BARCELONA





¿Y SI SUBIMOS AL CASTILLO DE MONTJUÏC...?
El Castillo de Montjuïc se encuentra en la cima de la
colina de Montjuïc, a 175 metros sobre el nivel del mar. Esta colina, llena de
miradores, de jardines y de actividades deportivas, está ubicada entre el
puerto y el centro de Barcelona y supone un lugar muy emblemático de la ciudad,
repleto de historia y de arte. De hecho, la colina acoge varios de los museos más
interesantes de Barcelona, como el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC),
la Fundación Joan Miró, el Caixaforum Barcelona, el Museo de Arqueología, el
Museo Olímpico y del Deporte, el Poble Espanyol y el Pabellón de Mies van der
Rohe. En esta colina, también podremos visitar las instalaciones deportivas en
las que se desarrollaron los Juegos Olímpicos del 92, como la Plaza de las
Olimpiadas, el Estadio Olímpico, el Estadio Sant Jordi, la Torre de
Comunicaciones o las piscinas Picornell y las de Montjuïc. Algunas de estas
instalaciones, además, son trabajos de importantes arquitectos contemporáneos,
como Santiago Calatrava, Ricardo Bofill o Arata Isozaki.
Coronando esta histórica, artística y deportiva colina,
se encuenta el Castillo de Montjuïc, una fortaleza que no trae buenos recuerdos
a los barceloneses, ya que en el pasado fue prisión y lugar de ejecuciones y de
represión. Antes de la existencia de este castillo, en este emplazamiento
existió una torre vigía, construida a mediados del siglo XVII y que cumplía las
funciones de faro, de control de llegada de barcos y de envío de señales a la
población. A principios del siglo XVIII esta torre fue derribada y, sobre sus
restos, se erigió el actual castillo, cuya principal función fue la de reprimir
las rebeliones de los habitantes de la ciudad. Incluso, en varias ocasiones, se
llegó a bombardear a la población de Barcelona desde esta fortaleza...
Pero, afortunadamente, las cosas han cambiado... Hoy en día,
el Castillo de Montjuïc es un lugar sereno que
supone un excelente mirador donde poder disfrutar de Barcelona desde las
alturas. Se puede alcanzar caminando, pero debemos informar que el paseo, que
discurre entre bellos jardines y bonitos edificios, requiere unas cuatro horas para ser realizado a pie... Otra alternativa es subir en un autobús urbano
que sale de la Plaza de España. Pero, sin duda, la
manera más particular de alcanzar este castillo es
hacerlo en el funicular de Montjuïc.
El funicular es un tren que forma parte de la red de
metro de Barcelona y que realiza un recorrido en cuesta hacia la colina de
Montjuïc. Lo tomamos en la estación de metro de Paral·lel y nos sube
directamente al Parc de Montjuïc, sin hacer paradas durante su recorrido. Una
vez llegamos a la estación superior, nos espera una sorpresa... y es que para
alcanzar el Castillo de Montjuïc, ¡deberemos tomar un teleférico! Durante este
trayecto por los aires, disfrutaremos de un espectacular panorama a vista de pájaro
que nos sorprenderá.
El Castillo de Montjuïc
funcionó durante décadas como un museo militar, pero desde los años 80 esta función ya no existe. Actualmente,
su edificio acoge exposiciones temporales y el lugar es utilizado como cine de
verano al aire libre y, por supuesto, como extraordinario mirador.
Castillo de Montjuïc
Ctra. de Montjuïc, 66
08038 Barcelona
JOYAS DE REPOSTERÍA
Nos encontrarmos en Barcelona, ciudad considerada como un
potente referente gastronómico a nivel mundial. La cocina tradicional de Cataluña
cuenta con una excelente materia prima autóctona, proveniente de su mar, de su
huerta y de su montaña. Sus exquisitos productos regionales conforman una
gastronomía extraordinaria lograda gracias a una excelente maestría que ha
pasado de generación en generación, pero que a la vez, no ha renunciado a los
interesantísimos toques de la cocina moderna de vanguardia. La ciudad de
Barcelona está plagada de restaurantes, incluyendo varios que han sido
galardonados con las codiciadas estrellas Michelin. Pero también existen muchas
tabernas, bares y “granjas”, nombre popular que reciben los bares tradicionales
para meriendas. Como ven, esta ciudad ofrece mil opciones para todos los públicos,
y también para todos los bolsillos...
La variada y completa oferta gastronómica que
posee Barcelona también incluye la repostería, y decantándonos por lo dulce, en
este punto les vamos a recomendar una pastelería tan excelente que
está considerada en la ciudad como la “joyería de los dulces”. Se trata de la
moderna Pastelería Bubó, un dulce paraíso en el que, con mucho mimo y con un
espectacular sentido estético, logran convertir pequeñas piezas de repostería
en unas lindas joyitas. Este templo del dulce ofrece, además, una
extensísima variedad de sabores para poder satisfacer todos los gustos.
Los
pastelillos que elabora Bubó son tan bellos que da pena hincarles el diente…
Eso sí, una vez que se prueba uno, la explosión de sabores y de texturas es tan
intensa ¡que ya no podremos parar de catarlos todos! Estas pequeñas joyas
pasteleras suelen ir acompañadas de un café o de una infusión a cualquier hora
del día, y resultan mágicas si se disfrutan durante ese alto en el camino que
realizamos para recobrar fuerzas. Con razón, en Bubó están muy orgullosos de su
obrador, al que consideran un auténtico taller de artesanía en el que, con
productos frescos y naturales, consiguen realizar dulces piezas de joyería y
crear todo un universo de sabores, de texturas y de diseño. De hecho, el
mostrador de cristal en el que exponen sus pastelillos, parece más una
exposición de joyas que de comida.
Esta pastelería se encuentra en la Ribera, uno de los
barrios que conforman el centro histórico de Barcelona. Resulta interesantísimo
visitar este barrio, sobre todo, su zona más próxima a la Pastelería Bubó, en
la que encontraremos la iglesia gótica de Santa María del Mar. La construcción
de esta iglesia, realizada durante la Edad Media por el pueblo y para el
pueblo, sirvió como escenario en la famosa novela
La catedral del mar, de Ildefonso Falcones, una apasionante
historia de intriga. También muy cerca de la Pastelería Bubó se encuentra el
agradable Passeig del Born, una vía muy animada gracias a sus bares y a sus
restaurantes. Y a pocos metros, nos espera la calle de Montcada, dueña de los
maravillosos palacios medievales que acogen el famoso Museo Picasso de
Barcelona.
Pastelería Bubó
Carrer de les Caputxes 10
08003 Barcelona
LOS MIL Y UN COMERCIOS DEL BARRIO GÓTICO
Desde sus primeros orígenes, situados en la época de la
antigua Roma, Barcelona siempre ha sido un lugar de comerciantes, siendo su
puerto uno de los más dinámicos del mar Mediterráneo a lo largo de los siglos.
Actualmente, gracias a sus importantes ferias internacionales y a las numerosísimas
tiendas distribuidas por toda la ciudad, el comercio es el motor económico de
Barcelona, una de las ciudades más ricas de España.
Barcelona posee unos barrios muy marcados, y cada uno de
ellos dispone de arterias comerciales repletas de numerosas tiendas de todo
tipo. El Barrio Gótico, que es el más antiguo de la ciudad, cuenta con dos de
las calles comerciales más importantes de Barcelona, que son la Avinguda del
Portal de l’Àngel y el Carrer de la Portaferrissa. Ambas vías son peatonales y
muy próximas, y en ellas se van sucediendo continuamente tiendas y grandes
almacenes, formando un concurrido y animado conjunto que supone un auténtico
paraíso para los fashion victims, y es que la gran mayoría de estas
tiendas son negocios de ropa y zapaterías. Estas calles del Barrio Gótico son
cita obligada para los barceloneses, para los habitantes de los pueblos vecinos
y, por supuesto, para los turistas.
La Avinguda del Portal de l’Àngel nace en la céntrica Plaça
de Catalunya y forma, junto con el Carrer de la Portaferrissa, una vía peatonal
de más de un kilómetro de longitud. En los comercios correspondientes a la
Avinguda del Portal de l’Àngel se ubican grandes almacenes muy famosos, como es
el caso de El Corte Inglés, y también las tiendas oficiales de las firmas más
populares y más buscadas. En esta larga vía peatonal encontraremos todo tipo de
comercios, desde la tienda Disney Store, que es el edén para los pequeños de la
casa, hasta la Boutique Swarovski, otro edén para los no tan pequeños... Y para
los más golosos, existen tres tiendas de Planelles-Donat, estupendas heladerías
donde poder degustar la mediterránea horchata o excelentes turrones y helados.
Algunas de estas tiendas son enormes y cuentan con varios pisos. ¡Casi se
necesita un plano militar para situarse en ellas! Eso sí, tiendas de souvenirs para turistas hay pocas... Para ese
tipo de compras es mejor ir a las vecinas Ramblas, donde abundan este tipo de
tiendas de recuerdos.
Una vez que terminamos de recorrer la Avinguda del Portal
de l’Àngel, veremos una bifurcación en la que se encuentra ubicado el bonito
edificio del Círculo de Bellas Artes. Si vamos hacia la izquierda, en pocos
metros llegaremos al moderno edificio del Colegio de Arquitectos, dueño de un
interesante friso con dibujos de Picasso, y justo en ese punto se abre la Plaça
Nova, popularmente llamada Plaza de la Catedral, que es el centro neurálgico y
monumental del Barrio Gótico. Si por el contrario, en la bifurcación vamos
hacia la derecha, llegaremos al Carrer de la Portaferrissa, otro paraíso
comercial formado por tiendas más pequeñas y más tradicionales que las de la
Avinguda del Portal de l’Àngel.
¿Están ustedes preparados para pasar un buen rato rindiéndose
a sus instintos consumistas más arraigados...?
¡VAMOS A TRIUNFAR EN BARCELONA!
Barcelona es una ciudad extraordinariamente fotogénica
gracias a su inmenso legado histórico-artístico y a su privilegiada situación
geográfica entre el mar Mediterráneo y las montañas de Montjuïc y de
Collserola. Es por ello que resulta tremendamente difícil elegir un monumento,
una plaza o una calle para tomar esa fotografía que no nos puede faltar. Como
es seguro que ustedes visitarán todos los archiconocidos lugares que conforman
el “top ten” barcelonés, nosotros les vamos a proponer un monumento mucho menos
visitado por los turistas, pero muy frecuentado por los barceloneses para un
pasear o para charlar sentados. Es el, tan amado, Arco de Triunfo de Barcelona,
un marco ideal para nuestra fotografía perfecta.
Situado entre el Passeig de Sant Joan, la Ronda de Sant
Pere y el amplio, peatonal y arbolado Passeig de Lluis Companys, se ubica el
Arco de Triunfo de Barcelona, que fue construido como entrada principal a la
Exposición Universal que tuvo lugar en esta ciudad en el año 1888, conmemorando
así el milenario de la fundación del Condado de Barcelona.
A diferencia de otros arcos de triunfo que están repartidos por el mundo
y que tienen un marcado significado militar, el Arco de Triunfo de
Barcelona posee un sentido civil, ya que quiso honrar el progreso científico,
artístico y económico. Pasar por debajo de este arco significaba realizar una
entrada triunfal a la Exposición Universal, que iría seguida de un agradable
recorrido por el Passeig Lluis Companys, avenida llena de bonitas farolas,
balaustradas, maceteros y farolas. Este paseo finaliza en el bello Parque de la
Ciudadela, donde aún se conservan varios edificios construidos para aquella
exposición y que, en la actualidad, albergan diferentes edificios culturales,
como dos centros que forman parte del Museo de Ciencias Naturales de la
ciudad.
Todo el conjunto formado
por el Arco de Triunfo, por el Passeig de Lluis Companys y por los elementos
que adorman el Parque de la Ciudadella, como su Cascada Monumental y sus
trabajadas rejas, pertenecen al Modernismo, estilo artístico correspondiente a
la época de la Revolución Industrial y que fue conocido en el resto de Europa
con el nombre de Art Nouveau. El Arco de Triunfo de Barcelona fue construido por el
arquitecto Josep Vilaseca, quien utilizó para su creación los materiales más
presentes en el estilo modernista, como el ladrillo, la piedra tallada, la cerámica
y el hierro forjado.
La perspectiva que nos
brinda el Passeig de Lluis Companys para nuestra fotografía, con el Arco de
Triunfo haciendo de marco, es realmente extraordinaria. Para llegar hasta este
monumento, podemos tomar la línea 1 de metro, la de color rojo, y apearnos en
la parada “Arc de Triomf”. Si estamos por el centro, podremos llegar dando un
agradable paseo por el animado barrio de la Ribera o por el cosmopolita barrio
del Eixample.
Arco de Triunfo de Barcelona
Passeig de Lluís Companys
08003 Barcelona
UN PABELLÓN MUY MODERNO
Barcelona es una ciudad que siempre se ha caracterizado
por ser muy vanguardista y creadora de nuevas tendencias. Su Escuela Superior
de Arquitectura está considerada una de las más influyentes a nivel mundial y
cualquier arquitecto que se precie quiere realizar un proyecto en la ciudad
condal. Es por ello que Barcelona se ha convertido en una especie de show
room de proyectos arquitectónicos y urbanísticos. De hecho, son muchas las
comitivas municipales de todo el mundo que visitan Barcelona para conocer los
proyectos que aquí se están creando y, si alguno de ellos les convence,
encargan al arquitecto responsable que realice otro nuevo proyecto para su
ciudad.
Por lo tanto, en Barcelona hay muchísimos edificios
repartidos por toda la ciudad que merecen ser visitados. Esta lista
interminable de obras de arte incluye el Pabellón de Alemania de Mies van der
Rohe, una joya arquitectónica no muy conocida. Esta obra es todo un icono de la
arquitectura moderna, estilo que empezó a desarrollarse a partir de los años 20
del siglo XX como contrapunto del anterior estilo, que era el Modernismo o
estilo Art Nouveau. No debemos confundir arquitectura modernista con
moderna, ¡son conceptos muy diferentes pero con nombre parecido! Conozcamos sus
diferencias...
El Modernismo que encontramos por toda la ciudad condal
corresponde a los edificios que fueron construidos entre los años 1880 y 1920
bajo un estilo novedoso para su época en el que imperaban la línea curva y la
profusa decoración de motivos inspirados en la naturaleza, usando como
materiales piedra tallada, hierro forjado, ladrillo, cerámica y cristales de
colores. En cambio, la arquitectura moderna empieza a construir sus edificios
algo más tarde, entre los años 1925 y 1965, creando obras muy diferentes a las
modernistas. En el estilo moderno prima lo rectilíneo, los ángulos rectos, la
ausencia de decoración superflua y el empleo de materiales entonces muy
modernos, como aluminio, hormigón armado, cemento y grandes paneles de cristal.
Para la Exposición Internacional de Barcelona que tuvo
lugar en el año 1929 a los pies de la colina de Montjuïc, Alemania encomendó la
construcción de su pabellón al arquitecto Ludwig Mies van der Rohe, quién diseñó
el edificio bajo un estilo vanguardista realmente sorprendente para aquella época.
Los materiales utilizados en esta construcción, que estaba basada en planos
perpendiculares, fueron hormigón armado, varios tipos de mármol que incluían el
travertino romano, el ónix del Atlas y el mármol verde de los Alpes, acero
inoxidable para sus pilares cruciformes, paredes de cristal y espejos de agua.
Sin duda, fue un edificio que chocó por su sencillez constructiva, sin más
decoración que sus materiales puros y su estructura básica. ¡Todo lo contrario
a los edificios modernistas!
El pabellón original fue destruido en 1930, justo después
de la exposición, pero tras la demolición se convirtió en todo un icono de la
arquitectura moderna. Por ello, en los años 80, el Ayuntamiento de Barcelona
decidió construir otro edificio exactamente igual al original, en el mismo
lugar y con los mismos materiales. Esta joya arquitectónica del arte moderno no
deja indiferente a nadie, así que, ¡no se la pierdan!
Pabellón Mies van der Rohe
Av. Francesc Ferrer i Guàrdia, 7
08038 Barcelona
¿EL BARRIO DEL RAVAL O EL BARRIO CHINO?
Barcelona tiene un barrio muy céntrico que es conocido
por dos nombres diferentes. Tildado como el Barrio Chino por los habitantes más
ancianos, esta zona es llamada por los más jóvenes como el Raval, un nombre
mucho más moderno y más cool. ¡Dónde va a parar...!
Hasta bien entrados los años 80, el Raval tenía una fama
pésima entre los ciudadanos de bien, que ni se acercaban a este céntrico sector
de Barcelona enmarcado entre las Ramblas, la Avenida del Paral.lel y las Rondas
de Sant Pau y de Sant Antoni. Por su cercanía al puerto, era zona de marineros,
de prostitutas y de gente de mal vivir. Pero a finales del siglo XX, el ayuntamiento
hizo una rehabilitación integral del barrio, convirtiéndose desde entonces en
el barrio más multicultural de la ciudad. Actualmente, numerosas comunidades de
diferentes nacionalidades conforman el 50% de los habitantes de este barrio
lleno de estrechas calles y de plazas recoletas.
La rehabilitación de la zona comenzó con la construcción
de la Rambla del Raval, un amplio paseo peatonal con palmeras y con muchos
restaurantes, en el que podremos admirar la enorme escultura El Gato, obra del colombiano
Fernando Botero y convertida en el símbolo del barrio. Se apostó por la cultura
como motor del cambio, construyendo dos grandes museos en la parte más norte
del Raval. Por una parte está el MACBA, que es el Museo de Arte Contemporáneo
de Barcelona, y por otra parte está el CCCB, que es el Centro de Cultura
Contemporánea de Barcelona. Ambos se asoman a la Plaça de l’Àngel, meca de los skaters.
Además, junto a la Rambla del Raval se ha construido la nueva sede de la
Filmoteca de Catalunya, y la parte final del paseo continúa con una avenida que
nos lleva hasta Les Drassanes Reials, un soberbio edificio gótico que
antaño fue una fábrica de barcos y que hoy es el Museo Marítimo. ¡Cuánta
cultura reunida en un solo barrio!
Pero la faceta cultural del Raval no termina aquí... En
el Carrer de l’Hospital veremos un enorme complejo gótico que fue el hospital
principal de la ciudad hasta finales del siglo XIX. Actualmente el vasto
conjunto comprende la Biblioteca Pública de Catalunya, una escuela de artes aplicadas
y unos bonitos jardines. También fueron instaladas en este complejo varias
facultades de la Universidad de Barcelona, como la de Filosofía y la de Geografía
e Historia. ¡Es el complejo del saber!
Y por cierto, queda terminantemente prohibido abandonar
el Raval sin haber visitado antes dos de sus joyas arquitectónicas. La primera
es el Palau Güell, una importante obra modernista del maestro Antonio Gaudí, y
la segunda es la románica iglesia de Sant Pau del Camp, la más antigua de
Barcelona, que nos espera para mostrarnos su pequeño e impactante claustro...
Una vez que ya sabemos todo esto... ¿se atreven ustedes a
descubrir las maravillas del barrio más bohemio y más cool de
Barcelona...?
Museu d´Art Contemporani de Barcelona (MACBA)
Plaça dels Àngels, 1
08001
Barcelona
Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB)
Carrer de Montalegre, 5
08001 Barcelona
Palacio Güell
Carrer Nou de la Rambla, 3-5
08001 Barcelona
Iglesia de Sant Pau del Camp
Carrer de Sant Pau, 99
08001 Barcelona
LOS SECRETOS DE LA CATEDRAL
Debido a la gran fama que posee la Sagrada Familia, podríamos
llegar a pensar que esta célebre iglesia es la catedral de la ciudad, pero no
es así. La basílica de la Sagrada Familia es un templo mundialmente famoso por
la majestuosidad de su arquitectura, por la belleza de su diseño y por los
actuales trabajos de su obra, pero se trata de la iglesia parroquial de uno de
los barrios de Barcelona. La catedral es un magnífico edificio medieval que está
ubicado en pleno centro histórico, justo en el corazón del Barrio Gótico.
Conozcamos mejor la magnífica Catedral de Barcelona, una joya que, a menudo,
resulta eclipsada...
Dedicada a la Santa Cruz y a Santa Eulalia, la Catedral
de Barcelona fue construida en estilo gótico entre los siglos XIII y XV. Se
elevó sobre una catedral anterior que era románica y que había sido construida
sobre una iglesia visigoda, que a su vez, fue erigida donde previamente había
existido un templo romano pagano dedicado al dios Júpiter... Ya lo ven, la Catedral de Barcelona ocupa un
espacio repleto de historia, de la que se ve y de la que no se ve...
A principios del siglo IV, durante las persecuciones de
los romanos a los cristianos, en este mismo lugar fue martirizada una niña de
trece años llamada Eulalia porque no quiso renunciar a su fe cristiana. Hasta
trece martirios se le infligieron a esta niña que acabó conviertiéndose en la
santa patrona de Barcelona. Sus restos mortales fueron conservados por los
cristianos y, a lo largo de los siglos, fueron custodiados en diferentes puntos
de la ciudad. Ya desde la construcción de la catedral, los restos de esta mártir
reposan en su cripta, situada bajo el altar mayor. Santa Eulalia, además, está muy
relacionada con una de las mayores curiosidades de la Catedral de Barcelona, y
es que el edificio cuenta con un amplio claustro en el que sorprende la
presencia de trece blancas ocas. Y es que, según cuenta la tradición, estas
trece ocas representan los trece martirios que sufrió esta niña de trece años.
La fachada principal de esta magnífica catedral esconde
otra curiosidad. Formada por dos torres en sus laterales y por un cimborrio
central que termina en una puntiaguda torre, podría parecer que esta fachada
fue construida en la Edad Media junto con el resto del edificio... pero no fue
así. ¡Se trata de un “falso histórico”! De hecho, hasta finales del siglo XIX
esta fachada no existía, sino que existía otra mucho más simple. Pero poco
antes de la Exposición Universal de 1888, un rico industrial barcelonés pagó la
construcción de una fachada de estilo neogótico que fuese en consonancia con el
resto del monumento, para que la catedral impresionase a los visitantes
forasteros durante aquella exposición. Por lo tanto, ¡la fachada principal es
400 años más joven que el resto del edificio!
Para entrar en la Seo de la capital catalana es preciso
pagar una entrada, ¡pero merece absolutamente la pena! Además, esta entrada da
la posibilidad de pasear por su cubierta, desde donde se disfruta de unas
vistas espectaculares de todo este monumental barrio.
Catedral de Barcelona
Pla de la Seu, s/n
08002 Barcelona
DESFILANDO CON GLAMOUR
Además de vanguardista, Barcelona es una ciudad muy
elegante, llena de edificios magníficos pero también de personas que poseen un
elevado sentido estético, dueñas de una elegancia que caracteriza su
vestimenta, que suele ser muy básica, bastante austera y con poco colorido,
imperando el negro, el gris y el beige. Este elegante estilo barcelonés inunda
toda la ciudad, pero para poder observarlo bien de cerca, les proponemos
recorrer el Passeig de Gràcia, una de las avenidas más glamurosas de la ciudad
condal.
El Passeig de Gràcia parte de la céntrica Plaça de
Catalunya y discurre en dirección a la montaña de Collserola mientras divide el
enorme barrio del Eixample en dos partes, que son el Eixample izquierdo y el
Eixample derecho. El paseo termina justo donde comienza el Barrio de Gràcia,
antiguo pueblecito que fue independiente de Barcelona hasta el año 1850. Fue en
aquella época cuando el municipio de Barcelona se amplió muchísimo y es que el
urbanista local Ildefons Cerdà ideó el barrio del Eixample, que acabaría
uniendo la ciudad de Barcelona, que entonces sólo comprendía el actual centro
histórico, con varios pueblecitos de los alrededores, como Gràcia, Sarrià o Les
Corts, que pasaron a formar parte de la ciudad.
El elegante Passeig de Gràcia es una amplia avenida con
aceras muy anchas, perfectas para que los peatones puedan disfrutar de un
agradable paseo mientras curiosean los elegantes escaparates de las tiendas de
grandes firmas, ubicadas en los bonitos edificios modernistas que conforman el
paseo. Mención especial merece el enlosado de estas aceras, y es que está compuesto
por las célebres losetas Gaudí, ladrillos hexagonales con bajorrelieves de
bellos motivos marinos, como estrellas de mar, algas o caracolas. Estas losetas
fueron diseñadas por Antonio Gaudí y se han convertido en todo un símbolo de
Barcelona. También llaman la atención los monumentales Bancos-Farolas de este
paseo, que son unos bancos totalmente cubiertos de pequeños pedazos de cerámica
blanca llamados trencadís, cuyos asientos sostienen unas floreadas
farolas de hierro forjado. ¡Pura elegancia también en su mobiliario urbano!
Durante este bonito paseo nos encontraremos con dos famosísimos
edificios proyectados por Antonio Gaudí. En la actualidad, ambas creaciones
cuentan con una zona que alberga un museo dedicado al gran arquitecto
modernista, y con otra parte del edificio destinada a acoger apartamentos
privados. Una de ellas es la Casa Batlló, que está rodeada de otros fantásticos
edificios modernistas como son la Casa Amatller y la Casa Lleó Morera, y un
poco más arriba y haciendo esquina, se encuentra la impresionante Casa Milà,
popularmente conocida como La Pedrera. Es totalmente recomendable subir hasta
la espectacular terraza de la Casa Milà, dueña de unas fantasiosas chimeneas
que parecen cascos de soldados. Muchas noches veraniegas, esta sorprendente
terraza se convierte en el escenario de unos tranquilos conciertos celebrados
al aire libre y rebosantes de un ambiente muy chic. ¡Son unos eventos
para morir de glamour!
Podremos emplear el tiempo que queramos en realizar este
paseo, desde una hora hasta una tarde entera. ¡Dependerá de ustedes y de cómo
quieran disfrutar el Passeig de Gràcia!
Casa Batlló
Pg. de Gràcia, 43
08007 Barcelona
La Pedrera-Casa Milà
Pg. de Gràcia, 92
08008 Barcelona
¡PERO QUÉ PLACITAS TAN LINDAS!
El centro histórico de Barcelona es absolutamente fantástico,
repleto de monumentos, de estrechas callecitas encantadoras y de recoletas
plazas. Cada vez que giramos una esquina, descubrimos nuevos lugares que
queremos conocer. Pero llega un momento en el que las fuerzas flaquean, la
cabeza ya no da para más y necesitamos sentarnos un ratito para reponernos.
Pues bien, Barcelona tiene el lugar perfecto para que realicemos nuestro
descanso mientras observamos el discurrrir de la vida misma...
Las famosísimas Ramblas de Barcelona están repletas de
terrazas que siempre tienen demasiado barullo, y es que por ellas pasa
continuamente un desfile infinito de barceloneses y, sobre todo, de turistas.
Por ello les vamos a proponer otro lugar mucho más tranquilo para realizar
nuestra parada regeneradora. Se trata de las tres placitas que rodean a la gótica
iglesia de Santa María del Pi, a un minuto andando de la parte más central de
las Ramblas, más o menos, a la altura del bello mosaico de Joan Miró que adorna
el suelo del paseo.
Recorrer esta zona supone una magnífica oportunidad para
visitar el interior de esta iglesia medieval de estilo gótico catalán,
caracterizada por disponer de una única y enorme nave que esconde capillas
laterales entre sus potentes contrafuertes. Frente a la fachada principal de
esta iglesia está la Plaça del Pi, que cuenta con un par de terracitas bajo el
pino que da nombre a la iglesia y a la plaza. Por las mañanas, en esta preciosa
placita se monta un mercadillo donde podremos adquirir delicatessen propias de
la gastronomía catalana, como diversos quesos, embutidos riquísimos o
deliciosos dulces.
Por uno de los laterales de la iglesia Santa María del Pi
se asoma la Plaça de Sant Josep Oriol, que ofrece un número mayor de terrazas,
de bares y de restaurantes y que muy es frecuentada por artistas que exponen
las obras que tienen a la venta. Detrás del ábside de la iglesia existe otro mágico
lugar. Es la Placeta del Pi, que nos ofrece más terrazas donde poder hacer ese break
tan necesario. La mayoría de los edificios que rodean estas tres placitas,
interconectadas entre ellas, son de piedra, cuentan con varios siglos de antigüedad
y conforman un conjunto dueño de una belleza mediterránea absolutamente
embriagadora.
Aunque se trate de un lugar muchísimo más tranquilo que
las vecinas Ramblas, por estas tres plazas pasan muchas personas, sobre todo
locales que se dirigen a la zona de la catedral y del ayuntamiento. En
cualquiera de sus terrazas pasaremos un rato muy agradable, descansando
nuestros castigados pies mientras nos decantamos por tomar un helado, un
refresco, un pastel, unas tapas o una paella. El caso es parar un rato para ver
la vida pasar y para poner en orden toda la información que hemos ido
acumulando en nuestro paseo por el Barrio Gótico.
Basílica de Santa María del Pi
Plaça del Pi, 7
08002 Barcelona