OAXACA





DESDE EL CERRO DEL FORTÍN
La ciudad de Oaxaca de Juárez debe su nombre a la palabra Huaxyacac del idioma náhuatl, y vendría a significar algo así como en la punta de los guajes. Aunque popularmente es conocida como la verde Antequera, denominación que le dieron los primeros conquistadores que al llegar a este lugar encontraron similitudes con la ciudad española dada su geografía.
El Cerro del Fortín, es el punto geográfico más alto y emblemático de la ciudad, se trata de una elevación montañosa que forma parte de la Sierra Madre del Sur. Debe su nombre de “Fortín” a que históricamente ha sido un punto estratégico de vital importancia, dada su elevación se podía controlar toda la ciudad y que a lo largo de los siglos se han establecido diferentes sistemas defensivos en este punto. Se tiene constancia de que ya en 1495 los aztecas crearon aquí una guarnición militar, que dio lugar a un asentamiento de las familias de los guerreros a los pies del cerro.
Este atractivo parque cuenta con una extensión de 87 hectáreas, con una rica vegetación con unas 95 especies arbóreas catalogadas, que van desde los originales guajes, madroños, encinas, pinos a repoblaciones posteriores con jacarandas o los invasores eucaliptos, que crecen rápido, pero impiden el desarrollo de otro tipo de vegetación. Es un buen punto también para los amantes de la ornitología, pues el cerro es hogar de unas 80 especies de aves diferentes. Todos estos aspectos culturales y naturales lo convirtieron en área natural protegida en el año 2004.
Este es el lugar ideal, para que disfrutes de una incomparable vista de la ciudad, tanto desde sus miradores como del restaurante del mismo nombre. Además, encontrarás en el cerro otras importantes edificaciones como el auditorio Guelaguetza o rotonda de la azucena, donde tienen lugar ceremonias folclóricas con una vista incomparable. En una de las partes más elevadas del cerro se ubica el observatorio astronómico.
En la actualidad es uno de los parques más queridos por los locales, que lo recorren para, pasear, practicar deporte o simplemente para ascender a alguno de sus bellos miradores desde los que dominar una panorámica fantástica de la ciudad.
Para llegar al cerro del fortín que se encuentra en la parte noroeste de la ciudad, no te hace falta transporte público, en un agradable paseo de 20 minutos abras llegado
Dirección: Carretera Federal 190, Cerro del Fortín Km. 3, Faldas del Fortín, 68030 Oaxaca de Juárez, Oax., México
QUE RICAS LAS TLAYUDAS EN EL PASILLO DEL HUMO
Oaxaca, es conocida por muchos aspectos, culturales, históricos o patrimoniales, pero si por una en especial se merece toda la admiración del mundo es por su variadísima gastronomía. Reconocida nacional e internacionalmente, como una maravillosa fusión de platos prehispánicos y coloniales.
Con una lista interminable de platos, platillos o como llaman ellos antojitos, donde destacan el quesillo o queso de Oaxaca muy valorado en todo el país, las memelitas, los molotes, el mole oaxaqueño en su gran cantidad de variedades, son 7 concretamente, que van desde el mole negro, a la mole verde, pasando por el manchamantel, el chichilo o el almendrado. Pero sin lugar a duda la reina de la comida rápida local es la tlayuda.
La tlayuda es originaria de los Valles centrales y es uno de los platos más populares de la gastronomía oaxaqueña. Aunque normalmente pensamos que es el nombre del plato, la realidad es que la tlayuda es sólo la tortilla, de gran tamaño pues normalmente son de 30 o 40cm de diámetro. Haciendo un paralelismo, lo mismo sucede con el plato más clásico de la gastronomía española que es la paella, que conocemos al arroz como tal, cuando de verdad la paella es el recipiente donde se cocina, y no paellera como se le llama de forma errónea.
Este delicioso y consistente plato, está cocinado con la tlayuda, que como ya te hemos indicado es un tipo de tortilla de maíz blanco de gran tamaño. Su textura tostada y quebradiza, tan agradable al primer mordisco se debe a que la han cocido en un comal y luego secado sobre brasas. A esta apetecible tortilla la van a rellenar con no pocos ingredientes, el asiento, pasta de frijol, quesillo, tomate, guacamole o aguacate, col rallada y carne asada, que dependiendo de tu gusto podrás elegir entre: tasajo, cecina enchilada o chorizo. Una auténtica bomba, si eres capaz de comértela entera hay que hacerte un monumento.
Conocida como la pizza oaxaqueña por los turistas, está considerada como un plato de comida rápida. Uno de los mejores lugares para comerla es en el mercado 20 de noviembre, donde se encuentra el popular pasillo del humo. Una vez accedas a él, encontraras gran cantidad de puestos en los que la mesera o cocinera te reclamará la atención con un ¡pásele! ¡Pásele! Para que elijas comer en su puesto, sentado en un taburete, frente a una barrita, mientras disfrutas de ver el espectáculo de cómo se elabora el manjar que te vas a comer.
Esperemos tengas el hotel cerca, porque después de comerte toda una tlayuda, bien agradecida será una buena siesta.
Dirección: 20 de noviembre 512, OAX_RE_BENITO JUAREZ, Centro, 68000 Oaxaca de Juárez, Oax., México
ANIMALES FANTÁSTICOS EN EL MERCADO BENITO JUAREZ
En los mercados de Oaxaca, se puede encontrar todo tipo de artículos, de alimentación joyas o artesanía. El más destacado de todos es el Mercado Benito Juárez que abrió sus puertas en 1893. Ubicado en las proximidades del Zócalo a muy poca distancia a pie, no te será nada complicado encontrarlo.
Es el lugar ideal en el que poder pasar “horas” entre los coloridos puestos que se distribuyen en forma de cuadrícula, donde encontrarás tradicionales piñatas muy elaboradas con formas de personajes infantiles, minuciosos bordados, sedas, faldas, cerámica, cinturones de cuero, bolsos de piel, refinada joyería de plata y una muy colorida artesanía, donde sobresalen los alebrijes oaxaqueños.
Esta tradicional y colorida artesanía la reconocerás rápido por sus formas de animales fantásticos con colores vivos, ¡si has visto la película Coco sabrás seguro de que te hablamos! Se trata de una artesanía que usa la técnica de la cartonería para realizar una figura fantástica, que combina partes de varios animales, ya sean reales o imaginarios. Al tratarse de una artesanía manual que no usa moldes para su elaboración, son muy apreciados, puesto que cada pieza es única e irrepetible.
Su origen no es exactamente ni Oaxaqueño ni una antigua tradición, ya que proviene de la capital y es relativamente reciente de la primera mitad del siglo XX. Pero será en Oaxaca donde han alcanzado su máximo esplendor como pieza de artesanía.
El creador de estas exclusivas y llamativas figuras fue un cartonero de Ciudad de México, el señor Pedro Linares, que se ganaba la vida realizando artículos con papel maché, tales como piñatas, máscaras o esqueletos para el día de los muertos. En 1936 sufrió una grave enfermedad que le sumió en un sueño profundo, que le llevo a delirar o soñar con animales fantásticos como un gallo con cuernos, un león con cabeza de perro y otras mezclas bizarras, estas bestias fantásticas le repetían la palabra “alebrije” y de ahí viene su nombre. Al recuperarse de la enfermedad este habilidoso artesano empezó a recrear en esculturas de cartón de todos aquellos seres sobrenaturales que se le habían aparecido en sueños. Fue tal el éxito de estas esculturas, que encarnan las raíces de México que el artesano realizó alebrijes para los artistas Frida Kahlo y Diego Rivera.
En Oaxaca existe una gran tradición en la elaboración de estas figuras, con el matiz de que, en lugar de cartón, las esculturas se suelen realizar en madera de nopal. Las encontrarás en gran cantidad de tiendas de artesanía y en el mercado Benito Juárez. Como recuerdo o souvenir es el artículo perfecto.
¡NO TE QUEDES SIN TU ALEBRIJE!
Dirección: Las Casas S/N, OAX_RE_BENITO JUAREZ, Centro, 68000 Oaxaca de Juárez, Oax., México
LA FACHADA DE LA CATEDRAL
Que Oaxaca es una ciudad fotogénica, lo descubrirás rápidamente, ya sea por la elegancia de sus edificios coloniales, por sus coloridas fachadas que contrastan con un cielo de color azul intenso o inclusive por sus gentes. Pero si quieres decir que has estado en Oaxaca, te tienes que hacer una foto en su catedral sí o sí, sino seria como estar en Agra y no tener una foto en el Taj Mahal.
México es un país que suele tener un considerable riesgo de seísmos, y Oaxaca es uno de esos puntos en los que no es difícil que sientas un temblorcito bajo tus pies. Nada que vaya a arruinar tu visita, ni haya deteriorado especialmente el rico patrimonio de esta ciudad ¡No padezcas! Aunque cierto es que la evolución arquitectónica de la catedral se debe en gran medida a los arreglos posteriores a alguno de estos temblores.
La catedral se encuentra entre el Zócalo y la Alameda de León, un punto de la ciudad desde el que será imposible que tu mirada no te lleve hacia ella. La Alameda, ocupa el lugar donde un día estuvo la plazoleta de los cántaros, pues era el lugar donde los alfareros comerciaban con sus productos. Este jardín tal y como lo conocemos actualmente fue inaugurado en 1843 y dedicado en honor al general Antonio León.
Para conseguir un hueco en alguno de los bancos de esta Alameda, tendrás que rivalizar con los locales, que se van juntando al atardecer mientras comen antojitos, hacen demostraciones espontaneas de amor o simplemente observan absortos la belleza del magnífico templo que queda frente a ellos.
La primera catedral de Oaxaca se empezó a construir en este mismo lugar en 1535 siendo de tres naves y una techumbre de paja muy austera. Con el paso de los años y los avances técnicos, se construyó el templo actual, que data de 1733 y está consagrado a Nuestra Señora de la Asunción.
La fachada que quedará ante tus ojos está compuesta por tres cuerpos de una marcada arquitectura barroca. Destacan las tres portadas con arcos de medio punto, entre las que aparecen las esculturas de San Pedro y san Pablo. Sobre estas, encontrarás una imagen en piedra tallada de la Virgen de la Asunción encima de una nube con querubines, y ya en la parte más elevada de la fachada una paloma que representa al Espíritu santo.
Las torres que flanquean a la fachada son reconstrucciones de las originales que fueron dañadas tras un terremoto en 1931. Estas le confieren sensación de pesadez y sobriedad a este magnífico edificio. Cualquier momento del día es bueno para hacer una foto de la fachada de la catedral, pero al atardecer sus colores se intensifican de una forma maravillosa.
Dirección: Av. de la Independencia 700, Centro, 68000 Oaxaca de Juárez, Oax., México
LOS ARCOS DE XOCHIMILCO
Uno de los barrios con más personalidad de la ciudad es el de Xochimilco, que históricamente ha tenido una marcada identidad como pueblo. En este barrio que fue incorporado a Oaxaca en 1926, sus habitantes tienen unos rasgos físicos diferentes al predominante zapoteca de la ciudad, y es que los habitantes del lugar se casaban entre sí.
En este interesantísimo barrio popular, encontraras una obra de ingeniería fantástica que hoy en día ha pasado a ser patrimonio de la ciudad, se trata del acueducto de San Felipe, aunque los locales lo conocen como los arquitos de Xochimilco.
Esta obra hidráulica fue construida a mediados del siglo XVIII y desde entonces hasta 1940 fue la principal fuente de suministro de agua a Oaxaca. Esta magnífica obra colonial mejoró las condiciones de vida de la población, aumentó los servicios en los monasterios, templos, fuentes públicas y jardines.
Para llevar el agua hasta la ciudad desde los manantiales de San Felipe, el acueducto cruzaba el rio Jalatlaco, pasaba por la cascada, donde el acueducto mostraba toda su destreza técnica y atravesaba la calle de los arquitos Xochimilco, antes de finalizar su recorrido en un depósito que aún existe, ubicado en el atrio de la iglesia del Carmen Alto.
A la calle de los arquitos de Xochimilco hoy en día se la conoce como Rufino Tamayo, en honor del famoso pintor Oaxaqueño que nació muy próximo a este lugar. Al inicio de esta calle se encuentra la plazoleta de la Cruz de Piedra, que es otro de los símbolos de este pintoresco barrio de Oaxaca. Una vez recorras este lugar descubrirás un tramo del acueducto de unos 300 metros de longitud, donde destaca la técnica utilizada con arcos de medio punto de ladrillo y unos solidos muros de cantera verde.
Pese a que los recorridos turísticos difícilmente te traerán a este lugar, te recomendamos no dejes de conocerlo, ya no solamente por la belleza de esta histórica obra de ingeniería, que parece te transporta al pasado, sino porque el barrio de Xochimilco en sí mismo tiene una idiosincrasia y autenticidad que lo hacen totalmente diferente al resto de la ciudad. El colorido de sus casas, sus negocios tradicionales de hojalateros, talleres y tiendas de bordados de mantelería hacen de este un lugar muy pintoresco.
Dirección: Rufino Tamayo 800-Interior Sn, RUTA INDEPENDENCIA, Centro, 68000 Oaxaca de Juárez, Oax., México
A COMER INSECTOS
A primera vista, te podría resultar repugnante la simple idea de imaginarte que te vas a comer un insecto, y es que aquí en Oaxaca y en México en general es muy frecuente comer según que animales que la madre tierra nos ofrece. Pero antes de juzgarlos ¿porque no te atreves a probarlos?
En definitiva, te recordamos que nosotros comemos sangre encebollada, gallinejas, entresijos, casquería, cayos y que ese delicioso conejo al ajillo que cocina tu suegra, para algunas culturas es una auténtica salvajada, pues lo consideran una mascota. Vamos, algo parecido a comerte un perro. Así que te animamos a profundizar en la cultura mexicana y que pruebes alguno de sus deliciosos “bichos” tan apreciados por los locales.
Según estudios realizados por expertos nutricionistas de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos una tercera parte de los insectos conocidos son comestibles, estos afirmaron también que su consumo se considera muy saludable y beneficioso para el organismo ya que contienen aproximadamente un 70% de proteínas de buena calidad, que pueden llegar a ser más nutritivas incluso que la carne de vacuno.
Algunos de los más populares de estos insectos comestibles son los chapulines, los gusanos de maguey o los escamoles, que son larvas de hormiga güijera. No los comen en crudo, los cocinan, se hacen salsas, salchichas o tapas, los fríen, los condimentan y se usan en diferentes platillos, popularmente tacos.
En Oaxaca hay dos de ellos muy apreciados, los chapulines y las chicatanas. Todos aquellos de una cierta edad, recordarán a uno de los ídolos de la infancia que era el chapulín colorado, una especie de superhéroe mexicano de los años 80. Sin embargo, los chapulines poco de heroicos tienen pues son un tipo de saltamontes, que se encuentran con mucha frecuencia en los sembradíos de maíz. Estos insectos requieren de una preparación antes de su consumo tras limpiarlos, se hierven para finalmente freírlos y condimentarlos con limón y ajo molido.
Las chicatanas son unos insectos voladores típicos de temporada de lluvia. Se trata de unas hormigas voladoras de color rojizo que, tras lavarlas, se ponen en un comal que es una especie de sartén o plancha muy usada en América latina, ahí los insectos perderán sus alas. Las chicatanas mezcladas con ajo, sal y chile son molidas para obtener una consistente salsa de sabor muy exótico. También se pueden comer asadas y servidas en gorditas o memelas que se consideran un manjar.
Las hormigas chicatanas son una parte importante de la alimentación desde la época prehispánica, son consideradas una delicia de indescriptible, pero delicioso sabor con un aporte proteínico muy valorado. Tanto estas como los chapulines los podrás encontrar en el Mercado de Benito Juárez.
CENTRO CULTURAL SANTO DOMINGO
El centro cultural de Santo Domingo de Guzmán es claramente uno de los monumentos más representativos de Oaxaca. Declarado Patrimonio de la Humanidad es con absoluta certeza la edificación virreinal más grande e imponente de México y toda América Latina. Su gran riqueza artística, su monumentalidad y el papel que desempeñó como centro de evangelización y promoción cultural, lo convierten en un imperdible en tu visita a Oaxaca.
Su construcción se inició a mediados del siglo XVI y se desarrolló hasta los inicios del siglo XVII. Sus inmensas dimensiones de 40.000 m², convirtieron al Convento Santo Domingo en el principal centro de evangelización de Oaxaca durante la época colonial.
Tras la independencia de México y con la desamortización que sufrieron los bienes del clero y la iglesia, el edificio fue desalojado y ocupado por el ejército desde 1866 hasta 1993. A partir de 1998, fecha de su abertura al público, su cambio de utilidad fue mucho más enriquecedora pues pasó a ser un centro con fines culturales.
El conjunto consta de varias áreas claramente diferenciadas, como son el Museo de las Culturas de Oaxaca, el Jardín Etnobotánico, la Biblioteca Fray Francisco de Burgoa y la Hemeroteca Pública dedicada al periodista Néstor Sánchez Hernández. Además de estas zonas principales el complejo tiene espacios destinados a seminarios, congresos, conferencias, cursos, exposiciones temporales y conciertos. En definitiva, se trata de un centro de la cultura en su máxima expresión, que si tienes inquietud colmará todas tus aspiraciones.
En la parte del Museo, podrás descubrir a través de 14 salas de exposiciones permanentes, tanto el devenir histórico del Convento, como la relación de los diferentes grupos étnicos a la hora de conformar la fisonomía de la sociedad local.
Otro de los atractivos que podrás disfrutar del centro cultural, es el Jardín Histórico Etnobotánico de Oaxaca, que tiene como finalidad la de promover y dar a conocer las peculiaridades de la flora local, así como de los cultivos tradicionales.
La rica Biblioteca que lleva el nombre de Fray Francisco de Burgoa, cuenta con más de 23.000 libros, en su mayor parte son colecciones que provienen de las órdenes religiosas de la ciudad. Existen volúmenes editados en 1484 como la obra Comentarios a la filosofía de Aristóteles, se encuentran también algunos de los primeros manuscritos mexicanos, once incunables y un manuscrito en latín de Fray Bartolomé de las Casas.
La Hemeroteca Pública, está situada en el antiguo edificio de caballería y consta de dos grandes salas de lectura para consultar la prensa local e internacional.
Dirección: Calle Macedonio Alcalá s/n, RUTA INDEPENDENCIA, Centro, 68000 Oaxaca de Juárez, Oax., México
POR EL ANDADOR TURISTICO
La planificación urbanística de Oaxaca desarrollada en 1529 fue en forma ortogonal o en damero, como era común en las ciudades virreinales. Pero no pienses que esto fue ni mucho menos un invento de los españoles, puesto que esta forma de distribución de las ciudades, lo habían tomado prestado del diseño de los campamentos romanos, donde las calles rectilíneas se cruzaban y en el cruce de las dos arterias principales, el cardo y el decumano se formaba un espacio destinado a la plaza pública o foro.
Será desde esta plaza principal antes descrita que es el Zócalo, desde donde te sugerimos iniciar tu paseo. No solo por el bullicio y ajetreo del lugar sino como punto donde se concentran los más históricos edificios de Oaxaca, el Palacio de Gobierno que merece una visita por su clásica arquitectura, además de coloridos murales interiores y la Catedral Metropolitana puesto que se trata de una verdadera joya de la arquitectura barroca.
Dirígete a la calle Alcalá, en sus 700 metros en línea recta que conecta la plaza del Zócalo con el convento de Santo Domingo, encontrarás históricos edificios y coloridas casas. En condiciones normales deberías de recorrer esta distancia en menos de diez minutos, pero dada la belleza, importancia de los monumentos y la cantidad de atractivos negocios, seguramente invertirás media hora o más. ¡tomate el tiempo que necesites, pues lo merece!
Esta calle peatonal se cerró al tráfico en 1985 lo que propició la recuperación y desarrollo cultural en esta arteria, convirtiéndolo en un corredor turístico donde se alternan los museos, restaurantes y tiendas de artesanía.
El primer edificio que dejarás a tu izquierda y que te llamará la atención por su arquitectura ecléctica es el edificio central de la facultad de leyes. A medida que vayas ascendiendo la calle darás con la Biblioteca Margarita de Maza Juárez ubicada en una preciosa casona del siglo XVIII, justo al lado se encuentra otro de los edificios destacados de la calle Alcalá, el MACO o Museo de Arte Moderno de Oaxaca, en un precioso palacio del siglo XVII popularmente conocido como la casa de Hernán Cortés.
En tu recorrido por el andador, que es como se conoce a esta calle peatonal, iras dejando en tu camino, sugerentes restaurantes, llamativas tiendas de artesanía y algún coqueto hotel, a tu derecha quedará un jardín conocido por estar dedicado a Antonia Labastida, mujer que durante años se distinguió por su valor y patriotismo.
En el tramo final del andador llegarás hasta el Centro Cultural de Santo Domingo, ubicado en lo que fue uno de los conventos más importantes de toda la Nueva España. No dejes de visitarlo pues aparte de ser interesantísimo se trata de uno de los monumentos más destacados de Oaxaca.
EL ZOCALO PUNTO DE REUNIÓN
La ciudad de Oaxaca está emplazada en un punto privilegiado en un fértil valle al sur de la Sierra Madre, lo que le confiere un agradable microclima, que te invitará a querer sentarte en algún lugar al aire libre. Si además de sus agradables condiciones climáticas le sumas que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1987, esta ciudad que destaca por su arquitectura colonial es una verdadera joya, la mires por donde la mires. ¡busca un buen lugar y disfruta del transcurrir del tiempo!
En las ciudades virreinales de México, el epicentro donde TODO acontece desde manifestaciones a festejos está ocupado por la plaza de armas también conocida con el nombre de Zócalo o plaza de la Constitución. Viene a ser el centro de la vida pública y el lugar donde se ubicaban los principales centros de poder, el económico, el político y el religioso.
El Zócalo de Oaxaca es el lugar idóneo, donde el cuerpo te pedirá tomar asiento, ya sea en un banco, o en una fantástica terraza y ver la vida pasar ante tus ojos. Como epicentro de la ciudad en esta plaza diseñada con el primer trazado urbanístico de Oaxaca, se distribuyen los principales y monumentales edificios de la ciudad, como el Palacio de Gobierno o la majestuosa catedral metropolitana, de donde tus ojos difícilmente podrán no dirigir su atención.
Es seguramente uno de los puntos más animados de toda la ciudad, donde todas las tardes se llena de gente paseando, con un trasiego tremendo y colorido. Los vendedores ambulantes, van ocupando cada rincón del lugar, vendiendo sus globos de helio, juguetes para los niños, flores, artesanía y puestos de comida callejera, donde se agolpan los viandantes para comprar unos elotes, tacos o un agua de Jamaica.
En el centro de la plaza encontramos un quiosco modernista o art noveau de 1901, con una estructura metálica y barandillas de hierro forjado. Este es el punto desde el que se ameniza con música tradicional, el espectáculo humano que al anochecer se concentra en el Zócalo. Son comunes las verbenas populares, especialmente en fechas señaladas como la noche de Rábanos, Nochebuena o el día de la Independencia.
Bajo las arcadas de los preciosos palacios coloniales del lugar se van jalonando históricos restaurantes y cafeterías en los que te recomiendo sentarte en una de sus terrazas y disfrutar del trasiego de gente en sus actividades cotidianas.
Dirección: Portal del Palacio, OAX_RE_BENITO JUAREZ, Centro, 68000 Oaxaca de Juárez, Oax., México