GUADALAJARA





RELÁJATE CENANDO O DISFRUTANDO DE UNA COPA CON LAS MEJORES VISTAS DE GUADALAJARA.
Alrededor de la Perla de Occidente, como también se conoce a la ciudad de Guadalajara, hay muchos montes que la rodean con miradores y buenas vistas, pero para que aproveches bien tu tiempo, sin grandes desplazamientos que te hagan perderlo, te proponemos subir al séptimo piso del hotel Double Tree by Hilton Guadalajara situado en el centro histórico, desde el cual tendrás unas vistas maravillosas en el mismo corazón de la ciudad, donde no hay edificios muy altos.
El hotel Double Tree Hilton es un alojamiento especializado principalmente en turismo de negocios, actividad que representa el 28 de los ingresos generados por el turismo en la ciudad. Tiene una arquitectura moderna mezclada con histórica y cuenta con cinco salas para organizar eventos como convenciones o congresos. Muy cerca de este edificio, podrás disfrutar de monumentos, museos y mercados tradicionales: La Catedral, el Teatro Degollado y el Instituto Cabañas están apenas a algunos pasos de él. Además el hotel es como una galería de arte pues expone cuadros de artistas contemporáneos en varias salas y en sus pasillos, como el de Marilyn Monroe, recién adquirido, creación del artista Mashiah, hecho con tornillos, o la obra conocida como Constelaciones en el piso séptimo, que puede ser encendida durante la noche. El hotel tiene acceso libre para aquellos que quieran visitar su estupendo restaurante situado en la planta 7. La comida es de calidad, pero lo mejor son las vistas. Tiene una estupenda panorámica de la Catedral y de todo el centro histórico, a una altura que te permitirá ver todo muy bien desde arriba, pero con la sensación de casi poder tocar los monumentos.
Hay también en el restaurante un área conocida como El Cubo.
Si no quieres cenar tienes además la opción de disfrutar de un bar que te permitirá disfrutar de las mismas excelentes vistas sin tener que comer, solo bebiendo una cerveza, un cóctel, un tequila, o un refresco.
El restaurante y el bar abren todos los días de 11 a 23 horas. Te aconsejamos ir a la hora del tramonto para disfrutar de la puesta del sol, pues en ese momento las vistas de la ciudad se unen a los maravillosos cielos coloridos de Guadalajara.
Dirección: Calle Colón 73, Zona Centro, 44100 Guadalajara, Jalisco, México .
LAS TORTAS AHOGADAS.
En Guadalajara, cuando aprieta el hambre, nada más sencillo, sustancioso, rápido y barato que una Torta Ahogada. Cuando viajamos el tiempo es oro pues queremos aprovechar al máximo nuestras vacaciones y conocer todo lo posible en los días disponibles. La Torta Ahogada es una solución que te permitirá disfrutar de todo el sabor de Guadalajara sin esperar largo tiempo a que te sirvan. Deja las largas sobremesas para las cenas y cómete este pedacito de la ciudad tapatía para recuperar fuerzas y ganar en tiempo y sabor.
Sobre su origen hay varias teorías:
Una muy popular habla de un campesino que regresando hambriento a su casa tras un duro día de labor solo encontró un birote pan salado original de Guadalajara , frijoles, un poco de carne de cerdo y salsa de tomate. Ni corto ni perezoso el campesino se puso manos a la obra creando un delicioso manjar. Después le pidió a su mujer la receta de la salsa de tomate pues dijo que era lo más importante.
Otra teoría nos dice que fue el señor Ignacio Saldaña apodado el Güerito quien la inventó, aunque otros dicen que era “De La Torre” el primero en venderlas afuera del restaurante La Alemana en una mesa. Dicen que al servir la torta se le calló en la salsa y la puso en un plato. A la pregunta de un cliente de por qué estaba así, el respondió: ¡ Se ahogó en la salsa
El cliente se la comió y tanto le gustó que pidió otra igual. Los demás clientes pidieron lo mismo, haciéndose tan popular que dio origen a la famosa Torta Ahogada de Jalisco.
Hay más teorías sobre el origen de este platillo, casi tantas que son imposibles de recordar, lo que si sabemos es que es un plato del siglo XX.
Las Tortas Ahogadas se elaboran con pan birote salado, típico de la región, de fermentación más larga y consistente que el bolillo.
Su textura permite soportar más salsa sin deshacerse. En su interior se colocan carnitas de Jalisco y todo se sumerge en salsa picante de chile de árbol de Yahualica con su especial sabor, aroma y picor. Esta salsa lleva también vinagre, comino y ajo. Después se añade salsa de jitomate y se ponen rodajas de cebolla sumergidas en limón. Esta es la más tradicional, aunque hoy en día hay nuevas versiones con diferentes salsas e ingredientes como camarón, lengua, buche y con los mismos ingredientes originales pero sobre tostadas, tacos dorados o tortillas en lugar del birote. Se consumen en todo Jalisco. En Guadalajara las puedes encontrar en casi cualquier esquina. Se come de desayuno, comida o cena.
También es apreciada como remedio para las crudas o resacas tras una noche de fiesta.
Algunas de las calles donde encontrarlas y degustarlas, la mayoría en la zona centro son:
Dirección: Calle Caporales
Calle Pedro Moreno
Calle Miguel Blanco
MEXICO EN UN MERCADO
Europamundo les propone un paseo por México sin salir de Guadalajara, si, como lo oyen, pues pasear por su enorme Mercado de la Libertad es como hacer un recorrido por todo México conociendo los productos y artesanías mas representativos del país. Conocido también como mercado de San Juan de Dios por el barrio en el que se encuentra localizado, está en pleno centro de Guadalajara. De estilo modernista, fue inaugurado en su sede actual en 1958 aunque existe desde 1888. El arquitecto fue Alejandro Zohn, austríaco nacionalizado mexicano.
El mercado estuvo a punto de ser demolido en el año 2003, pero su declaración como Patrimonio Artístico de la Nación en el 2004 lo salvò de ser demolido.
Hoy en día es el mayor mercado bajo techo de toda Latinoamérica con 4000 metros cuadrados y unos 3000 puestos de venta, así que prepárate para pasear y conocer todo lo que su interior te ofrece. Hay de todo y con la competencia que existe en su interior podrás encontrar mejores precios que en otras tiendas de la ciudad. Así que sea lo que sea lo que quieras comprar, este es el lugar. Podrás encontrar de todo, desde las típicas botas mexicanas de cuero con todo tipo de adornos y colores, hasta dulces, fruta y verduras, pasando por ropa, discos, aparatos electrónicos y por supuesto souvenirs de todo tipo. Si vas a comprar algo no olvides regatear, pues en este tipo de mercados está a la orden del día. Quizás no sea algo que te agrade al principio, pero después de varios intentos le terminarás pillando el gusto. Puedes regatear lo que quieras, siempre dentro de tu margen para comprar, nadie se molestará si no llegáis a un acuerdo, pero eso sí, si tras una larga negociación acuerdas un precio y te lo dan, no te eches luego para atrás porque eso no le gustará a ningún vendedor. Ten ojo también si vas a comprar algo caro y de calidad, porque allí también abundan las falsificaciones, aunque están muy perseguidas.
Además de toda la gran oferta que los puestos de venta te ofrecerán, en la planta baja podrás aplacar tu hambre o sed con un rápido tentenpié pues hay muchos lugares donde venden comida típica de Guadalajara como tortas ahogadas, tacos, menudo o pozole. Normalmente te lo servirán en el momento, y ahorrarás tiempo y dinero.
El mercado tiene tres niveles y dos aparcamientos. Las artesanías más típicas, así como los ya mencionados puestos de comidas y bebidas típicas se encuentran abajo. En el segundo nivel hay restaurantes mexicanos, estando el tercero reservado para artículos de importación como ropa, equipos electrónicos y música. Encontrarás sobre todo gente local haciendo sus compras. El mercado se encuentra a tan sólo 10 minutos a pie de la catedral.
Dirección: calle Dionisio Rodríguez 52. La Perla, 44360 Guadalajara, Jalisco.
Está abierto todos los días del año de 8 a 20 horas.
MAGIA, RELIGIÓN Y CIRCO
Guadalajara tiene muchas y grandes esculturas donde podrás tomarte fotos, entre ellas: la Inmolación de Quetzalcoatl, la Pluma, el Pájaro Amarillo, los Arcos del Milenio, los Cubos, Hermana Agua, el Sincretismo, etc. Son esculturas contemporáneas que enorgullecen a la ciudad, pero entre ellas, hay un conjunto escultórico que te fascinará llamado la “Sala de los Magos”, una serie de esculturas fantásticas del artista tapatío Alejandro Colunga donde siempre hay niños jugando, mayores observando y gente de todo tipo tomando fotografías.
La Sala de los Magos y los Magos Universales se encuentran en la explanada del Instituto Cultural Cabañas, uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad, que a finales del siglo XVIII se llamaba la Casa de la Misericordia.
Estas obras fueron inauguradas en 1993 y están formadas por dos grupos escultóricos con figuras fantásticas y surrealistas realizadas en bronce. Se trata de magos que también son muebles como sillas, butacas y sofás con los que parecen fundirse y que interactúan con la gente que los ve, toca, o saca fotos ya que no son objetos solo para mirarlos.
Desafortunadamente el uso, los elementos naturales, y el vandalismo causaron graves deterioros en algunas de ellas a las que llegaron a sustraerles elementos como brazos e incluso una cabeza. Pero afortunadamente la ciudad de Guadalajara se ha tomado muy en serio su restauración, devolviéndolas a su estado original y haciendo una continua supervisión y mantenimiento para que no regresen al estado de olvido que habían tenido durante muchos años.
Su autor, Alejandro Colunga nació en Guadalajara el 11 de diciembre del 1948. Estudió arquitectura, música y hostelería. Sus habilidades de pintor y escultor fueron autodidactas. Durante un tiempo se dedicó al circo pero lo suyo eran las artes plásticas. Recibió el premio Jalisco de las Artes y el premio de Arquitectura en categoría de espacios abiertos en 1994.
En sus obras, los magos son una presencia recurrente. El explica las razones contando como en su niñez, los curas con sus largas sotanas, el incienso y todo el ritual le parecían magos.
Luego vió los magos reales en el circo y su corazón atesoraba todo lo relacionado con ellos, hasta el punto de querer ser un mago también. Para él, religión y circo eran prácticamente lo mismo, el circo era un templo y la iglesia un circo.
Aunque primero fue reconocido en Monterrey, nunca olvidó su tierra y hoy en día es el artista vivo más importante de Guadalajara creando una corriente de artistas influidos por él. Le encantan estos proyectos urbanos para la gente de a pie que no sabe mucho de arte.
La obra se encuentra en la explanada del Instituto Cultural Cabañas. Desde la catedral puedes caminar por la calle Miguel Hidalgo y Costilla y todo recto por la Avenida de la República y tendrás la explanada a la derecha. Te llevará 11 minutos a pie.
También puedes llegar tomando la calle Morelos, calle Degollado, Paseo del Hospicio y Paseo Monosabios, camino que va paralelo al anterior.
Dirección: Plaza Iberoamericana, junto al Paseo Monosabios 103, San Juan de Dios, 44360 Guadalajara, Jalisco.
LA CASA DE LOS FANTASMAS
Guadalajara cuenta con algunos lugares poco conocidos pero muy interesantes, siendo la mansión Clover Lown uno de los que puedes encontrar en la Perla de Occidente como también se conoce a Guadalajara. Las corrientes arquitectónicas europeas llegaron a esta ciudad a finales del siglo XIX y a principios del XX, influyendo mucho y cambiando su fisonomía.
Es por eso que además de edificios, plazas y monumentos de época virreinal, barroca y neoclásica, encontramos edificios marcados por estas influencias más modernas, especialmente en la zona centro. La casa Clover Lown es de estilo victoriano y fue construida en 1908, destacando entre las que la rodean. A diferencia de estas, la mansión cuenta con un tejado a dos aguas, madera, ventanas de buhardilla y bóvedas cubiertas de zinc.
Es una mansión que esconde historias misteriosas y que se ha convertido en el lugar ideal para eventos, exposiciones y actividades temáticas que en muchos casos están enfocadas al terror. Se ha utilizado para crear atracciones alusivas a la Navidad y Halloween.
También hoy en día es lugar de celebraciones de fiestas privadas. Se cuenta que el segundo piso no se puede visitar porque aún hay sangre del ultimo asesinato cometido allí. Ha sido utilizada también para realizar fotos de catálogos de ropa, zapatos y prendas íntimas.
La casa perteneció a un masón irlandés que perdió su propiedad tras la Revolución Mexicana. En el suelo de cada cuarto hay un trébol negro que muestra el luto por dejar el país.
El nombre de la casa significa El Jardín de Tréboles .
Cuentan algunas personas que una de las familias que allí vivió se volvió loca y que el padre asesinó a todos sus integrantes, suicidándose después. Un periodista local entró en la casa pues quería acabar con los mitos sobre fantasmas, pero al salir habló de una vibración muy pesada y que nunca volvería a entrar.
Los jardineros que cuidan el lugar aseguran haber visto a una niña dentro de la casa. El morbo aumenta por la protección de bandas negras y alambres de púas que rodean la mansión para impedir el paso.
La imaginación popular habla de asesinatos variados cometidos por amantes celosos y curas satánicos. Hay muchas y diversas leyendas sobre este lugar. Por todo ello es conocida como la casa de los fantasmas. La casa se encuentra a 30 minutos paseando desde la catedral.
Si tomas el bus 3 desde Rotonda te llevará tras 7 paradas en 18 minutos y deberás caminar 5 más 400 metros. Precio del bus: 9.5 pesos.
Dirección: Av. La Paz 1811 esquina a Atenas. Colonia Americana.
TERROR EN EL CEMENTERIO.
El Panteón de Santa Punta es su verdadero nombre, aunque es conocido como Museo Panteón de Belén por estar situado en la calle de dicho nombre. Es un cementerio que fue inaugurado a mediados del siglo XIX y que fué cerrado el 1 de noviembre de 1896. A pesar de no acoger nuevos restos funerarios desde entonces, este camposanto funciona como museo.
Puedes visitarlo durante el día para conocer su arquitectura, pero si eres lo bastante arrojado podrás visitarlo por la noche en tours guiados que te contarán las terroríficas leyendas del lugar en su auténtico escenario.
Leyendas que aún aterrorizan a muchos tapatíos y que podrán aterrorizarte a ti también en este ambiente literalmente lúgubre. Hay muchas, pero quizás escuches la de Nachito, el niño nacido en 1881 que temía a la oscuridad, por lo que sus padres siempre le dejaban una vela encendida en su habitación, hasta que una noche fatal esta se apagó y el niño murió con un año de edad… Enterrado aquí, cuentan los veladores que encontraban al niño recostado afuera de su tumba...esperemos que no os quedéis sin luces durante la visita. Hoy en día algunas personas dejan juguetes junto a la tumba del niño, y se dice que sale a jugar con ellos.
O quizás te hablen del Vampiro del Árbol del Panteón de Belén que cuenta que tras la llegada de un europeo a la ciudad sobre 1880, empezaron a aparecer animales muertos en la ciudad sin una gota de sangre…al parecer este personaje fue asesinado al pensarse que era el causante de las muertes, clavándole una estaca en el corazón. Dicen que de ella salió el frondoso árbol que abraza su propia tumba.
Este lugar goza de la protección del INAH Instituto Nacional de Antropología e Historia por su genuina arquitectura considerada tesoro nacional y por los importantes personajes de política, educación, ciencia, música y literatura allí enterrados, algunos de los cuales fueron trasladados a la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres en el centro.
Destaca la torre de la antigua capilla donde se ofrecían misas de cuerpo presente y las lápidas de las paredes del lugar con miles de restos funerarios.
Hay varias líneas de buses y tren que llegan allí dependiendo de donde te encuentres. La línea TL 3 te lleva en unos 19 minutos desde la Catedral, pagando 9.5 pesos. Caminando tardarás unos 17 minutos. Abre de martes a sábados de 10 a 00.45 h. Cerrado domingos y lunes.
Los recorridos son tres: De 10 a 12.50, de 13 a 15 y el más terrorífico en la noche, de 20.30 a 00.45
Precio: Ingreso general 27.5 pesos. Estudiantes 13.65 Ingreso más fotos: 77.75
El recorrido nocturno cuesta 74.75 pesos y no permite fotos.
Dirección: Museo Panteón de Belén. Calle Belén 684. El Retiro, 44100, Guadalajara.
LA NIÑA MUERTA QUE ABRE LOS OJOS
La Catedral de Guadalajara, la joya más preciada de la ciudad tapatía está rodeada de leyendas. Una es la de Santa Inocencia, una niña cuyo cuerpo dicen haberse conservado gracias a una capa de cera que lo protege, aunque en realidad es un cuerpo relicario de cera y otros materiales que guarda las manos y un recipiente con sangre de la niña.
Se cuenta que hace mucho tiempo Inocencia escuchaba con fervor a sus compañeras que iban a recibir la primera comunión, ansiando ella vivamente hacerlo. Un día llegó a casa con alegría y le contó a su padre su deseo de tomar la comunión, pero su padre la trató inhumanamente golpeándola con fuerza y prohibiéndola visitar personas con esas ideas.
La niña se retiró a llorar amargamente a su cuarto sin comprender la furia del padre, anhelando los abrazos de su fallecida madre.
Al día siguiente encaminándose a la escuela, pasó por una casa donde se impartía el catecismo, y se sentó a apuntar lo que oía, aplicándose en secreto en los estudios de este. Un día la monja docente la escuchó rezar y se conmovió invitándole a seguir las clases con los demás dentro de la casa. Llegado el momento de recibir la eucaristía, la niña dudó si decírselo a su padre. La monja le dijo que era mejor tener al bien aliado que al mal. Llegado el día deseado, recibió el Sagrado Sacramento junto a los otros niños con un traje de encaje, regalo de la monja. Llena de júbilo corrió a su casa para informar al padre que estaba en la cocina.
Nada más escuchar la noticia, este se volvió , clavándole un cuchillo en el pecho y huyendo. Los vecinos al escuchar el grito de Inocencia la llevaron muerta a la catedral donde hasta hoy descansa en paz. Santa Inocencia representa la pureza del espíritu infantil, se la atribuyen muchos milagros. Muchos fieles la visitan dejando papeles pidiendo o dando gracias por los milagros realizados.
La leyenda sitúa su vida y muerte en México, pero en realidad las reliquias de la niña fueron extraídas de las Catacumbas de Santa Ciriaca en Roma en 1786 y compradas por el presbítero Manuel Antonio Flores quien las envió a su hermano Vicente, canónico de la catedral de Guadalajara. Después, el pueblo desarrolló la leyenda de la niña santa, quizás por las ropas que llevaba el relicario. Se trataría de una joven romana que sufrió martirio y que tras pasar por varios lugares religiosos de Guadalajara, terminó en la catedral en 1925.
Santa Inocencia está llena de misterio, diciéndose que se mueve dentro de la vitrina donde está y que le crecen uñas y cabellos. En 2016 fue noticia internacional por un video grabado por un turista en el que supuestamente la niña abría los ojos.
El cuerpo-relicario está en una urna de cristal, en el lado izquierdo de la catedral, nada más pasar la capilla del Cristo crucificado.
Dirección: Catedral basílica de la Asunción de María Santísima Avenida Fray Antonio Alcalde, 10, zona centro, 44100 Guadalajara. México.
ROMANTICISMO EN CALANDRIA
El recorrido en Calandria por el centro de Guadalajara es una forma tranquila, romántica y agradable de conocer el centro de la ciudad sobre estos históricos carruajes tirados por caballos.
La tradición de pasear en calandria comenzó en 1912 cuando la Unión de Conductores de Carruaje de Alquiler empezaron a hacer estos recorridos turísticos sobre un medio de transporte que se había utilizado con anterioridad a modo de taxis modernos para desplazarse de un lado a otro. Es una agradable tradición que sigue viva mas de un siglo después, gracias a ser un oficio pasado de padres a hijos.
Básicamente es un recorrido circular que toca los puntos más importantes del primer cuadro de la ciudad, o centro de la misma.
Como dijimos, los conductores están bien experimentados, algunos de ellos con padres, abuelos y bisabuelos en el mismo oficio. Escúcheles atentamente o pídeles que te den mas información de los lugares que más te interesen. Podrás escoger el recorrido que más te guste, aunque no está de más que te dejes aconsejar por los profesionales que te van a pasear. Hay recorridos cortos hasta el Templo del Expiatorio y otros más completos como el que te lleva hasta el Consulado Americano, la Casa de los Abanicos o la cuadra de la Avenida Chapultepec. Durante el recorrido podrás parar y bajar donde quieras, hacer fotos o visitar, tu calandria te esperará, pero para ello, lo mejor es dejar claro tu recorrido y tus intenciones a la hora de contratar tu paseo.
Vigila las previsiones del tiempo, especialmente si va a llover, y en ese caso, escoge una calandria bien preparada para la lluvia.
En Guadalajara, a veces, hay tormentas fuertes con gran cantidad de aguacero, por lo que a pesar de los dispositivos de la calandria, es posible que te mojes un poco.
¡No te enfades con el conductor, son cosas circunstanciales para las que todo turista debe estar preparado. Los colores de las calandrias son diferentes, las quinceañeras prefieren las rosas, las novias las blancas, las parejas las rojas. Escoge libremente el que más te guste.
Los niños se fijan en los colores de los caballos, con lunares mejor.
Toma una calandria y pasea por el centro de Guadalajara reviviendo tiempos más antiguos en los que no había transporte a motor, y la carroza es el medio común de los que querían recorrer una distancia más o menos larga en poco tiempo.
Puedes alquilar una calandria tradicional en varios puntos de la ciudad como el Mercado San Juan de Dios, el templo de La Merced, en la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres y en la zona de los Dos Templos, pudiendo conocer El Cabañas, la Catedral, el Templo de San Francisco, el Mercado de la Corona y el Palacio del Gobierno.
El costo va desde unos 300 pesos por un recorrido de unos 30 minutos hasta 600 por hora y media. El cupo máximo es de 6 personas.
MIRADAS CÓMPLICES EN EL KIOSKO
La Plaza de Armas de Guadalajara es un lugar muy céntrico para descansar unos minutos en pleno centro de la ciudad y para ver pasar gente local y turistas haciendo fotografías. Además tiene unas excelentes vistas de la Catedral y del Palacio del gobierno. Podrás sentarte en alguno de los bancos que rodean el kiosco francés que mandó traer en 1910 el presidente Porfirio Díaz.
Esta plaza de antiguos orígenes fue el centro del comercio colonial en 1560, para convertirse en lugar de ejecuciones a finales del siglo XVIII y lugar de paseo de la sociedad tapatía a principios del XX, para terminar siendo punto de celebración de eventos culturales y artísticos hoy en día. La más antigua de las plazas de la ciudad es también conocida como Plaza de la Constitución. Fue el centro más importante de relaciones e intercambios comerciales en el siglo XVI, donde se compraban verduras, frutas y pescado, tanto por españoles como por indígenas.
También tuvo un aljibe desde 1630 para abastecer de agua potable a la ciudad, construyéndose la primera fuente en 1643.
Su nombre de Plaza de Armas podría derivar de ser el lugar de adiestramiento de los habitantes de Guadalajara para ir a luchar contra los nativos. La horca se utilizó para castigar crímenes de gran magnitud.
En el siglo XIX se colocó el primer kiosco que hoy se encuentra en el Parque Morelos. En su lugar fue colocado otro francés llegado desde París, de estilo Art Nouveau.
Este kiosco cuenta con cariátides o estátuas femeninas de estilo clásico con instrumentos musicales que, en la época de su colocación representaron un escándalo para los lugareños por ser consideradas indecentes. En las esquinas de la plaza hay otras cuatro estatuas femeninas representando las cuatro estaciones. Los bancos donde podrás sentarte a descansar y ver pasar la vida se colocaron por el gobernador Ignacio Vallarta.
Una tradición muy arraigada pero hoy desaparecida, era la vuelta al kiosco en la que hombres y mujeres solteros circulaban alrededor del monumento, echándose miradas cómplices y comenzando el galanteo para encontrar pareja. Miguel Hidalgo, quien declaró la abolición de la esclavitud el 6 de diciembre de 1810 pasó por esta plaza, y más tarde Benito Juárez instalaría la sede del gobierno federal en el palacio del gobierno que está en uno de sus lados.
Esta plaza es lugar de paso de gran cantidad de caminantes, lugar de reunión de tapatíos, sobre todo las tardes de martes, jueves y domingos en que se lleva a cabo la tradicional serenata con las bandas municipal y estatal con música típica de Jalisco.
Dirección : Av. Corona entre Morelos y Pedro Moreno. Col. Centro, a un costado de la catedral.