VILNA





UN MIRADOR LEGENDARIO
En Vilnius disponen de diferentes lugares para conocer la ciudad desde un punto elevado, y es que es muy importante conocer y dominar el espacio por el que van a caminar para controlar distancias, distinguir monumentos y obtener otro punto de vista completamente diferente al habitual de la ciudad que tienen a sus pies.
En el caso de la pequeña Vilnius, les proponemos dos opciones, una para aquellos más independientes y activos, que les guste caminar y conocer nuevos lugares y otra opción apta para aquellos que prefieran una opción más cómoda y céntrica.
En primer lugar, existe un punto desde donde pueden ver prácticamente toda la ciudad, se llama la Colina de las Tres Cruces y para disfrutar de este mirador panorámico al aire libre tienen que recorrer un kilómetro y medio y caminar unos 30 minutos desde la Catedral.
Muchos se preguntan cuál es la historia en torno a estas tres cruces que se pueden ver desde prácticamente cualquier lugar de la ciudad. Se cuenta que en el siglo XIII unos monjes cristianos llegaron a Vilnius para cristianizar a su población. La gente por aquel entonces aún se resistía a adoptar la nueva religión por lo que crucificaron a algunos monjes y a otros les tiraron al río Neris para ver si su Dios les ayudaba. En el siglo XVII, en memoria de estos frailes se colocaron unas cruces de madera. Más adelante, en 1916 se elevaron unas cruces blancas que fueron destruidas por orden de los soviéticos en la década de los 50. Las tres cruces que encontrarán en la actualidad fueron elevadas en 1989 y representan un símbolo de luto y también de libertad para el pueblo lituano.
Es un lugar de peregrinación en el país por lo que encontrarán a mucha gente local pero sin duda, las vistas de toda la ciudad son maravillosas y el lugar tiene un aura especial, más si lo visita para ver el atardecer.
La Colina de las Tres Cruces se encuentra en el Parque Kalnai y pueden acceder a pie a través de un sendero en un bosque y después a través de una escalinata con más de 250 escalones. Sin duda parece un arduo camino pero todo el que llega a lo más alto asegura que el paseo y las vistas merecen la pena.
Para aquellos que opten por la opción más cómoda les sugerimos subir a la torre de la campana de la Catedral elevada a 50 metros de altura desde la cual tendrá una vista preciosa del casco histórico de Vilnius.
Localización:
Tres Cruces - Trys kryžiai: Kalnu parkas, Vilnius
Torre de la Campana - Šventaragio g., Vilnius
HIDROMIEL, AGUAMIEL O VINO DE MIEL LITUANO
Les invitamos a degustar la que dicen que es la bebida alcohólica más antigua del país, la hidromiel. También es conocida como aguamiel o vino de miel, en lituano mead.
En el caso de Lituania, la hidromiel llamada Midus es la que goza de más fama y tradición. La primera mención de esta bebida es en el siglo IX y la receta más antigua es de mediados del siglo XVI. Esta bebida es la más tradicional en el país, se usaba a nivel ceremonial y simbólico en todo tipo de actos religiosos, y más tarde fue la bebida preferida de los nobles y más ricos.
La característica de esta bebida es que es dulce por lo que la podemos tomar sola en un bar o si lo preferimos la podríamos tomar para acompañar alguna comida como los quesos, patés o carnes.
Aunque el hidromiel más antiguo se cocinó con agua, miel y hierbas como tomillo, enebro y canela o limón, el proceso de elaboración es bien sencillo y de hecho es muy común que los lituanos elaboren su propio aguamiel.
Para una elaboración casera sólo sería necesario disponer de agua, miel y levadura fresca. Hemos de calentar el agua, añadir la miel y después añadir de una forma cuidadosa la levadura en un recipiente donde se vaya a dejar reposar el líquido para su fermentación. La parte más laboriosa del cocinado es al añadir la levadura, y la que más paciencia requiere es la espera en el proceso de fermentación, ya que como mínimo debemos esperar 15 días, y cuanto más repose, más cantidad de alcohol tendrá nuestra bebida. Tengan en cuenta que existen algunas marcas de hidromiel a la venta que fermentan durante 90 días y llegan a tener 50 grados de alcohol. Esta sería una receta muy básica, a partir de aquí ya se le puede añadir frutas, hierbas, especias o elaborarlo con diferentes tipos de lúpulos que propicien otro tipo de fermentación.
Dado que el ingrediente principal en la elaboración de la hidromiel es la miel, las propiedades de esta bebida son múltiples entre ellos calmar el dolor de garganta. Por otro lado, si le sumamos las propiedades que adquiere en el proceso de fermentación, pues ayudará en el proceso de digestión.
Existen diferentes marcas y versiones, desde las más ligeras hasta aquellas que llegan a los 50 grados de alcohol. Si quiere llevar alguna botella de regalo, los venden normalmente en casi todas las licorerías
PILIES GATVE EN EL CORAZÓN DE VILNIUS
Vamos a pasear por una de las calles más famosas y turísticas de la ciudad. En Vilnius es conocida como la calle de los turistas, se trata de la calle Pilies gatve. Es una de las calles más transitadas y turísticas del centro antiguo de Vilnius pues es donde se concentran numerosas cafeterías, restaurantes, alojamientos y tiendas de recuerdos, a parte también se encuentran numerosos museos e iglesias que podemos ir conociendo al tiempo que compramos aquello que más nos guste.
La calle comienza muy cerca de la Catedral, junto a la oficina de turismo y se extiende durante casi un kilómetro, aunque podemos tomar la continuación de la misma que nos lleva en la famosa Puerta de la Aurora, la única puerta de la antigua ciudad que aún se conserva. Aquí tenemos pues prácticamente un kilómetro y medio donde se suceden todo tipo de callecitas, iglesias, tiendas y servicios de hostelería.
Existen múltiples tiendas de recuerdos y regalos así como librerías, donde pueden adquirir los souvenirs más típicos como cerámicas, artículos de madera, bordados, pequeñas artesanías, muñecas o los típicos imanes.
Merece la pena visitar el patio “Pilies Pasažas 6” donde existe podrán encontrar recuerdos más artesanales y originales de todo el país. Uno de los lugares más famosos el “Pilies sokoladine” – restaurante de chocolate AJ donde aseguran vender los bombones más deliciosos y especiales de la ciudad.
Mención especial merece el famoso ámbar del báltico el cual es uno de los 5 tipos existentes en el mundo y es conocido como el “oro del Báltico”. Tanto en esta calle como en las aledañas encontrará tiendas especializadas donde venden desde verdaderas joyas hasta pequeñas figuritas, llaveros o colgantes.
Si usted está muy interesado en conocer el origen y la historia del ámbar, debería de dirigirse al cercano museo dedicado a este mineral en la calle Šv. Mykolo g. 8. Si usted es un amante de la ropa de lujo, vaya caminando en dirección hacia el Ayuntamiento y verá cómo van apareciendo diferentes tiendas donde podrá satisfacer sus necesidades y darse un capricho de recuerdo en su visita a esta capital báltica.
¿UN TEMPLO GRIEGO EN VILNIUS?
La Catedral de San Estanislao y San Vladislav es uno de los lugares más fotografiados del centro histórico de Vilnius. El exterior del templo nos transporta a los templos griegos, para aquellos que hayan visitado la capital francesa, la fachada de esta Catedral les recordará a la Madeleine de París. En la cornisa de la fachada de esta iglesia podemos ver las estatuas de San Casimiro, San Estanislao y Santa Elena.
Los locales y turistas tienen esta plaza como punto de encuentro, como punto de partida para conocer la ciudad. La Catedral ha sufrido numerosos cambios y ha tenido múltiples usos a lo largo de su historia. Comenzó siendo una iglesia cristiana en el siglo XIII hasta que pasó a ser de adoración pagana por un tiempo hasta que finalmente en el siglo XIV, el rey polaco y duque lituano Ladislao II manda la construcción de una iglesia católica en estilo gótico.
Al poco tiempo, el templo sufrió un incendio que lo destruyó y posteriormente se reconstruyó con el fin de ser el lugar de enterramiento de los grandes duques lituanos.
El edificio actual es fruto de una reconstrucción que tuvo lugar en el siglo XVIII respetando algunas partes y manteniendo la estructura gótica. Destaca la Capilla Real o la Capilla de San Casimiro construida en el primer tercio del siglo XVII. Durante la época soviética la iglesia se convirtió en almacén y más tarde en una galería y sala de conciertos. Al finalizar la era comunista en 1989 la iglesia recobró su función y se convirtió de nuevo en el punto espiritual más importante de la capital lituana.
La torre de la campana o campanario fue en sus orígenes una torre circular que formaba parte de la muralla defensiva de la ciudad hasta que en el siglo XVI se decidió que fuera el campanario de la catedral y se le dio esa forma octogonal que se puede apreciar hoy en día. Hay muchas leyendas en torno al origen de las campanas de la torre que emiten una linda melodía. Como curiosidad el reloj solo marca las horas y son las campanas las que cada quince minutos suenan para advertir del paso del tiempo. Se puede subir a la torre para poder tener una bonita panorámica de la ciudad y obtener otro punto de vista del templo principal.
¿Cuál es la foto más original que es capaz de sacar? ¿Desde la torre del campanario? ¿Desde el centro de la plaza? Le animamos a conocer este templo y a obtener la mejor de las fotos que hasta ahora se hayan hecho.
LA IGLESIA DE RAMINTOJA, UNA IGLESIA DIFERENTE
Vilna fue conocida como la Jerusalén del norte y aún hoy, es la ciudad del mundo que tiene más iglesias por número de habitantes, por ello en su visita a la capital lituana van a encontrar a su paso numerosos templos. Entre los más famosos figuran la Catedral católica, la iglesia de San Casimiro, la iglesia de Santa Teresa, la catedral ortodoxa de la Theotokos, la iglesia de San Juan Bautista y San Juan Evangelista (que forma parte de la Universidad de Vilnius) y así, una tras otra.
Sin embargo existe una iglesia diferente en el centro histórico de Vilnius que pocos conocen, a medio camino entre la Catedral y la Puerta de la Aurora. Esta iglesia está dirigida de una forma diferente, por un cura diferente, en un lugar diferente, es una iglesia muy moderna y muy humana, que gana adeptos en estos tiempos que corren, es la Iglesia de Ramintoja o la Iglesia de la Santísima Virgen María Consoladora.
Para aquellos que tengan curiosidad de inmediato, pueden usar su aplicación de Facebook y buscar “Ramintoja” y en 2 segundos tendrán acceso a su página oficial que cuenta con más de 6.000 seguidores.
La antigua iglesia fue usada durante la época soviética como un almacén, y en estos últimos años se ha decidido recuperarla para la celebración de la santa misa entre otras cosas.
También tiene página web en la que pueden conocer los diferentes grupos de apoyo para personas que experimentan depresión y ansiedad, actividades comunitarias, proyectos sociales, aparte de ceremonias religiosas, por supuesto. El sacerdote responsable se llama Algirdas Toliatas, supera los 40 años y se ordenó como sacerdote en el año 2007 y además es jefe de la policía de Lituania, en resumen, es un sacerdote del siglo XXI, el cual es muy popular en el país por su forma de transmitir su fe y su forma de ver la vida.
En la cripta de la iglesia pueden visitar una exposición permanente donde disfrutar de una de las obras más extrañas de Ray Bartkus, artista lituano, natural de Vilnius y afincado actualmente en New York donde trabaja como ilustrador para periódicos tan conocidos como el Time o en el New York Times aunque en estos últimos años se ha dedicado a realizar proyectos de arte digital y artístico por ciudades de todo el mundo. La obra que se puede contemplar en esta iglesia es “Los 12 apóstoles” y está compuesta por un juego de luces led donde aparecen las figuras de los apóstoles. Sin duda, es una iglesia peculiar, a la que pueden entrar para visitar su exposición de arte o, aunque no sepan hablar lituano, para escuchar de una forma diferente a través de su cura influencer. ¿Qué les parece la idea?
Localización: Iglesia de Ramintoja o la Iglesia de la Santísima Virgen María Consoladora: Saviciaus gatvé, 15. Vilnius
¿QUIERE CONOCER LA REPÚBLICA DE UZUPIS?
Uzupis significa “más allá del río – al otro lado del río” y sin duda es una de las zonas más llamativas de Vilna, donde viven hippies y artistas, los cuales han ido decorando y adaptando las calles y las casas a su gusto y conveniencia. Sin duda es un barrio bohemio como pueda ser el barrio de Christiania en la ciudad de Copenhague (Dinamarca).
Uzupis es un barrio que queda detrás del río Vilnia (o Vilnele) pero muy cerca del centro histórico, durante la Segunda Guerra Mundial el barrio se despobló y quedó bastante destruido. Tras la declaración de la independencia de Lituania en los años 90, los hippies y los artistas se comenzaron a trasladar allí dados los bajos precios de los inmuebles y los alquileres y gracias a su ingenio, espíritu y creatividad se le dio vida a esta parte de la ciudad por entonces olvidada.
Se le llama la República de Uzupis porque aunque su independencia no está reconocida por ningún gobierno, disponen de su propio presidente, constitución, normas de comportamiento y tienen hasta dos iglesias. Al pasear por este barrio tan atípico sentirá la libertad artística con la que conviven en este singular barrio.
Su Constitución está traducida a diferentes idiomas y consta de 43 artículos entre los que destacan algunos como estos: “Todos tienen derecho a vivir cerca del río Vilnele y el río Vilnele tiene derecho a fluir cerca de todos; todos tienen derecho al agua caliente, a la calefacción en invierno y a un tejado; todos tienen derecho a morir, pero no es una obligación; todos tienen derecho a equivocarse, a ser únicos, a amar o a no ser amados (pero no necesariamente), derecho a ser insignificantes y desconocidos, a ser perezosos y a no hacer nada, derecho a cuidar de un perro hasta que alguno de los dos se muera, o un perro tiene derecho a ser un perro, a ser felices o infelices, a guardar silencio, a tener fe, derecho a tener varias nacionalidades, a comprender o a no comprender nada pero nadie tiene derecho a usar la violencia…”
Le invitamos a pasar un rato deambulando por las calles de esta república tan insólita ya descubrir las esculturas surrealistas que inundan sus calles, los talleres de los artistas y a pensar si usted se vendría a vivir aquí, porque... ¿a quién no le gustaría vivir en un lugar como este?
LA PUERTA DE LA AURORA
La puerta de la Aurora es un imprescindible en nuestra visita a la capital lituana. Es un lugar generalmente atestado de turistas y de peregrinos católicos polacos y bielorrusos que acuden aquí para adorar una pintura de una virgen en una minúscula capilla junto a la famosa Puerta de la Aurora.
La puerta de la Aurora es uno de los monumentos culturales, religiosos e históricos más importantes de Lituania. Se construyó hace exactamente 5 siglos como parte de las fortificaciones de la ciudad de Vilna. Es la única de las 10 puertas que permanecen en pie en la actualidad, ya que en el siglo XVIII el gobierno mandó destruir el resto.
La imagen de la Santísima Virgen María Madre de la Misericordia fue pintada en el siglo XVII y es venerada gracias a sus milagros y por ello es venerada en todo el país, y conocida en otros países de Europa de los cuales llegan muchos visitantes.
Por otro lado, lo que muchos no saben es que algunos historiadores del arte se han atrevido a afirmar que la imagen de la virgen está inspirada o refleja la imagen de una princesa lituana llamada Barbora Radvilaite. El hecho de inspirarse en una princesa para dibujar a la Virgen es algo completamente raro en la religión cristiana, en cambio era algo más común en los iconos de la religión ortodoxa. ¡Conozcamos pues la vida de esta princesa!
La princesa Barbora Radvilaite nació en torno a 1520 y falleció de una enfermedad con apenas 31 años. Aun así tuvo una vida muy intensa y en su época ya surgió la imagen romántica de este personaje histórico. Según se cuenta ella era muy alta, esbelta, rubia y muy bella, aparte gozaba de una buenísima educación y era políglota. Tuvo 2 matrimonios. El primero fue con Stanislaw Goštautas, el hijo de un gobernador de la provincia de Trakai. Este falleció al poco tiempo por lo que Barbora se refugió cerca de Vilnius. Un par de años más tarde conoció a Segismundo Augusto, el que sería el último rey de la dinastía Jagelónica de Polonia. Al principio, Segismundo Augusto estaba casado pero poco después de conocer a Barbora, su mujer Isabel de Habsburgo (hija de Fernando I) falleció. Después tuvieron muchos impedimentos para casarse hasta que lo hicieron y así se convirtió en Gran Duquesa de Lituania y posteriormente en 1550 fue coronada en el Castillo de Wawel (Cracovia) como reina de Polonia.
Sin duda, una corta vida pero apasionante que la convirtieron en protagonista de obras artísticas, literarias de su época. En este último siglo también se produjeron películas y series en torno a su persona. Entonces, ¿por qué no se podría haber inspirado en una princesa como Barbora para realizar esta preciosa pintura?
Localización: Puerta de la Aurora: Aušros Vartu gatvé 12. Vilnius. La capilla se puede visitar cada día de 06:00 a 19:00.
EL GUETTO JUDÍO
El área por lo que le sugerimos pasear en un espacio muy pequeño pero es un lugar histórico muy importante en donde se concentró a la mayor parte de la población judía de la ciudad entre 1941 y 1943, se trata del antiguo guetto de Vilnius.
Anteriormente a la Segunda Guerra Mundial, Vilnius era conocida como la “Jerusalén del norte” y había una población muy elevada de judíos. En el país convivían cerca de 240.000 judíos (sumando los llegados desde Polonia), tras la guerra tan solo sobrevivieron unos 10.000. Desde Septiembre de 1941 hasta septiembre de 1943 se encerraron en dos guetos a más de 40.000 judíos y posteriormente la mayoría de ellos fueron destinados al campo de Paneriai. La ciudad de Vilnius tuvo daños irreparables en el que fue el período más trágico de su historia, ya que se perdieron miles vidas y también perdió parte de su identidad cultural.
Les sugerimos un paseo para recorrer las calles en las que se emplazaba el gueto judío antes de la Segunda Guerra Mundial, en el casco antiguo de Vilnius, en torno a las calles Stikliu, Gaono, Zydu o Ligonines.
Existen algunos planos que recuerdan la existencia de los guetos judíos. Junto a la calle Rudininku gatve, encontrarán una placa que recuerda que allí era donde se encontraba la única puerta de acceso al gueto de Vilnius. El otro plano se encuentra en la calle Stikliu Didzioji. Se puede encontrar otro mapa en la esquina de la calle. En la oficina de turismo disponen de planos donde aparecen marcadas las calles principales que abarca esta zona.
Salvo esas dos placas, solo existen un par de edificios que nos trasladan 80 años atrás. En la calle Pylimo gatve se encuentra la Sinagoga coral, la cual se puede visitar. Este templo sirvió como almacén farmacéutico durante esos tristes años y por tanto sobrevivió a la destrucción de los nazis. Al final de la calle Zydu gatve se encuentra el busto y la casa del gaón Elijahu Ben Sholomo Zalman, un señor judío que con tan solo seis años recitó el Talmud entero de memoria.
En estos últimos años ha surgido una iniciativa llamada “Paredes que recuerdan” (WallsThatRemember) el cual nos permite recorrer y descubrir este barrio de otra forma, también conmovedora pero más creativa y colorida. Este proyecto pretende hacer un homenaje a la comunidad judía de Lituania y busca que no olvidemos esa parte de la historia para no repetirla nunca más. La idea es crear grafitis basados en personas reales, recordando momentos de su vida antes de 1941 y plasmándolos a través de pinturas modernas y grafitis basados en fotografías reales. Hasta el año 2020 solo se han realizado 5 obras pero la idea es ir creando por todo el barrio para darle un sentido y energía especial, y recuperar parte de esa identidad cultural perdida.
BERNARDINE PARK
Ubicado en el este del centro histórico, en el margen derecho del río Vilnia (Vilnele), a caballo entre la Catedral, la Colina de las Tres Cruces y la República de Uzupis, se encuentra el que es el pulmón de la ciudad, el Parque Bernardine, un verdadero remanso de paz y un lugar perfecto para detenerse un rato y recobrar el aliento.
Construido a las espaldas de la Iglesia Bernardina de San Francisco de Asís, este parque de casi 10 hectáreas fue creado en la segunda mitad del siglo XV, cuando los monjes Bernardinos se instalaron en la capital invitados por el rey Jagelón Casimiro IV.
Su ubicación es inmejorable pues abarca un espacio verde junto a un meandro del río, lo que hace que tenga una amplia zona de paseo y distracción junto al Vilnia. A parte de zonas recreativas y parque de juegos para niños junto al río, existe una exposición botánica y una exposición de plantas junto al monasterio Bernardino. También encontrarán un tablero gigante de ajedrez y tableros para jugar a las damas.
En el centro del parque encontrará una enorme fuente y múltiples bancos donde tomarse un respiro y admirar la colina de las Tres Cruces. Por la noche en un horario concreto en torno al anochecer, suele haber un espectáculo de luz y sonido en torno a esta fuente.
Como monumento natural cabe destacar la existencia del roble más antiguo de la ciudad (Bernardinu sodo ažuolas - seniausias Vilniaus ažuolas) ubicado prácticamente en la orilla del río junto al puente Fluxus Tiltas que da paso a la República de Uzupis.
Como curiosidad, el jardín fue cerrado y destruido durante la Segunda Guerra Mundial pero los soviéticos lo recuperaron y le pusieron el nombre del “Jardín de la Juventud”, ¿por qué le llamarían así?
Localización:
Bernardine Park - Sereikiškiu parko Bernardinu Soda
Pueden acceder rodeando la Iglesia Bernardina de San Francisco de Asís (Vilniaus šv. Pranciškaus Asyžiecio (Bernardinu) parapija) ubicada en Maironio gatvé. 10.
Abre todos los días de 06:00 a 23:00 y es gratuito.