LUXEMBURGO





ASCENSOR DE PFAFFENTHAL, UNA VISTA DE VÉRTIGO
Es cierto que debido a su particular geografía la ciudad de Luxemburgo ofrece innumerables vistas desde las alturas. Si quieres sumar una perspectiva especialmente espectacular de la ciudad y sus valles te recomendamos que experimentes este moderno ascensor panorámico.Inaugurado en 2016, el ascensor de Pfaffenthal conecta el parque Pescatore en la ciudad alta con el barrio de Pfaffenthal a los pies del valle que forma el río Alzette. Esta construcción totalmente de vidrio es perfecta para admirar los paisajes al este y al norte de Luxemburgo.También es una de las pocas atracciones gratuitas en la capital del Gran Ducado.
El ascensor tiene una capacidad de 5.000 kg y puede albergar hasta 6 ciclistas y 12 peatones para salvar los 60 metros que separan las dos partes de la ciudad en 30 segundos, ahorrándote así, una fuerte caminata cuesta abajo hasta el barrio de Pfaffenthal, uno de los más antiguos de Luxemburgo. Por allí pasaba la calzada romana que unía Tréveris con Reims, la cercanía del agua hizo que en la Edad Media se instalarán allí curtidores, cerveceros y tintoreros. La base del ascensor se encuentra en el corazón de este distrito histórico y asciende directamente al parque Pescatore, donde encontrarás una conexión directa con senderos para bicicletas y las vías peatonales de la ciudad.
Para facilitar la movilidad de los ciclistas, la cabina está provista con dos grandes puertas opuestas, por tanto no tienen que moverse entre los accesos superior e inferior. Suspendida hacia el valle, la cabina es completamente exterior y está acristalada desde el suelo hasta el techo. Si te da vértigo el vacío a tus pies, resguardarse en la mitad del piso no acristalado. En la salida superior del ascensor cuelga una pasarela en el lateral de la torre, esta pasarela se lanza sobre el valle en un voladizo de más de 9 metros con fantásticas vistas sobre el patrimonio arquitectónico de la ciudad: el distrito medieval de Pfaffenthal, el “Puente Rojo”, el distrito de Kirchberg en continuo desarrollo y el Bock, testigo de los orígenes de la ciudad en el año 963.
La construcción de este ascensor público fue un proyecto con muchos retos: promover la movilidad de peatones y ciclistas, conectar un distrito medieval con un medio de transporte rápido y gratuito, y crear una obra de ingeniería emblemática para el distrito integrada en un paisaje protegido por la UNESCO. El ascensor funciona todos los días desde las 6 de la mañana hasta la 1 de la noche. Cada primer lunes del mes, el ascensor está fuera de servicio por mantenimiento (desde las 9.00 horas hasta las 5.45 horas del día siguiente).
Práctico, sostenible, estético, si no le temes a las alturas este ascensor transparente de Luxemburgo te ofrece una experiencia inolvidable con impresionantes vistas.
Dirección:
2, Rue du Pont
2344 Luxemburgo
EL SABROSO PLATO NACIONAL DE NOMBRE MISTERIOSO
Muchos de los platos tradicionales de Luxemburgo reflejan el legado agrícola del Gran Ducado y su ubicación entre Alemania, Francia y Bélgica. Si te adentras en su gastronomía descubrirás que la cocina típica del país combina la rústica simplicidad alemana, la delicadeza francesa e incluso un toque de sabor ibérico.Los mejores platos de Luxemburgo, que a menudo incorporan carne, pescado, patatas, toques de crema y vino, no son para los que están a dieta. Pero si te apetece comer abundante y sabroso, ¿por qué no probar alguno de esos deliciosos platos que los luxemburgueses preparan en sus casas?Judd mat Gaarder Bounen está considerado el plato nacional de Luxemburgo.
Este plato fuerte y reconstituyente consiste en cerdo ahumado y salado (Judd) con habas (Gaarder Bounen), para hacerlo, el cuello de cerdo ahumado se remoja durante la noche anterior en agua. Al día siguiente, se coloca en una olla con verduras como puerros, zanahorias y apio, y especias principalmente laurel y clavo. Luego se cuece a fuego lento durante varias horas hasta que esté tierno y se riega con un chorrito de vino del Mosela.Las habas, las cocemos en agua durante 5 minutos y se prepara la salsa con dados de tocino, cebolla picada y harina; se dora en mantequilla en una cacerola, se vierte el caldo de carne y se deja hervir a fuego lento durante unos 20 minutos.Cuando está listo, el cerdo se corta en rodajas gruesas y se coloca sobre un lecho de salsa cremosa de habas y patatas.
Por lo general, el cocinero saltea las patatas o las fríe con tocino; también se puede servir con patatas hervidas. Si pides Judd mat Gaardebounen en un restaurante de Luxemburgo, asegúrate de llegar con bastante apetito ya que las porciones suelen ser enormes. Lo puedes acompañar con un buen vino o cerveza del país.El nombre del plato contiene un misterio etimológico, si el significado de Gaarder Bounen está claro (habas, frijoles), el origen de la palabra Judd, no lo está tanto. Jean-Claude Müller, lingüista miembro del Institut Grand-Ducal de Luxemburgo, sugiere que viene de la palabra española “judía”.
Explica que en España también hay un plato de cerdo servido con frijoles que localmente se llaman judías, antaño pronunciado “shudías". Müller apunta a que el plato pudo ser llevado a Luxemburgo por las tropas españolas durante los siglos XVI o XVII. También se ha argumentado que el término deriva de la palabra “judío” en español, porque el color oscuro de los frijoles recordaba la piel oscura de los judíos españoles.
Si estando en Luxemburgo te apetece probar un plato contundente de la gastronomía local, no lo dudes, tu elección es el “Judd mat Gaarder Bounen”, además es el plato nacional de Luxemburgo.
Dirección:
Brasserie du Cercle
2a Rue des Capucines
1313 Luxemburgo.
PÉCKVILLERCHER: TÍPICO, BONITO Y ECONÓMICO
Si te apetece ir de compras en Luxemburgo, observaras que no es un lugar precisamente económico para llenar la maleta de regalos. Es verdad que a pesar de ser un país tan pequeño tiene un buen surtido de productos típicos, desde los vinos del Mosela y otros productos de la tierra, a costosos relojes y joyas que encontrarás en las tiendas lujosas de la Grand Rue y alrededores. Pero si quieres llevarte un recuerdo culturalmente más específico que además resulta bastante módico, elige un sencillo “Péckvillercher”, un silbato luxemburgués de cerámica con forma de pájaro que los enamorados intercambiaban antiguamente el lunes de Pascua.
Una tradición cuyo origen está en viejos ritos donde el sonido de primitivos silbatos hechos de barro o de hueso celebraba el regreso de la primavera. El Lunes de Pascua correspondía a la celebración de la fiesta del gremio de alfareros en la iglesia de San Miguel, quizás por un pasaje de la Biblia: “Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en sus manos; pero él volvió a hacer otra vasija, según le pareció mejor hacerla” (Jr 18,4-5). Este versículo está asociado con la resurrección y estaba presente en las liturgias de ese día.De esta fiesta surgió un mercado de alfareros. Según las crónicas, el Lunes de Pascua había una pequeña feria, principalmente de alfarería, frente a la Iglesia de San Miguel, que atraía a un gran número de personas, especialmente niños.
Un inspector de policía de la época proponía en una carta al ayuntamiento trasladar esta feria a la lonja que se construiría a partir de 1827. Alegaba que el gran ruido que provocaba el mercado y el griterío de los niños perturbaban la misa en San Miguel, es de suponer que los niños acudían atraídos por los juguetes que los alfareros regalaban a los hijos de sus clientes, entre los que los pitos ocupaban un lugar importante como en toda Europa.Hoy en día, es una tradición anual que el lunes de Pascua las familias lleven a sus hijos a los puestos de las callejuelas que rodean la plaza Marché-aux-Poissons en el centro de la ciudad, y elijan entre la amplia gama de silbatos a la venta.
Afortunadamente, no es necesario que esperes al lunes de Pascua para conseguir tu Péckvillercher, varias tiendas del centro, así como la Oficina de Turismo, venden estos típicos silbatos en una gran variedad de colores y estilos, para que puedas encontrar uno personalizado y llevarlo como recuerdo a cada uno de tus seres queridos.
Dirección:
Oficina de Turismo de Luxemburgo
30 Plaza Guillaume II
1648 Luxemburgo.
LA FOTOGÉNICA CASA DE LOS GRANDES DUQUES
Debido a su particular topografía en Luxemburgo hay muchos lugares con vistas espectaculares, te surgirán magníficas oportunidades para tomar fotos, panorámicas increíbles de la ciudad alta y de los desfiladeros a sus pies. Pero si hay que elegir un edificio en particular para protagonizar una fotografía, uno emblemático que sirva como tema de un “selfie”, ese es el Palacio Ducal con su impresionante fachada renacentista flamenca, un sitio fascinante para admirar desde el exterior.Erigido como ayuntamiento en el corazón del centro histórico de la ciudad, el edificio se transformó varias veces a lo largo de sus 450 años de historia.
Destruido tras una terrible explosión de pólvora en 1554, el palacio fue reconstruido 20 años después en estilo renacentista. El ala izquierda, con su fachada decorada y sus elegantes torreones, todavía se puede admirar en su forma original. En 1859 el edificio fue ampliado con la Cámara de Diputados, construida a la derecha del Palacio. El palacio es desde 1890 la residencia del Gran Duque de Luxemburgo y donde realiza la mayor parte de sus funciones como jefe del estado.El Palacio Ducal es extremadamente fácil de fotografiar gracias a su ubicación frente a una sección despejada. Sin embargo, para obtener tomas aún más interesantes, asegúrate de caminar por algunas de las calles laterales circundantes.
Si lo haces, serás recompensado con secciones del palacio enmarcadas por las casas antiguas que conducen a él.Durante la Segunda Guerra Mundial, la familia ducal tuvo que marchar al exilio y los ocupantes nazis utilizaron el palacio como taberna y sala de conciertos. Gran parte de los muebles y objetos de arte fueron dañados o destruidos. En 1945, la Gran Duquesa Carlota regresó del exilio y la familia ducal pudo volver a residir en el edificio que tuvo que ser objeto de una amplia restauración.Desde la calle puedes contemplar su llamativa arquitectura y su ornamentada mampostería.
Además de su estilo renacentista flamenco, te sorprenderá la marcada influencia hispano-morisca de la fachada, si bien hay expertos que no lo ven así: dado que el Renacimiento es un retorno a la antigüedad clásica griega y romana, esas decoraciones en piedra arenisca no serían arabescos inspirados en la Alhambra, sino patrones romanos modificados.El tamaño relativamente modesto del Palacio Ducal puede sorprenderte siendo la residencia oficial de un jefe de estado.
También te parecerá muy accesible, no hay vallas en la parte delantera (solo en la sección trasera por donde entran los vehículos), y solo hay dos soldados que protegen visiblemente el frente. También aquí el cambio de guardia forma parte de la atracción turística. Durante julio y agosto el palacio abre sus puertas a los curiosos para mostrar sus interiores de época magníficamente amueblados.El Palacio Ducal es uno de los edificios más emblemáticos de Luxemburgo, no puedes decir que has estado en la capital del Gran Ducado si no tienes tu foto junto a él.
Dirección:
17 Rue du Marché-aux-Herbes.
1728 Luxemburgo.
EL CEMENTERIO DE LOS PERDEDORES
Los cementerios militares se encuentran entre los monumentos más emotivos que puedes visitar en Luxemburgo. En el Cementerio y Memorial Americano, uno de los más famosos de Europa, reposan soldados estadounidenses caídos en la II Guerra Mundial. Es un cementerio militar americano de aspecto clásico, con miles de sencillas cruces blancas equidistantes en un extenso prado verde. Muchas personas que visitan este famoso lugar se van sin conocer otro cementerio similar que se encuentra a pocos pasos, y que contrasta enormemente con el americano. Sobrio, sencillo y solitario, el Cementerio Militar Alemán de Sandweiler ofrece otra perspectiva de la guerra.
Muy diferente del estadounidense, pero igualmente poderoso.Las hileras de cruces de piedra toscamente talladas dan una atmósfera completamente distinta a la de las cruces americanas con su reluciente mármol blanco, una sensación más oscura, más sombría; aquí la vegetación parece crecer más su aire, la impresión es totalmente diferente a la de los céspedes bien cuidados del cementerio vecino.La construcción de la instalación comenzó en 1952, fue el primer cementerio construido en el extranjero por el Volksbund Deutsche Kriegsgräberfürsorge, la Comisión Alemana de Tumbas de Guerra.
El servicio funerario estadounidense reagrupó y enterró allí a 5.599 soldados alemanes caídos en los combates invernales de 1944/1945 y que permanecían sepultados provisionalmente en zonas fronterizas entre Bélgica, Luxemburgo y Alemania. De acuerdo con las autoridades luxemburguesas, la Comisión también reagrupó e inhumó allí otros 5.286 caídos que había repartidos en 150 comunidades de Luxemburgo, algunos de ellos recuperados de fosas comunes. También se realizaron trabajos de identificación de los restos en la medida de lo posible y de acondicionamiento en el cementerio definitivo.
El Cementerio Militar Alemán de Sandweiler fue inaugurado en 1955, con la presencia de más de 2.000 familiares y delegaciones de escolares de los diferentes estados federales alemanes. También participó la población de Luxemburgo y especialmente los vecinos de Sandweiler.El cementerio se divide en 18 parcelas. Las cruces de piedra natural sobre las tumbas están inscritas a ambos lados, algunas con hasta seis nombres. La entrada es a través de una puerta estrecha en una pequeña construcción maciza en granito negro, en parte oculta por la vegetación. El cementerio es una alineación de tumbas marcadas por una cruz de granito en la que se indica el rango, nombre, fecha de nacimiento y muerte de los soldados.
En el centro hay una gran cruz de 5 metros de altura, apoyada sobre un pedestal circular sobre el que se colocan placas de bronce con los nombres de 4.019 soldados. Debajo de la cruz hay una fosa común con más de 800 soldados alemanes desconocidos.Los últimos restos enterrados fueron los de un soldado alemán desconocido descubierto en 2007 en los bosques de Wiltz.Si visitas el cementerio militar americano de Luxemburgo no dejes de acercarte al vecino cementerio alemán de Sandweiler, el contraste entre los dos te hará reflexionar sobre un pasado no tan lejano, sobre las suertes de los vencedores y vencidos en las guerras.
Y quizás coincidan con el premio Nobel de la paz Albert Schweitzer en que “las tumbas de los soldados son las grandes predicadoras de la paz´´.
Dirección:
Cimetière Militaire Allemand de Sandweiler, Sandweiler, Luxemburgo
EXPLORA LAS CASAMATAS
Una casamata, en terminología militar, es un emplazamiento de armas protegido de la artillería enemiga. Originalmente el término se refería a una cámara abovedada en una fortaleza, hoy el término se utiliza de forma muy general, pudiendo designar instalaciones de varios tipos y tamaños. Las casamatas de Luxemburgo comprenden una extensa red de galerías defensivas bajo el suelo de la ciudad. Te brindan una maravillosa oportunidad para conocer la historia del llamado “Gibraltar del Norte” y de las distintas potencias europeas que controlaron su territorio siglos atrás.
También son un excelente mirador para obtener bellos panoramas de la ciudad, con razón es una de las principales atracciones de Luxemburgo.Las primeras casamatas fueron excavadas en el siglo XVII bajo el dominio español, luego franceses y austríacos las ampliaron sucesivamente hasta alcanzar una longitud de 23 km. Este sistema de defensa, que se extendía por varias plantas, incluía galerías excavadas de hasta 40 m de profundidad. Las casamatas eran utilizadas para unir los diferentes bastiones de la ciudad y proporcionar refugio durante los asedios. Podían servir como cuartel para cientos de soldados y sus caballos, también albergar cocinas, panaderías y talleres.
Tras el Tratado de Londres de 1867 que garantizaba la neutralidad de Luxemburgo las casamatas y otras fortificaciones luxemburguesas fueron desmanteladas. Pero resultó imposible volar todas las galerías sin destruir una buena parte de la ciudad, por lo que se sellaron las entradas y una parte quedó intacta.En 1933, partes de los túneles se abrieron al público. Durante las dos guerras mundiales, las casamatas funcionaron como refugio y proporcionaron espacio hasta para 35.000 personas durante los ataques aéreos y los bombardeos.
Las casamatas de Luxemburgo son hoy día un espectáculo fascinante para aprender sobre la historia de Europa, una obra colosal de la que quedan 17 km de galerías para explorar. Las numerosas aberturas al exterior te permiten además magníficas vistas de los distritos de Grund, Clausen y Pfaffenthal. Hay dos sitios principales que comprenden estas galerías subterráneas tan famosas: las casamatas de Bock y las casamatas de Petrusse, sin embargo, solo las de Bock están abiertas al público. Las casamatas de Bock están abiertas de 10 a.m. a 17:30 p.m. a diario.Lleva buenos zapatos para caminar, la superficie es cualquier cosa menos plana y tendrás que subir bastantes escalones en el camino.
Hay escaleras de caracol, algunos de los pasillos son algo lúgubres, a veces estrechos o no muy altos, si eres un poco claustrofóbico, quizá sea mejor admirar solo la vista al exterior. Es fácil perderse por el laberinto de túneles pero no te preocupes, hay una ruta indicada.Revela tu lado aventurero explorando las casamatas, descubre su fascinante historia y disfruta de hermosos descubrimientos con cada apertura al exterior.
Dirección:
Casemates du Bock, 10 Montée de Clausen.
LAS VICISITUDES DE LA MUJER DORADA
Gëlle Fra, “Mujer Dorada”, es el apodo que recibe el monumento que verás en la Plaza de La Constitución. Creado por el escultor luxemburgués Claus Cito estuvo destinado inicialmente a conmemorar a los soldados luxemburgueses caídos durante la Primera Guerra Mundial.Alemania ocupó Luxemburgo durante la Gran Guerra, la nación poco podía hacer para ayudar a las potencias aliadas, sin embargo unos 3.700 luxemburgueses que vivían fuera del país se alistaron como voluntarios en el ejército francés; de ellos más de 2.000 cayeron en el campo de batalla. El monumento original fue creado para honrar su valentía y sacrificio.
El “Monument du Souvenir”, como se le conoce oficialmente, consta de un pedestal elevado que sostiene un obelisco de 21 metros de altura. En su cima, la estatua en bronce dorado de una mujer que representa a Niké, la diosa griega de la victoria, con los brazos extendidos sostiene una corona de laurel. A los pies del pedestal hay dos estatuas de bronce: un hombre sentado vela el cuerpo yacente de un compañero caído en la batalla. Antes de su inauguración el monumento causó cierta polémica, la representación tan atrevida de la figura femenina provocaba controversias, parte de la población estaba contrariada y el obispo de Luxemburgo ni siquiera asistió a la ceremonia el 27 de mayo de 1923.
Cuando los alemanes ocuparon de nuevo el Gran Ducado durante la Segunda Guerra Mundial, hubo varios intentos por parte nazi de destruir el monumento, por ser un símbolo nacional luxemburgués. Las empresas de construcción y sus trabajadores se negaban a demolerlo, manifestaciones de protesta, en su mayoría de jóvenes luxemburgueses, fueron violentamente disueltas; se construyó una valla de madera de tres metros de altura alrededor de Gëlle Fra pero el 21 de octubre de 1940 el monumento fue finalmente demolido con la ayuda de cables de acero.
Las figuras de bronce de la base pudieron ser salvadas previamente por una empresa de construcción, pero la figura dorada se rompió en tres partes al desplomarse, parece haber consenso en que los nazis la partieron en pedazos más pequeños y luego la ocultaron. Sin embargo también hay rumores de que la Iglesia estuvo detrás de su desaparición, según dicen seguía desaprobando la insinuante vestimenta de Gëlle Fra, ese rumor nunca se confirmó, así que la mayoría de los luxemburgueses asume que los alemanes la ocultaron por su importancia como símbolo nacional.El caso es que la Gëlle Fra estuvo perdida durante 35 años, hasta que reapareció en 1980 enterrada bajo la grada principal del Estadio Nacional.
Después de un extenso trabajo de restauración, el original pasó a exhibirse en el museo de Luxemburgo y se colocó una réplica sobre el obelisco y el monumento fue reinaugurado el 23 de junio de 1985 en presencia del gran duque y el gobierno en pleno.Hoy el monumento conmemora a los luxemburgueses que murieron en todas las guerras. La reaparecida Gëlle Fra, la “Mujer Dorada”, es el símbolo nacional de la libertad y la resistencia del pueblo luxemburgués.
Dirección:
Monument du Souvenir, Place de la Constitution.
2449 Luxemburgo
EL BALCÓN MÁS HERMOSO DE EUROPA
A principios del siglo XX, el escritor y periodista Batty Weber describió el “Chemin de la Corniche” o “Camino de la Cornisa” de Luxemburgo como “el balcón más hermoso de Europa”, título que conserva en el presente. Este paseo peatonal te proporcionará vistas espectaculares sobre el cañón del río Alzette y la ciudad baja de Grund.La Corniche domina las partes más pintorescas de Luxemburgo, serpenteando sobre las murallas de la ciudad erigidas en el siglo XVII por los españoles y reforzadas posteriormente por los franceses. Y es que a lo largo de su historia Luxemburgo ha cambiado de soberanía de acuerdo a los vaivenes dinásticos y políticos de Europa.
Durante los siglos XVI y XVII el Ducado de Luxemburgo y las demás provincias que componían el territorio de los Países Bajos pertenecieron a los Habsburgo de España. El ducado se vio envuelto en muchas guerras que españoles y franceses libraron por la hegemonía en Europa. Debido a su posición estratégica los españoles transformaron Luxemburgo en una de las fortalezas más inexpugnables de la época. Sin embargo en 1684 la fortaleza de Luxemburgo fue tomada por los ejércitos franceses de Luis XIV después de un largo asedio dirigido por Vauban, ingeniero militar francés que luego proseguiría con la fortificación.El camino de la Corniche comienza a la izquierda de la iglesia de Saint Michel.
La ruta, establecida en 1875, une los barrios antiguos de la ciudad alta con la ciudadela del Espíritu Santo. La propia iglesia de Saint Michel merece una visita, es la más antigua de la ciudad y alberga valiosos cuadros y retablos; a la derecha además, por la Rue Large, comienza la bajada hacia el pintoresco barrio de Grund Desde arriba, el paseo ofrece una magnífica vista de ese barrio, situado en el valle de Alzette, al pie de la ciudad alta. La abadía de Neumünster, la iglesia de San Juan, el muro de Wenceslao o incluso la meseta de Rham se observan desde el camino espléndidamente.
Hasta 1870, ciertas pendientes empinadas de la Corniche todavía estaban provistas de escaleras que hubo que desmantelar para nivelar el camino y una gran parte de las almenas que lo flanqueaban también desaparecieron, permitiendo así la magnífica vista sobre el valle. El paseo por la parte superior de la muralla continúa por el bulevar Victor Thorn hasta la torre Dräi Tier.Aunque la particular geografía de Luxemburgo te ofrece muchas posibilidades para una caminata, el Chemin de la Corniche es uno de los más gratificantes visualmente, por algo lo llaman el “balcón más hermoso de Europa”. No olvides tu cámara para captar esas vistas de postal que cautivan a todos los visitantes.
Dirección:
Chemin de la Corniche.
1945 Luxembourg.
LA PLAZA PARA SOCIALIZAR EN LUXEMBURGO
Después de una caminata por una ciudad de topografía tan irregular como Luxemburgo, quizás te apetezca hacer una parada y tomar una cerveza en alguno de los cafés que rodean la Plaza de Armas, la plaza favorita de los luxemburgueses para hacer un alto en su actividad cotidiana. La Place d’Armes es el centro de la vida social de la ciudad alta, en verano y en los días soleados está rodeada de terrazas y es un lugar ideal para ver pasar la vida y observar a los luxemburgueses distendidos y charlando animadamente con los conocidos.Se encuentra en el centro del casco antiguo, en el distrito de Ville-Haute.
Su propósito histórico era servir como campo de desfiles para las tropas que defendían la ciudad. Después de que un gran incendio en 1554 destruyera gran parte de la Ville Haute, se hicieron planes para diseñar una plaza en el centro de la ciudad fortificada, la tarea fue asignada al ingeniero militar holandés Sebastián van Noyen, quien diseñó la primera versión. En 1671, el ingeniero franco-español Jean Charles de Landas, conde de Louvigny, le dio su forma actual, entonces se la conoció como Place d´Armes, ya que se utilizó como patio de armas para la guarnición. Bajo el reinado de Luis XIV fue pavimentada con losas y rodeada de tilos.El Palacio Municipal o “Cercle", como se le conoce generalmente, se encuentra al extremo este de la plaza.
Diseñado originalmente en 1906 como edificio administrativo con salas de recepción. Después de un período utilizado para el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas, el Palais Municipal ha servido desde la década de 1970 como sede de celebraciones y eventos culturales.En el extremo occidental de la Place d’Armes, sigue la plaza Jan Palach, además de una placa conmemorativa de este mártir de la Primavera de Praga, hay un monumento en honor a los dos poetas nacionales, Edmond de la Fontaine, llamado Dicks, y Michel Lentz, autores del himno nacional de Luxemburgo.
El león en la parte superior del monumento simboliza al Gran Ducado, mientras que el herrero representa la industria del acero. La inscripción en el pilar: Mir wëlle bleiwe wat mir sin (Queremos seguir siendo lo que somos) es el lema nacional luxemburgués.Hoy en día, la plaza es parte integrante de la zona peatonal del centro de la ciudad. Hay varios cafés y restaurantes alrededor, todos con terraza al aire libre cuando el clima lo permite. La Place d´Armes se ha convertido en el lugar para tomar el pulso a la ciudad y es un atractivo espacio urbano tanto para locales como para visitantes.
Se realizan conciertos o entretenimientos en el escenario al aire libre casi todas las noches de verano.Si te apetece darte un respiro y observar la vida pasar en una histórica plaza del viejo Luxemburgo, la Place d’Armes es tu elección.
Dirección:
Place d´Armes.
1368 Luxemburgo.