FLORENCIA





PIAZZALE MICHEANGELO
Esta gigantesca plaza fue construida a mediados del siglo XIX, momento en el que Florencia era capital de Italia y formo parte de la gran renovación urbanística que transformó la ciudad. Desde el Mirador del Piazzale Michelangelo tenemos una vista majestuosa de los monumentos de Florencia, el río Arno y las colinas que la rodean.
Este mirador nos permite, como una guía abierta, distinguir uno a uno los puentes, las torres, iglesias y cúpulas de la ciudad. Desfilan ante nosotros la Iglesia de la Santa Croce, el Palazzo Ducal, el Ponte Vecchio y la maravillosa cúpula de su Catedral, Santa María del Fiore y su campanario construido bajo los planos que dejara Giotto.
Si elevamos más la vista llegaremos a distinguir a casi 8 kilómetros en el horizonte, en las colinas que forman la cadena de los Apeninos, la ciudad de origen etrusco de Fiesole.
No olvidemos llevar la vista a nuestra derecha, tendremos una completa panorámica, sobre la colina de Boboli, del Fuerte de Belvedere, punto estratégico militar usado como protección de la ciudad y depósito de artillería, Galileo Galilei, dada su elevada situación lo utilizo para sus investigaciones astronómicas.
Pero no podemos irnos sin apreciar también, en honor a quien da nombre a la plaza, una reproducción del David construida en bronce y cuyo original se encuentra en la Galería de la Academia. La copia la encontraremos ubicada en el centro de la plaza desde el año 1873, llevada hasta su actual emplazamiento por 9 pares de bueyes, es testigo mudo de los más de 20 siglos de historia de Florencia, fundada por las tropas de Julio Cesar en el año 59 A.C como asentamiento para soldados veteranos.
Llegar hasta la plaza no presenta gran dificultad, si son varias personas, sin duda la mejor elección será un taxi, también tienen las líneas 12 y 13 de autobús que parten del centro.
El camino valdrá la pena, en nuestra memoria quedaran grabadas imagines difíciles de olvidar.
BISTECCCA ALLA FIORENTINA
Un poquito más que picar, porque el plato elegido es sin duda carta de presentación gastronómica de Florencia, les hablamos de la Bistecca alla Fiorentina.
Debemos remontarnos a los Medici para encontrar el origen de este plato, cada 10 de agosto, día de San Lorenzo, se iluminaba toda la ciudad y se servía y repartía mucha carne entre los habitantes de la ciudad, los cronistas de la época nos dicen que caballeros ingleses de visita en Florencia llamaban a este corte de carne beef steak, así nace la bistecca alla Fiorentina...
Para prepararla todos coinciden en que la carne debe ser de un animal de raza Chianina, tener el hueso en forma de T y de 5 a 6 centímetros de altura, prepararla sobre una parrilla de carbón bien caliente y su tiempo de cocción no debe pasar de 3 minutos por lado y 5 minutos sobre el hueso, su peso puede llegar hasta los 500 gramos para una porción individual, el resultado debe ser crujiente por fuera y jugosa y tierna por dentro, como dicen los italianos, a sangue, pero el punto de cocción va a gusto del consumidor.
No es tan fácil decidir si la sal y la pimienta se deben poner antes o durante la preparación, cada maestrillo con su librillo, eso sí, antes de servirla, un dado de mantequilla, termina de resaltar el sabor de la carne.
Tradicionalmente se sirve acompañada de patatas al horno o verduras asadas, pero eso ya queda a elección del comensal, lo que no puede faltar es tener sobre la mesa una botella de Chianti Classico.
Encontrará este maravillo chuletón en muchos de los restaurantes de la ciudad.
MERCADO DE SAN LORENZO
La alternativa segura es pasearse por los mercados principales de Florencia, en ellos podrá encontrar una cantidad enorme de artículos. Una vez más no es fácil la elección, pero sin duda es el Mercado de San Lorenzo el que nos ofrece la mayor variedad de productos y sobre todo a buenos precios.
Ubicado en el centro de Florencia entre la Iglesia de San Lorenzo y el Mercado Central, creado en la segunda mitad del siglo XIX cuando Florencia era capital de Italia.
Las calles aledañas se pueblan todas las mañanas, entre las 9 y las 13 horas, de innumerables puestos que ofrecen todo tipo de artículos.
Es, sin duda la artesanía de la marroquinería la que predomina en Florencia y en sus tiendas podrá encontrar para todos los gustos y bolsillos, desfilaran ante sus ojos variedad de bolsos, guantes, monederos, cinturones y chaquetas de mil colores y modelos.
La oferta se completa, de acuerdo a la época del año, con bufandas y pañuelos de lana o seda, por supuesto para los caballeros no puede faltar una gran variedad de corbatas...
Regatear puede dar, en función de la venta del día y el ánimo del vendedor, a veces buenos resultados. Eso sí, terminadas ya las compras no deje de echar un vistazo al magnífico edificio del Mercado Central, construido a finales del siglo XIX para albergar la Exposición Universal de Arquitectura, su estructura de dos plantas de hierro y cristal merece dedicarle unos minutos.
Piazza del Mercato Centrale, Via dell´Ariento, 50123 Firenze FI, Italia
PONTE VECCHIO
Los puentes son sin duda, en todas las ciudades con río, uno de los lugares preferidos para hacer maravillosas fotos. Pero no todas las ciudades son iguales y ni mucho menos todos los puentes tienen el mismo encanto. Il Ponte Vecchio o lo que es lo mismo, el Puente Viejo en Florencia es una joya, uno de esos pocos puentes cubiertos que quedan en el mundo.
Puente medieval construido entre 1335 y 1345, por los arquitectos Taddeo Gaddi y Neri el Fioravant.
Está considerado, en la actualidad, como el puente más antiguo de piedra de Europa. Tuvo el privilegio, durante el triste periodo de la segunda guerra mundial, de ser el único puente de Florencia en no ser destruido por los alemanes durante su retirada en agosto de 1944.
Desde sus orígenes fue centro de gran actividad comercial en la ciudad pues se instalaron en sus casas apiñadas y construidas sin ningún orden en sus laterales, tiendas de carniceros y matarifes.
Esta actividad no duró mucho, pues en el siglo XVI, por el mal olor y la suciedad acumulada en el puente se prohibió.
El remplazo llegó pronto y fue muy diferente, joyeros y vendedores de artículos en oro ocupan hasta nuestros días su lugar, muchos vendían sus productos en mesas y bancas, y de todo ello nació un término utilizado hasta nuestros días, “la bancarrota; cuentan que la insolvencia de algunos vendedores y el incumplimiento de los pagos hacía que los soldados rompieran su mesa de trabajo impidiendo así continuar con su actividad, sin la mesa no podían trabajar y de ahí nace el término que aun utilizamos, estar en bancarrota.
Si nos detenemos en su arco central, veremos un monumento que nos recuerda a Benvenuto Cellini, escultor y orfebre que con su presencia dignifica a los artesanos que trabajan el oro y la plata en sus talleres.
Desde allí tendremos una maravillosa vista del río y la ciudad, los atardeceres, son sin duda, el momento ideal para nuestra fotografía, el sol se pone sobre el río resaltando los colores amarillos y ocres que caracterizan los edificios de Florencia y si tenemos la suerte de que algún artista callejero nos deleite con su música, mucho mejor aún. Ahora bien, si lo que queremos es hacer una bonita foto del puente, nunca será desde el propio puente, pues estando sobre el puente no podemos sacar foto de él.
Europamundo les sugiere visitar el Puente Viejo y después siguiendo la orilla del río, desde el lado de la ciudad monumental, es decir, sin cruzar el puente, iremos caminando dejando el río a nuestra mano derecha hasta llegar al Ponte alle Grazie, desde allí podrá realizar las mejores fotos a la joya del río Arno, Il Ponte Vecchio.
Ponte Vecchio, 50125 Firenze FI, Italia Ponte alle Grazie, Firenze.
INTERIOR DEL BAUTISTERIO
Situado frente a la Catedral y a la sombra de esta, pocos son los que visitan y admiran las maravillas que se encuentran dentro de los 25 metros de diámetro recubiertos de mármoles verdes de Prato y blancos de Carrara y su pavimento decorado con motivos orientales que le dan una apariencia grandiosa. Por fuera es imponente con sus puertas, obra de Ghiberti, llamadas “Las Puertas del Paraíso”, estas son admiradas por todo el que pasa a su lado, pero el interior.....el interior es de una gran belleza.
El Baptisterio está dedicado a San Giovanni y si bien data su construcción entre los siglos VI o VII, sus orígines son inciertos, construido sobre las ruinas de un templo romano del siglo I d.C, fue consagrado en el siglo IV como basílica dedicada a San Lorenzo. El actual edificio de planta octogonal fue consagrado como baptisterio a mediados del siglo XI por el Papa Nicolás II.
Pero volvamos a su interior, nos impactará su amplitud, esta responde a que debía albergar gran cantidad de fieles ya que el bautismo solo se administraba dos veces por año.
El mosaico del piso data del siglo XIII y está formado por teselas cuadradas que representan figuras geométricas imitando motivos orientales y los signos del zodiaco, es en su centro donde se encontraba la antigua pila bautismal.
La actual, obra tallada de fines del siglo XIV, está realizada de un único bloque de mármol, es obra de un alumno del artista toscano Andrea Pisano.
Sin duda es su cúpula de forma octogonal la que llamará más nuestra atención, los mosaicos que la decoran, obra de artistas venecianos, realizados bajo diseños de pintores florentinos, datan del siglo XIII y se piensa que también trabajara en ellos Cimabue.
Divididos en tres secciones, sobre el altar representan escenas del Juicio Final con un majestuoso Cristo y los Ángeles del Juicio a cada lado, la recompensa de los salvados saliendo de sus tumbas y los castigos a los condenados, representada esta parte con detalles de hombres quemados en la hoguera, aplastados por piedras y torturados por animales. Completan la decoración escenas del Ciclo del Génesis, coros de Ángeles, historias de María y Cristo, la vida de José y San Juan Bautista.
Resalta en el muro del ábside la tumba del antipapa Juan XXIII, obra realizada en el siglo XV, será Donatello el encargado de hacer el cuerpo yacente en bronce dorado y Michelozzo la Virgen con el Niño y las Virtudes teologales del friso inferior.
Visitarlo no nos llevará mucho tiempo, ubicado como les hemos dicho en la Piazza del Duomo, frente a la Catedral de Santa María del Fiore, su horario es de 11.15 a 19.00 horas en días laborales y de 8.30 a 14.00 horas domingos y festivos.
Y SI SUBIMOS AL CAMPANARIO DE GIOTTO
Es cierto, hemos tenido una maravillosa vista de toda Florencia y el valle del río Arno desde el mirador del piazzale Michelangelo, pero ahora se trata de poner en práctica nuestro deseo de aventura.
Que mejor que ejercitar nuestras piernas y subir sus 414 escalones del Campanille por una estrecha escalera que sirve para subir y bajar y que en algunos tramos solo permite el paso de una sola persona para llegar a sus casi 84 metros de altura y tener desde allí una de las mejores vistas de Florencia.
Pero no desesperemos, durante la subida podrá detenerse en tres plataformas que dan al exterior, descansar y admirar las vistas cada vez un poco más alto hasta llegar a su terraza final.
Ya estamos, Florencia a nuestros pies, casi tocamos la cúpula de Brunelleschi con las manos, la Iglesia de la Santa Cruz, la Piazza de la Signoria, la Galleria de los Uffizi, cruzamos el río por alguno de los puentes y distinguimos los jardines Bóboli y el Palacio Pitti a lo lejos y muchos, muchos más palacios florentinos.
Aparte de la vista de 360 grados de la ciudad, podremos ver sus 7 campanas, la mayor, Il Campanone de 2 metros de diámetro y casi 6 toneladas de peso hasta llegar a la menor L´Immacolata de solo 75 centímetros de diámetro y 237 kilos de peso. Pero hablemos un poco de su historia para valorar más el esfuerzo que nos demandara.
Es sin duda uno de los más bellos de Italia en el que destacan su armonía y el cuidado de sus proporciones, al igual que la catedral está recubierto de mármol blanco, verde y rojo.
Su construcción comienza a principio del siglo XIV según los planos originales de Arnolfo di Cambio, arquitecto también de la catedral, tras su muerte será Giotto di Bondone quien continua la obra alterando los planos iniciales y elevando la altura hasta los 115 metros, pero tampoco este verá su obra terminada si bien dejará su nombre al campanario.
Finalmente Andrea Pisano será el encargado de llevarla a término pero recortando 30 metros su altura prevista.
Su decoración exterior está formada por 54 bajorrelieves en la parte inferior, obra de Andrea Pisano representando Las Artes y las Obras Humanas y en la parte superior hornacinas que albergaban estatuas de santos y profetas, hoy visibles en el Museo dell´Opera del Duomo.
El horario para visitar el campanile de Giotto es de las 8.15 a 19.00 horas los días laborables y como otros monumentos siempre es importante ver la posibilidad de comprar entradas que nos permitan la visita de varios monumentos a un precio más reducido.
El esfuerzo ha sido grande pero la recompensa es aún mucho mayor...
I SI HABLAMOS DE GRAFFITIS... L´ IMPORTUNO
La Piazza della Signoria fue siempre en Florencia el punto estratégico de la ciudad, símbolo del poder civil y de relevante importancia histórica.
Encontramos en ella el Palacio Vecchio, también conocido como Palacio de la Signoria, la Logia del Lanzi, todo un museo al aire libre con esculturas tan importantes como, ”El Rapto de las Sabinas”, obra de Juan de Bolonia o Perseo con la cabeza de la Medusa de Benvenuto Cellini , la fuente de Neptuno y una imponente estatua ecuestre de Cosme I obra magistral de Juan de Bolonia.
Destaca frente al palacio otra copia del David de Miguel Ángel, ¿recuerdan la que ya vimos en el mirador de Piazzale Michelangello?. Todo esto nos lo contarán o lo tendremos en nuestras guías, pero pocos, muy pocos conocen este secreto...
Muy cerca y detrás de la escultura del David, casi en el ángulo que hace esquina se encuentra lo que podemos considerar el primer graffiti realizado en el mundo, esta imagen grabada en la piedra es atribuida nada más y nada menos que a Miguel Ángel Buonarroti.
Nos cuenta la leyenda que Miguel Ángel cada día, camino a su taller donde trabajaba, era interrumpido por un charlatán que lo molestaba preguntándole una cosa tras otra, tan cansado estaba de esta situación que un día mirando al charlatán a los ojos y con las manos en la espalda mientras soportaba su discurso, cinceló su imagen en el muro de piedra.
Pero, como en toda leyenda siempre hay otras versiones, algunos cuentan que Miguel Ángel gana una apuesta al ser capaz de cincelar un rostro sin mirar y hacerlo con las manos en su espalda, otros que es su propio autorretrato y para los más morbosos hay incluso quien dice que representa a un condenado a muerte...
Pueden escoger la que sea más de su agrado, pero estén seguros que pocos les contaran esta simpática particularidad de un monumento tan importante como es la Plaza de la Signoria.
Y SI CRUZAMOS EL ARNO...
Florencia no termina en el río Arno, del otro lado del río, del otro lado del puente Viejo, hay una ciudad llena de encantos.
Y allí, al barrio conocido como Oltrarno al otro lado del río Arno, nos vamos a pasear. Después de cruzar el puente, caminando por la vía de Giucciardini entre comercios, cafeterías y restaurantes, solo nos separan 350 metros del renacentista Palacio Pitti con su pinacoteca, la Galería Palatina y los hermosos Jardines de Bóboli.
Tomando la calle que sale frente al palacio llegamos, prácticamente en línea recta a la Plaza Santo Spirito, otro de los bellos rincones de Oltrarno.
Allí encontramos la Iglesia del Santo Espíritu, seguramente una de las iglesias más queridas por los florentinos, construida bajo los planos de Brunelleschi a mediados del siglo XV presenta una fachada muy austera pues nunca se llegó a realizar la decoración prevista por el arquitecto.
En su interior flanqueado por cuarenta capillas podremos ver en la sacristía un crucifijo de madera obra de Miguel Ángel que regaló a la iglesia en agradecimiento por el tiempo pasado en el convento en su adolescencia, originalmente decoró el altar mayor.
Las calles de Santo Spirito, Maggio y el Borgo San Jacopo que corre paralelo al río son sin duda el alma del Oltrarno, centro de reunión de los florentinos en sus bares y cafeterías.
En sus calles se encuentran muchas tiendas de diseñadores, anticuarios y artesanos, si estamos en la ciudad en el segundo domingo de cada mes podremos recorrer el mercado de antigüedades que allí se instala.
Cerramos el recorrido llegando nuevamente al Ponte Vecchio, al cruzar podremos contemplar el lungarno como se conoce al paseo a orillas del río, aquel que tantos y tan grandes genios pasearon a lo largo de la historia.
Allí termina la caminata de no más de 1 kilómetro que nos permitirá tener una perspectiva distinta de Florencia.
UNA TERRAZA PANORAMICA EN FLORENCIA
No es difícil entre los hoteles, cafeterías, museos y palacios históricos en Florencia encontrar una acogedora terraza panorámica con magníficas vistas, las hay para todos los gustos, unas más exclusivas y otras más accesibles que nos proporcionarán un poco de aire fresco en los caluroso días de verano de Florencia.
En todas ellas la cúpula de Bruneleschi, el baptisterio, el campanario del Giotto, la Iglesia de Santa María Novella, la Piazza della Repubblica, las colinas que rodean la ciudad y los característicos tejados rojos de la ciudad se presentan ante nosotros con todo su esplendor. Elegimos entre todas ellas, una en el corazón de Florencia por ser muy accesible, situada en Plaza De la República 1, la cafetería La Terraza en el séptimo y ultimo piso de la Galería comercial La Rinascente nos ofrece maravillosas vistas de la Plaza de la República, del baptisterio y del Duomo, el ascensor llega solo hasta el sexto piso, el último debemos subirlo por escaleras.
Después de un ajetreado día visitando monumentos, caminando por la ciudad y las compras ya realizadas, un spritz de Campari o Aperol, un Prosecco, un Martini o un caliente capuccino pueden ser un buen complemento para disfrutar de un atardecer inolvidable.
Su horario coincide con el de la tienda, cierra a las 20.30 horas pero conviene informarse porque algunos días de verano abre hasta más tarde.