LUCERNA





OH MY GÜTSCH, QUE VISTAS!!!!
De todos los lugares de los que se puede disfrutar una vista de Lucerna, sin duda elegimos la colina Gütsch, en el centro de la ciudad pero muy por encima. Es una colina al oeste de la ciudad de Lucerna. Hace mucho tiempo, aquí se quemaron fuegos de guardia para advertir a la ciudad en tiempos de guerra u otros peligros. Hoy en día allí van a ver el suntuoso Hotel Castillo Guscht. En ese lugar estaba la Torre Gütsch que fue construida en 1.590 como el punto final de las fortificaciones de la ciudad y permaneció en existencia hasta un incendio en 1.888. En 1.859 Burkhard Pfyffer compró la tierra de la ciudad y se le concedió el derecho de administrar una posada en la colina. La posada posteriormente se convirtió en hotel.
Con la construcción de un funicular en 1.884, fue más fácil para los huéspedes llegar al hotel. Una gran parte del hotel fue completamente destruida en el gran incendio de 1.888. En 1.901, el hotel recibió su actual apariencia de castillo de cuento de hadas con torres y oriels "à la Neuschwanstein".
Durante la Primera Guerra Mundial y hasta 1.921 el Hotel permaneció cerrado. Durante la Segunda Guerra Mundial acogió a refugiados, emigrantes retornados y prisioneros de guerra. Durante los últimos 130 años, nuestro Château Gütsch ha experimentado una historia apasionante, acogiendo a huéspedes famosos, incluidos reyes y reinas, diplomáticos, estrellas mundiales y, por supuesto, los ciudadanos de la ciudad de Lucerna.
El Gütsch Bahn es un funicular que va directamente desde Baselstrasse en Lucerna hasta el Hotel Château Gütsch. Fue construido en 1.881 para proporcionar acceso al hotel y se inauguró en .1884 como ferrocarril de lastre de agua.
También estuvo siempre abierto al público en general. En 1.990, el Gütschbahn pasó a funcionar automáticamente y en 2.015 el antiguo funicular fue reemplazado por dos modernos ascensores inclinados.
El viaje en funicular al Gütsch hoy dura solo un minuto y medio, solo tiene que tomar una consumición en la cafetería para poder admirar las vistas desde la imponente terraza.
Estación de ferrocarril inclinada en 6003 Lucerna, Suiza
Dirección: Kanonenstrasse, 6003 Luzern, Suiza
SABE MUCHO MEJHOR QUE SUENA!!!
Si hay un plato típico en Lucerna este es el Chügelipastete, un vol-au-vent relleno de albóndigas de salchicha en salsa blanca. Su nombre deriva de la misma ciudad de Lucerna.
En el dialecto local se llama Lozärner Chögelipastete, en alemán Chügeli quiere decir cuentas o anillas, y se refiere a la forma esférica de la mayoría de los ingredientes utilizados.
Otro nombre que podemos encontrar para este pastel es Fritschipastete, ya que está relleno de ragout de albóndigas de ternera y salchicha. Este nombre debe su nombre a la famosa figura que aparece el carnaval de Lucerna, el Fritchi, que significa hombre mayor, y que tal es uno de los personajes simbólicos del siglo XIV, que representa a los miembros de la cofradía más antigua de Lucerna, que la del azafrán.
Las menciones más antiguas de la elaboración de este plato datan del siglo XVIII y muestran un cambio constante en su forma y composición.
La forma básica consiste en un paté de hojaldre, con un ragout de carne, setas y pasas con los que se rellena.
Según la tradición, el Lozärner Chügelipastete, se sirve como el plato fuerte de la “Comida Bärteli” anual de la cofradía del Azafrán que se celebra cada 2 de enero. Para la preparación clásica necesitamos ternera y embutidos en lonchas finas de cerdo y ternera .
En el centro de Suiza, esto se ofrece con el nombre de chügeli en las tiendas.
Para su elaboración se hace un ragout de carne de ternera en salsa blanca que tenga una consistencia cremosa y se añaden los champiñones. La carne de la salchicha se cuece en caldo. Antes de servir se mezcla el ragout y las albóndigas con pasas marinadas, y se rellena con paté de pato.
Todos sabemos que los precios en Suiza no son nada económicos, pero los platos se pueden compartir, y así repartir los gastos, se puede tomar en alguno de los puestos de la estación mismamente, de manera más informal, y barata!
MI TARJETA ESTÁ TEMBLANDO!!!!
Sin lugar a dudas uno de los productos que uno puede comprar con total tranquilidad que se va a llevar algo de calidad en Suiza es un reloj, y Lucerna está repleta de lugares donde los puede comprar, de todo tipo y para todos los gustos.
Nos gustaría poder decir que para todos los bolsillos pero esto ya dejamos que seáis vosotros los que opinéis. Los relojes suizos son los más afamados del mundo pero ¿desde cuándo es así? Vamos a hacer un repaso por la historia de los relojes suizos.
En 1.601 se fundó en Ginebra el primer gremio de relojeros, lo que marca el inicio de Suiza como referente de relojería en todo el mundo. Para el año 1.704, la relojería ha dominado la economía suiza. Hay varias causas que explican este boom:
Los duros inviernos suizos forzaron a muchos agricultores a irse a la gran ciudad, donde encontraban trabajo en la creación y montaje de diversos componentes de reloj para las empresas con sede en el país. Por otro lado, a diferencia de lo que pasaba en Francia o Alemania, la naturaleza descentralizada de la relojería suiza se prestaba bien a la producción en masa. La historia de los relojes suizos empieza curiosamente con una prohibición.
Y es que cuando Juan Calvino prohibió la fabricación de joyería en Ginebra a mediados del siglo XVI (por considerarla una práctica idólatra) los joyeros de la ciudad tuvieron que adaptarse y algunos se trasladaron a Lucerna.
Por eso decidieron cambiar su profesión por la relojería, un oficio donde podían seguir usando sus habilidosas manos.
La producción en masa de los relojes suizos se inició a finales del siglo XIX y principios del XX debido a la industrialización y las nuevas tecnologías. En este mismo siglo, los relojeros suizos se centraron en el emergente mercado americano ofreciendo relojes de buena calidad a precios de gama media.
El final de la Primera Guerra Mundial fue testigo de la aparición de los relojes de pulsera, que pronto se popularizaron en todo el mundo. Durante la Segunda Guerra Mundial y la posguerra, la neutralidad suiza tuvo un papel importante, ya que le permitió convertirse en proveedor de relojes para ambas partes, manteniendo sus fábricas abiertas y produciendo incluso en los momentos más convulsos.
Durante los años 70 y 80 los suizos vieron como la llegada de los relojes de cuarzo procedente de Japón les hacía perder cuota de mercado. Ante el avance de las nuevas tecnologías, los relojeros suizos optaron por diferenciarse del resto especializándose en relojes de lujo con diseños muy cuidados y aludiendo a su herencia.
Hoy en día, la mayoría de los fabricantes de relojes de lujo tienen su sede u operaciones en Suiza.
Estas operaciones se concentran generalmente en torno a Ginebra o La Chaux-de-Fonds a lo largo de la frontera occidental del país, y en Lucerna.
Dirección: Grendelstrasse 6004 Luzern, Suiza
ADELANTE MI MERCED!
La foto que no te puede falta es en el Kapellbrücke. ¿Sabíais que es la segunda atracción más fotografiada de Suiza?
El puente de Lucerna tiene sus orígenes en el siglo XIV y se construyó como parte de las fortificaciones para proteger la ciudad.
La gran torre octogonal de piedra por entonces cumplía la función de punto de vigilancia.
Ahora este puente de madera tiene una longitud de 204 metros, pero inicialmente era más largo, pues llegó a tener 285 metros para unir la ciudad vieja con la ciudad nueva, las cuales eran cruzadas por el río Reuss.
El puente tiene una cubierta de madera que lo resguarda en toda su extensión. Y precisamente en esa cubierta, en el siglo XVII, se instalaron paneles triangulares con pinturas de estilo renacentista que contaban historias de la ciudad y la República de Lucerna. Al poseer un techo, guarda y resguarda a los paseantes de la lluvia del otoño o de la nieve del invierno, aunque, en contraste, las barandas de la pasarela se llenan de flores cuando la primavera llega a Lucerna. Una torre octogonal escolta al puente y alza sus muros de un metro y medio de grosor sobre el río.
Alrededor de la torre nadan tranquilos los doscientos cines que habitan estas aguas del río Reuss, un ramal del gran lago de los Cuatro Cantones. El cauce del río divide en dos a Lucerna, la cual se levanta y extiende incluso más allá de la vieja y larga muralla de 800 metros de longitud. En la medianoche del 18 de agosto de 1.993, un incendio, destruía una buena parte del característico y medieval (S. XIV) Puente de la Capilla (Kapellbrücke) de Lucerna.
Se cree que el fuego lo produjo una lancha que estaba próxima a esta gran pasarela cubierta, de casi 200 metros de longitud y construida enteramente de madera. Una insaciable dentadura de llamas fue triturando en la noche no solamente el pasadizo en sí, sino 78 de las 111 pinturas del siglo XVII que decoraban las cerchas del puente.
Pero como buena ciudad suiza, Lucerna, en menos de un año, reconstruyó su Kapellbrücke y éste volvió a ser la estampa que distingue y representa a este lugar situado en la parte central del país helvético.
La icónica estructura fue reconstruida y reabierta al público el 14 de abril de 1.994 con un amplio sistema de prevención y vigilancia para evitar nuevos incendios.
Al restaurarlo, finalmente las autoridades decidieron dejar solo las pinturas originales que no fueron afectadas por el fuego.
Es más, las pinturas que ocupaban la parte central todavía se conservan, aunque no en el puente, pues ya habían sido retiradas a mediados del siglo XIX.
DE PUENTE A PUENTE Y TIRO PORQUE ME LLEVA LA CORRIENTEEl
El Spreuerbrücke es otro puente de madera cubierto que cruza el río Reuss, un poco menos famoso que el Puente de la Capilla, aunque también situado entre los imprescindibles que visitar en Lucerna.También se conoce como Muhlenbrücke o puente de los Molinos. Une la Muhlenplatz con la Kaser-nenplatz.
Construido en el año 1.408 y restaurado completamente en 1.889, debe su nombre a que era el único desde donde los locales tenían permitido tirar trigo (spreu) al río.Merece la pena cruzar el puente para ver los 67 retablos decorativos del interior que representan el baile de los muertos y la pequeña capilla dedicada a la Virgen María.El Puente Spreuer es el tercer puente de madera cubierto de la ciudad de Lucerna, junto al Puente de la Capilla y el Hofbrücke, que fue demolido en el siglo XIX.
En los hastiales del puente Spreuer quedan todavía 45 de los 67 paneles de madera pintados origina-les con una danza de la muerte única , realizada entre 1.616 y 1.637 bajo la dirección del pintor Kaspar Meglinger. Es el más extenso y al mismo tiempo el más famoso de todos los bailes de la muerte conocidos.
Los paneles triangulares suelen mostrar los escudos de armas de los fundadores en la parte inferior izquierda y los escudos de armas de las mujeres de la generación de los fundado-res a la derecha.
Los versos explicativos y los nombres de los donantes están escritos en el marco de madera negro (número de imágenes).
Las imágenes también muestran retratos de los donantes y otros representantes de la sociedad de Lucerna. Los pintores de Lucerna tienen las imágenes de la muerte por Hans Holbein el Viejo J. co-nocía y también adoptó sugerencias de él; pero sus representaciones ya están más avanzadas en su estilo pictórico.
Las imágenes y los textos de las tablillas de la muerte de Lucerna pretenden dejar claro que no hay lugar en la ciudad, en el campo o en el mar donde la muerte no esté también pre-sente.
La pequeña capilla del puente "Maria auf der Reuss" está dedicada a Nuestra Señora .
Dirección: Spreuerbrücke, 6004 Luzern, Suiza
EL LAGO DE LOS CISNES A VAPOR
¿Te atreves a surcar las aguas de lago de los cuatro cantones en un barco de vapor? Casi no se puede pensar en algo con más estilo que uno de los cinco vapores de rueda modernistas de la agitada historia de la antigua Suiza.
El Lago de Los Cuatro Cantones nos fascina por la belleza de su paisaje, sus ramificados brazos y, sin duda alguna, por los centenarios vapores de rueda. En Lucerna es posible navegar el lago en alguno de los barcos que ofrecen el servicio.
No solo ofrece los clásicos paseos en barco alrededor del lago de los Cuatro Cantones; sino que también hace posible una excursión más completa. Dependiendo del tiempo que dispongan tienen cruceros desde una hora de duración hasta un máximo de seis horas. La diferencia radica así en el recorrido que hace el barco.
Es posible adentrarse un poco en el lago para poder tener una visión panorámica de Lucerna; y es posible alcanzar algunas de las poblaciones que rodean el lago. Sin lugar a dudas, un viaje en un vapor en un hermoso día soleado de verano por el Lago de los Cuatro Cantones es una experiencia singular.
Pero también el viaje con el último barco del día por una noche agradable de verano o poco antes de Navidad, acercándose al mar de luces de Lucerna, demuestra ser inolvidable.
O el aire místico en el lago durante las nieblas de otoño o el vapor atravesando las olas altas del Urnersee cuando sopla el viento fuerte cálido del Sur (Foehn). El viaje se realiza en un ambiente acogedor los salones garantizan que se pueda relajar durante toda la travesía. También puede salir a cubierta a respirar de la brisa del lago y el aire de la montaña.
El nombre del lago tiene su origen por los tres cantones originales de Suiza Uri, Schwyz y Unterwalden así como el cantón de Lucerna, que rodean el Lago de los Cuatro Cantones.
En el pasado, el lago era un importante eje del tráfico, siendo hasta 1.863 incluso el único enlace comercial al puerto de montaña del Gottardo.
EL MENSAJE OCULTO DEL MONUMENTO DEL LEÓN DE LUCERNA
El monumento está excavado en un acantilado de roca caliza sobre el Jardín de los Glaciares, situado al este de la antigua ciudad medieval. Conmemora a los 760 soldados (mercenarios) suizos que murieron en la defensa de las Tullerías durante el asalto del 10 de agosto de 1.792, en los inicios de la Revolución Francesa.
A pesar de que en un primer momento se criticó que pudiera ser una apología del absolutismo, en realidad incluye cierta crítica sutil, y en cualquier caso con el tiempo se ha convertido más en un símbolo de los valores suizos que un recordatorio de aquellos Guardias fallecidos. Acordaron que el relieve representaría a un león moribundo rodeado de armas quebradas, simbolizando la fuerza y voluntad de los soldados, así como su voluntad de morir antes que traicionar su juramento.
El encargado de tallar el león en la pared siguiendo el modelo, fue el escultor suizo Pankraz Eggensschwyler, que comenzó los trabajos el 19 de agosto de ese mismo año. Con tan mala suerte que a las pocas semanas se cayó del andamio falleciendo. Le sustituyó el alemán Lucas Ahorn, quien finalizó la talla el 7 de agosto de 1.821. El monumento fue inaugurado tres días más tarde, en el 29 aniversario del asalto a las Tullerías.
Hoy en día se quiere ver en el león la representación de la valentía y el coraje de los soldados, quedando la monarquía representada por el escudo de Francia en un papel no especialmente glorioso, ya que no se protege a si mismo, sino que se deja proteger por el león.
En la parte superior del monumento hay una inscripción en latín: Helvetiorum Fidei ac Virtuti (A la lealtad y valentía de los suizos). Y en la parte inferior se disponen los nombres de los soldados muertos, así como el número aproximado de fallecidos (760) y de supervivientes (350).
Mark Twain calificó al monumento como “el más triste y conmovedor trozo de roca del mundo”. Y en el cementerio de Oakland, Atlanta, en Estados Unidos, hay una tumba de un soldado sin identificar de la Confederación, sobre la que se dispone una copia del León de Lucerna 73 años posterior.
Dirección: Denkmalstrasse 4, 6002 Luzern, Suiza
MATE DE TORRE Y REY
Las Nueve Torres Museggturme de Lucerna son una serie de torres que están en la ciudad y que en épocas pasadas formaban parte de las murallas que la rodeaban, abarcando aproximadamente unos 800 metros alrededor del centro urbano: Mänli, Nolli, Luegisland, Heu, Pulver, Allenwinden, Dachli, Schirmer y Zyt. Estas murallas se construyeron en 1.386 y se mantuvieron intactas debido al hecho de que la ciudad nunca estuvo bajo ningún peligro real, gracias a su ubicación estratégica en los Alpes.
Tres de estas torres hoy están abiertas al público: la Torre Schirmer, la Zyt y la Torre Männli. Eso sí, el trío abre solo de mayo a octubre. Si estás en esos meses visitando Lucerna tal vez te interesa dar una vuelta y trepar a alguna de ellas para tener una buena vista de la ciudad, bien panorámica, junto con la belleza del lago. Incluso, ten en cuenta que la visión de Lucerna desde lo alto de cualquiera de estas tres torres es mucho más romántica cuando el sol está por ponerse así que aprovecha que cierran a las 8 pm para ir un rato antes. La Zyt (torre del reloj).
En una de sus fachadas se ven dos gigantes que sostienen la esfera de este admirable reloj, mientras que su interior alberga otros nueve relojes históricos de torre. Es la más cercana puedes subir mientras das un paseo por la parte oeste de Lucerna, desde el Weinmarkt a lo largo del río y pasando las modernas turbinas hidroeléctricas del Reuss.
Esta ruta te llevará a la primera de las puertas fortificadas, Nölliturn, marcando el punto más sudoeste de la muralla. Pasas por ella y subes la colina para llegar a las almenas de Musegg. Esta parte de Lucerna es un poquitín rústica y hay algunos animales sueltos, pero sigues subiendo hasta alcanzar la Torre Männli y el punto de observación de Luegisland.
La caminata por las almenas comienza específicamente en el Wachtturn, punto desde el cual puedes recorrer los parapetos a lo largo de la torre Zyt y ver el reloj mas viejo de la ciudad, de 1.535. El paseo le puede llegar alrededor de dos horas es largo pero estamos seguros de que les gustará.
COMO LOS ARTISTAS DEL CIRCO Y LA ARENA
Elegimos este lugar en el que los artistas circenses y los mercaderes solían entretener al pueblo, y se encuentra actualmente uno de los espacios verdes más populares de la ciudad de Lucerna: Vögeligärtli. Debe su nombre a la pajarera construida en el parque en 1.901.
Es un pequeño parque con altísimos árboles y columpios, toboganes, un foso de arena, bancos, etc.
En verano hay un bar / restaurante al aire libre en el parque A esta pradera para picnic, te puedes traer tu propia comida y bebida y disfrutar de un tiempo de relax, viendo la vida pasar. Está en el centro de la ciudad también y recibió el nombre de Sempacherplatz, Sempachergarten, Englischer Garten, Zentralplatz o Zentralmatte .
Fue construido cuando la planta de gas "Gasfabrik" de lo que entonces se llamaba Sempacherplatz se trasladó a otra ubicación en 1.899, esto abrió el camino para que el área se utilizara para un nuevo propósito: la relajación y el ocio pasaron a ser el objetivo primordial de las autoridades en aquel tiempo para el disfrute de los habitantes.
El Vögeligärtli también era el lugar donde los artistas y comerciantes de pequeños puestecitos se reunían y entretenían a la gente. El Circo Pilatus y Arena Bühlmann con sus artistas itinerantes visitaron este lugar. Sin embargo, poco a poco se fueron construyendo grandes áreas para el espacio verde. La Iglesia de San Lucas se construyó en 1.935, y hoy en día es un espacio ideal para reuniones, conferencias, conciertos o eventos de clubes. Tiene una elegante sala de con 500 asientos, un gran salón con una cocina para hasta 200 personas y otras salas auxiliares están disponibles para una variedad de usos.
La reinauguración tuvo lugar en noviembre de 2.019. Allí también vemos Biblioteca Central que destaca por su entrada y su torre. Funciona desde hace un siglo y dicen que es la más completa de Suiza.
En ella se encuentra el Manuscrito de Johannes Fründ sobre los juicios de brujería en Valais, que consistían en una caza de brujas que incluía una serie de juicios de brujas que tuvieron lugar en el Valais —la Casa de Saboya y el príncipe-obispado de Sion—, hoy parte de Suiza, a partir de 1.428.
La caza de brujas del Valais es la primera de las campañas sistemáticas que se extenderían mucho más en los decenios venideros, iniciando el período de los juicios de brujas en Europa.
Dirección: Frankenstrasse 12, 6003 Luzern, Suiza