CAMBRIDGE





EN EL CIELO DE LA CULTURA.
Si queremos tener una maravillosa vista desde lo alto de la ciudad de Cambridge, y disfrutar de la hermosura del paisaje, la iglesia de St. Mary the Great, es el lugar. Esta iglesia parroquial perteneciente a la iglesia de Inglaterra, es la iglesia universitaria, y además tiene grado de protección 1 dentro del patrimonio inglés el máximo grado de protección patrimonial, como el castillo de Windsor.
La primera mención de esta iglesia es en 1.205, pero el edificio original fue destruido por un incendio en 1.290 y reconstruido. En un principio, la iglesia fue propiedad de la corona, pero en 1.342, el terreno pasó a pertenecer al King´s Hall College y posteriormente al Trinity College hasta el día de hoy.
En la Edad Media era el lugar de reuniones y debates de la Universidad de Cambridge hasta que en 1.730 se construyó, justo enfrente, el University´s Senate House.
El edificio al que vamos a entrar se construyó entre 1.478 y 1.519, y la torre a la que vamos a subir, se terminó en 1.608. Antes de subir a la torre, no debemos dejar de admirar el estilo gótico perpendicular tardío de la iglesia y sus vidrieras del siglo XIX.
En su interior encontrarás detalles muy interesantes, como una vidriera del siglo XIX y bonitas reliquias antiguas, como el paño mortuorio de Enrique VII. También destaca el órgano del siglo XVII construido por el famoso padre Bernard Smith, que aún se utiliza durante las funciones religiosas de la universidad. La iglesia cuenta además con un segundo órgano construido en 1.991, una característica bastante excepcional.
La iglesia abre durante todo el año, por la mañana y por la tarde y para subir a la torre hay que pagar una entrada, con descuentos para familias, pero sin ninguna duda, merece la pena.
St. Mary the Great se encuentra en el King’s Parade, en el centro de Cambridge casi frente al King´s College.
¡UNA SECUENCIA DE ADN, PLEASE
En este caso, simplemente nos vamos a tomar una pinta de cerveza, o media pinta o un refresco. Esa parte no es lo más importante de este tip, lo más importante es el sitio. El pub “The Eagle” se encuentra en pleno centro de Cambridge, a escasos metros de King´s Parade, y es uno de los lugares más concurridos de la ciudad. Es el pub más famoso de Cambridge y parada obligatoria si se visita la ciudad.
Fue inaugurado en 1.667 como posada. Es el Segundo pub en antigüedad de Cambridge, tras el Pickerell Inn. La fachada principal es de 1.600 y tiene un ala del siglo XIX. Su arquitectura laberíntica te permite encontrar siempre un rincón con encanto para sentarte a tomar algo o pedir algo de comida típica inglesa. Cuenta además con una terraza para cuando la temperatura lo permite.El lugar pertenece al Corpus Christi College y esta regentado por la cervecería Greene King.
Durante la Segunda Guerra Mundial, la fuerza aérea aliada, que bebía y socializaba en The Eagle, usaba velas de cera, encendedores de petróleo y lápiz labial para escribir sus nombres, número de escuadrón y otras cosas en el techo del bar. Cuenta la tradición que todo comenzó con un piloto de la RAF, el sargento Turner, que subiéndose a una banqueta, escribió su número de escuadrón en el techo quemándolo.
Este graffiti, conocido como “RAF Bar”, fue redescubierto, descifrado y preservado en 1.990. Pero sin duda, lo que marcó un antes y un después en el lugar, y el por qué no podemos dejar de ir, es debido a otro hecho histórico: en la década de los años 500 del siglo XIX, el pub se había convertido en el lugar donde asistían a comer los empleados de Laboratorio Universitario Cavendish; y el 28 de febrero de 1.953, Francis Crick, entró en el lugar como una tromba, interrumpiendo la comida de su jefe para anunciarle que él y James Watson, habían descubierto “el secreto de la vida”; la estructura del ADN.
Este acontecimiento se conmemora en la puerta del local con una placa azul, y dos placas en la sala central, justo al lado de la mesa donde Watson y Crick almorzaban normalmente. También en 1953, estuvieron trabajando en este mismo lugar trazando un listado de los 20 aminoácidos, que fueron una influencia importantísima para la biología molecular y la llave para el desarrollo y la comprensión del código proteico del ADN.
Que mejor lugar que ese, para tomar una cerveza ale especial que conmemora el descubrimiento, llamada “Eagle´s DNA”. ¿Te animas?
¿Dónde?: Pues justo en una callecita frente al King´s College, en el 8 Bene´t Street.
¡PRODUCTOS REGIONALES.
En el mismo corazón de la ciudad, en Market Square, hay un mercadillo diario donde podremos encontrar diferentes opciones. Por un lado, en este mercado callejero, podemos encontrar souvenirs para dejar constancia de nuestro paso por la ciudad imanes de nevera, postales…, pero también venden productos típicos de la región que podemos, o bien degustar in situ, o bien llevarnos. Uno de estos, es el queso. Puede que sea Francia el país que más fama tiene en cuestión de quesos, pero Inglaterra tiene una variedad de ellos bien interesantes que podremos encontrar en este mercado. El Cheddar es un queso amarillo-anaranjado elaborado a partir de leche de vaca. Su origen está en el pueblo inglés de Cheddar, de ahí su nombre.
El Stilton podríamos decir que es el roquefort inglés. Es un queso mohoso de textura cremosa y sabor intenso. Existen dos variedades de Stilton, el blanco y el azul. El Stilton azul es un queso con Denominación de Origen DO que sigue un estricto proceso de producción. Para encontrar el auténtico Stilton azul busca que venga de Derbyshire, Leicestershire o Nottinghamshire los mejores.
El Leicester Rojo es un queso de leche de vaca, con una textura consistente, homogénea y sabor afrutado que puede recordar al holandés Edam. Es un queso que consigue su color anaranjado gracias a la zanahoria y remolacha. Perfecto para la cena o acompañar los sándwiches.
El Stinking Bishop es un queso con un olor intenso muy característico. Su corteza anaranjada encierra un interior de textura esponjosa que presenta diferentes variedades según la estación: puede ser bastante consistente o, por el contrario, realmente cremoso.
Por cierto, la traducción literal del nombre de este queso es “obispo apestoso”, lo que ya nos habla de su olorcillo fuerte, jajaja.
El Queso Cheshire se elabora a partir de leche de vaca, es de pasta dura y muy sabrosa. Es uno de los quesos viejos más relevantes de la tradición británica, ya en el siglo XVIII era uno de los más populares. Existen variedades blanco, rojo y azul.
¡Conviértete en ratón y disfruta de estas delicias
¿Dónde? En el mercadillo de Market Square.
EL MONSTRUO QUE SE COME EL TIEMPO…
Inaugurado en el año 2.008, el “Reloj Corpus” o “Cronófago”, es un gran reloj escultural, situado en una vitrina en el exterior de la Biblioteca Taylor del Colegio Corpus Cristi.
Fue ideado y financiado por John C. Taylor, un antiguo miembro del colegio.
La cara del reloj es un disco de acero inoxidable chapado en oro, de alrededor 1.5 metros de diámetro.
No tiene manecillas ni números, sino que despliega el tiempo a través de ranuras individuales en la cara del reloj iluminadas con luces LED azules. Estas ranuras están distribuidas en tres anillos concéntricos que despliegan las horas, los minutos y los segundos. La más impactante del reloj es la escultura de un insecto metálico devorador de apariencia siniestra similar a un saltamontes o langosta.
El Cronófago come tiempo mueve su boca como si se comiera los segundos conforme pasan. Debajo del reloj hay una inscripción de la Vulgata: “mundus transit et concupiscentia eius” el mundo pasa, y sus deseos.
El reloj es completamente certero solo una vez cada cinco minutos.? El resto del tiempo, el péndulo parece acelerarse o detenerse y las luces pueden alentarse y luego correr para adelantarse.
De acuerdo con Taylor, este movimiento errático refleja la “irregularidad” de la vida.? Taylor invirtió cinco años y 1 millón de libras en el reloj; y doscientos personas trabajaron en él ingenieros, escultores, científicos, joyeros y calígrafos.
Desde luego, la imagen es un poco aterradora, como el paso del tiempo, pero sin duda, es un lugar magnífico para tomarnos nuestra foto y un bellísimo recuerdo de nuestro paso por Cambridge.
El reloj se encuentra en la esquina de Bene´t Street y Trumpington Street, dando hacia King´s Parade.
A MANZANAZO LIMPIO.
Todo el mundo conoce la anécdota de cuando a Newton se le ocurrió la idea de la gravitación universal al caerle una manzana en la cabeza. ¿Será cierto? Tenemos varios relatos de gente a quienes el propio Newton se lo habría contado. Entre ellos están su sobrina favorita Catherine Barton y su marido. Catherine se lo contó a Voltaire, quien fue el primero en reproducir la anécdota en forma impresa.
La Universidad de Cambridge cerró a causa de la epidemia de peste bubónica entre 1.665 y 1.666, y Newton se retiró a casa de su madre en Woolsthorpe, una aldea entre Cambridge y Nottingham. Newton contaba que estando sentado en actitud contemplativa, vio caer una manzana y la noción de la gravitación universal vino a su mente.
Lo de que se le cayera en la cabeza, parece que es rumorología, pero sí se habla específicamente de una manzana de un árbol. Y un árbol en el jardín, no en el huerto donde había un montón. Parece que el famoso manzano fue arrancado por una fuerte tormenta en 1.814, pero para preservarlo se cortó un gajo que se plantó en casa de Lord Brownlow en Belton.
Alguien trajo un serrucho y cortó unas ramas, cuya madera otros vecinos conservaron para la posteridad hicieron incluso una silla. Pero el árbol no murió, y parece que varios gajos están plantados alrededor del mundo.
En el pequeño jardín de la puerta del Trinity College se ha plantado un manzano que dicen descendiente del que dio sombra a la siesta de Newton. Así que lo que debemos hacer, es ir a sentarnos bajo el manzano y pensar en la gravedad, pero ¡siempre con algo que nos proteja la cabeza por si acaso.
Desde luego, lo que no podemos hacer es irnos de la ciudad de Cambridge sin haber pasado por este lugar para visitar el famoso manzano, ya que la gravedad nos afecta a todos, y todos conocemos la historia de la manzana y el manzanazo en la siesta.
¿Dónde encontraremos el manzano? Pues ni más ni menos que en el jardín de la puerta del Trinity College, en Trinity Street, en el mismo corazón de la ciudad, a unos pasos del King´s College.
CAPTURANDO AL SOL.
Los cuadrantes solares más antiguos que se conocen pertenecen a los egipcios, en el siglo XV antes de Jesucristo, aproximadamente. Eran los obeliscos. Utilizaban la altura del sol para conocer el tiempo. En Egipto aparece sobre el año 1.500 a.C el Merket, que servía para saber la altura del sol y por tanto, el momento del día en el que se encontraban. Tenía forma de T mayúscula.
En China, antes de Jesucristo, se usaban barras verticales, a modo de gnomón una barra cuya sombra proyectada indica las horas en un reloj de sol para controlar las actividades del día. Hubo que esperar casi 8 siglos para que estos relojes se empezaran a desarrollar en la zona mediterránea.
El primer reloj solar griego apareció en el siglo VI antes de Cristo. En estos relojes se usaban las horas babilónicas. Dos siglos más tarde, con los romanos, aparecieron relojes más elaborados, ya que éstos se habían inspirado en todos los modelos encontrados a lo largo de sus conquistas. Así nos encontramos con un instrumento llamado “Scaphe”, de forma semiesférica y cavado sobre piedra. Es la representación a la inversa de la bóveda celeste.
La ciencia de los relojes solares, llamada gnomónica, es transmitida a los árabes hacia el año mil, pero hay que llegar hasta la Edad Media para que los relojes solares se difundan por Europa.
En la Edad Media, los monasterios se convierten en centros de cultura, tanto intelectual, religiosa como económica. “La regla” dictada por San Benito, impone además del trabajo físico y de la oración, el estudio. Es decir, había que establecer las horas para estudiar, para rezar y para trabajar. Esto es lo que hizo que se ampliara los conocimientos de gnomónica y aparecieran relojes de sol en las fachadas de las iglesias y catedrales, a comienzos del siglo VIII, sobre todo en el sur de Inglaterra.
Obviamente, en un lugar de estudios como es Cambridge, era necesario el control del tiempo para establecer horarios de clases, citas con los tutores, etc. Y la mejor manera de solucionar esta situación, y que todos tuvieran la misma hora, y pudieran encontrarla fácilmente, fue colocar en cada college y en más puntos de la ciudad, relojes de sol. Algunos son de extrema belleza, otros más simples. ¿Cuántos eres capaz de fotografiar? Una pista, por la necesidad de luz, siempre están en lugares altos, así que debes levantar la vista… ¡y la cámara
LA BÓVEDA DE ABANICO MÁS GRANDE Y BELLA DEL MUNDO.
Si hay un College famoso en la ciudad y con renombre mundial, es, sin lugar a dudas, el King´s College de Cambridge. Esta institución fue fundada en 1.441 por el rey Enrique VI, y estaba destinado a ser una organización académica con unos 70 alumnos. ¿Y por qué solo setenta? Pues porque iba a ser específicamente para estudiantes del Colegio Eton, que también había sido fundado por el rey y que solo admitía a setenta estudiantes sin recursos con una beca del rey.
De hecho, hasta 1.865, no hubo un solo estudiante del King´s que no hubiera pasado por Eton. De los diferentes edificios que conforman el colegio, es la capilla lo más relevante, tanto que se la consideraba como uno de los mejores ejemplos de la arquitectura inglesa en gótico perpendicular.
¿Y qué es el gótico perpendicular? Pues es la tercera etapa de la arquitectura gótica inglesa, que nació en 1.350 y es una evolución del gótico curvilíneo de finales del siglo XIII y que se extendió en el tiempo hasta mediados del siglo XVI.
El nombre “perpendicular” o “rectilíneo”, se debe al énfasis en la línea recta. La capilla es un símbolo de la ciudad de Cambridge, y se puede ver en el logo de la ciudad.
El comienzo de la construcción es de 1.446, y se extendió por un periodo de cien años en tres etapas constructivas. El rey que lo terminó fue Enrique VIII, por lo que su estatua está en la fachada del college. La capilla tiene una longitud de 88 m y la anchura de la nave principal es de 12 metros. La altura interior es de 24 metros y la exterior de 29 metros; y fue construida entre 1.512 y 1.515 por John Wastell. Se trata de la bóveda de abanico más grande del mundo.
La diferencia principal con la bóveda de crucería tradicional es que se abandona la curva tradicional del arco apuntado u ojival y se sustituye por varias curvas formadas por arcos de elipse. Esto hace que se puedan colocar todas las claves de bóveda en un mismo plano. Los nervios del abanico tienen todos la misma curva y están colocados de forma equidistante sobre una superficie curva continua, y no todos tienen la misión de repartir cargas sino que la mayoría tienen una función puramente estética: las fuerzas de carga se transmiten exclusivamente por los meridianos.
Este tipo de bóvedas, suele tener un peso tan grande, que la mayor parte de ellas están hechas en madera, no en piedra. Solo como curiosidad, la capilla también alberga el cuadro de Rubens, “La adoración de los Reyes Magos”, que se incorporó a la capilla en 1.968.
¡No te lo puedes perder La capilla se encuentra circunscrita dentro del King´s College, en la calle King´s Parade, justo en el centro de la ciudad, y hace falta comprar entrada para verla, pero merece la pena.
DE PASEO POR LOS PATIOS TRASEROS.
La universidad de Cambridge es la segunda más antigua en el Reino Unido después de la de Oxford. Las dos reúnen un conjunto de edificios para los colegios universitarios, de extrema belleza y antigüedad, pero hay una cosa que diferencia la fisionomía de estos colegios, y son los patios traseros o “backyards”.
Oxford cuenta con jardines dentro de los colegios universitarios, pero no tiene patios traseros como Cambridge, y un paseo por las partes traseras de los colleges es, sin duda, precioso.
Nuestro paseo comenzaría en la parte trasera del Queens College, en Queen´s Road. El Queens’ College es uno de los dos únicos colleges que tienen edificios a ambos lados del río Cam el otro college es St John’s. Este college fue fundado en 1.448 por Margarita de Anjou, la esposa de Enrique VI, y refundado en 1.465 por Isabel Woodville, la esposa de Eduardo IV.
Esta doble fundación se refleja en su nombre: Queens´ en vez de Queen´s, Paseando por este parque, hay un camino conocido como “the backs” las traseras a orillas del río, y nos llevaría hasta la parte trasera del King´s College.
Desde este punto tenemos unas fotos preciosas con el río, los patios y los primeros edificios del college, que ahora forman parte del Old Schools, y que se comenzaron a construir en 1.441, pero para 1.443 se tomó la decisión de construir un conjunto de edificios mucho más ambicioso.
Ahí podremos apreciar la fachada principal de la famosa capilla y partes del interior del colegio. Continuando, llegaríamos al Clare College, es el segundo college más antiguo de la universidad después de Peterhouse.
El Clare es famoso por su coro y por sus jardines, que forman parte de los Backs. Tras el Clare, se encuentra el Trinity Hall, el quinto más antiguo de la universidad, fundado en 1.350 por el obispo de Norwich, quien tomó la decisión de fundar un college encaminado a recomponer el sacerdocio, ya que en la epidemia de peste negra de la década de 1.340 perdió a más de 700 sacerdotes. Actualmente este college alberga estudiantes universitarios y estudiantes de postgrado.
Obviamente nuestro paseo nos llevará todo lo lejos que queramos, así que, tras el Trinity Hall veríamos en Trinity College y su biblioteca, la Wren Library, terminada en 1.695 y que a diferencia del diseño habitual de las bibliotecas, diseñadas básicamente para proteger sus fondos, esta fue diseñada con grandes ventanales para que los lectores pudieran aprovechar al máximo la luz natural.
Este paseo no solo les llenará de bellas imágenes, sino que también les llenará de tranquilidad, pues es muy relajante. A paso normal, puede ser media hora, ¡aunque depende de las fotos que hagamos Para realizarlo, solo deben seguir el camino llamado “the backs”, que sale desde Queen´s Road.
PUNT-EANDO…
Que mejor manera de ver pasar la vida que tomar un paseo por el río Cam en uno de sus “punts”. Los “punts” traducido como batea, son unas pequeñas embarcaciones de fondo plano diseñadas para ser usadas en ríos pequeños o de poco calado. Se denomina “punting” a navegar en una de estas embarcaciones.
El “punter” el barquero, lleva la embarcación por el río empujándolo con un palo grueso y largo que va tocando el lecho del río y lo va impulsando.
No hay que confundirlo con una góndola, aunque muchas veces lo hacemos, ya que la góndola, a pesar de moverse por los canales de Venecia con el mismo “motor humano”, ya que ésta, tiene una estructura completamente diferente a nuestro punt.
Los punts, se construyeron originalmente como plataformas para transporte de mercancías, pero a fecha de hoy, se han transformado en bellos paseos de placer turísticos.
Es muy común, ver este tipo de paseos en las películas ambientadas en la Inglaterra victoriana, donde los jóvenes suelen utilizarlos para románticos paseos con sus parejas, o varios amigos para pasar un rato agradable y calmado durante las tardes. Precisamente, esa es la opción que nosotros deberíamos tomar: si estamos enamorados, dar un paseo por el río con nuestra pareja, puede ser idílico, y si somos una familia o varios amigos, se convierte en un agradabilísimo paseo desde donde, además, ver la ciudad desde otra perspectiva. Obviamente, no vamos a ser nosotros los encargados de llevar el punt, siempre, estos paseos deben ser contratados en los puntos de salida, concretando el tiempo de paseo; y seremos trasladados por el río por un punter, que es el que sabe llevar la embarcación, ya que si no, nuestro idílico paseo podría convertirse en el nuevo video más visto en la red.
Los precios varían en función del tiempo del paseo, pero sería ideal que si deciden tomar uno, el punter les llevara hasta el Puente de los Suspiros Bridge of Sighs, que es un puente cubierto en el colegio St John´s. Este puente fue construido en 1.831 y cruza el río Cam.
El arquitecto fue Henry Hutchinson y aunque lleva el nombre del Puente de los Suspiros en Venecia, tienen poco en común arquitectónicamente más allá del hecho de que ambos están cubiertos. El puente, un edificio catalogado como grado I de protección en el patrimonio inglés, y se dice que a la reina Victoria le encantó más que cualquier otro lugar de la ciudad.
¿Dónde tomar un punt? Hay varios lugares, Quayside Punting Station, en Magdalene Street; en Silver Street; Trinity Lane…