LOURDES





PIC DU JER
¿Eres un apasionado o apasionada de la altura, de la montaña, de ver las casas chiquititas como hormigas? Si es así, ¡no puedes perderte el Pic du Jer!
Lourdes cuenta con una maravillosa localización en los Altos Pirineos. Desde el Pic du Jer se aprecian las mejores vistas de la ciudad y de una parte de las montañas pirenaicas.
A su cumbre, situada a 1000 metros de altura, podrás llegar en apenas unos minutos gracias al funicular de 1920 que parte desde la Avenida Francis Lagardère. No obstante, para los más deportistas, existe la opción de subir realizando una ruta a pie. Para bajar a la ciudad existen de nuevo esas dos opciones.
Es posible que durante el camino de subida o bajada haya deportistas practicando mountain bike o ciclismo de montaña. De hecho, está permitido subir al funicular con las bicicletas, lo cual facilita a los ciclistas practicar su descenso.
Una vez en la cumbre, hay un sendero hasta el observatorio donde se ubica un mirador único desde el cual se puede disfrutar de una vista 360º de la ciudad de Lourdes. Quedarán también al alcance de tus ojos varias cimas pirenaicas: el Vignemale, el Pic du Midi de Bigorre, el Montaigu... toda una delicia visual.
Para llegar hasta el funicular del Pic du Jer, lo más sencillo es reservar un taxi. El trayecto en coche desde el centro de la ciudad o la Basílica de Nuestra Señora del Rosario es de menos de 10 minutos. También se puede ir a pie, por el Boulevard Georges Dupierris, la Avenue du Paradis o la Avenue Francis Lagardère, en cuyo caso serían entre 30 y 35 minutos de caminata.
UN DULCE NO AMARGA A NADIE
Este tip es para los más golosos, aquellos que no pueden vivir sin un poquito de dulzura diaria y para los que visitan un lugar y se pierden en los escaparates de cualquier confitería y pastelería, deleitándose con su sabor y se dejándose llevar por las delicias artesanales de allá donde van.
Te proponemos cuatro de estas delicias, típicas del área en la que se encuentra la ciudad de Lourdes.
Gâteau à la broche o lo que es lo mismo, pastel asado. Traído de los Balcanes. Se puede encontrar en diversos países de Europa. La receta se expandió a gran velocidad a principios del siglo XIX: masa de crepe, mantequilla, huevos y azúcar cocidos durante varias horas. Se sujeta por un cono de diferentes tamaños.
El copo de los Pirineos: un fino chocolate recubierto de una película blanca, crujiente y azucarada. Los caramelos Malespine, son pastillas de caramelo que entre sus ingredientes se incluye el agua de la Gruta de Lourdes. Se les añade azúcar en polvo y aromas naturales y los más exitosos son los de menta, limón o anís.
Por último, los guijarros del Gave. Al igual que los caramelos Malespine, son también pastillas de caramelo, pero en este caso los aromas son de frutas.
Todos estos productos se encuentran fácilmente en las confiterías, los comercios de la ciudad y en el mercado diario.
LOS ESTATUARIOS – LA FÁBRICA
La particular historia de la ciudad, vinculada al ámbito religioso, y sus famosas apariciones de la Virgen, tienen su reflejo en la artesanía local. Las apariciones sucedidas en 1858 generaron gran afluencia turística internacional, sobre todo tras la segunda guerra mundial.
A causa de tal congregación de peregrinos, se desarrolló todo un mercado estatuario artesanal y de gran calidad. No solo se creaban estatuas representando la imagen de la Santa Virgen, sino también representaciones de Santos.
Estas esculturas se moldeaban en yeso que, una vez secado, procedía a ser pulido y pintado, todo ello hecho a mano. En la actualidad, este trabajo manual solo se sigue desarrollando en uno de los míticos talleres, llamado La Fábrica, y que por suerte para los que aman lo artesano, está abierto al público. Dicho taller se ubica en el cruce del Bulevar de la Gruta con la calle de los Pirineos. Allí se muestran los pasos de la creación de las imágenes y de su historia, plasmada en su colección.
A través de centenares de obras, pertenecientes a más de 80 escultores diferentes, se narra la historia de los talleres estatuarios de Lourdes. Sin duda, estas estatuas artesanales constituyen el recuerdo perfecto de la visita a la ciudad. Ese mítico suvenir que el turista siempre busca.
LA LANA DE LOS PIRINEOS
No obstante, si lo que buscas es un recuerdo más funcional, te recomendamos, en los comercios de Lourdes diferentes productos de lana pirenaica. Se trata de un tejido resultante de la mezcla de lana y algodón, inventada en 1882 con la intención de ofrecer a los pastores de la zona un producto cálido a la par que resistente. Un tejido de calidad que ha perpetuado a lo largo de los años como tradición.
Lana y algodón son dos fibras naturales que se complementan a la perfección. La primera aporta la suavidad y el calor, mientras que la segunda confiere al tejido su estabilidad, transpiración y durabilidad.
EL CASTILLO FORTIFICADO
Desde el centro de la ciudad es fácil toparse con el Castillo de Lourdes. Se puede acceder a él por una calle en subida que ofrece unas espléndidas vistas de la ciudad, o bien hay otro acceso por el cual se puede subir en ascensor. Al llegar nos encontraremos con un monumento histórico que aguarda entre sus muros el Museo Pirenaico (perteneciente a los denominados “Museos de Francia”), e incluso un Jardín Botánico. En el mencionado museo, creado en 1921, se encuentra una importante colección de trajes, objetos y mobiliario que narran la historia de los Pirineos, tanto franceses como españoles. ¿Sabías que aquí podrás ver reproducciones en miniatura de pueblos pirenaicos? Son muchas las curiosidades que encontrarás entre sus 12 salas.
Su función era custodiar la entrada a los siete valles de Lavedan. Se sabe que la fortaleza es anterior al siglo VIII porque Carlomagno la asedió en el año 778. Durante varios siglos se convirtió en la residencia de los condes de Bigorre. Tras pasar unos años en cesión a Inglaterra, volvería al poder francés en el siglo XV. En el siglo XVII pasaría a ser Prisión Real, por lo que se dotó al castillo de una mazmorra y tanto los elementos defensivos y su torreón del siglo XIV, fueron reforzados.
Tras la Revolución Francesa pasaría a ser Prisión del Estado hasta principios del siglo XX. En la actualidad, tras superar gran número de asedios y el propio paso del tiempo, el Castillo conserva aún algunos de sus elementos defensivos, como son la Torre del Homenaje, el puente levadizo y el rastrillo. Desde esta zona de la ciudad se disfruta de unas impresionantes vistas de Lourdes, sus Santuarios y también los Pirineos. Todo ello mientras el torrente de agua del río Gave de Pau completa el paisaje y pone la nota musical.
¡Qué mejor lugar para tomarse una foto de recuerdo!
LE CHEMIN DE CROIX (VIA CRUCIS)
Lourdes es mundialmente conocida por sus santuarios dedicados a la Virgen. Cerca de allí se encuentra un monumento no tan popular, pero igualmente alabado por sus visitantes. Conocido como el Camino de la Cruz o las ´Estaciones Altas´, se trata de un recorrido de 1500m que representa el camino de Jesucristo a su crucifixión en el Calvario.
Por lo general, grupos de peregrinos hacen el Vía Crucis como parte de las ceremonias de su visita, pero los individuos también pueden hacerlo de manera privada y a su propio ritmo.
Finalizado en 1912, dicho conjunto escultórico que se extiende a lo largo de un camino pedregoso en la colina de Espulgues, cuenta con un gran número de estatuas. Cada una de las imágenes, que llegan a componer un total de 115 personajes a tamaño real, se ha realizado en hierro fundido, que posteriormente se ha pintado en color dorado. Todas ellas se han ido sumando al conjunto por medio de donativos, otorgados en ocasiones por grupos o diócesis, pero también por parte de benefactores particulares.
Resulta interesante recorrer este conjunto escultórico, en el que se escenifican las diferentes estaciones que componen el camino de la cruz, desde la oración y el peregrinaje. Hay que tener en cuenta que se trata de un viaje orientado en subida y no se trata de un camino asfaltado, lo cual facilita la meditación e introspección, para poder vivir el recorrido en un estado de penitencia real. Quizá te encuentres en el recorrido con peregrinos rezando, cantando... lo cual es habitual y formará parte de la experiencia espiritual.
El silencio y la paz reinan en este emblemático lugar, rodeado de naturaleza y con maravillosas vistas a la ciudad de Lourdes en el camino a la cima de la colina.
Para ubicarse y encontrar el lugar, lo más sencillo es mirar la Basílica de frente, dejando el río Ousse a la derecha, y dirigirse a la parte trasera e izquierda. Allí hay varios carteles que lo indican como “Chemin de Croix”, es un recorrido bien señalizado y fácil de seguir.
LLEVARTE EL MILAGROO A CASA
Para finalizar esta ronda de consejos e ideas de tu visita a Lourdes, elegimos un “reto” aunque más que un reto es un acto común y prácticamente “obligatorio” para todos los que acuden al Santuario de Lourdes. Antes comentábamos que las velas, en el cristianismo, son símbolo de luz, de paz, de esperanza, de vida y salvación.
En el mismo Santuario pueden adquirirse a cambio de la voluntad. Las velas se ponen también para pedir por nuestra gente más allegada, para ayudar a un familiar, aliviar la pena de un amigo o simplemente desear que todo le vaya bien.
Si prefieres que la suerte y la petición no se queden solo en Lourdes en forma de vela, también puedes llevarles un poco del agua milagrosa de los caños que salen de la fuente del Santuario.
Se dice que es agua curativa, agua que sana las enfermedades y limpia las impurezas y los problemas.
En las distintas tiendas de souvenirs se venden botellas de distintos tamaños con forma de la Virgen en las que se puede meter el agua. Estas son de pago, pero tomar el agua de la fuente es gratuito y cada uno puede llevar su propio recipiente.
SANTUARIO DE LOURDES
Ir a Lourdes sin visitar su Santuario puede resultar inconcebible. Su historia se remonta al año 1858, en el cual una adolescente de 14 años llamada Bernadette Soubirous vive una serie de apariciones místicas en una gruta de Lourdes. Fue exactamente el 11 de febrero cuando vio por primera vez la aparición de una silueta de mujer, que más adelante se identificaría ante ella como la Inmaculada Concepción.
Es sencillo encontrar toda la historia de Bernadette, las fechas de las apariciones, de la construcción de todo el complejo que engloba el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes … Sí, sí, todo eso está muy bien, pero ¿qué hay de los datos curiosos? ¿Quieres saber algo llamativo de la “ciudad de los milagros”? Sigue leyendo.
Por todos es sabido que, para los católicos, las velas son un símbolo de luz, de vida, de fe, de esperanza y salvación. Por tanto, ¿qué no puede faltar en Lourdes? Velas. Cada año, atentos, arden aproximadamente la friolera de… ¡700 toneladas de velas frente a la Gruta! Dicha quema es vigilada por los responsables que hacen relevos durante el día y la noche. Veremos también las velas en las manos de peregrinos y visitantes, como signo de esperanza, marchando en procesión a la basílica. Todo un espectáculo que hace del ambiente algo aún más espiritual.
Y también en relación con el simbolismo de la luz, está la Procesión Mariana, conocida como “retiro de las antorchas”. Se realiza todos los días a las 21:00, siendo uno de los eventos más populares de Lourdes. Es el momento en el que los peregrinos marchan precedidos de sus estandartes y con una vela en la mano colocada con una lamparilla en la que se encuentra la historia de las apariciones en un cántico. Digno de ver.
LA VIDA DE BERNARDETTE
Si quieres conocer más acerca de la historia de Lourdes, puedes realizar una ruta por la vida de Santa Bernardette. En ella se recorren algunos puntos claves de la ciudad y se conoce mucho mejor su vida espiritual y por ende el mensaje de fe. Para empezar este recorrido, dejaremos de espaldas la Basílica de Lourdes, cruzaremos el puente Saint Michel y continuaremos todo recto por el Boulevard de la Grotte hasta desviarnos en Rue de Bourg. Hacia nuestra derecha, haremos la primera parada: el Molino de Boly, la casa que tenían alquilada los padres de Bernardette y en la que ella nace el 7 de enero de 1844.
La familia tenía un buen estatus social, pero una serie de desdichas hizo que con los años el negocio dejase de ser rentable y que no pudieran hacer frente al alquiler. Un primo les cobijó en lo que será nuestra segunda parada: el Calabozo, anteriormente la cárcel de Lourdes. Para llegar, tomaremos de nuevo la Rue du Bourg hasta Rue Baron Duprat.
Giramos la primera a la derecha y en el número 12-14 de la calle Des Petits Fossés encontraremos este calabozo donde la familia vivió hasta el otoño de 1858. Los viajes que Bernardette realizó a la gruta donde se le apareció la Virgen, partieron de aquí. Hoy puede visitarse, sin muebles y limpio debido a la restauración realizada a finales del siglo XX. Nuestra siguiente parada tiene relación directa con las apariciones, se trata de la Antigua Casa Parroquial.
Este edificio, en la actualidad Biblioteca Municipal, es donde Bernardette visitaría en repetidas ocasiones al párroco Peyramele para comunicarle las peticiones de la Virgen.
Para llegar desde el Calabozo, volvemos a Rue Baron Duprat y esta vez giramos a la derecha, en dos minutos encontraremos el edificio.
Y para finalizar, pese a que la actual Iglesia Parroquial del Sagrado Corazón se inauguraría en 1903, construida tras la demolición de la iglesia en la que fue bautizada la Santa, en ella encontramos símbolos de su vida: la pila bautismal donde la bautizaron en 1844 y la tumba del sacerdote Peyramale. Se encuentra a escasos 100 metros de la actual Biblioteca. Por Rue de l’Église.
VAYA, VAYA, AQUÍ SÍ HAY PLAYA
Cuando alguien piensa en Lourdes y evoca su ubicación en la zona de Los Pirineos, lo primero que imagina es una ciudad encastrada en un entorno de montaña, naturaleza, casitas pequeñas y acogedoras. Y sí, correcto, todo eso es Lourdes, pero… ¿quién se iba a imaginar que en medio de Los Pirineos podríamos encontrar una playa? Sí, sí, has leído bien, en Lourdes hay playa.
Como cabía esperar, no se trata de una playa natural, sino de un proyecto artificial de playa que goza además del encanto de verse rodeada de preciosas montañas. Su ubicación, en medio de la naturaleza, en un lago glaciar, la dota de paz, tranquilidad, descanso y desconexión.
Ideal para ir en pareja, con niños, amigos o en soledad.
La playa surge de la idea del ayuntamiento de hacer el Lago de Lourdes más accesible. Se llevaron a cabo una serie de remodelaciones para dar la oportunidad a los transeúntes de disfrutar de un baño con toda la tranquilidad.
Cuenta con un puesto de primeros auxilios, equipado con una zona de salvamento para mayor seguridad de los bañistas.
Debido al clima estacional, se encuentra abierta al público únicamente durante los meses de verano. Si quieres disfrutar de ella, su acceso es gratuito, aprovecha y regálate un paseo por su orilla. Situada a aproximadamente 3km del centro de la ciudad, se puede llegar hasta ella en CityBus, que además algunos días tiene el servicio de transporte gratuito.