COÍMBRA





PAÇO DAS ESCOLAS
Coímbra es la ciudad de los estudiantes portugueses por antonomasia gracias a su universidad. Esta pequeña ciudad de la región central portuguesa está claramente dividida en dos partes, la parte alta y la parte baja.
Sabiendo esto, cómo se imaginan les vamos a sugerir que nos vayamos hasta la parte más alta de la ciudad, donde encontraremos la famosa Universidad de Coímbra, la más antigua de Portugal. Más concretamente nos vamos a adentrar en el patio del Paço das Escolas. Este edificio se remonta al siglo X cuando el canciller del Califato de Córdoba A- Mansur “el Victorioso” (más conocido como Almanzor) mandó construir una Alcazaba desde donde lanzar sus “razias” contra los cristianos del noroeste de la península.
Tras la conquista de Coímbra por parte de Alfonso Enriquez (primer rey de Portugal), este, estableció la capitalidad del país en esta ciudad y convirtió la Alcazaba en el primer Palacio Real de Portugal.
Aquí nacerían posteriormente la gran mayoría de los futuros reyes pertenecientes a la primera dinastía portuguesa, la dinastía Borgoña o Alfonsina.
Durante el siglo XIV este edificio fue perdiendo sus funciones como Palacio Real ya que la capital se había trasladado a Lisboa.
Es en el siglo XVI, durante el reinado de Joao III, cuando la Universidad de Coímbra, una de las más antiguas del mundo, se traslada definitivamente a este edificio. Sin embargo, habrá que esperar hasta que Portugal sea parte del Imperio Español para que el rey Felipe II denomine a este palacio con su nombre actual, el Paço das Escolas.
Aquí encontraremos además del Paço das Escolas, la famosa Biblioteca Joanina del siglo XVIII, la antiquísima facultad de derecho y uno de los miradores más bellos de la ciudad. Todo el conjunto fue declarado en 2013 como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Tras la estatua del rey Joao III, junto a la Biblioteca Joanina se abre ante nosotros una impresionante vista de toda la ciudad de Coímbra atravesada por el río Mondego, desde aquí, podremos tener sin duda, una de las mejores fotografías aéreas de la ciudad.
Dirección: Largo Porta Férrea Como llegar: Debido a que Coímbra es una ciudad pequeña recomendamos tanto desplazarnos a pie como aprovechar las económicas tarifas de los taxis portugueses.
PASTELES DE SANTA CLARA
Sin duda alguna, si en algo destaca la gastronomía portuguesa, además, de por los platos donde el bacalao es el protagonista, es por sus dulces artesanales.Estando en Coímbra, sería un pecado irnos de la ciudad sin probar los famosos “pasteles de Santa Clara”. Estos pasteles hechos con harina, huevo, almendras, mantequilla y azúcar llevan siendo uno de los símbolos de la ciudad desde hace siglos.
Su origen está asociado al Convento de Santa Clara a Velha, fundado a finales del siglo XIII. El convento de Santa Clara a Velha fue uno de los monasterios más famosos de Coímbra y el lugar donde las propias monjas elaboraban a mano estos deliciosos pasteles.
Este convento de monjas clarisas recibió la protección de la Reina Santa Isabel, esposa del rey Dionisio I, lo que le convirtió en uno de los más importantes de la ciudad. Como curiosidad, merece la pena destacar, que fue en este convento donde se ubicó el primer enterramiento de la famosa Doña Inés de Castro, antes de su traslado definitivo al monasterio de Alcobaça. Tristemente y debido a las constantes crecidas del río Mondego, que afectaban gravemente al monasterio por encontrarse ubicado muy cerca del río, este, tuvo que ser abandonado en el siglo XVII. En su lugar se construyó el monasterio de Santa Clara a Nova, también en el margen izquierdo del río Mondego, pero esta vez más alejado, evitando así que se viese afectado por el mismo fenómeno.
En este nuevo monasterio las monjas continuaron igualmente con la elaboración de sus dulces tradicionales, haciendo que se popularizaran sobre todo a partir del siglo XIX cuando comenzaron a venderlos sobre todo a los numerosos estudiantes de la ciudad. Ya en el siglo XX, debido a los movimientos migratorios, los pasteles cruzaron el Atlántico, haciéndose muy populares también en Brasil.
Hoy en día, sin embargo, no es necesario llegar hasta el convento para poder probarlos, esta delicia de masa fina y crujiente con un relleno de almendra dulce se puede encontrar en cualquiera de las pastelerías o confiterías que hay en la ciudad.
¡Buen provecho!
FILIGRANA PORTUGUESA
Coímbra, gracias a sus estudiantes es una ciudad joven y llena de vida durante todos los meses del año.Estudiantes que viven y dan vida a la ciudad y a sus tiendas, que no son pocas. Así que vamos a conocer una calle muy especial en la que encontraréis gran cantidad de tiendas, sin alejaros de la principal área turística de la Baixa de Coímbra.
La Rúa Ferreira Borges, paralela a la Plaza de Comercio se encuentra salpicada de una infinidad de tiendas de todo tipo. Pero nosotros nos vamos a fijar sobre todo en las joyerías.
En ellas podremos encontrar uno de los productos más típicos de la ciudad, las filigranas. Las filigranas son joyas elaboradas con filamentos de metales preciosos, (normalmente oro o plata) que se llevan produciendo desde hace milenios, de hecho, sus orígenes se remontan a hace más de 4000 años en Oriente Medio.
Por supuesto, la filigrana de esta remota época no era la misma que conocemos actualmente, los patrones y el uso eran diferentes. Las filigranas llegaron hasta Europa a través de pueblos como el romano o el árabe y poco a poco se popularizaron por todo el continente.
Sin embargo, con el paso de los siglos, mientras en muchos países la elaboración de joyas a través de la filigrana se fue perdiendo, en Portugal se fue produciendo una mayor especialización a partir del siglo XVI, gracias a los descubridores y los navegantes que volvían a Portugal cargados de oro y plata de las colonias con los cuales se elaboraban estas joyas. Tanto es así, que para el siglo XVII ya existía un imaginario y unas formas propias para las filigranas portuguesas, siendo las principales temáticas de estas, la religión católica, la naturaleza o el amor.
Quizás entre todos los símbolos, el más famoso sea el Corazón de Viana.
El simbolismo principal del Corazón de Viana es la dedicación y adoración al Sagrado Corazón de Jesús.
Fue la reina María I quien, agradecida por la bendición de haber tenido un hijo varón, mandó realizar un corazón en oro, este símbolo se fue popularizando en Portugal, no como homenaje al Sagrado Corazón de Jesús, sino como símbolo de amor entre los seres humanos.
Bien sean en collares, pulseras o pendientes, estas filigranas son los souvenirs perfectos para llevar a nuestros seres queridos. Un recuerdo típico de la ciudad Coímbra.
Dirección: Rúa Ferreira Borges y Rúa Visconde da Luz.
UN TRAJE DE MAGIA
Si hay algo característico de Coímbra, son los estudiantes. Son los que dan vida a la ciudad durante todo el año. Además, los estudiantes de Portugal, si por algo son conocidos, es por sus tradicionales uniformes negros con largas capas.
¿Y qué os parece si además os digo que fueron estos estudiantes los que inspiraron a la escritora J.K. Rowling para diseñar los famosos uniformes de Hogwarts que vestirían Harry Potter y sus amigos?
J.K. Rowling vivió durante muchos años en Portugal por estar casada con un portugués. En ese tiempo la escritora inglesa se empapó de la cultura y tradiciones portuguesas que luego desarrollaría en sus famosas novelas.
Creo que, si hay una fotografía que no se nos puede escapar en Coímbra, es aquella en la que posemos con alguno de estos estudiantes ataviados con sus característicos uniformes.
Para ello debemos subir a la “Cidade Alta” donde está ubicada la Universidad.
Allí nos encontraremos a los estudiantes, deseosos de hacerse una foto con nosotros, a cambio de una monedita con la que ayudarles con sus estudios o con la que poder tomarse una cervecita el fin de semana.
Los estudiantes portugueses han sabido ser garantes de las tradiciones durante siglos y no solo a través de sus uniformes, o de la antiquísima Universidad. Actualmente los estudiantes siguen realizando actos tradicionales que se remontan al siglo XVI y que nacieron aquí, en la ciudad de Coímbra como por ejemplo la “Praxe académica” o simplemente “Praxe”.
En esta tradición los alumnos veteranos de la universidad dan la bienvenida a los alumnos nuevos o “calorios” a través de una serie de novatadas. Esta práctica ha estado siempre rodeada de polémica ya que mientras unos ven en una tradición otros ven maltrato en estas novatadas. Tan antigua es la polémica que hasta el rey Juan V llegó a prohibir esta tradición en el siglo XVIII.
Otra antiquísima tradición también destacable es la celebración de la “queima das fitas” , quema de las cintas, que se celebra en el mes de mayo desde hace siglos y en ella los estudiantes queman las cintas de colores, (cada color representa una carrera universitaria) como celebración del final de sus estudios.
Una fotografía con estos estudiantes es llevarse un pedacito de la historia de Coímbra.
Dirección: Rúa Larga.
EL FADO
Coímbra es una ciudad milenaria que extiende su origen hasta tiempos romanos y por ello, a lo largo de nuestra visita, encontraremos monumentos de todas las épocas. Sin embargo, ahora os vamos a proponer que vayáis a ver un monumento menos conocido, pero no por ello menos importante.
Este monumento representa una de las tradiciones culturales más importantes, no solo de Coímbra, sino de todo Portugal: El Fado. Declarado patrimonio inmaterial de la humanidad por la Unesco. Hacia el lugar donde nos dirigimos se encuentra en pleno corazón de la Baixa de Coímbra, junto a la Puerta de la Alamedina, el monumento se trata de una cítara de bronce sobre un pedestal del mismo material que en la parte superior tiene el busto de una mujer con las manos sobre el pecho, (gesto típico de las cantantes de fado) como continuación del mástil de la cítara.
La obra es del escultor Celestino Alves y fue inaugurada el 18 de julio de 2013.
El fado es la representación más popular de la canción portuguesa que se remonta a comienzos del siglo XIX y que evolucionó de la antigua canción marinera, que expresaba la soledad y la melancolía de la vida en el mar.
Existen diferentes estilos de fado, pero de entre ellos hay dos que destacan por encima de los demás: el Fado de Lisboa y el Fado de Coímbra.
-El fado de Lisboa es el más arquetípico y el más extendido. Desarrollado en casas de fado, tradicionalmente, el fado de Lisboa es cantado por una sola persona acompañada de una guitarra portuguesa o cítara.
Los temas tratados son melancólicos, nostálgicos y hablan de la fatalidad, la desdicha o el desamor. Probablemente el mayor referente de este tipo de fado sea Amalia Rodrigues.
El fado de Coímbra es diferente. Está asociado a los estudiantes universitarios y no se desarrolla en casas de fado, sino que se canta en las calles. Los instrumentos como la guitarra, el laúd o la cítara tienen un mayor peso y los temas no son tan melancólicos, se canta a la ciudad o al amor estudiantil y aunque hoy en día ha cambiado, tradicionalmente era cantado solo por estudiantes varones ataviados con sus uniformes.
Dirección: Largo da Alamedina
SUBIDA A ALTA
Como ya hemos comentado, Coímbra es una ciudad dividida en dos partes, “a Baixa y a Alta”, desgraciadamente para los estudiantes que tenían que ir todos los días a la Universidad, está, desde el siglo XVI, se ubica en la parte más alta.
Actualmente gracias a los taxis, los autobuses, tranvías y algún que otro elevador, tanto estudiantes como turistas tienen un fácil acceso para llegar a la “Cidade Alta”, sin embargo, aquí te proponemos un reto.
¿Qué te parece meterse en la piel de un estudiante del siglo XVI y subir a pie hasta lo alto de la Universidad? Desde el Largo de Portagem nos dirigiremos a la Rúa de la Alegría, que transcurre paralela al río Mondego hasta llegar a las famosas “Escadas do Quinchorro”, conocidas también como as “quebracostas” (rompe espaldas), más de cien escalones que nos acercan poco a poco a la parte más alta de la ciudad.
Recomendamos que nos os toméis la subida de las escaleras como una carrera y que mientras lo hacéis aprovechéis para daros la vuelta y admirar las fantásticas vistas que ésta ofrece del río Mondego y su margen izquierdo. Una vez acabadas las escaleras estaremos en la llamada Couraça de Lisboa, una calle empinada que seguiremos ascendiendo hasta llegar finalmente a la Alta Coímbra y por tanto a la Universidad.
Una vez lleguéis a la Universidad os recomendamos, además de alguna bebida fría, como recompensa al esfuerzo realizado, que visitéis las dos catedrales que tiene Coímbra, las llamadas Sé Velha y Sé Nova. La Sé Velha fue la catedral que se mandó levantar en el siglo XII cuando Alfonso Enriques (primer rey de Portugal) nombró a Coímbra capital del reino. Es uno de los templos de estilo románico más importantes del país.
La Sé Nova fue construida en el siglo XVI, en estilo barroco, como Colegio de los Jesuitas y así se mantuvo hasta que en el siglo XVIII los jesuitas fueron expulsados de Portugal y el Marqués de Pombal mandó trasladar la sede episcopal de Coímbra a este edificio, ya que contaba con mayor espacio.
Dirección: Escadas do Quinchorro desde la Rúa da Alegría.
LUCIA DOS SANTOS
Probablemente uno de los personajes más famosos de la historia contemporánea portuguesa sea Lucia Dos Santos, la protagonista de los milagros de Fátima.
Según cuenta la leyenda, el 13 de mayo de 1917, la Virgen María apareció en el lugar donde hoy se levanta el Santuario de Fátima, frente a tres niños pastores: Lucia, Francisco y Jacinta. Posteriormente la virgen haría cinco apariciones más a lo largo de los siguientes cinco meses, y en esas apariciones le transmitirá a Lucía los llamados tres secretos de Fátima.
Tras las apariciones comenzaría la construcción de lo que hoy es el mayor santuario mariano de Portugal, compuesto por tres iglesias: La Capilla de las Apariciones, La Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Fátima y la Iglesia de la Santísima Trinidad.
Lo que no todo el mundo sabe es que desde el año 1946 y hasta su muerte en 2005 (a los 97 años de edad) Lucia vivía como monja en el convento del Carmelo de Santa Teresa, en Coímbra.
Lucía entró en el convento tras pasar unos años fuera de Portugal, en Tuy (Pontevedra, España) para finalmente tomar los votos de Carmelita descalza el 31 de mayo de 1949. En este convento no sólo pasaría el resto de su vida, sino que sería aquí donde Lucía escribiría sus dos volúmenes: Memorias y los Llamamientos del Mensaje de Fátima.
El primero de los dos volúmenes, describe la vida de sor Lucía, así como los personajes, vidas y muertes de sus primos, también testigos de las apariciones de la Virgen en Fátima: Francisco y Jacinta Marto. Incluye las visiones de los tres pastorcitos de Fátima, que incluían el Infierno, la Guerra, el Santo Padre, los Tres Secretos, el Ángel de la Paz y las mismas apariciones marianas.
Tras su fallecimiento en 2005, su cuerpo sería trasladado al Santuario de Fátima, donde desde entonces descansa junto a sus primos Jacinta y Francisco.
Dirección: Rúa Santa Teresa, 16.
NOS VAMOS DE IGLESIAS
Os proponemos un breve pero interesante paseo donde conoceremos tres de las iglesias más antiguas de Coímbra que son un reflejo de la historia misma de la ciudad. Comenzaremos nuestro paseo en una de las plazas más emblemáticas de la ciudad, la Plaza del Comercio.
En uno de los extremos de la plaza, el más cercano al Largo da Portagem, nos encontraremos con la primera de las iglesias, la de São Bartolomeu, esta iglesia de características barrocas pero sencillas data de finales del siglo X.
En un primer momento fue construida en estilo románico, aunque fue remodelada tanto en el siglo XII, como en el XVIII, donde se la revistió del estilo barroco actual.
Justo en el extremo opuesto de la plaza nos encontramos con otra de las iglesias, la de São Thiago, que por pocos años es la más antigua de la ciudad.
Edificada en estilo románico a mediados del siglo X al igual que la iglesia de São Bartolomeu fue remodelada en el siglo XII, aunque en este caso, se ha mantenido el estilo románico original.
Junto a esta iglesia tenemos una pequeña escalinata que nos lleva hasta la Rúa Visconde da Luz. Al final de esta calle, en la Plaza 8 de mayo, tenemos la tercera iglesia de nuestro paseo, la iglesia-monasterio de Santa Cruz.
Edificada entre los siglos XII y XIII, esta iglesia no es tan antigua como las dos anteriores, que cumplen ya el milenio de antigüedad, pero sin duda es mucho más imponente. Construida originalmente en estilo románico, fue remodelada en los tiempos del rey Dom Manuel en el siglo XVI con características tanto góticas como manuelinas.
Como principal atractivo en su interior, además de la profusa decoración, tenemos las tumbas de los dos primeros reyes de Portugal.
¿Qué os parece si para acabar el paseo nos tomamos un café en la Cafetería Santa Cruz, que tiene más de 500 años?
Dirección: Plaza del Comercio y Plaza 8 de mayo.
O CAFÉ RESTAURANTE SANTA CRUZ
Tras una mañana de paseos por Coímbra no se me ocurre mejor lugar para descansar mientras disfrutamos de un café y vemos la vida pasar, que “O Café-Restaurante Santa Cruz”. Y es que amigos, este no es un lugar cualquiera.
Ubicado en la plaza 8 de mayo, junto a la iglesia de Santa Cruz, es probablemente la cafetería más emblemática de la ciudad, ya que el edificio donde está ubicada tiene casi 500 años de antigüedad y está considerado Monumento Nacional.
Esta cafetería nació en el año 1530 de la mano del rey Dom Manuel como una iglesia, para convertirse años después en el convento de Sao Joao das Donas. Tras su desacralización en 1834, el edificio tuvo varias funciones, llegando a ser una ferretería, una comisaría, un almacén de fontanería, una estación de bomberos e incluso una funeraria.
A comienzos del siglo XX, más concretamente en 1921 fue declarado Monumento Nacional y en 1923 fue restaurado y abierto de nuevo como café-restaurante por los empresarios Adriano Ferreira da Cunha, Adriano Viegas da Cunha Lucas y Mário Pais. Hoy en día la fachada corresponde a la renovación realizada en 1923 en estilo neo manuelino.
El interior del edificio es abovedado y está dividido en tres cuerpos. El arco de crucero marca la partición de lo que alguna vez habría sido el presbiterio, que estaba abovedado en forma de estrella. La iconografía utilizada es muy variada: flor de loto, cordero, sol, luna, hojas de acanto, entre otros motivos típicamente cristianas.
Actualmente, esta cafetería considerada monumento nacional es una auténtica maravilla donde dejar que el tiempo pase a nuestro alrededor y poder degustar una de las bebidas más populares del país, el café. Tal vez sea por su relación con Brasil, pero si de algo estamos seguros es que, junto con Italia, Portugal es el mejor país de Europa para disfrutar del sabor del buen café.
Dirección: Plaza 8 de mayo.