ROMA





UNAS VISTAS DIGNAS DE JÚPITER TERRAZA DE LAS CUADRIGAS
Heredado de sus hermanos mayores, los griegos, los romanos cambiaron el nombre de Zeus, el dios más importante del panteón olímpico griego por el de Júpiter, el Dios del Rayo. Hoy os proponemos que subáis a uno de los monumentos más característicos de la Ciudad Eterna, para que a modo de vuestro Olimpo personal, y en pleno corazón de esta histórica y maravillosa ciudad, podáis disfrutar de una de las mejores vistas de Roma.
Se trata de subir a las Terrazas del Monumento dedicado a Vittorio Emanuelle II, primer rey de la Italia Unificada. Este impresionante edificio es conocido también como Vittoriale por los romanos, y rinde homenaje no solo a su primer rey sino a un período convulso en el que una Italia separada, dividida en pequeños estados de muy diferentes características, se va a unificar para formar un reino, el reino de Italia que será ya una realidad al final del siglo XIX.
Este masivo monumento en pleno corazón de la ciudad fue inaugurado en 1911, albergando la tumba del soldado desconocido con una llama eterna y la omnipresencia de dos soldados cuidando de la misma. A veces por eso se conoce como el Altar de la Patria.
En su interior también podríamos visitar el Museo Central del Risorgimento, que es el lugar dónde nos podemos informar de esa etapa histórica que unió Italia desde Sicilia al sur hasta las montañas de los Alpes al norte.
También en su interior se encuentra el Instituto para la Historia del Risorgimento Italiano.
Este masivo y enorme monumento de piedra de color blanco ha sido controvertido tanto por su tamaño como por sus forma y no siempre ha sido apreciado, se le ha llamado despectivamente la Tarta de Bodas o la Máquina de Escribir pero la realidad es que hoy marca una realidad en el corazón de Roma, en la misma Piazza Venezia en pleno corazón de la ciudad.
El monumento, de 135 metros de anchura y 70 de altura, destaca por sus columnas de capiteles corintios y por sus escaleras infinitas. Una impresionante escultura ecuestre del primer rey de Italia se sitúa en el centro de dichas escalinatas, y grandes banderas tricolores hacen que el rojo, el blanco y el verde de las mismas nos recuerden que estamos en Italia. Pero hoy os proponemos subir a lo más alto para obtener las mejores vistas de esta casi trimilenaria ciudad. Para ello os sugerimos subir a las terrazas de dicho monumento desde las que podréis disfrutar de esas maravillosas vistas como si fueseis las mismas Águilas de Zeus buscando el Ombligo del Mundo.
A las Terrazas del monumento de Victor Manuel II se accede fácilmente por dos ascensores situados en la parte posterior del monumento. Para acceder tendréis que pagar un ticket de 7 euros pero las vistas de las que disfrutaréis desde lo alto no os dejarán impasibles.
Recordad que estáis en el corazón de esta histórica ciudad, así que tendréis una privilegiada visión de la misma. Hacia el norte veréis toda la plaza de Venecia con su histórico Palacio del mismo nombre, y en línea recta perdiéndose hasta la lejana plaza del Pópolo tendréis la famosa y comercial Via del Corso. Si por el contrario dirigís vuestra mirada hacia el sureste, no solo veréis los Foros Romanos y de Augusto donde se desarrolló la vida de la ciudad antigua, sino que enfrente veréis la inmensa mole del monumento más histórico del centro de Roma, el Colosseo.
Al sur estará la iglesia de Santa María de Araceli y la Plaza del Campidoglio, y al oeste podréis divisar la cúpula del Panteón, la Basílica del Vaticano y el Castel S. Angelo entre cosas.
Este maravilloso mirador se conoce como la Terraza de las Cuadrigas porque dos espectaculares esculturas de cuadrigas dirigidas por Victorias Aladas las dirigen en su parte más alta.
Un monumento con dioses en lo alto para tener vistas de dioses, o al menos de pájaros. Indicaciones: La Terraza se encuentra en lo alto del monumento a Vittorio Manuel II en plena Plaza Venecia, en el corazón de la ciudad.
El horario de visita es todos los días desde las 9.30 de la mañana hasta las 19.30 de la tarde, siendo el último acceso a los ascensores a las 18.45 Si bien no se paga entrada a las terrazas, sí que hay que pagar 7 euros para acceder por los elevadores.
Dado que son muchas las escalinatas del monumento, siempre puedes llegar caminando sin pagar nada a una de las más superiores, con excelentes vistas también, pero las mejores vistas de todas las tendrás llegando con el ascensor a la parte más alta. Se puede llegar desde cualquier punto de la ciudad con cualquier autobús urbano que vaya a la Plaza de Venecia.
Siempre será un buen momento para subir y observar las vistas relajándonos con el espacio y la inmensidad, pero quizás las más bonitas lleguen con la hora del tramonto y la puesta del sol.
SI ALGO DE BUENO TIENE UN IMPERIO ES LA VARIEDAD DE SU COMIDA
STREET FOOD
EL imperio romano extendió sus fronteras desde Escocia al desierto del Sahara de norte a sur, y desde el Océano Atlántico a Mesopotamia, de oeste a este.
Toda esta variedad de tierras, pueblos y climas aportaron influencias al mayor Imperio de la antigüedad, influencias que lejos de ser descartadas fueron incluidas en la vida diaria de los romanos, que para eso eran la capital y el centro del imperio.
La comida no podía ser menos y más aún cuando hablamos de un pueblo mediterráneo amante de los placeres y las cosas buenas de la vida. Por eso la comida romana es variada y deliciosa.
Son muchos los productos alimenticios más o menos baratos que se han ido desarrollando en Roma, productos que además te permitirán disfrutar de algo sabroso sin hacerte perder mucho tiempo esperando a que te sienten, te traigan la carta y te sirvan en un restaurante.
Para eso tenemos la llamada street food o comida de calle. Te hablaré de algunos de los productos que puedes disfrutar y dónde se pueden conseguir y degustar. Recuerda que solo son algunos de los muchos productos que hay, y que la variedad de lugares para disfrutarlos es enorme y está en cualquier esquina por toda la ciudad.
Trapizzino: Son esquinas de pizza rellenas. Nace en el barrio del Testaccio y se extiende por Roma llegando hasta Nueva York. La Roma imperial vuelve a extenderse por todo el mundo con sus sabores. Son como pequeños saquitos de masa de pizza rellenos de sabrosos ingredientes como queso, carne picada con tomate, lengua en salsa...sabores originales en un tipo de pizza más que original. Puedes degustarlo en Trapizzino, via Giovanni Branca 88.
Supli: Uno de los clásicos de la street food romana son estas bolas de arroz con queso, huevo, rebozado y frito. Este es el tradicional, pero puedes disfrutar de sabores mucho más innovadores como el suplí con boquerones o el de carbonara. Simplemente deliciosos.
La freiduría Supplizio situada en Via dei Banchi Vecchi 143 puede ser un buen lugar para probar esta delicia o algunos otros fritos romanos.
Filetes de Bacalao: Delicias del mar fritos y rebozados. Una especialidad romana. Normalmente te los envuelven en papel para llevar, y que tu tiempo en Roma.se extienda sin que se te vayan las horas sentado.
Y no quiero decir que no debas comer en un buen restaurante o pizzerias romanas, claro que debes hacerlo también, los hay excelentes, pero déjalo mejor para la cena, cuando tengas más tiempo.
En el día, aprovecha la luz solar sin dejar de disfrutar de un sabroso bocado. Los filetes de bacalao rebozado se pueden degustar en lugares como Dar Filettato, muy conocido de los romanos, en el Largo dei Librari 88. Por cierto, si no lo sabías, el famoso Fish and Chips inglés parece ser que fué un invento italiano.
Maritozzi: He aquí algo para los que prefieren tomar algo dulce. Maritozzi es como un gran brioche relleno de nata y cortado a lo largo. Su nombre viene de la costumbre de regalar un dulce a las prometidas en el que se escondía una joya en su interior.
El Café Roscioli en Piazza Benedetto Cairioli es un lugar excelente para probarlo.
La Pizza Rellena: Un plato callejero a la carta pues tú puedes elegir los ingredientes, aunque te conviene escuchar los consejos de los profesionales que siempre saben lo mejor que tienen y lo que más gusta al público.
¿Te atreverías con un relleno de higos para darle un toque dulce a lo salado? Imaginación al poder. Puedes probarlos en muchos sitios pero te digo uno:
Frontoni, en Circunvalacione Gianicolensi, 145
Polpette: Las albóndigas romanas.
¡Qué maravilla En I Fritti di Sora Milvia puedes probar platos abundantes y otros de la cocina romana que seguro llenarán tu paladar de sabrosos gustos, y ciertamente tu estómago. No te vuelvas loco pidiendo mucho o no podrás salir a caminar luego...mejor si compartes con alguien.
Y si vas solo, pide una cosa y espera a ver el resultado en tu barriga antes de ordenar otra. Para quedar muy satisfecho. Está en la Via Cassia 4.
Panini: En España se llaman bocadillos. Un simple pedazo de pan abierto por su mitad y relleno de comida pero que te deja una enorme sensación de saciedad. En Roma destacan los rellenos de embutidos como el salame o mortadela.
Un buen lugar es Pane e Salame, en la Vía de Santa Maria in via 19, cerca de la Fontana di Trevi por si te pilla por el centro.
Y por supuesto la Pizza al Taglio, porciones de pizza normalmente cuadradas que te cortan en el momento. Suelen hacerse continuamente así que no da casi tiempo a que se enfríe, pero ellos te la pueden calentar en el horno si lo prefieres. La verás por todas partes. Mi preferida es en los hornos tradicionales donde se cuece el pan.
La variedad de street food es inmensa en Roma, atrévete con la comida de calle romana, quedarás sorprendido por sus sabores, la rapidez del servicio y el ¡precio
¡Adelante y buen provecho
¡Y SEGUIMOS DE MERCADILLOS COMO HACE 2.000 AÑOS
MERCADO DE PORTA PORTESE
En Roma hay muchos mercadillos al aire libre, muchos de ellos solo operan en domingos y días de fiesta cuando los romanos tienen el día libre. Son lugares donde puedes encontrar de todo, incluso la bicicleta que te robaron antes de ayer, aunque quizás no siempre entera sino dividida en piezas. Fuera de bromas, aunque sea verdad, son lugares normalmente al aire libre, mercados al estilo de los mercados de las pulgas como les llaman en Francia donde encontrarás objetos nuevos y de segunda mano a precios normalmente económicos. También son lugares para encontrar cosas descatalogadas o que ya no se producen. Ropa, relojes, sellos de correos, libros, CDs, flores, artesanía...todo lo que puedas imaginar.
En Roma hay muchos, te nombro algunos: Mercado de Campo dei Fiori, Mercado Trionfale, Mercado del Testaccio, Mercado del Esquilino y Mercado Campagna Amica, mercadillos en todas las esquinas de la ciudad, siendo el Mercado de Porta Portese el mayor y más histórico de Roma.
Este mercado de Porta Portese se lleva a cabo los domingos reuniendo más de 4.000 puestos de vendedores ambulantes que ofrecen sus variopintos productos desde las 8 de la mañana para los más madrugadores hasta las 14 horas para los que decidieron irse de fiesta el sábado noche y prefieren dormir un poco más. Yo te aconsejo ir temprano, los vendedores están deseando abrir el día de ventas y quizás encuentres mejores precios.
Es un mercadillo al aire libre, y no olvides que como en cualquier zoco árabe, aquí el regateo es muy común, y quizás encuentres oportunidades muy baratas. Este mercadillo nació después de la segunda guerra mundial ofreciendo productos del campo, artesanías y productos para coleccionistas de segunda mano.
Desde antigüedades hasta chatarra, de todo podemos encontrar aquí: ropa, calzado, minerales, vino, joyas, monedas…
Hay música callejera y lugares para comer algo. Los romanos tempraneros desayunan por la zona antes de empezar sus paseos de búsqueda de gangas. Es algo entretenido aunque no quieras comprar nada, y una manera de mezclarte con los locales. Hay mucha gente y aunque es tranquilo, no todos van a comprar. Algunos prefieren ir a ver si pescan algo de algún descuidado, así que no lleves la cartera llena por si acaso y ten cuidado con ella sobre todo si tienes mucho aspecto de turista. Ya sabes, te lo habrán dicho tus especializados guías: En Europa prácticamente no existen los robos con violencia, pero los silenciosos sí. Un poco de precaución nunca viene mal. Lleva el dinero siempre en lugares seguros y evita llevar el pasaporte por si acaso. No tiene por que pasar nada, pero siempre es mejor avisar, y prevenir que curar.
Puedes comenzar tu recorrido desde la llamada Porta Portese o desde la parada de tranvía Ippolito Nievo. La segunda opción es más para los anticuarios, y la primera, la más nueva para los que prefieren un mercadillo común. Yo te aconsejo visitarlo desde la zona de anticuarios pues te dará un sabor más auténtico de lo tradicional de Roma, es mucho más auténtico. El otro lado es más baratillo y comercial.
Es el mayor mercado de Italia y se encuentra junto al río Tíber en el llamado barrio del Trastévere.
¡VAMOS A VER 3 PAÍSES A LA VEZ O EL ORIFICIO DE LA CERRADURA
¿Quieres ver algo original? Mira que solo lo verás unos segundos y puedes encontrar una pequeña fila aunque normalmente es muy fluída. De hecho este lugar es visitado aunque no en masa.
Se encuentra en lo alto de la Colina del Aventino, una de las 7 que formaron la Roma original, que se conoce entre otras muchas maneras como La Ciudad de las Siete Colinas.
El Aventino es dónde subieron Rómulo y Remo a contar los buitres que pasaban para ver quién de los dos hermanos dirigía la ciudad. Viejas costumbres adivinatorias heredadas de sus antecesores los etruscos. Pero tú no vas allí a contar pájaros sino a tener una vista muy especial de la Cúpula de San Pedro. Prepara bien tu cámara porque aunque por poco tiempo, vas a disfrutar de algo que seguro te satisface. Se encuentra entre el Jardín de los Naranjos y la Villa del Priorato de Malta. Tenéis que llegaros hasta la cancilla de la puerta del Priorato de Malta, un estado que podemos llamar independiente del resto de Italia por sus históricos privilegios e inaccesible acceso al común de los mortales. Es una cerradura que solo dará para mirar con un ojo pero desde la que se pueden ver los Jardines del Priorato de Malta del siglo XVIII, y al fondo, una inusual vista de la Cúpula de San Pedro del Vaticano.
¿Os dáis cuenta? Estáis en Roma, Italia, y a través del Priorato de Malta veis el Estado Vaticano. Unos segundos, porque seguramente otros esperan detrás para ver lo mismo, unos segundos, una foto y tres países. Algo diferente e inusual.
Está en un lugar céntrico, cerca del Circo Máximo, pero no os topáis con él. Hay que buscarlo. Y si os gusta la naturaleza, aprovechad para pasear por el Jardín de los Naranjos, que también tiene bonitas vistas, y por la Rosaleda de Roma donde veréis y oleréis todo tipo de rosas.
Está en una preciosa placita de estilo Rococó y muy probablemente el cardenal Rezzonico encargó la puerta con su cerradura en 1765 a Piranesi.
Está en la Plaza de los Caballeros de Malta.
UNA MÍSTICA CASTELLANA EN ROMA
EL ÉXTASIS DE SANTA TERESA
Esta maravillosa escultura, también llamada la Transverberación de Santa Teresa es obra del escultor Gian Lorenzo Bernini y se encuentra en la iglesia romana de Santa María de la Victoria, que a su vez fue construida para conmemorar la victoria de la Montaña Blanca en Praga.
La escultura está dentro de la Capilla Cornaro. La iglesia dónde está situada es una basílica del siglo XVII. También de esa época es el grupo escultórico que Bernini esculpió entre los años 1647 y 1652. Es una obra maestra de la escultura barroca. Refleja a Santa Teresa en el momento de la Transverberación o arrebato místico que ella describe en su Libro de la Vida. Ya la capilla donde se encuentra situada es una explosión de materiales nobles como mármol y bronces, y la luz que entra por una ventana oculta en lo alto subraya los rasgos de la Santa.
La cúpula representa un cielo lleno de querubines donde el Espíritu Santo en forma de paloma ilumina a Santa Teresa. Fué también pintado por Bernini. A los lados, personajes de la familia Cornaro parecen observar la escena, que tal y como lo describe en el Libro de la Vida la Santa, representa a un ángel que atraviesa el corazón de la Teresa con un dardo. El rostro de la Santa refleja un momento donde el dolor y el placer se mezclan. La obra está hecha en mármol blanco y los rayos de luz procedentes de arriba son de bronce. El movimiento, las figuras contorsionadas y los pliegues del manto de la Santa nos hacen ver que estamos en el Barroco.
La estatua mide 3 metros 40 de alto.
Bernini muestra en esta escultura y esta capilla esa mezcla de escultura, pintura, luz, teatro y sentimientos tan del gusto de esa época religiosa en la que prevalecía la Contrarreforma católica enfrentada a la Reforma protestante. Bernini estudió teatro y artes escénicas. Sobre todo el rostro de la Santa y cómo Benini es capaz de expresar esa mezcla de sentimientos que ella pudo sentir tal y como describe en su literatura, es una obra maestra del arte barroco y de esa época histórica. El ángel sonríe relajado, Teresa parece levitar. El momento místico está plasmado con gran realismo y belleza.
Bernini, uno de los mejores escultores de todos los tiempos, es heredero de Miguel Angel y del Manierismo, pero revela un arte totalmente nuevo lleno de expresiones y sentimientos, realismo escenográfico, gran teatralidad, dramatismo y grandiosidad. Otras de sus obras maestras que también pueden contemplarse en Roma serían las esculturas de El Rapto de Proserpina y la de Apolo y Dafne transformándose en Laurel, además del Baldaquino de la Iglesia de San Pedro.
Santa Teresa es la más importante de las místicas españolas conocidas y tuvo una gran influencia de San Juan de la Cruz, el gran místico y patrono de los poetas españoles.
Ubicación: Via Venti Settembre 17. Está cerca de la estación de Termini y de la plaza de la República. Se puede llegar desde ambos metros.
LOS SÍMBOLOS DE ROMA. ESCUDOS Y BANDERAS. ¿TE ATREVES A BUSCARLOS Y FOTOGRAFIARLOS?
Seguro que en las películas de romanos te has fijado en uno de los estandartes que las legiones romanas llevaban a la cabecera de sus ejércitos, las célebres letras SPQR.
¿Sabes qué significan?
Y...¿Sabes que aún se utilizan por el ayuntamiento o municipio de la ciudad?
Y ¿Por qué la mayoría de las casas están pintadas de tonos anaranjados y burdeos? Si miras la bandera de Roma verás que tiene esos mismos colores.
En este apartado te proponemos que en algún momento de tu visita prestes atención a estos símbolos y a otros muchos que llenan la ciudad mejor en tu tiempo libre, para que no te pierdas las interesantísimas explicaciones de tus guías tanto locales como acompañantes. Te quedarás sorprendido de todo el simbolismo y heráldica que la ciudad puede ofrecerte. Fotografía estos símbolos. Algunos quizás ya los conocías como el famoso SPQR, otros quizás los escuches de boca de tus guías, y otros los podrás ir descubriendo con el tiempo, en tu misma estancia en Roma o a tu regreso.
El escudo de Roma es un escudo gótico con las siglas SPQR, una cruz griega y los colores de la ciudad. La cruz representa la religión principal de los romanos. SPQR es una sigla latina de Senatus Populusque Romanus El Senado y el Pueblo Romano. Antiguamente se refería al gobierno de la República Romana y hoy es el emblema oficial de la ciudad. Antiguamente aparecía en monedas, textos escritos y esculpida en las piedras de monumentos y obras públicas que quizás es dónde más fácil te sea verla hoy en día. También iba en los blasones del ejército.
Se usó desde el 80 antes de Cristo hasta la época de Constantino en el siglo IV después de Cristo. En la época de Mussolini al principio del siglo XX se coloca en muchos edificios públicos y en alcantarillas y hoy en día está en el escudo de la ciudad.
Los colores de la Bandera de Roma son dos, el rojo púrpura, rojo pompeyano o rojo oscuro y el amarillo oro. Esta bandera se inspira en el escudo de la ciudad. El amarillo oscuro o naranja representa el sol, y muchos senadores de la antigüedad lo llevaban en sus túnicas. El rojo oscuro o pompeyano representaba el imperio.
Una leyenda cuenta que once escudos sagrados de este color se guardaban en el templo de Marte, y que el original habría caído del cielo siendo Roma la encargada de custodiarlo.
Verás estos dos colores y muchos tonos intermedios en las fachadas de los edificios romanos. También son los colores de La Roma, uno de los dos equipos de fútbol principales de la ciudad junto a la Lazio. Si ves una tienda de La Roma, estos colores estarán en mallas deportivas y recuerdos de todo tipo.
La Bandera del Vaticano. Es amarilla y blanca con el escudo papal en la parte blanca. Fue creación del papa Pio VII para no dejarse sujetar por Napoleón y los romanos que le apoyaban. Creó esta bandera para la Guardia Suiza y los soldados de la nobleza que le apoyaban aún y para distinguirla de la romana. El blanco y el amarillo representan el oro y la plata de las llaves de San Pedro.
Las llaves dorada y plateada del escudo papal significan el poder espiritual y terrenal del Papa. La tiara superior, ojival y de tres niveles muestra el triple poder del Papa: Padre de los reyes, rector del mundo y vicario de Cristo.
La bandera papal la verás en el Estado Vaticano y en los edificios extraterritoriales del estado vaticano. También en muchos monumentos mandados construir por diferentes papas en los que las llaves y la tiara se mezclarán con los símbolos de cada familia a la que pertenecían los diferentes papas.
Escudos de familias nobles romanas: Muchas han sido las familias romanas con poder político, económico y militar. Pamphili, Borghese, Barberini, Colonna, Orsini, Farnese y muchas más. Cada familia dejaba su escudo esculpido o dibujado en monumentos, papeles oficiales, pinturas...aprende a conocerlos y a descubrirlos.
Otros símbolos: La Loba Capitolina amamantando a Rómulo y Remo, las águilas imperiales, el fascio...son muchos los símbolos que hallarás en esta ciudad y que te hablarán de un momento histórico particular.
¡Conoce y disfruta
UN DIOS GRIEGO EN FORMA DE SERPIENTE SALVA LA CIUDAD E INSTAURA LOS SANATORIOS MÉDICOSLA ISLA TIBERINA
La única isla en Roma en el paso del río Tíber por ella es la Isla Tiberina. Está habitada y es la isla habitada más pequeña del mundo. Está conectada con ambos lados de la ciudad por puentes, desde el Ponte Garibaldi hasta el Ponte Palatino.
El Ponte Fabricio, del 62 antes de Cristo también la conecta, siendo el más antiguo de la ciu-dad que se conserva íntegro y en pie. También tiene el Ponte Cestio, y los restos del destruido puente que hoy llamamos Rotto que fue el primero en Roma construido en piedra.
En la isla destacan la iglesia de San Bartolomé del siglo X y el hospital católico de Fatebene-fratelli Haced el bien hermanos. Lo más importante de esta historia es lo que ya no se ve, lo que hay debajo, un templo romano en los orígenes de la ciudad.
El escritor clásico Ovidio, en su renombrada obra La Metamorfosis nos habla de este templo del siglo III antes de Cristo, templo romano dedicado al dios Esculapio, nombre latino del griego Asclepios. Cuenta Ovidio que una terrible epidemia de peste asolaba la ciudad, y que una delegación romana acudió al Santuario del dios Apolo situado en Delfos en Grecia para pedir ayuda al dios. Este, probablemente por medio de sacerdotisas y oráculos les dió a en-tender que no él, sino su hijo Asclepio les ayudaría. Los romanos buscaron la estatua del dios que finalmente se les apareció, y transformándose en serpiente subió a la nave que les llevaría de vuelta a la ciudad de Roma. Tras días de navegación, la nave llegó a Ostia, la desembocadura del Tíber y de ahí navegó hasta la ciudad. Llegada a la Isla Tiberina, la ser-piente se yergue y viendo los dos brazos iguales del río decide bajar y asentarse en la isla para vivir recuperando su forma divina. Se construyó un templo que era asimismo lugar de sana-ción, poniéndose fin a la enfermedad y al dolor. Desde entonces y hasta hoy, la Isla Tiberina siempre ha sido un lugar de sanación. La isla tiene forma de barco, como el que fue a Grecia y regresó y esto se puede ver claramente en sus extremos.
Es importante hacer notar que la serpiente enrollada en la Vara del dios Esculapio es el símbo-lo de la medicina, aunque desde hace 500 años esta también usa el caduceo de Mercurio en el que dos serpientes aladas se alzan enrolladas.
Cómo llegar: En bus a Lungotevere Pierleoni
UN PASEO POR EL GIANICOLO.
Gianno o Jano era el dios de doble cara, una alegre y otra triste, una para la paz y otra para la guerra, una mirando al pasado y otra interpretando el futuro. Era una de las deidades más antiguas no solo de Roma sino de los etruscos y otros pueblos itálicos.
Se acostumbraba colocar una imagen de este dios en las puertas de las casas y de las ciudades.
Se le considera padre de todos los dioses y por tanto no era hijo de ninguno.
Es tan importante a la par que desconocido, que su nombre dio origen al primer mes tras el solsticio de invierno hace más de 2600 años y da nombre a enero, el primer mes del año desde la reforma del calendario en tiempos de Julio César. A él está dedicada esta colina que domina Roma desde el lado del río Tíber opuesto al centro histórico, lado dónde también se encuentran el famoso Trastévere y la ciudad del Vaticano.
Esta colina no está considerada una de las famosas 7 colinas de Roma, pero no solo desde ella se puede disfrutar de una vista maravillosa de la ciudad sino que es un sitio lleno de verdor y frescor con muchos lugares de interés. Al tratarse de una colina hay que subir y bajar necesitándose aunque no sea extenuante, unas mínimas condiciones físicas para el paseo. Aunque mucho tiempo se consideró fuera de la ciudad, desde el papa Urbano VIII y la construcción de las murallas por él mandadas levantar, ya entraría en el perímetro de Roma. Fue lugar de acontecimientos históricos y heroicos de la historia de la ciudad.
Comencemos con el episodio del siglo VI antes de Cristo en que siendo Roma etrusca fue sitiada por Porsena que tenía su cuartel aquí arriba, y el joven Mucio fue a matarle.
Este se equivocó matando a un subalterno. Siendo detenido probó su valía metiendo su mano en un brasero ardiendo frente a Porsena, y este le perdonó la vida por su valor y le dejó libre. También fue heroico el paso del Tíber a nado por las mujeres romanas detenidas por el mismo Porsena y que la joven llamada Clelia incitó a escapar y realizar tal hazaña.
También aquí Garibaldi en 1849 defiende la República Romana contra los ejércitos franceses. Se pueden visitar sus galerías artísticas Riqueza de Arte o solo pasear Paseo Riquezas de Arte:
En el Trastévere encontramos la Puerta Settimiana abierta en el Muro Aureliano y restaurada durante el papado de Alejandro VI.. El Palacio Corsini del siglo XV es así llamado pues fue propiedad del cardenal del mismo nombre, sobrino del papa Clemente XII.
Hoy es sede de una galería de pintura.
La Galleria Nazionale d´Arte Antica muestra obras pictóricas de la escuela Toscana, de Fra Angélico, Tiziano, Rubens, de Caravaggio, de Poussin, Guercino y obras del barroco napolitano y de José Rivera. La Villa Farnesina, de principios del siglo XVI fue construida para el rico banquero Agostino Chigi y fue lugar de grandes fiestas del papa León X. Grandes artistas renacentistas participaron en su construcción y evoca la amistad que les unió.
La obra principal es del gran Rafael en la que por un lado representa la leyenda de Amor y Psiquis, inspiración de los manieristas, y por otro, en la sala de la Galatea, el mismo pintor representa a la hija de Nereo navegando sobre un carro en forma de concha tirado por delfines. Sebastiano del Piombo y Peruzzi representan otras escenas. Incluso se dice que un rostro fue pintado por Miguel Angel.
En la parte alta tenemos la iglesia de San Pedro en Montorio, edificio del siglo XV en tiempos del papa Sixto IV. Dedicado a San Pedro fue mandado construir por el rey español Fernando el Católico. Una leyenda del siglo XV dice que el santo fue crucificado aquí.
El Tempietto. Templo en miniatura relacionado con Bramante. Es circular, con columnas dóricas en su exterior. Desde la explanada frente a la iglesia tenemos unas excelentes vistas de Roma. A su izquierda hay un monumento dedicado a los patriotas muertos durante el Risorgimento.
La Fontana Paola es una fuente que parece un arco del triunfo, mandada construir por Pablo V. La Villa Doria Pamphili es hoy un gran parque público donde se edificó un casino en el siglo XVII. Tiene terrazas y estatuas.
Paseo Ahora sí, vamos por la crestería de la colina con estupendas vistas de Roma todo el tiempo. Allí veremos el Monumento a Garibaldi, obra enorme de Emilio Gallori.
El militar mira al Vaticano desde su caballo.
El Vaticano era su aspiración de conquista para Roma y la nueva Italia. La vista de Roma desde la plaza es impresionante con los Montes Albanos al fondo. Un poco más abajo de la plaza, todos los días se dispara un cañonazo al medio día.
En la otra dirección, bustos de los principales luchadores por la independencia de Italia. Debajo está el Jardín Botánico. Monumento a Anita Garibaldi.
La esposa brasileña del recién mencionado Giuseppe Garibaldi, está representada a caballo también.
El monumento es de 1932. Las vistas se suceden por todo el camino. Así podríamos ir descendiendo hacia la zona del Vaticano más al norte, todo un camino entre árboles y con vistas de la ciudad hacia el este.
PLAZA DE CAMPO DEI FIORI
Bellísima plaza en el centro de Roma, no lejos de la Plaza Navona o de la Plaza Farnese o el río Tiber.
Esta plaza es un lugar peatonal y muy agradable lleno de casas bajas típicas a los pies de las cuales se encuentran infinidad de tabernas, cafés y pubs. Disfrutemos de un momento de relax sentándonos en una mesa de algunas de sus terrazas típicas, y tanto si queremos comer, cenar, o solo tomar un café o una copa por la noche como tantos jóvenes que escogen este lugar para disfrutar de las veladas romanas, tanto si es de día como de noche, disfrutemos de unos minutos de tranquilidad observando la vida pasar y aprovechando para borrar fotos inútiles, enviar alguna de las que sí merecen la pena o leer algo sobre nuestro próximo destino. Esta plaza, al no tener tráfico rodado es muy agradable y pasa gente de todo tipo.
Hasta el siglo XV fué un florido campo, de dónde le viene el nombre actual, pero fué el papa Calixto III el que ordenó la pavimentación de esta zona con el fin de darle una aire más suntuoso, y pronto se llenó de palacios, iglesias y edificios de poder como el palacio de la familia Orsini que estaba aquí. Fue el inicio de una total remodelación del llamado Rione de Parioni.
La plaza ha tenido muchas funciones, como por ejemplo lugar de mercado de caballos y lugar de ejecuciones públicas. El 17 de febrero de 1600 el famoso monje, filósofo y científico renacentista Giordano Bruno fue quemado vivo en una hoguera por sus avanzadas ideas que chocaban por las impuestas por la Iglesia Católica de ese momento, ideas como el hecho de que la tierra giraba alrededor del sol y no al contrario como obligaban a creer los papas. Todos sus libros fueron prohibidos por la Iglesia. En el centro de la plaza podemos ver un monumento en su recuerdo, hecho por el artista italiano Ettore Ferrari en 1889. Esta escultura forma parte de una serie de monumentos antipapales construidos después de la caída de los Estados Pontificios. Desde 1869 hay un mercado en la plaza que se celebra todas las mañanas excepto los domingos y que antes se hacía en la vecina Plaza Navona.
En la antigüedad romana aquí había un templo dedicado a la diosa Venus, la diosa del amor, parte del complejo del Teatro de Pompeyo.