SAINT-MALO





¡VISTAS CON AUTORIDAD
La Tour Bidouane, con sus imponentes 23 metros de alto y 15 de ancho, es uno de los principales baluartes del sistema defensivo de la ciudad. Construida en el s. XV y reformada posteriormente en el s. XVII, es el lugar que ofrece las vistas más espectaculares sobre la ciudad corsaria.
Los corsarios, a diferencia de los piratas que iban por libre, eran financiados por la Corona.
Los siglos XVII y XVIII marcaron el apogeo de la ciudad como puerto corsario.
El más conocido de todos ellos fue Robert Surcouff, 1776-1827. Nacido en Saint-Malo y enterrado en el cementerio histórico de Rocabey, situado extramuros. Fue corsario al servicio de Napoleón I.
La captura de 47 navíos británicos a pesar del fracaso de la Marina francesa frente a la Marina inglesa, le convirtió en un héroe nacional. Fue apodado el Rey de los corsarios por su galantería y caballerosidad. La que fue su casa es hoy un Museo en su honor, situado en 2, Rue Saint-Philippe.
Desde lo alto de esta imponente torre tendrá las mejores vistas, no sólo de la ciudad, sino también de las islas Grand Bé y Petit Bé. Estas islas, con una gran historia, poseen también rincones muy interesantes. En la Grand Bé se encuentra la tumba de Chateaubriand, François René Chateaubriand fue un político y escritor francés considerado el fundador de romanticismo literario en Francia. En Petit Bé, se encuentra un fuerte del siglo XVII.
También desde lo alto de la Torre podrá divisar el Fort National, este fuerte junto con el de la isla, fueron diseñados por el arquitecto Vauban, bajo el reinado de Luis XIV y forman parte del cinturón de protección de la ciudad, construido para defenderse de los barcos ingleses y holandeses.
Dirección: Passage de la Poudrière 35400 Saint-Malo
¡SOUPE DE POISON O EAU DE POISSON
En Saint-Malo la gastronomía se basa principalmente en pescado y marisco como las gambas, los langostinos, el bogavante, el buey de mar, el centollo, las nécoras, los langostinos y ostras. Uno de los platos principales, de lo más económicos y sabrosos es la sopa de pescado. Esta sopa era el típico plato de pobre en el que los pescadores echaban el resto del pescado que no podían vender y añadían también pan y ajo.
En francés se dice Soupe de poisson y cuidado con la pronunciación de poisson.
La doble “s” debe ser prolongada, porque si haces la “s corta con el sonido /z/ te envenenan. ¡Resulta que poison con una sola “s” es veneno Y cuando vayas a entrar en una perfumería, no vayas a pedir Eau de Poisson en vez de Eau de Poison.
Broma aparte, veamos de qué está hecho este manjar y como se prepara para que la puedas cocinar en casa. Se pela y corta una cebolla, en una olla la rehogamos en aceite de oliva removiendo para que no se pegue. Se añade puerro, apio, ajo e hinojo y finalmente un pescado troceado, se remueve bien todo.
Después se pone salsa de tomate concentrado y se condimenta con una hoja de laurel, perejil y tomillo, o si prefieres puedes añadir alguna de tus especies favoritas. Se rellena la olla de agua, añadiéndole sal, pimienta y un pimiento rojo. Se deja cocer sin tapar entre 1h30 y 2h. Después, corta unas rebanadas de pan, frótalas con ajo y colócalas en el horno hasta que queden bien tostadas. Pasado el tiempo de cocción se pasa todo por un colador hasta obtener un caldo limpio. Se le añade los trozos de pescado y salsa provenzal. Se pasa con una batidora para que quede lo más fino posible, por último, se le añade azafrán.
Sírvase muy caliente. El pan tostado lo introducimos en la sopa, y por encima el queso que con el calor se ira derritiendo.
Bon appétit
¡CARAMELO DE MANTEQUILLA SALADA
Para los más golosos, el caramelo de mantequilla salada caramel de beurre salé es con toda certeza el recuerdo a comprar en Saint-Malo. Sea tierno, duro, blando, como caramelo, para untar o en salsa, es toda una delicatessen en Francia y su éxito ha dado la vuelta al mundo. ¿Pero cuál es la historia de esa famosa exquisitez bretona?
La mantequilla salada es una tradición bretona que se remonta muchos siglos atrás. cuando el rey Felipe VI impuso un impuesto a la sal en el siglo XIV. La sal, conservada en graneros, dejó de ser lucrativa para los franceses al verse tasada con tal gravamen. Pero tal medida no afectó a los bretones ya que La Bretaña aún no pertenecía al reino de Francia y los bretones continuaron usando la sal a buen precio.
Los caramelos de mantequilla salada provienen del sur de la Bretaña, más exactamente de Quiberon, y se han convertido en auténticos reclamos, su éxito se debe a Henri Le Roux.
En 1977, el chocolatero Henri Le Roux se instala en Quiberon. Especialista en helados y chocolate, decide interesarse por la especialidad local, la mantequilla salada. Durante 3 meses se afana en poner a punto una receta a base de azúcar y mantequilla semi salada, creando una deliciosa mezcla a la que incorpora nueces, avellanas y almendras.
Sus caramelos alcanzaron enseguida un auténtico éxito y en 1980, se llevó el primer premio al mejor caramelo de Francia en el Salón Internacional de la Confitería. Es el genuino caramelo de mantequilla salada. Veinte años más tarde, Henri Le Roux crea el caramelo más largo del mundo: 567,85 metros. La golosina gigante será cortada en 24.000 trozos y vendidos en favor de obras sociales.
La fama del chocolatero bretón conquista toda Francia y el mundo entero. Hoy en día la fábrica La Maison Henri Le Roux en Quiberon produce 13 toneladas de caramelos. No falta nunca caramelo de mantequilla salada en las cocinas bretonas dada sus diferentes aplicaciones en numerosas recetas, sea duro, blando o líquido. Ideal, sobre todo, como complemento a otra delicia local como son los gofres y los crepes.
Puedes adquirirlos en las muchas tiendas especializadas del centro como son las ¨Bicuiterie” o pastelerias “Patisserie” e incluso en supermercados. Se presentan en tarros de cristal o en bonitas cajas de metal o envueltos en bolsitas con lazos, ideales para regalar.
¡UNA VISTA GENIAL
Desde el islote del Petit Bé se sentirán invadidos por una sensación de privilegio y de libertad, donde, además, tendrán una vista magnífica de las murallas con el castillo de fondo y sobre todo una vista magnifica a la Playa du Sillon, sin duda una de las más bellas de Francia. Clasificada por algunos libros de viaje como la playa más bonita de Francia.
Sillon es como se conocía al cordón de duna que unía Saint-Malo con tierra firme en la época corsaria. En marea baja era un istmo y en marea alta una isla. A lo largo del Sillon se sucedían molinos de viento. En 1509 se crea una calzada y en 1853 se inicia la construcción del dique para proteger las tierras situadas sobre el mar. Hoy es una estampa muy colorida el contemplar todas esas villas que datan de final del s. XIX coincidiendo con la aparición de su balneario.
El banquero parisino Édouard Hébert hereda unas tierras junto al mar como pago a una deuda. Prendado por el lugar acomete una operación urbanística para crear un balneario tan en vogue en la época. Destaca el Casino de Paramé y un hotel de lujo creado en 1900. Hoy es el Grand hotel des Thermes de 5 estrellas con centro de Talasoterapia.
En el islote du Peit Bé destaca el Fort National”, bastión defensivo del s. XVII. Antes de la construcción de ese Fuerte había un faro para guiar en la noche a los navíos por la bahía rocosa de la ciudad corsaria. Era también el lugar de ejecución: los criminales eran colgados y las brujas y herejes quemados.
Para defender la ciudad del ataque de los ingleses, el rey Louis XIV mandó diseñar un sistema defensivo al ingeniero real y Mariscal de Francia, Vauban. Bajo la realización de Simeon Garangeau, la construcción del Fuerte se inicia en 1689 y se acaba en 1693, el mismo año que los ingleses atacan Saint-Malo. Las murallas resultaran ser eficaces.
El Fuerte Real pasa a ser Fuerte Republicano después de la Revolución Francesa y finalmente en 1870 se le conocerá definitivamente como Fuerte Nacional.
Cuenta la leyenda que fue lugar de duelo del célebre corsario Piere Surcouf, quien en el patio del Fuerte se enfrentó a 12 adversarios, fulminando a los 11 primeros y al duodécimo le cortó la mano declarando Señor, os perdono la vida porque necesito un testigo.
CASTILLO A LA VISTA
El Castillo de Saint-Malo es uno de los 83 edificios históricos con los que cuenta la ciudad, eso supone el 15 del Departamento de Ile-et-Vilaine y se sitúa en Francia en el puesto 31 de municipios con más cantidad de edificios históricos.
La construcción del castillo se inicia en el s. XIV por los Duques de Bretaña para asegurar su tutela sobre la ciudad. El castillo consta de cinco torres construidas en diferentes épocas:
El duque Juan V de Bretaña, yerno del rey de Francia Carlos VI, inicia en 1424 la construcción de la gran Torre del Homenaje en el istmo que era por entonces el único acceso a la ciudad desde tierra firme. La torre se apoyaba en un friso de la muralla, aunque tenía la capacidad de desprenderse de ella.
Resulta curiosa su forma de herradura mirando hacia la ciudad la parte cerrada y en cuyos extremos se encuentran 2 torrecitas que se comunican con el camino de ronda.
Posteriormente el duque Francisco II de Bretaña construye la torre La General menor en altura que la del Homenaje, pero más amplia. Su hija Anne, futura reina de Francia, manda edificar la Torre Quic-en-groigne que en la lengua bretona significa así será, es mi placer en contra de la voluntad de sus habitantes.
Anne siendo la última duquesa de Bretaña se esposa en terceras nupcias con el rey de Francia Carlos VII. Su primer matrimonio fue con el Emperador Maximiliano de Habsburgo, entonces suegro de Juana la Loca y por consiguiente abuelo del futuro Emperador Carlos I de España.
Su segundo matrimonio fue con el rey de Francia, Charles VIII. Dos torres más, Tour des Dames Torre de las Señoras y Tour des Moulins” Torre de los Molinos, se añaden en los años sucesivos.
En el s. XVIII, el baluarte de la Galére en forma de proa de barco viene a completar las defensas, a la vez que se van incorporando modificaciones para piezas de artillería a las torres a partir de 1690.
A partir del s. XIX el castillo de convierte en un acuartelamiento hasta su adquisición por parte del municipio para convertirlo en museo seis años más tarde.
Restaurado después de los destrozos acaecidos durante la Segunda Guerra Mundial, en agosto de 1944; hoy es sede del gobierno municipal Hotel de Ville y las torres de las Damas y del Homenaje albergan el Museo de Historia.
Dirección: 9 Place Chateaubriand 35400 Saint-Malo
¡OJO CON LA MAREA
Frente a la playa intramuros del Buen Socorro plage du Bon Secours, se encuentra un islote rocoso conocido como el Gran Bé al que se accede a través de una pasarela cimentada de 500 metros, para facilitar su acceso.
Desde su posición, ofrece una vista panorámica de la amurallada con la torre de la catedral destacada.
Y ahora viene la aventura, el desafío... Cuando sube la marea el islote queda rodeado de mar, convirtiéndose en una isla. Y para volver o bien, esperas 6 horas para que baje la marea o regresas con el agua llegándote hasta los hombros. Pero no te preocupes, desde 2011, hay una persona encargada de avisar cuando la marea está por subir utilizando un cuerno de bruma, se le conoce como el campanero de Bé.
El islote es conocido sobre todo porque allí se encuentra la tumba de François-René Chateaubriand, famoso escritor nacido en Saint-Malo en 1768. Aunque fallecido en París, el escritor había deseado ser inhumado en su ciudad natal, en el Grand Bé para así proseguir su conversación con el mar.
Su tumba, sobria, sin nombre como era su deseo ni inscripción, ni nombre, ni fecha, la cruz dirá que el hombre que descansa bajo ella era cristiano, eso bastará en mi memoria, está rematada por una gran cruz de granito rosa. No obstante, la Municipalidad para honrar su memoria le ha dedicado una placa donde se puede leer: Un gran escritor francés quiso yacer aquí para escuchar el viento y el mar. Respeta su última voluntad.
En el transcurso de la Segunda Guerra Mundial, los alemanes convirtieron el islote en uno de los baluartes de la fortaleza Saint-Malo instalando una batería anti-aérea
El verano de 1944 es el momento elegido por los aliados para reconquistar la ciudad de Saint-Malo.
El Grand Bé era una de las 3 fortalezas que queda aún en poder de los alemanes.
Una incursión de los Marines de los Estados Unidos mediante asalto de granadas de humo se hizo con el islote y una semana más tarde, cae el segundo bastión alemán después de intensos bombardeos por parte de la aviación norteamericana.
El tercer y último bastión alemán, mortífero desde su posición frente a la costa, termina rindiéndose un mes después.
¡EL DESCUBRIDOR DE CANADÁ
El obispado de Saint-Malo nace en el siglo XII cuando el obispo de Aleth situado al otro lado del puerto de pasajeros decide trasladar su obispado, tras autorización papal, a Saint-Malo, ciudad que estaba en constante crecimiento y sobre todo por ser un lugar más seguro.
La entonces pequeña iglesia románica se convierte en la nueva Catedral de Saint-Vincent.
En la nave central de la Catedral se encuentra una placa que indica el lugar donde se arrodilló Jacques Cartier antes de emprender su expedición ultramar.
Este navegante fue el primero de nacionalidad francesa en explorar la parte norte del continente americano.
Era la época de las grandes navegaciones, de los descubridores y mientras que Portugal dominaba las rutas hacia las Indias bordeando África, España había decidido hacerlo a través del océano Atlántico. Con el descubrimiento de América por parte de España, fueron muchos los países que se apuntaron a la estela de este hallazgo, así que Francia emprendió su expedición…por el norte.
Jacques Cartier, nacido en Saint-Malo, sale el 24 de abril de 1534, con dos navíos y 61 hombres. Casi 3 meses más tarde toca tierra, permaneciendo diez días, lo que le permite establecer lazos con los indios Iroquis con los que confraterniza. Justamente tres meses después, Jacques Cartier coloca una cruz de casi 10 metros de alto para marcar la toma de posesión de aquellas tierras en nombre de la Corona de Francia.
Le da el nombre de Canadá, que en la lengua iroqui significa cabaña o asentamiento. Y así fue como Francia descubrió estas nuevas tierras evitando las rutas portuguesas y españolas.
En su segundo viaje a Canadá, hibernando cerca de lo que se convertirá en la ciudad de Quebec, sus hombres contraen una epidemia mortal, perdieron la vida 25 de los 110 que conformaban la expedición.
Jacques Cartier invocan a la Patrona de los marineros pidiéndole ayuda. La respuesta se materializa encontrándose con una tribu indígena que había sido víctima de la misma enfermedad y que disponían de un remedio a base de extractos de cedro blanco que puso fin a la epidemia.
De vuelta a Francia, los exploradores junto a sus hombres realizaron un peregrinaje de casi 600 km. en agradecimiento a la virgen.
En la parte norte de la catedral se puede visitar su tumba.
Dirección: Place Jean de Châtillon 35400 Saint-Malo
¡RECORRIENDO SUS MURALLAS
Recorrer el perímetro defensivo de Saint-Malo es el principal atractivo de la ciudad. Supone un paseo emocionante de 1754 metros cargado de historia. El paseo se puede realizar en unos 45 minutos, donde podremos apreciar de cerca las diferentes torres y baluartes que conforman su sistema defensivo además de las vistas que ofrece a ambos lados: intramuros y extramuros. Usted podrá subir y bajar donde quiera, desde las diferentes escaleras que se encuentran en las puertas de la muralla. Este recinto amurallado fue construido en 3 grandes etapas:
La construcción de la muralla se inicia en 1144, abarcando un área de 16 hectáreas. La muralla de granito bajaba hasta la playa y el suelo era rocoso, hasta que se inicia en 1582 el adosamiento de los muelles.
El primer ensanche acontece a finales del S. XVII bajo el proyecto del gran ingeniero militar, Vauban. En 1709 abre la Puerta de Saint-Vincent, para ganar terreno al mar, edificándose un nuevo barrio cuya techumbre, ligeramente abovedada, estaban a prueba de bombas. Muchas de estas mansiones, eran propiedad de comerciantes enriquecidos con el oro que llegaba de Perú.
Europamundo los anima a empezar el paseo por esta puerta. Desde esta parte de la muralla podemos ver el puerto deportivo con una réplica del navío corsario L´ Étoile du Roy, La Estrella del Rey, la segunda fragata más grande de su época, con 46 metros de eslora, 3 mástiles y 20 cañones.
La tercera fase se inicia a partir de 1709 hasta 1742 ideada por el ingeniero parisino Siméon de Guaranguea, acometiendo la ampliación en la zona sureste hasta llegar a las 24 hectáreas finales. Durante la Segunda Guerra Mundial, en agosto del 44 las tropas alemanas se refugiaron en el interior de las murallas. Los bombardeos incesantes de la aviación norteamericana consiguieron destruir toda la ciudad, pero por suerte o milagro las murallas fueron lo único que consiguió salvarse de la destrucción.
Una vez comencemos nuestro paseo por la Puerta de San Vicent, los animamos a seguir hacia la Puerta Saint Louis, abierta en 1824. Fuera de la muralla podemos divisar el puerto comercial dividido en 4 cuencas, desde este puerto se exportan productos agropecuarios y madera e importan granito, siendo el segundo puerto comercial de la Bretaña. El puerto de pasajeros cubre líneas hacia las Islas Británicas contabilizando 1 millón de pasajeros al año. Intramuros están la calle de los bancos donde los pasajeros procedentes de las Islas Británicas van a cambiar sus libras por euros.
La siguiente puerta es la Puerta de Dinan, abierta en el siglo XVIII, conocida también como Puerta del Obispo porque era por la cual entraban los obispos . Una placa en latín en la cual se puede leer el obispo, señor de la Villa entregó los terrenos para su ampliación.
También se la conoció como Puerta de la Marina por tener a un lado de la entrada sus oficinas la Marina, en Rue Saint-Philippe 1. En el número 2 vivió el famoso corsario Surcouf después de su matrimonio en 1801.
Las siguientes puertas dan acceso a las playas y desde esta parte de la muralla tenemos unas excelentes vista sobre la Costa Esmeralda y las más cercanas islas du Grand Bé y Petit Bé Finalmente bajaremos por el Castillo donde localizaremos todos los restaurantes y las calles comerciales.
OCEANO DE ENERGÍA
Contemplar el mar es, sin duda, una de las cosas más relajantes que existen, unos minutos sentados en la arena de la playa, o en el muro del malecón contemplando el mar nos puede evadir, relajar y llenar de energía. En Saint-Malo existen kilómetros de playa para poder disfrutar de la bravura del océano.
Saint-Malo cuenta con 3 playas intramuros bordeando su muralla: playa de Sillon, playa de Hoguette y playa de Rochebonne, pero la más conocida y hermosa es sin duda la playa du sillon que se extiende a lo largo de tres kilómetros.
Es la playa que aparece en las postales invadida por inmensas olas y marea tempestuosa. Llama la atención todas esas estacas de madera de roble dispuestas a lo del muro de contención de su paseo marítimo. Las estacas están enterradas a tantos metros de profundidad como vemos que asoma en su exterior. Su función consiste en frenar la violencia de la marea alta durante los temporales para evitar que rompan contra el muro de contención del paseo marítimo.
En esta parte de Francia las mareas son inmensas, son el doble de lo normal. La marea baja deja una anchura de arena que supera con creces los 100 metros. Le marnage como se conoce la variación de altura entre la pleamar y la bajamar es de 14 metros. Este fenómeno es todo un espectáculo de grandeza y belleza.
La amplitud de la marea va a servir para producir energía. La mareomotriz es aquella energía que se produce aprovechando las mareas y la undimotriz, las olas. Son además sostenibles y renovables, es decir que se aprovecha una fuente natural e inagotable a la vez que no contamina.
A escasos 10 km. se encuentra la mareomotriz de la Rance. En el estuario que forma la desembocadura del Río Rance está construida una presa hidroeléctrica. Construida entre 1963 y 1966, sus 24 turbinas producen 500 GWh, el equivalente a la producción eléctrica anual para una ciudad de unos 225.000 habitantes.