GUIMARÃES





UN SANTUARIO DE ALTOS VUELOS
Qué mejor para conocer una ciudad que visitarla desde lo alto .
Así que , para hacerlo en Guimaraes debemos de subir a la Montana da Penha, antiguamente llamada “Montanha de Santa Catarina” , a la que pasaron a llamarle montaña da Penha por su parecido a una gran roca.
Esta montaña se encuentra situada a unos 600 metros sobre el nivel del mar y allí mismo, en lo más alto se encuentra también el Santuario da Penha, importante centro de peregrinación Portugués.
Esta peregrinación cometo a principios de los anos 80 del siglo XIX, cuando los trabajadores de las empresas del cuero y aduaneras comenzaron a peregrinar hasta allí, llegando a catalogarse como una costumbre y finalmente como romerías a partir del 1893.
El santuario en sí es moderno , del siglo XX, pues fue destruido en un terrible incendio en 1939 en el mismo lugar donde se encontraba el antiguo santuario que databa del siglo XVII.
El santuario es también conocido como faro de Guimaraes por los locales , pues hace de luz de guía en lo alto de la montaña.
Desde aquí se pueden ver unas vistas panorámicas e increíbles de toda la ciudad y la comarca que lo rodea, pues es el punto mas alto en kilómetros a la redonda. Así que sin lugar a dudas sus vistas nos dejaran sin aliento.
Se trata de una cima arbolada, llena de bosques con senderos para dar paseos, merenderos, zona de juegos…
Para acceder hasta allí debemos de tomar un teleférico, que además es el más antiguo de Portugal inaugurado en el 1995.
Todo el recorrido se realiza a una altura de 4 metros, y el recorrido son casi 2 km, así que , no solo disfrutaremos de las vistas, sino que lo haremos también de todo el recorrido , que tiene una duración aproximada de unos 10 minutos .
Rua Aristides Sousa Mendes, 37vc
POSTRE CELESTIAL
En la ciudad cuna de Portugal hay mucho para sentir, oler, ver, oír, tocar y saborear.
El arte del buen cocinar y del buen comer está asociado a esta región, a través de platos de cocina regional, recetas tradicionales y una repostería típica vimaranense que nos harán disfrutar de cada bocado.
Para los mas golosos les proponemos un postre típico de Guimaraes, que parece bajar directamente del cielo, y aunque no sea del cielo, su origen esta muy próximo a este, pues ha tenido su origen en los conventos del s XV.
Se trata del famoso tocinillo de cielo o “toucinho do ceu” como dicen los portugueses.
Postre muy tradicional que se ha ido modernizando con el tiempo y que hoy en día también es base de la famosa Neo-cocina.
Este postre esta elaborado a base de huevos, azúcar y almendras, un dulce con un dulzor nada empalagoso y una textura sumamente cremosa y suave.
Su color amarillo intenso se debe a los huevos de gallinas en libertad , y acompañado posiblemente con alguna mermelada casera también elaborada en el propio convento por las monjas con mucho cariño.
En aquella época, se usaban para los postres las materias prima mas asequibles del momento. Y claro esta, nuestras monjitas de clausura utilizaban estos ingredientes para dar vida a este trocito de cielo.
El nombre, en realidad hace referencia a que en un primer momento la receta llevaba manteca de cerdo, pero , que actualmente fue sustituida por mantequilla , para que no resulte tan fuerte al paladar.
Para acompañar a este manjar tomaremos un vino verde, de una de las quintas ( bodegas ) seculares, modernas o familiares, pero siempre con tradición y cultura en la producción del famoso vino verde portugués.
Así pues, sentiremos el sabor de Guimaraes y sobre todo de la historia a través de nuestro paladar .
UN CORAZON CON MUCHA TRADICION
Guimarães es la auténtica capital de la industria del cuero y textil portuguesa, el lugar por excelencia donde encontrar los mejores objetos de cuero, , joyería …
Entre la artesanía típica del Norte portugués cabe destacar el Corazón de Viana, joya realizada en filigrana, técnica orfebre utilizada en la joyería artesanal que consiste en rellenar con finísimos hilos de metal, generalmente oro o plata, formas huecas o figuras previamente elaboradas por el artesano; que conforman complejas piezas de joyería; formando un dibujo semejante a un encaje.
En Portugal, el Corazón de Viana tiene un marcado origen religioso. En la antigüedad clásica el corazón representaba el centro de la vida, la solidaridad, la fraternidad y el amor, siendo éstas las características más destacadas en la vida de los santos, por lo que se representaban con el corazón fuera del pecho.
Estos corazones acentuaban el calor del amor con las llamas que brotaban de la parte superior, siendo esa parte una estilización de estas mismas llamas, por lo que se llamaban corazones flamantes o dobles.
En Portugal, aparecieron en el s XVIII, con el culto al Sagrado Corazón de Jesús.
Actualmente, además de su connotación religiosa, simboliza la vida, el amor, la fraternidad, la amistad, en definitiva, el amor universal.
En forma de colgantes o pendientes, estos Corazones de Viana de filigrana son llevados con gran orgullo por las mujeres de la región del Minho, apeladas cariñosamente como Minhotas.
Los corazones de Viana son joyas tradicionales portuguesas además de ser un amuleto de la suerte para las novias que lo transmiten de madre a hija, que no pasa de moda a pesar de tener mas de 3 siglos de existencia.
Hoy en día muchos diseñadores de joyería , usan como inspiración este corazón y lo modernizan haciendo de el un joya llena de historia , belleza y modernidad .
AIRES DE REALEZA
Rodeado De árboles centenarios, admiraremos el imponente Palacio Ducal de los Bragança, que curiosamente presenta un aspecto fortificado. Construido por arquitectos franceses, por ello nos recuerda al estilo arquitectónico de los castillos del valle del Loira.
Formado por 4 torres de planta cuadrada que dejan abierto un claustro gótico en el cen-tro. Sus muros son de gran altura, de piedra, rematados por almenas y matacanes. Sobre los tejados de grandes vertientes, destacan sus 39 chimeneas de ladrillo cilíndricas y espigadas, que simbolizan la influencia de la arquitectura señorial de la Europa Septentrional, se trata de un modelo único en la Península Ibérica.
Las obras del Palacio fueron impulsadas por Alfonso I, Conde de Barcelos y primer Duque de Bragança.
Don Alfonso, quien fue hijo bastardo del rey Don Joao I, vivió en esta majestuosa casa señorial de vastas dimensiones, junto a su segunda mujer Doña Constança de Noronha.
Esta fortaleza palaciega sirvió de residencia para los Duques de Bragança hasta el siglo XVI, momento en que se trasladaron al Palacio Ducal de Vila Viçosa, cerca de la frontera con España.
El siglo XVI marca el inicio de sus abandono progresivo y consecuente ruina que se agravará hasta el siglo XX.
La reedificación del Palacio empezó en 1.937 y se prolongó hasta 1.959, momento en el que se abre al público como Museo.
Si lo desean lo podrán visitar pagando una entrada que ronda los 5 euros, allí podrán disfrutar de su riquísimo mobiliario e infinidad de objetos tales como alfombras persas, porcelanas chinas, pinturas, tapices, armas, armaduras, esculturas y relojes.
Hay que recordar que en el año 1.933 fue la residencia oficial del presidente de la República portuguesa.
Una vez finalizada su visita, le recomendamos fotografiarse junto a la célebre estatua del primer rey de Portugal, Alfonso Hernriques, la cual se levanta sobre un recio pedestal de granito, fundida en bronce por Soares dos Reis en 1.874, y se encuentra frente a la puerta principal del Palacio.
Anímese a adentrarse a conocer el pasado de la que fue la última dinastía real portu-guesa: la casa de los Bragança.
UN TRABAJO LABORIOSO
Nunca has visto unos tanques de fabricas de cuero? Pues aquí tendrás la oportunidad de ver unos del siglo XIX.
A primera vista seguramente te parecerán grandes baneras , pero son en realidad los tanques que se utilizaban en una fabrica del siglo XIX , pero también eran usados como uso particular.
Al final de la famosa Rua de Couros ( calle de los cueros, de ahí su nombre ) se puede ver el complejo de antiguas curtidurías que dejaron de funcionar el siglo pasado.
Esta fabrica , era en realidad la unión de pequeños trabajadores del cuero que trabajaban de forma independiente, lo que hoy en día podríamos llamar cooperativa.
Podremos observar el laberinto de canales por las que pasaba el agua donde se sumergían las pieles, pues el agua tenia un papel fundamental en el proceso del cuero, ya que era utilizada en diferentes fases del proceso.
El proceso era muy laborioso, se comenzaban con sumergir las pieles en el reino para liberarlas de pelos y grasas, posteriormente se sumergían en agua con cal varios días para terminar de quitarle todos y cada uno de los pelos y partículas de grasa aun pegadas a la misma. Después del secado de varios días , se vuelven a humedecer en agua hirviendo .
Tras el proceso de limpieza comienza el proceso de curtido, aplicando sustancias vegetales como corteza de roble para evitar que la piel se pudra. Estos Banos podían durar hasta 3 meses.
Este proceso termina cuando hombres descalzos pisan las pieles dentro de los tanques.
Posteriormente se seca , batiendo el cuero con tablas , eliminando así toda la humedad y se seca alrededor de un mes.
Se engrasan las pieles , se estiran y se ponen a secar para clasificarlos según su calidad y venderlos para elaborar diferentes artículos.
Así que te recomendamos que visites esta antigua fabrica de pieles y te imagines in situ todo el laborioso proceso del cuero .
Largo da cidade 3-4
DEL PECADO AL CIELO
Y si te propongo un reto un poco subido de tono?? Si si, has leído bien !!
Su protagonista es la iglesia de Nuestra Señora de Oliveira fundada inicialmente como un monasterio y uno de los principales edificios histórico-religiosos de Guimaraes en la actualidad.
Cuanta la leyenda, que en este lugar el rey Visigodo Wamba, arrojo su lanza al suelo enfadado afirmando que no gobernaría jamás, a menos , que de esa lanza clavada en el suelo naciese otra.
Según la leyenda, ahí miro surgió al instante un olivo, lo que supuso que los visigodos gobernaran finalmente.
La iglesia fue reconstruida en el s. XV convirtiéndose en el edificio gótico más importante del norte del país.
Un siglo mas tarde en el 1513 construyen la torre del campanario, mandada construir por el prior d. Diogo Pinheiro en 1513, y en la que se encuentra la capilla funeraria de sus antepasados.
Pues ahí mismo a esa torre es a donde te vas a dirigir, y buscar sus gárgolas , y fijarte bien en ellas.
No se sabe porque , pero ahí se encuentra una famosa gárgola erótica entre el resto de gárgolas zoomorficas que adornan dicha torre. El principal debate en torno a las figuras es su ultimo sentido, pues nadie a ciencia cierta sabe que significa esa figura. Y menos aun saber quién o quienes la esculpieron , en cualquier caso ahí esta, y ese es el reto, buscarla!!
Igual el arquitecto quería expresar algo a través de esta gárgola, o simplemente tiene algún tipo de relación con San Gonzalo y la vecina ciudad de Amarante, en la que los pasteles de San Gonzalo, tienen precisamente una forma fálica.
Pero el porque del significado de la representación mas natural del ser humano y su uso común hoy en día esta considerado como pecado pero filtrado bajo una moralidad reprimida por la inquisición que dará comienzos pocos anos mas tarde.
Ay si san Gonzalo levantara la cabeza !!
Largo da Oliveira, 9
HUESOS ESCONDIDOS
Es en la iglesia de san Francisco nos encontramos un altar, en donde se encontraron las reliquias del franciscano San Gualter, escondidos dentro de una imagen del siglo XIX .
Sí, sí, suena todo muy de película, pero así fue.
La figura de madera de esta misma época, oculto durante muchos siglos los huesos que se cree que son del santo franciscano, también fundador del convento y por supuesto patrón de la ciudad de Guimaraes.
La estatua simboliza al propio santo y esta elaborada en madera de cedro, en un estado de perfecta conservación, pero considerada pobre y austera.
Se creía que esta escultura era una imagen hueca, pero en realidad tenia unas trampillas estaba escondido el cráneo, y algunas telas envuelto todo ello cuidadosamente en hermosas telas de hilo natural como el lino .
Se encontraron también restos de hits de seda que se supone que eran usados en relicarios del santo
Tradicionalmente se rumoreaba de manera local , y no formal que los restos del franciscano estaban escondidos dentro de la iglesia, pero nadie conocía su verdadera ubicación.
Los monjes pensaban que estaría enterraba en una de las partes del convento o incluso podría estar enterrado en alguna fosa común.
También se encontró durante estos trabajos de restauración el árbol de Jesse del siglo XVII, el cual representa la ascendencia noble de la madre de Cristo, ya que el árbol de José durante la edad media fue el primer árbol genealógico utilizado para representar una genealogía.
Este árbol esta bañado en oro, pero pintado de negro para evitar así saqueos y robos.
Así que , aunque no se puedan admirar ninguno de estos dos descubrimientos, siempre es bueno visitar la iglesia e imaginarse que igual , en alguno de los rincones de la misma…quizá haya otro tesoro escondido.
Quién sabe??
Iglesia del Convento de San Francisco.
R. Padre Gaspar Roriz 124
RECORDANDO A LA CONDESA MUMADONA DÍAS
Comenzaremos recordando a este personaje histórico tan peculiar:
Mumadona Días fue condesa de Portugal en el siglo X durante el primer condado Portucalense.
Considerada en su época la mujer más poderosa, rica y famosa del noroeste de la Península Ibérica, reconocida en varias ciudades portuguesas debido a su coraje y dedicación a la comunidad cristiana.
En el año 926 Mumadona, tras la muerte de su marido, empezó a gobernar el condado, momento en que heredó numerosos territorios.
Estos dominios se repartieron entre sus seis hijos, quedándose Gonçalo I Mendes con el condado Portucalense.
En esa época, por inspiración divina, la Condesa Mumadona fundó en su finca de Vimaranes un monasterio, donde más tarde profesó. Para la protección de este monasterio de las incursiones de los normandos, decidió construir un castillo, a cuya sombra se desarrolló la ciudad de Guimarães, convirtiéndose en la sede de la corte de los condes de Portucale.
El Castillo de Guimaraes será el inicio de nuestro paseo, el cual se encuentra situado en el punto culminante de la ciudad.
Su primitivo torreón, que era el centro del castillo erigido por la Condesa Mumadona, se convirtió en la torre del homenaje de la fortaleza remodelada por Enrique de Borgoña. Sus murallas, que fueron ampliadas por el rey Don Dinis, contaban con 2.000 metros de longitud y abarcaban toda la cúspide del monte Latio.
Desde aquí obtendrá una magnífica panorámica sobre la ciudad, y en dirección al sur, podrá divisar el monte Penha, en cuya cima se asienta la Pousada Santa Marinha, una de las más lujosas del país.
Junto al Castillo, admiraremos el Palacio de los Duques de Bragança, con sus aires de fortaleza y su arquitectura tan característica, inspirada en los castillos del valle de Loira. Destacan sus 39 chimeneas de ladrillo de forma cilíndrica que dan un aire residencial a este palacio con vocación de fortaleza.
Continuaremos bajando hacia el centro de la ciudad, tomaremos calle abajo y descenderemos por Largo Martins Sarmiento hasta llegar a la calle Serpa Pinto, donde giraremos a la izquierda. Llegaremos a la Plaza del Tribunal, donde se rinde homenaje a la Condesa Mumadona, con una imponente estatua realizada en bronce, erigida en el año 1960. La Condesa leonesa aparece sobre un gran pedestal portando en una mano la cruz y en la otra la imagen del Castillo de Guimarães.
Bajaremos la Avenida Alberto Sampaio hasta llegar al museo con el mismo nombre, donde antiguamente existían las dependencias conventuales, hoy aprovechadas por el museo.
Subiendo calle arriba llegaremos al Largo de Oliveira, donde podrán visitar la Iglesia de Nossa Senhora da Oliveira. El origen de esta iglesia fue el monasterio levantado en el siglo X por deseo expreso de la Condesa Mumadona, y que ha desaparecido por completo. El Convento fue, junto con el Castillo, la base de asentamientos urbanos en este paraje.
Y aquí, en esta animada plaza de Oliveira, acabará nuestro paseo dedicado a la increíble Condesa de Mumadona.
UN DESCANSO CON MUCHA HISTORIA
Descendiendo la calle Santa María, jalonada de mansiones solariegas de los siglos XIV y XV, características de propias del norte del país, que son construcciones sencillas , de tres plantas y donde los balcones en madera nos ilustran de la gran maestra de los antiguos carpinteros
llegaremos a una arcada gótica que nos conducirá al Largo de São Tiago, uno de los espacios públicos más característicos de la ciudad, donde también podrán degustar la deliciosa y variada gastronomía portuguesa en una de sus animadas terrazas.
Debemos recordar que la calle Santa María fue una de las primeras calles abiertas en Guimarães, ya que se pretendía que sirviera de conexión entre el convento fundado por Mumadona, rodeado por la parte baja de la ciudad, y el Castillo situado en la parte alta de la misma.
A lo largo de su recorrido encontramos varios testimonios arquitectónicos de su pasado: el Convento de Santa Clara, la Casa do Arco, la Casa dos Peixotos y la Casa Gótica dos Valadares, y tantos otros que le dan su propia identidad y características en la ciudad de Guimarães.
Esta pintoresca plaza de São Tiago evoca el pasado medieval de la ciudad.
Al atardecer será el lugar idóneo para tomarse un aperitivo, o alguna de las delicias de la pastelería portuguesa.
Cuenta la leyenda, que una imagen de la Virgen Santa María fue llevada a la ciudad por el Apóstol San Tiago y colocada en el interior de un antiguo templo pagano, pero cristianizado mas tarde y posteriormente rebautizado como plaza de Santiago.
Aquí además podremos admirar algunos monumentos interesantes: en el lado oriental se asienta un curioso santuario gótico, construido en el reinado de D. Alfonso IV para conmemorar la Batalla del Salado, en la que las fuerzas portuguesas y castellanas derrotaron conjuntamente al ejército moro de Granada, en 1340.