AMÁN





LA CIUDADELA
No puedes visitar Amman sin conocer su Ciudadela, es el corazón histórico de la ciudad y una de las razones que deberían persuadirte para visitar la capital de Jordania.
La Ciudadela está encaramada en la cima de Jebel el Qala’a, una de las siete colinas que originalmente formaban Ammán. Aquí encontrarás vestigios de diferentes civilizaciones del pasado y las vistas más hermosas de la capital jordana. Puedes llegar a la Ciudadela en taxi o caminando unos veinte minutos a través de las empinadas calles Salmah Ben Al-Akwaa y Al Qalaah, por este camino tienes además un mirador con las mejores vistas del teatro romano de Amman.
La ciudadela alberga un extenso complejo de ruinas en el que hay numerosos restos de templos, edificios y murallas de diferentes civilizaciones; se dice que es una de las áreas pobladas más antiguas que existen, con evidencias, de que ya en la Edad del Bronce estaba habitado.
El nombre Amán proviene de "Rabbath Ammon", o "gran ciudad de los amonitas", un pueblo que se estableció aquí hacia 1200 a.C.
La Biblia nos cuenta que el rey David tomó la ciudad a principios del siglo X a.C. La colina de la ciudadela tuvo una gran importancia militar y religiosa durante muchos siglos. En el 331 a.C. la ciudad fue conquistada por los griegos y rebautizada como Filadelfia, luego romanos, bizantinos y musulmanes dejaron su huella en el recinto. La mayoría de los muros de la ciudadela datan del siglo II d.C., cuando Amán era parte del Imperio Romano, además, el gobernador romano residía aquí, con unas increíbles vistas de la ciudad.
El edificio más importante de esa época es el Templo de Hércules, construido bajo el reinado del emperador Marco Aurelio, sus enormes ruinas te dan una idea de la grandeza de aquel período.
Si sigues la ruta marcada llegas al Palacio Omeya, un enorme complejo construido por los árabes que incluía una mezquita, torres de vigilancia, salas para dignatarios, una cisterna y una calle completa con columnas. Probablemente fue utilizado como centro administrativo o residencia del entonces califa. Se conserva en buen estado el enorme vestíbulo de entrada con su impresionante cúpula en el que los visitantes esperaban ser recibidos. Desde esta parte hay vistas excepcionales de las casas blancas y beige de los diferentes barrios de Amman que merecen tu atención.
Dentro del complejo también está el pequeño Museo Arqueológico Nacional, en el que se exhiben objetos de hasta 8.000 años de antigüedad, tómate un tiempo para visitarlo.
Dirección: Ciudadela
MANSAF, UNA TRADICIÓN BEDUINA
Cada país tiene un plato nacional por el que es famoso, el Mansaf de Jordania es extremadamente delicioso y merece que lo pruebes, es un plato tradicional hecho con cordero en una salsa de jamid, servido con arroz. Muy popular entre los beduinos.
El jamid es un yogur que se prepara hirviendo leche de oveja o cabra que luego se deja secar y fermentar. Se guarda en una gasa fina y se añade sal a diario para espesarlo más, hasta que se vuelve muy denso. Para preparar Mansaf se hace un caldo de jameed y se cuecen las porciones de cordero a fuego lento.
Se sirve en una fuente grande con una capa de pan (markook) cubierto con arroz y luego la carne, a la que se añaden almendras y piñones y sobre la que se vierte la salsa cremosa de jameed. El nombre del plato proviene del término "bandeja grande" o "plato grande” en árabe.
También existen otras variantes que se adaptan a los gustos y características regionales, como el Mansaf de pescado, típico de la región alrededor de la ciudad costera de Aqaba. En el norte de Jordania a veces se cocina con aves de corral en vez de cordero.
El Mansaf está asociado a la cultura tradicional beduina basada en el pastoreo y la agricultura, un modo de vida en que la carne y el yogur eran fácilmente disponibles. Los jordanos son bien conocidos por su hospitalidad, y el Mansaf todavía juega un importante papel en la atención a los invitados. Se sirve en ocasiones especiales, como bodas, nacimientos, graduaciones, también en los días festivos importantes como Eid al-Adha, Eid al-Fitr y Navidad.
Dado que el Mansaf en origen era muy popular entre los beduinos, muchas de las tradiciones asociadas a este plato perviven hoy día. La bandeja que contiene el Mansaf se coloca sobre una mesa con los comensales reunidos alrededor, generalmente de pie. El Mansaf se come según el método tradicional, al estilo beduino, usando la mano derecha directamente en vez de cubiertos, con los dedos moldeando las porciones que se introducen en la boca. Mientras se utiliza la mano derecha, la izquierda permanece detrás a la espalda. Tampoco está bien visto soplar sobre la bola de arroz por muy caliente que esté. Aunque hoy en día en los restaurantes también se pueda comer Mansaf en plato y con cuchara, no es aceptable según la tradición.
El Mansaf juega un papel activo en la resolución de disputas tribales en Jordania, en lo que se conoce como Atwa (tregua) y Ja´ha (proceso de pacificación). Señala el final de un conflicto cuando los jefes de tribus en disputa se visitan y el anfitrión sacrifica una oveja o una cabra para preparar un Mansaf compartido. Se considera un signo de reconciliación.
Si quieres experimentar la gastronomía local nuestra recomendación es el Mansaf, una especialidad jordana que es a la vez el plato nacional y una tradición beduina.
EL ZOCO DEL ORO
Comprar en Jordania es una de las mejores formas de aprender sobre la cultura, la historia y las tradiciones del país. Como la mayoría de las ciudades árabes, Amman tiene una gran cantidad de mercados orientales tradicionales llamados zocos, estos ofrecen una variedad casi infinita de todo tipo de productos. Dado que se trata de mercados locales donde los jordanos hacen sus propias compras, los precios son bastante económicos y en muchos casos se permite el regateo.
Durante tu visita a Amán, vale la pena que conozcas el Souk el-Sagha, el popular mercado o “Zoco del Oro” del centro de Ammán, famoso por las artísticas piezas de joyería elaboradas con oro real y plata exquisita que exhiben sus tiendas. Desde sencillos pendientes y anillos clásicos hasta grandes y extravagantes pulseras, puedes encontrar de todo en este paraíso del oro: delicados e intrincados collares de todas formas y tamaños, pendientes, relojes, incluso cafeteras, refulgen en los mostradores.
Ubicado en el corazón de Amman, el laberinto de estrechas calles entre la Mezquita Al-Hussein y la Ciudadela Romana acoge este zoco histórico que está considerado uno de los lugares más baratos del mundo para comprar oro, es casi imposible encontrar esa calidad y pureza en cualquier otro país por los mismos precios. Con más de cincuenta tiendas exhibiendo joyas de la más alta calidad, la gama en el Souk el-Sagha es abrumadora y difícil de resistir.
Puedes disfrutar de la variedad y elegancia de las piezas expuestas mientras paseas por el bullicioso zoco, admira la calidad artesanal o simplemente déjate deslumbrar por los escaparates llenos de alhajas. Observa cómo los comerciantes pesan cada pieza para determinar su precio. Y si encuentras algo que te guste, siéntete libre de regatear cortésmente para conseguir un mejor precio.
Ten en cuenta que las piezas se venden por peso y pureza, y que el trabajo del artesano determina aproximadamente el 20-30% del precio, ahí es donde puedes negociar. Hay que tener cuidado con el llamado "oro ruso", no es tan valioso como el oro normal, aunque sí un precio te parece demasiado bueno para ser verdad, lo más probable es que sea solo eso.
Souk el-Sagha abre todos los días; además de oro y plata también puedes encontrar las mercancías habituales en un bazar oriental: muchas especias de todos los colores imaginables que invitan a oler y probar, frutas, verduras, frutos secos, que forman parte de la variedad culinaria e incomparable mezcla de olores del mercado. En algunos puestos se venden también productos cosméticos elaborados con sales del Mar Muerto. Igualmente abundan las cerámicas y cristalerías, así como los perfumes y tejidos, incluidas excelentes alfombras hechas a mano.
Regálate a ti mismo o a un ser querido algo único y encuentra en Souk el-Sagha un artesano que te haga una joya personalizada. Grabar un nombre escrito en árabe en una pieza de tu elección también es una opción para un regalo más personalizado.
Dirección: Souk el-Sagha
LA MEZQUITA DE LA CÚPULA AZUL
Las mezquitas tienen una gran importancia entre los musulmanes porque están asociadas a un pilar importante de su fe que es la oración. Además del simbolismo religioso las paredes de muchas están cargadas de historia, mientras que otras son prodigios de la arquitectura moderna.
La mezquita del Rey Abdalá es probablemente la mezquita más impresionante de Amán y uno de los símbolos de la ciudad. Su enorme cúpula de color azul decorada con magníficos mosaicos te dejará asombrado durante un buen rato.
La mezquita fue construida entre 1982 y 1986 por orden del rey Hussein I y lleva el nombre de su abuelo Abd Allah ibn Husayn I, primer rey de Jordania. Los planos son obra del arquitecto checo-alemán Jan Cejka.
La mezquita está ubicada en la colina Jebel al-Weibdeh en la parte occidental de la capital jordana, y es famosa por su espectacular diseño arquitectónico. Su impresionante cúpula principal color azul turquesa contrasta con el tono arena del resto de la ciudad; junto a ella se elevan también dos cúpulas más pequeñas y dos minaretes de aspecto futurista. Se ha convertido en uno de los símbolos de Amán, ideal para fotografiar o como fondo para selfies, probablemente obtendrás los mejores ángulos desde su lado norte y desde la calle Al Mamoun.
La mezquita del Rey Abdalá es la única en Amán también abierta a los no musulmanes, de modo que puedes además hacer fotos de su interior. Los hombres han de llevar pantalones largos y las mujeres deben cubrirse la cabeza, los brazos y las piernas, se proporcionan gratuitamente túnicas con caperuza para ellas. Por supuesto también hay que quitarse los zapatos antes de entrar.
La mezquita del Rey Abdullah puede albergar hasta 7000 fieles. La gran sala de oración masculina se encuentra bajo la cúpula de un diámetro de 35 m, no está sostenida por columnas, lo que recuerda a la Cúpula de la Roca en Jerusalén.
El interior de la mezquita incluye otra sala de oración para mujeres, el mihrab, decorado con hermosas inscripciones y el púlpito.
Los escritos coránicos en cerámica azul decoran los pasillos, los costados de los minaretes y las entradas exteriores; los techos son de estuco al estilo tradicional árabe. El mobiliario comprende alfombras, candelabros y grandes lámparas de cobre tradicionales. La mezquita cuenta con aire acondicionado para que los fieles se sientan cómodos durante la oración.
El complejo incluye un museo de historia y religión islámica con dos alas, una dedicada al legado del rey Abdalá I y otra con objetos islámicos antiguos, además de fotografías y maquetas de sitios arqueológicos islámicos. También alberga una escuela coránica, una biblioteca con más de veinte mil libros, salas de conferencias y de exposiciones, un mercado benéfico y un centro cultural islámico para niños que incluye un club deportivo.
La mezquita es definitivamente uno de los lugares más fotogénicos en Amán, una maravillosa mezcla de diseño y arquitectura; siendo una de las atracciones más bellas de Ammán desde el exterior es un centro cultural islámico integral en su interior.
Dirección: Mezquita Abd Allah ibn Husayn I
Jabal al Weibdeh
EL DIVÁN DE LOS FELICES 20
El “Diván del Duque” es uno de los edificios más antiguos en el corazón de Amán, ubicado a tiro de piedra de los bulliciosos zocos del centro de la ciudad, el “diván” tiene una política de puertas abiertas y acepta a todos los curiosos que estén dispuestos a subir la empinada escalera que conduce a sus históricas habitaciones.
Construida en 1924 para encajar en la prestigiosa posición social de Abdul Rahman Madi, uno de los notables de la época, esta casa en el número 12 de la calle Rey Faisal sirve como uno de los mejores recordatorios del patrimonio arquitectónico del viejo Amman.
La casa entró en la historia de Jordania cuando llamó la atención del gobierno del Emirato de Transjordania, antes de que el país se convirtiera en reino, que la alquiló para ser la primera sede de la Oficina Central de Correos, función que mantuvo hasta finales de los años 1940. En 1948 pasó a ser un hotel conocido como el "Hotel Haifa" que se mantuvo hasta 2001.
En 2001 entró en una nueva etapa cuando el empresario Mamdouh Bisharat, nombrado duque por el rey Hussein debido a sus actividades agrícolas y medioambientales, alquiló la casa a la familia Madi y la convirtió en un centro cultural y turístico con la esperanza de preservar su historia y protegerla de esa modernidad que provocó la desaparición de otras casas. Desde entonces la casa lleva el nombre de "Diván del Duque”, por su benefactor y en referencia a la palabra árabe para la habitación de la casa siempre abierta a los invitados.
El “Diván del Duque” consta de cinco habitaciones de diferentes tamaños, con techos altos y paredes gruesas, en línea con el estilo arquitectónico de la época; las habitaciones rodean un gran salón cuyo piso está decorado con azulejos en negro y en verde. La casa aún conserva sus gruesas puertas antiguas de madera y pesados tiradores, y se distingue por sus altos ventanales que terminan en arcos ornamentales.
En toda la residencia se ha conservado gran parte de la decoración original de la década de 1920, incluida una radio antigua, la estufa original y mobiliario de los días de gloria del Hotel Haifa, cuando Amán era una de las ciudades más antiguas del mundo que intentaba modernizarse.
El Diván abre sus puertas al talento, con frecuencia tienen lugar aquí actividades literarias y artísticas, así como conferencias y seminarios sobre la historia de la ciudad. Los conciertos y eventos informales de música, pintura, poesía o teatro hacen de esta casa un centro de reunión para creadores y artistas de la ciudad.
Quédate un rato y el amable anfitrión te invitará a tomar una taza de té, a pesar de barreras idiomáticas que deberían ser insuperables, la magia del Diván hará que comprendas muchas cosas que te contará.
No puedes perderte esta casa convertida en un tesoro arquitectónico de los felices años 1920 en Amán.
Dirección: El Diván del Duque 12 , Rey Faisal.
APRENDE LA ETIQUETA DEL NARGUILE
Después de un día de intensa actividad en Amán, quizás te apetezca distraerte un rato, ¿por qué no hacer como los lugareños y salir a fumar una pipa de tabaco aromático?
Fumar en narguile es simple pero puede ser un poco abrumador para un principiante, hay una etiqueta que observar. Aquí te sugerimos unos consejos para que pases el examen de cortesía de un fumador jordano.
Bebe suficiente agua antes de fumar narguile. Puedes tomar agua o un té de menta para mantener la boca hidratada durante la sesión, así saborear mejor el afrutado humo de la shisha.
Si estás sentado sobre cojines, ten cuidado si cruzas las piernas, no apuntes con el empeine a nadie ni muestres la suela de tus pies, es una falta de respeto entre los locales.
Usa siempre la mano derecha cuando fumes narguilé. Al igual que a la hora de comer, la mano izquierda se considera impura. Si ignoras esta regla, corres el riesgo de ofender a tus compañeros fumadores.
Por lo general, la persona que instala la pipa fuma primero en la rotación. La persona a cargo de las brasas va en segundo lugar. La pipa de agua gira siempre en sentido de las agujas del reloj.
Cuando estés aspirando, ten cuidado de que el carbón no se caliente demasiado; si el tabaco de la pipa se quema tendrá un sabor amargo. Aspira el humo lenta y levemente, tomando descansos entre bocanadas.
Considera de 2 a 3 minutos de tiempo cada vez que sea tu turno; esto equivaldrá a alrededor de 4 a 5 inhalaciones, lo suficiente para una buena sensación de aroma y sabor.
Si estás a punto de contar la anécdota más larga del mundo, con todos ansiosos por escucharte, pasa antes la pipa de agua, no está bien hacer esperar a los demás en una sesión de narguile compartida.
Al pasar la manguera, dobla el mango para que la boquilla nunca apunte al siguiente fumador, lo correcto es entregarla con la punta en dirección opuesta. Y por supuesto no dejes nunca que la boquilla toque el suelo.
Si la pipa de agua tiene más de una manguera, nunca fumes al mismo tiempo que otra persona. Esto hace que las brasas se quemen demasiado y ninguno obtendrá una inhalación satisfactoria. Si intentas aspirar al mismo tiempo, rompes la etiqueta y se estropea la sesión.
Si fumas de una pipa de múltiples mangueras sin sellado automático, debes obstruir la boquilla de tu manguera con el dedo pulgar cuando no sea tu turno. Una manguera abierta que no está siendo utilizada es solo una fuga que introduce aire a la pipa cuando fuma otro.
A medida que aprendas a fumar narguile, querrás probar gran cantidad de sabores. Cualquier salón tendrá una buena selección. Elige uno cuyo olor te guste porque el humo aromático impregnará tu ropa.
Numerosos cafés se alinean en las calles de Amán con azoteas donde puedes subir para disfrutar de una shisha y buenas vistas. Los fumadores se reúnen no solo para disfrutar del humo aromático, también para relacionarse y conversar con otros que comparten esta afición.
LA MANO DE HÉRCULES
Durante el siglo I d.C. el territorio de la Jordania moderna era parte del Imperio Romano, en esa época su capital, la actual Amán, era conocida con el nombre griego de Filadelfia.
Como en todos los rincones de su imperio, los romanos también construyeron muchos edificios públicos aquí. En la Ciudadela de Ammán, en el antiguo corazón de la capital de Jordania, se encuentran los restos de un magnífico templo construido durante la dominación romana. Se trata de uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad, protagonista de muchos carteles que promocionan a Amán como destino turístico. Es conocido como el “Templo de Hércules”, pero ¿qué razones hay para ello?
Debido a sus dimensiones el templo pudo haber sido más grande que cualquier otro construido en la propia Roma.
El pórtico medía 30 metros de largo por 25 de ancho y estaba decorado con seis columnas de 10 metros de altura. El santuario exterior medía 120 x 70 metros. La presencia de columnas en el frente de la estructura y no en el resto sugiere que la construcción nunca se completó por razones que la Historia aún no ha revelado.
Durante las excavaciones arqueológicas, pocas pistas ayudaron a desentrañar los misterios de este enorme templo inconcluso. Las que allí se encontraron fueron sorprendentes, aunque no tan fáciles de descifrar.
Fíjate en las dos piezas de mármol que aparentan ser tiradas frente a las desmoronadas columnas, parecen provocar sus propios misterios, una es un conjunto de tres dedos de una mano gigantesca y la otra parece un codo de iguales proporciones.
Sobre la base de estos restos, los arqueólogos plantearon la existencia en el lugar de una estatua colosal de unos 13 metros de altura en su estado original, un tamaño que la colocaría entre las estatuas de mármol más grandes jamás esculpidas; a partir de solo tres dedos gigantes y un codo determinaron que esos fragmentos corporales pertenecieron a una descomunal estatua de mármol del mismísimo Hércules.
No todos los expertos estuvieron de acuerdo con esa atribución. Sin embargo, el hecho de que se encontrara un gran número de monedas con la efigie del mítico personaje abajo en la ciudad, hizo creíble la hipótesis de que la estatua era también una representación de él.
Consecuentemente, según la teoría, el grandioso templo también debió de estar dedicado al semidiós conocido por sus hazañas de fuerza y protagonista de muchas aventuras mitológicas.
Buena parte del templo se derrumbó probablemente junto con la estatua durante algún catastrófico terremoto. El mármol fue presa fácil para otros usos y más si estaba hecho pedazos. Es posible que algunas casas antiguas en Ammán todavía contengan bloques de roca provenientes de la “fuerza mitológica de Hércules”. Partes del templo y de la estatua pueden, de hecho, estar en las cocinas en forma de hermosas encimeras.
“La mano de Hércules” es como se conoce al fragmento de dedos gigantescos que sirve como prueba de todo. Las uñas y cutículas bien recortadas demuestran que Hércules disfrutó de una buena manicura, como solo los dioses semidioses merecían.
Dirección: Museum St. 132
EL BARRIO DE ROSTRO ALEGRE Y COSMOPOLITA
Jabal Amman es un área con personalidad propia que ocupa una de las siete colinas históricas sobre las que se asienta la capital de Jordania, si te apetece dar un paseo por el centro de la ciudad no dejes de incluir este barrio de ambiente alegre y cosmopolita.
Jabal Amman ha servido como asentamiento humano desde la Edad de Piedra, pero a diferencia de las otras colinas de Amán nunca fue fortificada. A comienzos del siglo XX cuando Amán fue declarada capital del Emirato de Transjordania los altos funcionarios comenzaron a trasladarse a la colina y alrededores, haciendo de Jabal Amman el barrio de las élites.
Jabal Amman se distingue por sus calles características de la década de 1930 y por albergar muchos monumentos populares de la capital. Hoy en día es famoso por su ambiente bohemio y su animada vida cultural.
Las calles principales de Jabal Amman son conocidas por sus hermosas villas, como la calle Omar bin al-Khattab que alberga la famosa Casa Mango de estilo art-deco, esta calle también tiene varios cafés populares.
Rainbow Street es probablemente la calle más famosa de Jabal Amman, si no de todo Amman. Aquí, los clichés de las mil y una noches reaparecen con la llamada del muecín, el olor a especias y el humo de tabaco aromatizado que emanan del zoco y los cafés de shisha cercanas. Rainbow Street es un lugar de encuentro social, siendo una de las calles más concurridas de Amán hay muchas opciones para elegir: restaurantes, salones de té, bares en azoteas, coloridas heladerías, galerías y tiendas vintage; los cafés y las boutiques más de moda te esperan aquí. En tu paseo te encontrarás con la Mezquita Safadi y su bonito minarete y con el renovado cine “Al Riynbu” que dio nombre a la calle.
Detente en cualquiera de los restaurantes que sirven auténtica cocina jordana. Una opción para almorzar o tomar algo en el barrio es el Wild Jordán Café Amman, así apoyas el ecoturismo y la artesanía local de Jordania. Tiene una hermosa vista de Amán y puedes proveerte de recuerdos locales como té, jabones de aceite de oliva, cojines y mucho más cosas. También cerca se encuentra el mercado "Souk Jara", donde se puede comprar artesanías, deliciosa comida, ropa y otros artículos tradicionales. Este mercado tiene lugar de noviembre a marzo todos los martes de 10 a 2 a.m.
Quédate hasta el anochecer, cuando la zona adquiere un carácter diferente. Muchos cafés de Rainbow Street se convierten en bares de moda, la vida nocturna cosmopolita despierta cuando se pone el sol. Para algo más discreto, dirígete a un bar de shisha, una opción popular para una noche relajada con amigos, elige uno con buena música y prepárate para una noche de entretenida observación.
Jabal Amman es uno de los mejores áreas de Amán para explorar a pie, hay para todos los gustos en esta popular zona, ven a dar un paseo por aquí y te convencerás del ambiente alegre de la capital jordana.
Dirección: Jabal Amman
EL PARQUE AHORRADOR DE AGUA
La Galería Nacional de Bellas Artes es uno de los museos de arte más importantes de Jordania, contiene más de dos mil obras procedentes de Jordania, África y Asia. La Galería exhibe principalmente arte contemporáneo con énfasis en los artistas locales y regionales.
La colección de pintura y escultura se encuentra repartida entre dos edificios separados por un cuidado parque. En una ciudad como Amán donde no abundan los espacios verdes, estos jardines suponen un remanso de paz y verdor en pleno centro urbano. Si quieres relajarte un rato y disfrutar de la sombra rodeado de obras de arte, acércate a conocer el Parque de la Galería Nacional de Bellas Artes.
El parque establece una conexión física y visual entre los dos edificios de la Galería Nacional, incluye esculturas al aire libre, asientos y bancos para los visitantes, zona de juego para niños y un espacio para exposiciones y actuaciones. Este interesante parque es además un modelo educacional de jardín que instruye sobre prácticas de conservación de agua en zonas verdes.
El parque, inaugurado a finales de los años 1950 y anteriormente conocido como Jabal al-Luweibdeh, es uno de los más antiguos de Amán. Con un área de unos 7500 m² proporciona un agradable espacio verde rodeado de residencias en un simpático barrio. Después de años de abandono y negligencia el parque fue rehabilitado en 2005.
El parque dispone de un reservorio con capacidad para recolectar agua de lluvia y conectado a un eficiente sistema de riego por goteo. Incluye plantas que conservan el agua y que necesitan un riego mínimo y un mantenimiento limitado. También el césped es de una variedad que minimiza el consumo del líquido elemento. Los letreros de las plantas proporcionan datos que incluyen aparte del nombre, información botánica relevante. El parque también es un jardín amigable con el medio ambiente mediante el uso de energías renovables en su iluminación.
La plataforma central incorpora una serie de niveles formando un espacio que puede funcionar como escenario o simplemente para sentarse. Alrededor frondosos árboles proporcionan un área de sombra considerable. Los caminos que conducen hacia el extremo occidental del parque convergen en una plaza semicircular en la que hay un café-restaurante, muy conveniente si además quieres comer o tomar algo.
Además de su función estética, las esculturas diseminadas por todo el parque transmiten diferentes mensajes, humanitarios y ambientales. Otras exhibiciones de interés incluyen dos pequeños jardines dentro del recinto. Se trata de un jardín japonés, diseñado a través de la Embajada de Japón en Amán y una fuente andaluza diseñada e implementada a través de la Embajada de España.
El parque es de acceso libre y tiene tres entradas públicas. Las puertas norte y sur conducen al edificio y a la extensión de la Galería Nacional respectivamente. La puerta oriental da directamente al parque. Todas cierran por la noche a partir de las 8 pm. El Parque de la Galería Nacional te ofrece un espacio tranquilo donde relajarte en la ruidosa urbe, y una experiencia de arte y paisajismo única en Jordania.
Dirección: Parque de la Galería Nacional.
6, Husni Fareez Street