GALWAY





MERCADO DE GALWAY.
El ambiente relajado y divertido de Galway queda perfectamente reflejado en su mercado de los fines de semana. Un mercado increíblemente animado y colorido que cada año atrae a miles de turistas, gracias a su espléndida ubicación al lado de la iglesia medieval de San Nicolas, en Lombard Street.
Iglesia que merece una visita ya que esta considerada como la parroquia mediecal más grande y mejor conservada de Irlanda y dedicada al patron de los marineros, San Nicolas de Myra, construida en 1320. Dicen que Cristobal Colon rezó dentro de esta iglesia en 1477.
En el mercado encontraras gente charlando alrededor de los animados puestos y un sinfín de colores, olores y sabores apetecibles.
Además de quesos y carnes locales, también se nota la influencia internacional de los productos mediterráneos ¡Coge una cesta y compra lo necesario para hacer un pícnic!
Prepárate para disfrutar de productos frescos de la tierra o incluso encontrar un sabroso sushi o deliciosos crepes, así como galletas hechas a mano y chocolates artesanales.
Entre las especias, el curry de Madrás es el más popular.
En el mercado puedes comer si así lo deseas, o puedes comprar para llevar o simplemente aprovechar para comprar algunos souvenirs originales y aunténticamente irlandeses. Y sino quieres ir a comprar, mucha gente viene al mercado a conocer a los artesanos locales y a escuchar como discuten sobre los problemas. Mézclese con la gente disfrutando de un universo de aromas y colores que nos abrirá los sentidos
El mercado es fácilmente accesible a pie, desde la céntrica plaza Eyre, a poco más de 500 mts. Está abierto todo el año, los sábados de 08.00 a 18.00 y los Domingos y festivos de 12.00 a 18.00.
En Julio y Agosto está abierto los Miércoles, Jueves y Viernes de 12.00 a 18.00
Un paseo por el mercado será un verdadero placer.
¡VAMOS A TOMAR UNOS SABROSOS…FISH AND CHIPS!!
Y si nos entra el hambre…. ¿Porqué no probar un clásico de la gastronomía irlandesa? Nos estamos refiriendo a los típicos fish and chips, plato icónico de las islas británicas. Todo un símbolo cultural. No hay mejor lugar que Mc Donaghs, situado en 22 Quay Street (no confundir con Mc Donalds), donde cuatro generaciones de esta familia se han dedicado desde 1902 a la restauración y a este plato tan conocido.
Fue la bisabuela la que inició el negocio cuando las vendedoras de pescado se situaban en la calle principal de Galway con la mercancía sobre sus cabezas en un canasto de mimbre, ella fue un paso mas allá y abrió una pescadería que rápidamente empezó a tener mucho movimiento y que poco a poco convirtió en un restaurante que sigue funcionando de generación en generación
Hoy en día el bacalao viene desde Islandia, las patatas desde Inglaterra y la mantequilla con cerveza para preparar el rebozado viene de Gales y es para muchos irlandeses el restaurante con mejor combinación pescado-patata de toda la Isla.
Los irlandeses adoran este tubérculo y más esta combinación, aunque el plato lo inventaron en Inglaterra.
Se sirvió por primera vez en 1860, abriéndose en Londres el primer establecimiento que fue introducido por un inmigrante judío que venían de Portugal y España allá por el siglo XVII, como derivado del “pescaito frito” andaluz
Para darnos cuenta de la importancia de este plato, se ha llegado a decir que el pescado y las patatas fritas ayudaron a ganar la primera guerra mundial, ya que era la comida de la clase trabajadora y no fue racionada nunca.
Durante la segunda guerra mundial los soldados británicos se comunicaban entre ellos durante los desembarcos diciendo “fish”. La respuesta o contraseñaa era “chips”.
Hasta 1980 el tradicional plato de fish and chips se servía envuelto en un periódico, pero fue declarado como peligroso el hecho de que la comida tocara la tinta del rotativo.
Ahora en muchos establecimientos el pescado y las patatas fritas se sirven envueltos en una capa de papel gruesa y después en otra capa de papel de periódico.
Dirección: Quay Street, 22
DE COMPRAS POR SHOP STREET
Shop Street constituye la arteria principal de la zona histórica de Galway, concentrando allí la mayor parte de la oferta de ocio de la ciudad: pubs, restaurantes, tiendas, etc.
El ambiente de estas calles en verano es increíble, llenas de turistas procedentes de todos los rincones del mundo y en invierno, aunque un poquito menos, ya que el frio no hace que se anime tanta gente, pero siguen siendo uno de los focos principales de paseo. Encontramos en esta calle, que en realidad son tres pero se presentan como una a lo largo de prácticamente un kilómetro, la mayor parte de los monumentos históricos: el Spanish Arch, el Blake´s Castle, el Lynch´s Castle y la Iglesia de San Nicolás.
Galway es una ciudad con frecuente presencia de turistas, así que en la Shop Street y alrededores no falta la típica pequeña tienda de souvenirs irlandeses con los típicos productos de merchandising del país, con su color verde característico.
Sin embargo, si queremos ser originales, en Galway tenemos la oportunidad de adquirir algunos productos realizados artesanalmente y con un fuerte componente local. Lo más típico de la zona, sin duda, son los jerséis de lana de las islas de Aran. Se trata de jerséis elaborados artesanalmente, gruesos, con diversos patrones en relieve que tienen su origen en los pescadores de las islas. Aunque algunas tiendas ofrecen imitaciones industriales, las tiendas más tradicionales siguen contando con mujeres de la zona que los tejen a mano como se ha venido haciendo a lo largo de los años. Lo característico de estos jerséis, generalmente de colores claros y lana muy gruesa obtenida de las ovejas locales, son los diferentes patrones en relieve con los que se tejen. Originalmente, cada una de las formas del tejido del jersey eran únicas para cada familia. Tradicionalmente estos jerséis eran utilizados por los pescadores de las islas de Aran cuando salían al mar, por lo que, si se veían involucrados en un naufragio o accidente, se podía identificar a la persona que lo llevaba por el patrón del jersey.
Hoy, lejos ya de ser únicamente una prenda de pescadores, las tejedoras pueden combinar libremente distintos tipos de patrones en un mismo jersey.
Son prendas normalmente caras, pero totalmente artesanales y personalizadas. Es posible, incluso, saber qué persona ha tejido el jersey. Para presupuestos más reducidos, siempre queda la posibilidad de comprar unos calentitos calcetines de lana de oveja local, una bufanda o un ovillo de recuerdo.La tienda O’Maille, situada en plena Shop Street, es uno de los mejores lugares para encontrar este tipo de productos. Es también muy popular entre los turistas la joyería celta, con el anillo Claddagh a la cabeza. Este anillo es típico de la zona y tiene la particularidad de que, en otros tiempos, su posición determinaba el estado civil o la situación sentimental de la mujer que lo llevaba. Hay algunas tiendas de pequeña joyería tradicional en el centro de la ciudad que venden este anillo, junto con otras piezas de bisutería y joyería locales.
Las grandes cadenas de moda están principalmente concentradas en los centros comerciales. El Eyre Square, al final de Shop Street, es el más importante de la ciudad. Como todos los centros comerciales, no tiene ningún atractivo, pero siempre da para refugiarse en una tarde de lluvia. Por cierto, que, para quien no haya ido convenientemente protegido para la lluvia, allí podrá hacerse con un chubasquero por poco dinero en la versión local de Primark, llamada Penney’s
Dirección : Shop Street
SPANISH ARCH
Este monumento, emblemático pero muy sencillo, resulta uno de los iconos de Galway. Probablemente uno de los lugares más fotografiados de la ciudad. No llama precisamente la atención por su espectacularidad, pero nadie se marcha de la ciudad sin inmortalizarse junto a él
Está situado en la margen izquierda del rio Corrib, the Spanish Arch es una de las joyas históricas de Galway, que se remonta a la edad media.
Fue construido en 1584, pero en realidad es una extensión de la muralla de la ciudad construido por los normandos en el S XII, que se extendía desde la torre de Martín hasta la orilla del río. Su función era proteger los barcos atracados en los muelles de la ciudad que estaban situados junto al área que se conocía como la lonja de pescado y ahora se conoce como Spanish parade.
Probablemente el nombre es una referencia al antiguo comercio mercantil con España y los galeones españoles, que a menudo atracaban allí.
En la época medieval, los barcos europeos que transportaban vino y especias vendían sus mercancías en los muelles. De hecho, Cristóbal Colón visitó la ciudad en 1477.
En la actualidad a traves del Spanish Arch desde el Spanish Parade se accede al Museo de la ciudad de Galway y al paseo de Long Walk.
El Long Walk solía ser el lugar donde los barqueros secaban sus cuerdas y velas después de un día en el mar. The Long Walk se ha hecho famoso en los últimos años por aparecer en el video del famoso cantante de pop, Ed Sheeran, "Galway Girl". Antes de que Ed Sheeran fuera famoso, solía tocar música en las calles de Galway.
El paseo Long Walk fue construido en el siglo XVIII junto a los muelles cuyos arcos quedaron parcialmente destruidos en el maremoto originado en Lisboa en 1755.
Galway, que fue capital de la cultura en 2020, históricamente siempre ha tenido una estrecha relación comercial tanto con España como con Portugal debido a su ubicación en Europa Occidental.
La clase dominante de Dublín dijo una vez que "Galway es más español que irlandés" debido a la cantidad de españoles que se instalaron aquí.
Direccion: The Long Walk, 2
CEMENTERIO DE FORTHILL
Enterrados en una fosa común en el cementerio de Forthill, Galway, yacen más de 300 marinos, soldados y nobles que fueron mandados ejecutar por el Virrey inglés de Irlanda, William Fitz William el 9 de octubre de 1588.
Fitz William y su segundo, fueron los responsables del asesinato de posiblemente más de 1000 náufragos de la Armada Invencible en Irlanda y, entre ellos, los más de 300 ejecutados en Galway
Las tremendas tormentas de las costas irlandesas en septiembre de 1588 provocaron los naufragios de varios barcos españoles en la costa oeste de Irlanda. Muchos de los supervivientes acabaron presos en la cárcel de Galway
La cárcel de Galway tendría a principio de octubre de 1588 entre 300 y 400 presos hacinados, muchos de ellos enfermos. Fitz William, que contaba con muy pocos efectivos para el control y vigilancia de esta cárcel y ante el temor de una posible sublevación, ordenó despojar de cualquier objeto de valor a los prisioneros para posteriormente ser ejecutados bien pasados por la horca o a cuchillo.
Los más de 300 presos salieron de la cárcel de Galway el 9 de octubre de 1588 y fueron paseados por las calles de Galway hasta el abandonado monasterio de los agustinianos, a las afueras de la ciudad, donde fueron ejecutados sin contemplaciones. El pueblo de Galway, aunque inclinados a apoyar mayoritariamente a los ingleses, quedaron conmovidos por esta matanza y fueron los hombres de Galway los que se encargaron de darles una digna sepultura, a la vez que sus mujeres confeccionaban los sudarios con los que envolver sus cadáveres.
Hoy en día, ya derribado el convento, sabemos muy aproximadamente donde están enterrados los cuerpos, ya que el camposanto del Monasterio de San Agustín ha seguido en uso desde el siglo XVI hasta nuestros días.
Si quieres visitar la zona de la fosa común, el cementerio de Forthill está a un corto paseo del centro de la ciudad de Galway. En el muro de entrada, a la izquierda, una placa donada por la Fundación Mapfre se hace eco de estos hechos.
Direccion : Lough Atalia Rd
¡DATE UN BAÑO EN EL ATLÁNTICO!
Al estar justo en el océano Atlántico, Galway mantiene una relación íntima con el mar. Donde más patente se hace esta relación es en el pequeño barrio costero de Salthill, donde los lugareños suelen aprovechar el malecón de 2 km para dar un paseo junto al mar. ¡También puedes bañarte si te atreves! Teniendo en cuenta la temperatura del agua del Atlántico es algo reservado solo para los más valientes.
Según la tradición debes darle una patada al muro que hay al final del malecón para tener buena suerte y meterte al agua, pero si no te apetece hacerlo, porque como ya hemos dicho es un plan para intrépidos, simplemente pide un “fish and chips” con una pinta de cerveza y siéntate en la playa a contemplar cómo cambia la luz sobre el Atlántico.
Uno de los atractivos de estar sentado en este lugar es ver como Eolo dibuja las nubes con formas imposibles, el sol las pinta al atardecer y luego las deja volar.
A veces se acumulan al final del camino y tapan la cima verde de la colina Blake, donde se pierde el horizonte. Otras, manchan de gris el cielo, lo emborronan.
Este espectáculo se puede ver desde el paseo marítimo de Galway con sus cuatro kilómetros de ida y vuelta para disfrutar doblemente de sus encantos.
En 1860, Sathill empezó a ser la zona hotelera y turística, ya que las playitas, que quedan al descubierto en el malecón cuando baja la marea, comenzaron a atraer y animar a tocar las heladas aguas, aunque sea solo fuera con la yema de los dedos.
Los irlandeses de estas tierras se bañan todos los días del año. Nadan, algunos enfundados en una piel de neopreno y se zambullen desde un trampolín amarillo, el Blackrock, que es también un anfiteatro para subir, al mismo cielo.
Hubo un tiempo en el que esta estructura, símbolo del barrio, era de uso exclusivo para hombres, pero ahora y si te atreves es de uso público e indiscriminado.
Sathill, en gaélico significa “la carretera junto al mar”, Bóthar na Tra, así pues, si te atreves a bañarte en el Atlántico o a contemplar los dibujos del viento, Sathill es tu lugar.
Dirección: Sathill
FUENTE DE LAS PROSTITUTAS
Eyre Square es la plaza principal de Galway y uno de los puntos de reunión de la gente local. Aunque en la actualidad podamos ver esculturas modernas y en sus alrededores locales de grandes multinacionales, este espacio verde tiene muchos años de historia. De hecho, en el período medieval ya se hablaba de un espacio verde abierto donde se celebraban mercados.
Sentarse en un banco en un día soleado, o ¡incluso bajo la lluvia! y disfrutar de su ambiente es una de las mejores cosas que hacer en Galway.
La plaza se llama oficialmente JF Kennedy, en honor al que fue presidente de los Estados Unidos. J.F. Kennedy estuvo en Galway en 1963 y dio un discurso en esta plaza frente a más de 10.000 personas.
El origen de la plaza proviene del espacio abierto frente a una puerta de la ciudad, conocida como “la verde”.
El terreno que se convirtió en Eyre Square fue presentado a la ciudad en 1710 por el alcalde Edward Eyre, de quién tomó su nombre
En 1801, el general Meyrick erigió un muro de piedra alrededor de la plaza, que más tarde se conoció como plaza Meyrick. A mitad del siglo XIX, todo el parque sufrió una remodelación en estilo georgiano.
De entre todas las atracciones de la plaza, como curiosidad, destaca la fuente que representa a las prostitutas de Galway…. literalmente “hooker of Galway”, que no son, pese a lo que pudiéramos pensar, las meretrices o mujeres de mala vida….sino un barco de pesca tradicional que se utilizaba en la bahía de Galway.
La prostituta se construyó para las fuertes mareas que hay en esta zona de Galway.
Se caracteriza por su proa escarpada y por tener un solo mástil con una vela mayor y dos trinquetes. Normalmente la prostituta es de color negro y las velas de color marrón
Estas embarcaciones llegaron a los Estados Unidos cuando los colonos irlandeses empezaron a necesitar embarcaciones de pesca, y como sabían cómo construir las prostitutas de Galway de manera rápida, comenzaron la fabricación convirtiendo a este barco en las embarcaciones más usadas.
Las prostitutas de Galway construidas en los Estados Unidos a veces se llamaban prostitutas de Boston o cortadores irlandeses ¿curioso verdad?
Dirección: Eyre Square
EL DESCONOCIDO Y RELAJANTE SOUTH PARK
Situado en la zona de Claddagh y cruzando el río Corrib podemos llegar paseando al South Park, conocido localmente como “el pantano”. Es un excelente punto de partida para recorrer también el famoso paseo marítimo de Salthill un agradable paseo donde veremos a las personas practicar deporte y disfrutar de una agradable jornada al sol
A la salida del Galway City Museum, cruza el río Corrib por uno de sus puentes. Te recomendamos que contemples Galway desde la otra orilla. Desde aquí tendrás una de las imágenes más clásicas de la ciudad, con las casas de colores frente al río y a los barquitos.
Es un lugar donde se concentran un gran número de cisnes y otras aves, y siempre hay alguien dándoles de comer. Si seguimos paseando, siguiendo el río en dirección al mar, pronto llegarás a un enorme parque, el South Park.
No se trata de un parque acondicionado como el Kennedy Park, uno de los más céntricos de Galway, sino de una enorme extensión verde por la que pasear disfrutando de la calma del mar.
Dentro del parque podemos también podemos ver tres campos de futbol, uno de ellos gaélico, un campo de rugby, un parque infantil y varios bancos para sentarnos y relajarnos, además de áreas de flores, arbustos y mucha vegetación
Aunque el parque está resguardado por la bahía, aquí el Atlántico ya sopla con fuerza contra la costa, pero en un día tranquilo seguro que disfrutarás sentándote en la arena y contemplando la infinidad del océano en este rincón apartado de Galway.
Un recorrido de una media hora en el que si hace bueno se traducirá en un agradable paseo donde veremos a las personas practicar deporte y disfrutar de una agradable jornada al sol
También podemos ver en el parque dos memoriales: el de Celia Griffin, la niña de 7 años que murió como tantos otros niños de inanición durante la hambruna y el dedicado a los barcos que se llevaron a miles de habitantes de Galway a los Estados Unidos y Canadá huyendo de la pobreza y del hambre de Irlanda en el S XIX.
Dirección : South Park, Grattan Road
LATIN QUARTER
¡Qué mejor lugar para ver pasar el tiempo que el Barrio Latino!
Conocido con cariño como el corazón cultural de Galway, alberga los bares, restaurantes, comercios minoristas y atracciones culturales más populares de la ciudad.
Tanto a los lugareños como a los visitantes les gusta pasar el rato aquí.
La vida nocturna en el Barrio Latino es posiblemente la mejor de Irlanda, con grupos de música callejeros y bandas en vivo todas las noches, bares de cócteles y pubs que sirven la mejor pinta de Guinness. Su selección de restaurantes tampoco decepciona, desde restaurantes gourmet hasta la deliciosa comida callejera. ¡Ver pasar el mundo mientras disfrutas de un café es incluso un pasatiempo en sí mismo!
Se encuentra situado junto a algunos de los monumentos más históricos de la ciudad y se extiende desde el arco español en Long Walk pasando por el puente O´Brien´s hasta la iglesia de San Nicolás y viceversa a través de Buttermilk Lane hasta An Taibhdhearc en Middle Street.
Pero, como suele decir la gente, ¡sabrá cuándo ha llegado al Barrio Latino!
Es el barrio más colorido y bohemio de Galway. Antiguamente era un barrio de pescadores y hoy en día sus calles peatonales aglutinan infinidad de bares, cafeterías y restaurantes para todos los gustos y bolsillos. A la entrada al barrio por la zona del puerto se encuentra un bonito mural de bienvenida. La calle más animada es Quay Street, con encantadoras casitas de colores y terrazas a ambos lados de la calle. También les invitamos a perderse por el resto del barrio e ir descubriendo cada uno por sí mismo otros rincones llenos de encanto. Además de ser uno de los barrios con más encanto de Galway, cuando cae la noche el Barrio Latino también cuenta con un ambiente animado y acogedor, que te invita a sentarte en un pub irlandés al ritmo de la música tradicional y saborear sin prisas una pinta de Guinness fría. Murphy’s Bar, The Dew Drop Inn o Tig Cóilí son solo algunos de los pubs que encontrarás en la zona.
Dirección : Latin Quarter