HEIDELBERG





¡COLGADOS SOBRE LA ALTSTADT, LA CIUDAD VIEJA
El Castillo Schloss de Heidelberg es una de las principales estampas de la ciudad. Situado en la colina de la Silla del Rey Königstuhl, desde sus 80 m. ofrece unas vistas espectaculares sobre la ciudad y su valle fluvial. Su construcción se inicia en el s. XIII y se termina en el s. XVI en estilo renacentista rematado con piedra arenisca rojiza proveniente de las canteras cercanas. Heidelberg fue capital del Bajo Palatinado hasta 1803 y en su castillo residieron los Condes y Príncipes Electores del Palatinado cuya función era elegir al Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, a cuyo título ellos también tenían derecho.
Entre 1573 y 1764, el castillo sufrió numerosos daños provocados por la caída de dos rayos y las consecuencias de las guerras ocurridas en el s. XVII: la Guerra de los Treinta Años de 1618 a 1648 y otra contra el Imperio Sueco en 1633, siendo las tropas francesas las que causen mayores destrozos en 1689. Todo esto dará lugar a su abandono y su aspecto actual. Es ahí donde reside su interés, a pesar de ofrecer ese estado de ruina, también aparece dominante e impresionante, a la vez que nostálgico y romántico.
Desde kornplatz, la plaza donde se instalaba tradicionalmente el mercado de los cereales iniciaremos nuestra ascensión. Antes de emprender nuestra caminata nos fijaremos en la estatua de la Virgen instalada en 1718 por los Jesuitas como símbolo para potenciar el cristianismo y que nos recuerda que el Príncipe Elector Karl Theodor repartió tantas estatuillas católicas como pudo para contrarrestar el avance del Luteranismo. Recuerden que fue precisamente en Alemania donde nace la Reforma lo veremos en el top 9.
Hay dos maneras de subir: siguiendo un sendero que les lleva directamente a la explanada donde se asienta majestuoso el castillo o bien puede subir en funicular.
La subida a pie es de unos 15 minutos y el esfuerzo habrá merecido la pena cuando al llegar arriba disfruten de las increíbles vistas y les dará la sensación de estar planeando sobre la ciudad.
Si opta por subir en funicular, su coste es de 9 € ida y vuelta e incluye la entrada al castillo, al Museo de la Farmacia, quizá el más completo del país con objetos que datan del s. XVII y XVIII y a la bodega donde se encuentra el mayor barril del mundo con una capacidad para 220.000 litros, construido en 1751 con madera de 130 robles, tiene unas dimensiones de 8 m. de largo por 7 m. de ancho. El castillo esta abierto todos los días de 8h a 17h 30, excepto el Museo de la Farmacia que abre a las 10h.
Todos los veranos, a partir de mediados de junio y durante un mes se celebra el Festival del Castillo, uno de los mayores y más esperados eventos culturales que ofrece la cuidad y que se celebra desde 1926. Se trata de obras teatrales, conciertos de música, ópera y danza representados en los diferentes espacios del teatro.
¡ VAMOS A PONERNOS LAS BOTAS
Nunca te preguntaste ¿ que comen estos alemanes para ser tan grandotes? Sentémonos en una de esas tabernas con el típico mobiliario de madera y probemos la cocina tradicional.
La gastronomía alemana tiene numerosos platos a base de carne de cerdo, como su famosísimo codillo asado, en alemán Eisbein. Suculento plato que enloquecerá a los más carnívoros. Es el codo donde se articulan las 2 partes de la pata del cerdo. Se asa lentamente durante horas dando vueltas hasta que la corteza se va haciendo cada vez mas crujiente y la carne queda bien tierna por dentro.
Frikadellen, es una deliciosa albóndiga de carne picada de cerdo y/o ternera bien condimentada, principalmente con comino, ajo, sal y mostaza que se fríe mezclada con huevo y leche. El pan rallado le dará el toque tostado.
Por otro lado tenemos la famosísima salchicha Würst el alimento más identificado con la gastronomía germana que se presenta en 1500 variedades. Es un embutido de carne picada, condimentada, que puede ser de cerdo y/o ternera principalmente de menudencias de carne.
Las más populares son:
Bratwürst, la tradicional por excelencia, de carne de cerdo y ternera, embutida en tripa natural, de color blanca y gorda. Se sirve asada.
Bockwürst, de carne de cerdo, anaranjada, larga, lleva pimentón y pimienta blanca. Esta ahumada y es crocante al morderla. Normalmente se sirve cocida y lo habitual es comerla con mostaza senf, bien fuerte.
La mostaza es una salsa o condimento hecha con semillas de varias plantas Sinapis, familia de las crucíferas, fermentadas principalmente en agua, sal, cítricos y vinagre que es lo que le da ese gusto fuerte y picante.
Todo se acompaña de col fermentada sauerkraut y patatas hervidas kartoffen y la ensalada de patatas kartoffelsalat con pepinillos en salsa mayonesa.
Y para rematar la faena, de postre nos comeremos un apfelstrudel, que es un milhojas relleno de manzana asada con piñones y nueces, delicioso cuando se sirve caliente y recubierto con nata.
Como ves ¡Todo muy ligerito Uno de los productos base de la gastronomía alemana es si duda la patata, en todas la cartas de los restaurantes encontrará escrito en varias ocasiones la palabra “Kartoffen.
Fue el Rey Federico II de Prusia en su visita al Papa en el s. XVIII quien se fijó en unas plantas que crecían en el jardín del Vaticano. Su curiosidad le llevó a preguntarle a su Santidad por aquella truffren a lo que este le contestó tartuffoli que resultó ser una patata que los españoles le regalaron de sus viajes a las Américas. Desde aquel momento el monarca prusiano la bautizó como Kartoffen.
En 1649 ya se cultivaba como planta en el Lustgarten de Berlín y era conocida como trufa holandesa, pero quien generalizó su cultivo en Alemania a mediados del s. XVIII fue Federico II. Resulta curioso ver en los jardines del Palacio de Sancoussi en Postdam, patatas junto a su tumba.El pueblo las deposita en lugar de llevar flores como una muestra de agradecimiento.
Los indios andinos de la vertiente Atlántica correspondiente a la actual Bogotá las cultivaban ya cuando los españoles llegaron por aquellos lares aunque su origen provenga de Perú donde existen 1500 variedades de patatas y donde aún cultivan 3 especies indígenas. La patata entró en España por el puerto de Sevilla en torno a 1569 para después extenderse su cultivo por el resto de Europa y del mundo.
¡NO OLVIDES COMPRAR INOX
La ciudad de Heidelberg cuenta con la mayor cantidad de calles peatonales de Europa. La principal arteria, la Haupstrasse, con sus 2 km atraviesa el centro histórico de este a oeste. Siempre bulliciosa, podemos encontrar todo tipo de comercios que abren incluso los domingos.
Esta vez lo que nos vamos a comprar son unos artículos realizados en un material que representa una de las principales actividades del país: el acero, en concreto el inoxidable que se va a utilizar en la cocina en forma de: ollas exprés, baterías, cafeteras, cubiertos o navajas multiusos. ¿Quien no ha oído hablar de marcas como WMF, Krups, Solingen, Zwilling J.A. Henckels o Wüsthof?
El acero inoxidable es una aleación de acero mezclado con otros metales como molibdeno, níquel o cromo de elevada resistencia a la corrosión por su gran afinidad con el oxígeno formando una película protectora, con propiedades higiénicas y estéticas que le convierte en un material muy atractivo aplicado por ejemplo en electrodomésticos, aparatos y utensilios para el hogar, automoción o en la industria médica.
Veamos algunos ejemplos: Württembergische Metallfabrik o WMF es un fabricante de vajilla alemán fundado en 1853 como taller de reparación de metales. A través de fusiones y adquisiciones, en 1900 era el mayor productor y exportador de artículos de metal para el hogar.
Conocido principalmente por sus ollas a presión, entre las 10 mejores del mercado encontramos 4 modelos suyos. La olla a presión es un recipiente con cierre hermético alcanzando una temperatura de ebullición de 130 grados que permite cocinar en un tiempo muy reducido.
El problema es que tarda más en abrir que el tiempo utilizado en la cocción, hecho que ocurrirá cuando se enfríe por completo. Tú eliges si cocinar a fuego lento, de manera tradicional o más sofisticado, utilizando este artilugio.
Los cuchillos alemanes son de muy alta calidad, de acabado elegante. Su acero posee en su composición unos altos porcentajes de carbono que le otorgan un filo duradero. La marca Zwilling J.A. Henkels lleva produciendo cuchillos desde 1731.
Krups fundada en 1846 está especializado en pequeños electrodomésticos para la cocina. En 1961 comienza con la producción de máquinas de café. Sus modelos aparecerán en películas como Aliens o Regreso al Futuro. A partir de 1990 presenta su producto más popular facturando el 40 de sus beneficios en Alemania y el 30 en Estados Unidos. La gran apuesta fue la firma con Nestlé de la producción de sus máquinas para Nespresso.
Dirección: Haupstrasse, 69117. Heidelberg
¡PUNTO DE PARTIDA
El puente viejo Alte Brücke conocido popularmente como puente Karl Theodor es el primer lugar de paso obligatorio. Este es el punto que da el pistoletazo de salida para recorrer Heidelberg. Es con toda seguridad el lugar donde más fotos se disparan de toda la ciudad. No hay visitante que se vaya de la ciudad sin antes haber pasado por aquí.
Desde este puente monumental enmarcamos el centro histórico y el castillo de un solo disparo, o nos sacamos una selfie con el valle del río Neckar como fondo.
Desde el centro histórico se accede al puente por la Brükentor, puerta monumental con la típica piedra arenisca roja en estilo barroco custodiada por dos 2 torres de 28 m. de época medieval, cilíndricas y blancas de la mitad hacia arriba y alternando con rojo en franjas horizontales de la otra mitad hacia abajo, rematadas por cubierta cónica de pizarra que correspondían a una de las entradas a la fortificación.
Entre los siglos XIII y XVIII se han sucedido varias construcciones de madera, arrastradas en la mayoría de los casos por las crecidas del Neckar. Fue en 1786 cuando Karl Theodor encarga su construcción en piedra que estará en pie hasta su destrucción por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Se terminará reconstruyendo en 1947, cuyos trabajos fueron financiados por aportaciones ciudadanas. Cuenta con siete arcadas bajo sus 180 m. de largo.
El puente está decorado por varias esculturas entre las que cabe destacar la de su promotor el Príncipe Elector Karl Theodor realizada por Konrad Link y la que seguramente levanta más interés, la popular escultura del mono, realizada por el escultor Gernot Rumpfdel en 1979, sustituyendo una que ya existía desde el s. XV y que según parece fue retirada por el Príncipe elector porque no le gustaba que estuviese ese bicho en su puente. Existe la creencia de que quién toque el mono gozará de buena salud y volverá a Heidelberg.
Fíjese bien en la inscripción que hay de un poema escrito por Martin Zeiller en 1632 sobre el mono.
¡EL SABER NO OCUPA LUGAR
Heidelberg tiene el honor de tener la Universidad más antigua de Alemania. Fundada en 1386 por el Conde Palatino Rupert I, es conocida como Universidad de Rupert Carlos de Heidelberg Ruprecht-Karls Universität Heidelberg en alemán.
Desde el 2007 es distinguida con la etiqueta de Universidad de Élite por sus sobresalientes logros científicos y actividades académicas de alto nivel. Es universidad pública con el lema siempre abierta
En la plaza de la Universidad Universitätplatz se encuentra el edificio mas antiguo que data del s. XVIII y que alberga la rectoría y su museo, abierto en 1996. También se halla el nuevo edificio construido en 1934 y financiado en parte por los norteamericanos. En las inmediaciones se distribuye el complejo universitario que abarca:
El edificio Marstall, el más antiguo que se conserva, se construyó junto al río en el medievo como armería y terminó siendo un establo. Hoy es el comedor de la universidad.
La Biblioteca universitaria, en Grabengasse, que data de 1421, es la más antigua del país. Cuenta con 3,2 millones de libros a los que habría que sumarles los 3,5 millones más de las 83 bibliotecas que pertenecen a las Facultades e Institutos de la Universidad.
La cárcel para estudiantes studentkarzer en Augustinergasse, justo detrás de la Universidad Vieja, es una de las principales curiosidades de Heidelberg por los grafitis que los estudiantes dejaron pintados en las paredes de las celdas y donde se conserva también el mobiliario original como las camas de hierro y las mesas de madera con todo tipo de inscripciones. Funcionó entre 1823 y 1914, y ahí se encerraban los estudiantes castigados por conductas impropias, algún tipo de infracción menor o saltarse la disciplina universitaria.
Aunque podría suponer ser una mancha en el expediente académico terminó siendo un rito y hasta un orgullo pasar por ella. Se encuentra en el segundo piso.
Abre todos los días a las 10 h y cierra a las 16 h de octubre a marzo y las 18 h de abril a septiembre. Cuesta 3 € y 2,5 € para estudiantes y jubilados. La entrada incluye también la visita al Gran Salón de la Universidad y el Museo.
La universidad contabiliza 12 facultades, unos 400 profesores, y casi 29.000 estudiantes venidos de todas partes. Es por ello que la ciudad disfruta de un gran ambiente universitario y nocturno como atesora la gran cantidad de tabernas o locales nocturnos.
Como dato curioso decir que Heidelberg nunca fue alcanzada por ninguna bomba durante la Segunda Guerra Mundial y quizá eso se puede deber, junto a otros motivos, al gran número de estudiantes procedentes de los Estados Unidos que tiene su universidad.
Dirección: Univerzität Heidelberg, Grabengasse 1, 69117 Heidelberg.
PEDALEANDO POR LAS ORILLAS DEL NECKAR
Disfrutar de un agradable y apacible paseo ayuda a aclarar las ideas y a relajarse y más cuando es favorecido por la exuberancia y generosidad de la naturaleza. Pedalear a orillas del Neckar nos hará disfrutar del río como lo disfrutan los cientos de estudiantes que recorren sus orillas a diario. No olvidemos que Heidelberg cuenta con la universidad mas antigua de Alemania. El recorrido en bicicleta por las dos orillas del Neckar es de unos 10 km en tramos llanos además del inmejorable marco de su valle escoltado por los picos del Königstuhl situado a 568 m. de altura y Weisser Stein a 548 m.
¿Qué sería de Heidelberg sin el río Neckar? Le da su situación privilegiada y le llena de vida. ¿Te imaginas París sin el Sena? Lo mismo pasa con Heidelberg.
El río Neckar nace a 706 m. de altura en la famosa Selva Negra al SO del país y después de recorrer 367 km en dirección norte vierte sus aguas en el no menos famoso río Rhin.
El nombre de Neckar posiblemente provenga del céltico Nikros que podría significar agua salvaje. Navegable prácticamente en todo su recorrido gracias a una serie de esclusas.
La última esclusa, de las 27 que hay, fue construida en 1968. En Heidelberg precisamente encontramos una, en el siguiente puente desde el Karl-Theodor a la altura del Castillo.
Empezamos nuestro recorrido dirigiéndonos hacia la esclusa. Ver una esclusa en funcionamiento es toda una sensación.
El dique ocupa todo lo ancho del río impidiendo el paso de embarcaciones, además, el nivel del río es más bajo por donde transita la embarcación. En un extremo, la embarcación entra en una cuenca con forma rectangular, la parte de atrás y de delante se cierran con unas compuertas para que se vaya llenando de agua hasta alcanza el nivel superior que coincide con el del otro lado del dique.
Una vez llena la cuenca, se abre la compuerta delantera y la embarcación puede continuar. Además el dique de contención está dotado de turbinas para la producción eléctrica.
Frente a la esclusa se encuentra la Karlstor, una torre construida en 1781 con la piedra arenisca roja por encargo de los habitantes de Heidelberg en honor al Príncipe Karlt-Theodor. Cruzamos el dique hacia la otra orilla y en sentido contrario a la corriente, o sea hacia la derecha pedaleamos durante 15 min. hasta llegar a la abadía benedictina de Neuburg.
Fundada en el s. XII, merece una visita a su iglesia moderna edificada en 1960. En ella viven 12 monjes y 42 oblatos seculares, quienes producen cerveza bio.
Volvemos hacia Heidelberg por esa misma orilla y a medida que vamos acercándonos podemos apreciar su silueta de una punta a otra. Seguimos hasta el puente Theodor-Heus. Inaugurado en 1992, lleva el nombre del primer presidente de la República Federal de Alemania. Desde aquí gozamos de otra bonita perspectiva de Heidelberg.
También encontramos el parque del Neckar, una zona ajardinada muy frecuentada sobre todo para realizar picnic. Seguimos hasta el siguiente puente Ersnt-Walz, que fue alcalde de Heidelberg entre 1913 y 1928 quien lo inauguraría ese mismo año.
Fue el tercer puente construido cerca de Heidelberg en estructura metálica y al igual que los otros puentes de la ciudad fue volado por los Nazis el 29 de marzo de 1945 cuando se retiraron de la ciudad antes de que entraran un día después las tropas norteamericanas.
Se reconstruyó en 1950. Cruzamos el puente por su ciclo vía hacia la otra orilla para volver hacia el centro. Antes nos encontraremos con el club náutico y el Palacio de Congresos, un bonito edificio de estilo modernista construido entre 1901 y 1903.
En List amp; Ride puedes alquilar una bicicleta a partir de 11 € y elegir entre 22 tipos de modelo diferente.
¡Y SE ARMÓ LA DE DIOS
El 26 abril 1518 Lutero tiene la primera oportunidad de retractarse de sus afirmaciones redactadas en sus 95 tesis en la Sala Capitular del antiguo convento de los Agustinos que existió en la actual plaza de la Universidad.
Todo comienza cuando Juan de Médicis es nombrado Papa con el nombre de León X y lanza una campaña de indulgencias para financiar la construcción de la Basílica de San Pedro. Gracias a una Bula de 1510, se pueden comprar indulgencias plenarias para la redención completa de todas las penas susceptibles de ser purgadas en el Purgatorio. Lutero estipula en su tesis 36 que todo cristiano tiene derecho a la redención completa de la pena y del pecado sin necesidad de indulgencia y en la 45 afirma que con la Bula papal no compra la indulgencia del Papa sino la indignación de Dios.
Martín Lutero Luther en alemán nace el 10 de noviembre de 1483 en Eisleben, una pequeña población de Sajonia rodeada de bosques, minas y lobos merodeando en invierno. Hijo de un minero del cobre que sueña para su hijo con una carrera como letrado para posicionarse en la alta sociedad. Pero algunos incidentes ocurridos, le harán temer por su vida, casi muere desangrado por su espada y casi le fulmina un rayo.
Todo esto le hará encomendarse a Santa Ana e ingresar como monje en la Orden de San Agustín y se convertirá a base de tesón y formación en sub-prior.
A medida que aumenta su curiosidad intelectual aumentan también sus dudas. Cree que la confesión es una hipocresía ¿se confiesa uno por miedo a la condenación o por arrepentimiento de los pecados? Constata el libertinaje de los monjes, la castidad y el ayuno le pesan. Todas estas observaciones críticas le llevarán a la rebelión.
La gota que colma el vaso es cuando las autoridades locales con el visto bueno del Papado sacan tajada económica con el asunto de las indulgencias y las ventas de reliquias que terminan indignando a Lutero y a muchos humanistas cristianos. Su tono es ya violento y su ataque al Pontífice directo.
Lutero elige el día 31 de octubre, día de todos los santos de 1517, para publicar su tesis 95 en la puerta de la iglesia de Wittenberg, cuando la iglesia estaba llena de feligreses . La imprenta facilitará su impresión y los humanistas se encargarán de su publicidad. ¡Ya sabéis como termina la historia
Solo fue necesario un monje atormentado por su salud, para sacudir los cimientos de la Europa cristiana. Las consecuencias de la Reforma darán lugar a múltiples iglesias en conflicto con Roma.
El monasterio de los Agustinos sirvió, también a lo largo de su existencia, de alojamiento a otros personajes ilustres como el Conde Palatino Rupert III que un año después de ser coronado Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico en 1400, tuvo que alojarse en este monasterio ya que el Castillo no era adecuado por su reducido tamaño.
Dirección: Universitätsplatz, 69117 Heidelberg.
¡TRAS LOS PASOS DE...
Heidelberg ha servido de inspiración a un gran número de escritores, filósofos, pintores…artistas en general que han encontrado en esta ciudad junto al Neckár la inspiración quizá perdida. Pero, ¿Quienes son todas estas personalidades a las que Heidelberg dejo su huella y a su vez ellos contribuyeron a engrandecer la fama de la ciudad?
Empecemos por el autor norteamericano de “Huckberry Flint” y “Tom Sayer”, Mark Twain, que en su segundo viaje a Europa y buscando un lugar inspirador llegó a Alemania con su familia en 1878 y se estableció en Heidelberg durante tres meses. Aquí a orillas del río Neckar, Twain encontró de nuevo la inspiración que le había faltado durante tres años. Twain y su familia se instalaron en el hotel Schrider, hoy en día Crowne Plaza, donde escribió el capítulo 19 de Huckberry Flint e inició la novela “Un vagabundo en el extranjero A Tramp abroad, un libro de viajes por Europa central y meridional, en donde profesa su amor y admiración por la ciudad.
Johann Wolfgang Von Goethe dijo de esta ciudad: Heidelberg hat etwas ideales ¡Heidelberg tiene algo ideal. Goethe, es para la literatura alemana lo que Cervantes para la española o Shakespeare para la inglesa. Él era un gran amante de Heidelberg, le gustaba caminar en otoño alrededor del Castillo y frecuentar sus tabernas, lo que terminaría dándole la inspiración para crear su más famoso personaje Fausto Fausten ese individuo que vende su alma al diablo.
Martín Lutero, los filósofos existencialista Weber y Jaspers, Hegel el padre de la dialéctica, el músico Shumann, o el pintor británico William Turner, son otros de los personajes que encontraron inspiración en las calles de esta ciudad.
Hay algo especial en Heidelbeg, algo que hace que está ciudad de cuento haya sido el escenario de amores imposibles como el que vivió Goethe con la actriz y bailarina Marianne Von Willemer, musa de su poesía Divan, algo que te atrapa en sus tabernas y te hace ahogar las penas en brindis de absenta y en noches eternas con un vaso de Jagermeister.
Que les parece, entonces, si iniciamos nuestro paseo desde el punto en el que dicen que Mark Twain recobró la inspiración, ese lugar no es otro que el río Neckar.
Desde el puente Viejo o puente Karl Theodor disfrutaremos de unas bellísimas vistas del río y podremos realizar increíbles fotografías, este puente que nos permite cruzar al otro lado de la ciudad,nos llevará a rincones mucho menos frecuentados. Además antes de continuar nuestro paseo podemos hacernos la foto con el famoso mono.
Del otro lado del Neckar se encuentra un bellísimo paseo llamado Philosophenweg o Paseo de los Filósofos, situado en la falda del monte Heiligenberg o Montaña Sagrada, este paseo es un agradable enclave con un microclima mediterráneo, vistas al río, al puente, al casco antiguo y al castillo por donde personajes como Twain, Goethe, Hegel o Schumann se llenaron de inspiración y disfrutaron del silencio, la paz y la tranquilidad apartados del ajetreo de la ciudad en busca de meditación y nuevas ideas.
Para llegar al paseo tienen que subir por una escalera empedrada en mitad de la vegetación que encontrarán cruzando el puente de Carlos Teodoro. En este punto van ascendiendo por el Heiligenberg y pasando por varios miradores hasta llegar al Paseo de los Filósofos.
Un recorrido de unos 4 kms que no es necesario realizar entero ya que desde cualquier mirador del paseo tendrán maravillosas vistas.
Desde el Paseo de los Filósofos podrán entender por qué Heidelberg ha sido y seguirá siendo refugio e inspiración de artistas.
Dirección: Philosophenweg, 69120 Heidelberg.
¡EIN BIER BITTE
La Karlplatz o plaza de Carlos es el lugar elegido para tomar una cerveza. La plaza se construyó a principios del s. XIX en el emplazamiento que ocupaba un monasterio Franciscano justo a los pies del castillo. En esta tranquila plaza podrán disfrutar no sólo de las vistas del castillo sino también podrán ver la Academia de Ciencias y Humanidades de Heidelberg de 1909, así como el Palacio Boisserée, sede del Seminario Germánico de la Universidad. Mientras disfrutamos de este apacible lugar, que mejor que degustar una cerveza, la bebida más consumida del país.
En Alemania se consumen unos 130 litros de cerveza por persona al año, es el segundo país en consumo de Europa después de Chequia y el primer productor europeo con unos 93 millones de hectolitros.
La elaboración de la cerveza alemana se rige por la Ley de pureza que tiene 500 años de antigüedad y que determina su elaboración. La cerveza alemana debe contener solamente agua que lo transforma en líquido, lúpulo que conserva la bebida además de tener propiedades anti-bacterianas y también le da sabor amargo para contrarrestar el dulzor del cereal, malta que es el grano tostado y seco del trigo o cebada y levadura que funciona como fermento al transformar el azúcar en alcohol, además da cuerpo a la espuma que conserva los sabores de la cerveza y evita que se oxide el líquido al entrar en contacto con el aire. El lúpulo es conocido como el oro verde alemán.
En Alemania se cosecha unas 30.000 toneladas anuales y es junto con EEUU los dos principales productores del mundo. Sus plantas parecen viñedos, ya que como la vid son del tipo trepadoras pero alcanzando una altura considerable, unos 6 metros.
Junto a la Plaza se encuentran una antiquísima taberna que hoy en día sigue funcionando como restaurante, nos referimos a Zum Seppl de 1634. Este será un buen lugar para degustar una cerveza.
Pero si a ustedes les gustan las sensaciones fuertes, tomen su break en Vetter´ s Brauhaus, esta cervecería situada en steingasse 9, a pocos minutos de la plaza Carlos, está especializada en producir cervezas artesanales. ¡Aquí podrá probar la cerveza más fuerte del mundo Con un 33 de graduación, la Vetter33 ingresó en el Libro Guinness de los récord en 1994.
Ahora bien, no podrá marcharse de Alemania sin probar la Weissbeier. Originaria de Baviera, es de color dorada, espuma espesa, con gusto ligeramente afrutado y envasada en botellas de medio litro. Se sirve en un vaso especialmente hecho para ella, que se va ensanchando por la parte superior.
Para su elaboración se utilizan 5 elementos. Cebada malteada, agua, lúpulo, levadura y lo que la hace diferente que es el trigo.
Direcciones:
Karlsplatz, 69117 Heidelberg.
Zum Seppl, Hauptstrabe 213. 69117 Heidelberg.
Vetter´s Brauhaus, Steingasse 9. 69117 Heidelberg.