SAN MARINO





A VISTA DE CANTERO
Cuando llegamos a San Marino por primera vez, lo primero que nos llamara la atención serán las torres y fortalezas en la parte alta de una montaña, el Monte Titano. A lo largo de la ladera de este monte se encuentra la ciudad de San Marino. Es la montaña más alta de este pequeño país, 775 metros sobre el nivel del mar. En este monte hay 3 picos, y en cada uno de ellos se erige una fortaleza, La Guaita, De La Fratta y Montale. La fortaleza Guaita o también llamada Rocca, Es la más antigua de las 3 fortalezas, pues su época de construcción es el s XI, se encuentra rodeada de una pequeña muralla perimetral con almenas y apoyada directamente encima de una grandísima roca, de ahí su segundo nombre, se construyo básicamente como un puesto de guardia y refugio de los primeros habitantes del Monte Titano. Según la leyenda, fue aquí donde vivió la primera población de San Marino, se cree, aunque no hay ninguna prueba que lo verifique, que los primeros habitantes datan del 301 d.c. cuando un grupo de canteros huyendo de las persecuciones a los cristianos por parte del emperador romano Diocleciano, se refugiaron en la parte más alta e inaccesible del monte, que sería este Monte Titano.
Uno de estos canteros era un tal maestro Marino, quien construyó una pequeña capilla en este lugar. Pronto llegaron otros perseguidos para refugiarse allí también, y poco a poco este territorio se terminó llamando Tierra de San Marino.
Esta fortaleza está muy bien conservada, y lo primero que cruzaremos para entrar será un puente levadizo, con una puerta muy ornamentada. Aunque su interior no tiene mucho que ver, lo espectacular son las vistas que nos dejaran con la boca abierta, pues al llegar a la cima, nos encontraremos en uno de los puntos más altos de la Republica de San Marino. Se puede divisar desde allí, toda la República, caracterizada por los rojos tejados de sus casas, las poblaciones adyacentes y todo el valle.
Si el día está despejado podremos ver los Apeninos, el mar Adriático, Rímini e incluso Ravena. Y cuando estemos admirando todo este territorio…comprenderemos perfectamente porque el famoso cantero Marino, se instaló en este lugar.
SALITA ALLA ROCCA, 61
MONTAÑAS DULCES
Seguramente después de pasear por la ciudad de San Marino, nos apetece tomar algo dulce para reponer fuerzas, y lo mejor y más típico es la Torta Tre Monti cuya traducción literal seria “la torta de las 3 montañas” o la Torta Titano. Son los dulces por excelencia de la ciudad, y totalmente hecho a mano cuya receta es la misma desde hace 70 años. La torta titano, es un dulce de dos capas de masa de almendras amargas y dulces, huevos y miel, horneada y rellena de crema de chocolate. Es un dulce suave y quebradizo, en la boca.
En el primer mordisco llama la atención su dulzor en toda la boca y la suavidad de la masa, luego el sabor de las almendras equilibra la cantidad de azúcar en la masa con un toque amargo. El relleno de chocolate tiene un toque alcohólico. Perfecto para acompañar un café, una te o como desayuno. La Torta Tre Monti se trata de cinco capas de oblea rellenas de crema de cacao y avellanas, recubierta con una corona externa de chocolate negro. Al comerlo la crema del relleno se va deshaciendo suavemente en la boca, sintiendo en un primer momento el sabor tostado de las avellanas y luego el aroma del cacao tanto del interior como del sabor fuerte de la corona externa de chocolate negro.
Estos dulces típicos nacen allá por el 1942, en la ciudad de San Marino, los mayores del lugar aún recuerdan el olor del pan en las calles del centro histórico. El primer fabricante de esos dulces estaba casado con una señora vienesa, que se había refugiado en la ciudad de San Marino por motivos raciales. Y fueron estos orígenes austriacos de la esposa los que seguramente han dado lugar al nacimiento de la Torta Tre Monti, pues la oblea se asimila a los “Gofre” austriacos.
Y para acompañar estos dulces, nada mejor que un vino Moscato di San Marino, que es un vino blanco con al menos el 85 % de uva moscato, adaptado para acompañar estos dulces típicos.
Hoy en día se comercializan en cualquier pastelería, cafetería o incluso supermercados para poder meterlos en nuestra maleta y llevarnos el sabor de San Marino a nuestro hogar.
FUERA IMPUESTOS
Para los amantes de las compras San Marino es ideal, gran cantidad de negocios, de mercadillos y de outlet repartidos por toda la ciudad, hacen de ésta el lugar ideal para comprar recuerdos típicos y no tan típicos. Grandes negocios de perfumes, joyerías, relojerías, artículos en piel y grandes ropas de marca, pero ¿porque son tan baratos aquí este tipo de productos? Pues es un país con una carga de impuestos muy baja, de ahí la gran diferencia entre los productos de San Marino y los de la vecina Italia. Pero a nosotros lo que nos interesa es realmente lo artesanal y autóctono, así que lo mejor es admirar las vidrieras y pequeños talleres artesanales de cerámica pintadas a mano y puntillas y bordados tejidos por las manos de las sanmarinenses.
Tanto la cerámica como los bordados nacen para adornar los objetos de uso cotidiano, telas de vestir como de casa, pero con los años se ha ido extendiendo y se reproducen en objetos siempre más artísticos. Como modelo se toma siempre la historia de la ciudad. Los colores suelen ser ricos y brillantes con fuertes contrastes de sombras y de luces. Hoy en día en muchos de los negocios de la ciudad encontramos a los pequeños artesanos trabajando en sus talleres y podremos verlos, elaborando cerámica, objetos de oro, útiles trabajados en hierro, pero sobre todo refinadas puntillas, eso sí, no nos podemos dejar llevar por los grandes bazares cuya cerámica o bordado es de escasa calidad con precios más bajos, pero de dudoso origen artesanal. Hoy en día estos artesanos no forman parte de la economía de la ciudad, pues son artesanos a muy pequeña escala.
Todos estos trabajos artesanales tienen un simbolismo común, el amor por la ciudad y a la libertad, ya que desde la Edad Media se le otorgo al país la orden de municipalidad y desde entonces San Marino siempre ha sabido mantener su independencia pacíficamente a lo largo de los siglos, por ello es la republica en funcionamiento más antigua del mundo. Los sanmarinenses son muy recelosos de su legado y con tradiciones muy arraigadas, tanto es así, que curiosamente hasta hace unos años ser sanmarinense era muy complicado, pues la ciudadanía solamente se podía transmitir de padres a hijos.
La economía de San Marino proviene sobre todo del sector turístico y comercial, además es un paraíso fiscal a través de los bancos y las entidades financieras que operan desde allí.
UNA BASILICA SIN CRUCIFIJO
Es la principal iglesia católica, y lugar de culto por excelencia de los sanmarinenses y orgullo de estos. Tanto es así, que aparece incluso en la moneda 10 céntimos, y en la mayor parte de las decoraciones o bordados de su artesanía. Aquí se encuentran las reliquias de San Marino Diacono, el patrón de la ciudad y fundador de la misma. (Aquel primer refugiado cantero) Esta edificada sobre una antigua basílica considerada uno de los primeros monumentos cristianos de estilo prerrománico en Italia, pero que desgraciadamente ha desaparecido, construida en estilo neoclásico, recordándonos a un templo griego.
Algo curioso en esta iglesia, es que no hubo crucifijo hasta la visita del Papa Benedicto XVI en 2011. Antes solo estaba la estatua de San Marino presidiendo el altar, con las palabras “libertad, libertad”. Y la verdad es que estas palabras poco tienen de religioso. La devoción a San Marino no es tanto religiosa como simbólica, hacia la libertad del estado, estamos ante el estado más antiguo de Europa, y algo curioso de este estado, es que tiene dos capitanes regentes para realizar las funciones de jefes de estado.
Cada seis meses el parlamento elige dos regentes que ejercerán el cargo a la par durante medio año, la toma de posesión es el 1 de abril y el 1 de octubre, estos regentes, presiden el gobierno y el parlamento. El hecho de que haya dos regentes proviene de la antigua república romana, en la cual había dos cónsules. Justo al lado de la basílica, veremos una pequeña Iglesia, la Iglesia de San Pedro, construida en el 600, en esta iglesia construida en parte excavada en la roca son visibles en la cripta dos nichos que según la tradición son los lechos de San Marino y San Leo.
Cuentan que Giuseppe Garibaldi se refugió en esta pequeña iglesia cuando huida tras la caída de la republica romana, así que no podemos irnos de San Marino sin hacernos una foto en este curioso lugar, un “templo griego”, católico y en el que se venera una imagen que no es la habitual.
PIAZZA DOMUS PLEBIS
UN MUSEO ATÍPICO
San Marino es un pequeño lugar lleno de encantos al aire libre, cuenta la leyenda que esta ciudad fue fundada por el Santo Marino que busco refugio en el Monte Titanio, allá por el año 301 d.c. Es una ciudad medieval que conserva casas antiguas de gran valor histórico y patrimonial, llena de callejones estrechos, escaleras que suben, bajan, cuestas empedradas y bucólicos atardeceres que atraen al año a la ciudad alrededor de 4 millones de turistas, además es una ciudad libre de coches en el centro histórico y todos los visitantes accederán a la ciudad por la puerta de san francisco del s XV. En esta puerta tenemos una placa con una curiosa inscripción que recuerda el castigo al que eran sometidos aquellos que entraban en la ciudad con armas.
Esta puerta era un antiguo puesto de guardia, pues era el único lugar por el que se podía ingresar, de hecho, si pasamos bajo la puerta, y miramos hacia arriba, veremos el lugar por donde al enemigo le tiraban ollas de aceite hirviendo.
¡¡Cualquiera entraba!! Para esos días de mal tiempo, o si prefieres tomarte un respiro de calles empinadas, y pasar un rato divertido te recomendamos un curioso museo, El Museo de las Curiosidades. Que no te asuste la palabra museo porque realmente disfrutaras en este lugar, es un museo pequeño y visitable en unos 30 minutos aproximadamente con una gran colección de objetos extraños de todas partes del mundo, invenciones, récords Guinness y peculiaridades junto con sus historias.
Está estructurado en 3 pisos que subiremos en ascensor y durante nuestra visita iremos bajando hasta finalizar en la calle. Podemos encontrar artículos muy curiosos como una trampa para pulgas, el hombre más gordo del mundo, la mujer más pequeña del mundo, un curioso reloj de nariz, etc. es decir, está lleno de excentricidades y rarezas varias.
Tiene un precio de 7€ Salita Alla Rocca 26,
A la caza del tesoro
Estamos ante un pequeño país de tan solo 61 km² y totalmente rodeado de otro, Italia, como si de una isla se tratara en medio del océano. ¿Tiene entonces fronteras? ¡¡claro!! Tiene fronteras, pero debido a un acuerdo con Italia no hay controles fronterizos, considerándose que Italia está en el espacio fronterizo italiano, siempre y cuando no se estés más de 10 días en este país, no debemos de justificarlo de ninguna manera ni pasar puestos fronterizos. Los habitantes de San Marino tienen incluso pasaporte propio, hablan italiano, pero un dialecto llamado emiliano-romañol, por la provincia italiana Emilia-Romaña, la cuál es vecina.
Italia pertenece a la unión europea, sin embargo, San Marino, no, pero esto no le impide utilizar el euro como moneda, y esto se debe a un acuerdo bilateral entre San Marino e Italia y a pequeñas excepciones de carácter económico que hace la unión europea con determinados territorios. Así pues, San Marino acuña moneda propia, en las mismas fábricas en las que se fabrican los euros italianos. Las monedas de euro de San Marino simbolizan los monumentos principales de la ciudad, como las 3 torres, el Palazzo público, la estatua a la libertad… etc. Estas monedas son muy difíciles de conseguir, pues al ser un país tan pequeño acuña muy pocas, así que, uno de nuestros pequeños retos, es llevarnos una de estas monedas de recuerdo.
En los negocios las podemos encontrar en lotes, pero será más valorado y nos la llevaremos como moneda de la suerte si nos la entregan en algún negocio. ¿Lo conseguiremos? ¿Hacemos una caza del tesoro? Y ya que de retos hablamos, vamos a por otro un poquito más fácil pero no menos curioso. ¿Porque no llevarnos como recuerdo en nuestro pasaporte un sello de entrada a este país?
Pues podemos hacerlo, a pesar de que no es obligatorio pasar control de ningún tipo, si nos acercamos a la oficina de turismo, nos sellaran el pasaporte con este sello del quinto país más pequeño del mundo y el estado soberano más antiguo de Europa. Eso sí, por el módico precio de 5€.
OFICINA INFORMACION Y TURISMO
CONTRADA OMAGNANO 20
DESFILE DE COLORES
Seguramente a lo largo de nuestro recorrido por San Marino, hemos pasado varias veces o hemos visto la maravillosa Plaza de la libertad, ya sea por las magníficas vistas que se ven desde este punto o para admirar el Palazzo Publico. Esta plaza está construida encima de los antiguos depósitos de agua de lluvia que abastecían en la antigüedad a los habitantes de San Marino.
En el centro de la plaza de la libertad se encuentra una estatua de mármol de carrara blanco, es una mujer guerrera que avanza con fuerza afirmando la libertad con la bandera en su mano derecha, su corona lleva tres torres que representan las del castillo de la ciudad.
Pues en esta plaza no te puedes perder el cambio de guardia, este es muy colorido y con un horario muy preciso durante los meses de verano. Pues a partir de las 14;30 y cada 30 minutos podemos ver el ritual del cambio de La Guardia di Rocca. Los encargados de este cambio de guardia es La Guardia di Rocca, que son los encargados de presidir las sedes institucionales más importantes, además de ofrecer un servicio de centinelas, y de ahí que hagan el cambio de guardia en este lugar.
Estos llevan un uniforme muy particular y colorido de origen muy antiguo, la chaqueta es de verde oscuro y lleva detalles en blanco y rojo, y sus pantalones rojos con una banda blanca y verde que hacen que sea un desfile realmente lleno de color.
En la cabeza llevan en algunas ocasiones un kepi o gorro con un pompón rojo o un casco con plumas blancas y rojas, vamos, un despliegue de color cada media hora que no podemos dejar de ver. Pero ya que de uniformes coloridos hablamos, no debemos de dejar de mencionar el curioso color de las Fuerzas Policiacas, encargadas del tráfico y de los turistas. Su uniforme por muy extraño que nos parezca es de color amarillo intenso en la camisa y azul marino los pantalones.
Verdaderamente cuerpos militares bañados en color.
DE SANTOS A BRUJAS
Y ahora nos vamos a pasear, comenzaremos paseando con santos y terminaremos paseando con brujas. Para ello necesitaremos alrededor de una hora a nuestra disposición. Para entrar en la zona histórica, lo más común es cruzar la Puerta se San Francisco, nada más cruzar la puerta nos encontraremos el museo de la Tortura, y vaya… claro que será una pequeña tortura el ¡subir todas las cuestas de la ciudad!
Continuamos subiendo por vía Basilicus y pasaremos la iglesia de San Francisco, el santuario más antiguo de la república, llegaremos entonces a la Piazza de la Libertad, que es una de las plazas más fotografiadas de la ciudad, con su Palazzo Publico, sede del gobierno. Subiremos por la contrada del collegio hasta llegar a la Piazza Titano, donde nos encontraremos El Museo Estatal, que cuenta la historia y leyenda de San Marino.
Continuamos por la misma calle siempre en cuesta ascendente y llegaremos hasta la Basílica di San Marino con los restos del fundador de la ciudad en su interior. Finalmente, y siguiendo siempre nuestro camino ascendente llegaremos a la Torre Guaita, la más antigua de las fortalezas de San Marino. Por supuesto al asomarnos a sus torreones o sus murallas, nos quedaremos sin aliento. Y no solo por el fatigoso camino de ascenso, sino por las espectaculares vistas que se verán, pero nuestro paseo no termina aquí, porque es entonces cuando llegaremos al Passo delle Streghe o paso de las brujas, que es un pequeño sendero, sobre el acantilado que une las tres torres del Monte Titano, y aquí existe una leyenda que dice:
que en época medieval, la princesa era una bruja y todas las noches iba al camino de las brujas y que su cabello castaño se convertía en pelaje blanco de gato a la luz del día.
En este sendero muchas niñas realizaban ritos extraños con hierbas, maderas, piedras y plantas, una noche, como tantas otras de luna llena, las niñas iniciaron sus inofensivos ritos, un soldado paso por el camino y vio a las niñas cantar. Se escondió detrás de un arbusto, mientras tanto las niñas, con los primeros rayos de sol regresaban a sus hogares en forma de gatos blancos y negros.
La princesa se quedó un rato más y el soldado decidió decirle que la amaba y que entendía que las brujas no eran malas. La princesa correspondería a el amor del joven, así que todas las noches se veían y al llegar la luz del día, tenían que separarse, hasta que una noche, los soldados llegaron al camino para matar a las brujas, pero la princesa se salvó porque el soldado dio su vida por ella. Ella, rota de dolor, se arrojó desde los muros del castillo y dejo escapar un grito tan desgarrador y estridente que despertó a su padre.
A partir de ese momento su padre prohibió la caza de brujas. Los locales dicen que aun hoy, a las cinco de la mañana en las frías noches de invierno se sigue escuchando el llanto desesperado de la niña en el sendero de las brujas.
Billete de Rocca Cesta + Torre Guaita 4,50
TORRE GUAITA. SALITA ALLA ROCCA 61
“UN CAFE CORREGIDO”
Uno de los lugares sin duda para descansar y dejarnos embrujar por la atmósfera de la ciudad es la plaza de la libertad. Allí nos encontramos una pequeña plaza prácticamente rectangular en donde se emplaza el palazo público, con su hermosa torre del reloj, un edificio administrativo y además sede de los principales organismos institucionales donde se desarrollan las ceremonias oficiales. La fachada esta ricamente decorada con símbolos de la ciudad.
En otro de los lados que rodean la plaza, nos encontramos el Palazzo delle Poste que data del s XIX y en el centro una estatua dedicada a la libertad, esta pequeña plaza tiene una serie de terrazas ideales para tomarnos una mistra, además de admirar el espectacular paisaje que tenemos frente a nosotros. La mistra es un licor que durante el siglo XVIII los venecianos exportaron de Grecia y lo llevaron a su patria bautizándolo con el nombre de la ciudad conquistada llamada Mistra. Desde aquel momento se convirtió en el licor por excelencia de la Serenísima. Otra versión del origen de esta bebida dice que lo han traído los pescadores que desde el cercano puerto de Ancona viajaban a la ciudad griega de Mistra y que allí tomaban el famoso ouzo griego, el cual lo trajeron a su país mejorando la receta con ingredientes de la zona.
El mistra tiene un sabor seco y es ideal para ponerle al café, se puede también tomar solo, y es muy usado en la cocina, en los bizcochos o en la macedonia de frutas, obteniendo así ese sabor anisado característico del licor. El mistra es un licor hecho a base de semillas de anís y de hinojo, algo básico en la cocina de la zona. Se prepara dejando en infusión las semillas durante largo tiempo, hasta que adquieran ese perfume característico.
Este licor se utilizó durante finales del ochocientos para los pastores trashumantes enfermos, esta zona de Italia recupero esta receta y la mejoro, dando lugar a una de las bebidas más famosas de la ciudad de San Marino. Antiguamente era un producto que solamente se producía en casa, pero en la actualidad lo podemos encontrar en cualquier supermercado. Así pues, debemos si o si pedirnos un “café corretto” que no sería otra cosa que el café típico italiano, ese café fuerte italiano que prácticamente solo moja el fondo de nuestra tacita y al que le ponen unas gotitas de mistra, cuya traducción seria “café corregido” que nos hará retomar energías para seguir nuestro recorrido de ascensos y bajadas por este pequeño país.
PIAZZA DELLA LIBERTA