PARÍS





EN PARÍS NO SOLO ESTÁ LA TORRE.
Para cualquier persona que visite París uno de los grandes hitos es subir a la Tour Eiffel y ver París desde ese monumento que tiene una de las mejores panorámicas en 360°. La torre no fue muy querida desde su inicio en 1889 pero poco a poco se ha ido haciendo un hueco en la ciudad hasta convertirse en el monumento más fotografiado de la ciudad y el que más público recibe.
La torre tiene tres plantas.
El primer mirador a 57 metros, el segundo que es el más apropiado para contemplar la ciudad está a 115 metros y el último demasiado alto y no apto para todos los corazones está a 276 metros. Allí es donde Gustavo Eiffel tuvo su despacho que aún hoy en día podemos contemplar. Pero como la torre de una manera o de otra ya la conocen vamos a visitar otra terraza que seguro les encantará.
Printemps
Estos grandes almacenes fueron abiertos al público en 1865 coincidiendo con la transformación y modernización de París en la época de Napoleón III. En principio solo eran tres plantas de un edificio que con el tiempo se fueron ampliando y elevando hasta los 43.500 m² que tiene hoy en día. A pesar de que la fama en París la tienen las Galerías Lafayette que están a pocos metros en la misma calle ( y que igualmente tienen una terraza panorámica en la última planta) las Printemps se inauguraron primero.
El edificio fue declarado monumento histórico de París.
Le deli-cieux, es el juego de palabra que da nombre a la terraza que se encuentra en la novena planta de este edificio en el número 64 del Boulevard Haussman.
Abierta de lunes a sábados hasta las 20.00 hrs., no solo ofrece un servicio de bar o restaurante sino una de las vistas más fascinantes de París.
La Madeleine, el Louvre, la Tour Eiffel, el Arco del Triunfo…
Todo un círculo a su alrededor para contemplar la ciudad.
¡¡Quien no quiere tener París a sus pies!!.
DULCES DE REYES
En París pueden encontrar cualquier plato de la gastronomía típica del país.
Pero si queremos probar algo muy parisino vamos directos a una pastelería.
-Pâtisserie Stohrer Es la pastelería más antigua de la ciudad, fue inaugurada en 1730 en la animada calle Montorgueil en el número 51.
Nicolás Stohrer, era el pastelero oficial del rey Estanislao de Polonia, llegó a Versalles con la comitiva nupcial que acompañaba a la princesa Maria Leszczynska, la que se convertiría en la esposa de Luis XV.
Nicolás se interesó por las técnicas y productos que utilizaban los pasteleros franceses, decidiendo quedarse en Francia y ampliar sus conocimientos pasteleros. Tuvo tanto éxito que se convirtió en el pastelero oficial del rey Luis XV. Pasados los años Stohrer, abrió su propia pastelería en el mismo lugar donde se encuentra hoy.
Visitar la pastelería redecorada años más tarde por Paul Baudry, el mismo artista que pintó el interior de la Ópera Garnier, es una delicia, pero probar alguno de los dulces que se hacen en su obrador es el objetivo de este paseo.
Algunos de ellos se siguen elaborando con la misma receta que los hizo el señor Stohrer.
-Uno de los pasteles más vendido de Francia es el Eclair, un pastel en forma de barrita hecho con pasta choux y crema aromatizada de diferentes sabores. Es lo típico que los parisinos compran los domingos para llevar como postre a sus casas.
-Otro conocido pastel es el Paris-Brest que debe su nombre a la carrera de bicicletas que se realizó por primera vez entre estas dos ciudades en 1891. La forma del pastel es la representación de una rueda de bicicleta y la carrera y el pastel se dieron fama mutuamente.
El dulce en sí, es una corona de pasta choux, rellena de crema con praliné y espolvoreado de almendras.
Si te gustan los dulces vas a disfrutar muchísimo con esta visita, pero si los dulces no están entre tus preferencias gastronómicas, merece la pena por la pastelería y por la calle animada y curiosa que vas a encontrar.
DE LO MÁS CHIC
-Las calles que marcan la moda en París son la Avenue de la Montaigne principalmente, y todas las calles que se encuentran alrededor. Es el lugar donde se han afincado no solo los grandes diseñadores de la moda francesa, sino los grandes diseñadores a nivel mundial.
Por ese motivo no podemos dejar de mencionar el distrito 8 de París, aunque los precios no sean para todos los bolsillos, pero el paseo entre esas boutiques merece la pena.
No solo están las famosas tiendas sino que en ese distrito se encuentra la residencia del Presidente de la República Francesa, varios ministerios, embajadas, hoteles de lujo y restaurantes de estrellas Michelin.
Además de algunos importantes monumentos y la avenida que nunca duerme, Campos Elíseos. Para hacernos una idea la esquina de la calle George V con Champs Elysees está ocupada por un enorme edificio que pertenece a una compañía fundada en 1854 por el diseñador de maletas de la Emperatriz Eugenia de Montijo, la esposa de Napoleon III. Hablamos de Louis Vuitton.
Pero como París tiene muchas calles para ir de compras vamos a dirigir nuestros pasos a un lugar más asequible para todos los bolsillos,
-Les Halles es el barrio donde se encuentra un gran centro comercial llamado Forum Les Halles.
Era hasta 1968 un mercado mayorista que fue trasladado a las afueras de la ciudad.
En 1975 el proyecto para un gran centro comercial propuesto por el arquitecto español Ricardo Boffil se hace realidad. Una renovación del barrio realizada en 2005 hace del Forum Les Halles no solo el más concurrido centro comercial de París, sino que además incluye la estación de metro más grande Chatelet-Les Halles, una gran piscina, un fantástico jardín de cuatro hectáreas y un barrio muy agradable para el paseo lleno de pequeñas tiendas que se encuentran fuera del recinto comercial.
DESDE PARÍS CON AMOR
Como todas las ciudades París tiene infinidad de rincones para hacerse una foto maravillosa, algunos los encontrarán solos paseando por la ciudad pero otros más escondidos, se los vamos a mostrar.
-Mur de Je t´ aime El muro está ubicado en la colina de Montmartre, más concretamente en la Plaza des Abbesses.
Tiene una superficie de 40 m² y 612 azulejos de lava esmaltada sobre los cuales está escrito 311 veces te quiero en 250 idiomas.
Los trazos rojos sobre el azulejo simbolizan trozos de corazones rotos, que si se juntan hacen un corazón completo.
Es un monumento al amor y una foto que enamora.
Pero si además llegan hasta allí en metro, tendrán otra sorpresa ya que en el metro Abbesses queda una de las pocas marquesinas que diseñó Héctor Guimard, arquitecto de la corriente del Art Nouveau.
-Pont de la Tournelle
El puente con un gran arco central y dos menores en los laterales, está adornado por una columna de Santa Genoveva, patrona de París. La escultura fue realizada por Paul Landowsky, el mismo escultor que realizó el Cristo Redentor del Monte Corcovado en Río de Janeiro.
A un lado del puente tenemos uno de los restaurantes más prestigiosos y caros de París, la Tour d Argent.
Dice ser el primer restaurante de París y haber tenido como cliente a Enrique IV, pero no existe documentación.
Pero lo más espectacular es la maravillosa foto que obtendremos del río Sena y la catedral de Notre Dame.
-Columnas de Buren
Están instaladas en el patio interior del Palacio Real y es la controvertida obra del artista Daniel Buren que consiste en unas columnas en blanco y negro a rayas de caramelo y diferentes alturas.
La foto es muy divertida y el patio lo tienes a pocos metros de la entrada del Louvre que está en la calle Rivoli, y seguro que en algún momento pasarás por allí.
DE PAGODAS A GALERÍAS
-La Pagoda, una insólita arquitectura china en París.
En el 48 de la calle de Courcelles, metro Courcelles, o si prefieres a 15 min caminando desde el Arco del Triunfo está La Pagoda. Ching Tsa Loo, que tenía un negocio de antigüedades orientales y precisaba de un lugar para presentar sus colecciones contrató en 1926 al arquitecto Francois Bloch que erigió este curioso edificio que hasta hoy en día sigue vendiendo objetos orientales sean antiguos o contemporáneos.
-Galería Vivienne
Construida en 1823, es una de las muchas galerías que se construyeron en París pero probablemente la más emblemática. Está situada detrás de la biblioteca Richelieu y muy cerca del Palacio Real. En el S.XIX se construyen muchas galerías de este tipo cerca de los grandes bulevares pensando en los transeúntes que iban de paso y buscaban lugares donde comprar fácilmente.
Lugares limpios, calentitos y con una amplísima variedad de tiendas y cafés diferentes, donde al cliente le resulta cómodo pasear y gastar.
El suelo está lleno de bellos mosaicos y el techo es acristalado para dejar pasar la luz a sus 176 metros de recorrido. Jean Paul Gaultier, abrió aquí su primera boutique. Y una de las librerías más cautivadoras de la ciudad es la Librería Jousseaume, lugar de encuentro de intelectuales parisinos.
Ile Saint Louis.
Menos turística que la isla de la Cité, es uno de los lugares más placentero para pasear. Inamovible desde hace casi cuatro siglos, es la unión de dos islas por medio de puentes, la isla de las Vacas y la isla de Notre Dame, que quedaron enlazadas en el s. XVII.
La nobleza que vivía en el Marais necesitaba más espacio, para lo cual unieron estas islas que a su vez están unidas por el puente Marie al antiguo barrio aristocrático.
Se construyen suntuosos palacetes destinados a financieros y magistrados de la época.
El barrio sigue un trazado muy regular y está orientado hacia la calle principal Saint Louis en L´ Île. Dos palacios se distinguen del resto: el hotel Lambert en la calle principal donde vivió por algún tiempo Voltaire. Y el palacio de Lauzun en el 17 Quai d´ Anjou, que hospedería en 1845 las reuniones del club de los fumadores de hachís y opio, entre ellos el poeta Baudelaire.
No pueden salir de la isla sin probar el helado de Berthier clasificado como el mejor heladero de París en el número 31 de Saint Louis en L´ Île.
Parque de la Villette
Un buen plan para ir con niños ya que tenemos museos interactivos donde los niños pueden ver y tocar para aprender.
Su diseño fue encargado al arquitecto suizo Bernard Tschumi, que en sus 50 hectáreas alberga diferentes espacios para el ocio y el aprendizaje.
La Ciudad de las Ciencias y la Industria, especializada en la difusión de la cultura científica y técnica.
La Ciudad de los Niños, dividida en cinco áreas temáticas pensadas para estimular el desarrollo cognitivo.
La Geoda, una gran sala de cine de 1000 m².
La Ciudad de la Música que engloba salas de conciertos, el Anfiteatro, Museo de la Música, el Conservatorio Nacional y el último en incorporarse la Filarmónica de París. El Cabaret Sauvage, una gran sala de fiestas.
El Gran Halle, antiguo mercado.
El Teatro Paris Villette...etc.
Además encontraremos unos jardines temáticos que harán las delicias de grandes y pequeños. Jardines de los bambúes, de los horrores, infantiles..
Buen paseo.
Los secretos de la torre.
Debajo de los campos de Marte, lugar donde se encuentra la Torre Eiffel es difícil imaginar que haya un búnker creado en 1909, cuya existencia fue secreta para la población durante 70 años y que fue utilizado militarmente durante las dos grandes guerras. Gustavo Eiffel preocupado por la subsistencia de su creación, decide colaborar con los militares para salvar la torre instalando una antena de comunicación por radio sin hilo. En un principio trabajan desde lo alto de la torre pero ante las quejas de la población por la presencia militar deciden trasladar todo el equipo al búnker. En la primera guerra mundial gracias a los mensajes captados desde el bunker consiguen capturar a la espía Mata Hari.
Tiene 30 metros de profundidad y en la actualidad se utiliza como despachos, salas de descanso para el personal de la torre y como cocinas del restaurante Jules Verne, ya que en la torre no permiten que haya cocinas de gas.
El bunker es visitable
Y AHORA VAMOS A PASEAR
Ya hemos hecho muchos paseos por París pero hay un lugar por el que no pasamos y que muchos muestran interés así que nos vamos a ir caminando desde el centro, desde la misma calle de Rivoli hasta la Rue de Bac donde se encuentra la Iglesia de la Medalla Milagrosa.
El paseo hasta allí dura una media hora y aunque el objetivo es llegar hasta esta iglesia, el camino nos mostrará otras perspectivas y barrios de París que también nos atraparán por su belleza.
Primero atravesamos el patio medieval del museo del Louvre donde nos encontramos la gran pirámide de cristal construida en 1989 por el arquitecto Ming Pei. Del otro lado del patio, el Arco del Carrusel y al fondo la perspectiva de los Campos Elíseos y el Arco del Triunfo.
Llegamos al puente del carrusel donde nos esperan otras fotos imperdibles, la pasarela de la bellas artes y la fachada le Louvre conocida como la fachada sobre el agua, puentes, el Sena y la fachada del museo Orsay.
Entramos en una pequeña calle Saint Péres, donde los amantes del arte tendrán la oportunidad de mirar y si quieren comprar, ya que la calle está repleta de galerías de arte.
Pasada Saint Peres llegamos a la calle de Sevres donde podemos parar para visitar el primer gran almacén del mundo, le Bon Marché. Inaugurado en 1852, el público pudo encontrar por primera vez todo tipo de productos localizados en un mismo espacio, por primera vez pudo tocar los productos y probarlos. Los artículos tienen precios fijos ya no hay que regatear. Inventan las rebajas, una vez al año productos de otras temporadas o en desuso son vendidos a precios más bajos. Hacen regalos a los clientes y se convierten en la auténtica revolución del mundo del comercio tradicional. La estructura metálica es de Gustavo Eiffel.
De ahí, después de esta agradable visita, llegamos a la rue de Bac donde se encuentra la Iglesia de la Medalla Milagrosa, donde están las medallas milagrosas de Santa Catalina Labourne.
UN RINCON MUY PARISINO
-Place des Vosges
Es la plaza real más antigua de París, situada en el antiguo barrio de la nobleza parisina, ahora convertido en el barrio más vanguardista de la ciudad, el barrio del Marais. En 1612 se inauguró esta plaza para el enlace matrimonial de Luis XIII y Ana de Austria. La plaza es un perfecto cuadrado de 140 m × 140 m construida en ladrillo y piedra. Tiene 36 pabellones unidos por pasillos de arcadas en los que actualmente se alojan tiendas y pequeños cafés muy agradables para hacer nuestra pequeña parada. Entre sus residentes más famosos estuvieron el Cardenal Richelieu y el escritor Victor Hugo, su casa, que aún se conserva es un museo muy tranquilo y gratuito.
-Place Fuzstenberg
Es una pequeña plaza poco transitada, refinada y elegante. La arquitectura guarda una cuidada armonía, en el centro arboles con flores color malva y farolas que le dan una romántica iluminación nocturna.
Otro motivo para acercarse hasta allí es que en el n°6 de esta plaza está el museo Delacroix, taller, donde el pintor pasó sus últimos años de vida. Es un lugar para perderse del bullicio de París y para encontrar un París diferente.
Para Henry Miller, novelista norteamericano, era el lugar que no podía dejar de visitar cuando pasaba por París.
Para llegar lo tienen muy fácil ya que esta plaza se encuentra detrás de la iglesia Saint Germain des Prés, que a su vez se encuentra en el conocido Boulevard Saint Germain. Si después de pasear por la plaza quieren sentarse a descansar, la plaza no tiene cafés así que a dos pasos en el mismo boulevard están el Café de Flore y Les Deux Magots dos de los cafés donde se movieron intelectuales, escritores y artistas el siglo pasado, hoy en día también tienen su ración de famosos que van a sentarse allí así que tal vez su café este acompañado de la fama.