DRESDE





¡LA CÚPULA DE LA FRAUENKIRCHE
Cuando uno llega a la ciudad de Dresde, quedará impresionado por su maravilloso perfil, salpicado de Torres y cúpulas. No en vano se le conoce a esta ciudad como la Florencia del Elba.
De entre, todos los edificios, sobresale sin lugar a dudas la cúpula de Nuestra Señora o Frauenkirche, por la historia de esplendor, decadencia y renacer que la rodea, sin duda, es el punto más icónico de esta ciudad.
Ubicada en la preciosa plaza de Neumarkt y rodeada de coloridos edificios y terrazas de restaurantes, esta iglesia luterana de estilo barroco destaca en la silueta de la ciudad por su altura de 91,23m y singular belleza barroca.
Fue construida en el S.XVIII por el arquitecto George Bahr 1726-1743 y a su finalización se convirtió en la cúpula más alta al Norte de los Alpes. Una obra sobresaliente de su ingenio para la época.
La iglesia fue destruida casi en su totalidad durante los bombardeos aliados, que acontecieron los días de carnaval del 13 al 15 de febrero de 1945. Momento en el que la ciudad había triplicado su población de civiles que buscaban refugio en una ciudad NO estratégica, y que huían de los horrores y brutalidad del avance oriental de las tropas soviéticas.
EL edificio fue abandonada en ruinas y usado como símbolo y monumento conmemorativo de los horrores de la guerra durante 40 años de gobierno de la República Democrática Alemana. Con la caída del muro de Berlín y dado el dolor que seguía provocando en los habitantes de la ciudad contemplar las ruina de la Frauenkirche y el recuerdo de sus familiares muertos por aquellos bombardeos, se decidió, reconstruir el símbolo de la ciudad entre los años 1994 y 2005, fecha de su reapertura al público una vez terminada de reconstruir.
Este monumento merece con creces su visita dada su simbología antes descrita y no defraudará al viajero que la conozca y ascienda hasta su imponente cúpula, para disfrutar de las mejores vistas de la ciudad, desde el rio a los maravillosos paisajes Sajones, sin olvidar el precioso centro histórico de la ciudad. La subida a la torre se hace en ascensor hasta la cúpula y la parte final andando. Son muy pocas escaleras.
El precio es de 8 euros. Horario para subir a la torre: de lunes a sábado de 10h a 18h y domingos a partir de las 12.30h. La visita interior de la Frauenkirche es gratuita, y merece la pena.
Dirección: Neumarktplatz, 01067 Dresde, Alemania.
¡BRATWURST CLARO QUE SI
Si imaginamos a un español por comer su paella, a un argentino por su asado, a un peruano por su ceviche y a un mexicano por sus tacos. Nuestra imagen de un alemán, sería tomando una salchicha y bebiendo una cerveza.
Podemos encontrar salchichas o alguna de las variantes de ésta en cualquier tipo de gastronomía del mundo. Pero sin duda las que se llevan la fama y el reconocimiento mundial son las salchichas alemanas, por ello no debemos dejar pasar la oportunidad de degustarlas aquí.
El término wurst, significa salchicha en alemán y existen multitud de variedades, pero las que principalmente encontraremos en Dresde es la clásica y deliciosa bratwurst. La popular bratwurst consiste básicamente en carne picada de ternera y cerdo condimentada con especias. Se suelen cocinar a la plancha o a la brasa; y se acompañas de mostaza. ¡¡Ummmm deliciosas
Observarán que en ningún momento hemos hablado del pan, y ojo que, en Alemania, se elaboran fantásticos panes, con semillas, cereales y cientos de variedades. Y es que los alemanes tradicionalmente comen las wurst o salchichas en plato y no entre pan, tal y como nosotros estamos acostumbrados por la cultura occidental de los hot dog.
Se trata del plato muy tradicional de su gastronomía y raro será el restaurante que no la tenga en su menú. Normalmente como hemos indicado, nos la servirán en plato con un acompañamiento que suele ser a base de ¡tubérculo, en este caso kartofel o lo que es lo mismo patata en sus múltiples variedades.
La más popular es la frita, aunque también puede ir acompañada de kartofelsalad, o sea ensalada de patata o hervida. Menos frecuente pero también muy posible es que nos acompañen la wurst con chucrut, o sea col fermentada.
En este caso en una ciudad como Dresde son múltiples los puestos callejeros en los que por 3 euros podremos disfrutar de una deliciosa bratwurst con pan al estilo hot dog.
Recomendamos el que se encuentra en Mzgasse junto a las escaleras de la Terraza Bruhl, dispone de mesas en la calle y es un lugar perfecto para ver el movimiento de la ciudad.
Dirección: Müzgasse 10, 01067 Dresde, Alemania.
REGRESO AL PASADO, EL MERCADO DE LAS PULGAS DEL ELBA.
En estos tiempos en los que a veces parece que cualquier tiempo pasado fue mejor, en el que está de moda lo retro, viejo o vintage, un mercado de las pulgas puede ser el paraíso, y en Dresde regresaríamos a un país que ya no existe la República Democrática Alemana
¿Se animan?
Los alemanes, son una sociedad muy concienciada con el reciclaje, rara es la vez que tiran algo a la basura, primero lo dejan en el portal, por si a algún vecino les puede ser útil. Un electrodoméstico se cuida y si se estropea, no se plantea comprar otro, ¡lo reparan
Abundan los negocios y mercados de segunda mano y no se les caen los anillos si por unos pocos euros encuentran ese disco, libro o ropa al que dar una segunda oportunidad, aunque antes perteneciera a otra alma.
El mercado de las pulgas de Dresde es uno de esos rincones poco conocidos por los turistas, pero se trata de un lugar muy célebre y popular entre los locales. No hay mejor experimento para conocer la cultura, costumbres y forma de vida local que un mercado, y si encima es un regreso al pasado, la experiencia será vital. Podemos encontrar desde banderas de la República Democrática Alemana y antigua propaganda política hasta objetos como antiguos teléfonos de disco, cámaras analógicas, planchas de carbón, maletas de piel, muebles restaurados, aquí se encuentra de todo.
Los precios no son fijos, por lo que se recomienda regatear. El sitio es un verdadero desorden, pero si les interesan los objetos antiguos, sin duda alguna, es un lugar imperdible en su viaje a Dresde.
Se encuentra en la zona conocida como “Neue Hallstadt”, al Norte del río Elba. Si bien este mercado no se encuentra en la zona monumental de la ciudad, la caminata desde el centro no tarda más de veinte minutos y, una vez dentro, la curiosidad le llevará a buscar, rebuscar y seguramente encontrar ese tesoro que andaba buscando y que, además, ya forma parte de la historia de Alemania.
En caso de no querer o no poder realizar el bonito paseo a orillas del Elba hasta este mercado, siempre podemos tomar un taxi por menos de 5 euros que nos lleve a la siguiente dirección, stetzcher strasse 2.
¡BUSQUE ¡REGATEE Y SI ENCUENTRAS SU TESORO, ¡LLÉVESELO
LA TERRAZA BRÜHL Y SIENTASE COMO STENDHAL
Decía Stendhal, que tanta belleza es algo difícil de asimilar, él se refería a su viaje por Italia, aunque perfectamente lo podría haber dicho aquí, no se equivocaría en nada.
Todo el mundo quiere llevarse ese recuerdo, instante, esa fotografía del monumento o conjunto en el que reventar de likes de nuestra red social, ser la envidia de nuestros amigos, y dejar constancia de nuestro paso por un determinado lugar.
En Dresde son múltiples y variados puntos en los que sacar la foto perfecta, más teniendo en cuenta que se trata de una de las ciudades más hermosas y fotogénicas del norte de Europa. Europamundo les recomienda la perspectiva monumental que se tiene del centro histórico desde esta maravillosa terraza Brühl.
Desde lo alto de esta terraza y sobre las escaleras del lado occidental que dan a la plaza del palacio, se obtiene una instantánea en la que capturamos la máxima esencia del conjunto monumental de Dresde. Una foto imperdible que capta la monumentalidad y esplendor histórico de la ciudad.
En la que de nuestro lado derecho aparece el histórico puente de Augusto sobre el Elba, de frente la imponente vista de la barroca hofkirche con su torre de 86m de altura, del lado izquierdo de la foto el palacio real de Dresde con su esbelta torre, ya de fondo las vistas de la majestuosa Semperoper y la hermosura elegante del zwinger. Una foto no puede acaparar más belleza y monumentalidad junta en un solo click.
Los más destacados y bonitos edificios de la ciudad juntos intentando sobresalir los unos de los otros.
Esta terraza que se extiende a lo largo de la orilla del Elba colindante con el casco histórico, es punto de encuentro y paseo de locales y turistas en la actualidad, aunque en su origen fue un regalo privado del príncipe elector de Sajonia al conde Heinrich Von Brühl que ya tenía un palacio en este lugar desde 1737.
¿El motivo del regalo? En agradecimiento por la innovadora introducción de un impuesto de accisa, un precursor del actual IVA. ¡Muchas gracias señor Brühl La terraza Brühl, no es solamente unas vistas impresionantes de los monumentos de la ciudad, es un paseo que en si misma alberga múltiples monumentos, la Hofgärtnerhaus “casa del jardinero real”, la fuente de los delfines, el monumento a Gottfried Semper arquitecto de la opera de la ciudad, Ständehaus casa de juntas de Sajonia, el barenzwinger o ungfernbastei que es el bastión de la antigua fortificación de Dresde.
LA LECHERIA MÁS BONITA DEL MUNDO
Que Dresde es una ciudad llena de espectaculares monumentos no alberga lugar a dudas y no sólo sobresale por la Frauenkirche, la Semperoper o sus magníficos museos. Hay un lugar fuera del casco histórico de increíble decoración, que no siendo uno de sus monumentos más visitados si destaca en la lista de los lugares más pintorescos de la ciudad.
¡UNA LECHERIA Esta lechería considerada como la más hermosa del mundo, es la de los hermanos Pfund.
Un precioso negocio en el que paredes, techos y suelos están cubiertos por completo de una exuberante decoración de coloridos azulejos, destacando por tal echo en el Libro de los Récords de Guiness en su edición de 1998.
El negocio fue fundado en 1892 por iniciativa del comerciante Paul Gustav Pfund, el cual decidió convertir el negocio poco menos que en un museo profusamente decorado al estilo neo renacentista, con imágenes de ángeles, animales y flores que lo convierten en un lugar muy especial.
Aunque se pueden comprar allí productos como leche y queso, al igual que antaño, hoy en día es la belleza del local lo que da qué hablar y atrae por igual tanto a locales como a turistas que quieren llevarse una foto de tan original lugar.
La lechería sobrevivió como por milagro al bombardeo de febrero de 1945 que devastó la ciudad de Dresde. Y también logró superar el período del socialismo germano oriental en el que, en 1972, el negocio fue estatizado y hubo planes de reemplazar los preciosos ornamentos murales por paneles de plástico, pero para nuestra fortuna, no llegaron a materializarlo.
Con la reunificación de Alemania, el negocio fue devuelto a un bisnieto del fundador, el cual refundó la lechería, de esta manera el local fue recuperando paulatinamente su antiguo esplendor. Afortunadamente la mayoría de los azulejos pudo ser restaurado y sólo fue necesario reemplazar una mínima parte del 5.
El local volvió a abrir al público en 1995. Actualmente se ofrecen allí 120 tipos de quesos y leche. Además, los clientes pueden adquirir souvenir como réplicas de los azulejos.
En el piso superior de la tienda se ha habilitado un restaurante, donde poder disfrutar de sus productos. Se puede llegar con el bus 11 y de paso… ¿Nos tomamos un vaso de leche fresca?
Dirección: Bautznerstrasse. 79, 01099 Dresde, Alemania.
PASEAR EN BICICLETA POR LA ORILLA DEL ELBA
Decía la obra de teatro del mítico Fernando Fernán Gómez que las bicicletas son para el verano, en este caso y dada la belleza del lugar las recomendaremos para todo el año. Que el frio invernal no nos prive de esta experiencia.
Para esta bonita aventura lo primero que necesitaremos, lógicamente es una bicicleta y muchas ganas de disfrutar. Hay múltiples rent a bike en la ciudad, pero en este caso les recomendaremos uno en concreto, no porque sea el mejor ni el más barato que vienen a ser todos más o menos parecidos en calidad y precio sino porque es el más céntrico, en el interior del hotel Hilton de la Topferstrasse 3.
Podremos disfrutar todo el dia de una bicicleta y disfrutar de la libertad al pedalear y sentir el viento en nuestra cara por sólo 11 euros.
El paseo que le sugerimos es una auténtica gozada para los sentidos pues podremos recorrer, si así lo desean, los 13 km del valle del Elba desde el centro histórico hasta el castillo de Pillnitz. La ribera del rio que recorre el valle, está impecablemente dotada de ciclo vías, que nos permitirán pedalear tranquilamente sin la molestia de los vehículos a motor.
El valle del Elba es un precioso paisaje salpicado de vegetación, parques, terrazas, biergarten y palacios. Fue concebido en el S. XVIII y XIX y se extiende desde el palacio de Übigau hasta el palacio de Pillnitz.
Hay que remarcar que uno de los pocos casos que se han dado a lo largo de la historia de perder el privilegio de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco se dio aquí, debido a la construcción de un puente que rompía con la armonía del entorno.
El puente de Waldschloschen que así se llama, fue inaugurado en 2009, fecha en la que le retiraron el breve honor de Patrimonio de la Humanidad. Solo les duro tres años de 2006 al 2009. Fue breve pero intenso.
Recorreremos el puente Albert, el mencionado waldschloschen, y nos emocionaremos viendo las tupidas y frondosas colinas, llenas de campos de viñedos. Aparecerán en las alturas palacios y castillos, como el de Eckberg, que actualmente es un hotel, el de Ligner que tiene un fantástico restaurante y terraza, con unas increíbles vistas sobre el rio y toda la ciudad histórica junto con el palacio Albrechtsberg construido para el príncipe Alberto de Prusia donde actualmente se realizan conciertos y exposiciones.
Sin dejar de ver mansiones, palacios, castillos y viñedos, veremos la vida pasar a través de ese maravilloso pulmón verde que es el valle del Elba.
¡PEDALEA ¡SIENTE ¡Y VIVE DRESDE ¡NO LA OLVIDARÁS
DESFILE DE LOS PRINCIPES ELECTORES Y UN MODESTO INVITADO
Si hay un monumento que te dejará con la boca abierta, seguramente será este imponente mural que encontraras en tu camino entre Theaterplatz y la Frauenkirche.
Imposible no verlo dadas sus dimensiones en la Augustusstrasse.
Este mural es una obra de arte hermosa, grandilocuente, a una escala gigantesca y como si estuviera fuera del tiempo.
No en vano, se trata del mosaico de porcelana más grande del mundo, ya que tiene unas dimensiones increíbles, con 102 metros de longitud y más de 9 metros de altura, lo que da una superficie cercana a los 1.000 metros cuadrados, los cuales se han cubierto con más de 24.000 azulejos de porcelana originarios de Meissen.
Sin embargo, el mural del Desfile de los Príncipes no es una obra barroca, es bastante posterior, por ello decimos que está como fuera de tiempo. Sus comienzos se remontaban al año 1589, cuando se pintó esta pared por primera vez.
Sin embargo, entre los años 1872 y 1876 aquella pintura se modificó por completo realizando un esgrafiado que llevó a cabo el artista W. Walther, quien ya plasmó esta misma escena del desfile.
Sin embargo, aquello no resistió el daño del paso del tiempo, de manera que finalmente se decidió colocar estos azulejos de impactantes colores amarillo y negro entre los años 1904 y 1907.
El mural lo encontraremos en la fachada norte del antiguo Palacio Real de Dresde. Concretamente está en la zona donde estaban ubicados los antiguos establos. Y precisamente por estar en las antiguas cuadras en el mural se representa a los monarcas sajones desfilando a caballo, acompañados por personajes de su corte.
En total disfrutaremos de 93 figuras, a una escala mayor que la real y como curiosidad os contaremos que entre todos estos monarcas se incluye también el dibujante del conjunto, Wilhem Walther, quien no quería dejar pasar la oportunidad de pasar a la posterioridad. Es decir, en este grandioso desfile distinguiremos a todos los miembros de la realeza de la Casa Wettin, cuya presencia en Dresde se remonta al siglo XII y perduró hasta 1906, más el “modesto” autor.
El encanto de la obra es enorme, especialmente por sus dimensiones y monumentalidad, les dejara casi hipnotizado. Como curiosidad os diremos que fue un auténtico milagro que resistiera los bombardeos aéreos que destruyeron gran parte de la ciudad en 1945, poco antes de que acabara la Segunda Guerra Mundial.
De hecho, de los miles de azulejos que componen la obra, cuando se emprendió su restauración tan solo fue necesario sustituir unos doscientos. Así que disfrutémoslo porque estamos ante una de las pocas obras originales que quedan en la ciudad.
Dirección: Augusstrasse 1, 01067 Dresde. Alemania.
¡POR EL BARROCO DE DRESDE
Que a una ciudad se le conozca como la Florencia del Elba, ya nos deja claro que no es una ciudad cualquiera. Haremos un recorrido por el Dresde indispensable.
Realizaremos un recorrido barroco, pues es el estilo predominante en la ciudad debido a que sus mayores tiempos de esplendor fueron el S.XVIII y S.XIX. Especialmente durante el reinado de Augusto el fuerte.
La primera parada es la Theaterplatz, con su escultura ecuestre del rey Juan de Sajonia, y donde la vista no alcanzará a asimilar tanto edificio y belleza junta. Pero casi con total certeza el primero que nos deslumbrará será la Semperoper, considerada una de las joyas de la arquitectura teatral en estilo neo barroco, lleva el nombre de su arquitecto, Gottfried Semper y en ella se estrenaron algunas de las óperas más destacadas de Wagner o Richard Strauss.
En el lateral de la plaza encontramos el Zwinger, hacia el cual nos dirigimos para acceder a su patio interior y hermosos jardines. Este edificio barroco que fue construido en tiempos de Augusto el fuerte, tiene una gran influencia de Versalles y alberga en su interior un maravilloso museo con obras de Rafael, Rubens, Van Eyck, Tintoreto, Tiziano, Durero y tantos grandes artistas.
Abandonaremos los jardines del Zwinger por Sophienstrasse dirigiéndonos hacia la Hofkirche, la catedral católica de una ciudad, donde predomina el culto evangélico. Esta enorme iglesia barroca en la que la torre alcanza 86 m y la nave central 52m nos da una idea de sus dimensiones. Construida en 1755 por orden de Federico Augusto II.
La bordearemos por la parte del ábside en chiaveriestrasse llegando a la plaza del palacio, punto frecuente de músicos y artistas callejeros. Desde este lugar surgen las escaleras que llevan a la popular terraza Brühl y el acceso al palacio real.
Continuamos por la Augustusstrasse donde a nuestra derecha nos quedará el palacio real de Dresde. Edificio de estilos varios que van desde el románico hasta el barroco, y que ha sido residencia de los príncipes electores y reyes de Sajonia desde 1547 a 1918. En nuestro camino disfrutaremos de un hermoso y grandilocuente mural de los príncipes electores de Sajonia, se trata de un repaso de la historia de la ciudad en 102 m de mural.
A través de la Töpferstasse llegaremos hasta la Frauenkirche, autentico icono de la ciudad. Esta iglesia luterana es símbolo no solo del esplendor del pasado sino también del horror de la guerra. Fue reconstruida y reinaugurada en 2005.
Esperamos hayan disfrutado del paseo, han conocido lo fundamental para poder decir,¡ yo estuve en Dresde
UN CAFÉ Y UN PEDAZO DE PASTEL EN THEATERPLATZ
¿A quien no le apetece un delicioso café y un buen pedazo de pastel? Esta tradición tan deliciosa y extendida en el Norte de Europa hay que probarla, ya saben, que donde fueres haz lo que vieres.
En este caso Europamundo les sugiere uno de los cafés más elegantes y emblemáticos de la ciudad, el café Schinkelwache que por múltiples motivos consideramos el lugar ideal para hacer un break… y ver la vida pasar. Ubicado en la monumental y celebre Theaterplatz, es un lugar ideal si Usted decide sentarse en su terraza, tendrá unas vistas mucho más que agradables de esta inmensa y hermosa plaza, paso obligado de los cientos de grupos de turistas que llegan a la ciudad. Punto bullicioso, también, si en la ciudad hay alguna actividad excepcional, tendrá lugar aquí, ya sea mercadillos, ferias, conciertos, o actividad popular. Es frecuente encontrar en dicha plaza a escasos metros del café Schinkelwache a un cuarteto de cuerda y viento, tocando hermosas y populares melodías de la música clásica, fácilmente reconocibles hasta para los más duros de oído.
Sin desmerecer la tradición musical de Viena o Salzburgo en el centro de Europa una de las mecas musicales más renombradas es Dresde, que atesora una de las tradiciones culturales más importantes de Alemania. Ciudad en la que vivieron largas temporadas Johan Sebastian Bach, Richard Wagner o Robert Schumann, entre otros.
En un café tan elegante como el Schinkelwache, le recomendamos probar alguna de sus múltiples tortas, pasteles y struedel que harán las delicias de los más golosos. Su apfel struedel, selva negra, harlekintorte o la tarta de fresas no tienen desperdicio.
Para hacer más digerible semejante placer de calorías, le recomendamos que pida un buen café, por suerte y a diferencia de otros lugares del norte de Europa, donde por café entienden agua negra, aquí es delicioso. Pruebe su cremoso capuchino.
El café Schinkelwache está elegantemente decorado, con una luz tenue y acogedora donde poder disfrutar de la tranquilidad, quietud y sosiego que predominan en estas latitudes de Europa. Téngalo en cuenta Aquí las cosas funcionan sin prisa, pero sin pausa.
Y recuerde donde fueres, haz lo que vieres.
Dirección: Teatherplatz 2, 01067 Dresde. Alemania.