TEL AVIV





TEL AVIV A VISTA DE PÁJARO
No tienes que ser Phileas Fogg para observar el mundo a vista de pájaro desde un enorme globo aerostático ¡esa maravillosa experiencia puedes disfrutarla en Tel Aviv.
De hecho, el famoso personaje de Julio Verne nunca tuvo la oportunidad de volar sobre el horizonte de la metrópolis israelí, ni ver la puesta de sol sobre sus playas mediterráneas, ¡pero tú sí puedes hacerlo!
El globo aerostático TLV Balloon de Tel Aviv te eleva a una altura de hasta 400 pies, puedes incluso llevar a toda tu familia ya que la barquilla puede transportar hasta 30 personas de todas las edades.
Si bien es una experiencia espectacular, un vuelo en globo aerostático puede resultar bastante caro.
Por eso un grupo de jóvenes emprendedores israelíes aficionados a la aerostática idearon algo mucho más asequible: proponer a los habitantes y visitantes de Tel Aviv la experiencia de ascender en un globo de aire caliente conectado al suelo mediante un cable, hasta alcanzar la misma altura que un globo aerostático normal. La idea tomó forma en el TLV Balloon, que hoy se eleva a los cielos de Tel Aviv sobre el parque HaYarkon.
El objetivo de esta atracción es darte la sensación de un verdadero viaje en globo con una impresionante vista de 360º sobre Tel Aviv y las montañas de Judea.
La estancia en el globo aerostático tiene una duración de 15 minutos desde el despegue hasta el aterrizaje, alcanzando esa altura máxima de 120 m.
El boleto no incluye asientos en la barquilla, puedes moverte libremente haciendo fotos y admirando el paisaje en todas direcciones, siempre atento a las indicaciones del personal a bordo.
El Tel Aviv Balloon está registrado en Israel como un avión y lleva la certificación de seguridad de la Autoridad Nacional de Vuelo.
Tendrás que pasar por un control de seguridad y un registro de tu mochila como requiere la normativa de transporte israelí. Los operadores del globo reciben capacitación especializada y te acompañarán durante todo el vuelo para garantizar que tu experiencia sea segura y especial. Durante el trayecto te ofrecerán (en inglés) una breve explicación técnica del artefacto y sobre Tel Aviv y sus alrededores.
La actividad está sujeta a límites de velocidad del viento. Puede haber cambios repentinos en el horario o ratos de inactividad.
Dirección: TLV Balloon, Hayarkon Park Ganei Yehoshua parking lot, Tel Aviv-Yafo
EL DELICIOSO ASPIRANTE A PLATO NACIONAL
Tel Aviv es famosa por la calidad de sus oferta gastronómica, entre los exquisitos platos que ofrecen todo tipo de restaurantes y la deliciosa comida que se consigue en puestos ambulantes de la calle, es complicado no comer bien en esta ciudad.
Es cierto que Israel no tiene un plato nacional universalmente reconocido, pero muchos consideran que debería ser el falafel.
Esas deliciosas bolas fritas hechas de garbanzos, especias y hierbas son la comida callejera por excelencia, las encuentras por todo el país, y por supuesto en Tel Aviv. Muchos afirman que aquí se preparan los mejores falafel de todo Oriente Próximo. Hay puestos de falafel repartidos por toda la ciudad, cada cual delicioso por derecho propio, en todos se preparan las bolas crujientes de manera diferente, vale la pena que pruebes en varios para encontrar tu favorito.
Los orígenes del falafel no se conocen con certeza. La hipótesis más aceptada es que se originó en Egipto a mediados del primer milenio d.C., donde se preparaba con frijoles.
El falafel probablemente fue desarrollado por los cristianos coptos como una alternativa en cuaresma cuando estaba prohibido comer carne, más tarde, el plato se extendió hacia el norte, hacia las tierras de Levante, donde se preparó principalmente con garbanzos.
El falafel es un plato conocido en todos los países del Próximo Oriente.
En la tierra de Israel, el plato era común entre los residentes árabes y en la década de 1930 también comenzó a ser popular entre la comunidad judía.
Los israelíes adoptaron la versión libanesa del falafel hecha con garbanzos, la popularidad del falafel aumentó y se volvió popular y relativamente barato.
Tradicionalmente el falafel se fríe en aceite y se sirve con ensaladas, encurtidos, cebollas, tahina (salsa de sésamo), salsa picante y amba (una salsa picante de mango).
En Tel Aviv lo típico es comerlo en sándwich con pan de pita fresco.
El mostrador de vidrio que a menudo da a la calle te revelará una buena variedad de ensaladas y encurtidos para acompañar.
El vendedor ambulante demostrará su arte tratando de rellenar con los falafel recién cocinados y la ensalada de tu elección el pan de pita sin que se rompa. Las bolas de falafel generalmente se rocían con salsa tahina. Olvídate de los cubiertos a la hora de comer tu falafel en pan de pita, asegúrate eso sí de tener muchas servilletas cerca para limpiar la salsa que goteará por tu barbilla, especialmente si es tu primera experiencia.
El falafel es perfecto para vegetarianos y veganos, aunque no es un plato precisamente dietético como se suele creer.
No olvides que también puedes encontrar falafel en los menús de muchos restaurantes y que es habitual en los bufés de los hoteles.
EL MERCADO QUE ESTIMULA TUS SENTIDOS
Durante tu paseo por Tel Aviv asegúrate de sumergirte en el bullicio del Mercado del Carmelo, aquí los comerciantes venden de todo, desde frutas, verduras y otros comestibles hasta ropa, joyas y artesanías. Es el mercado más vibrante de la ciudad, un lugar genial si quieres comprar especias orientales o dulces típicos de Oriente Próximo.
Aunque no tengas intención de comprar nada, visitar el Mercado del Carmelo es una experiencia fascinante; la algarabía de comerciantes y clientes, los olores, los colores, y ser el mercado oriental más grande y auténtico de Tel Aviv, hacen del Carmelo un lugar de interés para todo el mundo, desde turistas que visitan por primera vez la ciudad a los vecinos de Tel Aviv, que vienen para comprar frutas y verduras frescas y otros muchos productos a precios más baratos.
Al principio el mercado puede intimidarte un poco, ¡son tantos los sentidos estimulados a la vez!: los olores de los productos frescos y sus sabores, el griterío de los comerciantes pregonando sus mercancías, la visión de tantas cosas bonitas y apetecibles…
Inaugurado en 1920, poco tiempo después de fundar la ciudad, el mercado forma parte de la historia e identidad de Tel Aviv. A pesar de las tiendas modernas y las compras por internet, el Carmelo sigue siendo inmensamente popular, especialmente los jueves y viernes, días previos al Sabbat, cuando los habitantes de Tel Aviv hacen sus compras para las comidas familiares. Junto a los puestos tradicionales hay pequeños restaurantes que aprovechan los productos frescos del mercado.
El Carmelo es fácil de ubicar, ocupa la calle homónima que va desde la plaza Magen David hasta la estación de buses Carmelit, en un mar de puestos y toldos desiguales a lo largo de 400 metros. Las calles laterales también acogen pequeños comercios.
En hebreo, el nombre del mercado es ´Shuk HaCarmel´, si necesitas indicaciones para llegar, será más fácil si lo solicitas así.
Orientarse en el mercado también es sencillo, la parte más próxima a la plaza Magen David se centra en la moda, aquí puedes encontrar divertidas camisetas, excéntricas zapatillas, accesorios a buen precio como gafas de sol, bisutería o pañuelos, además de muchos souvenirs. Esta parte también se centra en la electrónica, mientras que más adelante se encuentran los productos frescos y las flores.
El regateo es parte del trato en cualquier mercado de Oriente Próximo; en el Mercado del Carmelo, debido a la occidentalización de Tel Aviv, ya no es habitual en las compras pequeñas, sin embargo sigue siendo parte de la experiencia en las grandes. Mientras haces tus compras y recorres los alrededores, detente para comer algo en los restaurantes locales o en los puestos de comida, en el mercado, la comida te encantará.
El Mercado del Carmelo está abierto todos los días de domingo a viernes, desde temprano en la mañana hasta alrededor de las 7 p.m.
Los viernes, víspera del Sabbath, cierra más temprano, a las 2 de la tarde.
Dirección: Shuk HaCarmel, HaCarmel st., Tel Aviv-Yafo
JAFFA, VISTAS Y RINCONES PARA MIL FOTOS
Jaffa, también conocida como Yafo, es la antigua ciudad portuaria de la que surgió Tel Aviv.
Con sus calles estrechas y sus patios escondidos es la parte más fotogénica de todo el tapiz urbano de la metrópoli israelí.
Cuenta la leyenda cristiana que Jaffa recibió su nombre del hijo de Noé, Jafet, quien la construyó después del diluvio. Otros remontan el origen de su nombre a la palabra hebrea "yofi" que significa “belleza".
Los hallazgos arqueológicos y otros documentos antiguos revelan que Jaffa existe como ciudad portuaria desde hace 4000 años, siendo ya utilizada por los comerciantes egipcios y fenicios en sus expediciones marítimas. Luego llegaron los macabeos y más tarde la dominaron los romanos. En el siglo VII los musulmanes conquistaron el lugar. En 1099 fue tomada por Godofredo de Bouillon durante la I Cruzada y en 1187 por el sultán Saladino, Ricardo Corazón de León la ocupó en 1191 sin luchar. En 1516 cayó en manos del Imperio Otomano.
El casco antiguo es una joya del desarrollo urbano medieval, en los callejones estrechos y pintorescos todavía hay numerosos edificios de piedra del período otomano cuidadosamente restaurados. A medida que caminas por calles como Retsif ha-Aliya ha-Shinya, te encontrarás casas de piedra arenisca con hermosas puertas azules muy fotogénicas. Algunos de estos callejones revelan de repente impresionantes vistas del Mediterráneo.
Tampoco es raro que al doblar una esquina aparezca una pareja en traje nupcial, muchos israelíes utilizan las callejuelas de Jaffa como escenario para sus fotos de boda.
Jaffa también fue importante para Napoleón Bonaparte que la capturó en 1799 después de seis horas de bombardeo de artillería. Desde 1832 fue gobernada nuevamente por el Imperio Otomano hasta el final de la Primera Guerra Mundial, cuando se estableció el mandato británico sobre Palestina.
Jaffa es un lugar de contraste y fascinación, nada mejor que perderse en sus sinuosas calles y descubrir pintorescos rincones que esconden restaurantes, galerías de arte moderno y boutiques exclusivas. Jaffa es un barrio de artistas donde el ambiente bohemio se respira en un escenario medieval.
Dado que Jaffa está encaramada sobre una colina las vistas sobre el mar son particularmente hermosas, junto a la iglesia de San Pedro del siglo XVII tienes una foto sensacional de Tel Aviv bañado por el Mediterráneo. Con el sol poniéndose en el horizonte muchas parejas vienen aquí a sentarse frente al mar para disfrutar del hermoso atardecer. Puedes tomar aquí románticas fotos de siluetas a contraluz.
El paseo marítimo del puerto ha resurgido en los últimos años y es una gran atracción para los visitantes. El puerto también proporciona muchas oportunidades para fotos, especialmente al atardecer cuando la luz es más suave. Numerosos restaurantes, bares y cafeterías invitan a relajarte y darte un festín de comida mediterránea.
Jaffa es un lugar increíble para tomar fotos. Piérdete por sus callejuelas medievales explorando sus fotogénicos rincones y descubre hermosas vistas del Mediterráneo, verás cuántas preciosas tomas puedes acumular.
Dirección: Barrio de Jaffa
LA SORPRENDENTE CASA DE LA PAGODA
Situado en el barrio de Lev Ha’ir, en una plaza bastante anónima, la Casa de la Pagoda es uno de los edificios más singulares de la ciudad y sin embargo pocas guías lo mencionan.
El estilo arquitectónico es difícil de definir, una mezcla de eclecticismo, modernismo y motivos orientales. Si te gustan los edificios de aspecto original acércate a la plaza King Albert de Tel Aviv y no quedarás decepcionado.
En 1924, veinte años después de haber de emigrado a los Estados Unidos, Morris Bloch, un adinerado viudo judío, regresaba a Palestina con intención de establecer su hogar en la nueva Tel Aviv.
Alexander Levy, prestigioso arquitecto de la época, recibió inicialmente el encargo de diseñar una residencia pero cliente y arquitecto no se pusieron de acuerdo: la primera versión de la casa no satisfizo a Bloch y sus amigos de América le recomendaron a un arquitecto estadounidense pero el municipio de Tel Aviv no aceptó el proyecto de un edificio sin balcones, según se estilaba entonces en Estados Unidos, así que los planos pasaron de nuevo a Alexander Levy para adecuar el edificio a los estándares locales. Levy transformó la fachada de la casa y agregó balcones al tiempo que enfatizó el diseño ecléctico del conjunto.
Si observas la casa con atención, verás que cada piso presenta un estilo arquitectónico diferente. Así, los arcos de la planta baja parecen los de una basílica medieval, los del primer balcón recuerdan a los de arquitecturas islámicas, mientras que el balcón del segundo piso presenta columnas dóricas como las de un templo griego. El piso más alto es un pabellón abierto rodeado de pilares rectangulares con arcos, al estilo de los palacios moriscos. Todo ello culminado por un tejado en forma de pirámide escalonada que se asemeja de manera inequívoca a una pagoda oriental, de ahí el nombre de la casa.
La casa era demasiado grande incluso para el acomodado Bloch, el viudo vivía en el segundo piso del ala que da a la Rue Montefiori; en el mismo piso vivía la Sra. Mandelbaum, la enfermera que lo cuidaba. La otra ala era la residencia del cónsul de Polonia y en el tercer piso estaba ubicado el consulado polaco.
Otros residentes particulares vivían de alquiler en el primer piso. En 1935 el primer ascensor de pasajeros de Tel Aviv se instaló en esta casa y causó una gran sensación.
En 1942 murió Bloch y la casa cambió de manos, pero en su testamento dejó ordenado que la Sra. Mandelbaum pudiera permanecer en su apartamento el resto de su vida. Cuando la señora falleció en los años 1990 era ya la última inquilina, después la casa cayó en mal estado y en completo abandono.
En 2003 fue adquirida por el magnate sueco-israelí Robert Weil que la transformó en una villa de lujo. El propietario no vive todo el año en la casa, solo viene por Navidad, el resto del tiempo vive una familia judía que se encarga del cuidado y mantenimiento.
Dirección: Beit HaPagoda, Nachmani 12-20, Tel Aviv-Yafo
APRENDE ESQUÍ ACUÁTICO EN EL LAGO
¿Te gustaría aprender a hacer esquí acuático? ¿o practicar nuevos saltos y ejercicios? entonces no te pierdas LAKE TLV, el centro de esquí acuático más grande y líder de Israel te ofrece una variedad de experiencias relacionadas con este divertido deporte.
La estación de esquí acuático Lake TLV se encuentra en el parque Menachem Begin (también llamado "Parque Darom"), al sur de Tel Aviv. Además de la estación de esquí acuático, el parque ofrece otras instalaciones y actividades para toda la familia, como gimnasios, senderos bien señalizados para bicicletas, extensas áreas de césped y áreas de juego para los más pequeños.
A finales de los años 1980 se excavó el lago artificial de 50 hectáreas diseñado para el esquí acuático con cable. Desde su inauguración la mayoría de los campeonatos israelíes de este deporte se han celebrado aquí. En 2013 se sometió a una renovación y hoy la instalación es una de las líderes en el mundo albergando competiciones nacionales e internacionales durante todo el año.
La estación trabaja en cooperación con la Asociación de Esquí Acuático de Israel, aquí entrenan los equipos nacionales israelíes que han alcanzado logros importantes, incluyendo campeonatos de Europa y medallas en los mundiales.
Los esquiadores son remolcados por cables sujetos a varios mástiles e impulsados por un motor estacionario, en contraste con el método tradicional de remolque en lancha.
El cable permite a todos disfrutar de este deporte, desde niños a partir de 9 años siempre que sepan nadar, hasta entusiastas de los deportes con cierto riesgo.
Lake TLV cuenta con un gran equipo de instructores experimentados y profesionales (algunos de ellos incluso integran el equipo nacional) y te proporciona todo el equipo necesario: cinturón salvavidas, casco, esquís, wakeboard, y traje de surf (en invierno).
Cada lección tiene una duración de dos horas, la primera se dedica a conocer el deporte, los instructores te muestran técnicas básicas y manejo del equipo y la segunda hora ya es en el agua. Puedes experimentar con diferentes tipos de esquís. Recuerda que las caídas son una parte importante del entrenamiento ya que después el instructor te explicará lo que necesitas para mejorar en el siguiente ejercicio; un principiante comienza por caer un promedio de cuatro veces.
Por supuesto, mientras navegan, los aprendices están siempre bajo supervisión, cada participante recibe un trato personal adaptado a sus habilidades. Los valientes pueden inscribirse directamente para una hora de esquí regular sin instrucción, si eres de ellos ¡alquila tu equipo y lánzate directamente al agua!
Aquellos que no se arriesgan pueden disfrutar del espectáculo desde la cafetería del sitio, dispersos alrededor del lago hay también bancos con vistas y extensos jardines ideales para hacer picnic.
Dirección: LAKE TLV, Menachem Begin Park, Tel Aviv-Yafo.
LOS PERSONAJES DETRÁS DE LA TORRE
Es un monumento icónico y un punto de referencia en la ciudad, seguramente pasarás a su lado varias veces en tus paseos por Tel Aviv, sobre todo cuando hagas el camino entre el paseo marítimo Tayelet y la ciudad vieja de Jaffa. A pesar de ser un monumento tan asociado a la ciudad, los habitantes de Tel Aviv desconocen muchos detalles de su historia.
Seguramente te contarán que un rico comerciante de la ciudad mandó construir la torre para librarse de los molestos transeúntes que continuamente ingresaban a su tienda para preguntar la hora. Debido a la inauguración del ferrocarril entre Jaffa y Jerusalén, muchos pasajeros camino de la estación entraban en la tienda con ese motivo sin comprar nada. Esto terminó por fastidiar al comerciante, de modo que hizo construir la torre dotándola de dos relojes, uno de ellos mostrando la hora europea y el otro la árabe.
En realidad La Torre del Reloj fue construida en 1903 con motivo del 25 aniversario del gobierno del sultán otomano Abdul Hamid II. Se trataba de conmemorar esta efeméride con alguna obra importante.
La torre fue erigida ciertamente por iniciativa de un rico comerciante, Yosef Moyal, un notable judío de ascendencia marroquí que a la muerte de su padre heredó y administró con éxito la fortuna familiar dedicándose al comercio de aceite y cereales.
Con el tiempo se convirtió en líder de los judíos magrebíes de Jaffa, la comunidad más numerosa entre los hebreos de la ciudad. Moyal mantuvo buenas relaciones con las autoridades otomanas y con representantes de las potencias extranjeras. Entre otros honores fue nombrado cónsul adjunto de España en Jaffa, probablemente uno de los primeros judíos en recibir este tipo de cargos desde la expulsión de los judíos de la antigua Sefarad.
La torre, construida con aportes de los habitantes árabes y judíos, marcó un cambio cultural en la ciudad pues hasta entonces las únicas campanas que sonaban estaban en las torres de las iglesias y mezquitas; la torre del reloj simbolizó un cambio en la sociedad civil.
El primer relojero encargado de manejar el mecanismo fue Nathaniel Markovich, dueño de una tienda de relojes en una calle cercana. La tradición sostiene que la campana que anunciaba las horas del reloj emitía una sonido tan fuerte, que se le pidió a Markovich aflojar la maquinaria para que no apagara el canto del muecín de la mezquita cercana.
Se dice que en 1917 durante la expulsión de los judíos de Tel Aviv-Jaffa por parte de los turcos en la I Guerra Mundial, Markovich recibió un permiso especial del gobernador otomano para permanecer en la ciudad y manejar el reloj.
Después de muchos años de abandono, sin que el carillón sonará y sin que sus manecillas se movieran, la torre fue renovada en 2001. Durante la restauración se encontró el mecanismo original del reloj y la campana.
Dirección: Migdal haShaon Yafo, Yefet 14, Tel Aviv-Yafo
EL BULEVAR MÁS FAMOSO Y UN PERFECTO COLOFÓN
Es una de las calles más importantes de la ciudad y lleva el nombre del barón Edmund James de Rothschild.
Si te apetece pasear por una cómoda vía peatonal mientras conoces el centro neurálgico de Tel Aviv descubriendo su interesante arquitectura, no te pierdas el bulevar más famoso de la ciudad, el Bulevar Rothschild.
Puedes comenzar tu paseo en la plaza Habima, esa parte norte del bulevar atraviesa la Ciudad Blanca, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, se caracteriza sobre todo por el estilo Bauhaus, creado por arquitectos judíos que tuvieron que huir de Alemania víctimas de la persecución.
El bulevar fue y sigue siendo el centro cultural de Tel Aviv y es parte del corazón económico de Israel, siendo una de las calles principales del distrito de negocios más importante del país.
A pesar de estar inmerso en la palpitante metrópolis, el bulevar Rothschild tiene una franja ancha y arbolada en el medio, con senderos para peatones y un carril para bicicletas; alternativamente puedes alquilar una bicicleta y pedalear cómodamente a lo largo de la ruta. Además de los árboles, el camino incluye bancos, áreas ajardinadas, zonas de recreo y una serie de quioscos que funcionan como pequeños cafés. Aquí la gente pasea, juega, charla y se relaja.
A medida que caminas, los grandes ficus de ramas pesadas que crean una atmósfera europea, son reemplazados por sicomoros y palmeras que le dan al bulevar un aspecto oriental. A lo largo del paseo hay muchas esculturas y obras de arte que se integran en el diseño del paisaje; además de las esculturas permanentes suele haber también exposiciones temporales de temas y naturaleza muy diversos.
A partir del cruce con la calle Betsal’el Yafe, las espectaculares mansiones de principios del siglo pasado se integran armónicamente en un paisaje de torres de acero y vidrio.
El Bulevar Rothschild es una de las áreas residenciales más caras de Israel.
Además de la impresionante arquitectura y los animados cafés, el bulevar incluye una gran colección de sitios históricos e instituciones culturales como el Salón de la Independencia, donde tuvo lugar la proclamación del estado de Israel, el monumento a los Fundadores de la Ciudad, el centro de arte y ciencia Bar-Ilana o el Museo de la Defensa.
Y si te apetece seguir paseando nada mejor que continuar por el barrio de Neve Tzedek, uno de los más bellos de todo Tel Aviv, el primer barrio judío que se construyó fuera de las antiguas murallas de Jaffa.
Hoy en día es un distrito elegante y lleno de vida, las galerías y los restaurantes llenan las calles de la zona y los pequeños cafés y los estudios de arte crean un ambiente bohemio. Si deseas ir de compras, el barrio tiene hermosas boutiques y tiendas especializadas.
Neve Tzedek es una de las áreas más encantadoras y culturalmente diversas de Tel Aviv, perfecto para culminar tu paseo por el famoso Bulevar Rothschild.
Dirección: Boulevard Rothschild y barrio Neve Tzedek.
UN PULMÓN VERDE LLENO DE ATRACTIVOS
El parque HaYarkon Park es para Tel Aviv lo que Central Park para Nueva York. Es el pulmón verde de Tel Aviv y se extiende a ambos lados del río Yarkon en el norte de la ciudad. Aparte de la pura belleza y tranquilidad de los cuidados céspedes que lindan con el apacible río, el parque te ofrece otros atractivos interesantes.
Hasta 1950 la idea de dotar a Tel Aviv de un gran parque público no comenzó a tomar forma. Al año siguiente comenzó la plantación de árboles cerca de la conexión del río Ayalon con el Yarkon. Hoy día el parque HaYarkon es el más popular de Tel Aviv, los habitantes de la ciudad disfrutan de sus grandes senderos para caminar y de los frondosos árboles para sus paseos diarios, mientras que muchos visitantes se sorprenden por la cantidad de atracciones que el parque les tiene reservados.
En la parte este del parque hay hermosos jardines, incluido el Jardín de Rocas, uno de los más grandes del mundo en su género, que muestra la diversidad geológica de Israel con descripciones poéticas de las rocas, además cuenta con 3500 especies de plantas y vistas fantásticas del lago.
El Jardín de Cactus es un área con más de tres mil variedades de cactus de todo el mundo.
El Jardín Tropical te encantará, con un microclima similar al de una selva tropical incluye palmeras, enredaderas, un invernadero de orquídeas y un lago que alberga peces y aves acuáticas.
El parque HaYarkon ofrece además una variedad de instalaciones de entretenimiento que incluyen áreas de juegos para niños, un zoológico de mascotas, un lago artificial con botes, una pista para patinar, un popular centro deportivo, un muro de escalada y un centro de remo. Dentro de su perímetro se encuentra el parque acuático más grande de Israel, con toboganes de agua, una piscina de olas y una para niños pequeños.
El parque dispone de un centro para alquiler de bicicletas. Pedalear por el parque HaYarkon es fácil debido a los senderos llanos y accesibles, es una manera excelente de conocerlo y una actividad alternativa para escapar del ajetreo de Tel Aviv.
También dentro del parque hay una serie de molinos harineros de la época otomana conservados como monumentos históricos. Otro punto de interés es el montículo en forma de silla de montar que se eleva a una altura de 38 metros sobre el nivel del mar y ofrece una vista panorámica en todas direcciones.
Finalmente el Parque HaYarkon es el lugar donde se celebran los eventos musicales más importantes de Israel, los conciertos y los festivales de música en el parque atraen decenas de miles de personas sentadas en el césped; el parque ha acogido actuaciones de artistas internacionales como David Bowie, The Rolling Stones, Queen, Madonna, U2 y muchísimos más, así como conciertos de la Orquesta Filarmónica de Israel y de la Nueva Ópera de Israel.
Dirección: Hayarkon Park, Rokach Boulevard, Tel Aviv-Yafo