ÉFESO





DESDE LO ALTO DEL GRAN TEATRO
El Gran Teatro de Efeso es un lugar magnífico desde el cual podremos disfrutar de unas vistas privilegiadas.
Situado en la Colina Panayir, el teatro es el mayor de toda Turquía y fue construido con capacidad para 25.000 espectadores, apoyado en la ladera de la mencionada colina por los griegos en época Helenística, aunque fueron los romanos los que expandieron toda la estructura agrandándolo y restaurándolo en el siglo I D C para darle su forma actual. Utilizado sobre todo para actuaciones teatrales, musicales y también en los espectáculos de luchas entre animales o entre gladiadores. Además se usaba para discusiones sobre filosofía y también se dirimían asuntos religiosos y políticos. Con un arco o cavea de 220 grados y un diámetro de 151 metros el Teatro está formado por tres partes principales: El escenario de tres pisos y una altura de 18 metros cuya fachada enfrentada a los espectadores estaba adornada con estatuas, nichos y ventanas. Era allí donde los actores realizaban su función. La Orquesta daba la sensación de un escenario de un mayor tamaño. Las gradas para el público tenían 66 filas de asientos divididas en dos partes y 3 secciones horizontales. La sección dedicada al Emperador estaba en la parte baja y cubierta de piedras de mármol, así como asientos con respaldos que eran también usados para los personajes más influyentes de la sociedad.
Una vez en el teatro, sube a la parte más alta de las gradas, desde allí tendrás una magnífica vista de todo el teatro y de la Calle del Puerto que se dirigía al mar.
Como dato curioso, destacamos que desde aquí, San Pablo predicó a los habitantes locales, los efesios. Estas predicaciones enojaron al gremio de los orfebres de la ciudad que se dedicaban a hacer esculturas de la diosa Artemisa para los peregrinos. Se dice que en una protesta pública, el orfebre Demetrio y otros de su gremio gritaron: "Grande es Diana de los Efesios" contra el predicador, haciéndole marchar.
Dirección: ladera de Panayir, frente a la Calle del Puerto. Éfeso
EN EFESO…¿HACE UNA CERVEZA EFES?
Si te gusta la cerveza, y especialmente si es un día muy caluroso y te puedes permitir un descanso, no lo dudes, tómate una cerveza Efes. Es la más vendida en Turquía, el grupo que la fabrica produce el 80% de todas la cerveza que se bebe en este país.
La cerveza Efes Pilsen pertenece al grupo Efes Beverage Group, que fue fundado en Turquía en 1,969 y toma su nombre de esta maravillosa ciudad antigua que es Efeso, que está cerca de la fábrica que la compañía tiene en Esmirna.
Esta cerveza tiene la característica de estar elaborada con arroz y malta, llegando a una graduación alcohólica de 5°. Es una cerveza que ha ganado numerosos premios en diferentes concursos de todo el mundo recibiendo medallas por su calidad. Uno de ellos fue el “Monde Selection” de 1,979 en Bruselas, capital cervecera por excelencia .
Además es distribuída no sólo en Turquía sino en otros países de Oriente Medio y en toda Europa.
En su sabor destaca el arroz, así como la malta y el lúpulo, y dicen que su sabor agridulce agresivo la hacen ideal para acompañar cualquier plato cocinado, por lo que es muy recomendable en una cena tranquila.
Turquía ha sido desde hace mucho tiempo un país musulmán pero laico, ha sido muy abierto en la venta de bebidas alcohólicas y en su consumo, siempre que se hubiesen cumplido los 18 años, quizás no lo encuentres en pequeños restaurantes locales, pero casi seguro lo encontrarás en los locales turísticos y en los hoteles. También es cierto que desde 2.013 el gobierno islamista restringió la publicidad, la venta y su consumo. Muchos consideraron esta disposición como un intento del gobierno de re-islamizar el país. Así mismo se obligó a las diferentes marcas de bebidas alcohólicas a advertir en sus etiquetas los riesgos potenciales para la salud, al igual que en muchos países se hace con los paquetes de tabaco. Todo esto vino acompañado de la excusa del gobierno de no querer crear una generación de jóvenes alcohólicos, pero causó bastante controversia.
EL ARTE DEL REGATEO
Las compras en Éfeso, en toda Turquía y en todo oriente son algo diferente, recuerda siempre el arte del regateo, algo que si no estamos acostumbrados a ello no nos hará ninguna gracia, pero que una vez que le hayamos pillado el truquillo, puede volverse algo casi adictivo o al menos divertido.
Alrededor de la zona arqueológica de Éfeso se encuentra la ciudad de Selçuk donde llegan menos turistas y por tanto al haber menos demanda es más fácil encontrar mejores precios que en los puestos de las mismas ruinas. Pero si no tienes mucho tiempo porque prefieres disfrutar de la arqueología y al mismo tiempo comprar algo típico, no te preocupes pues en el mismo sitio arqueológico y en los alrededores se puede comprar de todo, y si eres un poco hábil en el arte del regateo, podrás conseguir precios tan bajos como en la ciudad aunque quizás te lleve algo más de tiempo y compartir algunos tés con los vendedores, especialmente si lo que buscas es una alfombra o algo de más valor que un mero souvenir.
En casi todos los puestos podrás encontrar de todo, desde souvenirs sencillos como imanes para tu refrigerador con la imagen de la Virgen María, la Biblioteca de Celso o el templo de Adriano, hasta kilims de lana o alfombras de todas las calidades hechas a mano o no, pasando por todo tipo de artesanías, trabajos en cuero como cinturones, bolsos o chaquetas, productos de orfebrería como bandejas y platos finamente labrados, utensilios de marquetería como cajitas o también mantas. Podrás encontrar incluso bolsitas con diferentes especias para dar un sabor oriental a tus platos al regresar a casa y sorprender a familiares o amigos, o los famosos tés de manzana. Quizás hasta encuentres sillas para montar sobre los dromedarios, a veces en cuero y otras en lana.
Pero recuerda, compres lo que compres, pero especialmente si vas a adquirir algo de calidad y caro, tómate tu tiempo y disfruta de la hospitalidad de los comerciantes para cerrar un trato. Lo único, eso sí, si el comerciante acepta tu propuesta monetaria, no te vengas luego atrás. A ellos no les importará demasiado si no llegáis a un acuerdo tras un largo tira y afloja, eso es parte del juego y se hace desde siglos atrás pero no le gustará sentir haber perdido el tiempo si una vez aceptada tu propuesta luego desistes.
UN TEMPLO PRECIOSO PARA UN EMPERADOR HISPANO
Uno de los lugares mejor conservados de la ciudad antigua de Éfeso, si no el que más, es el Templo de Adriano, y en él encontrarás bellísimos rincones con finas tallas escultóricas en los que realizar una bonita fotografía.
Este templo, situado en la calle principal de la ciudad, llamada de los Curetes, está dedicado al culto del emperador hispano Adriano y su construcción se llevó a cabo por P. Quintilio en el año 138 DC. para honrar su memoria. Adriano, enterrado en un mausoleo en Roma que hoy en día es el Castillo del Santo Angel junto al río Tíber y muy cerca del Vaticano, fue uno de los considerados como “buenos emperadores del Imperio Romano” junto a Trajano, Marco Aurelio, Antonino Pío y Nerva. Adriano, de padres hispanos de Itálica, nació en Roma en el año 76 DC y fue amante de la literatura y de toda la cultura griega. Su talento estratégico consistió en proteger y preservar las fronteras del Imperio antes que engrandecerlas.
Cuatro pilares corintios apoyaban un arco de medio punto en el centro del cual aparecía la diosa Tique o diosa de la Fortuna.
Destaca en su interior una figura de la diosa Medusa con plantas de acanto que hacía función de protección. La diosa Medusa convertía en piedra a todo aquel que la miraba a los ojos y solo el héroe Perseo fué capaz de vencerla cortando su cabeza que luego regalaría a Atenea para que la colocara en su escudo.
También en su interior encontraremos frisos finamente esculpidos en los que se detalla el origen mítico de la ciudad, cuando Androcles, hijo del último rey de Atenas se refugió en estas tierras y según se le había vaticinado en una profecía, fundó esta ciudad en el lugar en el que asando un pez, una brasa saltó a un matorral que ardió y del que salió un jabalí al que Androcles dió muerte.
También se pueden distinguir procesiones rituales dionisíacas, culto a las Amazonas, y un friso en el que aparecen Hércules Androcles y el dios Apolo.
Si bien los frisos presentes en el templo son réplicas de los originales que se encuentran en el Museo de Efeso, su calidad es muy buena y nos permitirá encontrar ángulos muy bellos para fotografiar la esencia de la escultura, la mitología y el mundo griego.
Dirección: Calle de los Curetes. Efeso.
EL TEMPLO DE ISIS
En la parte superior del Ágora del Estado de Éfeso se encuentran las ruinas de un templo del que prácticamente no queda nada en pie excepto unas pocas columnas. Se trata del templo dedicado a la diosa egipcia Isis.
Isis fue una de las principales diosas del Antiguo Egipto cuyo culto ya surge al menos en el Imperio Antiguo de esta civilización del norte de África. Isis, hermana y esposa del dios Osiris, es la que se encarga de resucitarle uniendo los pedazos que su otro siniestro hermano, el dios Seth, había cortado y esparcido por todas partes. Madre divina del faraón que a su vez toma el papel de Horus, Isis ayudaba a los difuntos en el paso al más allá. Retratada con un tocado en forma de trono, durante el Imperio Nuevo pasa a tener atributos de la diosa Hathor como el disco solar sobre su cabeza entre los cuernos de una vaca. Su templo principal en Egipto estuvo en la Isla de Filae, muy cerca de Assuan.
Cuando los griegos conquistaron Egipto en época helenística, su culto junto al del dios Serapis se extendió del país del Nilo a todo el orbe civilizado del mundo Mediterraneo, aunque hay que decir que anteriormente en Atenas existió un templo dedicado a la diosa creado por la comunidad egipcia que allí vivía.
Cuando la cultura griega es absorbida por el mundo Romano, sobre el primer siglo antes de Cristo, su culto se extendería hasta las regiones más remotas del Imperio como Britania e Hispania, celebrándose cultos mistéricos parecidos a los de los griegos. El fin de este culto llegó entre los siglos IV y V de nuestra era con la aceptación del Cristianismo por Constantino y la posterior prohibición de cualquier culto pagano con el emperador Teodosio.
Algunos dicen que algunos atributos de la Virgen María podrían proceder de este antiguo culto egipcio.
Podemos decir que su presencia en Efeso se conjuntaba muy bien con la de la diosa patrona de la ciudad, Artemisa o Diana, así como con la diosa Cibeles por ser todos cultos muy antiguos que se pierden en la noche de los tiempos y todos rinden culto a la divinidad femenina de la Diosa Madre.
Todo un símbolo del sincretismo y la apertura romana a otras ideas y culturas.
Dirección: Muy cerca de la puerta de entrada Este a las ruinas, junto al Ágora del Estado y frente al Odeón.
DESCUBRIR UN DESTINO RECICLADO Y LAS 7 MARAVILLAS DEL MUNDO ANTIGUO
Éfeso fue famoso por albergar un templo maravilloso del que hoy en día poco queda, el templo de la diosa griega Artemisa, llamada Diana en la mitología romana. Este templo, conocido como Artemision fue comenzado por el rey lidio Creso y su construcción se demoró durante 120 años y sería destruído por un incendio provocado hacia el año 356 AC por un tal Eróstrato, con el único fin de cobrar fama.
Localizado en un lugar donde el geógrafo Pausanias afirmaba que existía un culto sagrado mucho anterior a la migración jónica, dedicado probablemente a la diosa Cibeles, la construcción del santuario pasó por varias fases comenzando probablemente hacia el siglo VIII AC y dedicándose a Artemisa, la hermana gemela de Apolo, el dios de la luz. El templo fue reconstruido tras su incendio pero en el año 262, los invasores godos lo arrasaron de nuevo y fue totalmente destruído por las hordas de San Juan Crisóstomo en el siglo V.
Aquí te proponemos un primer reto (1): ¿En qué otro monumento histórico super importante se encuentran algunas de las columnas recicladas de este antiguo templo? Como pistas te diremos que está en una gran ciudad turca y que en su día el nuevo edificio tuvo la mayor cúpula jamás construida en el mundo.
Y ahora un segundo reto: El templo de Artemisa fue considerado una de las SIETE MARAVILLAS DEL MUNDO ANTIGUO por Antípatro de Sidón, que fue el que elaboró dicha lista. ¿Sabrías cuáles fueron las otras 6 maravillas? Este es el reto número (2).Como pista te diremos que solo una de las siete se conserva en pie hoy en día en un país africano, al igual que otra más de las ya desaparecidas, estando otra de ellas en la antigua ciudad capital de unos importantes juegos griegos que aún se celebran hoy en día, otra en una isla griega, otra en Babilonia y otra más en la misma Turquía.
Respuestas: Intenta resolverlo solo, pero si no lo consigues, aquí te damos las respuestas:
(1) La respuesta es la basílica de Santa Sofía de Constantinopla, hoy en Estambul
(2) Las otras seis maravillas fueron: Las Pirámides de Egipto (la única en pie hoy en día), los Jardines Colgantes de Babilonia, la estatua de Zeus de Olimpia, el Coloso de Rodas, el Mausoleo de Halicarnaso y el Faro de Alejandría. De ellas, Antípatro ensalzaba el templo de Artemisa como la más bella.
LA PUERTA DE HÉRCULES Y EL LEÓN DE NEMEA
Justo en el límite de la vía por dónde podían llegar los carruajes a la ciudad de Éfeso y dónde ya era necesario ir a pie, es decir, al principio de la calle de los Curetes que nos lleva hasta la célebre Biblioteca de Celso, se encuentra la famosa puerta de Hércules. Esta puerta del siglo II DC fue traída de otro lugar al actual en el siglo IV de nuestra era, y de ella tan solo quedan las dos columnas de los lados. En ellas se distingue claramente la figura del semidiós vestida con el León de Nemea. Nemea era una ciudad helénica situada al sur de de Grecia en cuyos bosques habitaba un temido león que fué muerto por Hércules en uno de sus doce trabajos. Hércules en romano, o Heracles, como este semidiós era conocido previamente en época griega.
Cuenta la mitología que Zeus, dios supremo del Olimpo dejó embarazada a Alcmena de origen humano, y proclamó que el niño nacido de ambos se convertiría en rey de la casa de Perseo. Enterada Hera, mujer legítima del dios, adelantó el nacimiento de Euristeo, que fue sietemesino, y retrasó el de Hércules para que el primero pudiese gobernar la Argólida. A pesar de la cólera de Zeus al enterarse, Hera fué más allá y provocó un ataque de locura en Hércules que mató a su mujer, a sus hijos y a sus sobrinos, marchando al aislamiento tras ser consciente de lo sucedido. Su hermanastro Ificles lo convenció de ir al antiguo Oráculo de Delfos, y allí, se le dijo que debía ponerse en manos del usurpador Euristeo para realizar unos trabajos y así expiar sus crímenes.
Estos trabajos fueron doce y el primero de ellos fue el de matar al León de Nemea, algunos clásicos consideraban al monstruo también hijo del dios supremo y de Selene (la luna). Como su piel era muy gruesa, las armas no podían penetrar, Hércules intentó vencerle con arco y flechas, un garrote de madera de olivo y una espada de bronce, resultando inútiles todas las armas. Así pues Hércules buscó otra solución: taponó una de las dos entradas a la guarida del felino, y una vez dentro lo estranguló con sus propias manos. El héroe griego llevó el cuerpo del león a Micenas ante Euristeo que temeroso mandaba un heraldo fuera de la ciudad para comunicar a Hércules la siguiente tarea a cumplir. Otros trabajos fueron la muerte de la Hidra de Lerna, robar las manzanas del Jardín de las Hespérides y domar al Toro de Creta entre otros.
A PASEAR POR EL ÁGORA Y EL CAMINO DE MÁRMOL
El Ágora comercial de Éfeso era el lugar de mercado principal de la ciudad y no hay que confundirla con el Ágora del Estado cercana al Odeón.
El Ágora comercial se construyó hacia el siglo III AC, de origen griego, de época Helenística para ser más exactos, aunque lo que allí podemos ver hoy en día data del principio del siglo III DC, cuando Éfeso llevaba tiempo dominado por Roma, en la época del emperador Caracalla, el mismo que mandó construir sus célebres termas en Roma.
Desde la famosa y monumental Biblioteca de Celso, se accedía a este popular mercado a través de la puerta de Mazeus y Mitrídates, una magnífica puerta que verás a tu derecha si miras hacia la fachada de la Biblioteca de frente. Esta puerta tiene tres vías de acceso, y estaba dedicada a Augusto, el primer emperador romano que gobernó desde el 27 AC hasta su muerte el 14 DC. Fue mandada construir en el año 40 por Mazeus y Mitrídates, dos esclavos liberados como agradecimiento a su emperador. Aún se conserva una placa escrita en lengua latina con incrustaciones de bronce en la que se hace referencia a este emperador, a su mujer Livia, a Agripa y a la hija de Julio César donde los dos esclavos liberados agradecen su libertad a su amo y al pueblo.
Desde esta magnífica puerta, accederemos al Camino de Mármol que nos lleva desde la Biblioteca de Celso al Teatro. Esta puerta sería el lado sur del Ágora comercial, un espacio con forma de plaza de unos 110 metros por cada lado y lleno de columnas. Las partes este, sur y oeste están rodeadas por un pórtico en el cual existen tiendas tal y como era hace dos milenios.
Tiempo atrás, este mercado tuvo un reloj de sol y otro de agua en su parte central.
El Ágora en la antigua Grecia tanto como en Roma tenía una función principalmente comercial aunque con el tiempo se usó también como centro político. En el caso de Éfeso hay dos Ágoras bien diferenciadas, esta comercial de origen más antiguo, y otra política que se encuentra cerca de la entrada Este al recinto arqueológico muy cerca del Odeón.
Si seguimos paseando por el Camino de Mármol podremos acceder a un punto en el que hay dibujado claramente un pie, y menos claros un corazón y una cara de mujer que se supone indicaban la dirección al burdel.
Más adelante llegaríamos al teatro y también al camino al puerto y a lo que queda del templo de Artemisa.
DONDE LA BELLEZA Y EL TRAJÍN DE TURISTAS SE UNEN
Un buen lugar para tomarse un respiro y ver pasar la vida es la escalinata de acceso a la Biblioteca de Celso, uno de los monumentos más espectaculares de toda la ciudad. Se encuentra en un punto muy céntrico de la misma, al principio de la avenida de los Curetes.
Esta magnífica biblioteca, excelente ejemplo de los muy pocos que se conservan de su género, se construyó entre los años 117 y 135 de nuestra era en honor de Tiberio Julio Celso Polemeano, que fue senador y procónsul romano de Asia. Lo más curioso es que la tumba del propio Celso está en un sarcófago de mármol debajo de la propia biblioteca, debajo del ábside más concretamente. Es algo muy inusal. Celso fue el primer griego en alcanzar el título de cónsul romano, y fue él mismo quién pagó la construcción de este monumento.
La Biblioteca de Celso fué la tercera más importante del mundo romano, a continuación de la de Alejandría y a la de Pérgamo, pudiendo albergar 12.000 rollos de pergamino, ya que así se guardaban los escritos en aquellos tiempos.
Sentados en las gradas de acceso de nueve escalones podremos hacer un pequeño descanso para disfrutar de la maravillosa fachada del edificio que fué reconstruida después de los años 70 del siglo XX, con materiales originales dispersos por la zona. A cada lado de las entradas hay cuatro pares de columnas sobre pedestales, existiendo otras ocho sobre el primer grupo que son las que enmarcan las ventanas donde se alojaban las cuatro virtudes romanas. Destacan entre las columnas del primer nivel las estatuas de cuatro virtudes con sus nombres, de izquierda a derecha: Sofía (Sabiduría), Episteme (Conocimiento), Ennola (Inteligencia), y Areté (Excelencia). Esta fachada nos recuerda las utilizadas para el escenario en los teatros griegos y romanos.
La fachada mira al Este, siguiendo las recomendaciones del arquitecto clásico Vitrubio, para que la luz de la mañana favoreciese a los estudiantes que madrugaban. Eso está muy bien para los antiguos estudiantes pero si vas en verano por la mañana lleva una gorra o cualquier protección contra el sol.
Mientras descansas y contemplas la belleza de la Biblioteca, no te aburrirás ya que verás pasar muchos turistas que posan para sus fotos y selfies.
Dirección: Al inicio de la Avenida de los Curetes. Ruinas de Éfeso.