MOSTAR





SUBIR AL MINARETE DE LA MEZQUITA JUNTO AL NERETVA
Si nos acercamos al río Neretva, a poca distancia del Puente Viejo Stari Most podemos distinguir una mezquita extraordinaria que llama la atención por su firmeza y por estar ubicada en un acantilado sobre el río. La mezquita se llama Koski Mehmed-Pašina Džamija y fue construida en el primer cuarto del siglo XVII aproximadamente en 1618.
El nombre proviene de su fundador, Mehmed Koskijii, que fue un administrador regional de un gobernador musulmán de aquella época. Se considera una de las más cautivadoras del sur del país y de las más imponentes de la provincia de Herzegovina.
Es una de las mezquitas más turísticas de Mostar. Destacan las vidrieras de colores y las pinturas del interior del edificio, siendo la única que conserva la decoración pictórica original. Muy interesante también el patio exterior donde destaca un pequeño cementerio con un mausoleo y tumbas del siglo XVIII , una escuela islámica o “madrasa” , la fuente de las abluciones, un cementerio y las vistas que hay del río.
Hemos de mencionar que tanto la cúpula como el minarete fueron dañados por los bombardeos croatas en la guerra en el año 1993 y ambos elementos fueron posteriormente restaurados.
En esta ocasión hemos escogido esta mezquita porque en muy pocas ocasiones el visitante tiene ocasión de acceder a un minarete en un mezquita ya que en muchos países musulmanes está prohibida la entrada a las mezquitas para turistas y cuando dejan, en muy pocos casos dejan acceder al minarete, por lo que realmente la visita a esta mezquita marca la diferencia sobre las demás y por lo que invitamos a que hagan un pequeño esfuerzo para subir la escalera de caracol y llegar a la parte más alta desde donde podrán disfrutar de las que posiblemente sean las mejores vistas de la ciudad.
Para subir al minarete tienen que pagar el ticket de la mezquita cuyo coste es aproximadamente de 6 euros. ¡Merece la pena
Localización:
Mala Tepa 16, Mostar 80807
EL TRADICIONAL BOSANSKA KAHVA Cafe bosnio.
Si no conocen la historia del país no pueden comprender el porqué de su gastronomía. Paseando por el centro histórico se darán cuenta de las raíces musulmanes de la ciudad así como de todo el país.
El territorio de Bosnia fue gobernado por los otomanos por más de 400 años, desde 1464 hasta 1878 que fue ocupado por el Imperio Austrohúngaro conquistando Bosnia. Después de 4 siglos de historia con esta cultura es normal que la gastronomía esté repleta de platos que nos recuerden a otros países musulmanes que hayamos visitado anteriormente.
El café turco es llamado café bosnio en todo el territorio de los Balcanes. Las gentes de aquí lo toman con calma y siempre les gusta acompañarlo con dulces.
Les invitamos a se tomen una pequeña pausa y experimenten esta tradición para conocer más la cultura del lugar y del país, ya que el café bosnio es un símbolo de Bosnia Herzegovina.
Esta versión bosnia del café turco se prepara con granos de café tostados muy bien molido. Se trata de poner agua hervida en un recipiente tradicional llamado “cezve” y luego se agrega el café molido. Después la mezcla se mueve y se calienta hasta que se forma una especie de espuma en la parte superior del cezve. A veces se agrega un poco más de agua a la olla. Después con paciencia, esperamos a que los posos del café se queden en el fondo del recipiente y ya estaría listo para tomar.
El tomar esta variedad de café turco o café bosnio es todo un ritual. Normalmente sirven el café en una bandeja que incorpora una pequeña cafetera turca, con una tacita, un vaso de agua y una azucarera con terrones, normalmente los bosnios no añaden azúcar. El café es fuerte y negro, pero recuerden que si mueven su café, deberían esperar a que los posos vuelvan a quedar en el fondo para no tomar los finos granos que quedan en la taza tras su preparación.
También suele venir con un pequeño dulce, llamada también delicia turca, que normalmente puede ser un trocito dulce gelatinoso llamado rahat lokum o lokum.
EL BAZAR KUJUNDŽILUK JUNTO AL NERETVA
Fruto del pasado otomano de la ciudad, hoy Mostar tiene como herencia el haber desarrollado trabajos tradicionales y artesanales de todo tipo. Hoy en día existen hasta 30 asociaciones de artesanos, como sastres, pasando por tejedores, marroquineros, curtidores o zapateros.
Junto al puente, en la orilla derecha del río Neretva encontramos multitud de pequeñas tiendas y puestecitos callejeros, conformando así el gran bazar del centro histórico de Mostar.
Esta calle en la que también podemos encontrar pequeños restaurantes y terrazas intenta mantener el aspecto que tendría en sus orígenes allá por el siglo XVI, en la que los artesanos se agrupaban en pequeños gremios y desde donde elaboraban todo tipo de productos que más tarde exportaban a muchos lugares del Imperio al que pertenecían.
Una de las cosas que les puede llamar la atención es el hecho de que en algunos puestos vendan objetos relacionados con la guerra o que la recuerden, como bolígrafos fabricados con balas enormes.
Es también en esta calle donde podrán observar que hay piedras o carteles donde se lee en inglés “Don´t forget 93” para recordar los hechos históricos que ocurrieron en la ciudad.
Por otro lado, es en este bazar donde encontrarán rincones muy coloridos, divertidos y donde verán que la mayoría de los vendedores hablan muy bien el español y el inglés, son verdaderos mercaderes.
Aquí podrán encontrar todo tipo de recuerdos y de trabajos artesanales que son realizados en los talleres de la zona bosniaca musulmana o en esos mismos puestecitos.
Haga hueco en su maleta porque hay cosas que les van a encantar, desde lámparas, teteras y bandejas para preparar el tradicional café bosnio, pasando por pashminas, pulseras, colgantes, bolsos de cuero, joyeros, cuadros, platos o bandejas realizados en cobre con motivos de la ciudad como el puente viejo, juegos de ajedrez o instrumentos musicales elaborados de manera artesanal.
¡Puede encontrar de todo Aunque la moneda oficial es el marco convertible, desde el año 2002 el euro se usa normalmente para el pago de cualquiera de las cosas que vaya a comprar.
Localización:
Bazar Kujundžiluk: Mala Tepa, Mostar.
EL SIMBOLO DE PAZ Y DE GUERRA
¿Qué es lo primero que se le viene a la cabeza cuando piensa en Mostar? Estamos casi seguros que la primera imagen es la del famoso Stari Most o Puente Viejo que da nombre a la ciudad y que es uno de los símbolos más importantes y famosos de toda Bosnia Herzegovina.
Puente que recordarán por la sangrienta guerra de Bosnia que tuvo lugar en los años 90 y que fue destruido el 9 de noviembre de 1993.
Este mítico puente fue construido durante el período otomano, su construcción comenzó en el año 1557 por orden del sultán Solimán el Magnífico que gobernó un amplio territorio desde 1520 a 1566 y que es muy conocido por haber conquistado sendos territorios en Europa, Asia y el norte de África.
El puente fue diseñado y supervisado por el arquitecto Hajrudín, y se terminó tras 9 años, el mismo año que el sultán Solimán falleció en Hungría, en 1566. El puente viejo o Stari Most mide casi 29 metros de largo, 4 metros y medio de ancho y se eleva a más de 20 metros sobre el luminoso río Neretva.
A ambos lados podemos encontrar una torre, la de la orilla derecha se llama Tara y la de la orilla izquierda se llama Halebija, estas torres esconden museos y salas de exposiciones.
El puente demostró su absoluta solidez durante 427 años.
En buena parte del siglo XX simbolizó la unión de los pueblos con diferentes religiones pero desgraciadamente fue bombardeado en el año 1993. Y no sólo se bombardeó como estrategia militar, también se bombardeó el corazón de la gente que lo amaba por ser el monumento más bello del centro histórico y por simbolizar la unidad pacífica de los pueblos.
Tras su destrucción en el año 1993, se colocó un puente colgante. Pronto llegaron los trabajos de reconstrucción de la mano de la cooperación internacional y se tardaron casi 10 años en construir un puente con las mismas características que el anterior.
La empresa encargada hizo un estudio sobre cómo se había podido construir con las técnicas del siglo XVI tanto para cortar las piedras como para ensamblarlas, también se utilizaron algunas piedras que se habían recuperado del puente destruido y se optó por buscar la cantera original para usar la llamada piedra caliza Tenelija la cual es única de la región de Mostar, para devolverle su color y así poder darle su toque de singularidad.
Finalmente tras casi 10 años, en julio del año 2004, se inauguró el nuevo Puente Viejo de Mostar, intentando mandar un mensaje de unión al mundo, al propio país y a las generaciones futuras, un mensaje de la historia para la historia, un mensaje de paz, de cooperación entre pueblos para simbolizar el renacimiento de Mostar en torno a su famoso puente.
En julio del año 2005, el Puente Viejo y todo el casco antiguo se declaró Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. En resumen, por su historia, su simbolismo, su color y su energía, esta foto debe ser la imagen mejor estampada de su viaje a Mostar.
Localización:
Puente Viejo : Stari Most
MONUMENTOS PARA LA REFLEXIÓN
Lejos de esa Mostar turística que brilla junto al Puente Viejo y el verde y luminoso río Neretva, queda una Mostar escondida que solo conocen los que viven allí. Es una Mostar que puede ser el reflejo de lo que se vive en el resto de Bosnia Herzegovina.
Anteriormente a la guerra que sacudió esta parte de Europa y que se mostró por televisión al mundo entero, los 3 grupos religiosos vivían en paz y en la mejor de las convivencias.
La guerra de Bosnia se denominó como el peor conflicto de Europa tras la Segunda Guerra Mundial. El 21 de noviembre de 1995 llegaron los famosos acuerdos de Dayton, firmados en Ohio e impulsados por el presidente Bill Clinton. Después de 25 años, esos acuerdos y aquella Constitución siguen vigentes, por lo que la máxima autoridad del país es nombrado por Naciones Unidas y el país queda en una especie de Protectorado Internacional, lo que no les permite avanzar ni desarrollarse y deja a la población en una situación de estancamiento.
En la actual Mostar existe una línea divisoria invisible, la cual estaría marcada en la avenida llamada Bulevar, a un lado queda Mostar Oeste o la Mostar croata, en actual desarrollo y con ganas de expandirse poco a poco. Por el contrario, al otro lado encontramos la Mostar Este o Mostar bosniaca, en realidad la parte musulmana, que logra llegar a fin de mes gracias a que es donde se encuentra todo el casco antiguo de la ciudad y es donde principalmente acuden los turistas.
Por ello en este apartado queremos llamar la atención sobre estos edificios abandonados, llenos de metralla, que no han tenido la oportunidad de ser restaurados y que se han quedado paralizados en el tiempo en el año 1993. Queremos llamar la atención sobre esas placas que encontrarán en las que pone “Don´t Forget 93”, sobre esos recuerdos que encontrarán en el antiguo bazar de la parte vieja, recuerdos como balas convertidas en bolígrafos.
También por qué no, nombrar la plaza de España, en la que se levantó un monumento en honor a 22 militares españoles y un traductor fallecidos durante este conflicto bélico ante el que Europa entera y el mundo asistieron atónitos y al que llegaron tarde para echar una mano a la población civil que se quedó en el camino.
Y es que quien olvida su historia está condenado a repetirla, esperemos que su paso por Mostar les haga reflexionar sobre el mundo, y aprendamos de estos pueblos que desearían seguir conviviendo en paz pero que necesitan que los Estatutos internacionales les dejen avanzar para mirar al futuro con más esperanza, y que así el famoso puente viejo de Mostar no sea sólo un símbolo de unión sino que también lo sea de amor.
Localización:
Bazar centro histórico junto al puente Viejo Stari Most: Mala Tepa, Mostar
Plaza de España : Španjolski trg, Mostar.
VIAJE AL PASADO CONTEMPLANDO 4 TEMPLOS PARA 4 RELIGIONES
En Mostar no sólo hay mezquitas, sino que también hay iglesias de la religión ortodoxa y de la religión católica y aún encontramos un edificio que recuerda que también hubo población judía en el periodo otomano, demostrando que todas las personas de diferentes religiones podían convivir en un mismo espacio.
Por tanto, después de haber conocido a fondo el centro histórico te invitamos a realizar un recorrido muy especial en el que conocerás los edificios que tenemos en esta ciudad y que recuerdan la riqueza y esplendor espiritual de Mostar.
Como punto de partida, comenzaremos en la orilla derecha del río, que recordemos es en la que se encuentra el mercado de artesanías y nos dirigiremos hacia la Iglesia ortodoxa Pravoslavna crkva Svete Trojice. Esta iglesia fue bombardeada en la última guerra y en estos años se ha tratado de ir reconstruyendo para devolverle su estado original. La antigua iglesia fue construida en el último tercio del siglo XIX. Actualmente en Mostar siguen viviendo serbios ortodoxos, aunque representan una pequeña parte de la población.
A escasos minutos encontramos el edificio donde se ubicaba la Antigua Sinagoga Pozorište lutaka Mostar donde actualmente se encuentra el Teatro de Marionetas. Debemos mencionar que fue en la época otomana cuando los judíos llegaron a esta ciudad y se decidió construir esta sinagoga a finales del siglo XIX.
Un poco más adelante nos gustaría que llegasen a la mezquita Karadoz Beg Mosque, la cual es una de las más importantes y bonitas de Mostar edificada en la mitad del siglo XVI. Al igual que otros templos, esta mezquita fue prácticamente destruida en la guerra de los años 90 y se ha procedido a su total reconstrucción.
Para completar este recorrido hemos de saltar al otro lado del río e ir hacia la parte croata de Mostar, a unos 15 minutos caminando localizarán la Iglesia Católica y Monasterio Franciscano Franjevacka crkva i samostan sv. Petra i Pavla u Mostaru. Este templo como los dos primeros fue construido en la época otomana a mediados del siglo XIX.
También como todos los anteriores fue destruida durante la guerra de 1993 y a principios del año 2000 se construyó sobre la anterior un templo aún mayor. El edificio alberga una biblioteca y una gran colección de pinturas.
Localización:
Iglesia ortodoxa - Pravoslavna crkva Svete Trojice : Hercegovacke udarne divizije, 29
Antigua Sinagoga - Pozorište lutaka Mostar: Brace Cišica 15, Mostar.
Mezquita Karadoz Beg Mosque: Brace Fejica, Mostar.
Iglesia Católica y Monasterio Franciscano - Franjevacka crkva i samostan sv. Petra i Pavla u Mostaru: Franjevacka 1, Mostar 88000, Bosnia y Herzegovina
DESCUBRIENDO LA VERSIÓN EN MINIATURA DEL PUENTE VIEJO
Una de las mejores cosas que uno puede hacer por Mostar es perderse por sus pequeñas callecitas llenas de sorpresas. Todo aquel que ha pasado está ciudad conoce a fondo la historia del puente viejo y del río Neretva pero no todos han descubierto el único río local, el Radobolja y su pequeño puente.
El río Radobolja es un pequeño río que nace, se desarrolla y muere en Mostar, ya que desemboca en el río Neretva por su orilla derecha. Este río transcurre muy cerca del Neretva y esconde uno de los puentes con más encanto de la ciudad, el Kriva cuprija.
El área en la que se encuentra es muy cercana al turístico e histórico Stari Most, generalmente es un área muy agradable y más tranquila aunque existen muchos pequeños bares y cafés alrededor.
El Kriva cuprija o “puente torcido” que verán actualmente es una réplica del anterior construida en el año 2002. Esta vez no fue la guerra quien lo destruyó, sino las inundaciones del río en el 2000. Se dice que el anterior puente era una pequeña miniatura del Stari Most que fue realizada 8 años antes que el mítico puente y que este sería una pequeña prueba de lo que más tarde fueron capaces de construir sobre el Neretva.
Este puente originalmente fue construido en 1558 recordemos que el Puente Viejo acabó de construirse en el año de la muerte del sultán Solimán el Magnífico en 1566. El hecho de construir este pequeño puentecito surgió en la necesidad de unir ambas orillas de una forma más sólida por lo que seguramente fue financiado por el estado otomano de aquella época también bajo el gobierno del sultán Solimán.
El puente se eleva a más de 4 metros sobre le río Rado Radobolja. Observen como el arco es un semicírculo perfecto que prueba una vez más la sabiduría de los arquitectos otomanos de la época usando unos medios muy rudimentarios.
El camino hacia el puente y el entorno tiene un clima muy especial y seguro que guardarán un bonito recuerdo de este lugar. ¡Esperemos que disfruten conociendo el otro río y el llamado mini puente viejo de Mostar
Localización :
Puente Torcido Kriva Cuprija: Jusovina, Mostar
CONOZCAMOS A FONDO EL ENTORNO DEL PUENTE VIEJO
Ahora Europamundo les propone dar un pequeño paseo saliendo desde el bazar Kujundziluk. Iniciamos cruzando el Puente Viejo y vamos a la orilla izquierda. En nuestro camino dejamos la torre Halebija, actual museo de fotografía y la torre Tara que alberga el Museo de Mostar.
A continuación conoceremos un poco más la orilla izquierda del río, comenzaremos con la Mezquita Hadži-Kurtova Hadži-Kurtova džamija conocida como “Tabacica”, la mezquita de los curtidores, construida en la otra zona del río, en el antiguo barrio de los curtidores. Pueden animarse a visitar esta mezquita por dentro. Tiene una historia curiosa, ya que antiguamente los curtidores no eran bien vistos cuando iban a orar a otras mezquitas por que desprendían un fuerte olor debido al cuero así que una de las familias adineradas del gremio ordenó construir esta.
Justo enfrente encontramos los Turkish Hamman o baños turcos que datan de la segunda mitad del siglo XVI hasta principios del siglo XVII, su construcción coincide con la época en la que se construyó la mezquita de los curtidores, por lo que se supone que era la gente de este gremio la que la usaba principalmente. Hoy en día estos son los únicos que encontramos en la ciudad de Mostar y en la región de Herzegovina. Su estilo es clásico otomano sin mayores decoraciones, con las 3 salas divididas para el uso público de los mismos. Actualmente se usa como sala de exposiciones. Después nos desviaremos hacia Kriva Cuprija o Puente Torcido el cual parece un Puente Viejo en miniatura.
Después continuaremos hacia el puente Lucki Most para obtener una vista preciosa y diferente del centro histórico.
Saltamos de nuevo a la orilla derecha y tomaremos la calle Marsala Tita para llegar a la Kuca Svetozara Corovica. Esta es la casa natal de uno de los escritores más importantes del sur del país, data de finales del siglo XIX y el estilo arquitectónico del edificio llama la atención por su aspecto neo renacentista. Ya finalmente, a pocos metros observarán que en el lado del río hay una escultura dedicada a otro escritor bosnio, Aleksa Santic.
Acabaremos nuestro paseo continuando por la calle Marsala Tita para llegar de nuevo al entorno del gran Bazar. ¡Buen paseo
Localización:
Mezquita de los curtidores o “Tabacica”: Hadži-Kurtova džamija en Rade Bitange.
Baños turcos: Rade Bitange. Puente Torcido Kriva Cuprija: Jusovina, Mostar
Calle Marsala Tita: Casa escritor Kuca Svetozara Corovica y escultura Aleksa Santic.
PARADA TÉCNICA EN LAS TERRAZAS JUNTO AL RÍO NERETVA
Existen varios jardines y lugares a los que ir y relajarse y ver pasar la vida, pero en el caso de Mostar, créannos que el mejor lugar para tener un pequeño descanso y disfrutar de las vistas y la naturaleza es junto a su famoso Puente viejo.
Existen diferentes terrazas a ambos lados del puente donde pueden disfrutar de la luminosidad y la energía que el río Neretva adquiere al pasar por el centro histórico de Mostar.
Por ejemplo en la ribera que está junto al mercado encontramos la Šecerlook - Caffe terasa o el Restoran Labirint, o en la ribera opuesta encontramos el Bella Vista o el Lagero por ejemplo. Encuentre su terraza ideal para realizar esta parada.
¿Y por qué no degustar aquí el famoso café bosnio y experimentar alguno de los típicos dulces de la ciudad? Ya lo dice el refrán “allá donde fueres haz lo que vieres” y es que observarán que los cafés están repletos de gente local, pues los bosnios disfrutan de pasar horas en los cafés disfrutando de una buena charla.
¿Y cuáles son los dulces que podemos probar? Baklava, Kadayif o Tufahija…con estos nombres es difícil adivinar a qué saben y con que están hechos por eso vamos a explicárlo un poquito para ir abriendo boca. Son dulces de origen turco que se elaboran en la ciudad, principalmente cocinados con nueces y miel, por lo que le recordará el sabor de otros países árabes.
La Baklava está elaborada con masa filo, nueces y miel. El kadayif es otro pequeño dulce y se obtiene horneando una masa mojada en almíbar y relleno de nueces, pasas y miel.
Por último la Tufahija que son manzanas rellenas cocinadas en almíbar y rellenas de nueces y nata.
Si por el contrario, a usted le apetece más lo salado, le recomendamos pedir un vino típico de la zona o una cerveza bosnia, la Mostarsko pivo o la Sarajevsko pivo.
Pueden acompañar estas bebidas tomando un burek, que es una masa filo rellena de queso, espinacas o carne.
Sin duda en estos lugares con las vistas al puente viejo y al Neretva, el aire puro de las montañas, y estas bebidas y aperitivos, les dejarán muy buen sabor de boca y habrán tomado energía para continuar su paseo por el centro histórico de la ciudad.
Localización :
Calles paralelas al río Neretva junto al Puente Viejo Stari Most: Calles Mala Tepa y Rade Bitange, Mostar.