STRATFORD-UPON-AVON





SER O NO SER DESDE EL CIELO.
El Royal Shakespeare Theatre RST es un teatro con más de 1.040 asientos propiedad de la Royal Shakespeare Company y dedicado ya se imaginan a quien.
El RST fue inaugurado en 1932, la primera obra importante erigida en Gran Bretaña a partir de los diseños de una arquitecta: Elisabeth Scott. Fue rebautizado como Royal Shakespeare Theatre en 1961, tras el establecimiento de la Royal Shakespeare Company el año anterior.
Es un teatro de una sola habitación, que permite a los actores y al público compartir el mismo espacio, como lo hicieron cuando se produjeron por primera vez las obras de Shakespeare en el siglo XVI. El escenario llega hasta el público, que está sentado en tres lados, y así permite a la audiencia acercarse a los actores y crear una experiencia de teatro más personal. Cuando estás en el interior es cuando te das cuenta de la diferencia con los teatros tradicionales. Es muy curioso. Aparte, tiene varias características art déco notables, como la escalera y los pasillos a ambos lados del auditorio.
El teatro cuenta con un café-restaurante situado en la terraza del último piso “The Rooftop Restaurant”, con vistas al río Avon. El café es, sin lugar a dudas, el sitio perfecto para que podamos tener una bonita vista no solo de la ciudad, sino de los espectaculares paisajes que la rodean.
Pero si quiere subir un poco más alto para disfrutar de las vistas de la ciudad, este edificio cuenta también con una torre de 36 metros de altura, el edificio más alto de la ciudad. A los 32 metros se encuentra la plataforma de observación donde podrá disfrutar de la ciudad que vio nacer a Shakespeare.
¿Quién no ha declamado en broma o en serio alguna vez lo de “ser o no ser, esa es la cuestión”? ¿No te parece que es el lugar ideal para hacerlo, pero esta vez con tu pareja, o tus amigos de viaje? ¿Quién hará de Hamlet planteándose esta duda existencial?
Normalmente, en las representaciones teatrales, Hamlet despacha su retórica existencial calavera en mano, pero como imaginamos que no llevarás una en la mochila, siempre puedes regalar tu representación a un buen té o una cerveza, lo que ya hará que se conjuguen varios placeres al mismo tiempo, el del gusto, el oido y la vista, con lo que recordarás este lugar con mucho cariño y unas risas.
¿Cómo llegar hasta aquí? Es muy fácil, pues la torre a la que vamos a subir es el edificio más alto de la ciudad, y está al borde del río Avon, en Waterside. Dirección: Waterside, que es el nombre que recibe la orilla del río.
Dirección: Waterside, que es el nombre que recibe la orilla del río.
¡CÓMETE UN PIE
Sí, sí, ¡un pie
En realidad, “pie” es uno de los nombres que se da en inglés a las tartas. Y no hay que jurar ante testigos, que, si en algo destaca la gastronomía inglesa, es en sus elaborados postres.
Entre los más conocidos, cabe destacar el “carrot cake” o “tarta de zanahoria”.
Este postre delicioso, es un ejemplo de cómo la economía influye en la gastronomía, porque nace en la época de racionamiento británica. El ingrediente principal es la zanahoria, que en el pasado se usaba como endulzante ante la falta de azúcar. La zanahoria se machacaba, se mezclaba en una masa de harina, huevos y mantequilla o manteca y se horneaba. Hoy en día suele cubrirse con mantequilla batida con azúcar y el resultado es para chuparse los dedos.
El “Victoria Sponge”, que también se conoce como “pastel victoriano”, debe su nombre a la reina Victoria, que era muy golosa y tenía la costumbre de tomar el té de la tarde con bizcocho. Cuando se descubre la levadura en polvo, mejoran mucho sus cualidades, y por ese motivo, el postre es más esponjoso y tiene más volumen. Son dos porciones de bizcocho y entre ellos, mermelada de fresa y nata montada. El resultado: un postre sencillo pero perfecto para acompañar el té.
El “pastel de terciopelo rojo”, en inglés “Red Velvet”, gusta a todo el mundo. Es un postre clásico, sofisticado y sutil hasta en el nombre. Con sabor a chocolate y color rojo sangre o rojo oscuro va cubierto con una capa de glaseado de crema de mantequilla o queso crema.
Si quieres comer como la reina Victoria, a la que le encantaban los dulces, estas son tus opciones más conocidas.
¿Se te hace la boca agua? Pues no te quedes con las ganas. Hay diferentes pastelerías en la ciudad, y en Henley Street, cerca de la casa natal de Shakespeare puedes encontrar varias.
¡LLÉVATE UN OSO ¡NO ¡PORCELANA INGLESA
Esta ciudad cargada de historia y de literatura, se merece la compra de algo acorde con el lugar. De las mil y una cosas que podemos encontrarnos aquí, es interesante echar un ojo a Stratford Antiques Centre, un edificio que alberga varias pequeñas tiendas de antigüedades. Podría decirse que este lugar es un antiguo edificio en cuyo interior, pequeños comerciantes alquilan espacios para ofrecer sus mercancías, aparte de ser una galería a cubierto, lo que a veces, y gracias al clima británico, es un alivio de la lluvia.
En este mercado de antigüedades podemos encontrar muñecas antiguas, platos y porcelana típica inglesa, colgantes, litografías antiguas, monedas, un sinfín de objetos diferente y por supuesto, los famosos teddy bears, ¡los ositos de peluche que tanto aman los ingleses
El nombre del osito, Teddy, le llega del presidente de EEUU Theodore Roosevelt, cuyo diminutivo es Teddy, Roosevelt fue presidente en la primera década del siglo XX.
Estando el presidente en una cacería con fines promocionales, se negó a disparar a un oso que ya estaba mal herido. Este hecho compasivo del presidente tuvo una gran repercusión y el momento fue plasmado por el dibujante Berryman hizo una caricatura, que se hizo muy popular. Un matrimonio que tenia una tienda de dulces, tuvo la idea de hacer un osito y ponerle el nombre del presidente recondando este hecho y asi nacio el Teddy bear. Estos ositos son puro arte. No se producen en masa y los coleccionistas se matan por ellos. Normalmente tienen cabeza, brazos y piernas móviles.
Las coyunturas para unir miembros y cabezas a veces son discos y tornillos, pero los hay articulados con botones, una tira, una cadena o lo que el artesano decida. La “piel” con la que están fabricados suele ser tan variada como los osos. El mohair, piel cortada o peinada de pelo largo de oveja, se teje en la tela, se tiñe y recorta. Además del mohair, hay piel “afelpada” sintética que se fabrica para el mercado de osos de peluche. Sin duda, algo especial y con historia que podemos llevarnos.
En cuanto a la porcelana, tenemos la de Wedgwood, o la porcelana de Chelsea, ambas fabricadas desde el siglo XVIII. De ellas podemos encontrar vajillas, juegos de café y figuritas, que por sus detalles son una maravilla, yendo el elenco desde animalitos, a figuras militares o personajes de la historia británica.
¿Hay algo más chic que tomar el té en un juego de tazas y tetera antiguas inglesas?
Por supuesto, el lugar cuenta con una pequeña cafetería donde también tomarnos un té con un pastel casero que, nos dejará bien satisfechos.
Dirección: 59-60 de Ely Street.
LA FUENTE DE SHAKESPEARE.
En 1878, el Deán de Westminster visitó Estados Unidos y fue el invitado de un conocido pintor, impresor y propietario de un periódico, George William Childs. Este había donado una vidriera a la abadía de Westminster conmemorando a los poetas Herbert y Gowper.
Durante su encuentro, Childs expresó al deán su deseo de donar otra vidriera dedicada a Shakespeare. Durante los años posteriores, finalmente decidieron que el memorial debería ser una fuente de agua potable, que fuera útil a hombres y animales, y que debería estar en la plaza del mercado de Rother Street. La ciudad se comprometió a abastecer de agua y luz a la fuente. El artista Jethro Anstice Cossins fue el encargado del diseño en 1886.
La fuente se compone de una torre con reloj, incorporando en la base un abrevadero para vacas y caballos, otro para perros y ovejas y una fuente para personas. La torre-fuente se dedicó a William Shakespeare, pero como su inauguración coincidió con el jubileo de la reina Victoria en 1887, se vieron obligados a hacer una doble dedicatoria: Victoria y Shakespeare.
En la inauguración se leyeron poesías y se dio un discurso de agradecimiento al señor Childs y cuál fue la sorpresa cuando leyeron un telegrama de la mismísima reina agradeciendo al señor Childs por tan hermoso regalo para ella y para la ciudad. A la inauguración acudieron personalidades de gran importancia, incluido.......¡Bram Stoker, el autor de Drácula
Desde entonces, al memorial se le llama The American Fountain la Fuente Americana, o The Shakespeare Memorial Fountain la Fuente Memorial de Shakespeare.
Muchísimas personas pasan sin ver esta preciosa fuente victoriana de estilo neogótico. Su aspecto es el de un pequeño castillito gótico con pequeñas estatuas por doquier.
Tiene muchos detalles, por lo que, ahora que saben dónde está, no pueden dejar de hacerse una foto allí.
Dirección: La fuente está situada en Rother Street esquina con Wood Street.
¿HARVARD EN UK?
Todos sabemos que la universidad de Harvard es estadounidense, y que las dos más famosas universidades inglesas son Oxford y Cambridge, entonces, ¿qué pinta un sitio llamado “casa de Harvard” en Stratford?
Bueno, la conexión comienza en el año 1605, con el casamiento en la ciudad entre Katherine, hija de Thomas Rogers y Robert Harvard de Southwark. Robert era carnicero, propietario de una taberna y guarda de la iglesia de St. Saviour de Londres, que ahora se llama Catedral de Southwark. Su hijo, John Harvard, nació en 1607, y debido a la posición de su padre, pudo estudiar en la escuela de St. Saviour.
A causa de la peste negra, en 1625 la familia se vio reducida y solo John, su hermano y su madre sobrevivieron. Con la nueva situación, la madre pudo enviar a su hijo a estudiar a Cambridge, donde fue ordenado como ministro de la iglesia.
Para seguir con la saga, que parece una telenovela, nuestro John se casó con Ann Sandler, y en 1637, tan solo un año tras la boda, emigraron a Massachusetts, donde John trabajó como predicador y maestro de adultos hasta su temprana muerte por tuberculosis en 1638.
Pero antes de su muerte, los colonos habían fundado un college en Newtowne, que pronto pasó a llamarse Cambridge como el Cambridge de Inglaterra, porque muchos colonos habían estudiado allí antes de emigrar.
Como John había heredado bastante dinero de su padre, su madre y hermano; legó a esta nueva universidad 750 libras de la época que sería un equivalente a unos 3 millones de libras actuales, así como su propia biblioteca, y en agradecimiento, la colonia renombró el colegio universitario como Harvard College.
Harvard es la más antigua institución educacional de América, y como ven sus lazos con Stratford son enormes.
En la mismísima calle principal de la ciudad, se encuentra una casa llamada Harvard House que fue construida en el año 1596 por Thomas Rogers, el abuelo de nuestro John Harvard. Es, sin duda, una de las casas más bellas y antiguas de la ciudad. En la fachada podemos ver talladas en el entramado de madera, las iniciales de Thomas y de su segunda esposa, Alice. Thomas ya era mayor cuando se construyó la casa tenía 60 años y como curiosidad, que sepan que trabajó como concejal municipal con el padre de William Shakespeare.
En 1909 fue comprada por un millonario de Chicago, Edward Morris, y tras una magnífica restauración, fue entregada a la Universidad de Harvard en propiedad.
¡No se la pierdan porque es una casa preciosísima
Dirección: Se encuentra en el mismo centro de la ciudad, en el número 26 de High Street.
“SER O NO SER
Estamos en la tierra del magnífico Shakespeare, una ciudad que rezuma arte por los cuatro costados. Todos conocemos la famosa frase “Ser o no ser” que aparece en la obra “Hamlet, príncipe de Dinamarca”, escrita alrededor del año 1603.
¿Te animas a convertirte en Hamlet? ¿Te atreves a recitar y que te grabe uno de los compañeros de viaje? Puedes hacerlo en cualquiera de los escenarios naturales de la ciudad y no, nadie te va a mirar como si te faltara un tornillo. Seguramente a los que pasen les va a encantar, porque todos aman a Shakespeare en su ciudad.
Así que, aquí está el reto, el monólogo es cortito, es parte del III acto, la escena 1. Y no tiene la excusa de que no se lo sabe, porque se lo ponemos aquí mismo:
Ser, o no ser, ésa es la cuestión.
¿Cuál es más digna acción del ánimo,
sufrir los tiros penetrantes de la fortuna injusta,
u oponer los brazos a este torrente de calamidades,
y darlas fin con atrevida resistencia?
Morir es dormir. ¿No más?
¿Y por un sueño, diremos, las aflicciones se acabaron
y los dolores sin número, patrimonio de nuestra débil naturaleza?...
Este es un término que deberíamos solicitar con ansia.
Morir es dormir... y tal vez soñar.
Sí, y ved aquí el grande obstáculo,
porque el considerar que sueños
podrán ocurrir en el silencio del sepulcro,
cuando hayamos abandonado este despojo mortal,
es razón harto poderosa para detenernos.
Esta es la consideración que hace nuestra infelicidad tan larga.
¿Quién, si esto no fuese, aguantaría la lentitud de los tribunales,
la insolencia de los empleados,
las tropelías que recibe pacífico
el mérito de los hombres más indignos,
las angustias de un mal pagado amor,
las injurias y quebrantos de la edad,
la violencia de los tiranos, el desprecio de los soberbios?
Cuando el que esto sufre,
pudiera procurar su quietud con sólo un puñal.
¿Quién podría tolerar tanta opresión, sudando,
gimiendo bajo el peso de una vida molesta
si no fuese que el temor de que existe alguna cosa más allá de la Muerte
aquel país desconocido de cuyos límites ningún caminante torna
nos embaraza en dudas
y nos hace sufrir los males que nos cercan;
antes que ir a buscar otros de que no tenemos seguro conocimiento?
Esta previsión nos hace a todos cobardes,
así la natural tintura del valor se debilita
con los barnices pálidos de la prudencia,
las empresas de mayor importancia
por esta sola consideración mudan camino,
no se ejecutan y se reducen a designios vanos.
Pero... ¡la hermosa Ofelia Graciosa niña,
espero que mis defectos no serán olvidados en tus oraciones.
SHAKESPEARE Y EL LENGUAJE DE LAS FLORES.
Bancroft Gardens son unos jardines al borde del río Avon y muy cerquita de los teatros Royal Shakespeare Theatre y The Swan. En estos jardines, encontraremos un monumento conocido como “Monumento a Shakespeare”, pero cuyo verdadero nombre es Gower Memorial.
El monumento, realizado en bronce y piedra es un conjunto escultórico monumental a William Shakespeare y a los principales personajes de sus obras, construido entre 1876 y 1888 por Lord Ronald Gower y L. Madrassi.
Su primera peculiaridad, es que está listado como monumento de categoría de protección II por el patrimonio británico el máximo grado de protección es el I debido a que es un magnífico ejemplo de monumento público de la época victoriana por su estilo expresivo y su gran calidad de detalles esculturales. Celebra la vida y obra de William Shakespeare, y cuando fue inaugurado en 1888, el mismísimo Oscar Wilde estuvo presente en la ceremonia.
Tras los doce años que tardaron en realizarlo en París, primero estuvo situado al lado del teatro, pero tras el devastador incendio de este en 1926, fue trasladado a su ubicación actual en 1933. El pedestal circular central, nos muestra un Shakespeare sumido en sus pensamientos y sentado en una pose casual y relajada sosteniendo un lápiz y un rollo de papel.
En el pedestal hay inscritos pequeños textos de las obras Enrique V, Enrique IV, Macbeth y por supuesto de Hamlet. En las cuatro esquinas del pilar central, hay cuatro plintos con máscaras griegas alusivas al teatro y hojas y flores que hacen referencia o están asociadas a las cuatro figuras que vemos sobre los plintos: tenemos a Lady Macbeth, que representa la tragedia, con peonías y amapolas; a Hamlet, que representa la filosofía con hojas de ciprés y hiedra; al príncipe Hal, representando la historia, con rosas inglesas y lirios franceses; y por último a Falstaff, representando la comedia, con lúpulos y rosas.
Curioso el detalle de las flores y hojas, ¿verdad?, pero no debe extrañarnos tanto, si recordamos que en el romanticismo victoriano se puso tan de moda el “lenguaje de las flores”, significando cada una de ellas una cosa y siendo un conocimiento muy extendido en la época.
Así tendríamos que la peonía significa deseo, alivio, veracidad; la amapola éxito, placer y sueños; la hiedra felicidad matrimonial y deseos de riqueza…
Dirección: Bancroft Gardens, cerca de la calle Bridge Foot.
TODO SHAKESPEARE
De todos es sabido que la importancia principal de la ciudad de Stratford viene de la mano de William Shakespeare, hijo ilustre de la ciudad y el autor más importante en lengua inglesa. Así que vámonos de paseo a descubrir los edificios más importantes relacionados con el bardo.
Comenzaremos nuestro paseo en Henley Street, donde se encuentra la casa natal de Shakespeare. Allí es donde residía su familia cuando nació nuestro autor en el mes de abril de 1564. Podremos apreciar la casa, uno de los muchos edificios de estilo tudor que pueblan la ciudad. La casa se puede visitar si lo desean.
Llegando al final de la calle, giraremos a la derecha, para tomar la calle principal de la ciudad que se llama High Street, e iremos admirando más casas tudor de entramado de madera y adobe en sus muros, pasando también delante de Harvard House, que perteneció a la familia creadora de la universidad de Harvard en Estados Unidos.
Continuando por esa misma calle, veremos que hay un cambio de nombre en ella, ya no es High Street, sino que pasa a llamarse Chapel Street. Allí se encuentran dos lugares importantísimos: Nash’s House, que fue propiedad de la nieta de Shakespeare, Elizabeth y de su primer marido, Thomas Nash; y New Place, que fue la casa en la que se estableció el bardo cuando ya era famoso… y en la que vivió los últimos años de su vida, hasta su muerte en 1616. Nash’s House se conserva perfectamente y acoge varias exposiciones.
Pero desgraciadamente de New Place tan sólo quedan los cimientos y el jardín, porque en 1759 el Reverendo Francis Gastrell decidió demolerla…a pesar de que aquí Shakespeare escribió algunos de sus últimos trabajos como “La Tempestad” y de que era la segunda casa más grande de Straford en la época.
Continuamos hasta el final de la calle, y giraremos a la izquierda, pasando por Halls´s Croft.
Esta elegante casa Tudor es donde vivió la hija mayor de Shakespeare, Susanna, con su marido, el Doctor John Hall. Su hogar está decorado con suntuosidad y en el jardín brota todo tipo de hierbas medicinales.
Y seguimos caminando un poco más hasta que llegamos a unos jardines que son los de la iglesia de la Santísima Trinidad Holy Trinity, donde están enterrados William Shakespeare, su mujer Anne Hathaway, el Dr. John Hall y su mujer Susanna Shakespeare.
En esta pequeña iglesia de estilo normando, fue bautizado Shakespeare. Las tumbas están en el interior del templo y hay que pagar para verlas, pero pasear por el atmosférico cementerio que la rodea es gratuito.
Vemos que al lado de la iglesia está el río Avon, así que lo que vamos a hacer es caminar sus orillas de nuevo hacia la izquierda, pasando por delante de los dos teatros, el Royal Shakespeare Theatre, y el The Swan Thatre, hasta llegar a una calle que se llama Bridge Street, donde, girando a la izquierda, llegaremos de nuevo al punto de partida, la calle Henley Street, de nuevo donde está la casa natal.
Con este paseo tendremos una visión bastante completa de la ciudad y de los edificios más representativos y bonitos. ¡No olvides hacer fotos.
¿UN HELADO EN BARCO?
En el centro de Stratford y junto al parque Bancroft Gardens, al lado de los teatros, es donde confluyen los canales del río Avon para dar lugar al Canal Basin de Stratford-Upon-Avon.
Estos canales se pusieron de moda en el siglo XIX, y muchos fueron excavados, no son naturales. Se construyeron por todo el país e incluso, hay quien afirma que podríamos recorrer Inglaterra en un “canal boat” barcos de canal, sin bajar de ellos, yendo de canal en canal.
Estos “canal boats”, se llaman así por su forma característica estrecha y alargada y de fondo plano o con poca quilla, se construyeron ex profeso para poder recorrer los canales.
Algunos solo sirven para dar paseos, y otros tienen incluso una pequeña habitación para pernoctar si es que decidimos recorrer todo el país en ellos. Seguramente en películas hechas en Inglaterra y ambientadas en la época victoriana, como en “Regreso a Howard´s End” o “Maurice”, han podido ver recorriendo un canal a los protagonistas vestidos de época, con sus trajes y sombreros, sus largos vestidos y siempre las damas protegiéndose con una sombrilla para que la piel se mantuviera bien blanca. ¿No es romántico? ¿Te apetece un paseo? Si es así, no olvides preguntar cuanto tiempo dura el paseo, no vaya a ser ¡que te tengas que quedar a vivir en la ciudad
Este es un lugar perfecto para un picnic. Hay barcas de muchos tipos, incluso una que es una heladería, esta es una buena opción, porque te permite ver de cerca una de estas barcazas y además disfrutar de un riquísimo helado mientras haces un alto en el camino para descansar. Y es que la vida del turista ¡a veces es agotadora
Dirección: Canal Cottage o Canal Rd, Hatton, tienes varias heladerías exquisitas.