BERLÍN





EL WELTBALLON BERLIN
Cuando viajamos, a todos nos fascina poder ver la ciudad en cuestión, desde las alturas. Pues en Berlín, no iba a ser menos. Hay diversas formas de asombrarse desde las alturas. La más obvia sería la torre de televisión en el antiguo corazón soviético, sin embargo, nos vamos a decantar por otra opción más auténtica.
Hablamos de la posibilidad de ver la ciudad a unos 150 metros de altura, pero… ¡¡¡DESDE UN GLOBO AEROSTÁTICO No apto para cardiacos. Con esta actividad tendrán que poner a prueba el miedo a las alturas, pero se verá gratamente recompensado por las vistas desde arriba.
La atracción es uno de los globos de helio más grandes del mundo, y desde su canasta se puede divisar toda la extensísima capital alemana, teniendo a la vista, monumentos imprescindibles como la Puerta de Brandenburgo y el Sony Center.
Si usted es de los intrépidos y su vértigo se lo permite, anímese. Acomódese en la plataforma, prepare su cámara y disfrute de la ascensión que termina a los 150 metros. El globo no puede pasar de esa altura ya que está sujeto a un potente cable de acero.
La imagen del globo en el cielo de la ciudad se ha convertido en otro símbolo berlinés. Además, podrá aprovechar la visita a la zona, para conocer otro gran punto de interés, como es el Check Point Charlie, el famoso paso fronterizo entre Berlín este y Berlín oeste. Aquí se podía conseguir el visado diurno para cruzar.
La atracción del globo aerostático está gestionada por la empresa Air Service Berlín y la tiene en funcionamiento todos los días del año. Lo ideal es que el día esté despejado para disfrutar de mejores vistas.
Hay subidas cada 15 minutos, y funciona todos los días de 10:00-22:00 horas entre abril y octubre y de 11:00-18:00 horas entre noviembre y marzo. Las tarifas van desde los 12 euros para los niños de 3 a 12 años, hasta los 25 euros por adulto. También existen otras tarifas intermedias, en función de la hora reservada o tickets de última hora.
Para llegar, lo más recomendable es ir en metro, pudiendo elegir dos paradas.:
Mohrenstraße línea U2 y Kochstrasse línea U6.
LA CURRYWURST
No podrás decir que has estado en Berlín, si te vas sin probar un icono gastronómico como es esta salchicha bien acompañada de una especie de salsa de kétchup y una buena pizca de curry. Es un tentempié muy socorrido y famoso, de lo más sencillo en cuanto a elaboración, pero también de lo más apetecible. Tiene hasta su propio museo. Muy cerca de la Potsdamer Platz, el museo lleva recibiendo entusiastas de esta rica salchicha desde 2009.
El popular plato, cuyo significado es “salchicha al curry”, consiste en una salchicha de cerdo cocida, que se fríe y se corta en rodajas. Se sirve en una bandejita de cartón y suele ir acompañada de un panecillo, y en ocasiones, según el gusto, de patatas fritas. Este bocado, a pesar de no ser lo más saludable de la gastronomía alemana, se ha convertido en un “must” para todo viajero que pase por Berlín. Es facilísimo de encontrar y tiene un precio súper popular que ronda los 3-4 euros.
A primera vista, pensamos que la salsa es kétchup, el sabor también ayuda a pensar en ello, sin embargo es una salsa original y cuenta con su propia historia. La salsa es un invento de mediados del siglo XX, fue creada por Herta Heuwer en Berlín y su nombre es Chillup. En 2019, esta veterana salsa, cumplió 70 años.
El origen, un poco legendario, cuenta que el 4 de septiembre de 1949 Herta creo la salsa en el puesto que regentaba en la calle Kaiser Federico, en el barrio de Charlotenburg. Era una época de posguerra y carestía y ante la falta de clientes, experimentó con la salsa de tomate, añadiéndole diversas especias exóticas, pimienta y unos polvos de curry, que al parecer, le había regalado un soldado inglés. El resultado nada tenía que ver con la salsa utilizada hasta entonces. Rápidamente se popularizo por toda la ciudad y comenzaron a salirle imitadores. En los años siguientes, Herta patentó la salsa con el nombre de Chillup y se llevó su secreto a la tumba. La sociedad alemana le ha reconocido este sabroso invento, colocando una placa conmemorativa en el lugar donde tenía el puesto de salchichas.
Si quisieran hacerse una foto en el lugar donde se inventó, pueden encontrar la placa, en la animada plaza de Sttugart, más concretamente en Kaiser-Friedrich-Straße 57, a un paseo desde la popular zona del Zoo.
En definitiva, no les será complicado encontrar algún sitio dónde probar este bocado amable.
LA KU‘ DAMM
Un bolso, unas zapatillas de moda, un paraguas para la tormenta, un souvenir del Ampelmann, una currywurst, cervezas locales… todo y mucho más lo podemos encontrar en la Ku´damm, la gran arteria comercial de Berlín. Es kilométrica y se puede subdividir en zonas. Más cercana al centro, nos encontramos con las tiendas más populares y conocidas entre el común de los mortales. Sin embargo, según nos vamos alejando, aparecen las boutiques y grandes firmas.
Lo que hoy es el lugar de ocio por excelencia para berlineses y turistas, fue anteriormente un camino que frecuentaban los príncipes y reyes para ir a su pabellón de caza en el “Bosque Verde”. Este camino no obtuvo el título de calle hasta bien entrado el siglo XIX 1875.
Este paraíso de las compras se extiende a lo largo de la gran avenida, que llega hasta los ¡¡¡3 kilómetros, pero no hará falta caminar toda la calle para encontrar lo que buscamos, ya que las tiendas se concentran en el primer kilómetro y medio, aproximadamente. La programación con Europamundo, le permitirá tener un huequito a su paso por Berlín para que se zambulla en este paraíso de la compras, si es lo que prefiere.
Si opta por pasear un rato por la Ku´damm, no deje pasar la oportunidad de sumergirse en los grandes almacenes por excelencia. Hablamos de los históricos y centenarios KaDeWe Kaufhaus des Westens o Grandes Almacenes del Oeste, que son una especie de Harrod´s a la alemana. Tienen más de 60.000 metros cuadrados para perderse y deleitarse con la amplísima gama de productos de todo tipo. No olvide pasar por el fabuloso espacio gourmet. Seguro que encuentra alguna delicia culinaria de su interés, en sus 7.000 m² Un verdadero deleite para los sentidos A pesar de haber sido inaugurado en 1907, su aspecto resulta muy actual, ya que fue reconstruido tras los bombardeos de la II Guerra Mundial.
¿Le ha llamado la atención una figura de un hombre con sombrero, que aparece por diversos lugares? Su nombre es Ampelmann y es otro de los símbolos más reconocibles de Berlín. ¡No deje pasar la oportunidad de hacerse con un souvenir de este simpático hombrecillo del semáforo Gorras, camisetas, pins, imanes, bolsas… no hay quien se resista.
Tiene una curiosa historia, ya que es la silueta que se utilizó en los semáforos de la extinta República Democrática Alemana, y que con el paso de los años, se popularizó, llegando a convertirse en símbolo de toda Alemania tras la reunificación. Es un bonito símbolo de hermanamiento que ha evolucionado desde que se creó en 1961. En 2004, crearon su versión femenina.
MI FOTO CON EL OSO BUDDY
¿Quién no quiere una foto con otro gran símbolo de Berlín? Este icono es más actual pero se ha convertido rápidamente en algo muy querido. Hablamos de los Osos Buddy u Osos Amigo, que están repartidos por toda la ciudad. Es super fácil localizarlos, ya que están pintados con vivos colores que llaman nuestra atención. Si Wroclaw tiene sus duendecillos, Madrid tiene sus Meninas de Velázquez, Berlín tiene a sus ositos repartidos por las calles.
Existen diversas teorías de por qué Berlín está tan relacionada con este animal. Unas apuntan a que era el animal que habitaba la zona pantanosa donde se establecieron los primeros “berlineses”, otras hacen referencia al propio nombre de la palabra oso en alemán bär y otras tantas historias ligadas a la nobleza.
Sea como fuere, el oso está omnipresente en la ciudad de Berlín, empezando por su propia bandera, donde aparece una silueta del animal.
La creación de los ositos se remonta a 2001, cuando fueron creados por los empresarios Eva y Klaus Herlitz, junto al escultor austriaco Roman Strobl. Ese mismo año se pintaron 300 gracias a la colaboración de diversos artistas, siendo diseños únicos y originales.
Desde entonces se han popularizado, siendo expuestos en más de 30 países.¿ Quizás ya los conozca? En Buenos Aires estuvieron en 2009. También han adornado las calles de Guatemala, Uruguay, Chile, Cuba…
El oso, con las patas delanteras en alto, busca fomentar un mensaje de paz y tolerancia entre pueblos y religiones.
¡¡Buena foto
PLAZA 9 DE NOVIEMBRE.
¿El muro, dónde está el muro? Es la pregunta con la que muchos llegan a la capital alemana y muchas veces nos formulan. ¿El muro?, sí, lo veremos durante nuestros paseos por la ciudad. Hay diversos tramos y trocitos de muro, en diferentes puntos de la ciudad. Estos bloques de hormigón nos recuerdan la época de la Alemania dividida.
Pero… ¿les gustaria estar en el punto exacto donde comenzó el principio del fin? ¿Ese paso fronterizo que abrió sus puertas y dejó atravesar el muro a los primeros curiosos? ¿Tomar fotos en ese lugar tan trascendental para la Historia? Para satisfacer todas estas inquietudes, se tendrían que dirigir a la plaza 9 de Noviembre.
Y… cayó el muro. Fue la histórica noche del 9 de noviembre de 1989. Esa noche puso fin a 28 años de una ciudad dividida.
En el año 2010 se inauguró la nueva plaza 9 de noviembre. En ella se encuentra una exposición al aire libre, con fotografías y diversos detalles de lo ocurrido.
La plaza se encuentra al norte de la ciudad. Para llegar, lo mejor es llegar a la estación de S-Bahn de Bornholmer Strasse. Por aquí pasan varias líneas; S1, S2, S8, S25 y S26.
ESCENIFICA EL BESO MÁS FAMOSO DE ALEMANIA
“Escenifica el beso más famoso de Alemania”
Otra de la imágenes más conocidas de Berlín, es la del muro “pintado”. Esta parte del muro se conoce como la East Side Gallery y por supuesto, es visitable.
De acceso libre, pueden recorrer los 1316 metros de muro que mantuvieron en pie en esta parte de la ciudad, a orillas del río Spree. Entre los 103 murales, destaca uno en el cuál se representa el famoso beso entre dos hombre, al que nos podemos referir como “beso fraternal socialista”.
Un beso que seguro hace plantearnos algunas preguntas como, ¿Quiénes son los protagonistas? ¿Fue real? ¿Una historia de amor?
Pues bien, la historia nos dice que sí, que el beso fue real. De hecho, entre los representantes de los gobiernos socialistas de la época, era una costumbre habitual. Una tradición aceptada y una forma de mostrar la fraternidad socialista, que dejó esta imagen para la posteridad.
Los protagonistas fueron, el líder soviético Leonid Brézhnev y el presidente de la RDA Erich Honecker. Y la escena tuvo lugar durante las celebraciones del 30 aniversario de la República Democrática Alemana, en 1979. Un acto que pasó a la Historia, y que el artista ruso Dimitri Vrubel supo plasmar en un pedazo de muro.
Y ahora, ¿se atrevería a tener su propia versión del icónico beso? Es una foto de lo más divertida y seguro que tiene opción de poderla representar con su compañero de viaje, madre, hijo, amigo… No hace falta representar ese beso literalmente. ¡Le pueden dar su toque
¡Seguro que la foto que hagan es una de las que querrán imprimir y tener en un lugar visible en sus hogares
Es muy fácil llegar hasta la East Side Gallery. Se sitúa en la calle Mühlenstraße. Pueden llegar en metro y S Bahn.
Metro: Warschauer Straße, línea U1.
Tren: Ostbahnhof, líneas S3, S5, S7, S9 y S75
RESTAURANTE DE LA TORRE DE TV
Uno de los detalles más curiosos de este fabuloso símbolo de Berlín, se refiere al restaurante que se encuentra en la cúpula.
Lo que le va a sorprender hace referencia a la altísima torre de TV, cuenta con 365 metro de altura. Una cifra bien pensada para que nadie se olvide de su tamaño. Tantos metros como días tiene el año. Esta similitud es muy útil para los alumnos que tiene que aprender sus principales características.
Seguro que durante nuestra visita con Europamundo, conoceremos éste y otros detalles del gigante de acero y hormigón. Pero es posible que no se haga referencia a este dato curiosísimo … ¡La comida que se sirve en el restaurante, se cocina 200 metros más abajo ¡En la base
Y ¿cómo es posible que la cocina principal se encuentre en la base de la torre? ¿Por qué? Bueno, pues básicamente por cuestiones de seguridad. El plan de protección contra incendios es muy estricto.
Y ¿cómo llega la comida hasta arriba? Fácil, la comida sube por los mismos ascensores que los visitantes y comensales del restaurante. Por ello, es necesaria una buena logística.
Antes de llegar a los comensales, a los platos se les da un último toque en la cocinita “satélite” de 11 metros cuadrados, que está junto al restaurante. Aquí está prohibido preparar comidas fritas.
Si opta por disfrutar de una comida de altura en el restaurante giratorio 360 grados de la torre de TV, recuerde no impacientarse, ya que su comida viaja en un ascenso de 200 metros.
Para mayor tranquilidad, el edificio también incluye otras medidas de seguridad como plataformas de evacuación y la prohibición estricta de fumar en todo el recinto.
Una opción fantástica si celebran algún aniversario a su paso por la capital alemana. Revisen la disponibilidad en su web:
https://tv-turm.de/es/restaurante/
EL EMBLEMÁTICO BERLÍN COMUNISTA
Seguro que ya habrán oído hablar de la división alemana y de su capital. Son muchos los que se acercan a Berlín para zambullirse en la historia y los escenarios del comunismo. Incluso hay gente que añora su pasado Soviético. A este fenómeno se le conoce como la “Ostalgie” o “nostalgia del Este”.
Seamos nostálgicos o no… ¿no sería interesante conocer las principales localizaciones del Berlín oriental? Hay numerosos lugares que se pueden visitar, como las partes conservadas del muro, el checkpoint Charlie, el museo de la Stasi, el pequeño museo del Trabant… lugares alejados unos de otros. Europamundo les proponemos un paseo por algunos rincones, cercanos entre sí, de éste histórico Berlín, ¿les apetece el paseo?
Partiremos del mismísimo corazón del Berlín oriental. En Alexanderplatz nos encontramos con el ayuntamiento rojo de la ciudad. Este edificio renacentista construido en 1860 en ladrillo rojo, albergó el ayuntamiento del Berlín del Este. Hoy en día, también sigue siendo el ayuntamiento de toda la ciudad. Puede parecer que toma su nombre por su pasado comunista, pero realmente es por el color de sus ladrillos.
A pocos pasos, dejando la magnífica fuente de Neptuno detrás, llegamos al Marx-Engels Forum, un jardín donde nos encontramos las esculturas de estos padres del comunismo. Instalada en 1986, tras la caída del muro hubo controversia ya que se plantearon eliminarla. Hoy en día, es un buen lugar para tomarnos ¡un selfie
Desde aquí, tenemos bonitas vistas del río Spree. En su orilla se encuentra el Museo de la RDA. En él, se recrea un piso y la vida en la antigua República Democrática, con objetos y muebles de la época. Es curiosísimo ver los numerosos artilugios que servían para espiar al vecino y otros que servían para saber si te estaban espiando. ¿Se imaginan?
Volviendo a Alexanderplatz, nos encontramos con la iglesia de Santa María, la más antigua de la ciudad. Data de 1260, y ha sobrevivido a los bombardeos de la guerra y al ateísmo reinante del Este.
Seguimos nuestro camino, para llegar al antiguo punto de encuentro de las juventudes socialistas, nos referimos al fantástico reloj mundial, que a día de hoy, sigue siendo un punto indiscutible de encuentro entre los berlineses. A pocos metros de aquí también nos encontramos con la famosa Casa del Profesor. Es un edificio blanco que destaca por tener en su fachada principal un enorme friso que trata de mostrar la prosperidad del modelo comunista.
Y como colofón … justo aquí se abre a nuestra derecha la antigua gran avenida del comunismo, la Karl-Marx-Allee. Una especie de campos elíseos que fue la principal avenida de la ciudad, donde tenían lugar un sinfín de celebraciones y desfiles. Un universo de grandes bloques de edificios grises, donde vivían los principales cargos del régimen. Estupendos ejemplos de arquitectura soviética que se reparten por la inmensa avenida de casi cien metros de ancho y dos kilómetros de longitud.
¡Ah No olviden hacer una foto al clásico cine Kino International, se encuentra en el número 33 de esta misma avenida.
¡Caminen y disfruten
BARRIO DE SAN NICOLAS
Ya se habrá dado cuenta que Berlín es una ciudad, en gran medida, reconstruida. Con un aspecto bastante actual. Sin embargo, aún quedan rincones que nos recuerdan como era la ciudad antes de los desastre de la guerra. Ese rincón está situado en pleno centro histórico, al lado de la plaza Alejandro. Hablamos del barrio de San Nicolás.
Es lo que queda del Berlín medieval, también reconstruido, y un remanso de paz compuesto por un puñado de callecitas que llegan hasta las orillas del río Spree. Sus placitas son el lugar ideal para desconectar un poco y tomar algo en sus terrazas. Un buen número de restaurantes típicos se concentran en sus calles y plazas y constituyen el lugar ideal para degustar alguna de sus especialidades.
Un rincón ideal para ello, es el que se sitúa al final de la calle Propststrase, junto al río. Justo al lado se encuentra el templo religioso más antiguo de Berlín. La iglesia de San Nicolás, que comenzó a construirse en 1230, y es el edificio que corona todo el barrio, gracias a sus característicos campanarios gemelos.
Ahí se encuentra una placita con bares y restaurantes. En días soleados se recomienda probar algún tipo de cerveza local, o bien, un rico té en días de frio.
Ah Y no olvide hacerse una foto con la imponente estatua que representa a San Jorge luchando contra el dragón. Es la estampa más representativa de este remanso de paz.