa y a la cama vamos a la primera llamada.
¡BON PROFIT!
EN LA RAMBLA DE LA LLIBERTAT HAY DE TODO
La Rambla de la Libertad incluida en el inventario del Patrimonio Arquitectónico de Cataluña, es ese lugar de encuentro, paseo y socialización de los gerundenses. Lo mismo van de compras, que lo mismo se toman el vermouth con los amigos. Sin lugar a dudas un punto de la ciudad que no te puedes perder por su historia y monumentalidad, además de ser el lugar idóneo para acabar pecando con alguna comprita imprevista.
Esta calle que nace en las proximidades del Puente de Piedra y corre en paralelo al rio Onyar, te incitará a caminarla con calma y sosiego, disfrutando de cada detalle que capten tus ojos, desde los adoquines de su pavimento, a sus vetustas casas con arcos medievales, donde se irán alternando las cuidadas tiendas, los restaurantes y las terrazas.
Fue urbanizada en el siglo XIII, como punto de la ciudad para la celebración de mercado, de echo los sábados se sigue celebrando el mercado de las flores, que lo inunda todo de un color y perfume maravilloso. La rambla recibe este nombre por el árbol de la libertad plantado en este lugar en 1869.
La rambla es una verdadera delicia arquitectónica, como todo el Barri Vell en definitiva. Aquí se concentran muchos edificios de interés, por su arquitectura de marcado carácter medieval, donde un claro exponente seria el Can Casadevall del siglo XIV. También encontrarás edificios neoclásicos, pero seguramente el que más te llamará la atención por romper la harmonía medieval, es la fachada modernista de la Casa Norat de 1912.
Bajo los característicos soportales de arcadas desiguales se localizan una gran variedad de tiendas y negocios. Y pese a que desde antiguo es el principal centro comercial de la ciudad, de las tiendas tradicionales queda poco rastro y si mucha franquicia. Aquí encontrarás tiendas de deportes con fluorescentes zapatillas, son muchas las tiendas de ropa y complementos de señora que seguro hacen las delicias de más de una, tiendas de minerales, ópticas y un largo sinfín de negocios que se alternan hasta la calle Argentería.
Poco dados como somos a recomendar establecimientos en concreto, sí hay en esta calle un negocio que hará tus delicias si te gusta la literatura. Se trata de la librería Geli, fundada en el año 1879 es una de las más antiguas de toda Cataluña. Cuenta con un catálogo de más de 200.000 libros, de las más variadas temáticas y si te atreves te recomendamos alguno de los fantásticos clásicos de la literatura catalana, como puede ser Josafat de Prudenci Bertrana inspirado en la Catedral de la ciudad o la Plaza del Diamante de Mercé Rodoreda, novela que inspiró a la película del mismo nombre.
Después de las compras aun podrás buscar entre las columnas a los tres ajusticiados de Girona. Son unos capiteles con unas caras esculpidas, donde uno es un hombre que toca la gaita, otro es un barbudo con alas de vampiro y el tercero un hombre caracol tocando la flauta. La tradición dice que, si vistas al barbudo con alas de vampiro con la persona amada, el amor pervivirá para siempre. RARO ¿PERO NO PREGUNTES PORQUÉ?
Dirección: Rambla de la Llibertat, 17004 Girona
LAS CASAS DE COLORES SOBRE EL RIO ONYAR
Girona es una ciudad de la que se pueden obtener cientos de instantáneas interesantes, de su casco histórico con sus palacetes, del barrio judío, de la imponente Catedral, de la hermosa Sant Feliu, o una panorámica desde las murallas. Pero la foto imperdible, la que todo el mundo reconocerá rápidamente donde estas, es desde el rio Onyar a sus casas colgadas. Y ya no es que sea la foto más famosa, es que desde luego y sin discusión es la más bonita.
Esta instantánea que te proponemos es fotogenia absoluta, y ello se debe a la maravillosa variedad cromática de las fachadas que dan al rio. Las casas de colores amarillos, naranjas o pastel, que en contraste con el intenso color azul del cielo gerundense forman una estampa de policromía absoluta.
En este lugar donde a día de hoy se extienden las coloridas casas colgantes, en la edad media discurrían por ahí las murallas defensivas de la ciudad, hasta que en 1814 las tropas napoleónicas antes de abandonar la ciudad decidieron volar todas las fortificaciones. Fue a partir de ese momento cuando se empezaron a quitar las murallas medievales, que encorsetaban el desarrollo humano y económico de las ciudades.
Al borde del rio Onyar y aprovechando el espacio dejado por las antiguas murallas, se empezaron a construir nuevas viviendas con una doble fachada, la principal daba a la calle y otra fluvial con vistas al rio. Puesto que el sitio dejado por las murallas no era excesivo y como siempre por una cuestión económica, se empezaron a crear voladizos sobre el rio, a fin de ganar espacio evitando pagar por el terreno. De esta forma tan práctica surgirán las casas colgantes sobre el rio Onyar.
De todas las casas la más emblemática es la Casa Masó, donde nació el destacado arquitecto gerundense Rafael Masó i Valentí. Se trata de un claro exponente de la arquitectura noucentista, y gracias a su blanca fachada sobresale del resto de edificios.
Te podríamos recomendar solo un punto fotográfico para obtener esta excelente instantánea de las coloridas fachadas, pero en este caso y excepcionalmente, serán dos localizaciones ubicadas a muy poca distancia entre ellas las que te sugerimos. Se trata de dos de los emblemáticos puentes que cruzan el rio, el primero es el Pont d’en Gomez y el segundo es el mágnifico Puente de le Peixateries Velles o como se le conoce popularmente, el Puente Eiffel.
Desde el Pont d’en Gomez obtendrás una foto preciosa de este tornasol de casas, con el Museo de historia de Girona de frente y la torre de la Catedral tras el conjunto. En el otro punto sugerido para tu foto, la estampa no es tan despejada, pero no deja de ser impresionante hacer la foto de las fachadas, a través de la estructura metálica de color rojo del Puente Eiffel. Elige la que más te guste, ambas son fantásticas.
Dirección: Pont d´en Gómez, 2, 17001 Girona y Carrer del Riu Onyar, 17004 Girona
LA PLAZA MÁS PEQUEÑA DE EUROPA Y TAL VEZ DEL MUNDO
Son muchas las ciudades que normalmente se enorgullecen y rivalizan por tener ese monumento que es el más en algo, la fachada más estrecha del mundo, la calle más angosta de Europa, el parque más grande del universo y así sucesivamente. Es como un honor y un privilegio, en el que tal vez con suerte hasta lo cataloguen en el Libro Guiness de los Records. Aquí en Girona, tienen el privilegio de tener la plaza más pequeña de Europa, y en caso de que no sea así, es tal el tesón de los locales por defenderla que así será.
Sea como fuere es cierto que la Plaça del Raïm o plaza de la uva, es realmente pequeña y si no se demuestra lo contrario, sí es la plaza más pequeña de Europa o incluso del mundo. La plaza de 24 metros cuadrados, es francamente de unas dimensiones tan reducidas que seguramente Isabel Preysler tenga WC de mayor tamaño.
Con cerca de 800 años de historia, esta plaza se ubica en el Barri Vell o barrio viejo de Girona. Para encontrarla no creas que es sencillo, pues sólo se puede acceder a ella a través de un callejón de un metro de ancho y seis metros de largo, que comunica con otra plaza más grande que es la de les Voltes d’en Rosés. Así que o la buscas o difícilmente toparás con ella por casualidad.
Esta minúscula plaza es un cuadrado de 5 metros en cada lado, en el que difícilmente llegará la luz solar, puesto que se encuentra encajonada entre edificios que pueden llegar a medir unos 20 metros de altura.
El nombre de plaza de la uva, nos lleva a entender que tiempo atrás, según está documentado, se comerciaba con esta fruta en este lugar. Pero lo más anecdótico no es que se hiciera mercado de la uva aquí, sino que en el siglo XIII era conocida como plaza de la paja y que lo más normal era que se comerciara con ella también.
Aun con semejantes reducidas dimensiones, esta plaza ha sido el escenario elegido, para determinadas actividades que en condiciones normales uno pensaría que son una locura. Es lo que sucedió el 28 de octubre de 2017, en el que la colla castellera de los Marrecs de Salt formaron en este espacio lo que se conoce como una pinya o base para el Castell.
¿Recuerdas en Sábado Gigante a un montón de gente entrando en un seiscientos? ¡pues parecido!
Dirección: Plaça dels Raïms, 1, 17004 Girona
A BESAR EL CULO A UNA LEONA
Toda ciudad histórica que se precie tiene sus tradiciones, y más cuando se trata de pedir deseos, como el de volver a un lugar querido. Cual si fuera una lámpara mágica se le tocan los PIIIIIIIIP al toro de Wall Street, se lanzan monedas a la Fontana de Trevi, o se manosea la escultura de San Juan Nepomuceno en el Puente de Carlos de Praga, sacándole lustre para pedir tener una segunda oportunidad en esa ciudad. Mr Proper estaría orgulloso de la labor de los abnegados y obedientes turistas.
Pues como no podía ser de otra manera, en Girona también tenemos una curiosa y singular tradición, si tu deseo es volver a esta ciudad. Y es que se dice que si quieres volver a Girona el culo le tienes que besar a la leona. El tema es ¿te atreves? Obviamente no es una leona de carne y hueso, pero aun así tiene su riesgo.
La escultura de la leona es uno de los atractivos turísticos de la ciudad y uno de sus monumentos más representativos. Se trata de una figura de una leona esculpida en piedra calcárea, sobre una columna de 3,76 metros de altura. La escultura sobresale de la columna de forma bastante deteriorada sobretodo la cola, entendemos que como consecuencia de la erosión provocada por tanto besuqueo.
La columna de la leona data del siglo XII y la encontrarás en pleno casco histórico de la ciudad, en la calle Calderers, justo a los pies de la Iglesia de Sant Feliu, por lo que sí o sí pasarás por delante de ella. La tradición es sencilla, dado el tamaño de la columna y la altura a la que se encuentra el felino, han ubicado unas escaleritas para que te sea más accesible realizar tan osado acto. Asciendes, besas, te hacen 20 fotografías y descender.
Este acto tan inofensivo de besar las posaderas de la leona, se supone que no entraña un gran riesgo ¡tranqui la leona no se va a girar y morderte! Pero la cruda realidad o lo que nos dice la experiencia es que si puede ocasionar percances e incluso la muerte. Como sucedió en el año 2015 cuando un turista francés de 75 años, resbaló desde las escaleritas que ascienden a la columna.
Sea como fuere, como todo en esta vida, mide tus aptitudes y capacidad física, que si el cuerpo te responde no te supondrá ningún esfuerzo dar un ósculo en el trasero a la leona y ya de esa manera haberte ganado el derecho a regresar a semejante belleza de ciudad.
Dirección: Plaça de Sant Feliu, 17004 Girona
LAS LEYENDAS DE LA CATEDRAL
Girona es una ciudad con una rica tradición cultural, ya no solo por la monumentalidad de su casco histórico, sino que también en forma de historias y leyendas. Uno de los monumentos más emblemáticos y que aglutina mayor cantidad de historias es la Catedral de Santa Maria.
La imponente Catedral, que domina a la ciudad desde la parte más elevada, es un escenario perfecto tanto para películas o series como es el caso de la reconocidísima Juego de Tronos, todo sea dicho de paso, en la actualidad la ciudad se ha convertido en un punto de referencia para las hordas de turistas fanáticos de esta serie. Como la Catedral ha sido escenario destacado de la literatura, tal y como sucede en la novela “Josafat” de Prudenci Bertrana, que es una de las obras más destacadas de la literatura catalana.
Construida entre los siglos XI y XVIII en una alternancia de estilos arquitectónicos, que van desde el inicial románico como es el caso del claustro y la torre de Carlomagno, a un fantástico interior abovedado en estilo gótico y su fachada barroca. Como singularidad la Catedral de Girona llama la atención por tener la nave central más ancha del mundo de 23 metros de anchura, valga la redundancia.
La parte superior del templo está coronada por una escultura, que históricamente tenía una venda en los ojos simbolizando la Fe cristiana y que la gente conocía popularmente como el ángel, en una restauración realizada se le cambió la cabeza por otra sin venda, en definitiva, desde abajo no se distingue y la gente sigue pensando que es un ángel.
La leyenda más célebre de la Catedral nos habla de una de las gárgolas, que siendo la única que tiene forma humana, de mujer para ser más concretos, se le conoce como la “bruja”. Cuenta la tradición que había una mujer de mal carácter que tiraba piedras e insultaba a los feligreses y sacerdotes camino de la Catedral. Un buen día un milagro divino aconteció y convirtió en piedra a está pecaminosa mujer, que pasó a ser gárgola del templo mirando al suelo con la boca abierta por el paso de los siglos, para en lugar de lanzar improperios, arrojar agua pura y cristalina por su boca.
Esta gárgola, pasó a ser dentro de la creencia popular de Girona una advertencia divina de si blasfemas o tuvieras malas intenciones lo que te podría pasar. Los feligreses cuando pasan por debajo de esta gárgola, recuerdan el dicho de “piedras tiras y en piedra te convertirás”
¿Qué? ¿Cómo te has quedado con esta leyenda? ¿de piedra verdad?
Dirección: Plaça de la Catedral, s/n, 17004 Girona
ENTRE TRES CULTURAS
Hay ciudades españolas que son un perfecto ejemplo por su historia y sus monumentos, de lo que debió de ser una convivencia perfecta o no tanto, pero convivencia al fin y al cabo entre las tres comunidades de las principales religiones monoteístas. Cristianos, musulmanes y judíos coexistiendo en un mismo territorio, como se descubre en la monumental Toledo o porque no también en esta ciudad de Girona.
En el paseo que te proponemos recorrerás los principales vestigios que nos quedan en Girona de cada una de estas grandes comunidades, con sus claras diferencias, edificios más representativos, costumbres y religión.
Iniciaremos el paseo en el monasterio benedictino de Sant Pere de Galligants, que es uno de los grandes exponentes de la arquitectura románica en Cataluña, no dejes de disfrutar los capiteles del claustro y el elegante campanario octogonal de este edificio del siglo XII. Este edificio además alberga el Museo de Arqueología de Cataluña desde el año 1857.
Toma la calle de Santa Lucia, donde llegarás hasta la Plaza del Jurats, donde se encuentra uno de los monumentos más representativos de la ciudad. Se trata de los Baños Árabes, que nada más allá de la realidad, aunque reciban este nombre se trata de una construcción cristiana en estilo románico. Construidos en 1194 en una arquitectura que claramente imitaba los baños usados por los musulmanes, con una fantástica linterna y su cúpula superior que sobre finas columnas, domina a la piscina central. Aparece en escenas de la saga Juego de tronos al igual que Sant Pere de Galligants.
Descendiendo por la calle del rey Fernando el Católico llegarás la barroca iglesia del siglo XVIII de Sant Lluc. Accede por el portal de Sobreportes que tienes frente a ti para llegar hasta la escalinata de la Catedral, no la asciendas y disfruta de las vistas de la barroca fachada de este imponente templo.
Te animamos a que te adentres en el histórico barrio judío o call de Girona a través de la calle de la força (de la fuerza). Esta estrecha e histórica calle te llevará al barrio que se considera el mejor conservado del continente y donde residió hasta la fecha de su expulsión en 1492, la que fuera una de las más importantes comunidades hebreas de todo el occidente. Llegaron a tener un poder económico y social importantísimo, siendo en el siglo XIV unos mil judíos que residían aquí y que dotaron al barrio de comercios, sinagogas y una destacada escuela de cábala.
Podrás disfrutar en este histórico barrio de gran parte de sus edificios y del Museo de historia de los judíos. El centro Bonaspruc ça Porta, está ubicado en el lugar donde un día existió una sinagoga del siglo XV. En él se puede encontrar una fantástica colección de lapidas funerarias procedentes de Montjuïc en Barcelona y cientos de objetos relativos a esta histórica comunidad.
JARDÍN DE LOS ALEMANES
Si hay un lugar ideal para desconectar en Girona, ese el jardín de los alemanes. Uno de esos entornos maravillosos que nos proporciona la ciudad ¡y ojo que no son pocos!
Te recomendamos estos jardines, y no cualquier otra de las maravillosas localizaciones de la ciudad, por su historia y por la conjugación perfecta que supone la arquitectura de las ruinas de un antiguo cuartel con la naturaleza que le rodea. Básicamente un lugar mágico donde te pueden pasar las horas simplemente haciendo NADA, así que controla tu reloj.
Para llegar a estos jardines, tendrás que ascender a la parte alta de la ciudad, con lo que llevar calzado cómodo, más que una opción es casi obligación. Tomando el lateral de la Catedral llegarás a la calle de los alemanes que es un angosto y tortuoso camino entre casas construidas en piedra.
Y tú te preguntarás y ¿porque tantos alemanes? ¿una calle? ¿unos jardines? ¿Cuál es el vínculo? ¿Vivieron aquí Bernd Schuster o Gunilla Von Bismark? Pues te contamos, que al menos los jardines deben su nombre a un antiguo cuartel de mercenarios alemanes que se establecieron en el siglo XVII en esta ciudad y que permanecieron hasta las guerras napoleónicas. El actual estado ruinoso de este conjunto antaño militar, se debe a los daños que ocasionaron los franceses antes de abandonar la ciudad.
Una de las sensaciones más maravillosas que tendrás en este jardín, será la de intentar reconstruir mentalmente, jugando con tu imaginación como debió de ser aquel lugar antes de su destrucción, y como la vegetación que todo lo invade parece que no esté ahí por casualidad, sino más bien por la acertada mano del hombre.
En tan enigmático lugar que se hacen recreaciones históricas de la guerra del francés, el escenario sinceramente no puede ser más oportuno. Durante la fiesta de las flores que inunda a toda la ciudad de coloridas flores valga la redundancia, este es uno de los lugares más especiales y que atrae a miles de curiosos y turistas.
La ubicación del jardín te permite disfrutar de la proximidad y presencia de las históricas murallas de Girona, de echo la imponente Torre Gironella y la Torre del Llamp parece que te estén vigilando. No es descabellado sentirte observado, pues estas torres son dos de los miradores más concurridos de la ciudad. Pese a ello las disfrutarás más que sufrirlas.
Dirección: Carrer de la Muralla, 2, 17004 Girona