BUSAN





¡DESDE LA CABEZA DEL DRAGÓN!
La ciudad portuaria de Busan, bañada por el mar del Japón y rodeada de montañas está considerada la segunda ciudad de Corea por detrás de la capital Seúl. Para disfrutar de unas vistas espectaculares de esta vibrante ciudad, te vamos a recomendar que subas hasta la cima y un poco más, de una de sus colinas más populares como es la de Yongdusan. Podrás acceder hasta este elevado punto de la ciudad caminando unos 10 minutos desde la estación de metro Nampodongo ascendiendo las escalinatas que unen el parqueYongdusancon la cinematográficaárea de Gwangbok-dong.
Este parque está considerado como el número 25 de los monumentos Patrimonio regional. Lleno de una vegetación a base de pinos desde tiempos antiguos, este monte tomó el nombre de Songhyeonsan, donde song significa pino. Con el paso del tiempo y como el monte según la cultura popular, parecía la cabeza de un dragón emergiendo desde el mar, le pusieron el actual nombre de Yongdusan, en el queyongen coreano significa dragón. Una vez accedas a este turístico enclave de la ciudad, te encontraras poco menos que dándote la bienvenida, pese a su belicoso aspecto, la escultura del general Yi Sun-shin, quien fuera héroe naval de Corea en el siglo XVI.
En el parque hay otros puntos de interés que harán tus delicias y las de tu cámara, como son el precioso reloj de flores (salvando las distancias con el de Ginebra), el busto del escritor Ahn Huijaeo el monumento conmemorativo de las protestas estudiantiles del 19 de abril. Pese a que desde lo alto del monte y en medio del parque las vistas sobre la ciudad ya serán más que muy atractivas, la mirada te llevará a querer subir a lo alto de la torre de Busan ¡no te quedes con las ganas de hacerlo! Desde la parte más elevada de esta torre de 118 metros de altura, podrás disfrutar de una perspectiva de la ciudad y del puerto simplemente maravillosa.
La torre fue construida en el año 1973 como atractivo turístico de la ciudad o mirador. Para acceder a la base de la torre tendrás que cruzar una zona de galerías plagada de tiendas de souvenirs y recuerdos. Podrás ascender a lo alto de la torre en sus elevadores de alta velocidad, en horario de 10.00h a 23.00h, previo pago de 8000 wones.
Dirección:
37-30 Yongdusan-gil, Gwangbokdong 2(i)-ga, Jung-gu, Busan, Corea del Sur
¡A COMER EN UN TABURETE!
Acostumbrados a que os sugiramos una comida típica del lugar en nuestros tips de viaje, en esta ocasión y sin que sirva de excepción os vamos a sugerir un área muy popular de la ciudad y alguna de las delicias que allí podrás probar. ¿preparados para vivir toda una experiencia de gastronomía local? ¡pues vamos allá! Podrás llegar con la línea 1 de metro, hasta la parada Jagalchi. Te vamos a recomendar que recorras una de las calles más bulliciosas, coloridas, ruidosas y en definitiva curiosa de toda la ciudad, no puede ser otra que la Calle Arirang del Mercado Gukje.
En esta histórica calle de Busan, encontrarás cientos de puestecito callejeros en el que las señoras que parecen todas cortadas por el mismo patrón, estatura, corte de pelo y visera, te ofrecerán las delicias que recién han cocinado. Lo más divertido y atractivo de este lugar (si eres un poco aventurero, claro está) es que se come en medio de la calle, al lado de otros tantos feligreses en busca de un plato de comida casera, barata y recién cocinada. ¡siéntate en uno de esos maravillosos e inconfortables pero coloridos taburetes de plástico! ¡y al ataque! Una de las ventajas de Corea en relación a su histórico rival y vecino Japón, es que aquí básicamente todo el mundo habla un inglés más que óptimo, por lo que no te será complicado entenderte a la hora de pedir la comida a las encantadoras señoras.
Entre los platos más populares de la gastronomía local que encontrarás aquí, está el gimbapque es un rollo de alga relleno de arroz blanco con carne, salchichas o cangrejo y que se trocea cual si fuera shushi. El más famoso de ellos es el chungmu gimbapen el que al rollo de alga seca con arroz se le añade como relleno nabo picante y calamar hervido. Y como es habitual por estas latitudes el plato te lo acompañaran conkimchi,que es una col fermentada de intenso sabor y toque picante.
Probablemente el kimchi sea el causante del reconocible olor que destilan los coreanos, muy personal. Otro plato tradicional que podrás degustar en esta zona es elsungar, que es un tipo de morcilla, realizado a base de tripa de vacuno o de cerdo y que se sirve en forma de brocheta. ¡no pongas esa cara, que seguro que en tu país se comen cosas similares o peores!
Encontraras además llamativas comidas que te atraparan simplemente al mirarlas como son los dongnae pajeon,conocida como la pizza coreana, quees una especie de tortilla de cebolleta, que se acompaña con marisco, verduras o como no ¡kimchi!
Dirección:
Arirang Street, Corea del sur.
MODA FASHION A PARES EN GWANGBOK-DON
Mientras que ir de compras para los hombres en la mayoría del mundo es un calvario cuando acompañan a sus novias o esposas, aquí en Corea debe de ser una condena. Y decimos esto porque es habitual en este país que las parejas, para demostrar su sincronía y amor vistan exactamente igual, y no nos referimos solo a los mismos colores, sino a la misma prenda para ambos, como si fueran uniformados. Una vez hecha esta reflexión, sospechamos que debe de ser un chollo para las tiendas de ropa, que cada vez que ven entrar a una pareja, se frotan las manos sabiendo que van a vender 2x1.
La calle Gwangdok-roque se encuentra en el barrio del mismo nombre es el paraíso del consumo, ya que aquí está el epicentro de la moda, cultura y arte de Busan. Se extiende desde la escalera mecánica de Yongdusan hasta el mercado Gukjeque también te vamos a animar a recorrer un poco más adelante. Este agradable lugar, es perfecto para hacer un break sentado en un banco y ver la vida pasar. Está lleno de maceteros florales y esculturas, yse ha hecho muy popular entre los turistas y locales. En Gwangbok-roencontrarás más de 100 tiendas que te venden desde baratijas, souvenirs y convenience store hasta tiendas de marca bien lujosas.
Los negocios más comunes en la zona, son tiendas de ropa, cámaras, electrónica, artesanía y artículos de lujo. Los fines de semana es el lugar idóneo para explorar en busca de tu ganga (son muchas las tiendas que aplican suculentos descuentos a sus productos), puesto que la calle está cerrada al tráfico y puedes detenerte con toda la calma del mundo ante los escaparates. Una vez vayas avanzando llegarás al conocidísimo mercado de Gukje, que reconocerás por la estridente música a elevados decibelios que sale de las tiendas, ¡muchas de ellas parecen más una discoteca que un negocio de ropa!
Si esto fuera poco, la calma tampoco reinará con las dependientas megáfono en mano, gritando las ofertas como posesas en medio de la calle. En el tradicional mercado deGukje iras pasando por una concatenación de tiendas, donde venden todo tipo de productos, inclusoartículos de segunda mano. La atmosfera que se respira en este lugar es simplemente maravillosa, pues es el lugar predilecto de compras de los locales.
Tú como turista déjate llevar y rebusca entre loshandbok(ropa tradicional coreana), souvenirs, camisetas, ropa a precio de risa, gafas vintage y una larga lista de bicocas. ¡algo de tu interés encuentras seguro!
Dirección:
25 Gukjesijang 2-gil, Gwangbok-dong, Jung-gu, Busan, Corea del Sur
PUENTE GWANGANDAEGYO
Busan es esa ciudad abierta al mar, portuaria, como tantas otras en todo el mundo como Marsella, San Francisco o Veracruz, donde el carácter de sus gentes viene muy marcado y conformado por esa relación con el olor a salitre. La foto que te vamos a recomendar tiene mucho que ver con esa relación de la ciudad con el mar.Se trata del popular puente Gwangan. Considerado como el Golden Gate de Busan, este puente colgante es una maravillosa obra de ingeniería que conecta el lujoso distrito Haendae-gu con Suyeong-gu.
Considerado como el segundo puente más grande de Corea tras el puente Incheon en Seúl. Mide 7420 metros y fue construido con ocasión de los juegos asiáticos celebrados aquí en 2002. Desde entonces se ha convertido en uno de los iconos de la ciudad y su imagen más representativa, a tal punto que aparece en casi todos los carteles de promoción turística de Busan. El mejor lugar para inmortalizarlo,es desde la popular playa de Gwangalli, donde gran cantidad de familias y parejas de enamorados vienen a hacerse fotos con el puente como maravilloso telón de fondo. De día es una foto imperdible, de noche es simplemente espectacular, elige bien tu momento, para captar la esencia del lugar.
Si tu decisión ha sido venir por la noche quedarás hipnotizado por las coloridas luces que lo iluminan adaptándose al ritmo de la música que suene en ese momento, que va desde el cabaretero can can de Offenbach a música más actual y moderna como la del grupo de chicas K-pop. Otra opción francamente recomendable, para inmortalizar y observar los colores alternos que engalanan al puente de noche, pueden ser desde el observatorio astronómico en la montaña Geumnyeosan, pues visto desde las alturas conseguirás unas fotos preciosas.
La última de las opciones fotográficas que te vamos a sugerir será desde el paseo costero alrededor de la isla Dongbaek, donde podrás disfrutar del conocido como Diamon Bridge, desde alguno de los restaurantes que miran al mar. Ahora imagínate sentado en una terraza con tu refresco, solo o en compañía disfrutando del placer de las vistas de este puente que se adentra en el océano Pacifico totalmente iluminado de formas llamativas. Seguros estamos de que no harás solamente una foto. ¡toma tu cámara y dispara a discreción!
Dirección:
Gwangan 2(i)-dong, Busan, Corea del Sur
ENTRE TUMBAS
En esta ciudad te vamos a llevar a conocer un monumento verdaderamente único y cuando decimos único, es que no hay otro igual en el mundo. Porque mira que gusta en muchas ciudades decir que tienen, la plaza más grande del mundo, o la torre con más remaches del planeta o la fachada más estrecha. Pues bien, aquí en Busan tienes la oportunidad de conocer el cementerio de la ONU, así en singular, pues no hay otro por más que lo busques. Tras el armisticio firmado el 27 de julio de 1953 entre las dos Coreas, y ya pasados 68 años, se puede decir que técnicamente estos dos países siguen en guerra.
Si además tenemos en cuenta que están separados por la frontera más caliente de todo el planeta, como es el paralelo 38 y que Pyongyang, o sus líderes como el actual Kim Jong-un, hacen continuamente gala de su poderío militar mediante provocaciones o ataques. Entenderás que Corea del sur es un lugar que vive en una permanente calma tensa. Tras el conflicto, este camposanto fue establecido el 15 de diciembre de 1955 como Cementerio Conmemorativo de las Naciones Unidas. En este lugar se acogen las tumbas de 2.300 soldados de la ONU que perdieron la vida, en ese cruento episodio de la Guerra Fría, que fue la Guerra de Corea.
En este cementerio que tiene la designación de Patrimonio cultural de Corea del sur, están enterrados soldados de 11 nacionalidades diferentes, siendo en su gran mayoría, británicos, turcos y canadienses. Cada uno de los 11 gobiernos que forma parte de la comisión gestora del cementerio de la ONU, ha erigido un monumento conmemorativo en honor a los soldados de su nacionalidad. Se calcula que tras la guerra civil coreana, quedaron más de 2 millones y medio de muertos y desaparecidos, de los que 40.896 combatieron bajo la bandera de la ONU. Los nombres de todos ellos están grabados en 140 paneles de mármol negro conocido como el muro del Recuerdo.
Este cementerio memorial de 14 hectáreas ajardinadas, es de acceso gratuito. Allí podrás disfrutar de la belleza y solemnidad del lugar, además de una capilla interconfesional y una exposición sobre la historia del lugar. Si decides hacer tu visita a las 10 de la mañana, podrás ver a 4 diligentes soldados de la guardia de honor del ejercito surcoreano izando la bandera azul celeste de la ONU.
No dejes de visitar este curioso lugar, pues pese a ser un atractivo turístico de interés cultural, no suele haber muchedumbres y es un verdadero remanso de paz y tranquilidad.
Dirección:
93 UN pyeonghwa-ro, Daeyeon-dong, Nam-gu, Busan, Corea del Sur
¿A COMER PULPO VIVO?
Ya te hemos animado, a probar la rica pero curiosa comida local en la calle Arirang, pero y ¿te atreverías a comer pulpo? y no nos referimos a pulpo a la gallega, o asado, ¡NO! ¡AQUÍ EL PULPO SE COME CRUDO! El mercado de Jagalchi, es el mercado de pescado y marisco más grande de Corea, al punto que es muy conocido en todo el continente asiático. Este emblemático mercado ubicado en el marinero barrio de Nampo-dong, es uno de los lugares más representativos de la ciudad que tanto atrae a locales como turistas, que disfrutan viendo el estilo de vida autóctono. En el podrás encontrar un sinfín de puestos que exhiben su fresca mercancía en acuarios, donde el pescado o el marisco está vivo.
Vas a descubrir una gran variedad de peces que desconozcas, pero por supuestísimo encontrarás otros tantos que te serán familiares, como gambas, pulpos, centollos, cangrejos o incluso carne de ballena. Eso sí, no sabemos que tendrán las aguas del mar del Japón, pero los centollos son del tamaño de un camión, las almejas tan grandes como una bola de béisbol. ¡esperemos que nada tenga que ver con Fukushima! Una vez te has dado un paseo por el mercado y elegido tu producto, tienes dos opciones. Una sería llevártelo a casa para prepararlo a tu gusto y la otra subir a la segunda planta, donde hay restaurantes que por un suplemento te lo cocinaran.
¡Así no ensucias platos en casa! En los alrededores del mercado se van sucediendo los tenderetes, normalmente atendidos por mujeres (diría que las mismas de la calle Arirang) en los que se vende pescado tan fresco, que está vivo y puestos de comida callejera, junto a restaurantes, merenderos o tabernas. ¡no busques comerte un filete con patatas aquí! ¡sólo encontrarás platos a base de pescado, of course! En el mismo sistema que dentro del mercado estos puestos y restaurantes exponen su género dentro de acuarios, donde la indudable estrella es el pulpo.
Podrás ver como se mueve dentro de la pecera, le indicas al mesero cual es la pieza que quieres comerte, y el personal mete la mano para sacar al elegido cefalópodo, verás como se resiste pegando sus ventosas al cristal. ¡pobre! Una vez fuera de su acuoso hábitat, lo trincharán y cortaran las patitas, para luego servirlo aderezado en un plato, donde ves que las piezas están en agitado movimiento. Uno de los momentos más complejos es a la hora de comerlo, ya que en Busan como buena ciudad asiática que es, se come con palillos.
Así que con ellos ya resulta complicado, conseguir atrapar uno de estos gelatinosos pedacitos en movimiento ya es misión imposible. Una vez lo consigas ¡no cejes en tu empeño! Mójalo en salsa de soja y directo a la boca, será curioso ver como se te pegan los tentáculos al paladar mientras intentas masticarlo. Aunque te parezca raro, extravagante o desagradable, la realidad es que está delicioso y seguro que has comido cosas peores.
¡atrévete!
EL TEMPLO BEOMOSA ENTRE MONTAÑAS
La ubicación de este templo no puede ser más bucólica y armoniosa en la cima del monte Geumjeongsan, que está considerada como la montaña más famosa de Busan. El templo se estima que fue construido por el monje Uisang en el año 678, ¡ojo que tiene ya algo más de 1300 años!Eso sí, las edificaciones que disfrutarás a día de hoy datan de 1713, pues las anteriores fueron destruidas en 1592 tras la invasión japonesa de Corea en el transcurso de la Guerra de Imjim.
La leyenda sobre el origen del templo Beomosa es realmente preciosa, y es que según nos cuentas en el Atlas Donggungyeojiseungnam (cito literalmente): “Hay un manantial sobre la cima del monte Geumjeongsan y su agua es dorada. Un pez de oro descendió en coloridas nubes y nadó en estas aguas”. Es por esto que a la montaña se la denominó Geumsaem, que significa manantial dorado y al templo Beomosa, que sería el pez celestial. Para llegar al patio principal de este maravilloso templo budista, ascenderás entre la frondosa vegetación unas escaleras que cruzan 3 puerta de acceso: Jogyemun, Cheonwangmun y Burimun. Una vez las hayas atravesado, accederás al templo por el pabellón Bojeru.
Ya en el amplio patio, sentirás la magnitud y recogimiento del lugar, más si tenemos en cuenta que es fácil que estés solo o haya poca gente. Por lo que podrás disfrutar con toda calma del entorno, en el que sobresale el pabellón Daeungjeon, dedicado a Buda Shakyamuni y que tiene uno de los estilos constructivos más lujosos y delicados de la dinastía Joseon.En el patio también encontrarás una pagoda de tres alturas que es donde se guardan las reliquias budistas. Además, disfrutarás en este espacio central del templo del hall Birojeon y el hall Mireukjeon. El colorido conjunto atraerá a tu cámara de fotos como la miel a las moscas, ¡saca cientos de instantáneas!
Antes de finalizar tu visita no dejes de conocer la biblioteca y el museo del budismo.Para llegar hasta este histórico lugar, tendrás que tomar la línea 1 de metro hasta la parada Beomosa y después tomar el bus 90 que te llevará hasta la entrada del templo. Por el precio del ingreso no tendrás que preocuparte, ya que es gratuito.
Dirección:
250 Beomeosa-ro, Cheongnyongnopo-dong, Geumjeong-gu, Busan, Corea del Sur
¡UN PASEO DE CINE!
Con este cinematográfico título hoy te vamos a recomendar un atractivo paseo por el centro cultural y social de la ciudad. Te animamos a recorrer la conocida plaza Biff, que desde unos años atrás ha devenido uno de los puntos más bulliciosos y atractivos en Busan. La conocida en la actualidad como el área de cines de Nampo-dong, se estableció el 15 de agosto de 1945 nada más terminar la Segunda Guerra Mundial, con la inauguración de varios cines en la calle Nampo. El nombre actual de plaza Biff llegó con la celebración del primer festival de cine de Busan el 14 de agosto de 1996.
Este festival se podría considerar como uno de los principales motivos, para entender ese boom cultural que se ha vivido en Corea en los últimos 20 años. Conocido como la Nueva Ola, abarca un gran y próspero desarrollo en diversos aspectos de la cultura moderna, tanto en la moda, la música, telenovelas o cine. Todos hemos oído o bailado de forma frenética, el inolvidable Gangnam style, las telenovelas coreanas inundan en la actualidad las pantallas de las televisiones, y películas como Parásitos galardonada con el Oscar han puesto al cine coreano en la órbita mundial.
Con el desarrollo de la industria del cine, esta calle ha conseguido posicionar a Busan como destino turístico cultural reconocido a nivel internacional. Esta área es en la actualidad un destacado punto de encuentro de jóvenes hiperactivos y curiosos turistas, que se mueven por esta calle en busca de compras y diversión. La gran cantidad de tiendas, cines y bares que aquí se concentran lo han convertido en el epicentro de la cultura y el entretenimiento. Esta calle de casi medio kilómetro de longitud es conocida como el camino de las estrellas o el camino del festival cinematográfico.
Te sugerimos iniciar tu paseo desde el antiguo cine Buyeong de Nampo-dong hasta el popular puente de Chungmu-dong mientras disfrutas del colorido entorno. Al caminar fíjate que en el suelo encontraras las huellas de las manos y la estrella con el nombre de las estrellas del celuloide que han asistido a tan reputado festival. Además de por su animado ambiente, este es un lugar ideal para probar en alguno de los puestos callejeros los deliciosos snacks que comen los coreanos, así que cómprate un Ssiat Hotteok y a pasear. ¡seguro que te lo pasas de cine!
Dirección:
58-1 Gudeok-ro, Nampo-dong, Jung-gu, Busan, Corea del Sur
A MOJARNOS LOS PIES EN LA PLAYA DE HAEUNDAE
La proximidad de Busan con el mar es uno de sus mayores atractivos, por lo que no puedes dejar pasar la oportunidad de cuanto menos mojarte los pies en Haeundae, la playa más famosa de todo el país. Se dice que esta maravilla de lugar, debe su nombre al sabio maestro Choi Chi-Won de la dinastía Silla, quien un día paseando por la isla Dongbaekseom quedó fascinado por la belleza del entorno y grabó sobre una roca las silabas Hae un dae. ¡vaya con el sabio, haciendo grabados como si fuera un mal estudiante en el pupitre de la escuela!
La playa de Haeundae tiene una extensión de 1,5 km y una anchura que oscila entre 30 y 50 metros de arena blanca y áspera que se te pega a la piel de forma intensa. Esto se debe a que está compuesta por la arena proveniente del arroyo Chuncheon y los restos de conchas marinas erosionadas y desintegradas por la acción del viento. Te recomendamos que lleves una toalla para sentarte. Este maravilloso rincón de la ciudad es un lugar ideal para seguir practicando con los experimentos sociológicos, y es que en tu break disfrutarás observando el comportamiento de los locales y turistas extranjeros.
¡Serán tantas cosas las que te llaman la atención! y es que son muchas mujeres, auténticas víctimas de la moda que bajan a la playa estupendamente con sus zapatos de tacón. Sí, no preguntes como lo hacen, pero lo consiguen. Bueno y de paso no te pierdas de vista a las parejas de tortolitos perfectamente vestidos con la misma camiseta. Las épocas del año de mayor afluencia de gente, lógicamente son los meses estivales de julio y agosto, en los que se amontonan por miles y cuando decimos miles, es que puede haber hasta cien mil almas hacinadas en días calurosos.
Otra de las estampas que se te quedarán grabadas en la retina será la de las coloridas sombrillas que le dan una vida maravillosa, o la invasión de flotadores amarillos que verás en la orilla con su respectivo bañista. Seguro que si lo graban con un dron, parece un cuenco de cereales cheerios!! Si por el contrario no vienes en verano, y accedes a este lugar en el mes de enero, tal vez puedas asistir a uno de los eventos más sorprendentes que se celebran en la ciudad, el Polar Bear Festival. Un evento que se viene celebrando anualmente desde 1988 en el que un grupo de intrépidos o inconscientes bañistas se sumergen en el mar a temperaturas que rondan los 0º. ¡hay que tener ganas!
Así que pese a las posibles masificaciones estivales esperamos que disfrutes de tu break aquí y mires al frente, pues con suerte y si el día está despejado se puede llegar a ver el perfil de la isla japonesa de Tsushima. Podrás llegar hasta Haeundae con la línea 2 de metro y descender en la parada del mismo nombre.
Dirección:
Jung-dong, Busan, Corea del Sur