VENECIA





360° SOBRE 144 ISLAS
Venecia, una de las ciudades más bonitas e increíbles del mundo, pero también una de las más singulares, ciudad construida sobre 144 islas en el centro de la laguna de Venecia, nos ofrece junto con sus casi 300 canales y más de 400 puentes una estampa imborrable e imperdible. ¿Y de qué manera puedo yo dejar en mi mente o en mi cámara esta imagen espectacular?, pues existen dos formas, una, es subirnos al Campanille y ver desde sus casi 99 metros de altura El Canal de la Giudeca y La Plaza de San Marcos y el otro es el que te proponemos aquí, pero esta vez para admirar una de las vías de transporte más importantes de la ciudad, El Gran Canal.
Esta terraza panorámica a 360º se encuentra en un nuevo centro comercial, llamado FONDACO DEI TEDESCHI. El edificio en sí fue construido en 1228. En aquella época, Fondaco dei Tedeschi era la sede y el almacén de una familia de mercaderes alemanes (Tedeschi). Luego de ser pasto de las llamas en dos ocasiones, en 1506 fue reconstruido en su estado actual, fue aduana durante la ocupación de Napoleón Bonaparte, en 1930 fue objeto de múltiples adaptaciones y mejoras hasta que finalmente en 2009 la familia Benetton decide transformar sus casi 700 m² en un lujoso centro comercial.
El edificio cuenta con 5 plantas y varias ventanas que dan hacia el Gran Canal. En el centro del recinto existe un patio amplio cubierto por un techo de cristal. El centro comercial y su ya famosa terraza panorámica se encuentra al lado del puente de Rialto, así que siguiendo las indicaciones desde la plaza de San Marcos hacia el puente se llega en apenas 10min.
Esta terraza a 360º es uno de los miradores más visitados actualmente y además tienen la particularidad de que es ¡¡gratuito!!, recomendamos hacer la reserva por internet ya que en algunas ocasiones están cerrados por eventos, y sobre todo controlan el aforo.
La reservación la puedes hacer en el siguiente enlace:
https://www.dfs.com/en/venice/t-fondaco-rooftop-terrace
Dirección: Rialto Bridge, Calle del Fontego dei Tedeschi, 30100 Venezia VE, Italia
UN FAST FOOD MUY VENECIANO
Esta vez les vamos a recomendar un tentempié muy popular y característico de Venecia, los famosos: Tramezzini. ¿Pero en que consiste este tentempié? Pues básicamente es un sándwich hecho con un pan blanco sin corteza y relleno de queso, embutidos, verduras y otros ingredientes como atún, huevo, palitos de cangrejo, etc.
Sus orígenes están en Turín, haya por el año de 1925, en donde una pareja de italianos que regresaban de América decide comprar un café; el Caffè Mulassano y es ahí donde surge la idea de adaptar el sándwich americano a su versión italiana. A diferencia de éstos y de otros sandwich en Italia, es que en Venecia El Tramezzino está “preñado", tienen una panza prominente que parece querer explotar en cualquier momento porque contiene un relleno generoso y muy vistoso. El Tramezzino es uno de los descendientes del sándwich nacido en el siglo XVIII , cuarto conde del condado inglés de Sandwich, del que toma su nombre.
El nombre "Tramezzino" se debe al poeta Gabriele D´Annunzio que, durante el período fascista, los bautizó "intramezzo", que lo podemos traducir como: algo en el medio. Y que es un alimento delicioso para consumir entre una comida y otra, un verdadero romper el hambre. Pero es en Venecia, donde el Tramezzino realmente florece, desde ahí empezó a popularizarse dentro de los bares más glamurosos de la ciudad, tomando un lugar importante a la hora del aperitivo y la merienda, convirtiéndose en una verdadera institución y siendo considerado uno de los productos más característicos y representativos del noreste de Italia.
El pan es muy suave, ideal el de leche, no tiene costra y se rellena abundantemente en la parte central, por esta razón tiene una forma redondeada, además, es particularmente húmedo, no solo por el uso generoso de mayonesa, sino también por el clima de la ciudad que lo hace particularmente suave.
Los rellenos más habituales y clásicos son: jamón y champiñones, jamón y alcachofas, jamón y queso, mozzarella y tomate, atún y huevo duro, rúcula y camarón o cangrejo, pollo y lechuga, todo ello con el añadido de mucha mayonesa. Pero las variaciones son infinitas y con el paso de los años los rellenos se han ido ampliando, desde platos típicos de la tradición veneciana, como el bacalao o las sardinas, hasta los más modernos salmón y aguacate. Los venecianos suelen desayunarlo y también se agradece la versión "enrollada" y la de pan integral.
Así que ya sabes, para ese aperitivo o esa merienda, no dejes de probar este tentempié que lo vas a encontrar en cualquier bar de la ciudad. Una sugerencia si eres observador, fíjate bien si en un bar está lleno de gondoleros a la hora del aperitivo o la merienda eso significa que ahí hay buenos ¡¡¡Tramezzini!!!!
¡¡¡¡Buon appetito!!!!
LA VIDA DETRÁS DE UNA MÁSCARA
Una de las artesanías típicas y características de la ciudad de Venecia son sin duda sus máscaras. Todo el mundo quiere llevarse una de recuerdo, ya sea en forma de imán para la nevera, de colgante o simplemente para decorar algún rincón especial en nuestra casa.
Ten en cuenta que mientras más cara sea la máscara más artesanal es.
Actualmente en el mundo globalizado en el que vivimos la gran mayoría de estos recuerdos son hechos en China, por eso te va a llamar la atención, que en algunos puestos callejeros o mercadillos sean mucho más económicas que en las tiendas.
Hoy las podemos encontrar hechas de un sinfín de materiales como la cerámica, el cristal el papel mache, de tela, de encaje, con incrustaciones de piedras ya sea de plástico o de cristal, con plumas e inclusive con apliques de oro o plata. Pero ¿porque son tan famosas las máscaras venecianas? Lo primero que tenemos que saber es que el significado de la palabra máscara es “Persona” en latín y en una obra de teatro se extendía esta palabra para referirse a los personajes de esta, ósea que el sentido principal de la máscara es ocultar la identidad verdadera del portador y representar otra distinta, ya sea un animal, una planta un dios, etc.
Pero fueron los romanos influenciados por la cultura griega que incorporaron el uso de la máscara en las fiestas en honor a Saturno, conocidas como saturnales, fiestas en las que al final se comía y bailaba después de hacer el correspondiente sacrificio al dios Saturno. Aquí valía todo, inclusive que los esclavos representaran a sus dueños. Estas fiestas son los orígenes de los famosos carnavales. Pero hubo un Papa, Pablo II que cansado ya de que estas fiestas se siguieran degenerando, por que recuerden, aquí valía todo…permitió que se siguieran celebrando, pero dándole un sentido más alegórico y artístico, lo que nos llevaría al famoso baile de máscaras que se celebra desde el S. XIV, el actual carnaval veneciano.
Pero no solo las máscaras empezaron a utilizarse en el carnaval, así pues, podemos ver que existía el uso de la máscara para otras actividades diarias, entra las que podemos destacar, la asistencia al baño, si leyeron bien, para ir al baño. Para que las personas tuvieran cierta intimidad se colocaban una máscara, ya que los servicios en los palacios renacentistas, por ejemplo, estaban en áreas comunes en donde pasaba gente así que habría que cubrirse el rostro cuando se iba al servicio para tener un poco de intimidad.
Otro uso cotidiano sería para los enfermeros o médicos de la época, sobre todo durante la peste negra. Las personas que atendían a los enfermos se colocaban una máscara blanca con un gran pico, ahí introducían todo tipo de hierbas aromáticas y de esta manera ayudar a sobre llevar su dura labor, podemos decir que son las antecedentes de las famosas mascarillas quirúrgicas muy de moda a partir del 2020.
También cabe mencionar dos mascaras muy famosas, la Moretta, de color negro y de terciopelo para las damas y la Bauta, blanca con nariz pequeña para los hombres en la que la boca distorsionaba el sonido, sobre todo cuando el caballero quería hacer paseos libertinos o participar en juegos clandestinos, garantizando de esta forma su anonimato.
Así que animarse, y llevarse uno de estos souvenirs tan famosos y populares…
UNA FOTO DESDE EL PARAISO.
Les vamos a proponer una foto de la entrada de uno de los complejos industriales más importantes y bonitos de la antigua ciudad de Venecia y nos estamos refiriendo al Arsenal Naval de Venecia. Ubicado en la parte este de la ciudad, en el distrito (sestieri) Castello, (uno de los 6 distritos en los que se divide Venecia).
Fue durante el S. XVI que este grandísimo complejo industrial tuvo su momento de mayor esplendor, llegó a ocupar 450.000 m², siendo aproximadamente el 15% de la superficie de Venecia y dar trabajo a casi 16.000 hombres.
Sus orígenes son bizantinos del S. VIII, pero ya para el S. XII empezó a construirse como lo conocemos hoy en día. Como nota curiosa le arsenal ya era mencionado en el S. XIII por Dante Alighieri en su famosa obra La Divina Comedia.
Su función original era la de albergar barcos privados, pero en 1320 sufrió una grandísima ampliación lo que favoreció entre otras cosas, la producción en cadena de barcos estatales y mercantes de gran tamaño fue durante mucho tiempo el único lugar en el que se utilizaba este sistema de producción, ya que, en el resto de Europa, la construcción de un navío podía tomar varios meses y aquí podían producir un barco diario. Además de fabricarlos habría que almacenarlos en algún lugar, pues también permitió alojarlos aquí y sobre todo concentrar esta pujante actividad en un mismo lugar. Actividad que no sólo comprendía la construcción de navíos, sino también la producción de armas. Todo ello contribuyendo al desarrollo del poderío naval de la entonces República de Venecia.
Ya en el S. XIX con la invasión de Napoleón Bonaparte gran parte de su estructura fue destruida, la cual se reconstruyo posteriormente para dar paso a la siguiente función o actividad que se desarrolló en sus instalaciones, que fue la de base naval.
En la actualidad ya de esa base naval solo quedan recuerdos, y las instalaciones se destinan entre otras cosas a albergar La Bienal de Venecia y como centro de investigación y preservación de navíos antiguos e históricos.
De todo este complejo que queda actualmente cabe mencionar de manera especial, por supuesto la puerta de entrada, esta puerta principal conocida como Porta Magna o Puerta Grande se construyó en 1460 en estilo renacentista, siendo la primera obra en Venecia construida en ese estilo arquitectónico. Y de esta puerta son notables entre otras cosas, sus 2 torres y 4 leones llamados Los Leones del Pireo, ya que fueron traídos del Puerto del Pireo en Grecia.
De estos cuatro leones destacamos uno de ellos, el que se encuentra a la izquierda que tiene grabado en su cuerpo unas marcas conocidas como runas, que son una especie de escritura utilizada en los países escandinavos, estas en concreto fueron hechas por la guardia de élite del emperador bizantino en el s XI Justo enfrente de La Puerta Grande está el Puente del Arsenal o Puente del Paraíso, construido en los años 30 y desde aquí te recomendamos esa foto maravillosa de toda esta gran puerta renacentista.
Para llegar, es muy fácil desde la Plaza de San Marcos Tomàs dirección este, como si fueras al Palazzo Ducale, sigues todo recto sobre la orilla de la laguna hasta llegar al Ponte San Biasio delle Catene, al llegar ahí, cruzar el canal y tiras a mano izquierda, todo recto al fondo veras, primero El Puente del Paraíso de madera y detrás La puerta Grande.
UNA ESCALERA SORPRENDENTE
La “Scala Contarini del Bovolo” es la escalera de caracol en estilo gótico tardío más impresionante y valiosa de Venecia localizada dentro del Palacio Contarini Del Bovolo. La larga existencia de este palacio abarca cinco siglos de historia veneciana, por lo que ha conocido a varios propietarios, muchos de ellos fueron los inquilinos que vivían, no siempre con lujos, en las habitaciones de esta "Casa Fontego" donde Fontego en veneciano quiere decir, casa almacén de los alemanes. Hacia fines del siglo XV, el Palacio se enriqueció con una escalera de caracol "extraña y elegante" (en veneciano "bovolo", de ahí el nombre) encargada por Pietro Contarini, un vástago perteneciente a la poderosa familia Contarini de la rama de San Paternian que en el S. XIV había podido presumir del gran honor de haber dado un Dux, Andrea Contarini, a la República de la Serenísima.
Y es precisamente en este siglo cuando se produciría la construcción original del edificio. La importancia del Palazzo, que no domina el Gran Canal, se debe a la posición privilegiada que ocupa en el tejido urbano: de hecho, es equidistante de Rialto, el corazón económico, y de San Marco, el corazón político y religioso de Venecia.
Estudios estilísticos en profundidad coinciden en atribuir el proyecto de La Scala del Bovolo a un artesano local identificado en el veneciano Giovanni Candi, tanto la escalera como las obras de transformación que involucraron el patio interior con la apertura de logias también pueden datarse a finales del S. XV.
La secuencia de logias superpuestas resuelve el elemento de conexión entre la torre y el edificio adyacente que se distribuye en cuatro plantas, además de la planta baja, y es el resultado de la fusión de dos edificios: un bloque trapezoidal construido alrededor de un patio central (el núcleo más antiguo), al que se agregaba un cuerpo rectangular. Tanto en el interior como en el exterior del edificio aún se pueden ver los personajes góticos más antiguos: en la fachada que da a San Marco se conservan fragmentos de una rica decoración con motivos florales y colores brillantes, a los que posteriormente se llega a la monumental escalera para detenerse, mientras que en la fachada principal del Rio di San Luca conserva casi en su totalidad su aspecto original del gótico tardío.
Testimonio directo y seguro de la cronología es la presencia de la escalera en el plano en perspectiva de Jacopo de Barbari: prueba de que las obras de renovación se habían llevado a cabo con bastante rapidez y que hacia el año 1500 ya estaban terminadas.
Puedes hacer tu reserva por internet en la siguiente dirección:
https://www.ticketlandia.com/m/gioielli-nascosti-di-venezia
El ingreso es de 7€
Localización: Centro cultural
Venecia, San Marco 4303
Corte Contarini del Bovolo, 30124 Venecia
A LA CAZA DE LOS NIZIOLETI
Te vamos a proponer un reto, este reto se puede hacer juntamente con algunos de los tips mencionados anteriormente o por separado. Como el título lo indica vamos a buscar los famosos Nizioleti venecianos, pero ¿que son estos Nizioleti? Como ya sabes aparte del italiano que se habla en toda Italia, en el Véneto se habla un dialecto del italiano que se conoce como veneciano, pues en este idioma la palabra Nizioleto (en singular) quiere decir sabana, pero no sabanas de una cama, sino hace alusión a las indicaciones en las calles de Venecia.
Lo interesante es que estos Nizioleti (en plural) no son carteles como los que vemos en todas las esquinas de la mayoría de las calles de las ciudades, sino que son una pintura mural, pintado a mano directamente sobre la pared de las casas o edificios; actualmente hay muchas que han sido reemplazadas con placas colocadas en la pared, pero siempre dejando visible la pintura mural original para que no se pierda. Por lo general son de forma rectangular en color blanco, de ahí el nombre de sabana, en el interior letras, números, flechas y enmarcados con una línea, todo en color negro. Para hacerlas utilizan moldes de metal para las letras, números y flechas, y de esta manera lograr cierta uniformidad entre todos.
La mayoría de estos se utiliza para indicar al veneciano, el nombre de la calle, del puente o del canal o rio que van a cruzar, también se utilizan para indicar el distrito, el campo o plaza e inclusive la parroquia importante. Los hay unos muy curiosos sobre todo por el nombre, como El Ponte de la Tette, o El Riva di Biasio. El primero que lo podríamos traducir como El Puente de las Tetas, hace alusión a un puente en donde las mujeres de la vida galante desde sus ventanas próximas al mismo enseñaban sus pechos a los posibles clientes, sobre todo para demostrar que eran mujeres y no hombres, ya que en esa época estaba prohibida la sodomía. Y el segundo La Rivera u Orilla Encantada, hace referencia a un suceso misterioso ocurrido en ese lugar. De hecho, estos nombres tienen sus orígenes en personas o hechos particulares e incluso trágicos ligados al lugar donde están ubicados.
También los hay que nos indican una dirección a seguir como, por ejemplo; “Al Vaporetto”, “Per San Marco”, etc. Y también muchos de ellos los han sustituido por placas de metal con fondo amarillo, pero respetando la misma fuente en cuanto al estilo y tamaño de las letras. Por último, tenemos los que nos indican el numero de una casa, comercio u oficina, estos por lo general son de con números rojos en fondo blanco y dentro de una caja redonda u ovalada y colocados sobre el dintel de las puertas.
Pues el reto consiste en, ya sea que vayas andando para llegar a un lugar específico o bien inviertas un tiempo específico para buscarlos, trata de fotografiar la mayor cantidad posible y comiences a hacer su propio inventario de Nizioleti. ¡¡¡¡Suerte!!!!
UNA FUGA DE LA CARCEL A LO CLINT EASTWOOD
De la fuga de la que hablaremos será la de Giacomo Casanova, que en 1756 se escapó de la Cárcel de los Plomos, en italiano Piombi.
La Cárcel de los Plomos es una antigua prisión ubicada justo al lado del Palazzo Ducale, inmediatamente después de pasar el Puente de los Suspiros. Fueron construidas en el S. XII y permanecieron ahí hasta 1797 en el que fueron destruidas con motivo de la reorganización carcelaria de la ciudad.
Dentro de la cárcel, los presos eran ubicados en dos dependencias, una llamada los pozzi en la planta baja, húmedos e insalubres y las otras llamadas los camerotti o piombi, localizadas en la planta alta justo debajo del techo de laminas de plomo, de ahí el nombre.
Casanova fue tan obstinado y minucioso para ingeniar sus huidas como lo fue cautivando a las mujeres de otros hombres, desde julio de 1755, Giacomo Casanova está preso en la cárcel más segura e inexpugnable de toda Europa y de la cual nadie jamás ha logrado escapar.
Sin juicio preliminar, no le informaron el porqué de su encierro —pero tiene la sospecha que viene por un problema personal con uno de los fiscales que lo denunciaban— y tampoco le mencionan de cuánto tiempo será su condena; en esa época hacer trampa en los juegos de azar y el libertinaje son actividades tan comunes que a nadie llevan a prisión por cometer esos delitos.
Casanova haciendo ejercicio en su celda, se da cuenta de la existencia de una barra de hierro de casi 50 centímetros de largo y gruesa como un dedo pulgar; con un pedazo de mármol y saliva afila la barra hasta formarle una pica; luego simula varias dolencias para que los guardias le proporcionen azufre, una piedra y una yesca; con el mismo ingenio emplea un cuenco, una sábana de algodón —que hizo tiras— y el aceite proporcionado con sus ensaladas a la hora de la comida para hacer un rustico mechero que le facilitaría cavar un agujero durante las noches; al final y después de invertir 6 horas diarias a su cometido, el día 23 de agosto logra hacerle un agujero a el suelo.
Pero a punto de lograr fugarse, lo trasladan a una supuesta celda, que según sus cuidadores era más cómoda; al hacer el cambio y revisar el lugar en donde estaba Casanova, los carceleros descubren el agujero, pero el listo de Casanova tiene la precaución de llevarse la barra sin ser descubierto y ocultarla en su nueva celda; nadie pudo demostrar que el hizo el agujero, porque nunca descubrieron la herramienta, así que solo pusieron mas atención a su vigilancia y solo le permitieron intercambiar libros con otros presos. Pero esto no detuvo a Casanova, así que empleando mensajes cifrados en los libros se pone de acuerdo con un monje libertino para hacer un agujero mas grande en donde ambos podrían escapar. Casanova escondió entonces la barra dentro de un libro grande, que era una biblia y sobre este coloco un plato de macarrones, de esta forma se la hizo llegar al monje sin que el guardia pudiera darse cuenta de lo que llevaba en el interior el libro sagrado. Después de que el monje sigue al pie de la letra las instrucciones de Casanova, aparece el 1 de noviembre por el agujero y el astuto Casanova fabrica una cuerda con las sabanas y los dos suben al tejado… Los detalles de las normas de la cárcel y de su estructura, así como los detalles de su fuga, Casanova los dejo por escrito en las láminas de la prisión. Son tan exactos e intrincados, que Casanova tuvo material suficiente para publicar La fuga de Los Plomos, en 1787. Al momento, el libro fue criticado de fantasioso, pero años más tarde las autoridades carcelarias reconocieron que todo descrito ahí era cierto.
Localizada justo al lado del Palazzo Ducale su entrada es precisamente por este museo.
Riva degli Schiavoni, 4209, 30122 Venezia VE, Italia
UN PASEO AL ESTILO NAPOLEONICO
Los antiguos Jardines Reales de Venecia (en italiano Giardini Ex Reali) es un parque público muy próximo a la Plaza de San Marcos. Durante el siglo XIX fueron conocidos como jardines napoleónicos, ya que fue Napoleón Bonaparte el que los mandó construir en 1806 como parte del proyecto de reforma de la zona Marciana, zona ubicada entre la Plaza de San marcos y la cuenca de San Marcos (siendo la cuenca el espacio de agua de la laguna de Venecia entre los canales de Lido, la Giudeca y El Gran Canal).
Esta zona albergaba desde el S.XVI el Palacio de la Biblioteca (actualmente la Biblioteca Marciana) y la Casa de la Moneda. Con la desaparición de la república y la creación del Reino de Italia, había que escoger la ubicación de un lugar emblemático para alojar al nuevo emperador y su virrey, así que se decidió trasladar la antigua biblioteca al Palazzo Ducale y acondicionar el edificio para los aposentos del emperador, el virrey y los procuradores, salas para recepciones, y claro, todo ello también con la construcción de un jardín.
Para su realización fueron destruidos varios edificios públicos del siglo XIV. Los jardines fueron diseñados a la perfección para dotar de un ambiente de tranquilidad y armonía al nuevo palacio real. Fue el virrey y príncipe de Venecia Eugenio Beauharnais quien quiso mejorar las vistas desde sus aposentos en su nuevo palacio.
Una vez caído el imperio francés y vuelta la ciudad de Venecia a los austriacos, en 1872 la avenida que transcurre entre los jardines y la laguna quedo abierta al público, mientras que los jardines siguieron para uso exclusivo de la corte. Finalmente, estos fueron abiertos al publico en 1920 y se entregaron al ayuntamiento de la ciudad para su gestión. Después de un momento de abandono, han sido restaurados en 1997 recuperando todo su esplendor.
No son muy grandes, en su interior cuentan con un diseño coqueto y relajante que invita al ensueño. Entre los elementos arquitectónicos podemos encontrar un edificio The Coffe House en estilo neoclásico y una pérgola de hierro fundido del S. XIX.
Es un espacio repleto de bancos (que en Venecia escasean) para descansar sin prisas y aprovechar para tomar ahí el almuerzo rodeado de naturaleza. Estos jardines suelen ser los grandes olvidados por los turistas cuando se desplazan a la ciudad de los canales, pero esta es una ventaja si queremos desintoxicarnos un poco del bullicio de la ciudad por un rato, otra ventaja y no menos importante es que son gratuitos, cosa que en Venecia es difícil de encontrar.
Para llegar a ellos desde la plaza de San Marcos, te tomará solo 5 minutos, si te diriges hacia las columnas, dejando la basílica a tu espalda, tomas dirección derecha y al cruzar el primer puente veras a tu derecha la verja que los rodea y enfrente de esta innumerables puestos de souvenir, y ahí entre ellos estará la entrada.
¡Buen descanso!
UN DESCANSO EN MEDIO DE TRES RIOS.
Venecia, ciudad única a orillas del Adriático, nos ofrece casi de todo, arte, cultura, gastronomía, compras…pero también nos agota!!!!, Pero no importa, Venecia lo merece, y con éste tip les sugeriremos un lugar no muy lejos de la bulliciosa Plaza de San Marcos, con menos turistas y lleno de vida local para descansar después de una jornada dura de caminata.
Y como campos o plazas es lo que tiene de sobra la ciudad, aquí los llevaremos a uno en particular y que es además uno de los más grandes de la ciudad, delimitado por tres Ríos y que está a solo 6 minutos a pie desde la Plaza de San Marcos, y es El Campo Santa Maria Formosa, ubicado en el distrito de Castello, es una plaza en donde podrás encontrar innumerables cafés, tiendas de souvenir, un mercadillo, un sinfín de palacios, dos pozos y sobre todo el monumento que le da nombre a la plaza, La Iglesia de Santa Maria Formosa. Hablemos un poco de ésta maravillosa iglesia la cual fue construida en 1492 en estilos renacentista y barroco italiano. En el lugar de su actual emplazamiento estaba una iglesia más antigua del S.VII fundada por San Magno, uno del obispo de Oberto al que se le atribuyen la fundación de las 8 primeras iglesias en Venecia, siendo esta una de ellas. Como dato curioso, la palabra Formosa quiere decir exuberante, y hace referencia a la forma de vestir confusa o vaga que tenía la Virgen en el momento de su aparición.
La iglesia sufrió graves daños durante un bombardeo por parte de los austriacos en 1916 perdiéndose los lienzos de los techos excepto uno, el de Molinari y también se perdió el órgano. Ya en 1926 tuvo su última restauración.
En el exterior tenemos la fachada oeste que es la principal en estilo renacentista del S. XVI y tanto la fachada norte y el campanario son de estilo barroco italiano original, ambos del S. XVII. Como dato curioso a los pies del campanario en lo alto de la puerta de entrada, se colocó una máscara de un ser grotesco, pero con un cierto aire alegre, típico de esa actitud alegre veneciana, la leyenda sugiere que se colocó ahí para evitar que el diablo pudiera entrar al campanario y subir hasta las campanas y hacer trastadas con ellas, leyenda al fin.
Como ves es el lugar ideal para descansar de un ajetreado y bullicioso paseo y sentarse en algunas de sus terrazas admirando la arquitectura palaciega circundante, tomar un aperitivo o café, visitar la iglesia o deambular por su mercadillo o simplemente ver pasar la vida de los turistas y venecianos.