SANTANDER





FUNICULAR RIO DE LA PILA
Este funicular al que les invitamos a subir para disfrutar de las mejores vistas de Santander, se construyó para mejorar la calidad de vida de los vecinos del barrio alto de la ciudad, salvando el gran desnivel existente entre este barrio y las calles del ensanche santanderino cercanas al Paseo Pereda.
Además, una de sus muchas ventajas, para los vecinos de Santander y para todo aquel que quiera subir a disfrutar del panorama es: que es gratuito.
En su construcción hubo que desalojar a 15 familias para crear el espacio donde estaría ubicado dicho medio de transporte.
Se construyó principalmente con dinero del ayuntamiento de Santander y una pequeña aportación de los fondos de la Unión Europea dentro del proyecto URBAN.
El funicular recorre un total de 78 metros y está complementado con escaleras mecánicas en la parte de abajo.
Inaugurado en el año 2008, es el único funicular que existe en toda Cantabria.
Tiene capacidad para 20 personas y permanece abierto desde las 06:00 de la mañana hasta las 00:00 de la noche.
Con este funicular, no vamos a llegar solo al barrio alto, sino que además podremos llegar a un pequeño mirador o balcón desde el que se tienen las mejores vistas de toda la Bahía, rodeada por las montañas cántabras.
El panorama de mar y montaña es un espectáculo todo el año, pero especialmente, en la temporada invernal cuando las cumbres de las montañas están cubiertas de nieve.
La peña que veremos de frente a nosotros del lado sur de la bahía de Santander se llama Peña Cabarga y está cubierta por encinares, eucaliptos y en su parte baja cultivos y prados.
Y entre la Peña y nosotros el Mar Cantábrico, la bahía de Santander y una parte de la ciudad que nos dejará seguramente un recuerdo imborrable de nuestro paso por la ciudad.
Para llegar hasta la calle donde está el funicular, lo mejor es caminar unos 10 min desde la parada de autobuses del Paseo de Pereda, por la que pasan muchos autobuses urbanos de Santander (Líneas 1, 2, 3, 4, 6, 7).
Puedes pagar el billete de autobús directamente al conductor.
Dirección: Calle Río de la Pila, 36.
ANCHOAS DE SANTOÑA
Estamos en un pueblo marinero así que cuando tengamos ganas de picar algo, lo que vamos a probar es tan típico y está tan reconocido que lo encontraremos en casi cualquier lugar.
Hablamos, claro está, de las Anchoas artesanas de Santoña.
La Costa Cantábrica, especialmente Cantabria, es rica en un pescado llamado bocarte o boquerón, un pescado azul rico en vitaminas, minerales y omega 3.
La anchoa, no es ni más ni menos que el boquerón que ya ha pasado por el proceso de conversión.
Es decir, primero pasa por salazón o salmuera, después se separan los filetes y se limpian las espinas y finalmente se meten en aceite y pasan al enlatado.
Los filetes de anchoa se caracterizan por un sabor inigualable que los convierten en una delicatessen muy valorada y apreciada en el mercado internacional.
Aunque así parezca fácil y rápido es una esmerada labor artesanal a la que se dedican varios meses hasta ver el producto final.
El lugar que ha dado fama a este pescado es Santoña, apenas a unos 45 km de Santander, que se ha convertido en la mayor concentración de industrias conserveras del país.
A finales del siglo XIX llegan los italianos a Santoña atraídos por la producción de anchoas en salazón, técnica de semi conservación, y por ello, perecedera. En un principio la anchoa era exportada en salazón a Italia donde tenía una segunda elaboración limpiarlas y añadir una cobertura de aceite.
Durante la Primera Guerra Mundial el transporte marítimo se ve afectado y con ello las exportaciones, así que, se corría el riesgo de que la producción de anchoa en salazón no pudiese llegar a Italia y se estropease.
Por ello, se pasa a realizar esa segunda elaboración directamente en la misma Santoña y se exportan listas para el consumo.
Aunque como hemos dicho puedes degustar este producto en casi cualquier bar o restaurante de Santander vamos a hacerlo en un lugar típico; cualquiera de los bares o tabernas situadas en el barrio de Puerto Chico como Casa Lita, Bodegas Mazón, Taberna Santoña o Bodegas Puerto chico.
Para llegar tienes los autobuses 1, 2, 3, 4, 6, 7.
Dirección: Barrio de Puerto Chico.
MERCADO DEL ESTE
El Mercado del Este fue el mercado de abastos construido en 1839 en la zona del ensanche santanderino, la principal área ganada al mar en esta ciudad.
Recibe este nombre, por encontrarse el mercado en la zona del ensanche que se ubicaba hacia el este de lo que hasta entonces era el centro histórico de la ciudad.
Este mercado, en su época, fue considerado muy avanzado técnicamente por sus estándares de ventilación e iluminación, para edificios de este tipo.
En el año 2000 se demolió y reconstruyó en el mismo lugar, conservando poco del mercado original y abandonando su función de mercado de abastos para albergar en su interior tiendas más elegantes y negocios de hostelería, además del Museo de la Prehistoria y Arqueología de Cantabria.
Nos vamos a acercar hasta allí en nuestro paseo de compras, ya que las nuevas tiendas del antiguo mercado nos van a permitir encontrar algunas de las delicias cántabras que seguro nos apetecerá probar, comprar y llevar y también por ser un lugar histórico de la ciudad.
Ya hemos hablado de las anchoas, pues aquí encontrareis algunos buenos lugares para comprarlas ya enlatadas y listas para llevar.
Pero hay otra especialidad cántabra que también tendréis que probar y que es muy fácil de llevar, los sobaos pasiegos.
Es un bizcocho típico de los Valles Pasiegos, una comarca de Cantabria.
Se elabora con harina, azúcar, mantequilla, huevos, sal, limón y un poquito de licor.
Son una delicia y tienen identidad geográfica protegida, que especifica la zona de elaboración y envasado de los sobaos.
Esta zona denominada comarca de Pas, se encuentra entre los ríos Pas y Pisueña, en la zona centro de la Comunidad autónoma de Cantabria.
Esta zona donde está el mercado es además el área donde se ubican las pequeñas boutiques y tiendas con encanto, donde encontrar ropa, zapatos y productos de marca.
En definitiva, el área de compras elegante de Santander.
Calles muy concurridas y transitadas de la mañana a la tarde, como Calle Ataulfo Argenta, Calle Hernán Cortés, Calle San José, Calle del Medio y Calle Arrabal.
Cómo llegar: líneas de autobús 1, 2, 3, 4, 6 y 7 parada Correos.
Dirección: Mercado del Este.
Calle Hernán Cortes, 4
CENTRO BOTÍN
Es el nuevo museo santanderino de la Fundación Botín inaugurado en 2017.
Diseñado por el arquitecto italiano, Renzo Piano, reconocido por sus múltiples trabajos y galardonado con el más reconocido de los premios en arquitectura, el premio Pritzker que recibió en 1998.
La fundación Botín, fue creada por Marcelino Botín y su mujer Carmen Yllera en 1964, para el desarrollo de programas en el ámbito artístico, cultural, educacional, científico y apoyo a instituciones sociales que creen riqueza cultural, social y económica tanto en España como en América Latina.
La investigación, la formación y la divulgación son las misiones del Centro Botín, que quiere convertirse en un centro de referencia a nivel internacional.
La familia Botín es una de las familias más conocidas en Santander, España y en el mundo de las finanzas.
Desde 1904 preside el prestigioso Banco de Santander casi ininterrumpidamente.
En 1904 entra en la presidencia Emilio Botín López casado con Maria Sanz de Sautuola, que junto con su padre serán los descubridores de las cuevas de Altamira en 1879.
Después de Emilio Botín López 1904 -1923 la presidencia caerá en manos externas hasta que en 1950 vuelve a la familia y que lo dirige hasta el día de hoy cuya presidencia está en manos de Ana Patricia Botín.
El Centro Botín, es un edificio que consta de dos volúmenes de diferentes tamaños, apoyados sobre columnas y pilares suspendidos parcialmente sobre el mar, en la bahía de Santander.
Uno de los mayores atractivos es el recubrimiento del edificio formado por 280.000 pequeños discos de cerámica que se adaptan a la geometría del edificio y que, dependiendo de la luz, dan un aspecto tornasolado a las fachadas.
El mayor de los dos edificios está dedicado al arte y cuenta con una sala de exposiciones de 2500 m² En sus bajos con grandes ventanales hay una zona comercial y de restaurantes.
El menor de los edificios está dedicado a actividades educativas y tiene una gran terraza con vistas a la Bahía de Santander.
Este proyecto afectó también a los Jardines de Pereda, ya que se soterró el tráfico que ahora pasa por debajo del jardín, duplicando el tamaño de estos céntricos y bonitos jardines.
Los jardines se abrieron en el 2014.
Cómo llegar: Autobuses 1, 2, 3, 4, 6 y 7 parada Paseo de Pereda.
Dirección: Centro Botín
LOS RAQUEROS
El Monumento a los Raqueros, en el Paseo de Pereda junto a Puerto Chico es uno de esos lugares que nos llegará al corazón y que seguro querremos llevarnos en nuestras cámaras.
Es parte de una historia de otra época, parte de las señas de identidad de la ciudad. Una parte que hay que mantener vivo en el recuerdo.
Los raqueros eran niños huérfanos, humildes, marginales que a finales del S.XIX y principios del S. XX vagabundeaba por el puerto y sobrevivían con pequeños robos o también esperando que tripulantes o pasajeros de los barcos lanzaran al agua unas monedas, para ellos tirarse a bucear en su busca.
Se convirtieron en una atracción y la gente les pagaba por rescatar cosas del agua.
Siempre estaban desnudos o con poca ropa.
Según algunos la palabra raquero puede venir de otra similar, rateros.
Según otros es una castellanización de la palabra inglesa wrecker (ladrón de barcos o saqueador de naufragios) que los ingleses les gritaban desde los barcos y los habitantes locales pronunciaban como raquer.
Frente a la dársena por la que a veces tenían que salir huyendo de la policía, el artista José Cobo Calderón inmortalizó en 1999 a estos muchachos en cuatro esculturas de bronce con un increíble realismo en sus rasgos y movimientos.
Una placa conmemorativa nos explica la historia de los raqueros y es sin duda un lugar que te gustara llevar en tu memoria.
Inmortalizados, han quedado también estos niños, en las páginas de la novela Escenas Montañesas del autor cántabro José MarÍa Pereda.
Los raqueros no son personajes exclusivos de Santander, ya que han existido en otros lugares del litoral con diferentes nombres, pero siempre el mismo perfil.
Su presencia representa, no sólo la miseria en la que vivía una parte de la población, obligada a dejar que sus hijos realizaran estos trabajos o pequeños hurtos, sino también la cantidad de niños que venían de orfanatos sin más salida para buscarse la vida que convertirse en raqueros.
Cómo llegar: autobuses 1, 2, 3, 4, 6 y 7. Parada Paseo de Pereda.
Dirección: Paseo de Pereda,35.
¡AL AGUA PATOS!
El Mar Cantábrico, es el mar que baña la costa norte de España y parte de la costa suroeste de Francia. Es una parte del Océano Atlántico, la línea pegada a la tierra, es decir, la costa litoral.
Tiene 800 km de costa desde su punta más al oeste en Galicia (Cabo Ortegal) hasta su punta más al este, la desembocadura del Río Adur, en el departamento de Pirineos Atlánticos en Francia.
Baña regiones españolas como Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco y la región de Pirineos
Atlánticos en Francia.
Es un mar entre los fríos mares del norte y los templados del trópico.
Pero más bien su temperatura es fría todo el año.
Así que ahí va nuestra propuesta
¿Te atreves a darte un baño en las frías aguas del Cantábrico?
El Mar Cantábrico tiene 284 km de litoral a su paso por Cantabria de los cuales unos cuantos los hace en su paso por Santander. Playas como el Sardinero, Playa del Camello, Playa de los Peligros son algunas de las que podrás visitar.
Las hay de todo tipo: agrestes, urbanas, pequeñas, grandes, rocosas o llanas.
Las hay para practicar deportes o simplemente pasear.
Lo que sí tienen en común es la temperatura del agua. Digamos, más bien fresquita.
En invierno llega a los 11 grados y en verano suele estar poquito más de 20 grados.
Quizás para algunos esto sea un placer, pero otros serán incapaces de meter un pie dentro del agua.
Por el tipo de costa y por los vientos que soplan procedentes de la combinación de bajas presiones y anticiclones se forman olas de 2 a 3 metros, lo que origina de manera general un mar agitado llegando a alcanzar magnitudes de galerna en primavera y otoño con olas de hasta 7 metros.
Así que si os animáis tenéis este maravilloso, agitado y fresquito mar para disfrutar de un baño relajante o tal vez para practicar surf tan habitual en muchas de estas playas, playas, en las que en otros tiempos ya algo lejanos además de bañarse se podían ver ballenas francas, esta ballena se mueven en aguas poco profundas, acercándose a bahías y ensenadas. Pero la pesca de este cetáceo, que fue un medio de vida siglos atrás, hizo que las ballenas fueran abandonando poco a poco nuestras costas y prácticamente el Atlántico Oriental.
Es por eso que muchos municipios del Cantábrico llevan en su escudo la ballena.
Dirección: Mar Cantábrico
EL CAMPO DE CONCENTRACIÓN
Este famoso palacio es el edificio más emblemático de Santander, construido entre 1909 y 1911 por suscripción popular para acoger a la familia real española en sus vacaciones de verano.
Los arquitectos que llevaron adelante el proyecto fueron Javier González Riancho y Gonzalo Bringas Vega en estilo ecléctico.
En 1914 se proyectaron las caballerizas reales, como un poblado inglés medieval.
El ayuntamiento quiso regalar a los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia una residencia de verano que consolida la apuesta de la ciudad para ser un destino turístico estival importante. La familia real disfrutó de los veranos santanderinos entre 1913 y 1930.
El edificio costó 700.000 pesetas (4207 euros) pagadas por el ayuntamiento y algunas familias de la ciudad que participaron en esta iniciativa.
A partir de la II República, el Palacio tuvo diferentes usos hasta que en 1977 el ayuntamiento se lo compró al hijo de Alfonso XIII, Don Juan de Borbon por 150 millones de pesetas (901518 euros).
En la actualidad el Palacio es sede de congresos y reuniones. Y durante el verano el ayuntamiento lo cede a la Universidad Menéndez y Pelayo como centro para sus actividades.
También dentro del recinto se encuentra un mini zoo, un parque de recreo infantil, y diversas edificaciones.
Pero lo que no todo el mundo sabe o tal vez haya querido olvidar es que las Caballerizas del Palacio de la Magdalena fueron un campo de concentración durante la Guerra Civil Española.
Funcionó desde 1937 hasta 1939. Con una capacidad para 600 presos llegando a tener hasta 1600 prisioneros viviendo en situación de miseria y degradación.
Los desafectos al régimen eran parte de la población de este y otros casi 300 campos que llegaron a existir repartidos por todo el territorio español.
El primero abrió sus puertas 48 horas después del golpe de Estado.
Los campos de concentración se convirtieron en un importante instrumento represor y propagandístico para sembrar el terror y eliminar al adversario político.
Este campo en concreto, no fue un campo más, además de su carácter permanente tuvo un carácter referencial, ya que fue uno de los primeros y sirvió de modelo a otros muchos que vinieron después.
Dirección: Palacio de la Magdalena.
Península de la Magdalena.
PASEO MARÍTIMO
Vamos a hacer un paseo relajante ya que el rumor de las olas es uno de los sonidos que más tranquiliza y la vista del mar una de las que más agradecen nuestros ojos.
Vamos a recorrer el paseo marítimo de Santander, sintiendo la brisa del Mar Cantábrico.
Comenzaremos el paseo, siempre con el mar a nuestra derecha, por la Avenida de la Reina Victoria, allí se encuentran algunas de las casas y mansiones más señoriales de Santander.
Las clases acomodadas de la ciudad comienzan a construir aquí sus mansiones y palacetes a finales del S.XIX, entre ellos la familia Botín.
Destaca también en la parte alta el histórico Hotel Real, balneario con vistas a la bahía y conocido por albergar en sus vacaciones estivales a principios del siglo XX, a allegados, familiares y conocidos de Alfonso XIII y a su esposa Victoria Eugenia de Battenberg, ya que los reyes pasaban sus vacaciones de verano en el Palacio de la Magdalena.
Si miramos hacia el mar tendremos unas preciosas vistas de la bahía, con la playa del puntal en medio, y las localidades de Somo y Pedreña en la orilla de enfrente.
Continuando el paseo, pasaremos junto a la entrada de la península de la Magdalena, donde se encuentra el famoso palacio que lleva el mismo nombre.
Actualmente el palacio pertenece al ayuntamiento y alberga durante el verano la prestigiosa Universidad Menéndez y Pelayo.
Más adelante, a la izquierda, podremos ver el famoso Casino de Santander, construido en 1916 y declarado bien de interés cultural en 1982.
Siempre a orillas del mar llegaremos a los jardines de Piquio, pequeños jardines de estilo francés construidos sobre una pequeña península elevada que se adentra sobre la playa del Sardinero y que la divide en dos. Al final de estos jardines tenemos un mirador sobre el que disfrutar de nuevo de las vistas sobre las playas y la bahía.
Paseando a lo largo de este paseo marítimo nos encontraremos con varios quioscos de Regma, son los mejores helados de la ciudad, así que, no nos va a quedar más remedio que probar uno, mientras disfrutamos de las inmejorables vistas de este mirador.
Cómo llegar: Autobuses 1, 2, 3, 6 y 20. Parada Avenida de la Reina Victoria, 18
Dirección: Paseo Marítimo
¡PÍDETE UN MEDIANO!
No, no es un habitante de la tierra media, es un café o una manera de pedir café en Santander, pero ¿dónde vamos a ir a tomar este mediano?
A una de las plazas más conocidas del ensanche santanderino, la Plaza de Pombo.
Juan Pombo, que revolucionó a finales del siglo XIX la urbanización de la antigua zona este de Santander, trazo con grandes construcciones lo que se conoce como Plazuela de Pombo, cuyos terrenos pertenecían a su familia y fueron donados a la ciudad con la condición de no edificar nada dentro de aquel espacio.
En esta plaza, Juan Pombo construyó un palacio para su familia que hoy en día es la sede del Real Club de Regatas de Santander.
La plaza está porticada, dando cobijo a los paseantes en los días de lluvia.
En la plaza hay un carrusel que hace las delicias de los más pequeños, una de las mejores librerías de Santander, está ubicada en este lugar, abrió sus puertas en 1967, en un local de apenas 30 metros que ha sido ampliado y que continúa manteniendo el mismo espíritu y perteneciendo a la misma familia.
En el medio de la plaza hay un templete para actuaciones musicales.
Y además de locales donde probar exquisitos pinchos y aperitivos está uno de los cafés emblemáticos de la ciudad, el Café Pombo.
De madera en su interior no solo es elegante sino un lugar muy reconocido para ir a desayunar o simplemente para tomar un café y disfrutar de la plaza.
En Santander cuando te pides un café, acto seguido el camarero te preguntará: mediano o grande
El más grande es normalmente para el desayuno mientras que el mediano es para después de la comida o a media tarde.
Uno de los mejores cafés con leche mediados con su toque de crema de leche, lo puedes degustar aquí.
No sólo café sino también pinchos y una selección de bollería que harán las delicias de los más golosos.
En su terraza, en verano, disfrutarás del ambiente de la plaza siempre muy variopinto y en invierno su cálido interior te ofrecerá otra de las maravillas del establecimiento, el chocolate caliente.
Esta plaza está muy cerca del centro, y cercana a otros puntos que te recomendamos visitar así que puedes llegar a ella paseando o si lo prefieres en las líneas de autobuses 1, 2, 3, 4, 6 y 7 parada Paseo de Pereda.
Dirección: Plaza Pombo.