LIMOGES





¡CAMPANILE DE LIMOGES!
La torre de la Estación de los Benedictinos emerge entre los edificios de la ciudad cual faro en la niebla. Con sus 67 m. de alto, es la estación más alta de Francia. Se trata también de una de las cuatro estaciones de ferrocarril más bonita del país. Y no es que lo diga yo, sino elegida por votación popular. A los franceses les encantan clasificar, votar y elegir los pueblos más bonitos, las ciudades más floridas...etc. Esta obra de arte de arquitectura ecléctica es un símbolo de la ciudad de Limoges, marcando tendencia con esa combinación entre Art Nouveau, Art Déco y neoclásica.La estación de tren está situada en los terrenos de una antigua leprosería de la que se ha conservado el nombre para la plaza y que colindaba con un monasterio benedictino, del que toma su nombre.
La construcción se realizó en terreno pantanoso por lo que se rellenó con el material de la construcción de la primera estación. Se utilizaron 10.000 m3 de hormigón, 1800 toneladas de acero y 2800 m3 de piedra calcárea donde trabajaron 200 obreros, en su mayoría italianos.Única en su género al estar construida a 7 m. por encima de los raíles. En las cuatro esquinas del hall, unas esculturas esculpidas con alegorías representan las cuatro provincias por las que pasaba en sus inicios.
Cuatro pilares levantan a 26 m. del suelo cuatro arcos inmensos que soportan su bóveda acristalada. 775 m2 de vitrales recubren sus fachadas. Todo un alarde decorativo. Aunque hoy la "Gare des Benedictins" sea la imagen de Limoges, al principio no gozó de unanimidad. Tuvo más detractores que admiradores. Aunque los especialistas de la construcción celebran la proeza técnica a la vez que destacan una obra de arte de belleza y potencia, tuvo calificativos poco gloriosos comparándola con un inmenso paté, una manteca de cerdo expuesta en una vitrina, con la joroba de un camello por su cúpula o de reminiscencia de un pasado religioso ya caduco.
¿Sabías que en la estación se filmó el spot publicitario de Chanel n. 5 interpretado por la actriz francesa Audrey Tautou?
Gare des Benedictins
4 Place Maison-Dieu
¡PLACER GARANTIZADO!
La gastronomía de Limoges es variada, basada en productos de la tierra, siempre generosa, muy de campo, sin grandes alardes, simples pero auténticos. Siempre es difícil decantarse por un plato cuando hay tanta variedad, pero esta vez lo tengo claro, estamos de enhorabuena porque es uno de mis favoritos. Y no es fácil encontrarlo. Tiernas, sabrosas, exquisitas, se tratan de las criadillas de cordero. En Francia se les conoce como animelles, amourettes o roglon blanc que traducido son riñones blancos, pero...no son riñones sino testículos. Imagino la cara que algunos estarán poniendo, pero los amantes de la casquería ya se están relamiendo.
Y te puedo asegurar que en cuanto las pruebes te van a encantar. Si aún te cuesta asimilarlo, prueba cerrar los ojos y deléitate con su textura delicada. El cordero en cuestión es de la raza limousine, distinguido con la Indicación Geográfica Protegida. El animal es nacido, criado y sacrificado en la región. Las criadillas se pelan y se dejan en remojo en agua fría hasta 3 horas. Después se marinan en vinagre de estragón y hierbas aromáticas como perejil, hoja de laurel, tomillo y un ajo picado.
Al cabo de una hora se escurren y se rocían con unas gotas de limón. Empanadas y fritas en mantequilla, se sirven laminadas recubiertas de perejil. Es una de las principales especialidades triperas de Limoges que puedes degustar en sus restaurantes o en la "Frairie des petits ventres". Se trata de una fiesta gastronómica anual y tradicional que tiene lugar cada tercer viernes de octubre en Limoges. Se creó para salvar al tradicional barrio de la carnicería de su demolición para su reconstrucción más moderna.
En ella se presenta los típicos productos locales de casquería como la morcilla de castaña, sangre, zarajo o las criadillas, donde también los pasteleros y panaderos venden las especialidades locales como los buñuelos, el clafouti o tarta de cereza, el burgou o tarta de castaña y el trepaïs, una tarta que lleva mousse de chocolate y castaña, biscuit de almendra rematado con marron glacé y masa de almendra. ¡Ahí va la carta de postres!
¡PORCELANA...PERO QUE SEA DE LIMOGES!
Cuando pensamos en Limoges ¿qué nos viene a la cabeza? Su porcelana...que ha dado fama mundial a la ciudad. Nacido como artículo de lujo, solo al alcance de la nobleza y la corte. El descubrimiento del caolín en las proximidades de Limoges supuso el desencadenante de la lujosa producción. Se trata de uno de los componentes de la porcelana, que le da su característico color blanco.
Es un tipo de arcilla que mezclada con el feldespato que le da dureza y el cuarzo translucidez forman una pasta que, calentada a gran temperatura dentro de un molde para darle forma, dan un primer resultado al que le añadirá los colores a través de esmaltes metálicos. Las piezas eran cocidas en grandes hornos hechos con ladrillos refractarios calentados con la madera de troncos que llegaban flotando por el río desde los bosques circundantes. Las numerosas fábricas ubicadas junto al río empleaban a gran parte del núcleo familiar.
El sueldo se pagaba en función de la producción por lo que cuantos más miembros tuviera la familia más ganaría el trabajador. Los principales artículos producidos eran vajillas que llevaban el sello real otorgado por privilegio real. Con el paso del tiempo la vajilla va perdiendo valor a medida que declina el poder de la nobleza. Con la llegada de la electricidad se han optimizados los recursos reduciendo drásticamente la mano de obra y produciéndose en serie. La porcelana terminará orientándose como suministro eléctrico por su gran poder aislante.
¿Quién no recuerda los interruptores de nuestros abuelos? Hoy su gran aplicación va orientada a la aplicación quirúrgica y médica. Pero también encontramos todo tipo de objetos hechos con porcelana, quedando algunos muy "fashion", de gran utilidad o muy decorativos como lámparas, sillas, cuchillos o pomos de puerta... ¿Te imaginas lo original y exclusivo que quedaría en tu casa algunas de esas piezas o simplemente alguna vajilla o simple cenicero con su sello de autenticidad que lucirás con orgullo ante tus invitados?
Podrás encontrar objetos de porcelanas en las tiendas especializadas del centro de Limoges entre las que destaca el Four des Casseaux, antigua fábrica declarada monumento histórico.
Museo Four des Cessaux
28 rue Donzelot, Limoges
¡QUE ORIGINALIDAD!
Siempre nos hemos imaginado a la mayoría de las fuentes hechas de piedra. Y si te preguntase ¿con qué material la harías tú? La fuente que precede al ayuntamiento combina unos materiales que la hacen realmente espectacular. Y adivina ¿cuál es uno de ellos? Efectivamente la porcelana. Nunca te habrías imaginado ver una fuente de porcelana… bronce y granito. Una combinación ideal en un entorno de parterres floridos multicolor. El arquitecto de tan genial obra es el mismo que hizo la cúpula de los Inválidos de París.
Tan llamativos como la fuente son los pedazos de porcelana colocados en el césped de la plaza a modo de decoración, como los bancos situados en la plaza del ayuntamiento realizado en porcelana. Y te puedo asegurar que son comodísimos. Pero que sería de la plaza sin el soberbio edificio que alberga el ayuntamiento u Hotel de Ville como lo llaman elegantemente los franceses. Su monumentalidad le ha valido ser declarado monumento histórico. Para financiar su obra de renovación, la municipalidad hizo un llamamiento al mecenazgo popular. Debe ser que los habitantes de la ciudad pagan muy pocos impuestos para que al ayuntamiento no le llegue para sus reformas.
La construcción del edificio fue posible gracias a la importante donación de un rico empresario local que murió sin descendencia. Su busto está colocado en el centro de la escalera de honor situada en el vestíbulo de entrada rindiendo homenaje a su generosa contribución. En la inscripción se puede leer "instituyo a la ciudad de Limoges como heredera general y universal de todos mis bienes muebles e inmuebles que dejaré a la hora de mi defunción”. Las numerosas ventanas que invaden su fachada neoclásica le otorgan esbeltez y ligereza. Dos frontones esculpidos con alegorías representan la orfebrería y la esmaltaría, los 2 oficios que darían renombre universal a Limoges antes que la porcelana.
El edificio está rematado por un carillón, cuyo reloj soporta el escudo de la ciudad. Enmarcada por la torre, 4 medallones en cerámica acogen los retratos de cuatro ciudadanos ilustres de la ciudad.
Hotel de Ville
Place Léon Bétoule
¡APÓSTOL DE LA GALIA!
San Marcial habría llegado a estas tierras desde Roma enviado por el Papa para evangelizar la Galia junto a otros 7 compañeros, destinados cada uno a una región diferente.San Marcial es el primer obispo de Limoges y fundador de la iglesia cristiana en el suroeste de la Galia.Entre sus grandes gestas fue la conversión de San Valeria o la resurrección de Aureliano. Este siendo sacerdote pagano se habría opuesto a la actividad misionera de San Marcial; fulminado por un rayo, el santo le devuelve a la vida. Aureliano termina convirtiéndose al cristianismo y en el segundo obispo de Limoges.
Después de la muerte de San Marcial, una cripta va a ser construida para custodiar su sepulcro y esto ocasiona la construcción de la abadía de San Marcial, convirtiéndose en un importante lugar de peregrinaje cuando uno de sus monjes proclama que San Marcial es el treceavo apóstol. Un Concilio se celebra en Limoges en donde el Papa predica por primera vez la Primera Cruzada. La notoriedad de Limoges llega a su apogeo cuando la Abadía de San Marcial se convierte en el mayor centro de producción cultural del mundo cristiano.
Entre sus logros destacamos los inicios de la poesía en lengua occitana, el origen de la polifonía o los Esmaltes de Limoges que crearon las más bellas obras de orfebrería de la Edad Media. Su técnica se aplicará siglos más tarde a la Porcelana de Limoges.Pero desafortunadamente llega la decadencia, los grandes conflictos bélicos arrastraran la abadía al olvido y al abandono hasta su total desaparición. Sobre el terreno que ocupó la antigua abadía, unas excavaciones para la realización del parking de unos grandes almacenes, convertidos con el tiempo en las Galeries Lafayette, sacan a la luz la cripta con la tumba de San Marcial, en donde se encuentran también la de San Valeria y del duque Esteban.
Los restos del Santo se han trasladado a un relicario situado en el altar mayor de la Iglesia de Saint-Michel-des-Lions, conocida por sus 4 leones de piedra, es el monumento más alto de la ciudad.
Cripta de San Marcial
Place de la République
Se visita del 1 de julio a 30 de septiembre
Iglesia Saint-Michel-des-Lions
Place Saint-Michel
Abierta todos los días de 9h a 19h
¡CUESTAS CON ENCANTO!
Os propongo un ejercicio, recorrer las cuestas del barrio de la “Cité” que llevan a la orilla del río y atravesarlo por su puente medieval. Desde ahí obtendremos una espectacular vista del histórico barrio encajonado a los pies de la catedral. Como París, Roma o Lisboa, Limoges se extiende sobre 7 colinas. Desde la parte mas baja de la ciudad en la orilla del río hasta la parte más alta oscilan unos 200 m. de altura. A nosotros nos tocará realizar solo el primer tramo. Pero no os preocupéis porque es relativamente corto a pesar de lo empinado que esta y os aseguro que aún es más interesante y emocionante.
Sugiero realizarlo de noche, quizás después de la cena para bajar la comida. La primera vez que lo realicé quedé entusiasmado. Sus callejuelas estrechas, desérticas, el silencio sepulcral, la luz tenue de la iluminación impregnaron el momento de misticismo, embargándome una sensación de serenidad que recuerdo siempre muy gratamente. Después de una larga jornada de viaje fue la mejor terapia. Nuestro punto de partida es la catedral. Aprovecha para visitar los jardines botánicos y sentirás la paz que transmiten de noche.
En el lateral de la catedral, opuestos a los jardines se encuentra la rue Porte Panet que nos encamina hacia la bajada. Al final de la calle tomamos la rue Saint-Etienne que nos lleva directamente hasta el Puente medieval del mismo nombre. Al principio sobre tu derecha encontrarás la casa natal del militar y Mariscal Jourdan. Ya podemos apreciar su inclinación ofreciendo una interesante perspectiva, tanto desde arriba de la calle como desde abajo. Puedes también optar por bajar o subir callejeando.
Un de las calles que no puedes dejar de ver es la paralela rue du Rajat, en escalinata, con sus casas de pan de madera de las lavanderas, su diminuta iglesia y una de las únicas fuentes de piedra todavía existente en la ciudad. Las lavanderas eran mujeres robustas conocidas por no tener pelo en la lengua.
El oficio se transmitía de madre a hija. Realizaban su oficio en la orilla del rio como hacían nuestras abuelas arrodilladas frotando sobre una tabla ondulada usando jabón hecho con la grasa del cerdo.
¡EL AMOR LOS LLEVÓ A PERDER LA CABEZA!
La catedral de Limoges es sin duda uno de los principales símbolos arquitectónico de la ciudad. De traza gótica, se tardaron seis siglos para rematar el templo dedicado al primer mártir. Falta de fondos, guerras, incendio etc.… retrasan su finalización, pero como reza el dicho "la espera mereció la pena" y el resultado es grandioso. En el transepto norte se sitúa la puerta de San Juan. Por esta regla de tres, si la puerta principal está orientada al oeste entonces la cabecera está orientada al este por donde entra la luz y hacia dónde va dirigida nuestra oración, o sea el lugar del martirio de Cristo.
Por consiguiente, la cuarta puerta, lateral, está orientada al sur.Y aquí fue donde San Marcial convirtió a la virgen mártir, Santa Valeria al cristianismo. Según cuenta la leyenda, Valeria era hija del gobernador romano de la ciudad de Limoges. Había hecho voto de castidad para dedicarse a una vida contemplativa. Su padre la había prometido antes de morir a su sucesor en el cargo. Esta, atemorizada entregó todas sus riquezas a los pobres por amor a Dios. Cuando el nuevo gobernador, un gran terrateniente le pide matrimonio y Valeria se niega, este da la orden al verdugo de decapitarla.
Después que el verdugo narrara al gobernador cómo vio unos ángeles llevarse el alma de la difunta, cayó fulminado por un rayo. Y así éste decide convertirse al cristianismo con el nombre de Esteban, como la catedral. Un milagro hace que Valeria recoja su cabeza del suelo y camine hasta el encuentro con San Marcial que en ese momento está oficiando una misa. Todas esas escenas puedes verlas esculpidas en la Puerta de San Juan.
El anillo de Santa Valeria fue llevado en el dedo de Ricardo Corazón de León cuando fue investido duque de Aquitania en la cripta de la Catedral. Ricardo I es conocido sobre todo por ostentar la corona de Inglaterra, aunque apenas pisó tierras inglesas.
Favorito de su madre, Leonor de Aquitania, es educado por ella en sus tierras de Aquitania, de quien obtiene el ducado. Sus titulares eran coronados en la Catedral de San Esteban.
Cathédral de Saint-Etienne
Place de la Cathédral
Abierto todos los días excepto domingo de 9h 30 a 18h
¡BARRIO DE LA CARNICERÍA!
La calle de la carnicería (rue de la Boucherie) es de esas calles que en cuanto la pisas creerás haber retrocedido al Medievo. Calle muy pintoresca, sus callejuelas y casas de pan de madera dibujan una estampa de cuento de hadas. Era la calle donde se agrupaban las carnicerías de la ciudad. El carnicero era considerado un hombre vil, sucio y de mala reputación. Por ello y por razón de higiene se agruparon alejados de los buenos barrios.
Nuestro recorrido empieza con el n. 19 de la calle de los Carniceros haciendo esquina la calle Saint-Aurelien, en el n. 2 de esta se encuentra la Capilla de San Aureliano donde fueron encontrados los restos de San Aureliano. Al situarse la capilla en su barrio los carniceros le eligieron su santo patrono. La siguiente parada es el n. 36 de la calle de los Carniceros donde se encuentra la Casa Tradicional de la carnicería. Convertida en pequeño eco-museo. Es una de las 52 casas edificada a principios del s. XIII Al final de la calle, en Place de la Motte nos encontramos con los Halles, original mercado cubierto realizado de ladrillo, zinc, metal y cristal con un friso en su fachada de porcelana de Limoges.
A continuación, seguimos por rue des Frereies y rue du Temple para parar en el n.21 y descubrir uno de los lugares más destacado de la ciudad. Se trata de una plaza rodeada de casas de pan de madera soportada por columnas y unidas entre ellas por una galería abierta al estilo italiano. Su pavimentación está recubierta de ladrillos refractarios utilizados en la cocción de la porcelana. El final de la calle continúa con rue Jean Jaures.
La tercera esquina con rue Rafilhoux nos lleva hasta la place Saint-Pierre donde finaliza nuestra vista con el Pavillon du Verdurier. Se trata de un edificio de Art Déco de planta octogonal en hormigón armado y decorado con mosaicos y gres construido por el mismo arquitecto de la Estación de ferrocarril de los Benedictinos.
Construido como frigorífico para almacenar la carne importada de Argentina, hoy es parada del trolebús.
¡JARDINES Y MÁS JARDINES!
En el corazón del barrio histórico, en los antiguos jardines del obispado se han creado unos jardines dispuestos en terraza aprovechando el desnivel sobre el flanco del río. Después de la ley de separación iglesia-estado, los jardines son adquiridos por la ciudad para convertirlos en jardines públicos. Se trata de los mayores jardines de la ciudad con una superficie de 5 ha en donde podemos encontrar más de 3000 plantas. A medida que vamos deambulando, quedamos encantados por la paz que desprende el lugar, a la vez que descubrimos los diferentes ambientes mientras nos impregnamos de nuevos conocimientos.
Los jardines del Obispado al que se accede desde la calle de la catedral están divididos en 2 grandes jardines:-un jardín a la francesa que se extiende a lo largo de una vasta explanada, en cuyo centro encontramos un estanque con juego de chorros de agua alrededor del cual unos parterres cercados se disponen en trazados simétricos y diseños geométricos. Una avenida arboleada de tilos bordea el antiguo palacio episcopal convertido en Museo de Bellas Artes.-un amplio jardín botánico, creado como lugar de observación para los estudiantes de la facultad de farmacia. Está dividido en 3 espacios y temáticas diferentes:
Jardín histórico, es el más antiguo de todos ellos con unas 1500 plantas presentadas según su clasificación sistemática; de helechos a coníferas, de gramíneas a compuestas, pasando por las plantas acuáticas, mientras aprendemos con la historia de cada planta. El jardín linda con la capilla de la antigua abadía de Santa María de la regla, sede del museo de la Resistencia Jardín práctico o de temas; dispuesto en la terraza media donde conoceremos no sólo las plantas medicinales con sus propiedades terapéuticas conocidas desde la antigüedad sino también las plantas aromáticas, condimentárias, odoríferas, industriales y colorantes.
Jardín ecológico o de medio natural; dispuesta en la terraza inferior, donde están representadas todas las plantas de la región a través de cinco medios naturales característicos: robledal, hayedo, páramo, humedal y turbera.
Desde este jardín se accede a la abadía de Santa María de la Regla a través de un pasaje subterráneo.
Jardín de l´ Evêché
Place de l ´ Evêché
Abierto las 24 h
Subterráneo Rue de la Règle
Abierto de 9h a 17h de lunes a jueves