ALICANTE





CASTILLO DE SANTA BÁRBARA
Si desde lo alto se trata, el castillo De Santa Bárbara es tu lugar. Ubicado en el monte de Benicantil, a 166 metros de altura. Desde lo alto tendremos una maravillosa panorámica de la ciudad, el puerto, las playas... el mediterraneo y el cielo como uno solo. El acceso “fácil” al castillo puede ser bastante futurista, frente a la playa del Postiguet un túnel de unos 200 metros nos lleva al interior de la montaña, y a unos elevadores que suben algo más de 140 metros y nos depositan en el castillo. Este castillo y su ubicación juegan un papel fundamental en la historia de Alicante y son tres mil años de historia. Para entenderla mejor, no solo debemos comprender su realidad actual, sino también su pasado. El primer núcleo habitado se ubicó en las faldas del monte Benicantil, hoy ocupado por el Castillo de Santa Bárbara, que goza de unas condiciones insuperables por su cercanía al mar y altitud, aunque no hay rastros, seguramente hubo un asentamiento íbero en este lugar.
Otro punto es la zona de Benalúa, donde se levantó la ciudad romana llamada Lucentum, es el dato más inmediato de la ciudad que conocemos hoy. Con la llegada de los musulmanes, la actual ciudad comenzó a formarse bajo la protección del castillo. El que luego se convertiría en Alfonso X el Sabio lo conquistó para la Corona de Castilla en 1246. Fue en 1308 cuando Jaime I lo incorporó al Reino de Valencia. En 1490 Fernando el Católico le otorga el título de ciudad. Cien años después, fue el puerto natural de Castilla que impulsó el comercio marítimo, gracias al cual experimentó un gran crecimiento económico y un considerable auge demográfico que la convirtió en la tercera ciudad comercial más importante de España. No era ajeno a las vicisitudes bélicas que han sacudido a nuestro país a lo largo de su historia, y por su ubicación costera, todos los ataques le llegaban por mar.
03002 Alicante, España.
¡QUÉ VIVA EL MAR!
Estamos en la costa, por tanto la mayoría de las especialidades tienen que ver con los sabores marinos, aunque podemos decir que Alicante se encuentra en una confluencia entre varias ciudades, por tanto su gastronomía da pinceladas murcianas, valencianas y hasta manchegas. Tenemos que resaltar la mezcla de productos del mar con los productos de la huerta, siempre acompañado de mucho aceite de oliva, ajo, pimientos secos. Toda esta magia nos da creaciones culinarias maravillosas.
Entre las especialidades podemos resaltar la “borreta alicantina” en todas las recetas tradicionales pasa lo mismo, cada casa es un mundo y estas recetas tan de la “abuela” varían de una provincia a otra, eran las comidas del día a día y utilizaban los ingredientes que tenían a mano o en el huerto. En este caso es un plato compuesto por patatas, y bacalao en salazón, ñoras (pimiento seco) en algunos casos espinacas y el plato se sirve coronado con huevo.
Muchos platos de Alicante se sirven acompañados de alioli, que quiere decir ajo y aceite, su grafía original es all i oli. Es una salsa en la que se mezclan el ajo y el aceite haciéndolos emulsionar hasta que tenga una consistencia blanca, el picor dependerá de la cantidad de ajo.
Ahora algo para refrescarse, ¡una horchata! Esta bebida que despierta tantos puntos de vista y a veces malestares entre sus adeptos y sus adversarios..... la bebida en cuestión es preparada con chufa, un pequeño tubérculo (Cyperus esculentus), junto con agua y azúcar. En Egipto se encontraron las primeras chufas, dentro de las tumbas de faraones, se sabe que los árabes también utilizaban este alimento y su cultivo llegó hasta la península ibérica, concentrándose en la parte mediterránea. De la chufa se habla como superalimento, tiene un alto poder saciante ya que tiene un alto contenido en fibra.
En la calle peatonal Explanada de España, se encuentra una gran oferta gastronómica y en muchos de ellos también se sirve la horchata.
TURRÓN, Y MÁS TURRÓN
Según algunos historiadores dicen, en Grecia había un alimento con características similares al turrón, consistía en miel, almendras y algunos frutos secos, por lo visto era consumido por los atletas helénicos antes de participar en los Juegos Olímpicos. Casi todos los historiadores hablan del origen del turrón en la Península Arábiga. Esto se sustenta en el tratado "De medicinis et cibis semplicibus" del siglo XI, que fue escrito por un médico árabe y que habla de "Turun". Los árabes llevaron este postre a la costa mediterránea, especialmente a España e Italia. El turrón tal como lo conocemos nació en la provincia de Alicante hacia el siglo XV. Durante el reinado de Carlos V ya era un dulce famoso. Los datos históricos muestran que el siglo XVI el turrón ya existía en Sexona (Jijona).
Otros relatos sitúan su creación en fechas más contemporáneas, especialmente durante el reinado de Felipe IV o Felipe V, según la versión. En ambos casos, el turrón surgió gracias a un concurso en el que se buscaba un alimento duradero para largos períodos de tiempo sin que se estropeara y recibió el nombre de su autor, repostero de apellido Turrons. Parece que la primera iniciativa tuvo lugar durante el asedio de Barcelona en 1651 y la segunda en periodos de epidemia.
De este manjar tenemos diferentes variedades. El turrón duro, ¡el de Alicante de toda la vida! Una mezcla de miel, azúcar, almendras, y huevo. En ocasiones puede llevar oblea. Turrón blando, el de Jijona. Como su nombre lo indica, es más suave, en este caso es elaborado con una pasta molida con los ingredientes, miel, azúcar, clara de huevo y evidentemente almendras.
Otras variedades serían, turrón de chocolate, de trufa, guirlache, turrón de yemas, o turrón de agramut, que lleva avellanas. Pero con el pasar de los años tenemos variedades más arriesgadas, de galletas famosas, con arroz inflado, con frutas..... ¿Qué dirían de esto los antiguos confiteros? En el centro tenemos diferentes tiendas donde podemos encontrar estos manjares.
Otra opción de compras es Rambla Méndez Núñez, una de las principales arterias de Alicante, enlazando el centro de la ciudad con la playa y el puerto. Con sus anchas aceras es ideal para ir de compras. Encontraremos tiendas de souvenirs, ropa y en especial zapaterías, una de las industrias de la provincia, calzado artesanal y de muy buena calidad.
Rambla Méndez Núñez.
EL MAR HECHO CIUDAD
En esta ciudad el mar, es su todo. Nacida frente al mar, gracias al mar y para el mar. El puerto de Alicante está situado en el corazón, un punto de unión con el centro histórico, la parte moderna, las playas y el comercio, resaltando el alma marina de la ciudad.
Una de las mejores fotos del viaje y tal vez la menos retratada es casi desde el mar, como si estuviéramos en un barco, en esta foto capturaremos la ciudad “desde el fondo”. Casi desde cualquier punto del muelle de levante tendremos una fotografía preciosa, cada paso que damos en esta zona peatonal, acompañada por palmeras, el sonido del mar y las aves marinas, es realmente fantástico.
Pero si de la mejor fotografía se trata, al final del muelle es donde apreciaremos la bahía, la playa, el casco antiguo y al fondo coronando la imagen, el castillo de Santa Bárbara.
Nos encontramos en un enclave privilegiado y exclusivo, bajo el espectro del castillo, la zona del muelle levante y la marina acogen diferentes locales comerciales, al inicio lo más cercano al mar tenemos las escaleras de la reina, que fueron construidas para que Isabel II accediera a la ciudad, y después fueron utilizadas por Alfonso XIII y la Reina Victoria Eugenia de Battenberg, justo ahí, delante, en el mar la estatua de Ícaro con una tabla de surf, luego el casino encabezando la entrada al muelle, zona de restaurantes y la deportiva.
Tanto las playas como el puerto tienen el más alto reconocimiento, la bandera azul, esto quiere decir que sus instalaciones, la seguridad, los servicios, la actuación e información medioambiental son óptimas para conseguir este galardón, entregado por la Fundación Europea de Educación Ambiental.
Marina Deportiva, Muelle Levante, 03002 Alicante
PLAZA GABRIEL MIRÓ
La majestuosidad de los hermosos árboles centenarios y edificios monumentales nos quitan el aliento. Esta plaza que en su día estaba prácticamente al ladito del mar, se le conocía como plaza de las barcas. De hecho en tiempos de Felipe II, se encontraba lo que llamaban “casa del Rey” el lugar donde guardaban las mercancías que llegaban en los barcos. Gracias a los escombros de la antigua muralla de la ciudad se le ganó terreno al mar y así aparecen las calles aledañas. Otro de los nombres que ostentó esta plaza fue el de Isabel II, de correos, y finalmente el de Gabriel Miró, escritor nacido en Alicante. En un lateral tenemos una estatua en su memoria.
Sin lugar a dudas es la plaza más romántica de la ciudad, pero en ella, el verdadero protagonista es un ficus macrophylla incluido como monumento de interés local, que además, según el mapa forestal de España, es uno de los más antiguos, con unos 120 años. A su lado, se encuentran otros tres ficus de la misma especie, todos están protegidos legalmente por tener una circunferencia de tronco de más de seis metros y un diámetro de copa de más de 25 metros. Son árboles realmente enormes, representan el paso del tiempo, y son testigos de la historia.
En la misma plaza tenemos cinco olmos, aunque no estén protegidos por la ley, y no tengan la categoría de árboles monumentales, su altura es superior a la de muchos, son realmente magníficos.
Otra de las joyas de esta plaza es el fantástico edificio de correos y telégrafos, una impresionante obra de 1917 construida sobre lo que fue el almacén de la sal en el siglo XV.
Este edificio acoge nuevamente la sede de correos, después de estar cerrado durante 7 años, la rehabilitación de la fachada, que está protegida por el ayuntamiento y la reforma integral del interior le ha vuelto a dar vida a este maravilloso edificio.
Resaltamos su fachada ecléctica con tres grandes arcos, decoración de azulejos, y ornamentación en los ventanales.
Plaza Gabriel Miró
Edificio de correos, Plaza Gabriel Miró, 7.
Parque de la Ereta.
En este caso proponemos un reto físico para los más aventureros. Desde el barrio Santa Cruz subir los 166 metros del monte de Benicantil hasta el castillo de Santa Bárbara. Es una forma de subir en armonía con la naturaleza, y la vegetación mediterránea, en el camino también encontramos restos de la muralla, zona militar y varios miradores sobre la ciudad. El paisaje se va diferenciando según avanzamos, en una parte un pequeño bosque con olivos, en la plaza de la Ereta tenemos pinos, el proyecto del parque fue muy interesante, comenzando en 1994 es un parque urbano cargado de naturaleza y en perfecta armonía con los restos arqueológicos del castillo.
En un recorrido de algo más de un kilómetro, las vistas serán impresionantes mientras subimos. Gracias al ayuntamiento hay caminos señalizados, después de pasar el centro histórico, enlazando con la calle Remigio San Sebastià, se percibe en la roca la cara de un hombre, que popularmente se llama la cara del Moro.
Este rostro tiene su propia historia y tiene que ver con el nombre de la ciudad. Aunque los historiadores afirman que el nombre de la ciudad es de origen griego, akraLeuké (quiere decir montaña), después tenemos el Lucentum Romano, el árabe Al-laqant (Alacant, en valenciano). Pero en este caso Ali y Cántara serán los protagonistas que dan origen al nombre de la ciudad.
Se cuenta que en este lugar vivía un Noble musulmán junto con su familia, tenían una hija que gozaba de una belleza extraordinaria, y dos jóvenes se enfrentarían por el amor de ella, Almanzor y Ali. Así que el padre encomienda una misión a los pretendientes, les da un año para regresar ante él con las mayores riquezas que pudieran conseguir como dote, y así concederle la mano de su hija.
Rápidamente Almanzor cruzó el mar e intentó conseguir todas las riquezas posibles. Por otro lado, Ali que había quedado prendado de Cántara no tuvo valor para alejarse y Ali la conquistó con poesías y canciones. Los enamorados se veían a escondidas y deseaban que pasara el plazo de un año, que Almanzor no regresara nunca y así poder formalizar su compromiso. El día que se cumplía el plazo apareció un barco en la bahía, llegaba Almanzor cargado de joyas, este regreso suponía que Cántara debía casarse, su padre debía cumplir con su palabra, por otra parte Ali desesperado y con el corazón roto se lanza al vacío, Cántara desdichada, también. Era tal la tristeza del padre de Cántara que murió y su rostro se ve reflejado en el monte de Benicantil. Y de los enamorados nace el nombre de la ciudad, Alicantara = Alicante.
Casa Carbonell.
Esta “casa” es sin lugar a dudas unos de los edificios más impresionantes de la ciudad, construida a inicios del siglo XX, es de estilo modernista valenciano. La fachada está dividida simétricamente en tres, y los materiales utilizados para su decoración, son de un marcado estilo francés, y muestran claramente el poder de su dueño, aunque fue concebida como fábrica textil, hoy además de locales comerciales y oficinas tenemos varias viviendas por cada planta, casi todas con tres dormitorios y dos entradas, la de los señores y la de servicio, ya que hablamos de casas para burgueses, el servicio tenía su propia entrada y casi todas las dependencias van a dar a la parte trasera, reservando pra los señores las mejores vistas sobre la calle peatonal y el mar, a día de hoy algunas viviendas son utilizadas para alquiler vacacional.
Esta espectacular y gigantesca “casa” tiene su propia leyenda. Se dice que el empresario Enrique Carbonell Antolí dedicado a la industria textil pretendía trasladarse definitivamente a la ciudad por su buen clima. De camino sufrió un accidente haciendo que sus ropas quedaran totalmente sucias, dándole un aspecto de mendigo. Al llegar a Alicante decidió alojarse en el hotel Palace, donde le negaron la entrada. Como vendetta decidió construir una casa ostentosa de grandes dimensiones que opacara al hotel.
Otra curiosidad de esta casa, está marcada por la desgracia, en 1925 recién inaugurada un hidroavión de correos que había salido de Argel chocó contra una de las cúpulas, ocasionando la caída de una parte de la estructura, provocando la muerte de dos tripulantes.
Calle Explanada de España 2.
BARRIO SANTA CRUZ
Aunque el barrio es prácticamente todo el centro monumental de la ciudad, la parte más llamativa y pintoresca la encontramos a los pies del castillo de Santa Bárbara en la ladera del monte de Benicantil.
El trazado laberíntico con calles que suben y bajan se debe a que ocupa lo que fue el núcleo árabe (Al-Laqant), este trazado servía para huir rápidamente, aprovechar el calor entre las casas en invierno, y aprovechar la sombra y el resguardo del sol en verano. Muchas de las personas que visitan este barrio se sienten identificadas con un pueblo andaluz.
En las Calles estrechas y empinadas de aire marinero y morisco encontramos casitas blancas con cenefas coloridas, marcos de azulejos, balcones sacados de una película y en sus calles abundan las flores, como curiosidad, en algunas casas está escrito el nombre de la familia.
Durante las fiestas del barrio, las calles se engalanan. En el mes de mayo el barrio es adornado con llamativas cruces de colores hechas con claveles, y guirnaldas de colores. Cabe resaltar la ermita de Santa Cruz, de aire sencillo y modesto construida en el siglo XVIII, aprovechando restos de la muralla. Durante la Semana Santa, la procesión del miércoles santo es de las más espectaculares y es seguida con mucho fervor por los alicantinos.
Un buen recorrido sería comenzando desde la plaza del Ayuntamiento y subiendo por la calle de San Nicolás, hasta la plaza del Carmen y casi en línea recta llegando a la calle San Rafael, donde se encuentra la hermandad de la Santa Cruz.
Durante el recorrido y siempre de subida nos encontraremos con diferentes miradores que nos dejan un postal inolvidable.
Barrio de Santa Cruz, calle San Rafael.
PLAZA DEL AYUNTAMIENTO
En esta plaza llena de terrazas es el lugar perfecto para ver cómo funciona la ciudad, la mezcla de turistas y alicantinos en su día a día.
Esta plaza con soportales, cosa curiosa por estar en una ciudad con un clima muy agradable con pocas precipitaciones, los domingos alberga un mercado de pulgas, desde las 9 de la mañana hasta las 14 horas aproximadamente. En esos soportales se reúnen los vendedores de antigüedades, se pueden encontrar relojes antiguos de gran valor, joyería exquisita, alguna bisutería, alhajas sin más, numismática, filatelia, vinilos antiguos, cuadros o cromos de hace 20 años..... o más. Es todo un espectáculo contemplar a los vendedores, a los coleccionistas entendidos en el tema discutiendo por precio, compradores ocasionales intentando pescar alguna ganga y por supuesto curiosos deleitándose con la particular escena.
La Plaza del Ayuntamiento está directamente ligada a la historia de Alicante, prácticamente es la plaza principal de la ciudad, además de su grandeza, y su belleza, es porque está situada frente al Ayuntamiento y ha sido testigo del desarrollo de la historia.
El ayuntamiento, un monumental predio de estilo barroco, que fue construido en el siglo XVIII por Lorenzo Chápuli. Este edificio corona la plaza, en la fachada cabe resaltar las dos torres y las espectaculares columnas en su entrada que sugieren el elemento más recargado de su decoración.
Como particularidad, en el inicio de la escalera principal del Ayuntamiento tenemos la cota cero, desde donde se miden los metros sobre el nivel del mar de todos los lugares de España, no quiere decir que sea el punto cero exacto, es donde se nivela esa medida, y estaría a unos tres metros sobre el nivel del mar, realmente el punto cero lo encontramos en el puerto, en la base de la escultura de Ícaro, delante de la escalera de la reina. En los laterales del ayuntamiento bajo dos Arcos tenemos comunicación con la parte trasera del edificio y con una placita muy pintoresca, la de La Santísima Faz. Este edificio también alberga la sede del gobierno alicantino.
Plaza del Ayuntamiento, 1.