PISA





LA SUBIDA A LA TORRE DE PISA
La verdad, la mejor vista que vas a encontrar de esta ciudad es desde lo alto de la torre, uno de los monumentos más visitados de toda Italia.
Las visitas se hacen en grupos que se forman y que van saliendo cada 15 minutos, tienen un horario, y una vez que entráis solo podéis permanecer dentro 30 minutos. Todo está muy controlado. En temporada baja podrías intentar comprar la entrada que cuesta unos 18 euros al llegar.
Otra posibilidad es hacer la compra online dónde pagarás un poco o más, 22 o 23 euros aproximadamente.
...Si consigues hacer todo dentro de tu tiempo en Pisa, tendrás desde luego las mejores vistas de la ciudad. Recuerda que Pisa tiene mucho que enseñar y como casi cualquier ciudad con su gran monumentalidad, vas a quedar fascinado con ella aunque no subas a la torre. Pero como este capítulo es sobre las mejores vistas, por eso lo mencionamos.
Una vez dentro tendrás que subir los 251 escalones de la torre por una escalera de caracol. La subida solo te llevará de 5 a 10 minutos dependiendo de tu condición física y te llevará a la terraza superior que podrás rodear y disfrutar de las vistas del Campo de los Milagros y toda la ciudad, además de las montañas de los Apeninos y de los Alpes Apuanos si hace buen tiempo, siempre desde una inmejorable posición.
Recuerda que por razones de seguridad la subida está prohibida a menores de 8 años y que si aún no cumpliste los 18, deberás entrar con un adulto.
La Torre de Pisa es la torre campanario de la Catedral de Pisa. Como era costumbre en aquellos tiempos medievales, se construyó separada de la catedral misma, entre otras razones para evitar que su posible colapso cayera sobre la misma catedral dañándola a su vez. Su construcción comenzó en el año 1173 y se tardó unos 200 años en terminarla. Es de un purísimo estilo románico pisano, pero cilíndrica, con influencia bizantina, y está formada por bloques de mármol blanco y decorada con galerías con pequeñas columnas que dada la inclinación parecen enrollarse hasta formar sus 6 plantas.
Poco después de comenzar su construcción se notó que se inclinaba. La razón es sencilla, el terreno sobre el que toda la ciudad de Pisa se asienta, y en concreto el Campo de los Milagros es un terreno aluvial muy blando formado por arcillas y depósitos no rocosos que no permiten la construcción de altos edificios encima ya que la roca madre está muy profunda. Además los cimientos de la torre apenas tienen 3 metros de profundidad.
Por esta razón, ya en 1178 se detectó el movimiento de oscilación de la torre a razón de 1 o 2 milímetros al año, apenas nada, pero con el paso de los siglos y a medida que los trabajos continuaban esto se convirtió en un grave problema. A lo largo de los siglos hubo varios intentos de enderezarla sin éxito hasta que se cerró en 1990 cuando su inclinación llegaba a 5.5 grados, algo que podía provocar su derrumbe en cualquier momento. En este año fueron convocados algunos de los mejores ingenieros del mundo que han conseguido con los métodos más innovadores enderezar la torre en un grado y sobre todo estabilizarla para que no siga inclinándose.
UN PAN SIN SAL PARA UNA COMIDA HUMILDE PERO CONSISTENTE Y DELICIOSA
Tanto si es un simple aperitivo como si es una comida más contundente, no dejéis de probar la comida pisana. En general, como toda la comida de la región de la Toscana, sus platos se hacen con ingredientes sencillos y humildes procedentes del mar y de la tierra, pero con un fuerte vigor y sabor. Sus vinos también son excelentes, tanto si son de la comarca costera de la Maremma como si vienen del interior. Pero aquí queremos hablaros de algo que os sorprenderá en la cocina pisana y probablemente en toda la región de la Toscana, y es algo que acompaña todas las comidas de la región: Su omnipresente pan sin sal.
El pan "sciapo", pan "tonto" o pan "tierra", que tiene denominación de origen, es un pan sin sal con un característico sabor neutro que requiere una fermentación larga pero que se conserva bien por mucho tiempo. Dicen los locales que este pan ayuda a no perder los intensos sabores de los productos cocinados en la región.
Su origen según cuenta la leyenda, vendría de la rivalidad entre Pisa y Florencia. Aparentemente hacia el siglo XI Pisa comenzó a cargar impuestos sobre la sal que llegaba a su puerto, por lo que Florencia decidió no usarla en el pan como bloqueo económico. Pero otras versiones cuentan que fue al contrario, que Florencia una vez que Pisa estuvo bajo su dominio más adelante, fue la que impuso el impuesto sobre la sal a los pisanos y que fueron estos los que se revelaron produciendo ese pan soso.
La realidad es que hoy en día es una característica que os llamará la atención si viajáis por toda la Toscana e incluso por la vecina región de Umbría. Este pan de algún modo realza el potente sabor de la robusta cocina toscana basada en platos de tierra y mar donde los salamis y embutidos del cerdo se mezclan con el bacalao del mar. Y el pan soso no solo lo encontrareis como acompañamiento sino que será la base de platos muy humildes pero consistentes y sabrosos como la ribollita o la sopa de tomate toscana.
Indicaciones: Una vez en el Campo de los Milagros, dejando los monumentos a la izquierda, pasada la torre, tenéis un par de restaurantes en la calle que sube al Palacio de los Arzobispos también a la izquierda. Destacamos el restaurante Il Turista.
También en las calles que salen a la derecha de la via Piazza del Duomo, como la vía Roma o la vía Santa María encontraréis pequeños restaurantes donde probar algunos platos típicos. En el café Duomo, en el ángulo de vía Santa María con Piazza del Duomo encontraréis pasteles y dulces a discreción y también este pan sin sal tan característico. También saliendo de la Plaza de los Milagros por la Puerta de Santa María y girando a la derecha como para ir hacia el estacionamiento de buses podréis encontrar pequeños lugares donde tomar algo.
¡Buen Provecho!
EL PARAÍSO DE LOS PUESTOS CALLEJEROS Y UN PERSONAJE DE NARIZ LARGA
En pisa los puestecitos callejeros están por todas partes en su centro histórico. Si llegáis a pie desde el estacionamiento de buses, casi a ciencia cierta llegaréis por el Largo Cocco Griffi, donde tendréis las murallas medievales a vuestra izquierda, y dónde comienza una interminable procesión de puestecitos callejeros que os acompañará hasta la Puerta de Santa María por dónde llegaréis al Campo de los Milagros. Tras la breve interrupción en esta zona monumental, los puestecitos renacen en la vía que desde el Campo de los Milagros lleva al palacio de los Arzobispos, en este caso a vuestra mano derecha.
Infinidad de recuerdos, souvenirs tales como imanes, delantales, copias de la torre en todos los formatos, reproducciones de Pinocho, pequeñas botellas con forma de torre o de la bota de Italia rellenas de licor, pañuelos, bolsos, pasta de formas y colores imposibles,...todo lo que podáis imaginar.
Es un buen lugar para comprar recuerdos italianos de última hora sobre todo si seguís en bus hacia Francia y pronto dejaréis atrás Italia.
¿Por qué hay tantos Pinochos a la venta en los puestos callejeros de Pisa?
Pinocho en italiano se dice Pinocchio y es un personaje de ficción creado en el siglo XIX por el escritor florentino Carlo Collodi, seudónimo de Carlo Lorenzini, y es el protagonista de su famosísimo libro "Las aventuras de Pinocho". Este libro, que en origen seguramente no solo iba destinado a los niños sino también a los mayores, ha sido adaptado al cómic y al cine convirtiendo a este simpático personaje al que le crece la nariz cuando miente en uno de los más famosos de la literatura infantil. Carlo Collodi tomó su nombre literario del vecino pueblo donde nació su madre, y es también el nombre del lugar dónde sitúa la historia de esta marioneta de madera que se convierte en ser humano tras muchas peripecias y aventuras. El pueblo de Collodi está entre las ciudades toscanas de Lucca y Pistoia, y tan importante es Pinocho allí que han creado un parque dedicado a él, y el hecho de distar tan solo 35 kms de Pisa, hace que la ciudad de la Torre inclinada se llene de muñequitos de madera de todos los tamaños que representan a este personaje y que será un bonito recuerdo para comprar y llevar a casa o regalar a un niño, familiar o amigo.
UNA FOTO EN LA QUE EMULAREIS A CUALQUIER SUPERHÉROE DE FUERZA DESCOMUNAL
En la calle que atraviesa el Campo de los Milagros, también conocida como Piazza Duomo (Plaza de la Catedral), podréis ver que a la izquierda de la misma, entre la calle y el verde césped que rodea los monumentos, hay poyetes de piedra que sujetan cadenas que cierran el paso al pasto para que los turistas no hagamos un camping allí afeando las vistas a los demás y dejemos desperdicios de nuestros picnics. Pues bien, estos postes son estupendos para subirse encima, de hecho veréis a muchos de ellos que se suben y buscan todo tipo de posiciones complejas para sujetar virtualmente la torre y que no se caiga, mientras sus parejas, familiares o amigos les toman fotografías. Sin duda esta es la foto más típica que se puede hacer en Pisa y dónde podréis desarrollar vuestro ingenio a la hora de sujetarla o de jugar con ella. Hay fotos increíbles por su ingenio. Pero lo más importante es que tengáis un buen pulso al sacar la foto y que el fotografiado también lo tenga, pues a veces resulta complicado mantenerlo sobre la columnita.
Pero si queréis una foto algo más seria, entonces deberéis escoger los extremos de la plaza donde hay una perspectiva mayor. Estos son buenos lugares para captar todos los edificios y la monumentalidad de la plaza en su totalidad. Es muy importante también buscar bien la posición del sol y la luz, que cambia dependiendo de la hora del día y de la época del año. Pensamos que al atardecer quizás las cercanías de la Puerta de Santa María sea el mejor lugar, pues está situada más hacia el oeste por lo que los rayos solares inciden directamente sobre los monumentos como la visión de nuestra cámara, mientras que en la mañana, el otro extremo de la plaza, situado más en dirección este, al igual que al comienzo de las calles adyacentes sean los mejores lugares para que no nos pille a contraluz. Bueno, esto si queréis hacer una foto clásica, porque también hay expertos y no tan expertos que precisamente juegan con la luz contraria para crear efectos especiales.
Pero si lo que queréis es una foto graciosa y curiosa que haga sonreír a vuestros amigos y familiares, no dudéis en hacer la que os he dicho de sujetar la torre como si fueseis gigantes o los mismísimos Superman o Superwoman.
LA MADRE DE TODOS LOS CAMPOSANTOS
Dentro de la Plaza del Duomo, o Campo de los Milagros, hay tres monumentos que destacan, por supuesto la Torre Inclinada, la Catedral y el Baptisterio. Estos tres son muy evidentes, pero hay un cuarto que no destaca tanto pero que merece la pena visitar y que no te va a dejar indiferente si entras a verlo. Os estamos hablando del Camposanto Monumentale de Pisa, que no es otra cosa sino un cementerio monumental, pero muy especial. Este edificio entra dentro del conjunto patrimonial de la plaza que en 1987 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Tendréis que pagar un ingreso pero os aseguro que merece la pena. Lo primero que sentiréis será la gran tranquilidad que se disfruta en su interior. No en vano habréis salido del gran tumulto de turistas que normalmente revolotea por el Campo de los Milagros a un lugar que inspira recogimiento, quizás por su histórica función, pero también por ser quizás el monumento menos visitado de los cuatro grandes que forman la Plaza del Duomo.
Se conoce como "Campo Santo" al creerse que fue construido sobre tierra santa traída del Gólgota en Jerusalem por Ubaldo de Lanfranchi durante la Cuarta Cruzada, en el siglo XII. De ahí procede el que llamemos camposantos a los cementerios en los países católicos. Una leyenda dice que los cuerpos enterrados allí se descomponen tan solo en 24 horas. El lugar está construido sobre las ruinas del antiguo baptisterio de la iglesia de Santa Reparata. Un largo rectángulo a modo de ancho claustro rodea el espacio verde del centro. Grandes arcos góticos a veces ciegos delimitan los dos espacios. Los muros de las galerías, que aunque sufrieron mucho por un bombardeo de la Segunda Guerra Mundial el 27 de julio de 1944, aún tienen coloridos frescos de los siglos XIV y XV por artistas como Benozzo Gozzoli, Antonio Veneziani, Andrea de Bonaiuti o Taddeo Gaddi.
Tiene 600 lápidas, muchas grecorromanas.
Los trabajos de la galería van desde 1278 a 1284 año de la terrible derrota pisana en la batalla de la Meloria contra Génova. El cementerio se terminó en 1464. La mayoría de las tumbas están bajo las arcadas aunque alguna está en el centro del claustro. El cementerio tiene tres capillas.
Se exponen 84 de las muchas más tumbas romanas que están en el museo de la sacristía. Los sarcófagos, originalmente alrededor de la catedral fueron llevados al Camposanto junto a otras reliquias desperdigadas por Pisa, lo que le da un aire de museo al haber también esculturas y urnas tanto romanas como etruscas.
EL JARDÍN BOTÁNICO DE PISA
¿Te atreves a sumergirte en un mundo botánico que por su calidad, variedad e historia te llenará? ¿Te animas a buscar dos seres vivos gigantes de casi 250 años de edad? Si te gustan las plantas, este es tu reto. Un lugar de paz y tranquilidad dónde escaparás de la masa de turistas haciendo fotos para sumergirte en un vergel.
Indicaciones: Tomando la vía Santa María desde la Plaza del Duomo y girando hacia la derecha al final de la plaza Cavallotti llegarás a la puerta del Orto Botánico (Jardín Botánico) de Pisa y su museo. Sólo te llevará 5 o 6 minutos llegar caminando desde la torre.
Este jardín , dirigido por la Universidad de Pisa es el más antiguo Jardín Botánico del mundo, aunque ha sido cambiado de lugar en dos ocasiones. Fue creado en 1544 por iniciativa del médico Luca Ghini con el apoyo económico de Cosme I de Medici, y su emplazamiento actual lo tiene desde 1591.
En 1723 el jardín se disponía en la forma de los cuatro elementos occidentales, cuadrado para la tierra, triangular para el fuego, circular para el cielo y las cuencas para el agua. Fue muy transformado en el siglo XIX para imponer los nuevos criterios de clasificación científica. El jardín cuenta con unas tres hectáreas y está formado por:
Arboretum que sigue aún las pautas del siglo XIX. Es ahí donde destaca un ejemplar de Magnolio Grandiflora y el Gingko Biloba de 1787 plantados por el prefecto Giorgio Santi...Bueno en realidad están fuera de este sector, en el llamado "Jardín del Cedro"¿Los encuentras? ¿Los ves? Como pista te diré que dada su edad son muy altos y grandes. Y los 25 metros de altura del Magnolio gigante no son los únicos. Hay varios ejemplares gigantes más como un tilo y un roble aunque no tan viejos. ¿Te atreves a distinguirlos por sus hojas y su corteza? Además de estos gigantes que debes encontrar, una vez en el Botánico de Pisa podrás también disfrutar de:
Colección Sistemática: Con 550 especies de 39 familias
Flora Oficinal: O "Jardín del Mirto" por un antiguo ejemplar de esta especie, tiene alrededor de 140 especies de plantas oficinales, algunas usadas en farmacopea como el ricino y el digital. Plantas Acuáticas: Generalmente locales y algunas de ellas prácticamente extintas en la naturaleza.
Geófitas Mediterráneas: Plantas herbáceas de la cuenca mediterránea. Suculentas: Están en un invernadero y destacan las Cactáceas y plantas de la clase Aloe y Agave.
¡Esperamos que puedas disfrutar de este maravilloso paseo natural en busca de los gigantes vivos de esta maravillosa ciudad!
LA LEYENDA DE COMO GALILEO DESCUBRIÓ EL FUNCIONAMIENTO DEL PÉNDULO UNA LÁMPARA DENTRO DE LA CATEDRAL DE PISA Y SU TRASCENDENCIA CIENTÍFICA
Galileo Galilei nació el 15 de febrero de 1564 en esta bella ciudad de Pisa, cuando la ciudad pertenecía al Ducado de la Toscana. Su padre era comerciante en telas y gustaba de la música y las matemáticas, cosa que el joven aprendió de él. Su madre leía con él. Esto le permitió al joven entender las relaciones humanas y su acercamiento a la ciencia aristotélica. El niño Galileo gustaba de la mecánica y observaba a los trabajadores de su barrio. Su padre le llevó a estudiar latín, griego y matemáticas. Ya con 17 años se cuestionaba teóricas aristotélicas con el maestro Borghini. A pesar de los intentos del padre por encaminarle en medicina, y a pesar de estudiarla durante tres años, el joven destacó en mecánica y matemáticas. El estudio del griego le ayudó a adentrarse en los escritos de Aristóteles.
Su primer experimento tuvo lugar en 1581 dentro de la catedral de Pisa, la misma que podéis visitar hoy en día pues ya llevaba construida cientos de años antes de la vida de Galileo. Dice la leyenda que con 17 años vio como el sacristán de la misma encendía la lámpara que colgaba del techo de la catedral y la empujaba para que fuese de un lado a lado. Galileo percibió que el tiempo que la lámpara tarda en desplazarse de un lado a otro era el mismo sin importar la longitud de la distancia. Para esto, y no existiendo cronómetros adecuados en su tiempo, se sirvió de sus estudios de medicina para medir las pulsaciones de su muñeca, el pulso, y así calcular el tiempo de cada oscilación. Otros dicen que se puso la mano en el corazón. A esto le llamó isocronismo y este experimento y otros que realizaría en su casa con algún compañero fueron la base para estudios sobre la medida del tiempo. Ese isocronismo del tiempo determina que el tiempo de oscilación de un péndulo es independiente de su amplitud (el arco de balanceo).
Galileo es considerado el primer sabio moderno, y ese primer experimento de su adolescencia fue la puerta a todos los grandes descubrimientos que realizaría a lo largo de su vida.
Pues bien, la lámpara central de la catedral se llama hoy en día "Lámpara de Galileo" aunque es más moderna que la original, que se encuentra a su vez en el muy cercano Camposanto.
No dejéis de visitar la catedral, es inmensamente bella, aunque gratuita hay que entrar con un boleto que nos dan y nos marca un horario determinado. Si tenéis espíritu científico intentar sentir lo que pudo sentir el joven Galileo hace casi 500 años, si sois religiosos disfrutar de la majestuosidad y espiritualidad del lugar, y si tan solo sois amantes de la belleza y del arte no quedaréis defraudados.
RUTA POR LOS PALACIOS DE PISA
En esta ruta vamos a conocer la plaza dónde se originó la ciudad y algunos de los palacios más importantes y representativos.
Desde la plaza del Duomo, en el extremo donde se encuentra la Fontana dei Putti, con una escultura barroca que representa a estos pequeños angelitos llamados Putti, tomamos la Vía Santa María donde encontraremos restaurantes y la pequeña iglesia de San Giorgio dei Tedeschi (de los alemanes) a la izquierda. Seguiremos hasta la plaza Cavallotti que nos quedará a la izquierda y que distinguiremos por abrirse el espacio y por sus árboles. Al otro lado estará la facultad de lengua de la Universidad de Pisa y detrás el Jardín Botánico que podremos visitar si seguimos el punto 9. Nosotros, para seguir la ruta de los palacios, nada más pasada la plaza, giramos a la izquierda por la via dei Mille, y en unas dos cuadras, nada más pasar la plaza Francesco Buonamici y la corta vía Corsica llegamos a la Piazza dei Cavalieri.
La plaza dei Cavalieri o de los Caballeros es el centro histórico de la ciudad ya que allí se encontraba el foro romano. Toma su nombre de la Orden de los Caballeros de Santo Stefano, creada para combatir a los infieles. Cuenta con varios palacios que la rodean además de la iglesia de Santo Stefano que fue edificada en 1569, con fachada de mármol blanco, rosa y verde. A la izquierda de la iglesia según la contemplamos desde nuestro ingreso a la plaza está el Palacio del Cavalieri o de la Carovana, construido a finales del siglo XVI, con fachada ornamentada, cuadros y esculturas, que con fachada de Vasari, también forma hoy parte de la universidad.
A la derecha de la plaza según entramos estará el Palazzo del Consiglio dei Dodici, que toma su nombre de los doce caballeros miembros del cuerpo principal de la Orden de Santo Stefano. Tiene fachada de yeso rosa y decoraciones de mármol blanco. Fue renovada en el siglo XVI por Pietro Francavilla.
A la izquierda tenemos el palacio della Gherardesca o palazzo del Orologio reconstruído por Vasari en 1607 sobre las ruinas de la Torre della Fame (Torre del Hambre) donde el conde Ugolino della Gherardesca fue condenado a morir de hambre con sus hijos tras la derrota de la Meloria. En el centro de la plaza hay una escultura de Cosme de Medici. Podemos regresar hacia el Campo de los Milagros por via Dalmazia y continuar por via Fraggiola hasta el Palacio Arzobispal dónde giraremos a la izquierda por via Capponi hasta la plaza del Arzobispado, y desde allí, en unos 100 metros llegaremos al punto de partida. El Palacio del Arzobispado uno de los más impresionantes de Pisa se remonta a 1400 aunque tras varias reformas, su fachada es de 1700. Tiene un gran patio con arcos del siglo XV y estatuas de varios arzobispos.
En el centro hay una escultura de Moisés del 700 obra de Andrea Vaccà.
LA TRANQUILIDAD DE UNA TERRACITA CON VISTAS PERO LLENA DEL BULLICIO DEL PASO DE TURISTAS, VENDEDORES Y LOCALES
Al principio de la calle Santa María hay un restaurante y una pastelería. Podemos sentarnos en la terraza del restaurante dónde también podremos tomar una refresco, un café, una cerveza o un vino, si queremos acompañados por un dulce o de un aperitivo, y descansar unos minutos de nuestro continuo transitar como turistas mientras ponemos en orden nuestra galería de fotos y aprovechamos para conectarnos con el wifi del lugar si no tenemos datos y escribir esos mensajes tan importantes a la gente querida que no podemos olvidar y a la que queremos hacer partícipes de nuestro viaje y aventuras, ya sean amigos o familiares, acompañado esos mensajes de nuestras mejores fotografías.
También es este un lugar maravilloso para deleitamos con la impresionante vista de la Torre y de la Catedral, en unas inmejorables condiciones, así como para observar el variopinto paso de turistas de todas las nacionalidades posibles y por haber, y entretenernos viendo como vendedores ambulantes africanos intentan colocar sus productos con cualquier treta que inventan y que pueda llamar la atención a esos turistas y atraerles...Estos vendedores tienen un ojo clínico increíble y de algún modo pueden intuir la nacionalidad de los turistas, y si no aciertan al 100%, al menos sí llegan seguramente a adivinar la lengua que hablan, de manera tal que si son latinos empezarán a decir: "María compra, compra este bolso, barato, barato...José, reloj muy bueno, muy barato…" Es un espectáculo ver cómo pueden hablar algo de cualquier idioma, aunque sea lo imprescindible para establecer una primera comunicación. Pero también podréis ver a los locales que leen el periódico o van de arriba y abajo con sus bolsas de la compra. Todo estará muy mezclado y puede llegar a ser muy divertido si observáis con atención. Es un rincón muy bonito, lleno de vida de arriba y abajo y con las mejores vistas del Campo de los Milagros y de sus monumentos.
Pero si lo que queréis es un poco más de tranquilidad e intimidad, mejor adentraros solo un poco más en la misma calle y un poco más alejados de la Plaza del Duomo donde siempre podréis encontrar lugares más tranquilos dónde descansar de una forma más relajada sin tanto bullicio. Aún así, seguro que encontramos mesas desde donde se divise la omnipresente torre sobre las demás casas.
Indicaciones: Calle Santa María donde esta se une al Campo de los Milagros. .