BLOIS





DESDE EL JARDÍN DE L’EVÊCHÉ
Blois es una ciudad que forma parte del archiconocido Valle del Loira, una de las zonas más bonitas y turísticas de todo el país. Por algo es conocido como “el Jardín de Francia” y declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. El comité que le otorgó este privilegio en el año 2000 lo definió y cito textualmente como: “Un paisaje cultural excepcional, de gran belleza, de ciudades y pueblos históricos, grandes monumentos arquitectónicos, los castillos, y tierras que han sido cultivadas y moldeadas por siglos de interacción entre las poblaciones locales y su entorno físico, en particular el propio Loira”
En este valle cruzado por el emblemático rio que le da nombre se concentran algunas de las más históricas y hermosas ciudades del centro del país: Amboise, Angers, Chinon, Orleans, Tours y Blois. Buena parte de estas ciudades fueron el lugar escogido por los monarcas franceses para construir sus castillos lejos de los peligros que entrañaba Paris, este sería el caso de Blois por ejemplo.
No se trata de una ciudad ni mucho menos populosa, pues ronda los 50.000 habitantes, pero si de una ciudad con una historia tal, y un patrimonio, que convertirán tu visita en una auténtica delicia. Enclavada a orillas del Loira y creciendo en lo alto de un promontorio rocoso, se establecerán algunos de sus monumentos más destacados en la parte alta de la ciudad. El Chateau o Castillo está en alto ¡solo faltaría! Pero es que además los otros centros de poder histórico, como son la Catedral de San Luis y el Hotel de Ville (ayuntamiento) también se encuentran en la parte más elevada de la ciudad, para dominar y controlar al pueblo. Esta maravillosa obra del gótico tardío que es la catedral de Blois, está clasificada como monumento histórico de Francia desde el año 1906.
Elevada a la categoría de Catedral 1697, sería el obispado de esta, el que se encargaría de comprar los terrenos adyacentes al templo, y crear un conjunto de jardines con terrazas que van descendiendo el promontorio en dirección hacia el rio. Los más destacados del conjunto son el conocido como “jardín de las rosas”
Desde estos estupendos jardines a la “francesa” en el que las plantas están podadas con mimo para hacer efectos de simetría, encontrarás flores estratégicamente colocadas y caminos que te invitan a pasear por este fantástico mirador.
Desde este idílico punto de la ciudad de los jardines l’Eveche, que por cierto son de acceso gratuito, dominarás con la vista, el conjunto vegetal que suponen los jardines en sí mismos, además de las vistas sobre los negros tejados de pizarra de la ciudad y el rio. No dejes de tomar una foto de esta fantástica panorámica.
Dirección: 9 Place Saint-Louis, 41000 Blois, Francia
FROMAGE DE LA LOIRE.
La gastronomía francesa es conocida mundialmente, por sus excelentes productos, por sus grandes chefs, y por la célebre nouvelle cuisine Française, que se caracteriza por grandes platos, raciones mínimas y todo lo que falte en el plato, no te apures que estará en la cuenta. Nadie dijo que fuera barato comer en Francia.
Pero cuando uno piensa en Francia, rápidamente los imagina con un bigotito, boina calada y un baguette bajo el brazo. Todo sea dicho de paso, los franceses se han sabido vender muy bien por sus fantásticos productos como: vinos, crepes, foie gras y por los croissants, que de hecho no son suyos. Todos ellos productos exquisitos y de gran calidad, que defienden con la perseverancia de las Denominaciones de Origen.
Absolutamente si de todos estos productos de su dieta y gastronomía nos tuviéramos que quedar con sólo uno, absolutamente el rey en Francia sería el queso. Ya decía Charles de Gaulle, una magnífica frase que no puede ser más esclarecedora de lo que es Francia: “qué difícil es gobernar un país con más de 300 variedades de queso” Esta frase en apariencia inofensiva, nos da una maravillosa doble lectura, por un lado, lo complejo o reivindicativo del carácter galo y por otro ese gusto exagerado por el queso que se tiene en este país. Sin animo a equivocarnos te diremos que los franceses consumen queso a diario, en buena parte de las ocasiones como postre o final de una comida. Y es que son 365 variedades diferentes de queso, lo cual nos indica que cada día del año podrían comer un queso diferente. ¡Si los países vecinos los conocen como “los come queso”, ¡por algo será!
En el valle del Loira, existen una gran variedad de platos realizados a base de espárragos, setas, pollo, ciervo o jabalí. Por algo son conocidos como el “Jardín de Francia” una tierra tan fértil para el cultivo como de pasto para el ganado. Hay una gran cantidad de granjas tanto de vacas como de cabras, y será de estas segundas que abundarán las variedades de quesos locales.
En el Valle del Loira hay quesos que es difícil olvidar. Destaca el queso de cabra Sainte-Maure-de-Touraine, es un queso que lo reconocerás por su forma de rulo y la paja de centeno que lo atraviesa. De vaca te recomendaremos el Curé Nantais, se trata de un queso cremoso y corteza naranja. Parece ser que este último debe su nombre a un cura que lo inventó en siglo XIX.
Los encontrarás en multitud de restaurantes y negocios, pero si quieres que tu comida sea deliciosa y económica compra uno de estos manjares, una baguette, siéntate a orillas del rio, y simplemente disfruta.
¡Bon appetit!
DE VINOS VA LA COSA.
Con este título no es que te estemos incitando al alcoholismo, pero si nos gusta a la hora de las compras, hacer sugerencias de algo original o de relevante importancia a nivel local. Como ya te hemos animado a probar el queso local, en este caso pensamos que tanto si es para consumo propio, como si es para hacer un presente, tu compra perfecta puede ser una botella de vino con denominación de origen del Valle del Loira.
Esta fértil tierra está considerada como el viñedo más largo de Francia, y no es para menos pues se extiende a lo largo de la orilla del rio más largo del país. Abarca una extensión de 55.000 hectáreas de viñedo, que la convierten en la tercera región vinícola de Francia, con unas ventas que rondan los 320 millones de botellas al año, y que se exportan a todo el mundo.
El Valle ofrece un abanico de vinos muy variados, tintos, blancos o rosados y eso se debe ya no solamente por la variedad de uva o a su vasta extensión sino a la gran diversidad de terrenos y climas que lo conforman. En total lo podríamos dividir en 5 tipos de viñedos que se suceden a lo largo del Loira: Nantes, Anjou, Saumorois, Touraine y Centro- Loira.
Cada uno de ellos tiene sus propias características y esto va a depender de los suelos del valle, donde los viñedos se nutren de rocas calcáreas y arcillosas. Además, tenemos más de una veintena de variedades diferentes de uva, algunas originales del valle y otras importadas de otras regiones del país. Entre las que más destacan están la variedad melón de Borgoña que fue introducida en el siglo XVI por los monjes en esta región, o el cabernet franc, y como variedades locales, las más populares son la uva chenin o la sauvignon.
Sin duda sería un sacrilegio que, en estas fértiles tierras, donde se encuentra Blois, no probaras el fantástico vino de la región. En el centro de la ciudad encontrarás supermercados, enotecas, bodegas y tiendas especializadas en productos locales, donde los amables dependientes te ayudaran en tu elección del vino perfecto en relación calidad-precio, y siempre adaptándose a tu presupuesto, y sugiriéndote el mejor vino que acompañe tu deliciosa comida.
LAS ESCALERAS DENIS-PAPIN
Son muchos los rincones y monumentos dignos de ser fotografiados en Blois, la histórica ciudad a orillas del Loira ofrece cientos de posibilidades, pero hay un lugar en concreto que por curioso, hermoso y anecdótico, bien merece ser inmortalizado, y estas son las imponentes escaleras Denis-Papin.
Llevan el nombre de una de las más ilustres personalidades nacidas en esta ciudad, el científico e inventor Denis Papin, de una familia protestante, religión por la que seguramente se vio obligado a abandonar Francia y desarrollar buena parte de su carrera como científico en Inglaterra o Alemania.
Este inventor francés fue el creador de la máquina de vapor. ¿Pero no fue James Watt? Sí, efectivamente le debemos la máquina de vapor al escocés, pero el inventor de Blois, fue el creador de una marmita que fue el precedente de la común olla a presión, y que hoy en día la podemos encontrar en casi cualquier cocina.
Bendito invento el de Papin, ¡que buenas quedan las lentejas con su olla! Y eso que el propósito inicial de su experimento nada tenía que ver con razones culinarias, sino más bien con la creación de un arma de aire comprimido, y el perfeccionamiento de una bomba de vacío.
Estas escaleras erigidas en honor del creativo de Blois constan de 121 peldaños, y tienen la singularidad de que aparte de su mimada jardinería llena de flores que la hacen especialmente hermosa, es objetivo codiciado de artistas que son contratados para decorar sus peldaños con interesantes pinturas llenas de colorido y simbología. Así pues, no es difícil que en tu visita a Blois, encuentres que estas escaleras han sido utilizadas como lienzo y tienen pintada a la Mona Lisa, un cielo azul poblado de nubes o una enigmática espiral.
Desde los pies de la escalera captarás perfectamente esta armoniosa pintura, por supuesto si te alejas un poco por la calle Denis Papin, o desde el puente Jacques Gabriel te ofrecerán una perspectiva maravillosa. Otra opción nada desdeñable, es hacerte la foto desde los mismos escalones para captar el detalle de la destreza con la que han sido pintados, o desde la parte superior en compañía de la estatua en honor al inventor Papin, obtendrás una panorámica bien interesante sobre los tejados de la ciudad, una postal ¡imperdible!
Direcciónn: Escalier Denis Papin, 41000 Blois, Francia
LA MAISON DE LA MAGIE
Si te paras a pensar en un mago famoso, puede ser que en la actualidad pienses en David Copperfield, y más que por ser un buen mago, porque aún estas intentando entender que “truco” usó para conquistar a la Top Model Claudia Schiffer. ¡eso si debió de ser magia de la buena, porque es inexplicable! Pero si piensas en un mago de toda la vida, seguro que te vendrá rápidamente a la cabeza Houdini.
El destino ha querido que cuando oímos hablar de Houdini, realmente nos cuenten hazañas de Harry Houdini cuyo verdadero nombre era Erik Weisz, un ilusionista y escapista húngaro de principios del siglo XX. La duda es ¿Cuál fue el vínculo de este mago con la ciudad de Blois para que le dediquen un museo? La respuesta es simple ¡NINGUNO! Y es que la Maison de la Magie de Blois está dedicada al mago Robert de Houdin, y no a Harry Houdini. ¿Entonces porque se llamaban igual? Pues porque el húngaro quiso adoptar como nombre artístico el de su idolatrado predecesor ¡todo es una cuestión de marketing!
Robert de Houdin, en este caso fue un mago, de gran éxito considerado como el padre de la magia moderna, nacido en Blois en 1805 residió gran parte de su vida en esta ciudad. Este proyecto de relojero adquirió gran fama con sus trucos e introdujo la novedad de actuar en recintos cerrados y teatros, cambiando la moda existente hasta la fecha en la que los ilusionistas actuaban en plazas y ferias.
La Maison de la Magie (Casa de la Magia) fue inaugurada en 1998, como un espacio cultural, dedicado a la divulgación de la magia. Este museo único en Europa es un verdadero laberinto de 2000 m², en el que a través de sus cinco plantas se exhiben todo tipo de objetos e ilusiones ópticas, francamente sorprendentes y atractivas.
Destaca la colección Georges Proust que hace un repaso de los principales ilusionistas de principios del siglo XX a través de carteles y objetos de la época. Otro de los atractivos de este singular museo es el “alucinoscopio” un artefacto basado en espejos, en el que llevando unos auriculares quedarás fascinado por los efectos ópticos que este produce. Este invento te puede llevar como en la novela “Veinte mil leguas de viaje submarino” a las profundidades del océano, donde verás algas, piedras, peces y demás criaturas.
Si no encuentras este museo, no te preocupes lo reconocerás rápido, cuando haciendo fotos a la fachada del castillo, te sobresalte un ruido tremendo de unos dragones mecánicos que salen por las ventanas del museo.
Podrás visitarlo de 10.00h a 12.30h y de 14.00h a 18.30h, pagando una entrada de 8 euros.
Dirección: 1 Place du Château, 41000 Blois, Francia
¿A CONOCER SAINT DENIS SUR LOIRE?
¿Eres de los de estando en Paris, y ya que estas tan cerca te vas a pasar un día a Londres para conocer un lugar nuevo en vez de conocer más en profundidad la capital de Francia? Si te puede el ansia por conocer cuanto más mejor, si necesitas hacer muchos checks y quieres sentir la libertad de ir de un sitio a otro. Entonces este reto está hecho a tu medida y es que te proponemos alquilar una bicicleta y recorrer una parte del rio y sus monumentos de esa ruta Patrimonio de la Humanidad.
Necesitarías días para recorrer el Valle del Loira, pero nosotros te vamos a sugerir una corta escapada para que hagas ejercicio, disfrutes la naturaleza, sientas la independencia y conozcas algo nuevo. ¿te atreves?
Lo primero que necesitarías seria alquilar una bicicleta, las podrás encontrar en múltiples negocios de la ciudad como “les Velos Verts” o “Detours de Loire Blois” te las alquilan por una hora, medio día o día completo. Una vez ya con tu vehículo de libertad, te diríamos que vayas sin rumbo fijo, pero en este caso sí te sugeriremos poner rumbo a tu aventura. Y es que te dirijas hacia la próxima localidad de Saint Denis sur Loire.
Desde Blois a esta población son sólo 6km de distancia, que se traducen en un recorrido de menos de 20 minutos en bicicleta. El paseo más oportuno será a orillas del rio, pues esta zona está perfectamente dotada de ciclovías, así que pocos coches te cruzarás. Te animamos a que sientas el entorno del rio y la vegetación del camino. ¡te sentirás tan bien!
Una vez llegues a Saint Denis sur Loire, descubrirás una pequeña población de unos 800 habitantes. Popular en el pasado como pueblo balneario, era frecuentado por Catalina de Medici, que venía a “tomar las aguas”, básicamente se bañaba en un tiempo en el que la higiene brillaba por su ausencia.
El pequeñito pueblo a orillas del rio, tiene una hermosísima iglesia de estilo neorrománico, y un castillo del siglo XIII con unos fantásticos jardines a la italiana. No dejes de darte una vuelta por esta maravilla de pueblo, con sus tradicionales casas de tejados de pizarra.
Si el tiempo, las ganas, la ilusión o las fuerzas te acompañan, puedes subir la apuesta y llegar al Castillo de Chambord y su reserva forestal. Desde Blois sólo estas a 20 km de este archiconocido icono del Valle del Loira, o sea a 50 minutos más de pedaleadas. ¡ANIMO Y ATREVETE!
CASTILLO DE BLOIS: CUATRO CASTILLOS EN UNO.
El Catillo de Blois, es el monumento más reconocible de la ciudad sin ningún tipo de discusión, amén de su principal atractivo turístico. Destacado escenario de la historia de Francia originalmente fue una fortaleza medieval de los condes de Blois, convirtiéndose en castillo real durante la guerra de los 100 años.
A finales del siglo XIV, el condado de Blois fue vendido al príncipe Luis Felipe de Orleans quien vivió aquí durante un cuarto de siglo. Fue un próspero periodo en el que Blois se convirtió en un importante centro tanto de conocimiento como cultura, al reunir aquí a intelectuales y artistas.
Cuando en 1498 Luis XII ascendió al trono de Francia, decidió abandonar la hostil Paris y mudarse a Blois, convirtiéndose esta pequeña ciudad en la capital del Reino. La ciudad comenzó a crecer al igual que el resto del valle, y comenzaron a llegar nobles que querían estar próximos al monarca, convirtiendo a este lugar del Valle del Loira en un punto de concentración de palacios y castillos. Como si fuera una de las zonas residenciales exclusivas de tu ciudad.
El Castillo Real de Blois, tiene el privilegio de ser el único de todo el valle que ha acogido en sus estancias a 7 reyes y 10 reinas de Francia. Además, han pasado por aquí importantes personajes de la historia de Francia, como Juana de Arco, que fue bendecida en este lugar antes de partir a la batalla de Orleans contra los ingleses. Luis XIII pasó aquí largas temporadas de su vida hasta 1626, cuando regaló el Castillo a su hermano el Duque de Orleans. Otra de las figuras históricas que vivió entre sus muros fue María de Medici.
El Castillo tiene una sucesión de estilos, propia de las continuas ampliaciones que en él se acometieron: medieval, gótico, renacimiento y clásica. Lo que sí que es una certeza aparte de su arquitectura, es que cuando pensamos en un Castillo imaginas una fortaleza robusta e inexpugnable, sin embargo, esto es más bien un Palacio, pues el concepto del siglo XV en pleno renacimiento era que la fuerza y el poder de los monarcas, ya no se expresaban con recintos de grandes muros sino por la belleza y elegancia de sus residencias.
En la Fachada principal del Castillo, además de la escultura ecuestre del Rey Luis XII, podrás encontrar la flor de Lis de los reyes de Francia, el puercoespín como símbolo de Luis XIII y el armiño de la reina Ana de Bretaña.
En 1660 el Castillo fue abandonado por más de 100 años y durante la revolución francesa, sufrió el expolio de los revolucionarios, perdiendo buena parte de sus riquezas y patrimonio. En la actualidad está clasificado como Monumento Histórico de Francia.
Se puede visitar pagando un ingreso de 12 euros en horario de 9.00h a 18.30h.
Dirección: Place du Château, 41000 Blois, Francia
LA RUTA PUERCOESPIN
El puercoespín es uno de los símbolos, del Rey Luis XIII, se dice que, por las espinas del animal, simbolizaba que se defendía por delante y por detrás. Este original nombre es el que se le da al recorrido indispensable en tu estancia en Blois.
Te recomendamos que este paseo lo inicies desde la fachada del Castillo, a fin de cuentas, si o si, lo vas a visitar, sino no has estado en Blois. Cruza la plaza del castillo en dirección al edificio que tienes de frente, que es la Maison de la Magie, a tu izquierda tendrás unos preciosos palacetes de piedra y tejado de pizarra, actualmente reconvertidos en restaurantes. En este lugar estuvo hasta la revolución francesa la colegiata de San Salvador, donde fueron los funerales de Ana de Bretaña y Catalina de Medici.
Desde el lateral de la Maison de la Magie desciende las escaleras que te llevan hasta la rue Saint Martin y siempre recto gira a la izquierda por la rue du Commerce, unos 10 metros más adelante tendrás la Rue Rebrouse Penil, adéntrate en estas callejuelas del trazado medieval. Aquí encontrarás, el Palacio Viart, un precioso palacio renacentista del siglo XVI y dos casas gemelas con sus vigas de madera y grandes portadas con originales aldabas.
Da la vuelta a la cuadra hasta volver a la Rue du Commerce, y desde aquí toma a tu derecha, para ascender por la rue de la Chartraine, conocida antiguamente como la Grand Rue, en esta histórica calle de la ciudad vivieron Auguste Poulain o Robert Houdin. Toma a tu derecha hacia la Rue Saint Honoré donde encontrarás el palacete Alluye, una maravillosa construcción del siglo XVI. Asciende hasta el final de la calle que llegarás a las escaleras Denis Papin. No las desciendas, la calle que sale delante de ti a la izquierda tómala hasta la Rue des Cordeliers, donde encontrarás la magnífica Torre de Beauvoir. Construida en el S.XI por la familia Beavoir, funcionó como prisión desde 1430 a 1940.
Empieza a descender por la Rue Chemonton, que seguramente reciba su nombre de chemin montant (camino que sube) allí verás otro importantísimo edificio que es la Chancellerie, y una vez hayas llegado al final de la calle se abrirá ante ti, una perfecta vista del castillo al frente y unos hermosos jardines a la inglesa a tu derecha.
Adéntrate en los jardines Augustin Thierry antes de subir de nuevo al Castillo, tras la vegetación aparecerá, la iglesia jesuita de San Vicente del siglo XVII. Desde este relajante punto, puedes cerrar el círculo ascendiendo hasta el Castillo que queda frente a tus ojos.
Este recorrido de 2km y que se realiza en tan siquiera 1 hora, te llevará a conocer el Blois esencial.
A ORILLAS DEL LOIRA
Como dijo aquel filósofo de la vida, hay tres cosas de las que una persona no se cansa nunca: ver el agua del rio fluir, ver el fuego de la chimenea crepitar, y ver cómo trabajan los demáss. ¡UN SABIO EL COLEGA! Nosotros te vamos a sugerir tomarte un respiro mientras disfrutas de la primera de ellas a orillas del rio.
El rio Loira o la Loire, como le llaman en Francia, porque aquí los ríos son cosa seria y además femeninos, (la Garone, la Seine, la Rhone), es un punto precioso que no debes dejar de disfrutar en tu visita a esta ciudad.
El Rio Loira es el rio más largo de Francia cuenta con 1006 km de longitud, nace zona montañosa del Macizo Central y desemboca a la altura de la localidad de Saint Nazaire en el Océano Atlántico. El tramo considerado como Valle del Loira y que fuera declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2000, recorre 450 km, exactamente entre Sully sur Loire y Chalonnes sur Loire.
Se trata de un área de excepcional riqueza patrimonial en forma de castillos y gran diversidad biológica. Aquí la profundidad y anchura varían de forma notoria según la estación del año, formándose gran cantidad de bancos de arena o grava y numerosos islotes. Aunque te puede parecer atractivo darte un chapuzón y veas las acumulaciones de arena, grava o piedras muy próximas a la orilla, no está permitido tomar el baño. ¡reprímete!
La situación de Blois a orillas del rio Loira es francamente privilegiada, tanto que invita al relax y a disfrutar de las vistas tanto del rio como del perfil de la ciudad. Te vamos a sugerir un punto en concreto, en la margen izquierda del rio, que está del otro lado del centro histórico, cruzando el Puente Jacques Gabriel, hay un punto conocido como “Port de la Creusille” este lugar se ha convertido en un punto muy popular como zona de ocio, por sus parques, vegetación, y excepcional panorama sobre el rio y la ciudad.
Si quieres que tu break sea inolvidable, tráete el queso del tip número 2 y el vino del tip 3 y haz un fantástico picnic mientras ves el agua del rio y la vida pasar. Ya de paso, puesto que las vistas son incomparables, puedes hacer fotos como en el tip número 4, no te defraudaran. Y si la compañía es la apropiada tu descanso será inmejorable.
Dirección: Port de la Creusille, 41000 Blois, Francia