MÉRTOLA





EL INEXPUGNABLE CASTILLO DE MÉRTOLA
Sobre un promontorio ubicado entre la margen derecha del río Guadiana y la margen izquierda de la ribera de Oeiras, se alza la población de Mértola. Situada en la región portuguesa del Bajo Alentejo, ha sabido mantener intactas sus tradiciones regionales a la vez que ha podido conservar vestigios de los muchos pueblos que la han habitado a lo largo de su historia. Todas estas culturas encontraron en Mértola un lugar perfecto para asentarse precisamente por su situación geográfica tan provechosa.
El río Guadiana fue clave para el comercio de todos estos pueblos y el hecho de estar situada sobre un promontorio siempre le otorgó de por sí una firme configuración de fortaleza. Si ya resultaba desafiante que la población estuviese alzada sobre un alto, el estar coronada por una fortaleza potenciaba sus posibilidades de defensa y la convertía en inexpugnable. Gracias a antiquísimas descripciones conservadas, se sabe que en el siglo I los romanos levantaron en la cima del promontorio una fortificación a la que llamaron Myrtilis Iulia. Siglos más tarde, ya en poder musulmán, la ciudad tomó el nombre de Martulahy una alcazaba árabe fue construida sobre las ruinas de la fortaleza romana.
El dominio árabe continuó hasta que en el año 1238, durante la Reconquista, Mértola cayó en poder cristiano, pasando a formar parte del reino del monarca Sancho II de Portugal. En el año 1292 comenzaron las obras de construcción del poderoso Castillo de Mértolagracias a la labor de los Caballeros de la Orden de Santiago, quienes lo elevaron sobre la antigua alcazaba musulmana. Fue entonces cuando se construyó la almenada Torre del Homenajey también cinco torreones apostados sobre los diferentes ángulos de la recia muralla que rodea la fortaleza con planta trapezoidal.
La fortaleza que disfrutamos hoy en día es el resultado de muchas remodelaciones edificadas a lo largo de la historia. Una vez en el Castillo de Mértola, impresiona su poderosa Torre del Homenaje que se eleva 30 metros sobre la ladera más escarpada. Y en su lado opuesto, se erige la Torre de la Carocha, que cuenta con una escalera de acceso desde el adarve y fue la prisión del castillo… Aunque subir al Castillo de Mértola suponga un poquito de esfuerzo físico, vale totalmente la pena por las sensacionales vistas que ofrece la fortaleza. Desde aquí se disfruta de una grandiosa panorámica de la ciudad, del sereno transcurrir del río Guadiana y del soberbio puente que cruza la ribera del Oeiras a una altura vertiginosa.
Pero las sorpresas no acaban ahí… El interior de la Torre del Homenaje alberga un museo muy interesante que exhibe una gran colección de material arquitectónico que queda datado entre los siglos VI y X.
¡Unas vistas espectaculares, un viaje al pasado y una clase de arquitectura en la misma visita!
Direccion:
Castillo de Mértola
7750-338 Mértola, Portugal
¡EL MEJOR PAN DE PORTUGAL!
La región del Alentejo, a la que pertenece Mértola, cuenta con una gastronomía muy tradicional pero a la vez, tremendamente imaginativa. La razón que explica la gran creatividad en sus recetas a base de ingredientes de temporada se debe a la dura precariedad que se dio en esta comarca en un pasado bastante reciente. A pesar de las riquezas agrícola y ganadera que poseen las tierras del Alentejo, durante algunas décadas del siglo XX existió una pobreza muy marcada en esta comarca, que fue consecuencia de una situación política concreta.
Hubo una época en la que las gentes del Alentejo carecían de recursos y su vida resultaba muy dura. Cuentan los más ancianos del lugar que, debido a la escasez, incluso se llegaba a compartir una única sardina entre varias personas a la hora de la comida… La gastronomía del Alentejo está basada, sobre todo, en carnes de cerdo y de cordero. Guisos, estofados y sopas son las recetas principales de esta tierra.
Es muy común que estos platos vayan aderezados con plantas aromáticas que crecen salvajes a la orillas de los arroyos o que son cultivadas con mimo en huertas. Hierbas como cilantro, hierbabuena, poleo, orégano o laurel y condimentos como aceite de oliva, cebolla o ajillo son los complementos perfectos en las recetas alentejanas. Pero todas estas recetas no tienen absolutamente ningún sentido para los lugareños si no van acompañadas del protagonista indiscutible en todas las mesas de la comarca: el pan alentejano. Ya sea como ingrediente principal de un plato, como pan tostado o como acompañante en la comida, el pan alentejano es uno de los símbolos de la gastronomía local.
Apodada “la Tierra del Pan”, la comarca del Alentejo ha sido siempre una gran receptora de las influencias provenientes de las diferentes culturas que la han habitado. Precisamente, los orígenes del pan alentejano provienen de la época romana, pero los musulmanes también dejaron su huella en el consumo del pan. De hecho, gracias a los árabes surgió la costumbre de remojar pan en un caldo rociado con aceite de oliva al que se pueden añadir vegetales o carnes. Este fue el origen de las famosas “açordas”, las sopas de pan del Alentejo. El secreto del pan alentejano consiste en ser un pan de larga fermentación elaborado a partir de levadura natural.
Posee un retrogusto sutilmente ácido, y es un pan rústico de miga compacta y de corteza gruesa. Tanto su sabor como su textura serían imposibles de conseguir si no fuese por la larga fermentación y si la levadura utilizada fuese comercial en vez de natural. Es un pan realizado sin ninguna prisa, con mucha paciencia y con mucho cariño… El Alentejo muestra un gran respeto por la cultura del pan, incluso se considera que es su cuna en Portugal. El pan alentejano, siempre presente en todas las mesas, hará que disfruten mucho más de la gastronomía de la comarca.
Y además, resulta perfecto para untar esas aromáticas salsas que riegan las sabrosas recetas… Mmmm….
EL ORO DE LAS ABEJAS
A la llegada a Mértola, un cartel turístico nos da la bienvenida a la ciudad informando de sus atractivos. Entre ellos anuncia que Mértola es “Capital Nacional de la Caza” y que es representativa de “Productos Tradicionales y Gastronomía”. Y desde luego, si hay un lugar perfecto para comprobar estas bondades gastronómicas de la ciudad, ese es el MercadoMunicipal de Mértola. ¡Vayamos a curiosear!
Es un mercado sencillo, no lo vamos a negar, pero ofrece productos regionales de excelente calidad a unos precios estupendos. Pasear entre sus puestos es una delicia y además, nos ayuda a conocer mucho mejor el Alentejo a través de los productos que ofrece la comarca. El Alentejo es una región portuguesa formada por suaves colinas en las que abundan los alcornoques y las encinas, campos de cereales, olivares y viñedos. La agricultura y la ganadería del Alentejo marcan los productos regionales que se venden en este mercado. Repasemos los más importantes para que puedan ir llenando su cesta…
En muchos puestos del mercado verán que abundan los tomates, y es que estas hortalizas son la estrella de la huerta alentejana por su gran calidad y sabor. De ahí que uno de los platos más típicos de la comarca sea el gazpacho alentejano, una refrescante ensalada líquida a base de tomates que ayuda a mitigar las sofocantes temperaturas veraniegas del Alentejo. Puesto que en el Alentejo abundan viñedos y olivares, otros productos regionales típicos de la comarca son los excelentes vinos de la región y un extraordinario aceite de oliva autóctono. Y por supuesto, no dejen de catar las extraordinarias aceitunas que se ofrecen en los puestos de encurtidos del mercado.
Pero vamos a por el producto estelar de la comarca, que es la Miel del Alentejo. En Portugal, la producción de miel es vital para la economía del país y el Alentejo participa activamente en ella ya que es la segunda región del país en cuanto a número de colmenas. Existen doce regiones portuguesas reconocidas como óptimas productoras de miel y el Alentejo es una de ellas, produciendo una miel que ha ganado diferentes certámenes internacionales. El tipo de miel no solo varía según la abeja, sino también según la zona geográfica, el tipo de flor y el clima del área donde se produce el néctar.
La Miel del Alentejo no es un tipo de miel única, ya que depende del polen predominante en su elaboración. Es por ello que encontrarán Miel de Eucalipto, Miel de Romero, Miel de Naranjo o Multifloral. Pero todas estas mieles tienen algo en común que hace que este producto esté vinculado a la humanidad desde la prehistoria... Y es que la miel es el alimento natural que más energía nos aporta, siendo un producto para “todos los públicos”. Consumir miel sólo aporta beneficios, al conseguir una gran mejora en el proceso biológico del organismo debido a sus cantidades equilibradas de vitaminas, aminoácidos, minerales y sustancias bactericidas.
¡Este oro espeso les dejará un dulce recuerdo de Mértola!
Dirección:
Mercado Municipal de Mértola
Rua Doutor Manuel Francisco Gomes
7750, Mértola
LA INOLVIDABLE “MEZQUITA” DE MÉRTOLA
Preparen sus cámaras y abran bien los ojos porque en Mértola les está esperando un monumento sin parangón. Se trata de un templo casi imposible de olvidar por su belleza y porque es totalmente diferente al resto. Hasta su nombre llama la atención… Es la Iglesia Matriz deMértola, y conocer su historia la hace más inolvidable todavía…En el centro de Mértola, entre blancas casas y empinadas calles, emerge un enigmático cruzeiro que nos marca el camino a seguir para llegar a la principal iglesia de la ciudad.
Para cuando nos queremos dar cuenta, tenemos ante nosotros un imponente templo, muy bello y muy blanco, pero distinto a los vistos hasta ahora… ¿Qué tiene de diferente? Sin duda se trata de un templo cristiano. Así lo define una pequeña cruz cristiana alzada en la hornacina de la fachada, y otra cruz en lo alto del campanario. Pero algo resulta chocante… ¡Y es que esta iglesia cristiana tiene la configuración de una mezquita árabe!La Iglesia Matriz de Mértola, también llamada Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, está catalogada como Monumento Nacional desde el año 1910.
Su belleza y su importancia reside en que se trata de una reutilización cristiana de la antigua mezquita árabe de Mértola. En tiempos de la Reconquista, cuando una ciudad pasaba de estar bajo mando musulmán a estar en poder cristiano, sus edificios religiosos islámicos eran derruidos para construir, en esos mismos solares, templos cristianos. Pero en el caso de la mezquita de Mértola, su escultural belleza la salvó de las iras de la cristiandad... La mezquita árabe data del siglo XII y fue elevada sobre una construcción de época romana.
Es un elegante templo de planta cuadrada, cuya blanca fachada está rematada por unos originales y caprichosos pináculos cónicos. Posee unos poderosos contrafuertes y unas decorativas almenas que le dan aspecto de fortaleza. Y es que debido a la situación geoestratégica de Mértola, sus construcciones tendían a presentar aspecto defensivo.Cuando Mértola pasó a poder cristiano en el año 1238, fueron losCaballeros de la Orden deSantiagoquienes consagraron este templo para que pudiera acoger la celebración del rito cristiano.
Tras la primera liturgia, pasó de ser mezquita árabe a ser iglesia cristiana. La misma estructura pero con diferente religión…Su interior es toda una delicia. Cinco naves separadas por columnas de piedra que sustentan arcos que a su vez soportan una bóveda que cubre las naves. Este juego de columnas, arcos y bóvedas, resultado de las modificaciones que tuvo el templo en el siglo XVI, colma su interior de arte gótico y renacentista. Pero a pesar de las diferentes obras, hoy en día su interior aún conserva restos de su pasado musulmán, como el mirhab, la cavidad sin encalar situada tras el altar que era el antiguo elemento orientador para la oración musulmana.
No dejen de visitar la Iglesia Matriz de Mértola, una verdadera superviviente de la Reconquista y digna de protagonizar nuestros recuerdos fotográficos.
Dirección:
Igreja Matriz de Nossa Senhora da Assunção.
Rua Dr. Manuel Francisco Gomes 3,
7750-354 Mértola, Portugal
LA VIGILANTE ERMITA DE LAS NIEVES
Si ustedes llegan a la ciudad de Mértola tras cruzar el vertiginoso puente sobre el arroyo Oeiras podrán ver que, en lo alto del cerro que queda a su izquierda, se levanta un pequeño edificio. Llama la atención por lo blanco, por lo rectilíneo y por lo solitario que resulta, tan sobriamente apostado sobre la colina y rodeado sólo por el cielo azul del Alentejo. Con aspecto recio y vigilante, sorprende saber que se trata de una capilla de bello y de sorprendente nombre: la Ermita de Nuestra Señora de las Nieves.
Conozcamos la historia de esta solitaria capilla de tan gélida invocación asentada en una tierra en la que la nieve brilla por su ausencia… En un punto anterior hemos visto cómo la mezquita árabe de Mértola pasó a ser una iglesia cristiana. De hecho, en tiempos pasados a veces sucedía que incluso edificios civiles o militares acababan convertidos en templos religiosos tras su correspondiente sacralización.
Este tipo de “traspasos de funciones” era una sabia manera de aprovechar construcciones y de disponer de otro lugar más donde poder celebrar el rito cristiano. Y esto fue lo que sucedió con esta ermita. Se trata de un edificio construido por los musulmanes en lo alto del cerro con el objeto de ser una torre de vigilancia, pero con el tiempo pasó a ser una capilla cristiana. Los árabes escogieron este estratégico lugar para elevar su oteadora torre por su altitud y por el excelente ángulo de visión del que dispone, perfecto para poder vigilar los cuatro puntos cardinales. Además, se encuentra en la zona norte de la población, justo por donde provenían los ataques de los cristianos.
Esta primigenia función militar explica la ausencia total de ornamentación y su aspecto de cubo defensivo. Pero, ¿qué me dicen del nombre? ¿Cómo se explica la existencia de una Virgen de las Nieves en el tórrido Alentejo? La costumbre de invocar a una Virgen concreta proviene de las tradicionales invocaciones que se hacían en la antigüedad a la Madre Naturaleza. En el caso de esta ermita, la Virgen que la mora es Nuestra Señora de las Nieves. La tradición marca que los lugares asignados a esta Virgen siempre se encuentran en sitios elevados en los que es invocada para pedir nieve, o lo que es lo mismo, agua.
De hecho, hoy en día sabemos, gracias a los lugareños más ancianos, que las gentes de Mértola siempre han acudido a esta Virgen de las Nieves para pedir agua durante los meses más calurosos en los que la sequía afectaba a sus campos. Esta peculiar ermita se ve perfectamente desde muchas partes de Mértola, y también se puede alcanzar a pie ya que sólo se encuentra a unos 200 metros del centro.
Eso sí, hay que subir una pequeña cuesta para alcanzarla y casi siempre está cerrada. Pero si alguno de ustedes quiere verla de cerca y disfrutar de sus excelentes vistas, sólo tienen que tomar el camino de tierra que sigue a la Rua de Timor. ¡Vale la pena!
Dirección:
Ermida de Nossa Senhora das Neves(Ermita de Nuestra Señora de las Nieves)
Continuación de Rua de Timor
347, N122 14, Mértola, Portugal
UNA GINCANA DE MUSEOS
La ciudad de Mértola es conocida como la “villa-museo”por la gran cantidad de museos que acoge y además, de muy variada temática. Incluso la propia ciudad se puede considerar un museo en sí misma, con sus calles empedradas, sus blanquísimas casas en terraza, sus restos arqueológicos y su imponente situación geográfica en la confluencia del Guadiana y del Oeiras. Los numerosos museos que hay en Mértola pueden conformar una auténtica “gincana museística” en la que les retamos a participar desde estas líneas.
Todos estos núcleos expositores forman el llamado Museo de Mértola, que agrupa diferentes centros esparcidos por la ciudad y a los que se accede bien a través de una entrada global de 5 euros, o bien por una entrada a cada centro de 2 euros. En este punto les vamos a hablar de cinco de estos museos, pero no se trata de una ruta concreta a seguir, sino que cada uno puede elegir aquellos museos que prefiera visitar. ¡Aunque cuantos más, mejor! Empezamos por dos museos que se encuentran muy cerca uno del otro.
El Museo de Arte Sacrose halla dentro de la antigua Iglesia de la Misericordia y acoge una soberbia exposición de estatuillas religiosas, de cálices, de cruces procesionales y de bellísimos retablos que datan del siglo XVI hasta el XVIII y que provienen de diferentes templos y castillos de la zona.
A escasos 30 metros, encontraremos el Museo de Arte Islámico, que cuenta con una impresionante exposición de lápidas funerarias árabes que aún conservan sus inscripciones, además de una colección de joyas, de cerámica y de cristalería de la época islámica que van del siglo IX al siglo XIII.
Los dos siguientes museos que les proponemos son un homenaje al rico patrimonio artesanal de Mértola. El primero es la llamada Forja del Herrero, una antigua fragua de herrería que fue convertida en museo al morir su último dueño a finales del siglo XX. En este taller-museo se explican todos los secretos del duro, pero a la vez bello, arte de la forja. Y del hierro pasamos a los tejidos… El siguiente museo es la Cooperativa Oficina Tecelagem, un taller de tejeduría situado justo al lado de la oficina de turismo. En este antiguo telar se homenajea una de las tradiciones más antiguas de Mértola: el arte de tejer mantas de lana.
Aquí no solo se exhibe la maquinaría y los materiales utilizados, sino que se puede considerar un museo viviente, puesto que en su interior hay tres artesanos tejiendo y mostrando en directo al público el arte de su trabajo. ¡Un verdadero lujo! Por último, el Museo Paleocristianoque se alza sobrelos terrenos donde estuvo la gran basílica paleocristiana entre los siglos V y VIII y también el cementerio contiguo, utilizado posteriormente por árabes y por cristianos. En este museo se exhiben unas espectaculares estelas funerarias paleocristianas que muestran, además de los epígrafes, bellos grabados de corazones, coronas y pájaros.
¡Disfruten a tope del Museo de Mértola, una gran “gincana” de historia, de arte y de artesanía!
Direcciones:
Museo de Arte Sacro
Largo da Misericórdia 57750-353, Mértola
Museo de Arte Islámico
Rua Doutor António José de Almeida
27750-353, Mértola
Museu da Forja do Ferreiro
Rua Elias Garcia 18
7750-356, Mértola
Cooperativa Oficina Tecelagem
Rua da Igreja 35
7750-338, Mértola Museo
Paleocristiano
Largo do Rossio do Carmo
7750-326, Mértola
¡UN TRÉBOL DE CUATRO HOJAS!
Como ya hemos podido conocer, Mértola se encuentra dentro de la región del Alentejo, una gran comarca portuguesa formada por suaves colinas, grandes dehesas de alcornoques y de encinas, amplias plantaciones de cereales, vastos viñedos y extensos olivares. El resultado final de estos diferentes campos conforma un paisaje suave, plácido, muy llano y en el que predominan los tonos cálidos, los caminos sin curvas y un horizonte plano en la lejanía. Es una región que suele alcanzar altísimas temperaturas en verano y en la que es difícil encontrar una buena sombra donde poder aliviar los rigores de la canícula.
Pero dentro del Alentejo existe un verde oasis que rompe totalmente con el paisaje alentejano. Se trata de un frondoso y extenso parque natural regado por las aguas del río Guadiana, con altos cerros y valles profundos, con caminos serpenteantes y con una flora y una fauna muy específicas. Es el Parque Natural del Valle del Guadiana, un vergel en cuyo corazón se encuentra Mértola. Y dado que este parque es de obligatorio paso para poder acceder hasta Mértola, se pueden admirar muchos de sus tesoros cómodamente desde el autobús tanto al llegar como al salir de la ciudad, pero también durante la propia visita a Mértola.
Notarán que ya se han adentrado en el parque porque el entorno se vuelve más exuberante y más montaraz, como un frondoso microcosmos dentro del uniforme Alentejo. Hasta el río Guadiana se vuelve más salvaje dentro de este parque y pierde esa serenidad que le caracteriza. Sus aguas rejuvenecen dentro de este oasis, volviéndose más juguetonas y regalando incluso alguna cascada.
El parque conforma una zona turística muy visitada ya que posee buenos caminos para pasear o para hacer senderismo, incluso posee ermitas y restos prehistóricos. Además supone un importante corredor para aves migratorias y es un estupendo lugar para la observación ornitológica ya que el área alberga especies raras o que se encuentran en peligro de extinción, como la cigüeña negra, el búho real, el milano gris o el águila perdicera. Respecto a la flora, entre el exuberante matorral mediterráneo se camufla una extraña especie… ¡el trébol peludo de cuatro hojas!
El Parque Natural del Valle del Guadiana es un monumento más de Mértola, un monumento de la naturaleza en este caso, creado en el año 1995 con el objetivo de proteger el entorno del río Guadiana. Durante su visita a Mértola, aprovechen la oportunidad de explorar su parte más natural. La ribera del río Guadiana es fácilmente accesible y dispone de un paseo en el que podrán admirar el poderío de la naturaleza de la comarca. Además, como el tamaño de la ciudad de Mértola no es muy grande, es fácil salir del entorno urbano para conocer sus alrededores más salvajes.
Recuerden elevar la vista al cielo para observar el majestuoso vuelo del águila perdicera, pero sobre todo, miren bien al suelo por si encuentran un trébol de cuatro hojas… ¡Ya se sabe que traen mucha suerte!
Dirección:
Rúa Dom Sancho II 15,
7750-350. Mértola, Portugal.
UN PASEO POR LA “MYRTILIS IULIA” ROMANA
¿Qué les parecería poder realizar un viaje en el tiempo de veinte siglos atrás sin salir de Mértola? Nuestro sugerente plan se puede realizar visitando los vestigios romanos que se conservan en tres puntos diferentes de la ciudad. Así, mientras viajamos en el tiempo, recorremos Mértola realizando un estupendo paseo. En este paseo, escasos 500 metros separan el punto inicial del final, por lo que nuestra ruta romana se puede realizar perfectamente en 15 minutos.
La vamos a realizar de arriba a abajo, así que comenzaremos nuestro paseo en el punto más elevado de los tres: la Acrópolis Romana. Para visitarla tenemos que dirigirnos hacia la subida al castillo y en la mitad de esta cuesta se encuentra el Foro de la antigua ciudad romana de Myrtilis Iulia, allí veremos una gran plataforma artificial asentada en la muralla que permite pasear sobre los vestigios y observarlos de cerca. Se conservan restos del cryptoporticus, una galería romana subterránea de 30 metros de largo y 6 metros de alto que sirvió inicialmente como almacén de alimentos y posteriormente como cisterna.
La plataforma está llena de carteles explicativos y de dibujos interesantes que muestran la distribución de las casas originales. Asimismo se conservan restos de culturas posteriores a la romana, como unos mosaicos multicolores visigodos que formaban parte de un palacio y de un baptisterio, ambos del siglo VI y también vestigios de la época islámica. Tras la visita a la Acrópolis Romana, regresamos a la Iglesia Matriz desde donde comenzamos a descender por callejuelas adoquinadas hasta llegar al río Guadiana.
Casi en su ribera nos espera un tesoro escondido en los bajos del ayuntamientoy es que el edificio consistorial de Mértola fue elevado sobre una antigua casa romana. Estos restos aparecieron durante las obras de construcción del ayuntamiento y se decidió erigir sobre ellos el edificio pero respetando los vestigios. El conjunto de restos que conforman esta vivienda romana supusieron el primer museo que abrió las puertas en Mértola, inaugurado en el año 1989 bajo el nombre de Casa Romana.
En su visita podemos admirar parte del impluviumde la casa, además de piezas de cerámica y de metal de la época romana. Todo un “delirium” para los sentidos... Continuamos nuestro paseo hasta llegar al último punto de la ruta. Se trata de los restos de un torreón romano que reposan a orillas del río Guadiana, muy cerca del ayuntamiento. Se trata de la Torre da Couraça, también conocida como Torre del Escudo. Los vestigios de este torreón demuestran la gran importancia que tuvo el puerto fluvial en tiempos de Myrtilis Iulia, ya que esta torre era la estructura defensiva que protegía el puerto y las embarcaciones en épocas bélicas. Además servía de acceso al río para que los habitantes pudieran abastecerse de agua. Los restos de la Torre da Couraça que han llegado hasta nuestros días son unos auténticos “supervivientes” que han podido resistir las numerosas inundaciones del Guadiana.
¡Esperemos que disfruten de este “paseum” por Myrtilis Iulia!
Direcciones:
Acrópolis Romana de Mértola (Foro Romano)
7750-328 Mértola, Portugal
Casa Romana
Praça Luís de Camões
7750-351 Mértola, Portugal
Torre da Couraça (Torre del Escudo)
Rua dos Combatentes da Grande Guerra 14
7750-351 Mértola, Portugal
EL RELOJ DEL RÍO GUADIANA
Si hay algo en este mundo que transmite serenidad es observar el lento transcurrir de un plácido río. En Mértola existe el lugar perfecto en el que contagiarse de esta paz. Se trata de un punto dominado por una torrecilla muy especial a la que llega todo el sosiego y todo el aplomo del sabio y milenario río Guadiana. Desde lo alto de esta pequeña torre, podremos disfrutar del paso del río, pero para hacerlo de una manera más plena, es importante conocer la relación que siempre ha mantenido Mértola con el río Guadiana.
Una verdadera historia de amor entre ambos de la que seremos testigos desde la Torre del Reloj. Como ya hemos visto, Mértola se encuentra en lo alto de un peñón rocoso situado en la confluencia del río Guadiana y de su afluente Oeiras. Desde este elevado lugar tan estratégico, la ciudad siempre ha podido controlar el paso del río. Si a su buena situación añadimos el hecho de que el río Guadiana es navegable desde Mértola hasta su desembocadura en el océano Atlántico, el resultado es que Mértola es un emplazamiento perfecto para acoger un puerto fluvial.
¡Y eso es precisamente lo que hicieron los fenicios! Tras los fenicios, este puerto fluvial fue importantísimo tanto en la Myrtilis Iulia romana como en la Martulahárabe y su relevancia continuó también durante siglos a partir de la conquista cristiana. Para que se hagan una idea de la importancia de Mértola como puerto fluvial, hasta las primeras décadas del siglo XX, las comunicaciones entre Lisboa y el Algarve se hacían exclusivamente por carretera hasta Mértola y desde aquí, se bajaba por el Guadiana hasta Castro Marim, y ya con el tiempo, hasta su desembocadura en Vila Real de Santo Antonio.
El río Guadiana nace en España y al llegar a Portugal, comienza un serpenteo jugueteando entre tierras portuguesas y tramos marcando frontera entre ambos países, hasta morir en el océano Atlántico. Su desembocadura fronteriza se encuentra a unos 70 kilómetros al sur de Mértola, distancia que conformaba su parte navegable. Ahora que sabemos algo más sobre estas aguas, vamos a disfrutar de su lento transcurrir desde lo alto de la icónica Torre del Reloj. Este blanquísimo torreón fue construido a finales del siglo XVI sobre una de las torretas de la muralla de Mértola y en una zona plena de edificios representativos de los diferentes poderes municipales.
Su reloj primigenio fue sustituido a finales del siglo XIX por el actual que disfrutamos hoy. Y fíjense bien en él, porque resulta de lo más curioso… ¡Marca las horas sólo con una manecilla! Subir a la Torre del Reloj es un bálsamo para los sentidos, ya que desde ella nos llega toda la serenidad del río que tanto ha marcado esta ciudad.
Y por si fuera poco, la parte baja de la torre cuenta con unas escaleras que permiten descender al paseo fluvial para sentir de cerca la historia de este milenario río.
Dirección:
Torre do Relógio (Torre del Reloj)
Rua Dom Sancho II 15
7750-350 Mértola, Portugal