BELGRADO





EL MIRADOR DE LOS RIOS QUE CONFLUYEN
¿Qué tal una hermosa vista del encuentro de dos ríos y una isla al atardecer? En Belgrado los ríos Sava y Danubio se unen junto a la Isla de la Gran Guerra componiendo un paisaje que merece el adjetivo “poético”, sobre todo a la puesta de sol. Eso es exactamente lo que te proponemos desde el mirador del Parque Kalemegdan, espléndidamente situado en un terreno con vistas a la confluencia de los dos ríos y dominado por la fortaleza del mismo nombre.
Además de ser el parque más grande de Belgrado, Kalemegdan es al mismo tiempo el complejo cultural e histórico más importante de la ciudad. El nombre Kalemegdan se refiere a la meseta alrededor de la fortaleza, convertida en parque público en la década de 1.980.
Si bien la fortaleza era el principal bastión militar de Belgrado, la meseta servía para vigilar al enemigo y esperar la batalla. Su nombre proviene de las palabras turcas kale fortaleza y mejdan campo de batalla.
Los turcos también llamaron a Kalemegdan “Ficir-bajir,” que significa colina para pensar”.
El parque es de libre acceso día y noche. El complejo alberga el Museo Militar, el Pabellón de Arte Cvijeta Zuzoric, el Instituto para la Protección de Monumentos Culturales de Belgrado, el Zoológico, el Pozo Romano, un parque de atracciones para niños, la Tumba de los Héroes Nacionales, varios campos deportivos, restaurantes y el Museo de Historia Natural.
El mirador lo encontrarás junto al icónico Monumento al Vencedor. La explanada alrededor de este hermoso símbolo es el mejor lugar para una gran vista panorámica de la ciudad y de la confluencia de los ríos Sava y Danubio.
Solo superado por el Volga en cuanto a longitud entre los ríos de Europa, el Danubio puede que sí lo sobrepase en cuanto a fama. Ningún otro río del planeta pasa por más países: un total de diez en sus orillas, ya solo este hecho lo convierte en un elemento extraordinario de la geografía europea. Si el Danubio es el gran río de Europa, entonces el Sava puede considerarse su equivalente yugoslavo. El río conecta tres capitales de la antigua federación: Ljubljana, Zagreb y Belgrado.
Al igual que el Danubio, siempre jugó un importante papel en la vida de la capital Serbia.
Si tu visita a Belgrado coincide en pleno verano y decides acercarte al mirador del Parque Kalemegdan al atardecer, quizás tengas que compartir el espacio con muchos lugareños y turistas, pero quedarás tan fascinado con la vista ante tus ojos que no te darás cuenta.
Kalemegdan Terasa, Kalemegdan 11000, Belgrado, Serbia
¡OLVÍDA LAS HAMBURGUESAS, PRUEBA UNA “PLJESKAVICA”
Si en tu visita a Belgrado te apetece experimentar la gastronomía local, la capital de Serbia es sin duda el lugar ideal para descubrir sabores de los Balcanes.
Entre gran variedad de platos más o menos elaborados, te sugerimos una especialidad popular y al mismo tiempo muy suculenta: “PLJESKAVICA”. No puedes marcharte de Belgrado sin probar esta versión serbia, mucho más grande y mucho más sabrosa, de la conocida hamburguesa, una “pljeskavica” recién sacada de las brasas supera a cualquier cadena de fast food americana.
Cometerás un “pecado gastronómico” si no pruebas una “pljeskavica” en Belgrado, si no lo cometes, te preguntarás cómo es posible que semejante delicia para los carnívoros sea tan poco conocida en el mundo. “Pljeskavica” es además un plato de la cocina tradicional serbia. Por lo general consiste en una mezcla en diferentes proporciones de carne de cerdo, ternera y cordero, o solo dos de ellas en algunas variantes. El nombre proviene de “pljesak”, palabra serbia que significa aplaudir, por el movimiento utilizado para formar estas hamburguesas grandes y delgadas.
La carne picada se mezcla con cebollas picadas, ajo, pimentón, pimienta negra y otras especias. Se puede asar, hornear o freír, aunque el asado a la parrilla es lo tradicional.
En los pueblos, donde la gente se dedica a la cría de ganado, se elaboran “pljeskavica” durante las festividades, las celebraciones populares o cualquier fiesta familiar. Cuando la “pljeskavica” está lista se sirve como plato principal, tradicionalmente acompañada de abundante cebolla picada, repollo, kajmak crema de leche, ajvar condimento elaborado con pimientos rojos, berenjena, ajo y pimienta y urnebes queso mezclado con salsa picante. Hoy día también se incluyen las papas fritas como guarnición, aunque esto no es muy del gusto de los puristas. No es necesario que busques restaurantes elegantes en Belgrado para encontrar una buena pljeskavica, también está en el menú de las tabernas tradicionales llamadas “kafana, además de ser una típica comida rápida que se vende en puestos en la calle.
Si estás pensando en comprar tu pljeskavica coloquialmente pljeska” en un puesto de comida rápida, tienes básicamente dos tipos: la “normal”, que no contiene queso a menos que lo agregues como condimento una vez que esté lista para comer, y la “gourmet” gurmanska en coloquial, más cercana a la receta original, que sí contiene queso además de tocino y/o jamón.
Se sirven dentro de un panecillo plano llamado “lepinja”, o también en un pan de pita.
Una vez que has pedido el tipo de pljeskavica que te gusta, esperas un par de minutos y eliges los acompañamientos y salsas que prefieras: tomate, cebolla, pepino, crema agria, urnebes, remolacha, lechuga, repollo, ketchup, mayonesa, mostaza…, entre tantas opciones las posibilidades son infinitas.
Esperar en la cola para tu pljeskavica en un puesto de comida rápida es realmente conocer y compartir una experiencia con los belgradeses, para muchos se trata de la mejor hamburguesa del mundo.
Si estás en Belgrado prueba una pljeskavica, seguro que no te arrepentirás, cautivará tu paladar con sabores auténticos, tanto si te gusta la comida rápida, la tradicional o la buena mesa.
BELMET, EL VINO DULCE DEL TITANIC
Si quieres llevar un licor propio de Serbia que además está considerado una “delicatessen” local, te recomendamos que guardes un par de botellas de Bermet en tu maleta.
El bermet es un tipo de vino aromático propio de la región de Sirmia, se elabora exclusivamente con uvas de viñedos que se cultivan desde la antigüedad en las laderas de la montaña de Fruška Gora, célebre por sus monasterios ortodoxos. Las bodegas monacales podrían ser el origen de este exquisito vino cuya elaboración se transmitió luego a las familias la región. Generalmente contiene entre 16-18 de alcohol y es más menudo tinto que blanco.
En el siglo XVIII el bermet se volvió insustituible en las mesas elegantes y muy popular entre la realeza europea. Especialmente apreciado en la corte vienesa, se dice que para promocionarlo los viticultores pagaron a estudiantes de la comarca para que fueran bien vestidos a los restaurantes más elegantes de Viena y pidieran una copa de bermet en el almuerzo o la cena. Después de varias visitas, los propietarios, convencidos de la importancia de aquel vino, comenzaron a solicitarlo a las bodegas de Sremski Karlovci.
El vino llamó la atención de la emperatriz María Teresa; cuando lo probó quedó tan encantada que encargó una buena partida para la corte, según la leyenda al preguntar de dónde venía aquella bebida tan deliciosa y conocer que se hacía en una pequeña región donde continuamente se reclutaban hombres para el ejército, ordenó que los oriundos de Fruška Gora quedaran libres de sus deberes militares para dedicarse únicamente a producir tan exquisito vino.
Después de que varias botellas de bermet con etiquetas de Sremski Karlovci salieran a la superficie del pecio del Titanic 73 años después de su naufragio, muchos se preguntaron si no sería el bermet lo que habría confundido al capitán del infortunado barco aquella noche de 1.912. Hay suposiciones de que este extraordinario vino estaba en la carta del gran trasatlántico, pero también es posible que algún astuto comerciante de Sremski Karlovci intentara enviarlo a Estados Unidos.
Actualmente el bermet lo producen algunas empresas familiares de Sremski Karlovci y algunos monasterios de Fruška Gora. Cada familia o monasterio tiene su receta secreta bien guardada. Se habla de hasta 27 ingredientes que se maceran en la fermentación y que incluyen hierbas de la montaña como el ajenjo, especias como la vainilla, clavo y canela, flores que aportan aroma y frutas como pomelo, membrillo o cereza que le dan un sabor dulce y refrescante.
Bermet se sirve como un aperitivo que “abre” el apetito. Sin embargo, los serbios dicen que combina muy bien de sobremesa con “vainilice” galletitas típicas rellenas con mermelada y cubiertas de azúcar en polvo o también con helado.
El bermet Lo puedes encontrar en las mejores tiendas de vinos de Belgrado, en botellas de vidrio de 0,375 y 0,5 litros o en botella clásica de 0,75 litros.
Pide que te lo envuelvan para viaje si es tu elección para llevar un recuerdo de Serbia.
SAN SAVA, UNA IMAGEN ICÓNICA DE BELGRADO
Desde cualquier dirección por la que llegues notarás enseguida que hay un edificio en Belgrado que no pasa desapercibido. Con una posición dominante en el paisaje urbano de la capital serbia, la iglesia de San Sava es quizás el edificio más monumental de la ciudad, visible desde cualquier acceso a la misma.
No solo es la iglesia ortodoxa más grande de Serbia y el más grande lugar de culto ortodoxo de los Balcanes, es también una de las iglesias más grandes del mundo y un espectáculo digno de contemplar a cualquier hora del día.
Ubicada en la meseta de Vracar y dedicada a San Sava, primer arzobispo y fundador de la Iglesia Ortodoxa Serbia, está construida en el lugar donde se cree fueron quemadas las reliquias del santo. En 1.594 Sinan Pashá, gran visir de los ocupantes otomanos, ordenó la quema pública del sarcófago con la intención de reprimir la sed de libertad de los serbios. Por eso, no solo por su magnitud sino por su enorme importancia en la historia de Serbia y por ser un símbolo de fe y libertad, la iglesia Saint Sava representa un lugar de culto extraordinario para el pueblo serbio.
Todos los días sus grandiosos campanarios con casi 50 campanas anuncian el mediodía. Sus muros pueden congregar a decenas de miles de creyentes en una superficie de 3.500 m2 en la planta baja y de 1.720 m2 en las galerías del primer y segundo piso. La cúpula central pesa 4.000 toneladas y su elevación fue el mayor logro en el proceso de construcción, su levantamiento mecánico en sí tomó 40 días.
Una vez finalizado, el interior estará decorado con espectaculares mosaicos y frescos, la cúpula adornada con un monumental mosaico de Cristo Pantocrátor. Más de 18 cruces doradas se elevan sobre sus cúpulas, sumando los 12 m. de la cruz principal el templo alcanza una altura total de 82 m.
La revista Vogue la denominó “Sagrada Familia de Europa del Este”, y no deja de tener su razón. Con un vistazo exterior de este imponente templo comprenderás por qué está en la lista de lugares más fotografiados de Belgrado; la superficie está cubierta de granito y de mármol blanco, que suma a su apariencia la de un magnífico faro del que pareciera irradiar fe y protección a la ciudad.
La vista frontal de San Sava es icónica, especialmente hermosa durante la hora dorada de la tarde, esa última hora antes de la puesta del sol donde las fotos adquieren una magia propia. Busca los reflejos en el pavimento después de una tarde de lluvia, los coloridos paraguas a la salida de los fieles pueden ayudarte a ser creativo.
También puedes tomar fotos de los costados, los árboles te ayudarán a encuadrar interesantes tomas que revelen su arquitectura. Si vas a tomar fotografías de noche usa un trípode y una exposición prolongada. Por la noche encontrarás algunas fuentes coloridas que podrás incluir también en las fotos.
¡Envíanos tus fotos y tus selfies con el recuerdo de esta emblemática iglesia
Templo de San Sava, Krušedolska 2a, Belgrado, Serbia
LA INESPERADA BELLEZA DE SANTA PETKA
Dentro del complejo de Kalemegdan tendrás muchas cosas interesantes para conocer, como es sin duda la iglesia del Ružica dedicada a la Natividad de la Virgen que, aunque reconstruida, es considerada la más antigua de Belgrado. Esta iglesia, además de valiosos objetos de arte sacro, aloja reliquias de una santa muy venerada por los serbios, Santa Petka, dama de una rica familia del siglo XI, quien después de la muerte de sus padres distribuyó todas sus riquezas entre los pobres y marchó a Constantinopla para vivir una vida ascética hasta su muerte.
Justo en frente de Ružica hay otra pequeña iglesia, más bien una capilla, que a veces pasa desapercibida y que te aconsejamos no te pierdas. Está dedicada a la misma Santa Petka y fue construida en 1.937 directamente sobre un manantial de agua milagrosa cercano a la iglesia original de Ružica. Anteriormente no era más que un pequeño templo excavado en el suelo al que se bajaba por unas escaleras, con un pequeño corredor que conducía al manantial. Debido al mal estado en que se hallaba se decidió construir el templo actual dedicado a Santa Petka. Durante la excavación de los cimientos se encontraron restos de un templo anterior y numerosos huesos de soldados caídos durante la defensa de Belgrado en la I Guerra Mundial.
Los restos fueron trasladados a un osario construido expresamente a los pies de la cercana torre Jaksic. Una vez que accedas al interior de la iglesia te sorprenderán los exquisitos mosaicos que decoran sus paredes, creados por el artista Djuro Radulovic en los años 1.980, no son por tanto muy antiguos pero siguen el canon tradicional y te transportarán a una época diferente. La fuente de agua milagrosa está en el altar de la capilla. Creyentes de toda Serbia llegan a Belgrado para beber el agua de este manantial que se dice refresca el espíritu y cura las dolencias.
Botellas con agua sagrada de Kalemegdan viajan por todo el mundo con la esperanza de sanar a todo aquel que bebe con fe en Santa Petka. Se cree que el agua es especialmente beneficiosa para las mujeres por ser Santa Petka patrona de todas ellas, y que lavarse los ojos con el agua de este manantial alivia las dolencias relacionadas con la vista. Según la tradición esta fuente de agua bendita solo se ha secado una vez en la historia.
Ocurrió al comienzo de la Primera Guerra Mundial, cuando dejó de manar repentinamente. La gente lo interpretó como el anuncio de un gran mal, que sucedió, porque Belgrado sucumbió ante el enemigo ese año.
En los últimos meses de la guerra el agua volvió a fluir, fue el 28 de febrero de 1.918, entonces el pueblo recobró la esperanza de que la libertad llegaría de nuevo a la capital, como así fue.
Las dos iglesias vecinas son muy visitadas especialmente los viernes, espera multitudes si tu visita coincide con el 27 de octubre, día de la festividad de Santa Petka.
Sta. Petka, Kalemegdan 11000, Belgrado, Serbia
BEBE RAKIA COMO UN SERBIO
Lo encontrarás en todas partes, en los menús de bebidas de los restaurantes, en las estanterías de los supermercados, y en casi todos los hogares. Es tan importante en la cultura y la cocina de los Balcanes que ningún viaje a Serbia estará completo sin probar un vaso de RAKIA al menos una o dos veces.
Considerada la bebida nacional de Serbia, la rakia es una variedad de aguardiente obtenida a partir de la destilación de frutas fermentadas, con un porcentaje de alcohol que puede oscilar entre 40 y 70. La Rakija puede ser de casi cualquier fruta, aunque la más popular es la sljivovica, la rakia hecha de ciruelas, por lo general la más fuerte y barata.
La rakia está presente en los momentos de celebración y de dolor, se considera siempre una cura sin importar la dolencia, beber rakia por la mañana es considerado por muchos un ritual para obtener longevidad. La rakia tiene su propia tradición y sus propios rituales, sigue estas reglas sobre la rakia y sobrevivirás a cualquier viaje a los Balcanes pareciendo un lugareño:
1 Elige bien. Si le preguntas a un serbio cuál es el mejor tipo de rakia, obtendrás una sola palabra como respuesta: “domaca” “casera”. Cuanto más artesanal sea, mejor. La rakia casera se puede encontrar en casi todos los hogares de Serbia y también en los mercados al aire libre.
2 No rehuses una invitación. Ser invitado a una casa serbia significa que te ofrecerán inmediatamente un vaso de rakija, sin importar la hora del día. Así que trata de no rechazarlo incluso si no tienes ganas de beber, esperarán que al menos lo pruebes. Si no quieres beber más, deja un poco en el fondo del vaso, si lo terminas del todo volverán a servirte de nuevo.
3 Brinda. Cuando tengas oportunidad, di živeli salud en idioma serbio mientras tintineas tu vaso con los demás.
4 Haz contacto visual. Los serbios tienen la superstición de hacer contacto visual cuando brindan y se lo toman muy en serio. Se considera de mala suerte romper el contacto visual mientras se toma el primer trago. Esta es probablemente la regla más importante, si lo olvidas correrás el riesgo de parecer irrespetuoso. Se te perdonará la primera vez suponiendo que no conoces las costumbres, pero esperarán que lo hagas una vez lo aprendas.
5 No bebas de un solo trago. Aunque la rakia se sirve en vasos pequeños, no es costumbre beber de una sola vez. Antes de tomar el trago inicial exhala profundamente, a continuación toma un sorbo en la garganta directo al estómago, espera un poco antes de inspirar por la nariz. Debes sentir ardor en el pecho, no en la garganta. Tratar de distinguir el sabor afrutado que aparece gradualmente. Un vaso de rakija debe disfrutarse en varios sorbos. El licor entra con bastante facilidad, así que asegúrate de mantener un ritmo moderado entre trago y trago.
6 Come algo. Si decides probar la rakia en un restaurante, hazlo comiendo una ensalada o unos meze tapas eslavas como entrante de la comida; seguir bebiendo durante la comida no es lo común. Si tu elección es beber rakia en un bar, asegúrate de no hacerlo con hambre, la rakia entra con bastante facilidad así que mejor hacerlo con algo en el estómago.
7 ¡Repite Puedes hacer tu propia lista, empezar el día con “medovaca”, rakia de miel, y después seguir con cereza, membrillo, albaricoque, ciruela, pera... Sólo asegúrate de dejar un tiempo entre una y otra para que todas te dejen su impresión independiente.
POBEDNIK”, EL VENCEDOR IMPÚDICO
Sin duda uno de los símbolo más reconocibles de Belgrado es el llamado “Pobednik” o “Vencedor”, seguramente tendrás oportunidad de admirar este monumento durante tu visita por la capital serbia, más concretamente en tu paseo por el parque de Kalemegdan. Lo que probablemente no te contarán es que el emplazamiento de la escultura obedece a que en su día fue considerada una obra impúdica, inapropiada para el lugar al que inicialmente estaba asignada.
Retratado como un hombre desnudo con toda la fuerza de su musculatura enfatizada, con una espada hacia abajo en su mano derecha y en la izquierda lo que parece ser un águila o un halcón, “Pobednik” simboliza a un guerrero listo para defender su patria. Colocado sobre un alto pilar dórico, diseñado de forma monumental, representa de forma iconográfica el triunfo de una nación victoriosa. Su mirada se dirige a la intersección de los ríos Sava y Danubio, así como a las enormes llanuras de Panonia y al antiguo Imperio Austrohúngaro. La estatua fue un encargo al célebre escultor Ivan Mestrovic para conmemorar la victoria de Serbia sobre el Imperio Otomano y el Imperio Austrohúngaro durante las Guerras de los Balcanes y la Primera Guerra Mundial.
Originalmente se suponía que el “Pobednik” adornaría la plaza Terazije, entonces conocida como Plaza del príncipe heredero Alejandro. El concepto original de Mestrovic era una fuente monumental con diferentes elementos simbólicos en cuyo centro se erigiría una columna de mármol coronada por la estatua del Vencedor.
Pero una vez que comenzaron los trabajos de preparación para la fundición e instalación del monumento en 1.927, el público de Belgrado cuestionó la construcción por motivos morales. El reputado escritor y jurista Petar Odavic, comenzó la campaña con la publicación de un artículo en contra de la escultura, alegando que ese desnudo atentaba la moral de las castas damas de Belgrado, así como la memoria de los soldados serbios a los que iba a representar, por no tener “símbolos serbios como el sombrero šajkaca o el calzado opanak, y por tanto no simbolizar a un héroe serbio sino a uno de la antigüedad.
Especialmente en contra estuvieron varias organizaciones femeninas pues consideraban que colocar la figura de un hombre desnudo en el centro de la ciudad era grosero y dañaba la moral de las jóvenes. La división entre el público instigó la polémica, que pronto adquirió connotaciones políticas.
Hubo sugerencias jocosas, como la propuesta de un pedestal altísimo para que su desnudez no fuera visible desde el suelo, o que, ya que estaba desnudo, se colocara en una piscina.
Después de mucha controversia, debates y críticas, el ayuntamiento decidió no instalar el monumento en la plaza Terazije y buscar una ubicación más apartada mientras la figura esperaba embalada en un almacén de tuberías. Finalmente en 1.928 se decidió reubicar el monumento y colocarlo en la cresta de la ciudad de Belgrado”, mirando a la desembocadura del Sava y el Danubio”.
La ubicación, junto a la simplicidad del pedestal y la altura bien proporcionada, permitían así evaluar el monumento en su conjunto más que los “detalles anatómicos”, y lograr de paso la monumentalidad deseada y la percepción del “Pobednik” como símbolo, ¿qué te parece a ti?
Bulevar vojvode Bojovica, Begrado, Serbia
SKADARLIJA, UN BELGRADO INEXPERADO
Se dice que quien no ha paseado por Skadarlija, no ha experimentado verdaderamente Belgrado. Skadarlija es una zona “vintage” del casco antiguo de la capital serbia, con románticas calles empedradas al estilo otomano, generalmente considerada como el barrio bohemio de Belgrado, similar a Montmartre en París.
Skadarlija se extiende en torno a la sinuosa calle Skadarska que con sus árboles esparcidos a ambos lados es perfecta para pasear arriba y abajo, o sentarse en uno de sus muchos bancos y disfrutar de un ambiente diferente al resto de Belgrado.
La historia de este barrio tan pintoresco comenzó en la década de 1.830 con un asentamiento de gitanos en trincheras abandonadas fuera de las murallas. Hacia 1.854 las chozas de los gitanos ya habían sido reemplazadas por casas de ladrillo a las que se mudaban artesanos, modestos empleados y pequeños comerciantes. Toda la localidad era conocida como “barrio gitano” hasta 1.872, cuando pasó a llamarse Skadarlija en recuerdo de Skadar, una de las antiguas capitales de Serbia, hoy la ciudad albanesa de Skhoderr.
Su apogeo como barrio bohemio se produjo a principios del siglo XX cuando debido a su cercanía al Teatro Nacional se convirtió en un lugar de encuentro popular para artistas de todos los campos. A los actores que ya habitaban el vecindario a finales del siglo XIX se sumaron poetas, músicos, escritores, pintores, cantantes, periodistas y otras almas bohemias. En las tabernas tradicionales o “kafana” se disfrutaba tanto de la rakia como de la música y las animadas charlas filosóficas. Al igual que en otros lugares similares de Europa en la época, había un espíritu de libertad muy vivo y Skaradlija se convirtió en el corazón cultural de Belgrado.
Existe una vieja superstición según la cual es fácil “romperse la crisma” en Skadarlija. Pero no temas, es solo una vieja broma que proviene del pasado, cuando muchos actores por efecto del alcohol tropezaban con el empedrado después de toda una noche de fiesta. Muchos poemas y cuentos, escritos en servilletas y sobre los manteles de las tabernas, sirvieron en el pasado como moneda de pago para escritores en apuros. Skadarlija fue renovado en 1.966 y protegido por ley.
Tiene su propia bandera, con los símbolos del bastón, clavel y sombrero.
El monumento histórico-cultural más importante de Skadarlija es la casa del pintor y poeta Djura Jaksic, escenario de numerosas actividades culturales, seguida de dos tabernas antiguas muy famosas: Tri šešira “Tres Sombreros y Dva jelena “Dos Ciervos”.
Hoy en día Skadarlija atrae principalmente a turistas y curiosos de todo el mundo, aunque tampoco en grandes multitudes. A lo largo de la calle Skadarska hay restaurantes, galerías de arte, tiendas de antigüedades y tiendas de recuerdos. Los músicos tocan canciones folklóricas serbias, la gente deambula sin prisas y la atmósfera bohemia sigue estando presente. Por la noche la calle es un bullicio, hay una energía divertida y positiva que cautiva inmediatamente.
En los “kavana”, llenos de lugareños y visitantes de todas partes, puedes disfrutar de comida típica serbia, beber vino local y escuchar música tradicional en vivo hasta altas horas de la madrugada.
¡Date un paseo por Skadarlija ¡Comprenderás de inmediato por qué es una de las principales atracciones de Belgrado
Skadarska, Belgrado, Serbia
JEVREMOVAC
Medio escondido entre calles muy transitadas del centro de Belgrado, Jevremovac, el jardín botánico de la ciudad, te parecerá un oasis de serenidad en medio de la agitación de la capital moderna. Jevremovac puede ser un lugar magnífico para pasar un par de horas de relax en un día caluroso y soleado.
El Jardín Botánico Jevremovac fue fundado en 1.889 en la entonces periferia de Belgrado por insistencia del célebre botánico serbio Josef Pancic, representa la grandeza de su obra y tiene un importante valor histórico-cultural para los serbios ya que es el primero y hasta ahora único jardín botánico del país, hay quien afirma que es uno de los jardines botánicos más lindos del mundo.
Hay tres elevaciones en el jardín, dos de las cuales fueron erigidas artificialmente; el terreno fue donado por el rey Milos Obrenovic a condición de que llevara el nombre de su abuelo Jevrem, gran defensor de la educación pública en Serbia; de ahí el nombre Jevremovac, “Jardín de Jevrem”.
Después de la Segunda Guerra Mundial, las autoridades comunistas suprimieron ese nombre por recordar demasiado al antiguo régimen. El jardín recuperó su nombre original en la década de 1.990.
Jevremovac está delimitado por el boulevard Stefan y por las calles Takovska, Dalmatinska, Palmoticeva y Vojvode Dobrnjca. Tiene una superficie de 4,81 hectáreas, contiene unas 1.000 especies de plantas e incluye invernadero, jardín japonés, herbario, biblioteca y un edificio administrativo con auditorio y laboratorios.
El invernadero tiene una superficie de 500 m², consta de dos alas conectadas por una cúpula central, alberga plantas tropicales y árboles exóticos, en su momento fue considerado el más bello de los Balcanes. El herbario contiene valioso material botánico de los siglos XIX y XX de los Balcanes, Europa y del mundo entero.
En 1.995 el Instituto para la Protección de la Naturaleza de Serbia hizo una propuesta y Jevremovac fue declarado Monumento Natural por el gobierno. El acceso a los jardines requiere una entrada que te costará unos dos euros. Hay muchos bancos a lo largo de cada ruta, los caminos están bien señalizados y será difícil perderte ya que la entrada y la salida son por la misma puerta.
Sin duda el mejor sitio para relajarse es el Jardín Japonés, presenta una extensa colección de especies del Lejano Oriente y es absolutamente hermoso, con mucha agua corriente, puentes de madera, coquetos arbolitos y tortugas deambulando en medio de una cuidada vegetación. Hay una buena zona de descanso con mesas y bancos, y una pequeña cafetería que ofrece refrescos.
Los jardines definitivamente merecen una visita, Jevremovac es un lugar ideal para hacer un picnic, pasear, o simplemente descansar bajo la sombra de sus árboles, todos etiquetados con sus nombres.
Si quieres darte un respiro en un entorno natural sin alejarte del centro de Belgrado, Jevremovac es tu elección.
Jevremovac, Takovska 43, Belgrado, Serbia.