HONG KONG





EL PICO VICTORIA
Sus 552 metros de altura, unas vistas espectaculares y más de siete millones de turistas cada año avalan que el Pico Victoria (Victoria Peak), también conocido como Monte Austin o simplemente El Pico, se haya convertido en el lugar más turístico de Hong Kong. Desde él podemos obtener, sin duda, las mejores vistas de la bahía y de todo el territorio, algo que lo convierte en el auténtico mirador de Hong Kong.
Puedes ir de día, de noche, o en ambos momentos, que sería lo más recomendable para poder disfrutar de las dos versiones de las vistas, con luz diurna y con las iluminaciones de los numerosos rascacielos que destacan al anochecer. O, si no, ir al atardecer, así aprovechamos los últimos rayos del día con los primeros destellos de la noche. Y eso sí, tenéis que subir un día que esté despejado, ya que, si no, la niebla o las nubes tapan unas vistas impresionantes.
En lo alto del Pico Victoria se han construido dos centros comerciales y de ocio, llamados Peak Tower y Peak Galleria, debido a la gran afluencia de turistas que llegan hasta esta cima. En el primero de ellos se encuentra la última parada del funicular y varios restaurantes que ofrecen unas vistas maravillosas. Sin embargo, para obtener las mejores y las vistas más espectaculares de Hong Kong te aconsejamos llegar un poco más arriba, donde se ubica la terraza panorámica Sky Terrace 428.
En este caso la entrada es de pago.
Es posible subir al Pico Victoria utilizando el funicular que lleva funcionando desde 1888 y que a diario lo utilizan unos 12.000 pasajeros, la mayoría de ellos turistas. Al comprar la entrada también podréis adquirir el SkyPass. Con este pase tendréis acceso a la terraza de la parte superior de la torre, desde donde conseguirás unas vistas aún mejores.
El Pico Victoria está abierto durante todo el día, el funicular, funciona de 7:00 a 00:00 horas con una frecuencia de entre 10 y 15 minutos. El uso del funicular es de pago, y es posible adquirir diferentes tipos de billetes: sólo ida, ida y vuelta, adultos, niños y mayores de 65 años, lo que hace variar el precio.
La Sky Terrace abre de lunes a viernes de 10:00 a 23:00 horas, mientras que los sábados, domingos y festivos lo hace de 8:00 a 23:00 horas. Con diferentes precios al igual que el funicular.
Dirección: Pico Victoria.
EL DIM SUM
En Hong Kong, la comida cantonesa es la dominante. Y entre esta, unos pequeños platos clásicos que supone una comida perfecta para el viajero y que se encuentra fácilmente por toda la ciudad. Es el Dim Sum, unos bollitos cocidos al vapor hechos de masa de arroz. Ligeros y muy sabrosos gracias a su relleno, que puede ser de diversos ingredientes. Normalmente se sirven en vaporeras hechas de bambú.
Se pueden comer en puestos callejeros o en restaurantes, donde suelen pasar en un carrito entre las mesas y uno toma lo que quiere. A la hora de pagar, se paga en función de la cantidad de platos que tengamos en la mesa.
Estas pequeñas y clásicas delicias cantonesas se pueden disfrutar casi a cualquier hora del día, desde la mañana hasta la tarde, y son más que una comida en Hong Kong. Son parte de la vida diaria. Y es que comer Dim Sum y practicar “yum cha”, que se traduce como "beber té", es un arte entre los lugareños, que suelen beber té caliente con la comida porque así ayudan a la digestión.
Y es que se cree que el Dim Sum, que es un nombre de origen cantonés, surgió en casas de té que servían bebida y pequeñas raciones de comida a los comerciantes que recorrían la ruta de la seda. Hoy en día es una costumbre que se puede encontrar en toda China, Hong Kong y en muchos restaurantes de Occidente.
Sin embargo, la costumbre cantonesa establece la hora del desayuno como el momento más apropiado para tomar el Dim Sum. Aunque se pueden comer también a lo largo de la mañana, incluso después del mediodía, que es cuando familias enteras locales aprovechan para degustar estas especialidades culinarias en lo que hoy serían un “brunch”, es decir, un desayuno-comida de última hora.
Comer Dim Sum en los restaurantes es todo un ritual. Lo primero es tomar asiento y pedir el té. En estos sitios no suele haber carta o menú, sino simplemente unas carretillas repletas de raciones de diversos tamaños (pequeñas, medianas, grandes o muy grandes) y que van recorriendo los pasillos entre mesa y mesa para que los comensales elijan los platos a su gusto mientras los camareros van anotando las elecciones. Estos platos típicos son de cinco tipos dependiendo de la preparación que tengan: fritos, al vapor, a la sartén, potajes de arroz (congee) y postres.
El Dim Sum lo podremos encontrar en todo tipo de establecimientos en Hong Kong, desde hoteles de cinco estrellas hasta restaurantes callejeros de cualquier vecindario. Si bien algunos restaurantes se adhieren a los clásicos "char siu" (cerdo a la parrilla) y "har gow" (albóndigas de camarones al vapor), hay algunos chefs de hoy en día que están dando giros interesantes a la cocina tradicional cantonesa, haciendo del Dim Sum una actividad fresca y emocionante para turistas y hongkoneses por igual
LADIES MARKET
El Ladies Market es el mercado callejero más importante y animado de Hong Kong, y eso a pesar de que esta ciudad-estado cuenta con una gran variedad de zonas, mercados y centros comerciales para ir de compras. En Hong Kong se pueden encontrar desde las mejores imitaciones de ropa de marca hasta las más increíbles, y caras, tiendas de auténtico lujo, pasando por grandes tiendas de electrónica, fotografía, joyerías o anticuarios.
Sin embargo, el Ladies Market es, si queremos ir de compras, el que tenemos que marcar en el mapa. Por cierto, está situado en el centro del distrito de Mong Kok, concretamente, en la calle Tung Choi, también conocida como Women´s Street, debido a que los productos del mercado están más enfocados a una clientela femenina, de ahí su nombre, “Ladies Market”.
Aunque no desees comprar nada, Mong Kok merece ser visitado. Es la zona más animada de la ciudad. Siempre hay gente en sus calles sin importar si es de día o de noche, llegando a estar bastante congestionado en las horas puntas.
El mayor atractivo de este mercado es la ropa, especialmente las imitaciones de importantes marcas, aunque es posible encontrar otros artículos como relojes, antigüedades, souvenirs, peluches y muchos otros objetos. Y, como en el resto de los mercados de Hong Kong, el regateo es un arte que deberemos practicar. Nunca se acepta el primer precio solicitado. Dependiendo de vuestras habilidades, podréis obtener auténticas gangas.
Pero en el Ladies Market, además de ropa de imitación, encontraremos multitud de tiendas de electrónica y fotografía, así como numerosos puestos de comida, algunos más apetecibles que otros, y otros tan malolientes como poco apetecibles.
Este mercado está abierto todos los días de 12:00 a 23:00 horas, y es posible llegar en metro, parada Mong Kok, salida E2, líneas Tsuen Wan Line (roja) y Kwun Tong (verde).
En Hong Kong merece la pena, y mucho, comprar electrónica, algo que podemos encontrar en el Ladies Market o en otros puntos recomendados para compras en la ciudad. Es importante que vayamos con un producto decidido, informados del precio que tiene ese mismo producto en nuestro país y, antes de la compra, comprobar si el producto tiene garantía internacional. Si no tiene garantía, tendremos que pensar si el ahorro merecerá la pena, ya que lo barato puede salir caro. Y es que hay que tener en cuenta que, si tenemos algún problema con el producto electrónico comprado en Hong Kong, éste será cubierto en nuestro país de destino.
Las mejores zonas de compras en Hong Kong para encontrar vendedores más honestos son Times Square y, en general, en la zona de Causeway Bay, donde encontraréis muchas tiendas de electrónica y fotografía. Sai Yeung Choi Street es el paraíso de los apasionados de la electrónica.
Dirección: Tung Choi
LA ESTATUA DE BRUCE LEE
El cine es una locura en Hong Kong, algo que resulta abrumador. Cada año se producen más de 100 películas en esta ciudad-estado, algo que sólo es superado por Hollywood y Bollywood. Eso sí, tampoco es que sean grandes producciones, sino un cine algo cutre, digamos, debido al bajo presupuesto, destinado, mayoritariamente, a espectadores de países como Taiwán, Singapur, Malasia, Tailandia, Filipinas o Indonesia.
De este cine hongkonés que se puede calificar como violento y barato, han surgido estrellas de talla mundial como Bruce Lee o Jackie Chan, que se citan, junto a otros menos conocidos, en la famosa Avenida de las Estrellas de Hong Kong, ubicada en el glamuroso paseo marítimo de Waterfront Promenade, en Tsim Sha Tsui East. Pero ojo donde pisa, porque en el suelo es posible ver las estrellas con nombres de grandes actores y actrices locales. Además de ser un lugar de película con muchos protagonistas, ofrece unas vistas espectaculares de la preciosa bahía hongkonesa.
Por la noche hay gran ambiente, ya que numerosas personas se concentran aquí para ver el precioso espectáculo de luces y sonido que, cada tarde a las 20h, tiene lugar en la bahía de Hong Kong y entre los imponentes rascacielos que a ambos lados se levantan. El mejor lugar para disfrutar de esta atracción es esta Avenida de las Estrellas, donde encontramos, también, la estatua de Bruce Lee. Y es que, más de cuarenta años después de su muerte, su legado continúa. En Hong Kong, donde se filmaron muchas de sus aclamadas películas, se erigió una estatua en 2005 que mide 2 ´5 metros de altura y que fue esculpida con su famosa postura de estar preparado para atacar sacada de la película Puños de Furia.
Este monumento fue posible gracias a la enorme legión de fans del actor hongkoniano, que consiguió recaudar más de cien mil dólares norteamericanos para la escultura que se erigió en honor a la leyenda del Jeet Kune Do. La estatua fue creada por Cao Chong-en, uno de los escultores más importantes de China, y participaron otros artistas como Shannon Ma, el renombrado animador 3D, y Yuen Tai-yong, un célebre dibujante de Hong Kong, que fueron consultados para orientar el trabajo.
La Avenida de las Estrellas es de los lugares más turísticos de Hong Kong, así que no esperéis estar a solas con las estrellas ni con la estatua. No obstante, es recomendable pasar de noche, hacerse una foto con Bruce Lee, o al menos con su estatua y su espíritu, y disfrutar durante un rato del ambientazo y de la espectacular iluminación que nos ofrecen los rascacielos.
Dirección: Waterfront Promenade, en Tsim Sha Tsui East.
MERCADO DE FRUTAS DE YAU MA TEI
Visitar un mercado en un país extranjero siempre es una experiencia interesante. Y, aunque probablemente descubramos muchas cosas desconocidas al deambular, nuestra mente tiene una idea preconcebida de cómo funcionan los mercados.
Curiosamente, Hong Kong es el hogar de un tipo diferente de bazares y mercados temáticos especializados en un solo tipo de artículo, con un vibrante laberinto de puestos y tiendas que abarcan todo lo imaginable sobre un producto específico.
Ubicado a lo largo de la intersección de Waterloo Road y Reclamation Street, el mercado mayorista de frutas de Yau Ma Tei se conocía anteriormente como el Mercado de Verduras del Gobierno, funcionando como un mercado agrícola típico desde 1913 hasta 1965, cuando todos los demás puestos, además de los vendedores de frutas, se mudaron.
Si bien al principio solo se vendían frutas y verduras en el mercado, los pescaderos también se establecieron en el mercado en la década de 1930, época en la cual, igualmente, se empezaron a ofrecer aves, arroz y otros alimentos frescos. Después de que los vendedores de verduras y pescado se mudaron al recién inaugurado mercado de verduras al por mayor de Cheung Sha Wan y al mercado de pescado al por mayor de Cheung Sha Wan a mediados de la década de 1960, el mercado de Yau Ma Tei se estableció como un mercado especializado exclusivamente en frutas.
Hoy en día, Yau Ma Tei es donde se importa aproximadamente el 80% de las frutas que se venden en la ciudad, lo que se refleja sorprendentemente en su infinita variedad de frutas, que van desde tipos regionales exóticos como duraznos y mangostanes, hasta frutas de alta calidad como cerezas de Tasmania o racimos de uvas jugosas gigantescas, cada una envuelta por separado en una malla de plástico. A pesar de su actividad mayorista, también opera como un mercado minorista durante el día, repleto de compradores, vendedores ambulantes y, recientemente, incluso instagramers locales que buscan un telón de fondo único para sus fotos.
Además, el mercado es famoso por su valor arquitectónico e histórico, ya que algunos edificios datan de la década de 1920, con sus fachadas cubiertas por letreros tallados que muestran los nombres de diferentes comerciantes.
Dirección: Waterloo Road y Reclamation Street.
MENÚ A BASE DE SOPA DE SERPIENTE Y TESTÍCULOS DE POLLO
Si quieres experimentar propiamente Hong Kong, una de las maneras es a través de su gastronomía, degustando un menú típico que sólo los locales pueden acabar. Y es que la cocina hongkonesa puede ser un campo minado de olores extraños e incluso sabores más extraños.
Un menú en un restaurante local de Hong Kong suele empezar con una sopa de serpiente. Este entrante se considera algo así como un plato gourmet, pero también como un famoso calentador para el frío del invierno.
La mayor parte de la carne de serpiente de la ciudad es congelada, pero para probar la carne y la sopa en su mejor momento, esta tiene que estar fresca y restaurantes que proveen carne fresca de serpiente en Hong Kong, hay pocos.
Lo mejor es dirigirse a la zona de Kowloon, donde en algunos lugares puedes encontrar la pitón o la cobra que te vayas a comer en una jaula y puedes ver como la deslizan hasta el bloque de corte. Más fresca imposible.
La sopa viene con la serpiente triturada dentro, aunque, si eres más valiente, puedes probar la serpiente en rodajas en otras variedades de platos. Por cierto, como muchos dicen con casi todas las carnes exóticas, parece que sabe a pollo.
Pero resérvate el sabor del pollo para el plato principal: “gai zi”, o testículos de pollo.
Esta es una de las comidas favoritas en los restaurantes de Hong Kong por sus supuestas propiedades afrodisíacas. Y es que los chinos, especialmente los de Hong Kong, creen en el dicho “tú eres lo que comes”, así que aquí se comes el órgano para nutrirlo.
Antes de comerlo, tienes que sumergir el “gai zi” en el caldo de la olla, y este estará listo cuando el exterior se vuelva blanco opaco. El interior permanece suave, explotando dentro de tu boca cuando se muerde. Tómalos con arroz, o con fideos y caldo.
El postre te lo dejamos a tu elección, para quitarte el buen o mal sabor de boca. Ah, y todo acompañado siempre de té caliente, que es como toman las comidas los locales, en cualquier época del año.
ANDAMIOS DE BAMBÚ
Hong Kong es una ciudad nueva, cosmopolita y moderna, pero también es una urbe de contrastes que mantiene ciertas tradiciones. En la ciudad de los rascacielos, que cuenta con casi el doble que New York, por ejemplo, ya que sólo puede crecer hacia el cielo, resulta curioso que se utilicen andamios de bambú atados entre ellos con cuerdas para construir estos gigantescos edificios y otros bloques.
Cuando vemos esta escena, podemos sufrir de vértigo, ya que impresiona ver a los inmensos edificios rodeados de un esqueleto de delgados troncos, con una longitud de entre cinco y siete metros, entrelazados simplemente con la ayuda de débiles tiras de plástico. Además, las cañas se cortan en ángulo y sólo la punta se apoya en el suelo. Pero la ciencia contradice nuestra sensación vertiginosa porque, en realidad, el bambú es uno de los materiales más resistentes. Y en todas las construcciones se utilizan "taap pang", obreros especializados en este arte milenario.
Pero ¿por qué, con todos los avances tecnológicos existentes, se siguen fiando de las aparentemente débiles estructuras de madera para soportar el peso de obreros y materiales? La razón principal es por supuesto el coste de este material. A pesar de que cada vez es más difícil conseguir bambú de buena calidad, los andamios de bambú son un 30% más baratos que los metálicos. Pero sigue siendo rentable para los constructores.
Además del precio, hay que reconocer la versatilidad y la inmediatez como otros factores positivos en favor del bambú. Y es que Hong Kong, si de algo carece, es de espacio, con edificios que, literalmente, se tocan entre ellos. Esto hace que la rigidez del metal haga imposible colocar este tipo de andamios. Sin embargo, los "taap pang" se las arreglan para cortar, afilar y adaptar el bambú a cualquier superficie, siendo la mayoría de las veces la única opción posible.
También, otro punto positivo para el uso del bambú es la rapidez. En Hong Kong, se construyen edificios nada más pestañear y el bambú es un gran aliado de esta inmediatez y rapidez. Los obreros experimentados en andamios de este material son capaces de colocar más de 20.000 metros cuadrados en un solo día. Es espectacular verlos trepar como arañas por las estructuras, atando y reforzando cabos para seguir subiendo, la mayoría de las veces, sin más sujeción que sus propias manos y con el suelo a decenas de metros más abajo.
Diseñar, modificar y construir estas verdaderas telas de araña es un arte que se enseña como se hacía antes. De maestro a aprendiz. Y dicen los que viven de este arte que no es peligroso, que si las constructoras proporcionan los sistemas de sujeción adecuados, el riesgo de accidentes es mínimo y que en caso de colapso de la estructura, las consecuencias serían menos graves que si fuese metálica. Todo ventajas.
LA ISLA DE LANTAU Y EL BUDA GIGANTE
Lantau vale la pena lanzarse a recorrerla, por su paraje natural, que permite alejarse del ajetreo de ciudad comercial y financiera, que tiene Hong Kong, pero también por su impresionante Buda Gigante y su Monasterio Po Lin.
Está al oeste de Hong Kong, y se encuentra perfectamente conectada con la península de Kowloon a aproximadamente una hora desde el centro. Se puede llegar en MTR, el sistema de transporte de la ciudad. La estación más cercana a Lantau es Tung Chung Station, a sólo dos minutos caminando de Tung Chung Cable Car Terminal, el punto de partida para los que decidan subir al Gran Buda en el teleférico Ngong Ping 360. Desde ahí se puede tomar el autobús 11 que se dirige hacia el pueblo pesquero de Tai O, o el autobús 23 hacia el Buda.
El teleférico es de pago, y hay dos tipos, uno estándar y otro, para los más atrevidos, con el fondo de cristal.
Subir en autobús sale más económico. Y a pie, ni te cuento. Pero, si tu presupuesto te lo permite, es muy recomendable realizar, por lo menos, uno de los trayectos en el teleférico, ya que no es sólo la forma más rápida de llegar, sino la más emocionante. Desde las alturas podemos tener una visión totalmente diferente de la isla.
El principal monumento de Lantau es, sin duda, el Gran Buda, una estatua de bronce de 34 metros de altura y 250 toneladas situada en lo más alto de la isla. Este es el Buda sentado más grande del mundo y una extensión del Monasterio Po Lin. El Gran Buda simboliza la unión del hombre con la naturaleza y el templo. Visitarlo es gratuito.
Justo frente a la estatua se encuentra Po Lin, el monasterio budista más importante de Hong Kong, situado en la parte más elevada de la isla. Fundado por tres monjes en el año 1906, el Monasterio Po Lin, que significa el Loto Precioso, cuenta con más de un siglo de historia a sus espaldas. Dentro del recinto se pueden ver, además del propio templo, las casas de los monjes, un restaurante de comida vegetariana y pequeños negocios donde poder comprar incienso. Los visitantes o turistas dejan estos inciensos en los muchos quemadores de diferentes formas y tamaños que se encuentran situados junto a las tiendas.
Dentro del templo se encuentran tres estatuas de Buda que representan el pasado, el presente y el futuro. Si tenemos suerte podremos ver, durante la visita, a estos disciplinados monjes en pleno oficio.
Una vez visitado el Monasterio de Po Lin y el Buda Gigante, en el regreso a Hong Kong es recomendable parar en Tai O, una agradable aldea de pescadores construida sobre el agua que supone un sorprendente viaje en el tiempo, pues parece anclada en el pasado, con sus casas tradicionales y sus numerosos canales. Por algo se le llama la Venecia de Hong Kong.
Dirección: Lantau
EL PARQUE DE HONG KONG
Si queremos desconectar del ajetreo de la ciudad, el parque de Hong Kong, situado en la zona conocida como Central y ubicado entre los gigantescos y brillantes rascacielos del distrito financiero de la ciudad, ofrece un pintoresco y atractivo contraste entre vegetación y hormigón.
Este parque público, abierto desde 1991, cubre un área de 80.000 metros cuadrados llenos de paz y tranquilidad, por lo que es un magnífico lugar en donde ir a relajarse.
A lo largo de las ocho hectáreas que comprende el Parque de Hong Kong se encuentran numerosos puntos de interés, como el Aviario Edward Youde, abierto en 1992, un año después de la inauguración del parque, esta especie de carpa cerrada cuenta con 80 especies de aves que se ocultan en una peculiar "selva tropical".
En el interior del parque se encuentra también otros atractivos como el Jardín botánico, uno de los más grandes de todo el sudeste asiático y que comprende todo tipo de plantas variadas y exóticas; un lago artificial, que es el hábitat natural para varios tipos de peces y numerosos insectos (en Hong Kong habitan más de 100 tipos de libélulas y la gran mayoría se ven representadas en este parque); y el pequeño Museo de los juegos de té, es gratuito y abre todos los días a excepción de los martes.
Es un lugar muy apetecible para cualquier tipo de visitantes, para aquellos que quieren escapar del bullicio de la gran ciudad y refugiarse en un pedacito de naturaleza, pero también para los más deportistas. En él encontramos diferentes pistas de squash, un polideportivo y un hermoso jardín donde la gente va a practicar Tai Chi.
El Parque de Hong Kong es muy agradable, aunque no todo va a ser relax, ya que recorrerlo puede resultar algo cansado debido a la gran cantidad de cuestas y escaleras que conforman el terreno.
Si queremos acercarnos a esta zona verde, el mejor momento para visitarla es por las mañanas temprano, teniendo en cuenta que abre de 6 a 23 horas, aunque el aviario y el jardín botánico abren de 9:00 a 17:00 horas. La entrada para todo el recinto es gratuita.
Dirección: Parque de Hong Kong