RONDA





UN VERTIGINOSO BALCÓN SOBRE EL INFINITO
Si por algo impresiona la ciudad de Ronda es por el colosal poderío que exhibe aquí la naturaleza. En esta malagueña ciudad, el ser humano es plenamente consciente de que siempre va a ser superado por la Madre Tierra en la singular labor de generar belleza, de crear imponentes espacios y de conformar bellos paisajes.
Aquí, al hombre no le queda otra que aceptar humildemente su derrota frente a la naturaleza y dejarse embaucar por la belleza creada por ella. La ciudad de Ronda está asentada sobre una enorme roca situada a una imponente altitud de 725 metros sobre el nivel del mar.
Pero lo realmente espectacular es que esta planicie rocosa se asoma al infinito fragmentada en dos partes, como si unas enormes manos la hubiesen partido en dos. El feroz corte en la roca forma un vertiginoso cañón llamado el Tajo de Ronda. Y por si todo esto fuera poco, esta elevada altiplanicie muestra orgullosa al mundo su incisión y lo hace inmersa en un mar de montañas y de cordilleras. En Ronda existe el lugar perfecto para sucumbir al poder de la naturaleza. A modo de balcón, el Mirador de Ronda nos permite asomarnos a su baranda para admirar, además de la famosa garganta de piedra, las vertiginosas y extensas vistas que exhibe desde una imponente altura. Viñedos y olivares forman campos infinitos a nuestros pies en la llamada “hoya” o Depresión de Ronda. Y al fondo de este vasto paisaje, aparece altiva y silenciosa la cordillera de montañas que rodea el horizonte de Ronda.
Encontraremos el Mirador de Ronda dentro de los jardines que forman el Paseo de Blas Infante, al lado de la plaza de toros. El Mirador de Ronda es solo una de las numerosas terrazas que encontraremos en el conocido como Paseo de los Balcones.
Este paseo que bordea toda la vertiginosa cornisa que rodea Ronda, forma un camino peatonal que comienza en el Parador de Turismo de Ronda y llega hasta un magnífico parque llamado Alameda del Tajo. Este camino está engalanado por elegantes tilos que son el orgullo de muchos rondeños, ya que cada ejemplar de esta especie posee una cartela con el nombre del bebé que nació en Ronda el día de su plantación.
El magnífico parque llamado la Alameda del Tajo posee un rico jardín botánico adornado con estatuas y con fuentes y que fluye hacia diferentes balcones sobre la hoya. La rica flora de la Alameda del Tajo cuenta con algunos ejemplares de árboles centenarios, como un visitado ejemplar de cedro del Himalaya. Tras visitar esta parte de Ronda, nos queda bien claro que la Madre Naturaleza supera al hombre con creces en la creación de maravillas.
Imposible competir con ese profundo desfiladero que sesga la roca, con esa infinita hoya que se extiende bajo nuestra mirada, con esas cordilleras serenas en la lejanía y con esos árboles centenarios que nos esperan en esta encumbrada ciudad Mirador de Ronda Carretera de los Molinos 1955 29400 - Ronda
¡EN PLENA SERRANÍA, UN BUEN QUESO RONDEÑO
La especial orografía de Ronda y su elevada altitud dejan una profunda huella en muchos aspectos de esta ciudad, como puede ser en su gastronomía o en sus productos típicos. Ronda es la capital de la comarca llamada Serranía de Ronda, y como su propio nombre indica, está ubicada en tierras cruzadas por montañas. Y claro, este factor es clave a la hora de profundizar en el conocimiento de la ciudad y determina muchos de sus aspectos como su personalidad, su clima, su historia o su cocina.
Cuando llegamos a Ronda podemos comprobar que muchas empresas situadas a las afueras de la ciudad son bodegas de vinos o fábricas productoras de aceite de oliva. No es de extrañar teniendo en cuenta que las tierras que rodean Ronda están llenas de viñedos y de olivares. Otro ejemplo de producto gastronómico marcado por la orografía de Ronda es la caza. La Serranía de Ronda incluye varios cotos de caza, actividad que ha marcado la base de la dieta de la comarca desde hace siglos. En la cocina de Ronda son muy típicos los platos basados en carne de conejo o de perdiz. Y como es tierra taurina otro plato estrella es el rabo de toro.
Siguiendo esta línea que relaciona orografía con alimentación, ponemos nuestra mirada en las montañas que componen la Serranía de Ronda y que suponen el hábitat perfecto para un animal que nos proporciona la materia prima primordial en la elaboración del producto protagonista de este punto. Hablamos de la cabra y de su maravillosa leche, con la que se elabora el exquisito Queso de la Serranía de Ronda.
Este producto, también conocido como Queso Rondeño, goza de muchos años de tradición. Su elaboración es puramente artesanal y tras el proceso se consigue una calidad extraordinaria gracias a que su materia prima está basada exclusivamente en leche de cabra de la comarca.
El ganado caprino de la Serranía de Ronda posee unas propiedades especiales que se deben a que es criado en las magníficas condiciones que ofrecen estas montañas. Gracias a crecer en este entorno óptimo para ellas, las cabras de esta comarca tiene la capacidad de proporcionar unos volúmenes de leche muy elevados.
La excelente materia prima rica en calcio, el proceso artesanal de elaboración sin aditivos y la capacidad de producir grandes cantidades hacen que las empresas productoras de queso de la comarca cuenten con una alta demanda nacional e internacional. Todos los quesos de cabra producidos en la comarca son muy sabrosos, bien sean frescos o añejos. Y para potenciar su sabor y darles un puntito original, algunos se elaboran además con plantas aromáticas como romero o tomillo.
Como hemos comprobado anteriormente, debemos agradecer tantísimo a la Madre Naturaleza… En Ronda no sólo nos proporciona un entorno espectacular, sino que la comarca reúne las condiciones perfectas para que nuestra alimentación sea suprema.
VAMOS A “LA BOLA”
En el epicentro de la parte nueva de Ronda encontramos la Carrera Espinel, una comercial calle que aglutina multitud de comercios. En esta calle podremos adquirir cualquier artículo de una manera muy cómoda, puesto que es peatonal y además es muy fácil de localizar ya que su inicio se sitúa frente a la icónica plaza de toros de la ciudad. No tiene pérdida.
Por supuesto, en muchos comercios de esta calle encontraremos los productos gastronómicos típicos de la comarca mencionados en el punto anterior: quesos rondeños, vinos, aceites, embutidos y demás delicias gastronómicas que podremos adquirir en tiendas especializadas. Y si hay un tipo de comercio que abunda en esta zona comercial son las tiendas de artículos de piel. En ellas hallaremos carteras, bolsos, cinturones, chaquetas, zapatos, llaveros... Y todos de mil formas y de mil colores, pero todos con algo en común: fabricados con una piel de alta calidad y a un buen precio.
Los 700 metros que forman la Carrera Espinel albergan el CCA de la población, es decir, el Centro Comercial Abierto de Ronda. Es la auténtica columna vertebral de la ciudad por la que circulan diariamente miles de rondeños y multitud de turistas. Pero en la Carrera Espinel, camuflado entre los escaparates de una farmacia, existe un mosaico que narra la historia del nombre con el que los lugareños llaman a esta calle. Y es que en Ronda todo el mundo llama a esta arteria peatonal “la Calle de la Bola”.
El nombre de Carrera Espinel es la nomenclatura oficial que se utiliza en guías y callejeros, y que encontraremos en direcciones y en los carteles. Fue otorgado en honor a un ilustre vecino rondeño llamado Vicente Espinel, sacerdote, músico y escritor, que aportó mucho a la poesía del Siglo de Oro español.
Circulan muchas hipótesis populares que intentan explicar el nombre popular de “Calle de la Bola”, como que durante una gran nevada caída en Ronda, unos niños hicieron un bola de nieve gigante que dejaron descender por esta calle, o que en ella existía una papelería con una enorme bola roja que hacía de reclamo para atraer miradas a su escaparate.
Pero la teoría más aceptada y que se narra en el precioso mosaico es que tras la construcción del Puente Nuevo en el siglo XVIII, la Carrera Espinel se convirtió en una zona muy frecuentada por los rondeños para charlar, para comprar, o incluso como reza el mosaico, “para buscar amores”. Una de las actividades que realizaban los vecinos aquí era “jugar a la bola”, juego que consistía en lanzar una bola de unos tres kilos de peso y hacerla llegar hasta un punto señalado con la menor cantidad de golpes posible.
Resulta conmovedor comprobar cómo el pasado sigue calando hondo en la sabiduría popular actual. Y ver que, entre tanto comercio moderno, permanece camuflado ese guiño al pasado en forma de mosaico.
Carrera Espinel 29400 - Ronda Mosaico “Calle de la Bola” Farmacia Serrano Aznarte Carrera Espinel 24, 29400 - Ronda
ESE TORITO BRAVO...
Hablar de Ronda es hablar de tauromaquia. En esta ciudad se respira este arte en cada esquina, en cada plaza, en cada calle. Y no es para menos, ya que Ronda es la cuna de la tauromaquia actual, el arte tal y como lo conocemos ahora. Gracias a ello, vamos a poder llevar toda la esencia taurina de Ronda concentrada en una fotografía. Para conocer los orígenes de la relación de la tauromaquia con Ronda nos remontamos hasta 1572, año en el que el monarca Felipe II fundó la Real Maestranza de Caballería de Ronda para que desarrollase el arte de manejar caballos. Esta institución se dedicaba a realizar ejercicios ecuestres, y algunos de ellos incluían destreza con toros. A través de estos ejercicios a caballo y retando a toros, los caballeros realizaban sus entrenamientos y de paso entretenían al pueblo, ya que presenciar estas preparaciones era todo un espectáculo. En el siglo XVIII surgió una nueva forma de retar al toro, pero ya desde el suelo y no a lomos de un caballo. Así nacieron los toreros a pie, que sustituyeron a los caballeros ecuestres en los juegos de destreza con toros. En este relevo tuvo vital importancia la familia Romero, que reunió en tres generaciones a los mejores toreros de la época. Entre ellos, Pedro Romero, figura máxima de este arte, quien con gran estilo y mucho carisma, toreó a más de 5000 toros sin sufrir ni un solo percance. Gracias a este torero, el oficio consiguió dignidad y respeto social. Este auge de la tauromaquia llevó a la Real Maestranza de Caballería de Ronda a levantar su plaza de toros a finales del siglo XVIII. Se inauguró en el año 1785 con una corrida en la que toreó Pedro Romero. El interior de esta plaza es realmente original y elegante. Ninguno de sus tendidos está al descubierto y todos ellos se hallan tras una doble galería de arcadas, que proporciona al interior de la plaza un aspecto de claustro. Y en medio, su ruedo de 66 metros de diámetro que hacen que sea el ruedo más ancho del mundo. Además, bajo los tendidos se encuentra el Museo de la Tauromaquia y salas que muestran objetos relevantes en la historia de la Real Maestranza La Plaza de Toros de Ronda es uno de los cosos más antiguos del mundo, y debido a su estilo neoclásico, uno de los más bellos. Por su elegancia y por su historia es Bien de Interés Cultural desde 1993. Tomarse una fotografía en este coso taurino es todo un lujo, pero si además quieren posar con de los protagonistas de este arte, solamente deben bordear el exterior de la plaza de toros hasta toparse con él. Se trata de un magnífico toro de bronce que se erigió como homenaje al toro de lidia y que transmite un imponente poderío. Si posan con esta estupenda obra de arte se llevarán con ustedes toda la esencia taurina de Ronda concentrada en una fotografía, a la vez que un bello recuerdo.
Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Ronda Calle Virgen de la Paz 15 29400 - Ronda
Monumento al Toro de Lidia Paseo Blas Infante 2 29400 - Ronda
LOS ROMÁNTICOS BANDOLEROS
A finales del siglo XVIII algunos hombres comenzaron a vivir al margen de la ley escondidos en los sistemas montañosos de España, y sobre todo de Andalucía. Las montañas de Sierra Morena o los escarpados macizos de la Serranía de Ronda fueron algunos de los lugares escogidos por estos forajidos donde poder vivir ocultos fuera de la sociedad y poder cometer sus fechorías. Estos hombres eran los temidos bandoleros, y en Ronda los conocieron muy bien. Tanto que hoy en día existe en esta ciudad el Museo del Bandolero.
Fueron muchos y muy diferentes entre ellos… Algunos de ellos fueron malvados y sanguinarios. Estos pérfidos bandoleros cometieron toda clase de tropelías sin otra finalidad que el robo o por el puro placer de la maldad. Otros en cambio, fueron hombres de noble corazón que vivieron en la sociedad durante su juventud pero que por algún injusto motivo se vieron abocados a huir de la justicia y a permanecer el resto de sus vidas escondidos en el monte, donde sobrevivían como podían. Estos bandoleros más honrados también cometían fechorías y robos, pero lo hacían con la mera finalidad de sobrevivir o de impartir su propia justicia, que muchas veces era más justa que la de la propia sociedad.
Pero todos los bandoleros tenían algo en común. Eran hombres resistentes, obligados a sobrevivir en la montaña bajo durísimas condiciones y conocedores a la perfección de sus escarpadas sierras y de sus escondrijos. Algunos eran temidos y otros apreciados, pero todos los bandoleros despertaban la curiosidad de los paisanos y muchas veces, hasta una admiración secreta. Las historias y leyendas que circulaban sobre ellos hicieron crecer esta admiración, y en esto tuvo mucho que ver el romanticismo de la época.
A quién no le gusta una buena historia con un atractivo bandolero como protagonista, duro pero de buen corazón, que roba al perverso alcalde del pueblo para repartir ese dinero con los más pobres... ¡Y si añadimos el hecho de que la esposa del alcalde está enamorada en secreto del bandolero porque fueron novios en su juventud, la historia ya toca el cielo Mil relatos como estos corrían como la pólvora entre los vecinos haciendo las delicias de las mentes más románticas...
Y lo siguen haciendo hoy en día, ya que el Museo del Bandolero de Ronda es uno de los más vistos en la actualidad. Visitarlo es recorrer la historia del bandolerismo español, desde sus inicios más románticos hasta los problemas que acabó causando en la sociedad. Y todo a través de unos 1400 objetos relacionados con los bandoleros y repartidos en cinco salas temáticas.
Entre los artículos encontraremos navajas, trabucos, vestuario, monedas y pistolas. También se custodian muchos documentos originales como certificados de defunción, romanceros o fotografías. Es una gran exposición que conserva intacta mucha esencia de la España más bandida. Bandoleros tan temidos como lo fueron “el Pernales” o “el Tragabuches” nos aguardan en ella...
Museo del Bandolero Calle Armiñán 65 29400 - Ronda
EL PUENTE SOBRE EL ABISMO
¿Conocen esa maravillosa sensación de dejar para el final la parte más rica de una comida para saborearla así con más intensidad? Pues algo parecido hemos querido hacer en esta serie de propuestas de Ronda. Hemos dejado lo mejor para el final. De esta manera nos quedará un sabor de boca insuperable y además, durante el camino hemos conocido otras muchas maravillas de Ronda. Pero llegados a este punto, ya es hora de conocer a la gran estrella de la ciudad. Les presentamos el Puente Nuevo de Ronda, una maravilla arquitectónica que, a pesar de su nombre, no es tan nueva…
Como hemos visto anteriormente, Ronda se asienta sobre una colosal roca sesgada en dos mitades por un gran corte natural llamado el Tajo de Ronda. Las paredes de este desfiladero tienen una altura de unos 100 metros de altura, y por la mitad de estas dos partes rocosas, fluye tranquilo el río Guadalevín.
Las dos partes de Ronda están unidas por tres puentes, que son el Romano, el Viejo y el Nuevo, siendo este último el más impresionante debido a su colosal altura, a su arquitectura y a su historia.
Cruzar el Puente Nuevo de Ronda es una experiencia inolvidable. Podrán hacerlo una, dos, cien veces… y en cada ocasión descubrirán una perspectiva diferente. Pero todas ellas con algo en común.. ¡el vértigo que se siente al contemplarlas ¡Y es que este puente sobrevuela el desfiladero y el río Guadalevín a 100 metros de altura Sus firmes balcones con barandillas de hierros curvilíneos hacen las delicias de los más valientes y no solo nos permiten disfrutar de la brutal altura de este cañón, sino también de las vistas infinitas de la hoya rondeña. Es realmente un puente sobre el abismo.
El Puente Nuevo se construyó en la segunda mitad del siglo XVIII y se llama así porque anteriormente existió un primer puente en esa misma localización alzado a principios de ese siglo. Este primer puente no resistió su propia estructura y se desplomó a los seis años de ser construido, provocando la caída de unas cincuenta personas y de miles de toneladas de piedra al fondo del barranco. Y es que este primer puente quiso salvar semejante distancia con una construcción de un solo arco, todo un hito pero que no terminó bien… Años más tarde se apostó por reconstruirlo pero bajo otro patrón mucho más seguro, con varios arcos apoyados sobre unos pilares infinitamente robustos e infinitamente altos. Y así nació el Puente Nuevo que disfrutamos hoy en día.
Además, podrán conocer el interior de esta magnífica construcción, ya que dentro les espera un museo explicativo que narra la historia de semejante obra de arquitectura. Es el Centro de Interpretación del Puente Nuevo. Crucen el Puente Nuevo las veces que quieran y sientan el vacío bajo ustedes. Es toda una experiencia que les dejará con la boca abierta. ¡Y todo esto a una altitud de 725 metros sobre el nivel del mar ¡Ronda es puro vértigo
Puente Nuevo de Ronda Calle Armiñán, s/n 29400 - Ronda
Centro de Interpretación del Puente Nuevo Plaza España, s/n 29400 - Ronda
LAS GOYESCAS DE RONDA
Volvamos a la actualidad porque Ronda también goza de un célebre presente. Esta serrana ciudad acoge durante todo el año a muchos visitantes que vienen atraídos no solo por la gran belleza de su desfiladero y por su comercio sino también por las corridas de toros. La tauromaquia en Ronda no es solamente parte de su pasado, sino que también es de vital importancia en su presente.
En un punto anterior hemos visto como Ronda fue cuna de la tauromaquia en el siglo XVIII gracias a la familia Romero. Dos siglos más tarde, otra familia de toreros aportó mucho al arte. La nueva forma de concebir el toreo de esta segunda dinastía atrajo el interés de personajes tan importantes como Ernest Hemingway o como Orson Wells, quienes llevaron la tauromaquia al plano internacional en el siglo XX. Esta familia de toreros rondeños fueron los Ordóñez.
En el año 1954 se conmemoraba el II Centenario del nacimiento del torero Pedro Romero, y para ello se preparó un gran evento taurino en Ronda. Un torero llamado Cayetano Ordónez influyó mucho para que esta corrida preparada en honor a Pedro Romero fuera de corte goyesco. Esto quería decir que los matadores, picadores y banderilleros debían ir ataviados con la vestimenta goyesca, que era la manera de vestir de la burguesía española desde finales del siglo XVIII hasta el siglo XIX. O sea, en la época del pintor Francisco de Goya, de ahí el nombre de esa moda. Así surgió la primera corrida Goyesca.
La segunda Goyesca se celebró en Ronda en 1957 y en ella toreó Antonio Ordónez, hijo del patriarca Cayetano. A partir de ese año, Ronda acogió anualmente las corridas Goyescas, siendo Antonio Ordóñez una figura clave en ellas, no sólo como torero sino también como empresario.
En la actualidad, la Goyesca se celebra cada año, a finales de agosto, y supone todo un acontecimiento taurino en Ronda. Figuras clave del toreo, como Palomo Linares, Paquirri, el Cordobés, Espartaco, Manzanares, Joselito o Morante de la Puebla y muchos más han sido cartel en las corridas Goyescas. Hoy en día, otro miembro de esta dinastía torera, Francisco Rivera Ordóñez, es el empresario responsable de este evento taurino.
Pero la Goyesca es también un evento social muy importante además. Durante varios días se celebran diferentes festejos en Ronda, en los que “Damas Goyescas” pasean por la ciudad bellísimas vestidas con trajes de la época del pintor. Además son tantos los personajes célebres que acuden a la Goyesca que Ronda se convierte en una alfombra roja de famosos. Este desfile por las calles de Ronda de protagonistas del papel couché hace las delicias de los curiosos. La Goyesca es el escenario protagonista de la prensa del corazón durante los siguientes días, analizando los modelitos de una y de otro, con quién iba tal famoso o con quién debería ir y no lo hace... ¡No olvidemos la curiosidad que siempre han despertado los toreros y sus amoríos
DOS PASEOS EN UNO
Ronda posee dos marcadas zonas separadas por su famoso Tajo sobre el río Guadalevín y unidas por sus emblemáticos puentes, y son la zona moderna y la zona antigua, también conocida como “la Ciudad”. Vengan con nosotros a recorrer esta parte antigua y a conocer lugares importantes del pasado musulmán de la ciudad en un paseo que nos llevará unos 30 minutos.
Nada más cruzar a la parte antigua desde el Puente Viejo hay unas escaleras que llevan directamente al más importante yacimiento arqueológico de la ciudad. Nos referimos a los Baños Árabes de Ronda, que son los mejor conservados de todo el país. Su construcción data del siglo XIII y siguiendo los modelos de baños romanos, su estructura se divide en tres zonas: salas para baños fríos, para baños templados y para baños calientes. También hay una zona para la recepción y otra para la caldera. Y los últimos estudios arqueológicos realizados recientemente hicieron salir a la luz parte de las letrinas.
El prodigio de estos Baños Árabes es que su sistema hidráulico se conserva a la perfección desde su creación. Tanto el acueducto como la zona de calderas han llegado perfectamente conservados hasta nuestros días. En su interior se puede visitar la impresionante sala central, formada por varios cuerpos separados por arcos de herradura que sostienen bóvedas de cañón y cúpulas adornadas con tragaluces con forma de estrella. Tomar un baño de agua caliente mientras del cielo entran rayos de sol con forma estelar debía de ser toda una experiencia… En la visita está incluido un audiovisual con el funcionamiento de los baños en la época andalusí.
Continuamos nuestro paseo regresando al Puente Viejo. Tras pasar bajo el Arco de Felipe V y continuar por la Cuesta de Santo Domingo llegaremos enseguida a la Casa del Rey Moro, cuyo jardín contiene un tesoro sin igual. Decorado con fuentes, azulejos y nenúfares, el jardín tiene un acceso a una mina de captación de agua de origen musulmán. Esta obra de ingeniería hidráulica del siglo XIV es una verdadera joya y fue construida por los árabes aprovechando una grieta natural. Gracias a unos 200 escalones tallados en la roca se desciende una distancia de unos 100 metros de altura hasta llegar al propio río Guadalevín en el fondo de la garganta, un paraje de gran belleza. El recorrido excavado en la roca, lleno de bóvedas, estalactitas y estalagmitas, resulta fascinante e incluso algo sobrecogedor. Su visita vale mucho la pena, aunque luego nos toque volver a subir los escalones...
Muy cerquita nos espera la última parada de nuestro paseo, el Museo Lara. Este palacio del siglo XVIII situado junto al Tajo de Ronda exhibe una vasta colección de más de 2000 obras de arte y antigüedades. Son tantas las obras y piezas que han tenido que ser organizadas en siete salas temáticas. Les aseguramos que recorrerlas es como hacer un viaje por el tiempo.
En este paseo no solamente hemos recorrido la parte antigua de Ronda, sino que también hemos sido testigos directos de su pasado. ¡Dos por uno
Baños Árabes de Ronda Calle Molino de Alarcón s/n 29400 - Ronda
Casa del Rey Moro Cuesta de Santo Domingo 9 29400 - Ronda
Museo Lara Calle Armiñán 29 29400 - Ronda
LA PERFECTA ARMONÍA
Cuando se recorre la Carerra Espinel se pasa por una plaza que nos deja con la boca abierta debido a su gran belleza. Es tan grande su encanto que hace que sintamos una fuerte atracción hacia ella y unas ganas irrefrenables de recorrer cada uno de sus metros. Tras ello, les proponemos sentarse en unos de sus bancos para admirar su hermosura y respirar la tranquilidad que transmite la elegante Plaza del Socorro. ¡Vamos a conocerla a fondo
Tras los ataques que sufrió Ronda a principios del siglo XIX durante la Guerra de la Independencia, la Plaza del Socorro necesitó una reconstrucción casi total. Fue a partir de entonces cuando comenzó la construcción de los edificios y elementos que la componen hoy en día.
La mayoría de construcciones que conforman la plaza siguen una única línea cromática basada en los colores ocre y blanco, creando un conjunto muy armonioso. Y entre ellos, destaca muy especialmente la bellísima Parroquia de Nuestra Señora del Socorro, levantada en el siglo XX, cuya entrada está flanqueada por dos simétricas e idénticas torres.
El también simétrico edificio blanco y marrón que preside el fondo de la plaza es el Casino de Ronda, también conocido como el Círculo de Artistas. Su interior fue testigo de un hecho muy importante para la región ya que acogió la histórica Asamblea de Ronda de 1918, en la que se aprobaron la bandera, el escudo y el himno de Andalucía. Es por ello que los principales símbolos andaluces están presentes en esta plaza rondeña. Una gran réplica en tres dimensiones del escudo de Andalucía luce altiva frente al Casino de Ronda, y junto a este escudo, la bandera verde y blanda de la comunidad autónoma ondeando orgullosa
El escudo está formado por una espectacular figura de un joven Hércules domando a dos leones y lo hace entre dos columnas de Hércules que, según la tradición, se sitúan en el Estrecho de Gibraltar. Y a los pies de la figura, el lema Andalucía por sí, para España y la Humanidad. El hecho de que los principales símbolos de Andalucía estén tan presentes en Ronda supone todo un orgullo para sus vecinos.
La armonía creada por la simetría que reina en la plaza genera mucha paz en su atmósfera, sensación que aumenta gracias al dibujo ajedrezado que decora parte de su suelo. Y en medio de tanto equilibrio, no podía faltar una armoniosa y blanca fuente.
Disfrutarán a las mil maravillas de este sosegado ambiente si hacen un descanso sentados en uno de los bancos de piedra que hay en la Plaza del Socorro. Y todavía mucho más si lo hacen mientras saborean un refrescante helado que les podrán servir en cualquiera de las muchas pastelerías que hay en la dulce Ronda.
Plaza del Socorro 29400 - Ronda