HONFLEUR





¡SUBIDA AL MONTE BONITO!
¿Qué tal una pequeña caminata para poder disfrutar desde las alturas de una vista de la ciudad y el estuario del Sena? Desde el centro de Honfleur nos dirigimos hacia la Rue du Puitque nos lleva a los pies de Mont-Joli. Mirando hacia arriba vemos que nos espera una buena subida. Pero una vez digerido el esfuerzo, te verás recompensado con unas vistas impresionantes.El ascenso serpenteante a la colina empinada empieza en serio, pero será corto. El pequeño esfuerzo ya se ve recompensado con el paisaje espectacular que se nos abre ante nuestros ojos. Como un signo del destino, un banco espera al “escalador” en la cima cubierta de árboles centenarios.
A la derecha, un memorial dedicado a la Nuestra Señora de Gracia que habría protegido a Honfleur durante el Desembarco de Normandía. Siempre a la derecha, un poco más apartada, la Capilla de Nuestra Señora de Gracia espera los visitantes pastorales. En el camino encontramos una casa de historia singular: una placa conmemorativa nos recuerda la estancia del último rey de Francia y su esposa antes de partir hacia el exilio. La capilla de Nuestra Señora de Gracia, una joya arquitectónica, construida por burgueses y marineros sustituye la primitiva del s. XI desaparecida por un deslizamiento del acantilado. Había sido mandada construir por el duque de Normandía después de salvarse de un naufragio. La capilla está llena de exvotos, testimonios de rescatados de la mar o de enfermos atribuyendo su curación a un gesto celestial.
Personajes tan importantes como el rey de Francia Louis XIII o el emperador Bonaparte vinieron a rezar hasta esta capilla. Desde este punto la vista al estuario del Sena es soberbia. Hubo un día que vio salir la carabela que descubrió Nueva Angoulêmeque los ingleses llamarían más tarde New York. Un poco más apartada frente a Nuestra Señora de Gracia, la Capilla de Nuestra Señora del Estuario está destinada a la misa de pentecostés.
Es el escenario de la fiesta de los marineros donde una pintoresca y colorida procesión de modelos de barcos son traídos por los niños desde la Place de Saint-Catherine.
¡ESTRELLA LOCAL!
Una de las especialidades gastronómicas local es fruto de una larga tradición pesquera. Se trata del siempre agraciado bacalao que se cocina de mil maneras dando siempre un resultado exquisito.
Aquí en los muchos restaurantes que rodea su puerto tienes una oportunidad excepcional para degustarlo mientras disfrutas del apacible y hermoso puertecito lleno de historias increíbles. La pesca del bacalao en Honfleur se conoce desde el s. XIV cuando sus valientes pescadores se adentraban hasta las costas tan remotas de Terranova. Desde entonces la pesca del bacalao se convirtió en la principal actividad de Honfleur en la que cada año salían decenas de navíos en larga travesía. Convertidos en expertos navegantes, los marineros de Honfleur participaron en los asentamientos del recién descubierto territorio y fundando numerosas colonias de la futura Canadá.
El Hachisde Honfleurais es una especie de puré de bacalao que se sirve en terrina, es muy sabrosa, y seguramente querrás repetir. También lo encontraras precocinado en las estanterías de todos los supermercados. Pero te ofreceremos la receta para que lo puedas cocinar en casa. Y lo bien que quedarás cuando invites a las amistades. Se necesitan 750 gr de bacalao desalado, 80 gr. de mantequilla, 750 gr. de patatas, 100 gr. de cebollas, 8 ramas de perejil, sal, pimienta, dos cucharaditas de aguardiente de sidra y 50 cl. de vino blanco. Precalentamos el horno a 180 grados. Pelamos el bacalao. Untamos con mantequilla una fuente o bandeja de cristal o barro.
Pelamos y lavamos las patatas y las cortamos en trozos. Pelamos y trituramos las cebollas junto al perejil. Colocamos alternado las patatas, el bacalao y las hierbas picadas. Condimentamos con sal y pimienta y rociamos con vino y brandy. Echamos encima el resto de la mantequilla en trocitos. Llevamos al horno 15 minutos. Y listo para servir.
Para acompañarlo va muy bien con la bebida local, la sidra y por supuesto un buen pan a la sidra, típico del lugar.
“Bon apetit”
¡GENUINO PRODUCTO REGIONAL!
El vinagre es indispensable para nuestros aderezos por ello debes probar el auténtico vinagre normando: el vinagre de sidra de Calvados. Desde la antigüedad el vinagre de sidra de manzana ya era el más conocido y consumido por sus virtudes medicinales y sus beneficios para la salud.
Normandía es la región más importante en la producción de manzana y por lo tanto es donde se producen los mejores vinagres de sidra de Francia. Por su gran variedad de manzanas, los pequeños productores consiguen diferentes vinagres de sidra con diferencias aromáticas, de color e incluso de textura.
Para producir vinagre de sidra hay que dejar oxigenar la sidra para que la cantidad de azúcar sea mínima. Y por supuesto el mejor vinagre de sidra es el no pasteurizado, producto de la agricultura ecológica que se ha dejado envejecer varios meses en barricas de roble.Esta producción tradicional del vinagre de sidra permite conservar todas las vitaminas y minerales de la fruta. Al contrario del vinagre de sidra industrial, en el bio, se forma en el seno de la botella (bajo la acción de las bacterias) “la madre del vinagre”, garantizando así la conservación de las cualidades nutricionales de la manzana. Además, no está filtrado, significando que ha fermentado lentamente y durante meses.
En el fondo de la botella se forma un depósito, eso es una auténtica garantía de calidad. El vinagre de sidra de manzana orgánico sin pasteurizar y sin filtrar es un vinagre muy afrutado y ácido, es además un conservante natural, por lo que no caduca, aunque hay que conservarlo alejado de la luz para no alterar sus cualidades. Para diversificar su producción, Normandía ha apostado por la producción de pera, como alternativa a la manzana, así pues, se ha elaborado un vinagre natural de pera siempre de producción tradicional y artesanal. Al ser la pera más dulce que la manzana, da un vinagre menos ácido y más dulce.
Es un producto muy raro que te permitirá aportar un toque de originalidad a tus platos. El Vinagre de Sidra sea bio, artesanal y no pasteurizado se vende en botellas de cristal para conservar mejor sus cualidades, y lo puedes encontrar en las tiendas de productos típicos localizadas en el centro de la ciudad.
¡PINTORESCA ESTAMPA!
El puerto viejo rodeado de sus casas pintorescas es lo que más llama la atención cuando llegas por primera vez a Honfleur. Forma un harmonioso y maravilloso conjunto lleno de color resultando una imagen inspiradora a la vez que imborrable. El actual puerto fue creado para sustituir el antiguo que era mucho más estrecho, lo que supuso el derribe de parte de las murallas. En un lado del viejo puerto, en el muelle de Saint-Catherine, vemos toda una serie de casas altas perfectamente alineadas formando un original telón de fondo.
Estas casas “apretadas” las unas contras las otras presentan la peculiaridad de ser muy estrechas porque fueron construidas sobre el antiguo foso que precedía a la muralla y tener el piso superior que da también a las calles traseras de rue du Dauphiny rue des Logettes por lo que tienen casi todas dos propietarios diferentes.Todo ese friso de casas data del s. XVI hasta el XVIII. Fíjate en sus techos, las más antiguas lo tienen en voladizo y las otras de pizarras con las típicas buhardillas conocidas como mansarda por el nombre de su arquitecto Mansart.Al final del muelle casi haciendo esquina se encuentra La Lugartenencia (La Lieutenance).
Este monumento es llamado así porque fue utilizado como residencia del teniente del rey. Es el único vestigio importante que queda de la fortaleza de la ciudad. Los veleros atracados junto al edificio dan la nota de color.En el edificio hay una placa en honor al navegante y explorador Samuel de Champlain. Conmemora el cuatrocientos aniversario de su salida del puerto de Honfleur en su navío “El Don de Dios” para fundar la ciudad de Quebec, desde entonces el puerto de Honfleur alcanzó un papel fundamental en la colonización de CanadáEn el muelle de enfrente, “Quai de Saint-Etienne” podemos ver la iglesia más antigua de la ciudad.
La Iglesia de Saint-Etiennefuncionó después de la Revolución como edificio de Aduanas, Bolsa y Almacén y venta de Bacalao. Hoy es el Museo de la Marina. Adéntrate por atrás en su laberinto de callejuelas y descubrirás sus tan curiosas casas de pan de madera.
¡REFUGIO E INSPIRACIÓN!
Honfleur tiene el honor de haber albergado y contado entre sus vecinos a grandes pintores que con su presencia han convertido a la ciudad en meta y cuna de artistas. Un sitio emblemático es sin lugar a duda la antigua Granja de Saint-Simeón donde se gestó el impresionismo. Este nuevo movimiento asombró el mundo del arte y de la pintura a finales del s. XIX. Con la aparición de la fotografía se dejaron de pintar retratos para plasmar paisajes o escenas costumbristas, donde nuestra retina es la que capta los colores que ya no se mezclaban en la paleta sino en el lienzo, cobrando vital importancia la luz por lo que el modelo se pintaba a diferentes momentos del día.
Tal insigne lugar es una antigua granja tricentenario que conserva aún su simpática silueta original en pan de madera cuyo nombre le venía de una capilla en la proximidad ya desaparecida. Conocida también como Granja Toutain por el apellido del arrendatario que la convirtió en albergue. Su proximidad al mar, sobre un acantilado la convirtió pronto en lugar de reunión de los pescadores donde encontraban un ambiente distendido y alegre compartiendo un vaso de sidra con pintores y escritores que encontraron su inspiración en un lugar tan bucólico.
El primero en descubrir el lugar fue el pintor local Eugène Baudin, “el rey de los cielos”. Su presencia, a la vez que el idílico paraje atrajo a pintores, poeta y algún que otro músico que por un módico precio al mes encontraban alojamiento y comida. Y así fue como la posada se convirtió en destino de pintores entre los que no podía falta el “padre del impresionismo”, Claude Monet. El pintor parisino acompañaba en sus caminatas por la costa a Baudin quien le hizo descubrir la pintura en exteriores a los que otros grandes pintores se sumaron descubriendo la luz que tanto marcarían sus cuadros.
Monet escribiría al impresionista Bazille: “todos los días descubro cosas aún más bellas, es para volverse loco, quiero hacer tantas cosas…Se está admirablemente en Saint-Simeón”. Hoy la antigua granja es un hotel de lujo.
Relais & Châteaux Granje de Saint-Simeón.
20 Rue Adolphe Marais
¡DESAGRADABLE OLOR, PERO SABROSO!!
Francia es el país del queso por excelencia. Pueden probar tres tipos de queso diferente por día. Hay uno en particular que les encanta. Es redondo, blanco cremoso, untuoso y sabroso. A simple vista todo bien si no fuera porque tiene un aroma muy fuerte, tanto que muchos no se atreverían a probarlo por ese olor “a pie” que desprende. Se trata en efecto del famosísimo Camembert. ¿Te animas a probarlo? ¡¡
Solo apto para muy atrevidos!!El Camembertes toda una referencia en Francia, junto a la baguette con la que conjuga a la perfección, son un símbolo nacional. Su nombre proviene de la comuna normanda de tan solo 182 habitantes donde se produce el Camembert de Normandía. Según parece una tal Marie residente en el pueblecito de Camemberthabría ayudado al párroco a escaparse de los republicanos durante la Revolución.
Este en agradecimiento, le habría regalado la receta de un queso famoso de su pueblo. Fue entonces cuando la granjera se puso a producir queso, hasta que un día Napoleón III lo probó, tanto le gustó que le pidió que le produjera el tal queso de Camembert para deleite personal. Una vez introducido en la corte parisina el Camembert consiguió su fama. Su inclusión como ración alimenticia durante La Primera Guerra Mundial contribuyó igualmente a su difusión. Es un queso de leche de vaca cruda o pasteurizada.
La leche se calienta a unos 37 grados y se inocula en levadura para la fermentación láctica antes de cuajar. La coagulación dura unos tres cuartos de hora. El requesón obtenido se corta en cubos pequeños. El quesero extrae el suero y coloca el requesón en un molde redondo, dándole varias vueltas para que se escurra uniformemente. Una vez formado el queso se coloca en una cesta donde comienza a madurar. Después de unos días aparece una corteza. Originalmente la corteza era de un color azul verdoso con manchas rojas, lo que no gustó especialmente al exigente consumidor parisino que la prefirió blanca.
¿El camembert siempre viene envuelto en papel dentro de una cajita especial para camembert, las que coleccionan los tirosemiófilos, es decir, coleccionistas de etiquetas de queso, se animan???
¡Atrévete a probarlo y siéntete como un auténtico francés!
¡DE MADERA Y CON SOLERA!
Curioso es ver una iglesia toda construida de madera en estos tiempos que corren. En Honfleur existe una desde hace ya más de cinco siglos. Se trata de la iglesia de Saint-Catherine, la más grande de Francia construida con madera, de roble. Tan robusta como viene a significar su material. Construida en el barrio de “la gente de la mar”, la iglesia está dedicada a la santa mártir, Santa Catarina de Alejandría. Una escultura de madera sobre el porche del campanario nos lo recuerda. La obra la representa portando una espada y una rueda por su patronazgo entre otros de los oficios relacionados con las ruedas.
La iglesia sustituye una anterior de piedra que fue destruida durante la Guerra de los Cien Años. Fue enteramente reconstruida por los habitantes de la ciudad, después de finalizada la contienda. Como disponían de pocos recursos, utilizaron como principal materia prima la madera de los bosques circundantes. Fue una ventaja para sus habitantes que aplicaron sus conocimientos en construcción naval. Fue edificada en dos fases, una primera con una nave cuyo interior nos recuerda al casco de un barco invertido, y una segunda fase construida como consecuencia del crecimiento demográfico y la necesidad de ampliar el aforo, nos recuerda más a un mercado que a una iglesia. Los famosos “maestros del hacha” de las canteras navales de la ciudad realizaron esta obra maestra sin haber sido necesaria la utilización de sierras.
Esta tradición se remonta de sus ancestros los vikingos. Un dato curioso, para compensar la desigualdad en la longitud de las vigas de madera para las columnas, algunas reposan sobre bloques de piedra a modo de capitel invertido.
Su campanario está separado de la nave. Se trata de una sólida construcción en la que se encontraba la casa del campanero, susceptible de que se incendiaria por los rayos y este se propagase a la iglesia en el momento de las misas, se optó por construirlo separado de la iglesia, pero dentro de la misma plaza. Hoy es un museo en los que se pueden ver obras religiosas.
Esta original y genuina construcción siempre ha atraído la atención de curiosos, turistas, historiadores o arqueólogos. No dejes de visitar la Place Saint-Catherine
¡TRAS LOS PASOS DE LOS PINTORES!
La ciudad respira arte por sus calles desde que los primeros pintores pusieron sus pies en Honfleur. Con este recorrido pasaremos por esos lugares que están estrechamente ligados a esos artistas que dieron a conocer este maravilloso enclave que es la ciudad de Honfleur, cuna de pintores. Eugène Boudinmarcó un antes y un después en la pintura universal cuando se creó con él la Escuela de Honfleur que sería la precursora del impresionismo. Su casa natal está situada en el número 29 rue Bourdety su Museo en rue de L´homme de Boisubicado en un antiguo campanario donde se pueden ver pinturas pre-impresionistas y contemporáneas de pintores normandos.
Abierto todos los días excepto martes de 10h a 18 h. Entrada de 4,50 € a 8€Seguimos ahora al Musée La Forgees un asombroso universo donde se halla la casa, jardín y atelier de la artista Florence Marie. Imagínate caminando por un callejón del centro histórico y de repente descubres una puerta, entras y enseguida te sientes transportado en un mundo insólito y asombroso Es un lugar clasificado como “Arte Singular” donde cada espacio es un pretexto para la creación. Descubre este mundo imaginario y colorido.
25 rue de la Foulerie.
Abre solo de viernes a lunes a partir de las 15hContinuamos hacia Les Maisons Satiees la casa natal y museo del pianista y compositor de música clásica Erik Satie, quien también hizo sus pinitos en la pintura. Se trata de un conjunto de casas de pan de madera roja. El espacio hace un recorrido escenográfico, artístico y musical sobre el genial creador.67 boulevard Charles VAbierto todos los días de 10h a 18h. Entrada 6€Y finalmente te proponemos dos últimas paradas, La Casa natal del pintor Léon Leclercsituado en 33 rue Saint-Léonard.
Es fundador de la Escuela de marineros de la Bahía del Sena convertida en el club náutico Asociación La Chaloupesituada en rue de la Mairie, y La Galería de arte ArTiane expone obras contemporáneas, pintadas la mayoría por pintores reconocidos en las que destacan todas por su originalidad.
12 place Berthelot.
Abre todos los días excepto martes de 10h a 19 h. Entrada libre.
¡JARDÍN ENCANTADO!
Este nuevo espacio en pleno centro histórico de la ciudad es una invitación a la reflexión, al paseo, un remanso de paz y tranquilidad. Un lugar tan especial como inesperado que no pensarías nunca encontrar, a la vez que encantador, combinando historia y arte al filo de un arroyo. Todo en un ambiente zen que inspira serenidad, ideal para abrir la mente o reponerse después de haber conseguido salir del laberintico centro de Honfleur. Situado en un brazo fluvial que atraviesa Honfleur bajo tierra y que emerge junto al jardín, dispone de numerosos promontorios y puntos de vista de los que puedes apreciar el lugar en todo su esplendor.
En este espacio, jardineros, carpinteros, electricistas, obreros han contribuido a crear un lugar mágico del cual saldrás encantado. Para la creación el jardín del Tripotcomo se le conoce se ha recuperado una antigua curtiduría instalada sobre el arroyo del cual aprovechaba sus aguas. Se han reciclado muchas de las antiguas instalaciones como los tanques para la tintura y toda la red de canales que salieron a la luz al realizar la restauración. Se han conservado respetando siempre todas las estructuras y reutilizando al máximo los materiales encontrados in situ durante las reformas. Los muros conservan un aspecto de vestigio encantador.
Una ciudad como Honfleur que inspiró a tantos artistas quiso dotar de arte este espacio contratando a una renombrada escultora que ha dejado su huella decorando el sitio con mucha originalidad. Digno de mencionar es el gran mosaico que hace honor al trabajo de los curtidores o sus divertidas esculturas que decoran el jardín como el caracol gigante recubierto de vivos colores. En lo que respeta a la vegetación, es muy variada. Descubrimos un gran abanico de colores y perfumes: desde hortensias y rosales pasando por otros arbustos floridos, plantas perennes y gramíneas, trepadoras, bambú con su rítmico sonido al son del viento y por supuestas diversas especies acuáticas junto a magnolios, tejos y moreras formando un auténtico jardín botánico.
Le Jardin du Tripot.
Rue Charles Bréard.
Entrada libre.
Abierto todos los días de 8h a 19h.