PAMPLONA





EL CABALLO BLANCO
Aunque popularmente todo el mundo conoce este mirador como el Caballo Blanco su nombre real es el Baluarte del Redin.
Las vistas son algunas de las más bellas y amplias de la ciudad, desde este mirador que forma parte de la muralla podemos ver diferentes barrios de Pamplona: Rochapea, Chantrea y San Jorge. También se ve el monte San Cristóbal, el río Arga, y si bajamos la vista las construcciones defensivas ampliadas en los s. XVI y XVII como los fosos a los pies del bastión y las nuevas fortificaciones.
Por su forma estrellada se le consideraba el mejor punto defensivo de la ciudad y el más inaccesible.
Este mirador está próximo a una de las puertas de la muralla conocida como el Portal de Francia, entrada del camino de Santiago en la ciudad de Pamplona .
De fácil acceso el mirador se encuentra detrás de la catedral, bordeando por su lado izdo llegamos a la Plazuela de San José y de allí una pequeña y pintoresca calle, la calle del Redin nos lleva hasta el mirador.
PROBAMOS UN FRITO ??
Cuando hablamos de un ir de pinchos y estamos en el norte de España el concepto es algo más elevado.
La cocina del norte aunque sea en los pinchos es muy elaborada. Son pequeñas porciones del mejor plato pero en tamaño mínimo.
Los Fritos, son los pinchos más populares en Pamplona.
Casi cada bar del casco viejo tiene una especialidad de frito diferente.
Pero… veamos que es un frito.
Podríamos, para hacernos entender mejor, hablar de una croqueta gigante, pero no es una croqueta ya que en este pincho tan típico la bechamel no se mezcla con el resto de ingredientes o ingrediente como ocurre con la croqueta.
Hablamos de frito de pimiento o de anchoa, de huevo, de croqueta, de hongos, de dátiles, de bacalao, de mejillones, de cabra,de espinacas, de pulpo, de erizo, de lechezuelas, de pepinillo...etc. Infinitos.
La fina bechamel envuelve al componente que da nombre al frito "frito de …" y todo esto recubierto por un crujiente rebozado.
Los fritos gastronómicamente hablando empiezan como cocina de aprovechamiento de los sobrantes de la comida en las casas, después esos manjares pasaron a convertirse en la estrella de las barras de bar.
Como no podemos hacer publicidad de ningún local tendréis que descubrir preguntando a los locales donde está el mejor frito de erizo o el tan raro frito de pepinillo, que se sirve en uno de los bares más antiguos de Pamplona fundado en 1898 en el casco viejo, o uno de los más populares el frito de huevo que podéis probarlo en una vermutería que abrió el 17 de Enero de 2015 y colocó un reloj contador de fritos de huevo y a día de hoy faltando exactamente 4 meses para cumplir 6 años de su apertura llevan servidos 991059 fritos de huevo.
CALLE CARLOS III EL NOBLE
Es la calle de compras más famosa de Pamplona.
Va desde la Plaza del Castillo hasta la Plaza Conde de Rodezno.
En su recorrido absolutamente peatonal, nos encontramos además de todas las tiendas archiconocidas también algunos monumentos y edificios interesantes.
El Palacio de la Diputación Foral, el Teatro Gayarre, el Monumento al Encierro y todo adornado con parterres de flores y plantas muy agradable para el paseo de las compras.
Pero si queremos encontrar algo típico que comprar en esta ciudad tendremos que volver a lo viejo, al casco viejo.
Si no has probado en ningún momento de pinchos una chistorra, pues ha llegado el momento de comprarla para llevar.
Es uno de los platos típicos de esta tierra y su secreto para cocinarla rica rica es saber si te gusta más o menos frita. Ya está.
Otra cosa que mucha gente se lleva es el famoso pañuelico rojo que llevan los mozos y las mozas atado al cuello todos los años del 6 al 14 de julio.
TOROS, RELOJES Y PLAZAS
No se puede recomendar un solo lugar ya que paseando por el casco viejo de Pamplona hay algunos lugares en los que no podemos perder esa foto.
Elige el tuyo.
En la calle Estafeta y en la calle Mercaderes hay dos tiendas llenas de productos típicos como "pañuelicos"y cosas relacionadas con las fiestas de San Fermín, en una de ellas hasta tenemos a un Ernest Hemingway recibiendonos en la puerta, pero lo curioso está en el interior de ambas, dentro de las tiendas hay una manada de toros disecados.
Mucha gente que pasa por allí entra a hacerse la foto ambientada como si estuvieras corriendo un encierro.
La foto es muy bonita pero ...previo pago.
Otro lugar con una foto para el recuerdo está al final de la calle Estafeta, el famoso reloj que indica cuántos días, horas, minutos y segundos faltan para el próximo San Fermín.
Y por supuesto una foto en la plaza del Ayuntamiento.
Cada 6 de Julio esa plaza sale en los televisores de medio mundo abarrotada de gente y absolutamente toda en blanco y rojo. La sorpresa de hacerse la foto en esta plaza qualquier otro dia fuera de los sanfermines es el comentario general "pero si es muy pequeña" realmente es muy pequeña pero en nuestra retina está el efecto que produce ver la plaza el día 6 de julio a las 12.00 de la mañana cuando llega a su aforo max 11.3 personas por metro cuadrado más o menos.
CALLE SALSIPUEDES
La calle más pequeña de Pamplona, se encuentra en un lateral de la Plazuela de San José .
Es un pequeño callejón de 23 metros con una verja que se abre de día y se cierra de noche.
La calle no tiene salida.
Y hay un dicho popular que dice " sal si puedes y entra si te dejan".
La calle vive en la más absoluta tranquilidad, algunas viviendas y al fondo el convento de Carmelitas Descalzas, que mejor lugar para un convento de clausura. Y para encontrar, si queremos un momento de silencio en el corazón de la ciudad.
CAPILLA DE SAN FERMÍN
Todo el mundo conoce San Fermín, y no me refiero al santo sino a las populares fiestas de principios de Julio en esta ciudad.
Pero si uno llega a Pamplona y quiere visitar al santo que tanto renombre ha dado a esas fiestas se encuentra que no tiene iglesia como era de esperar.
San Fermin, la estatua original, pasa sus días esperando para salir en la procesión del 7 de Julio dentro de la iglesia de San Lorenzo, donde tiene su pequeña capilla.
Así que si quieres visitarlo ya sabes donde esta.
ESCALAR EN LA CIUDADELA
Una cosa no muy habitual que podemos hacer en esta ciudad es escalar las murallas de Pamplona.
A pocos metros del centro de Pamplona está la Ciudadela, ahora en medio de jardines y actividades culturales y deportivas, fue en otro tiempo fortificación militar .
Ordenada construir por Felipe II en 1571 fue parte del plan de renovación de las fortificaciones de Pamplona y está considerada como el mejor ejemplo de arquitectura militar del renacimiento español. Pues este lugar fue habilitado, hace unos años, en algunos tramos de muralla para poder practicar búlder, sin cuerda.
Si te gusta la escalada o si te atreves a este reto aquí tienes un lugar histórico para poder hacerlo.
¿CUANTOS SAN FERMINES TIENE PAMPLONA?
Uno de los lugares que no te puedes perder sobretodo por la carga emocional que tiene para cualquier pamplonica, es visitar la hornacina que está en una pared de la calle Santo Domingo y que es el lugar donde los mozos que corren el encierro van a cantar a San Fermin pidiéndole protección para la carrera. El primer cántico, a las 07.55, el segundo cántico a las 07.57 y el tercer cántico a las 07:59 porque a las 08.00 suena el cohete, se abren las puertas de los corrales y los astados salen por la puerta dando inicio al encierro.
Pero lo que no todo el mundo sabe es que el San Fermin que está en la hornacina de esta calle, ni es el original, que está en su propia capilla en la iglesia de San Lorenzo, ni está de manera permanente en ese lugar.
Hay un San Fermin que permanece todo el año en esta hornacina para orgullo de los pamploneses.
Pero llegando los días de los encierro la estatua se cambia por una de 1978 que fue comprada por algunos mozos de las peñas de Pamplona.
Primero fue colocada en el Hospital Militar que ya no existe, y después empezaron a ponerla en la hornacina los días del encierro.
Esta imagen se guarda todos los días del año en la casa de uno de los mozos, excepto los días del encierro que la pequeña estatua duerme en el ayuntamiento. Se saca a las 07.15 de la mañana se coloca en la hornacina para el encierro y se vuelve a guardar después de que este acaba .
Cuando terminan las fiestas de San Fermin, esta estatua vuelve a casa de la misma familia y la que está todo el año, que esos días ha descansado del bullicio, vuelve a ocupar su lugar.
Y la original que sale en la procesión, evento religioso más importante de todas las fiestas, permanece siempre en la capilla de San Fermín en la iglesia de San Lorenzo.
EL ENCIERRO
El evento más famoso y por el que mucha gente conoce Pamplona es la fiesta que se celebra entre el 6 y el 14 de Julio en honor de San Fermín.
Así que creo que uno de los paseos más emocionantes que podemos hacer en esta ciudad es el que hacen mozos y toros cada mañana a las 8 en punto entre los días 7 y 14 de julio.
Salimos desde la cuesta de Santo Domingo desde el punto donde está la hornacina donde cada mañana colocan una réplica de la estatua de San Fermín y qué es el lugar donde los mozos cantan pidiendo protección al santo para correr el encierro.
Desde allí subimos hasta la emblemática Plaza del Ayuntamiento, con su precioso edificio barroco que data de 1753.
La plaza es el lugar donde el día 6 de julio a las 12 de la mañana se dispara el chupinazo que da comienzo a las fiestas.
Desde la parte alta de la plaza giramos a la izquierda hacia Mercaderes y a pocos pasos hacia la derecha entramos en la Estafeta, que vamos a recorrer hasta el final, llena de bares y de tiendas de recuerdos , al final de la calle nos encontramos con la Plaza de Toros, que culmina este recorrido ya que es el lugar donde acaba el encierro cada mañana durante los 8 días que duran los encierros sanfermineros.
CAFE IRUÑA
En plena Plaza del Castillo está la terraza del café Iruña, uno de los cafés históricos de la ciudad.
Abrió sus puertas en 1888 y fue el primer local en tener luz eléctrica.
Decorado en estilo romántico con lámparas de época, grandes espejos y columnas de hierro forjado, mantiene la esencia del s.XIX.
Visitado no solo por los vecinos sino también por los foráneos, fue uno de los lugares preferidos del escritor estadounidense Hemingway. Así pues en su honor en el interior del café podemos encontrar " el rincón de Hemingway " con una estatua de bronce a tamaño natural.
El café cuenta con restaurante, bar y una fantástica terraza en el número 44 de la principal plaza de Pamplona.
Su oferta gastronómica es muy apetecible desde los menús elaborados para su restaurante hasta una amplia selección de pinchos fríos y calientes.
Un lugar para relajarse y continuar con nuestro paseo.