SANTIAGO DE CUBA





UN HISTÓRICO MIRADOR MUY ACTUAL
En el litoral más meridional y oriental de la mayor isla de las Antillas se encuentra Santiago de Cuba, la segunda ciudad del país en población y en economía. Fue fundada en el año 1515 por el colonizador español Diego Velázquez de Cuéllar, que fue el primer gobernante de Cuba. Precisamente a esta importante figura del pasado de la isla está dedicado el mejor mirador de Santiago de Cuba… ¡el Balcón de Velázquez!
En la céntrica calle Corona encontraremos un almenado edificio que nos invita a cruzar su planta a través de tres elegantes arcos. Tras hacerlo, se muestra ante nosotros una impresionante terraza que se asoma a la ciudad de Santiago y a su bahía. Se trata del Balcón de Velázquez, un mirador elevado sobre un histórico punto de la ciudad. Completamente adaptado a la topografía de la ciudad, este mirador se eleva unos ocho metros sobre el nivel de la calle, lo que nos permite disfrutar de unas soberbias vistas de los tejados de la ciudad con la bahía de fondo.
El edificio que admiramos hoy en día ha vivido diferentes transformaciones a lo largo de su historia. Fue construido a mediados del siglo XVI como primer baluarte de defensa de la ciudad, con la finalidad de poder otear el tráfico marino y evitar ataques sorpresas de piratas. Aún conserva restos de sus muros originales, cuyas piedras fundacionales se pueden ver y tocar, integradas perfectamente en la construcción actual.
Entre las funciones de su pasado también destaca la de cuartel a principios del siglo XX y, gracias a documentos conservados, se sabe que su aspecto era defensivo y contaba hasta con aspilleras. En el año 1950 surgió la idea de transformar el edificio militar en un mirador dedicado al conquistador español y que llevase su nombre.
Y así, en 1953 fue inaugurado el Balcón de Velázquez, una extensa terraza que domina la ciudad aprovechando su elevada situación y decorada con una exquisita colección de escudos, farolas y una labrada herrería. Además, haciendo homenaje al pasado santiaguero, la construcción cuenta con unos grandes medallones de bronce que representan a figuras importantes de su historia como el indio Guamá, Hernán Cortés o el propio Diego Velázquez de Cuéllar.
En la actualidad, este restaurado mirador recibe diariamente muchos visitantes que quieren disfrutar de las increíbles vistas que ofrece. Bajo su terraza se extiende todo un anfiteatro santiaguero teñido del rojo de sus tejados, del azul del Mar Caribe y del verde de sus sierras. Además, durante los últimos años acoge actos culturales como obras de teatros, conciertos o desfiles de moda.
¡El Balcón de Velázquez, todo un mirador histórico actualizado para el presente!
El Balcón de Velázquez
Confluencia calles Corona y Bartolomé Masó (antigua calle San Basilio)
Santiago de Cuba
"LOS MEJORES HELADOS DEL MUNDO”
Dicen que Santiago de Cuba es como una gran fábrica de fuego donde se elabora el calor que luego se exportará al resto de la isla. Y es que en esta ciudad los inviernos son calurosos y los veranos son muuuuuy calurosos... ¡Si Cuba es puro calor, Santiago ya es puro fuego! Pero no se preocupen, porque en estas líneas les vamos a proponer una estupenda manera de mitigar la canícula santiaguera. Y les va a gustar tanto nuestra propuesta que van a querer repetir, y hasta tripitir…
¡Vengan con nosotros a probar “los mejores helados del mundo”! En Cuba existe una cadena de heladerías llamada Coppelia, muy popular entre los cubanos y muy célebre entre los turistas. Su fama se debe a lo riquísimos que son sus helados, a la gran cantidad de sabores y de diseños que ofrecen y sobre todo, a lo baratísimos que son. Y es que, para que se hagan una idea, una bola de helado ronda los 20 céntimos de euro…
Todo comenzó en 1966, año en el que se fundó en La Habana la primera heladería Coppelia. Siempre se supo que Fidel Castro fue un amante de la gastronomía, y en especial, de la relacionada con los productos lácteos. Es por ello que el comandante hizo traer a Cuba la mejor maquinaria de hacer helado de toda Europa para que fabricase los helados en Coppelia.
Los helados de dicho establecimiento resultaron tan sumamente buenos que su fama creció y creció. A lo largo de los años se fueron abriendo diferentes sucursales de Coppelia por toda la isla, y por supuesto, una de sus heladerías abrió en Santiago.
Los cubanos siempre han dicho que son “son los mejores helados del mundo”, frase un poco exagerada que disculpan terminando con la broma “...si no has probado otros antes…”. Pero la verdad es que son muy ricos, muy variados y (repetimos) muuuuy baratos. Y teniendo en cuenta el calor de Santiago, ¡resultan obligatorios! La heladería Coppelia de Santiago se encuentra en el corazón de la ciudad, muy cerca de la Plaza de Marte. Según cuentan los mejores expertos heladeros, de todas las Coppelias de la isla, la de Santiago es la que hace los helados más ricos.
Además, en el año 2020 fue totalmente remodelada y desde entonces ofrece el doble de plazas. ¡Así no hay que esperar tanto para hacerse con una mesa donde disfrutar de nuestras bolas de helado! Hay que añadir además que el nuevo establecimiento es toda una joya del modernismo, digno de ser visitado.
¡Marchando dos bolas de chocolate con bizcocho! ¡Y tres de fresa!
Heladería Coppelia La Arboleda
Avenida Victoriano Garzón
Santiago de Cuba 90100
UNA CALLE MUY ENRAMADA
La arteria comercial de Santiago de Cuba por excelencia se llama calle José Antonio Saco. Con este nombre la encontrarán en los mapas, pero absolutamente todo el mundo la conoce como calle Enramadas. Este paseo y sus calles adyacentes cuentan con una gran actividad constante justificada por la enorme cantidad de tiendas, de mercados y de restaurantes concentrados en esta zona. ¡Recorramos juntos la calle santiaguera más famosa! Enramadas es la calle más larga de Santiago de Cuba, con casi tres kilómetros de longitud.
Su parte más comercial y popular comienza en el Paseo Marítimo y, atravesando la ciudad, llega hasta la Plaza de Marte. Todo un recorrido lleno de vida propia y dueño de un flujo constante de santiagueros y de visitantes que invita a unirse a este seductor ir y venir. Recorriendo esta colorida arteria podemos conocer la ciudad mientras hacemos todas las compras que necesitemos.
A pesar de ser la más concurrida y populosa, esta calle provoca sensación de amplitud gracias a los cinco metros de anchura que posee, con extensas zonas peatonales. Es todo un placer caminar por Enramadas mientras se disfruta del mágico entorno que crean sus comercios, sus cines, sus mercados, sus bancos, sus hoteles y sus restaurantes. Sus preciosos edificios rehabilitados de aspecto colonial se fusionan con modernas construcciones más atrevidas.
A lo largo de su historia, esta calle ha tenido muchos nombres oficiales diferentes, pero ninguno ha podido competir con el sobrenombre de Enramadas. Este popular nombre, que ha sobrevivido hasta la actualidad, tiene su origen en la gran cantidad de hojas de palma y de coco que cubrían su suelo durante la procesión católica del Corpus Christi, dejando su calzada “enramada”.Paralela a Enramadas existe otra calle peatonal de obligada visita, también llena de comercios y de ambiente.
Se trata de la calle Tamayo Fleites, conocida como el Callejón del Carmen, cuyo encanto reside en que está cubierta por una gran cantidad de paraguas de colores que además de una buena sombra, le dan un fotogénico aspecto.
Y dentro de los comercios de la zona que rodea Enramadas, no podemos dejar de citar una de las tiendas más icónicas de Santiago de Cuba. Entrar en la librería La Escalera es una cita obligatoria para muchos visitantes que quieren empaparse del mundo de la Revolución. Se trata de un pequeño rincón totalmente invadido de aroma a libro antiguo en el que se puede encontrar todo tipo de publicaciones sobre la historia de Cuba, en especial de la Revolución. Este peculiar comercio, abarrotadísimo de libros y de nostálgicos carteles, es el lugar perfecto para terminar nuestro “enramado” paseo de compras.
Calle José Antonio Saco (Calle Enramadas)
Santiago de Cuba
Calle Tamayo Fleites (Callejón del Carmen)
Santiago de Cuba
Librería La Escalera
264 Calle Heredia
Santiago de Cuba
EL EPICENTRO HISTÓRICO DE LA CIUDAD
Si hay un lugar en Santiago de Cuba lleno de edificios icónicos para fotografiar es el Parque Céspedes, uno de los espacios principales de la ciudad declarado además Monumento Histórico Nacional. Rodeado de importantes construcciones históricas, este parque es un constante punto de encuentro de santiagueros y de turistas, tanto de día como de noche. Es el lugar perfecto para llevar retratada una importante parte de la historia de Cuba a través de inmortales fotografías.
Este amplio parque de planta cuadrada posee, tanto a lo largo de su perímetro como también en su parte central, bajos muros con rejas que hacen las veces de bancos. Estos socorridos asientos suponen el lugar perfecto para tomar un pequeño descanso mientras se respira la gran carga histórica que todavía fluye de los edificios que rodean la plaza. Para comprender el poder histórico del parque, empezaremos por observar el Ayuntamiento, el edificio blanco con balcones azules y tejados rojos que reproduce con sencillez los colores de la bandera de Cuba.
La simplicidad de su construcción no nos debe engañar, ya que su sencilla arquitectura fue el escenario de uno de los acontecimientos más importantes del país. Desde su balcón principal, Fidel Castro proclamó el triunfo de la revolución y el comienzo de una nueva era para Cuba a través de una declaración de victoria que tuvo lugar el día 1 de enero de 1959, y que constituyó el primer discurso del comandante. Incluso declaró a Santiago capital provisional de Cuba.
Con este hecho, comprobamos que Santiago de Cuba fue parte fundamental en la Revolución Cubana, periodo que queda rememorado en los muchos museos que hay en la ciudad. Hablando de museos, a la izquierda del Ayuntamiento encontramos un bello edificio de estilo andaluz. Se trata de la casa del fundador de la ciudad, Diego Velázquez de Cuéllar. Construida en el año 1522 es la casa más antigua de Cuba que aún se mantiene en pie. Hoy en día acoge el Museo de Ambiente Histórico Cubano, que exhibe tesoros de la historia del mueble en Cuba.
Y presidiendo la plaza nos espera su gran joya, la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción. El templo actual es de principios del siglo XIX, y su magnífico aspecto se debe a una restauración que tuvo en el año 2014. Lo más espectacular de esta catedral son sus dos torres neoclásicas flanqueando un grandioso ángel que, con sus alas abiertas, parece protegernos desde las alturas. Por cierto, la visita a su campanario está permitida y las vistas son magníficas...
Un balcón cargado de historia revolucionaria, la casa más antigua de Cuba, un ángel protector, un campanario con vistas… ¡cuántos protagonistas para fotografiar en el Parque Céspedes!
Parque Céspedes
Santiago de Cuba Ayuntamiento de Santiago de Cuba
Calle Francisco Vicente Aguilera
Santiago de Cuba Museo de Ambiente Histórico Cubano / Casa de Don Diego Velázquez
Calle Francisco Vicente Aguilera
Santiago de Cuba Catedral de Nuestra Señora de la Asunción
Calle Santo Tomás
Santiago de Cuba
LA APOTEÓSICA PLAZA DE LA REVOLUCIÓN “Colosal”
Esta es la primera palabra que aparece en la mente del visitante cuando ve por primera vez la Plaza de la Revolución de Santiago de Cuba. Y es que realmente en esta plaza todo resulta colosal, tanto las dimensiones de su explanada como el tamaño de su estatua principal. ¡Ambas son gigantes! La Plaza de la Revolución se encuentra ubicada en la entrada norte de la ciudad de Santiago de Cuba, muy cerca de las facultades. Fue inaugurada en el año 1991 por Fidel Castro, constituyendo la obra monumental más relevante erigida en Santiago en todo el siglo XX.
Posee dos espacios distintos totalmente diferenciados. Uno es exterior, destinado en su totalidad a acoger grandes concentraciones de personas, y el otro es interior y comprende salas para múltiples actividades. Recorramos estos dos espacios para conocerlos mejor. ¡Prepárense para ver algo diferente! El extenso espacio exterior tiene a su vez varias zonas y cada cual resulta más espectacular.
Posee una amplia explanada con capacidad para acoger unas 150.000 personas. A un lado encontraremos una ancha escalinata, en cuyo alto reposan los tres monumentos claves y más icónicos de la Plaza de la Revolución. ¡Son pura apoteosis! De los tres monumentos, el que más impresiona por su delirante tamaño es una estatua ecuestre del General Antonio Maceo.
¡Mide 16 metros de altura! Y para resaltar aún más su poderío, el caballo está elevado solo sobre sus dos patas traseras… ¡Resulta imponente! Esta colosal estatua, llamada “Titán de bronce”, es la más grande del país y hace homenaje a uno de los héroes cubanos más importantes. Este general se alzó contra el ejército español en la insurgencia conocida como Protesta de Baraguá, acontecida en 1878.
Y haciendo honor a ese alzamiento y rodeando la gran estatua encontramos 23 enormes “machetes” metálicos que emanan del suelo simbolizando el espíritu independiente cubano. Y ahí mismo, la“Llama Eterna”, siempre encendida en memoria de los mártires caídos en la lucha. Una gigante tribuna, sede de importantes desfiles y actos políticos, termina de completar el conjunto monumental exterior.
En la zona subterránea de la Plaza de la Revolución hay varios salones de exposiciones, entre los que destaca el Salón del Protocolo, utilizado para actividades culturales y científicas. Este salón destina un espacio para la Exposición Holográfica, que muestra imágenes ópticas tridimensionales de objetos relacionados con la Revolución y con el General Maceo.
Esta grandiosa plaza nos ofrece la oportunidad perfecta para profundizar en una parte importantísima de la historia de Cuba mientras se comprueba la magnitud de los apoteósicos homenajes que la nación cubana rinde a sus héroes.
Plaza de la Revolución (Complejo Monumental General Antonio Maceo Grajales)
Avenida de las Américas con Calle 9
Santiago de Cuba
PERDERSE ENTRE LAS CALLES DEL BARRIO DEL TÍVOLI
Sobre una colina que mira hacia la bahía de Santiago se asienta el Barrio del Tívoli, el lugar perfecto para zambullirse en la esencia santiaguera a la vez que se disfruta de unas excelentes vistas sobre la rada. Les animamos a perderse entre las empinadas calles de este barrio que mira al mar. Recorriendo sus lomas y disfrutando de su ambiente distendido, conocerán el verdadero espíritu de Santiago. Podrán comprobar cómo, camuflada en sus callejones y en sus gentes, reside el alma verdadera de la ciudad.
De hecho, el emblemático Barrio del Tívoli es el más auténtico y el más castizo de Santiago de Cuba. Los orígenes del Barrio del Tívoli datan de principios del siglo XVII y sus primeros habitantes fueron españoles de pocos recursos y criollos recién llegados a la ciudad. A finales del siglo XVIII fue habitado por una gran cantidad de colonos galos y de esclavos que llegaron huyendo de la vecina isla de Haití al estallar la primera sublevación haitiana de esclavos. De ahí la gran influencia francesa que tiene el barrio y que todavía se percibe en su arquitectura, en las tradiciones de sus habitantes y hasta en su nombre…
Y es que su denominación proviene de un café-concierto que abrieron los franceses en la zona con el nombre de Le Tívoli, extendiéndose más tarde este nombre al barrio entero. El acceso más icónico al Barrio del Tívoli se realiza subiendo la famosa Escalinata del Padre Pico, y tras hacer este pequeño esfuerzo, ya estarán en la“puerta de entrada” al barrio. Las escaleras llevan el nombre de un clérigo que ayudó muchísimo a los pobres en el siglo XVIII.
Sus anchos escalones son un lugar ideal para disfrutar del atardecer al son de la música de los numerosos artistas que se reúnen cada tarde en ellos, siendo uno de ellos durante mucho tiempo el ya desaparecido Compay Segundo. Tras subir las escaleras comienza la inmersión en la esencia del barrio. Enseguida sentirán la hospitalidad de sus vecinos y la interesante mezcla de culturas que existe en el ambiente.
Esta amalgama de costumbres define su folclore y es la causante de que en sus fiestas de carnaval aún convivan tradiciones paganas africanas con bailes de salón franceses. ¡De hecho, este colorido barrio es la cuna del importante Carnaval de Santiago! Entre sus calles encontrarán también la Casa-Museo de Fidel Castro, en la que viviódurante dos años siendo estudiante, y también el Museo de la Lucha Clandestina, que ensalza la lucha contra el dictador Batista. Pueden acabar la visita al barrio en la Casa de las Tradiciones y vibrar al son de genuinos artistas cubanos.
Recorran sin miedo estas calles que vieron nacer a tantos músicos, suban y bajen por sus seguras calles de vivas aceras, disfruten de sus vistas y de su relajado ambiente… Tras ello, ¡ya podrán decir que han sucumbido al alma santiaguera! ¿Se atreven a sentirla tan de cerca…?
Escalinata del Padre Pico
Calle Hospital
Santiago de Cuba
Museo de La Lucha Clandestina
Calle Santa Rita
Santiago de Cuba
Casa-Museo de Fidel Castro
Calle General Jesús Rabi
Santiago de Cuba
Casa de las Tradiciones
Calle General Jesús Rabi
Santiago de Cuba
¿UN DIOS ROMANO EN SANTIAGO DE CUBA?
Santiago de Cuba fue la primera capital del territorio colonial de la corona española. Esta importancia acompañó a la ciudad a lo largo de toda su historia y fueron muchos sus edificios y espacios primigenios que quedaron impregnados por dicha relevancia. Entre los muchos lugares que reflejan el importante pasado de Santiago de Cuba, destaca una plaza que marca su paisaje urbano desde el siglo XVIII.
En uno de los puntos más elevados de Santiago de Cuba reposa la Plaza de Marte, un bello espacio perfecto para encuentros actuales pero que guarda en su pasado hechos de gran impacto social. Desde el momento de su creación en lo alto de un promontorio, la Plaza de Marte ejerció como límite entre la añeja villa originaria y la nueva urbe que fue creciendo con el tiempo.
Pero el hecho más importante de su pasado reside en que fue el lugar elegido por las tropas españolas para realizar ahí sus entrenamientos militares. Esta es la razón que explica que “Campo de Marte” fuese el primer nombre que tuvo el espacio, haciendo honor al dios romano de la guerra.
Siguiendo la costumbre de la antigua Roma de bautizar espacios con nombres de sus dioses, este campamento de ejercicios bélicos adoptó esa denominación que aún permanece en nuestros días, a pesar de que ya no sea un lugar militar… Con el paso del tiempo, el primigenio campo de entrenamiento militar fue transformando su configuración y las funciones de su uso. Durante el siglo XIX, este espacio vivió una de sus etapas más oscuras ya que fue el lugar donde los españoles ejecutaban a los procesados por insurrección…
¡Impresiona conocer que estos hechos sucedieran en un lugar que resulta tan agradable en la actualidad! Desde el año 1899 su nomenclatura oficial es de Parque de la Libertad, pero este cambio de nombre resultó totalmente infructuoso. Debido al fuerte arraigo popular, para todos los santiagueros este espacio es y será siempre la Plaza de Marte.
¡Incluso en las guías turísticas y en los mapas aparece como Plaza de Marte! Actualmente abarca un espacio de unos 5000 metros cuadrados en el que confluyen importantes avenidas santiagueras. Un imponente obelisco de veinte metros de altura preside la plaza, custodiado por cuatro cañones de bronce. Se trata de la Columna de los Veteranos, homenaje a todos aquellos que lucharon contra el ejército español para lograr la independencia de Cuba.
El conjunto escultórico de la plaza se completa con varias estatuas de figuras históricas y con grandes columnatas. Todo esto rodeado de muchos bancos, de seis jardines y de frondosos árboles que proporcionan descanso, frescor y sombra.
Con una dura historia en su pasado, la Plaza de Marte supone para la ciudad mucho más que un agradable sitio donde descansar…
¡Es el símbolo de su independencia!
Plaza de Marte (Plaza de la Libertad)
Calle Pérez Carbó esquina con Calle Francisco Vicente Aguilera
Santiago de Cuba
EL “MALECÓN” SANTIAGUERO
En el año 2015 se celebró el 500 aniversario de la fundación de Santiago de Cuba. Para celebrar un evento tan importante se realizaron muchísimas mejoras en toda la ciudad. Estos cambios no sólo supusieron un gran progreso en las infraestructuras y en la arquitectura de la urbe, sino que también implicaron un cambio de mentalidad y de costumbres en los santiagueros.
Sin duda, la transformación más importante que tuvo Santiago con motivo de la celebración del V Centenario de su fundación fue el hecho de abrir la ciudad al mar. Y es que, aunque hoy nos parezca mentira, la conocida como “Capital del Caribe” hasta hace muy poco tiempo vivía de espaldas a su rada a pesar de ser una urbe marinera.
¡El santiaguero apenas conocía y disfrutaba de su bahía! Esto no tenía mucho sentido, así que se decidió dar un giro total a esta situación. ¿Cómo lo consiguieron? Con la construcción de un magnífico paseo que bordease la zona de la ciudad en contacto con la bahía. ¡Y así nació el Paseo Marítimo de la Alameda! La inauguración oficial del Paseo Marítimo de Santiago tuvo lugar durante los festejos del 500 aniversario. A partir de entonces, este paseo se disfruta hasta la saciedad a la vez que embellece la bahía y la ciudad.
Las obras del Paseo Marítimo no sólo se centraron en la propia rambla, sino que se urbanizaron y mejoraron áreas colindantes que formaban parte de una zona histórica caída en el olvido y que rozaba casi la decrepitud. Un nuevo espíritu de progreso y mejora impregnó toda la zona. El resultado final fue formidable y consiguió que el santiaguero se reconciliara con su bahía. Su creación consiguió llevar un nuevo brillo a una zona que estaba apagada. Hoy en día es el lugar de recreo preferido para muchos santiagueros y turistas. Es perfecto para dar un paseo, para ver los barcos, para disfrutar del atardecer caribeño o para relajarse tomando algo en las cervecerías y en los restaurantes que encontraremos en las cercanías.
El Paseo Marítimo de Santiago tiene zonas recreativas, jardines, bancos y también acoge las icónicas letras amarillas que forman la palabra “Cuba” que son el marco perfecto para una fotografía. Tiene además un pequeño murete que se asoma al mar, por lo que son muchas las personas que llaman a este paseo el Malecón de Santiago. Pero nada que ver con el Malecón de la Habana, ya que en Santiago el muro es totalmente secundario y la importancia del lugar reside en el propio paseo y en el parque que lo conforma, un lugar siempre lleno de vida y de alegría.
Respiren la brisa caribeña recorriendo el Paseo Marítimo de Santiago, un lugar creado para el disfrute de todos, cuya construcción fue un acierto para el turismo y sobre todo, para los santiagueros.
Paseo Marítimo de la Alameda
Santiago de Cuba
UN FRESCO VERGEL
Muy cerca del Parque Céspedes encontramos una pequeña plaza que es perfecta para hacer una paradita en nuestra visita a la ciudad y de paso, zambullirnos en su ambiente santiaguero. Fresca, acogedora y muy popular. Así es la Plaza de Dolores, el lugar ideal para reponer fuerzas y donde poder escondernos de las altas temperaturas. En pleno centro histórico de Santiago encontramos la Plaza de Dolores, cuyos orígenes se remontan a los inicios del siglo XVII.
Rodeada de edificios tan antiguos como la propia plaza, este espacio surgió para acoger actividades religiosas al encontrarse frente a la antigua Ermita de Santa Ana. Más tarde pasó a ser punto de venta de productos agrícolas, convirtiéndose en el primer mercado de la ciudad. Tras la posterior creación del Mercado de la Concha, la Plaza de Dolores dejó de utilizarse como emplazamiento de venta y pasó a ser un espacio de esparcimiento y de recreo para los santiagueros.
A su alrededor, la elegante aristocracia de la época fue construyendo sus lujosas viviendas y la zona se llenó de comercios.Actualmente es la segunda plaza en relevancia de la ciudad tras el Parque Céspedes. Tras gozar de muchas remodelaciones, hoy en día es un espacio estrecho y alargado perfecto para un fresco momento de relax. Este parque nos espera con sus numerosos bancos de hierro y de madera y su frondosa vegetación.
Grandes ejemplares de flamboyanes amarillos proporcionan una maravillosa y fresca sombra que hace las delicias de santiagueros y de turistas. Estos árboles, considerados una de las especies con las flores más bellas de la naturaleza, convierten a esta plaza en un verde y refrescante vergel donde huir de la canícula.
Jardines de arbustos, farolas de estilo colonial y suelos con baldosas de cerámica terminan de conformar este parque en el que hoy en día se rinde homenaje al General Francisco Vicente Aguilera, gran patriota cubano presente en la plaza gracias al imponente monumento en su honor. Alrededor de la Plaza de Dolores encontramos edificios de rasgos coloniales y también de estilo ecléctico, entre los que destaca la antigua Iglesia de Nuestra Señora de los Dolores.
Este templo, construido sobre las ruinas de la Ermita de Santa Ana, sufrió un devastador incendio en 1970, tras el cual y aprovechando la espectacular acústica que posee, fue transformado en la Sala de Conciertos Dolores. Pero no solo en la antigua iglesia se escucha música. La Plaza de Dolores posee un ambiente muy pintoresco generado por santiagueros que comparten aquí su música con los visitantes y, entre todos, se crea una especie de hechizo que sobrevuela la plaza al son cubano.
¡Sombra, ambientazo y música en un mismo parque!
Plaza de Dolores
Calle Francisco Vicente Aguilera