MILÁN





CAMINATA ENTRE ESTATUAS Y AGUJAS...
Si, en nuestro viaje por Europa podremos subir a torres, campanarios y miradores, pero nada iguala la experiencia de una caminata por la terraza del Duomo de Milán, allá vamos... Sin duda cuando nos acercamos a esta maravillosa catedral su fachada de mármol blanco nos impactará, pero si levantamos la vista y vemos el sin número de agujas que la decoran, la tentación de estar allí será irresistible y su visita muy aconsejable.
Si nos dirigimos al lateral derecho, el que da a la Galleria Vittorio Emanuele II, encontraremos la puerta de entrada, que previo pago de 7 euros nos permitirá subir por las escaleras a la terraza, si elegimos el ascensor el precio será entonces de 13 euros, y su horario es de 9 a 19 horas. Para los valientes es aconsejable usar la escalera tiene 165 escalones, es muy cómoda y se hace sin dificultad.
Una vez en la terraza, si tenemos la suerte de hacerlo en un día claro podremos admirar los Alpes y los Apeninos, pero la impactante majestuosidad de la Piazza del Duomo, y la Galleria Vittorio Emannuele II nos asombrará, pero no olvidemos que el motivo principal de la visita es apreciar las agujas, los arbotantes y las torres desde una perspectiva privilegiada. Un bosque de agujas y columnas, 135, coronadas todas de una estatua se elevan al cielo ante nuestros ojos, el recorrido nos conducirá por distintos niveles, los laterales nos llevaran sobre las naves pasando bajo un techo de arbotantes terminados en 96 gárgolas, continuando llegaremos al nivel superior, estaremos entonces sobre la nave central y la mayor terraza donde se hacen en verano conciertos de música clásica y podremos admirar la más alta aguja de la catedral, la Madoninna, realizada a fines del siglo XVIII, fue fundida en cobre y recubierta con 3.900 piezas de pan de oro. Se eleva 108 metros sobre el nivel de la plaza, la estatua de la virgen de 4 metros de altura con sus brazos abiertos y su mirada elevada al cielo parece pedir la protección divina para la ciudad.
Solo pensar que el Duomo de Milán alberga un mayor número de estatuas que cualquier otro edifico en el mundo, 3.159 de las cuales 2.245 están en su terraza justifica este paseo, y algo importante, en todo el recorrido podremos tomar fotos originales y con una perspectiva única que no olvidaremos jamás.
Llegar hasta él no nos resultara difícil, solo debemos ir a la Piazza del Duomo...
TODO EL AÑO ES NAVIDAD…
Algo que seguramente caracteriza a los italianos es su comida y por eso no podemos dejar de hablar en Milán de su gastronomía tan variada que nos permite degustar uno de los placeres de la cocina de la región Lombarda. IL PANETTONE...
Hoy este dulce que gracias a la globalización se ha hecho conocer en casi todo el mundo, se consume fuera de Italia sobre todo en época navideña, pero en Milán no es así, lo encontraremos todo el año y es muy común degustarlo sobre todo con el desayuno, pero veamos cuál es su origen...
Nos cuenta la leyenda que a mediados del siglo XV en la residencia de un noble milanés, Ludovico el Moro, donde se celebraba el almuerzo de navidad, al cocinero ocupado en la preparación de tantos platos, se le quemó en el horno el postre que estaba preparando. Procurando salvar la difícil situación a un ayudante del cocinero se le ocurrió preparar un pan de forma cilíndrica utilizando los ingredientes que tenía a su alcance, huevos, manteca, harina unas y frutos secos.
Servido a los comensales su éxito fue tal que la receta se difundió por toda la ciudad comenzando las panaderías a prepararlo diariamente, el cocinero se llamaba Toni y los habitantes de Milán comenzaron a pedir "il pane di Toni", lo que derivó en panettone.
Si bien esta historia tiene gran encanto, otros historiadores datan su origen en el siglo XIX momento en el que por primera vez el nombre de panettone aparece en el diccionario de vocabulario popular milanés.
En la Galleria Vittorio Emanuele II hay varias pastelerías que lo fabrican todo el año y allí podrán degustar este postre que si bien tiene su origen en Italia, es en Sudamérica donde llevado por dos grandes familias de pasteleros, Motta y Alemagna más se produce y consume, es así que Brasil es hoy uno de los mayores productores mundiales de panettone seguidos de Argentina, Perú y Méjico.
DESDE ROMA A LA DOLCE VITA...
Decíamos que los italianos se caracterizaban por su variada gastronomía, pero no podemos olvidar su pasión por la moda, y es Milán sin duda la capital del diseño y del buen vestir en Italia. No hay en Europa seguramente una ciudad donde al caminar por sus calles veamos tantas personas elegantemente vestidas y con un estilo especial.
En la antigua Roma, el vestido era esencial para diferenciar a un ciudadano romano de quien no lo era y marcaba su estatus y condición social. La toga, una túnica que cubría el cuerpo hasta los pies era sin duda la prenda más utilizada, la lana era el material más común para su fabricación, pero podía ser también si el estatus y el dinero lo permitían hecha en lino o en seda.
Para la mujer su equivalente era la stola y su uso indicaba que quien la vestía estaba casada, completaba su vestimenta con una cofia o un velo que cubría la cabeza. Es a partir de ese momento y hasta nuestros días que Italia ha tenido una larga tradición en la producción de tejidos, textiles finos, lanas y cueros de gran calidad. Los orígenes de la alta costura y la moda en Milán se remontan a mediados del siglo XX, cuando ayudada por el auge del cine italiano, la presencia de Federico Fellini y su "Dolce Vita" inmortalizaran a una Anita Ekberg con su vestido negro como imagen de la moda italiana.
Como paso inicial para su desarrollo se crea en el año 1.958 la Cámara Nacional de la Moda Italiana para proteger y promocionar a los jóvenes diseñadores con talento. Es así como la ciudad en los años 70 y 80 con la llegada de nombres como Giorgio Armani y Gianni Versace, Milán se transforma en el corazón del pret-a porter en Italia, Esto nos llevaría a pensar que solo gastando grandes cantidades de dinero podríamos acceder a estos productos, pero lo interesante en Milán es que podemos encontrar ropa y accesorios para todos los gustos y precios y en ciertas épocas del año interesante rebajas. Pero donde encontrar esto...
Es famoso el conocido como "cuadrilátero de la moda", y que como indica su nombre es una zona delimitada por cuatro calles, la Via Montenapoleone, la Via Alessandro Manzoni, la Via della Spiga y finalmente la Via Sant´Andrea, muy cerca de la Piazza del Duomo, centro histórico de Milán y buen punto de partida para nuestras visitas en la ciudad.
Allí encontraremos todas las grandes tiendas de las marcas más famosas de Italia y del mundo de la moda, eso sí, los precios no son aptos para todos los bolsillos, pero nos podremos deleitar mirando las vidrieras y también porque no, admirar el desfile de autos de lujo que frecuentan la zona. Partiendo siempre de la Piazza del Duomo, se abren otras calles con tiendas más asequibles donde encontraremos gran variedad de productos y de marcas muy conocidas, el Corso Vittorio Emanuele II en toda su extensión hasta la Piazza San Babila, la Via Torino, una de las más interesantes calles de Milán para compras por su variedad de tiendas y buenos precios, no podemos dejar de lado la Via Dante, que también partiendo muy cerca del Duomo llega hasta la Piazza del Castello Sforzesco.
SI queremos alejarnos un poco, caminando aproximadamente 2 kilómetros, el Corso Como es una de las calles peatonales más bonitas de Milán donde podremos disfrutar la moda en su máximo esplendor.
JUGAMOS AL TELEFONO INDISCRETO...
Podríamos elegir muchos, Milán nos ofrece una infinita variedad de rincones maravillosos, pero para no alejarnos demasiado de nuestro punto de partida, pues está situada a metros del Duomo, nos decidimos por la Piazza del Mercanti, mercaderes.
Esta maravillosa plaza fue en la Edad Media, como su nombre lo indica, un gran centro comercial y administrativo de la ciudad, es una perfecta muestra de arquitectura medieval y prueba de ello son los palacios y edificios que la rodean y que llegaron hasta nuestros días gracias a los importantes trabajos de conservación y restauración de que fueron objeto. Destaca el Palazzo della Ragione, típico edificio medieval de ladrillo rojo construido en el siglo XIII que fue sede de los tribunales de justicia y donde tenía lugar entre sus pórticos de la planta inferior del edificio el mercado de la ciudad.
Este galería era conocida como la Loggia dei Mercanti y escondía un sistema muy particular y secreto de comunicación, entre sus columnas y arcos se produce un fenómeno acústico que permite que los susurros lleguen perfectamente audibles al lado opuesto de la galería. La tradición nos dice que los amantes, comerciantes y espías usaban este sistema para intercambiarse mensajes; probémoslo pero mantengamos nuestro secreto a buen recaudo... Las grandes arcadas del Palacio degli Osii decoradas con estatuas de los patronos de la ciudad y escudos de armas que fue ocupado por jueces y notarios y donde desde sus balcones se hacían las proclamas de carácter público, bodas y sentencias. Importante el Palazzo delle Scuole Palatine, centro de estudio de los nobles de la ciudad durante la Edad Media, la Casa dei Panigarola, magnífico edificio gótico con sus grandes arcos donde se transcribían los decretos ducales.
No podemos olvidar el Palazzo dei Giureconsulti, situado en la parte exterior de la plaza, es sede de la Cámara de Comercio y su reloj situado en la torre marcó el horario de apertura de los comercios de la ciudad durante muchos siglos.
La Piazza dei Mercanti fue desde sus inicios centro de la vida comercial y de justicia de la ciudad, se reunían allí comerciantes y mercaderes para vender e intercambiar sus mercaderías, notarios para certificar ventas y donaciones y también fue el lugar donde se administraba justicia. Desde una de las ventanas del Palazzo della Ragione colgaba siempre una cuerda recordando que estaba lista para ser usada con los condenados que se encontraban en la prisión cercana.
La leyenda nos cuenta que donde ahora está el pozo en el centro de la plaza, había una piedra angular conocida como "piedra de la quiebra" donde se hacía sentar con las nalgas desnudas antes de dictar sentencia a los estafadores o a los que declaraban quiebras fraudulentas. Dejando volar nuestra imaginación podremos escuchar aun sus gritos y revivir lo ocurrido en esta plaza que fue el centro neurálgico de Milán durante muchos siglos.
El lugar seguro no nos decepcionará y una foto allí nos hará revivir terminado nuestro viaje y ya de vuelta a nuestras casas una parte de la historia de la ciudad que se repite aun en muchos mercados de nuestro país...
PARA FETICHISTAS Y LECTORES...
Hablar de Milán es hablar de arte y de sus museos, solo al nombrar la Pinacoteca Brera, el Museo de Arte Moderno o el Museo Arqueológico, bastaría para sentir orgullo de tener esas maravillas entre los monumentos de la ciudad.
Pero hemos elegido uno muy especial, La Pinacoteca Ambrosiana, lleva su nombre en honor a Ambrosio, el santo patrono de Milán, y es sin duda una de las mejores galerías de arte del mundo. Sus orígenes se remontan a principios del siglo XVII cuando el cardenal Francisco Borromeo dona parte de su colección de arte y crea un centro de estudios que comprende la Biblioteca Ambrosiana, La Accademia de Disegno y una gran muestra de pintura orientada a inspirar a los jóvenes artistas que cursan allí sus estudios.
Actualmente estas instituciones se encuentran en un palacete construido en el año 1.928 adosado a la iglesia del Santo Sepulcro. La Biblioteca Ambrosiana tiene el privilegio de haber sido en el año 1.609 la primera biblioteca abierta al público para consulta de sus libros allí conservados.
En la actualidad cuenta con 35.000 manuscritos y 750.000 volúmenes entre los que destacan las más de 1.000 páginas del Codex Altanticus, redactado por Leonardo da Vinci y donde se pueden ver diseños y planos de alguno de sus famosos inventos, otros manuscritos de Leonardo fueron saqueados durante la ocupación napoleónica y se encuentran hoy en Francia. Otra joya de la biblioteca es un manuscrito de Virgilio que perteneció a Petrarca y está decorado con una miniatura de Simone Martini.
Recorriendo las 24 salas de la Pinacoteca donde se muestra la colección del Cardenal Borromeo desfilarán ante nosotros obras de Botticelli, Leonardo da Vinci, Tiziano, Caravaggio y de otros reconocidos pintores.
Es de remarcar la muestra de copias de cuadros celebres que tenían un fin didáctico entre los que encuentra una reproducción de la Ultima Cena de Leonardo y un cartón del mural de La Escuela de Atenas, obra de Rafael y que con sus casi ocho metros de largo es el más grande que se conserva del Renacimiento italiano. Un pequeño secreto, en la pinacoteca se guarda un mechón de pelo de Lucrecia Borgia que se transformó en una reliquia fetichista muy visitada por poetas y escritores a fines del siglo XIX...
Su visita nos transportará a un viaje al pasado donde el olor a madera y libros antiguos hará que sea un grato recuerdo que perdurará en nuestra memoria.
Situada a menos de 400 metros de la Piazza del Duomo, será muy fácil llegar hasta ella, se encuentra en la Piazza Pio XI, 2 y su horario es: para la Pinacoteca de martes a domingo de 10 a 18 horas y para la Biblioteca de lunes a viernes de 9 a 17 horas, el precio de la entrada es de 15 euros.
ENTRE HEROES Y TUMBAS...
Si bien no suele estar entre los planes normales de los turistas la visita a un cementerio, en el caso de Milán debemos hacer una excepción, puesto que su Cementerio Monumental es un verdadero museo al aire libre en el que encontraremos numerosas de tumbas de gran valor La idea de su construcción data de principios del siglo XIX, pero será solo en el año 1.866 y bajo el proyecto del arquitecto Carlo Maciacchini que se abrirá reuniendo varios cementerios repartidos por la ciudad.
En sus 250.000 metros cuadrados de superficie alberga muchísimas esculturas italianas, obeliscos, templos griegos y una reproducción a pequeña escala de la Columna de Trajano cuyo original se encuentra en Roma. Es por ello que es digno de dedicarle parte de nuestro tiempo para admirar estas obras realizadas desde la segunda mitad del siglo XIX hasta nuestros días y que han hecho que sea considerado después de las pirámides de Egipto el mayor monumento de arte funerario en el mundo. Entrando por su puerta principal encontraremos un gran edificio construido en mármol y ladrillo.
Fue pensado inicialmente para ser una iglesia, pero en el año 1.870 se transformó en una gran sepultura hoy conocida como Templo de la Fama y en el que se encuentran las tumbas de alguno de más importantes personajes italianos y milaneses, destaca sobre todas la del gran novelista milanés Alessandro Manzoni.
Nos encontraremos tambien el Osario, la tumba del último hijo de Mozart, la del músico y compositor Giuseppe Verdi, el Premio Nobel de Literatura Quasimodo Salvatore y corredor Alberto Ascari. Seguramente llamarán nuestra atención por su originalidad las tumbas de la familia Bruni, por su espectacular pirámide o la de la familia Campari cuyas esculturas recrean la Ultima Cena. No olvidemos visitar la sección israelita y la dedicada a personajes ilustres no católicos.
Es una visita que debe realizarse con calma, dejándonos llevar por la curiosidad encontraremos personajes famosos y esculturas sorprendentes. El horario de apertura es de 8 a 18 horas de martes a domingo y podremos llegar fácilmente a la Piazza del Cimitero Monumentale en menos de media hora si partimos de la Piazza del Duomo con los tranvías número 12 y 14.
¿Te atreves?
LOS SECRETOS DEL DUOMO…
Seguramente hemos escuchado hablar mucho sobre la historia de su construcción y los asombrosos detalles que hacen que sea el Duomo de Milán la quinta iglesia más grande del mundo cristiano. Recordemos algunas curiosidades sobre este maravilloso monumento gótico, comenzado a construir a fines del siglo XIV, consagrado en el año 1.418, pero no será oficialmente terminado hasta el año 1.965.
Casi seiscientos años de construcción, para verlo tal como se presenta hoy ante nosotros.
Para su construcción se usará mármol de color rosa proveniente de las canteras de de las orillas del lago Maggiore, y para transportarlo hasta Milán construyeron canales navegables que aun podemos ver en la ciudad Il Duomo, ocupa una superficie de casi 10.000 metros cuadrados que albergan el mayor número de estatuas que cualquier otra iglesia en el mundo, 3.400 que decoran su interior y su fachada.
Una de ellas, la conocida como "Legge Nuova", la nueva ley, debe su fama entre los milaneses por pensar estos que fue en un viaje a la ciudad cuando al verla, Frederic Bartholdi se inspirará para su diseño de la Estatua de la Libertad,.
La fachada y las obras finales de las naves se terminarán gracias a la vanidad de Napoleón Bonaparte quien quería un marco fastuoso para su coronación como Rey de Italia celebrada el 26 de mayo del año 1.805, acto para el que usará simbólicamente la corona de hierro de los Reyes Lombardos. Su órgano, construido en el año 1.938, es el más grande de Italia y el segundo en el mundo por número de tubos, tiene 138, y es considerado de una pureza exquisita por su sonido. Pero sin duda hay un detalle del que pocos hablan y no podemos dejarlo pasar...
EL CLAVO DE LA CRUCIFIXIÓN...
Nos cuenta la leyenda que San Ambrosio, patrono de Milán, pasando frente a la tienda de un herrero observa como en vano este trata de enderezar un pequeño trozo de hierro, acercándose ve con asombro que es un clavo, de aproximadamente 25 centímetros de longitud, que Elena, emperatriz romana y Santa de la Iglesia, había reconocido como uno de los utilizados para la crucifixión de Cristo y que traerá con ella a su regreso de un viaje a Tierra Santa a principios del siglo IV.
Si miramos con atención sobre el ábside de la catedral, veremos un punto que está marcado por una bombilla roja, es allí donde fue colocado originalmente el clavo que se encuentra en un relicario en forma de cruz, que a su vez está dentro de una urna con forma de nube, de allí su nombre, La Nivola, forma dialectal de la palabra "nuvola", nube en italiano.
Cada año, el sábado más cercano al 14 de septiembre, día de la exaltación de la Cruz, el Arzobispo de Milán es subido junto con cinco prelados hasta 40 metros de altura en una cesta de madera en forma de nube construida a fines del siglo XVI y decorada con lienzos, paños y ángeles para recuperar el clavo.
El Santo Clavo luego de ser expuesto en el altar central hasta el primer lunes después de las vísperas es paseado en procesión por la ciudad, posteriormente es devuelto nuevamente a su lugar de origen. Un secreto más de esta maravillosa iglesia que no deja de sorprendernos y que nos emocionará por su belleza y majestuosidad...
LA HISTORIA SOBRE RIELES...
Caminar por las calles de Milán nos hará conocer rincones llenos de historia y encanto, pero la experiencia de un paseo en tranvía nos transportará en el tiempo en una ciudad que ha sabido guardar sus tradiciones y el mantener aun en su transporte, el tranvía es una prueba de ello. Los orígenes de este medio de transporte se remontan al año 1.807 en Gales donde por primera vez sobre rieles se transportaban mercaderías en un carruaje tirado por caballos, al poco tiempo ya se adaptó también para transportar pasajeros.
Con la llegada de la máquina de vapor, esta reemplazó a los caballos, pero no fue muy bien aceptada por la emisión tan grande de humos que producía. Debemos esperar a fines del siglo XIX cuando en Berlín, Werner von Siemens adapta un motor eléctrico que será sin duda la mejor forma de tracción del tranvía y que aún se utiliza en nuestros días.
La ciudad tiene en activo 18 líneas de tranvía que están numeradas del 1 al 33, cubren un recorrido de 120 kilómetros y es la más importante de Italia, funcionan hasta después de la medianoche y re-corren la gran mayoría de sus barrios, son para los milaneses una de las mejores formas de desplazarse por la ciudad. El tranvía comenzó a circular en la ciudad en el año 1.876.
En la época eran tirados por caballos y a diferencia de otras ciudades europeas, Milán nunca abandonó este medio de transporte tan práctico y no contaminante. Circulan tranvías de diferentes épocas, los hay muy modernos hasta los más antiguos y clásicos, son los conocidos como la Serie 1500 y sus vagones fueron fabricados entre los años 1.928 a 1.930, estos son del modelo que también utilizan en las ciudades de Lisboa, Oporto y San Francisco, esta ciudad compró a Milán precisamente tranvías de esta Serie que son los que actualmente aun usa.
Porque no aprovecharlos nosotros... Si bien este transporte es utilizado por los milaneses para desplazarse a sus trabajos, estos lo hacen en horas tempranas de la mañana, por lo tanto más tarde es muy cómodo usarlo para disfrutar de su encanto. Las líneas que hacen un recorrido más interesante desde el punto de vista turístico, son la 19 que conecta la Piazza del Duomo con el Castello Sforzesco, la línea 1 nos lleva en su recorrido por el barrio de Brera y el cuadrilátero de la moda pasando por el Arco della Pace, el Parque Sempione y también por el Castello Sforzesco, por último la línea 2 recorre gran parte del centro histórico.
Podemos pedir un plano de la red de tranvías para elegir el que se acerque a nuestro interés, su horario es muy amplio, funcionan desde las 5 de la mañana hasta 2.30 de la noche y para acceder se utiliza el mismo billete que se usa para el metro o el autobús.
La experiencia de viajar en el tranvía de Milán con su sonido metálico y su paso aletargado nos dejará un hermoso recuerdo de nuestra estadía en esta mágica ciudad...
IL ARTE DEL DOLCE FAR NIENTE...
Ya hemos caminado por la terraza del Duomo, visto hermosas plazas y las compras están hechas, que nos queda... Pues un merecido descanso y a disfrutar del "dolce far niente", típica expresión italiana que nos incita a un "dulce hacer nada" en unos de los más emblemáticos lugares de Milán, su maravillosa galería a la que los milaneses llaman "el salón de Milán" y está dedicada a quien fuera el primer rey de Italia Vittorio Emanuele II.
Este gigantesco edifico fue construido en la segunda mitad el siglo XIX y su cuerpo está formado por dos grandes arcadas perpendiculares cubiertas por una gran bóveda de vidrio y hierro que deja pasar la luz del sol envolviendo el ambiente de un colorido difícil de igualar.
Su centro está decorado con los escudos de los Saboya, la casa reinante de la Italia unificada, y la figura de un toro, emblema de la ciudad de Torino que se hizo famosa por la tradición arraigada entre los transeúntes de pisar sus partes íntimas con el tacón o el talón dando tres vueltas sin sacarlo y pedir al mismo tiempo un deseo sin decírselo a nadie, así sería cumplido, y es por eso que de tanto pisar se ha hecho un agujero en el suelo. Si lo haces y lo pides podrás volver a Milán…
Completan la decoración la loba de Roma, el lirio de Florencia y la cruz roja símbolo de Milán. Termina la decoración un gran mosaico en la bóveda que representa cuatro continentes, Asia, América, África y Europa.
Ya desde su inauguración en 1.867 se establecieron en la galería algunas de las tiendas más lujosas de Milán y se abrieron varios cafés y restaurantes, entre ellos los más antiguos de la ciudad, y es en la terraza de uno de ellos donde podremos hacer un break y disfrutar de nuestro tiempo libre, ya sea degustando un cappuccino, un Campari o el tradicional Spritz, mezcla de vino blanco y agua mineral con gas.
Es sin duda uno de los lugares más hermosos de Milán.
Su importancia para los milaneses está demostrada al ser el primer edificio iluminado en la ciudad cuando llega la luz eléctrica a Milán a fines del siglo XIX, hasta ese momento esta se iluminaba con lámparas de gas.
Financiada por el gobierno de la ciudad, económicamente se puede considerar que la Galleria Vittorio Emanuele II es "una gallina de los huevos de oro", contando que el metro cuadrado de alquiler de los locales se cotiza a casi 2.000 euros el metro cuadrado, en el año 2.019 recaudó para las arcas de Milán la suma de 36 millones de euros.