ÁMSTERDAM





TERRAZA DEL NEMO
Ámsterdam no es la gran ciudad de las alturas, de hecho, los edificios más altos se concentran en otras ciudades del país, como Róterdam o La Haya. Sin embargo, cuenta con un fabuloso paisaje urbano. Para disfrutar de la ciudad desde las alturas tenemos estupendos miradores desde donde deleitarnos con el skyline. Si es un apasionado de las fotos no debe dejar de subir a las alturas.
Tenemos diferentes opciones donde elegir. Grandes torres como la novedosa Torre A’dam, el campanario de la iglesia Westerkerk, ambas con coste que va desde los 13,5€ de la primera, a los 7,5€, de la segunda. Sin embargo, desde donde disfrutará de las mejores vistas de la ciudad y de forma gratuita, será desde la terraza del museo NEMO.
Si sigue el Consejo de Europamundo y se acerca hasta aquí para gozar de una bonita panorámica del centro histórico así como de construcciones más modernas, lo primero que le sorprenderá es el curiosísimo edificio que alberga el museo. ¡Parece un buque ¡Pero un buque medio hundido.
Este gran edificio construido en un vistoso color verde es el museo interactivo de ciencia y tecnología más imponente de toda Holanda.
El arquitecto genovés Renzo Piano lo concibió mas como una escultura que como un edificio, terminándolo en 1997. Desde entonces, es un excelente atractivo turístico para la ciudad de los canales.
Si llega aquí en verano también podrá disfrutar del buen tiempo en el solárium que montan en su terraza escalonada. En esta época llama la atención el ambiente playero que se respira. Es una opción inmejorable si viaja con niños.
Situado sobre una isla, muy próxima a la estación Central, se puede llegar andando o en los siguientes transportes:
Tram: líneas 1, 2, 4, 5, 9, 13, 16, 17, 24, 25, 26.
Metro: 51, 53, 54.
Bus: 42 y 43 en la parada Kadijksplein.
Horarios:
De martes a domingo de 10:00h a 17:00h.
Cerrado: Día de año nuevo 01/01, Día del Rey 26-27/04, Día de Navidad 25/12
¡¡AL RICO ARENQUE
¿Ya tienen gusanillo? ¿Les apetece tomar algo típico de los Países Bajos? ¿Son amantes de los quesos, pero les gustaría probar otro clásico de la gastronomía holandesa?; El broodje haring o bocadillito de arenque, es la mejor opción.
La variedad de los quesos es fantástica y muy conocida, pero desde aquí, nos gustaría tentarles con este otro delicioso bocado.
En general, la gastronomía holandesa no se encuentra entre las más excitantes y variadas del mundo, pero tenemos que admitir que sí cuenta con buenos ingredientes. Destaca el pescado, siendo éste muy variado y de buena calidad.
Broodje hace referencia a un panecillo que se rellena con mantequilla y diversas viandas, con queso, jamón, gambas o con arenques, o como los llaman aquí, haring. Por lo tanto, broodje haring. Éstos suelen llevar arenques crudos con cebollita picada, y algún encurtido como el pepinillo, que ayuda a equilibrar el sabor del conjunto. Su sabor es exquisito y una alternativa muy asequible y saludable.
Para los que no les convenza mucho esta versión, también podrán encontrar en arenque en formato “fish and chips”, en el que se presenta con un crujiente rebozado por fuera, y un jugoso sabor por dentro. No es la opción más auténtica y tradicional, pero sí otra opción de probar el arenque.
Este bocadillo es una especie de emblema nacional, todos están orgullosos de él, incluso los puestos callejeros de arenques, que suelen estar adornados con la bandera del país.
Atención porque… ¡El arenque tiene su propia fiesta De nombre impronunciable;
Vlaggetjesdag, en ella se celebra la llegada de los nuevos arenques.
La fiesta, también conocida como “El día de las banderitas”, es una gran fiesta al aire libre en la zona costera de La Haya, donde hay desfile de barcos, juegos, torneos y numerosas actividades para todos los públicos y por supuesto, degustación de arenques. En la fiesta nos recuerda que, la mejor época de pesca es desde mediados de mayo a finales de junio.
Como ya habrán notado, el neerlandés es bastante complicado, pero no se preocupen a la hora de pedir uno de estos bocadillos, ya que podrá señalarlo. ¡Qué haríamos sin esos gestos que forman parte del lenguaje universal Los encontrará por toda la ciudad. Restaurantes, puestos callejeros e incluso en los supermercados. Tomar un bocadillo de arenque es de lo más sabroso y de lo más holandés. Un tentempié perfecto para tomar fuerzas y seguir con el ritmo.
MAGNA PLAZA
¡Estupendo ¡Compras La capital holandesa es un oasis para esta entretenida actividad. Destacan sus numerosos mercados y centros comerciales para todos los gustos. Ropa vintage, curiosos souvenirs, grandes marcas, decoración, antigüedades, y así una amplísima diversidad. La cuestión es… ¿Adónde ir?
En su paseo por la ciudad, seguro que se encuentran típicos y famosos mercados como el de las Flores o calles comerciales como la Kalverstraat.
Sin embargo, aquí les vamos a proponer un histórico centro comercial, emplazado en un precioso edificio de ladrillo rojo, ¡cómo no, estamos en Ámsterdam, y aquí lo que abunda es el ladrillo rojizo. Nos referimos al fabuloso Magna Plaza y su interior, digno de visitar.
Este centro comercial es un referente en el centro de la capital. Está emplazado en la antigua casa de Correos y su aspecto exterior es magnífico. Construido en 1899, se convirtió en uno de los edificios monumentales más característicos de la ciudad. Fue en 1992 cuando se inauguró el centro comercial.
En él, se puede encontrar de todo. Tiendas y restaurantes repartidos en cuatro plantas. Diversas tiendas de ropa de mujer, hombre y niño, grandes tiendas de música, decoración, cosméticos, juguetes, la variedad es muy amplia. Incluso podemos encontrar tiendas de quesos, y con suerte, llegamos en el momento oportuno para degustar alguno de ellos.
Es una buena opción por muchas razones. Una de ellas es porque es un edificio cerrado, por lo que podemos hacer nuestras compras a cubierto, teniendo en cuenta que estamos en un país tan lluvioso y fresquito, puede llegar a ser una buenísima opción.
Encontrar el Magna Plaza es muy fácil. Se encuentra en el número 18 de la calle Nieuwezijds Voorburgwal. No tiene pérdida, ya que está justo detrás del palacio real.
Horarios: de lunes a domingo de 10 a 21h.
ESTATUA DE ANA FRANK
Muchos viajeros que llegan a la capital holandesa, tienen en mente conocer más de cerca un personaje tan universal como el de Ana Frank. Y su historia está estrechamente ligada a la ciudad de los canales ya que aquí pasó parte de su corta vida.
¿Por qué no profundizar en la historia y acercarnos hasta el lugar donde vivió Ana?
La Historia nos cuenta que la niña judía nació en la ciudad alemana de Frankfurt, pero tuvo que mudarse a los Países Bajos, cuando se recrudeció la persecución nazi. El miedo a los seguidores de Hitler y la mala situación económica, hacen que la familia Frank se traslade en busca de un horizonte mejor.
De esta manera, se instalan en la capital holandesa y rápidamente se integran en la sociedad local. Todo se trunca cuando los nazis invaden Holanda y al poco tiempo, la familia se esconde en “La Casa de Atrás”.
Lo que continua después, se lo contaremos en nuestro tiempo juntos en este fabuloso país.
La casa donde se escondió la familia Frank es visitable, pero, lo ideal es reservar con mucha antelación, ya que suelen formarse filas interminables.
Nuestra propuesta es que, si no cuenta con entradas para ver la sencilla casita donde se ocultaron de los nazis, puede acercarse a ver la estatua que recuerda a este querido personaje histórico.
La estatua es pequeñita, de hecho, quizás tarden un poquito en encontrarla. Una figura menuda y sencilla que recuerda a Ana Frank. Un pequeño homenaje de la ciudad que la vio crecer hasta que fue enviada a los campos de Polonia. Un punto de encuentro para los que quieren recordar su historia y llevarse un recuerdo para siempre.
Para encontrar la figura de Ana, instalada en 1975, tendrán que llegar hasta el número 281 de la calle Prinsengracht. Es muy fácil orientarse; se sitúan justo detrás del palacio real y siguen la calle que tienen enfrente. Sólo tendrán que cruzar tres históricos canales, llegando a la Westerkerk, o iglesia del Oeste la encontrará a su derecha. Pues la estatua está a los pies de esta iglesia. Y la casa famosa casa se encuentra detrás de la iglesia.
¿Se animan a llegar hasta este lugar de recuerdo?
LAS FACHADAS MÁS ESTRECHAS Y FAMOSAS.
Es bien sabido que el espacio es un bien muy preciado en los Países Bajos. Ha sido así a lo largo de los siglos, tanto, que los holandeses han ido ganando espacio al mar a través de la técnica de los famosos polders.
Esta falta de espacio ha hecho que las casitas tengan una fachada, en general, bastante reducida. También ha influido mucho que antes se pagaban los impuestos en función del tamaño de la fachada, especialmente durante la Edad de Oro Holandesa. Por lo tanto, cuanto más ancha, más elevado era el impuesto a pagar. De ahí que los ciudadanos se las hayan tenido que ingeniar para reducir las tasas, dando lugar a estas casitas típicas, estrechas y con varias alturas.
Todo esto ha permitido que nos encontremos con casitas de poco más de un metro de ancho. ¡Se lo imaginan Pues sí. A continuación les indicamos dónde se encuentran las más pequeñitas de la ciudad.
Singel 7. Situada a los pies del famoso canal Singel, es la fachada más estrecha de la ciudad. ¡Mide poco más de un metro Hay que tener en cuenta que es la fachada trasera de la casa. La fachada principal en un poquito más ancha.
Oude Hoogstraat 22. Esta es la casita más estrecha de todo Ámsterdam. Mide sólo 2,02 metros de ancho y 5 metros de profundidad. Tiene una habitación en cada piso. ¡Habitarla ha debido ser toda una experiencia Hoy en día tienen la posibilidad de visitarla, ya que en la planta baja tiene una tienda de tés y dulces mientras que en la planta de arriba tienen un saloncito de té minúsculo.
Si no han tenido suficiente con estas dos peculiares casas, puede acercarse a otras, como la situada en 26 de Kloveniersburgwal, conocida como “La casa del cochero” con 2,44 metros.
Anímese y busque estos verdaderos reclamos turísticos. No hay excusas ya que están en el corazón de la ciudad.
ENCUENTRA LOS ZUECOS DE MADERA GIGANTES
Un reto divertido puede ser encontrar alguno de los zuecos gigantes que se encuentran en ciertos lugares de Ámsterdam. Principalmente en comercios de recuerdos. En ocasiones los tienen en la puerta. ¿Se anima a encontrar alguno de ellos y hacerse una foto para el recuerdo? Quedan de lo más simpáticas y divertidas.
Encuentra unos zuecos de madera gigantes y sácate una foto recuerdo dentro de ellos. No te vamos a decir donde están… sorpresa
Países Bajos es un país de símbolos muy reconocibles. Uno de los principales son sus famosos zuecos o Komplen. Un calzado que ha sido esencial para los holandeses a lo largo de los siglos y que hoy en día sigue formando parte del patrimonio del país.
Los típicos komplen ya existían en la Edad Media. Por aquél entonces, eran muy utilizados entre los campesinos. Eran muy resistentes y útiles para las labores cotidianas. El más antiguo data de principio del siglo XIII. Es muy difícil determinar cuándo se comenzaron a utilizar, ya que cuando acababan su vida útil, eran utilizados como leña para la hoguera.nbsp; Durante siglos se fabricaron a mano y hoy en día sigue habiendo artesanos, sin embargo, son principalmente máquinas las que fabrican los zuecos.
Es un calzado muy seguro y resistente por lo que tienen mucho reconocimiento. Pueden soportar caídas de objetos y aislar muy bien del agua. Aportan calidez en invierno y frescor en verano.
Algunas estadísticas hablan que cada año se fabrican seis millones de unidades. También se encuentran en todo tipo de souvenirs.
¡Quedamos a la espera de sus simpáticas fotos
¡Curiosidades sobre las tres X
¿Conocen la bandera de la ciudad? ¿No hay algo que les llama mucho la atención?; ¿Esas X tienen relación con un barrio muy conocido de la ciudad?
No se impacienten. A continuación ¡se lo contamos todo;
Pues bien, la bandera está representada por franjas negras y rojas, con tres X en blanco. Curiosísima, ¿verdad? También es curioso, y en cierta manera confuso, el origen de las tres X. Realmente no son X, sino que representan las tres cruces de San Andrés, aquel pescador del siglo I, al que torturaron y crucificaron en una cruz con esta forma. En el siglo XV se recuperó la historia del santo y se popularizó en los Países Bajos.
Existen diversas teorías. Una de las más aceptadas es que cada cruz protege a la ciudad de tres males que serían; fuego, inundaciones y peste negra. Hay críticos que no aceptan la teoría, ya que había grandes familias de la zona que utilizaban las tres cruces antes de la aparición de la peste negra.
Otras fuentes afirman que la franja negra, representa el río Amstel y las tres cruces, corresponderían a tres lugares diferentes por donde se podía cruzar. Interesante, ¿verdad?
Una última teoría, mantiene que cada cruz significa estos tres adjetivos; valiente, inquebrantable y compasiva. Al parecer, son adjetivos que la reina Guillermina mandó grabar en un escudo de la ciudad tras la Segunda Guerra Mundial.
Lo que parece que está claro, es que esas XXX no están de ninguna manera, asociadas al popular y animado barrio “rojo” de Ámsterdam.
Y ahora… sabiendo esto, ¿con que teoría se quedan?
RUTA DE PUENTES FAMOSOS
A continuación les proponemos un paseo para descubrir los puentes más reconocibles y famosos de “la otra ciudad de los canales”. Ámsterdam tiene 160 canales, sobre los que se levantan más de mil puentes. Exactamente 1281 puentes, de los cuales ocho son elevadizos.
En Ámsterdam hay muchísimos puentes, uno de los más emblemáticos es el Magere Brug, también conocido como Puente Estrecho. Atraviesa el río Amstel y su forma peculiar, con dos brazos basculantes y su estrechez, lo hacen único.
Le proponemos empezar esta pequeña ruta contemplando el puente más fotografiado y popular de toda la ciudad. Un puente con una historia curiosa. Se dice que la construcción del puente en 1670, se llevó a cabo debido a las constantes protestas de dos hermanas que vivían separadas por el río y querían un puente para encontrarse más fácilmente.
Desde este puentecito, podemos ver nuestro siguiente destino. Nos dirigimos a otro de los puentes que siguen prestando servicio a la ciudad, es precioso y muy similar a uno parisino. Hablamos del Blauwbrug o Puente Azul.
Fue construido en 1884 para la Exposición Internacional que tuvo lugar en la ciudad. Su aspecto está inspirado en el puente Alexandre III de París. Es fácil ver a decenas de turistas haciendo sus fotos y asombrándose con la bonita vista que se alcanza desde aquí.
Ahora nos encontramos muy cerca del lugar desde el que disfrutará de vistas de nada menos que quince puentes. Pues sí, ¡Verlo para creerlo Es el único lugar donde se pueden ver tantos a la vez.
¿Cómo nos colocamos?nbsp; Pues bien, al llegar se tiene que situar en Reguliersgracht esquina Herengracht, en la orilla de los números impares, dejando tras de sí la plaza Rembrandt. Así, de espaldas a Thorbeckeplein, podrán ver seis puentes sobre el Reguliersgracht y contemplando el Herengracht a su izquierda, otros seis puentes. Dos puentes más son visibles a la derecha y el puente número quinces, es sobre el que usted está contemplando la panorámica. Será fácil encontrar el punto exacto, ya que habrá alguien tomando la famosa foto.
Lo ideal es llegar a este último punto al anochecer, ya que los puentes cobran nueva vida gracias a la acertada iluminación. Los cientos de luces que adornan los puentes, crean una fabulosa postal.nbsp; Un lugar ideal para los más románticos.
El recorrido es cortito, no más de 2 kilómetros, pero si prefieren ver estos puentes sin demasiados esfuerzos, pueden tomar un barquito y surcar los canales pasando por debajo de estos puentes.
EL PATIO BEGIJNHOF
Todos merecemos un respiro en Ámsterdam. En ocasiones, necesitamos descansar de los numerosos estímulos que nos provoca pasear por una ciudad tan maravillosa. En otras ocasiones, nos apetece no estar tan pendientes del ir y venir de los cientos de bicicletas que encontramos a nuestro paso. ¡Puede llegar a ser una locura Pero… ¡esto es Ámsterdam Ya comprobarán que la gran parte de los holandeses utiliza la bici como vehículo principal, especialmente en las ciudades.
Pues bien, hemos pensado en un lugar ideal para alejarnos por un momento del bullicio de la ciudad, además, es un lugar súper céntrico, por lo que seguro que no se tienen que desviar de su paseo.
¡Vamos al Begijnhofnbsp
El Begijnhof es un pequeño y tranquilo barrio situado al ladito de la animada plaza Spui.
Es un lugar muy especial, ya que fue construido como residencia para monjas beguinas. Realmente es un compacto conjunto de elegantes casitas muy cuidadas y con pequeños jardines en los que se respira paz y tranquilidad.
Este barrio fue fundado en 1346, para albergar una hermandad femenina católica y laica. Estas mujeres vivían como monjas, pero con mucha más libertad y autonomía. Sufrió varios incendios en el siglo XV, aunque poco después se reconstruyó. Durante siglos, las beguinas han estado viviendo en este idílico entorno. La última falleció en 1971. Hoy en día las casas siguen habitadas, pero ya no por estas comunidades.
El conjunto destaca por ser un testimonio del pasado, por su arquitectura y porque encontramos ¡La casa más antigua de la ciudad Situada en el número 34, es conocida como la Het Houten Huys. Esta casita es una de la dos que conserva su fachada de madera, en toda la ciudad. Hay que tener en cuenta que ya en el año 1521, se prohibió construir con madera para evitar los incendios.
El lugar también alberga la antigua iglesia católica, ahora protestante, de Engelse Kerk. Llegó a ser la primera iglesia clandestina de la ciudad y hoy en día, desde el exterior parece que no es una iglesia, sino dos casas unidas.
Para introducirse en este oasis de tranquilidad, se accede desde la plaza Spui. Tanto el acceso al recinto, como a la iglesia, es gratuito. El horario es de 9.00 a 17.00 horas.
¡Pase y disfrute